DEFINICIÓN DE LA DIARREA
La Organización Mundial de la Salud y la Organización
Panamericana de la Salud (OMS/OPS) definen la diarrea aguda como tres o
más evacuaciones intestinales líquidas o semilíquidas en 24 horas o de al
menos una con presencia de elementos anormales (moco, sangre o pus),
durante un máximo de dos semanas.
También se define como un cuadro caracterizado por la presencia de
deposiciones incrementadas en frecuencia (más de 3/día), con alteración en la
consistencia (líquidas o semilíquidas), asociadas o no a síntomas generales
(fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos o cólicos abdominales) y con
una duración no mayor de dos semanas.
A nivel fisiopatológico, la diarrea es definida como una pérdida
excesiva de líquidos y electrolitos en las heces debido, básicamente, a un
transporte intestinal anormal de los solutos. El paso de agua a través de la
membrana intestinal es pasivo y está sujeto a los desplazamientos activos y
pasivos de los solutos, especialmente del sodio, los cloruros y la glucosa.
Desde el punto de vista epidemiológico, un episodio de diarrea se
define como la presencia de tres o más deposiciones inusualmente líquidas o
blandas, en un período de 24 horas.
Clínicamente podemos definirla como un aumento en el volumen,
fluidez y frecuencia en las evacuaciones como consecuencia de la agresión de
la mucosa gastrointestinal por diferentes agentes infecciosos, en comparación
con lo considerado normal en una persona adulta o niño.
SÍNTOMAS DE LA DIARREA
El hecho fundamental es el aumento en el número de deposiciones y la
disminución de la consistencia. También pueden asociarse otros síntomas,
como la presencia de fiebre, intolerancia a la comida, acompañada de náuseas
y vómitos y dolor abdominal.
Si la diarrea es muy cuantiosa, puede aparecer deshidratación por
pérdida de líquidos.
CLASIFICACIÓN DE LA DIARREA
Según duración:
Diarrea aguda: menor de 14 días
Diarrea persistente: 14 días y mas
Diarrea crónica: más de 30 días
-La diarrea persistente se inicia como un episodio agudo de diarrea líquida o
disentería, pero se extiende por 14 días o más. Con frecuencia, se observa una
marcada pérdida de peso y, en la mayoría de los casos, no se puede identificar
un agente etiológico. El daño de la vellosidad puede ser considerable, la
mucosa intestinal puede estar aplanada y la absorción de nutrientes es
inadecuada, por lo tanto es posible que exista intolerancia a disacáridos o a
proteínas.
-La diarrea crónica tiene una duración de más de 30 días, no posee causa
infecciosa, aunque puede iniciarse por una infección, y es recurrente,
observada en casos de sensibilidad al gluten, fibrosis quística o desórdenes
metabólicos hereditarios.
Según Etiología:
Etiología Infecciosa
Cuando es causada por microorganismos los cuales pueden ser virus,
bacterias o parásitos alojados en alimentos o agua que causan una intoxicación
alimentaria. Por lo general la diarrea infecciosa está acompañada de fiebre,
vómito y dolor estomacal. La mayoría de las diarreas infecciosas son de origen
viral. Los virus que más la generan son el rotavirus, norovirus, astrovirus y
adenovirus. Tarda alrededor de dos días en hacerse presente después de la
exposición al virus y desaparece sin necesidad de tratamiento antibiótico, con
medidas de hidratación, alimentación y para resolución de los síntomas.
Cuando la diarrea es de origen bacteriano, generalmente requiere la
prescripción de antibióticos y suele durar más de tres días.
Etiología no infecciosa:
Cuando no está causada por ningún microorganismo (virus, bacteria o
parásito). En ocasiones desaparece de manera espontánea y no se acompaña
de otros malestares.
Entre las diarreas no infecciosas más comunes están las causadas por:
Medicamentos como antibióticos, tratamientos contra el cáncer -como
quimioterapia y radiación- y antiácidos que contienen magnesio o
laxantes.
Intolerancia y sensibilidad a ciertos alimentos, como la grasa o la
lactosa.
Enfermedades del estómago, el intestino delgado o el colon; por
ejemplo, Síndrome de Intestino Irritable o Enfermedad inflamatoria
Intestinal como la Colitis Ulcerativa y la Enfermedad de Crohn.
Algunas personas podrían presentar diarrea no infecciosa después de
una cirugía de estómago o de intestino debido a que algunas
intervenciones quirúrgicas pueden impedir la adecuada absorción de
nutrimentos y agua durante el periodo de recuperación.
En las alergias alimentarias, uno de los principales síntomas puede ser
la diarrea. En algunas ocasiones si la alergia es más severa se puede
ver acompañada de otros síntomas como exantema (presencia de
ronchitas en la piel), vómito y en los casos más graves, dificultad
respiratoria.
Según síndromes clínicos:
Desde el punto de vista clínico, los cuadros de enfermedad diarreica
aguda se dividen en dos grandes síndromes:
Síndrome diarréico coleriforme (diarrea líquida aguda): Diarrea que
empieza de manera aguda y tiene una duración de menos de 14 días (la
mayoría se resuelve en menos de 7). Se manifiesta por 3 o más
evacuaciones, líquidas o semilíquidas, sin sangre visible, que puede
acompañarse de vómito, fiebre, disminución del apetito e irritabilidad.
Síndrome diarréico disenteriforme: Se caracteriza por la presencia de
sangre visible en las heces; sus efectos incluyen: anorexia, pérdida de
peso, daño de la mucosa intestinal causado por agentes invasoras.
Desde el punto de vista clínico, los cuadros de enfermedad diarreica
crónica se dividen en dos grandes síndromes:
Diarrea por malabsorción (Esteatorrea): Sólo la malabsorción de grasa y
carbohidratos tiene importancia en la práctica clínica. La malabsorción
generalizada se manifiesta como esteatorrea y se denomina síndrome
de malabsorción. Este síndrome tiene un espectro clínico muy amplio,
en grados leves puede ser totalmente asintomático y en formas
avanzadas se manifiesta con múltiples síntomas y signos que varían de
acuerdo con la severidad y duración del trastorno y a la deficiencia de
nutrientes específicos. Clásicamente, la malabsorción se caracteriza por
pérdida de peso, distensión abdominal, meteorismo, heces grasosas y
fétidas y manifestaciones propias de déficit de vitaminas y nutrientes
esenciales. El defecto en la absorción puede localizarse en tres niveles:
en la luz intestinal (mal digestión), en la mucosa, o por fuera del intestino
(postmucoso). En otros casos el defecto es mixto, debido a una
combinación de los tres anteriores).
Diarrea inflamatoria: La diarrea inflamatoria se caracteriza por presentar
manifestaciones propias de inflamación de la mucosa intestinal y pérdida
de proteínas. Síntomas como fiebre, dolor abdominal, pérdida de peso y
malestar general son comunes. La enfermedad que mejor representa a
este grupo es la enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerativa y
enfermedad de Crohn). Frecuentemente, hay pérdida de proteínas
debido a la disfunción e inflamación de la mucosa intestinal (enteropatía
perdedora de proteínas) y esto lleva a los pacientes a presentar edema
periférico ascitis y anasarca. La enfermedad puede ser limitada y escasa
como en las proctitis, o muy severa, con hemorragia y dilatación tóxica
del colon como sucede en la colitis ulcerativa fulminante. Hay diversos
síntomas y signos que varían dependiendo del compromiso de otros
órganos y sistemas. En la enfermedad inflamatoria intestinal, por
ejemplo, es frecuente encontrar aftas orales, uveitis, artropatía,
dermatitis, eritema nodoso, pioderma gangrenoso y púrpura entre otros.
Las siguientes son algunas de las causas de diarrea crónica de tipo
inflamatorio:
Enfermedad inflamatoria intestinal (Colitis ulcerativa y enfermedad
de Crohn)
Gastroenteritis eosinofílica
Alergias alimentarias (leche y proteína de soya, comida de mar,
huevos, nueces)
Colitis microscópicas (colitis colágena y colitis linfocítica)
Enterocolitis crónica por radioterapia
Infecciones crónicas: TBC, histoplasmosis
Enfermedad vascular mesentérica
Según fisiopatogenia:
Fisiopatológicamente, la diarrea se ha clasificado según cuatro
diferentes mecanismos:
Diarrea osmótica: relacionada con un aumento en la movilización de
contenido acuoso hacia la luz intestinal, secundario a la presencia de
una carga importante de solutos osmóticamente activos a ese nivel. Este
es el mecanismo fundamental de la diarrea secundaria a intolerancia a
azúcares o el uso de laxantes osmóticos (lactulosa).
Diarrea secretora: es una diarrea acuosa abundante que produce
deshidratación con trastornos del equilibrio hidroelectrolítico y ácido
básico y es producida principalmente por el Vibrio cholerae y
la Echerichia coli enterotoxigénica (ECET), aunque otras bacterias como
la Shigella spp, la Yersinia enterocolítica y las Aeromonas también
pueden producirla.
Diarrea invasiva: el agente patógeno se adhiere al enterocito, alcanza el
espacio intracelular, produce apoptosis de las uniones intercelulares, y
se replica dentro de la célula o en el espacio intersticial, con una
consecuente respuesta inflamatoria local y/o sistémica y lesión mucosa
en grado variable. Este mecanismo ocurre en la diarrea por Shigella,
Campilobacter, E. histolytica y Clostridium.
Diarrea por alteración de la motilidad : se presenta por aumento en la
contractilidad intestinal (ej.: síndrome de intestino irritable) o por
disminución del peristaltismo intestinal, lo cual puede producir
sobrecrecimiento bacteriano que posteriormente ocasiona diarrea.
Por último, debe considerarse que, durante el proceso diarreico de origen
infeccioso, por lo general, el mecanismo fisiopatológico es mixto.
HISTORIA CLÍNICA
Datos filiatorios: Son los datos personales de cada persona: nombre, apellido,
documento, sexo, lugar y fecha de nacimiento, edad, estado civil, etc. Los
datos filiatorios son importantes con fines legales o públicos, y pueden ayudar
al razonamiento médico o hipótesis diagnóstica.
Motivo de consulta: Es la razón o finalidad perseguida al acceder a la consulta
médica; la causa que lleva a solicitar la atención profesional. Debe ser claro,
corto, conciso. Debe dar una idea general del problema del paciente. Pueden
ser uno o dos síntomas o signos, a lo sumo tres si es muy necesario. Ej:
Diarrea
Dolor abdominal intenso
Deshidratación
Fiebre
Vómitos, intolerancia a la vía oral
Enfermedad actual: Aquí se desarrolla la explicación detallada del episodio que
motivó la consulta. Son síntomas semiografiados y relatados en forma
cronológica. Es una elaboración completa, clara y concisa. Ej:
Mujer de raza blanca, de 80 años, que ingresa en el servicio de medicina
interna procedente de urgencias por presentar diarrea, intolerancia a la vía oral
de 2 semanas de evolución. El cuadro se inició con 5-6 deposiciones diarias de
consistencia blanda-líquida, que aumentaron a 7-8, de aspecto amarillento con
dolor abdominal difuso.
Anamnesis
Con el fin de precisar la severidad de la diarrea y su posible causa, y
obtener elementos que permitan sospechar la presencia de otros problemas,
se indagará sobre los siguientes puntos:
por cuánto tiempo ha tenido diarrea
cuántas evacuaciones ha hecho
con qué frecuencia tiene diarrea
descripción de las heces, como color o consistencia, presencia de
sangre.
si ha tenido otros síntomas además de la diarrea (vómitos, fiebre)
Cuando fue la última vez que orino
Descripción de la orina, color, cantidad.
las afecciones médicas actuales y pasadas
las medicinas recetadas o de venta libre que toma
su contacto reciente con otras personas que están enfermas
sus viajes recientes a países en vías de desarrollo
Se preguntará acerca de los alimentos y las bebidas que ingiere. Si se
sospecha que usted tiene una intolerancia o alergia a los alimentos, puede
recomendarle que cambie lo que come para ver si mejoran sus síntomas.
Antecedentes familiares
Se debe preguntar si alguien en la familia tiene antecedentes de afecciones
que causan diarrea crónica, como enfermedad celíaca, enfermedad de
Crohn, síndrome de intestino irritable, intolerancia a la lactosa y colitis
ulcerativa.
Examen Físico
Además de lo habitual, presencia de fiebre sobre 38,5°C, compromiso
sensorial, búsqueda de signos de deshidratación (No orinar u orina amarilla
muy oscura o de color ámbar. Piel seca y arrugada, mucosa oral seca, hojos
hundidos. Irritabilidad o confusión. Mareos o aturdimiento), ortostatismo, turgor
cutáneo, llene capilar u otros que lleven a decidir hidratación parenteral u
hospitalización. Especial detalle en la exploración abdominal: ruidos
hidroaéreos, puntos sensibles, rebote, masas palpables, etc.). En algunos
casos ameritan un tacto rectal para comprobar condición de esfínter, presencia
de fisuras o mas etc.
Exámenes de laboratorio
Exámenes sanguíneos: Un hemograma completo, una medición de los
electrolitos y pruebas de la función renal pueden ayudar a indicar la
gravedad de la diarrea.
Exámenes fecales: Coproanalisis y coprocultivo, para determinar si una
bacteria o un parásito están causando la diarrea.
Otros estudios
Estudio de hidrógeno en aliento: Este tipo de estudio puede ayudar al
médico a determinar si tienes intolerancia a la lactosa. Después de que
bebes un líquido que contiene niveles altos de lactosa, se mide la
cantidad de hidrógeno que hay en tu aliento en intervalos regulares.
Exhalar demasiado hidrógeno indica que no digieres y absorbes
completamente la lactosa.
Endoscopia: Se puede utilizar una endoscopia para mirarle dentro del
cuerpo y ver si encuentra la causa de su diarrea. Los procedimientos
endoscópicos incluyen:
colonoscopia
sigmoidoscopia flexible
endoscopia gastrointestinal superior
Estudios de imagenologia: Ecosonograma abdominal, radiografía simple
de abdomen.
Tratamiento
La mayoría de los casos de diarrea aguda desaparecen solos sin tratamiento después de
un par de días. Si probaste cambios en el estilo de vida y remedios caseros para tratar la
diarrea, pero no tuviste éxito, tu médico puede recomendarte medicamentos u otros
tratamientos.
Antibióticos o antiparasitarios
Los antibióticos o medicamentos antiparasitarios podrían ayudar a tratar la diarrea
causada por bacterias o parásitos. Si un virus causa la diarrea, los antibióticos no
ayudarán.
Tratamiento para reponer los líquidos
Es probable que tu médico te aconseje reponer los líquidos y las sales. Para la mayoría
de los adultos, eso significa beber agua con electrolitos, jugo o consomé. Si beber
líquidos te produce malestar estomacal o te causa vómitos, el médico podría
recomendarte la administración de líquidos por vía intravenosa.
El agua es una buena manera de reponer los líquidos, pero no contiene las sales y los
electrolitos (minerales como el sodio y el potasio) que son esenciales para que el cuerpo
funcione. Puedes ayudar a mantener los niveles de electrolitos mediante el consumo de
jugos de frutas para obtener potasio o de sopas para obtener sodio. Sin embargo, ciertos
jugos de frutas, como el de manzana, podrían empeorar la diarrea.
En el caso de los niños, pregunta al médico acerca del uso de una solución para
rehidratación oral, como Pedialyte, para impedir la deshidratación o reponer los líquidos
perdidos.
Ajustar la dosis de los medicamentos que estás tomando
Si el médico determina que un antibiótico fue la causa de la diarrea, podría reducir la
dosis o cambiarlo por otro medicamento.
Tratamiento de afecciones no diagnosticadas
Si la diarrea se debe a una afección más grave, como la enfermedad inflamatoria
intestinal, el médico se ocupará de controlar esa afección. Es posible que te deriven a un
especialista, como un gastroenterólogo, que puede ayudar a diseñar un plan de
tratamiento para ti.
DEFINICION DE CONSTIPACIÓN
Constipación o estreñimiento es un término que define un síntoma subjetivo, no
es un diagnóstico ni una enfermedad y se vuelve un problema médico sólo
cuando motiva la consulta. Se caracteriza por defecaciones infrecuentes,
dificultad en la evacuación o ambos. Esta dificultad en la evacuación a su vez
puede significar, esfuerzo defecatorio, sensación de dificultad en el pasaje de
las heces, heces de consistencia dura, evacuación escasa o incompleta,
tiempo de evacuación prolongado, necesidad de realizar maniobras para poder
evacuar, o varias de ellas simultáneamente.
Factores de riesgo
Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer estreñimiento
crónico se incluyen los siguientes:
Ser un adulto mayor
Ser mujer
Estar deshidratado
Tener una alimentación baja en fibras
Hacer poca o ninguna actividad física
Tomar ciertos medicamentos, entre ellos, sedantes, analgésicos opioides,
algunos antidepresivos o medicamentos para bajar la presión arterial
Tener una enfermedad mental, como depresión o un trastorno de la
alimentación
Etiología
La etiología de la constipación crónica puede ser multifactorial; suele
clasificarse en primaria o idiopática (funcional) y secundaria a diferentes
patologías orgánicas, al uso de medicamentos o situaciones fisiológicas como
el embarazo.
La constipación puede ser secundaria a enfermedades intestinales o
extraintestinales. Éstas incluyen enfermedades primarias del colon (estenosis,
cáncer, fisura anal, proctitis, rectocele enterocele), trastornos metabólicos
(hipercalcemia, hipotiroidismo, diabetes), y trastornos neurológicos (Parkinson,
lesiones de la médula espinal, injuria cerebral o trastornos cognos) etc.
Por otra parte, el estreñimiento es la principal característica del trastorno de la
motilidad colorrectal. Si bien lo más frcuente es que no se encuentren
alteraciones, como es el caso de la constipación funcional simple y el SII-C
(constipación de tránsito normal), en otros casos en general más severos
(constipación refractaria) se puede observar un trastorno por tránsito lento
(inercia colónica) o por trastorno de los mecanismo de la defecación (disfunción
del piso pelviano).
La historia y el examen son fundamentales para diferenciar las patologías
orgánicas de las funcionales.
Complicaciones
Las complicaciones del estreñimiento crónico comprenden las siguientes:
Inflamación de las venas del ano (hemorroides). Hacer fuerza para
evacuar los intestinos puede provocar una inflamación de las venas que
se encuentran en el ano y alrededor de este.
Ruptura de la piel del ano (fisura anal). Las heces grandes o duras
pueden provocar pequeñas rupturas en el ano.
Heces que no pueden eliminarse (retención fecal). El estreñimiento
crónico puede provocar una acumulación de heces duras que se atascan
en los intestinos.
Intestino que sobresale a través del ano. Hacer fuerza para evacuar los
intestinos puede hacer que una pequeña porción del recto se estire y
sobresalga a través del ano.
Prevención
Los siguientes consejos pueden ayudarte a evitar la constipación crónica.
Incorpora abundantes cantidades de alimentos ricos en fibra en tu dieta,
incluidos los frijoles, vegetales, frutas, cereales integrales y salvado.
Consume menos alimentos con bajo contenido de fibra, como los
alimentos procesados y los productos lácteos y la carne.
Bebe mucho líquido.
Mantente lo más activo posible y procura hacer ejercicio periódicamente.
Procura controlar el estrés.
Cuando sientas el impulso de defecar, no lo pases por alto.
Procura establecer horarios regulares para evacuar el intestino,
especialmente después de una comida.
Asegúrate de que los niños que empiezan a comer alimentos sólidos
consuman suficiente cantidad de fibra.
SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE
El síndrome de colon irritable es un trastorno frecuente que afecta el estómago
y los intestinos, que en conjunto forman el tracto gastrointestinal. Algunos de
los síntomas son cólicos, dolor abdominal, hinchazón abdominal, gases y
diarrea o estreñimiento (o ambos). El síndrome de colon irritable es una
afección crónica que debe controlarse a largo plazo.
síntomas del colon irritable
El dolor abdominal suele ser difuso o localizado en hemiabdomen
inferior, habitualmente no irradiado, de tipo cólico, opresivo o punzante, en
general leve o de moderado intensidad, con una duración inferior a las dos
horas, que alivia tras la defecación y que suele respetar el sueño.
El inicio o la presencia del dolor abdominal se asocia habitualmente con deseos
de defecar o con cambios en la frecuencia o consistencia de las deposiciones
y, frecuentemente, el paciente relaciona su comienzo con la ingesta de algún
alimento.
Las alteraciones del ritmo intestinal pueden manifestarse con predominio del
estreñimiento o de la diarrea, o de forma alterna diarrea-estreñimiento.
La distensión abdominal y el meteorismo se desarrollan progresivamente a lo
largo del día y son referidas como "exceso de gases". Son frecuentes la
saciedad precoz tras la ingesta, las nauseas, los vómitos y el ardor torácico
(pirosis).
Otros síntomas son la sensación de evacuación incompleta y la presencia de
moco en las deposiciones.
Causas
Se desconoce la causa exacta del síndrome de colon irritable. Los factores que
parecen interferir incluyen los siguientes:
Contracciones musculares en el intestino. Las paredes de los intestinos
están revestidas con capas musculares que se contraen a medida que
mueven los alimentos por el tubo digestivo. Las contracciones que son
más fuertes y duran más de lo normal pueden causar gases, hinchazón
abdominal y diarrea. Las contracciones intestinales débiles pueden hacer
más lento el paso de los alimentos y derivar en heces duras y secas.
Sistema nervioso: Las anomalías en los nervios del sistema digestivo
pueden hacer que sientas un malestar mayor que lo normal cuando el
abdomen se estira debido a los gases o las heces. Las señales mal
coordinadas entre el cerebro y los intestinos pueden hacer que tu cuerpo
reaccione de manera exagerada a los cambios que normalmente ocurren
en el proceso digestivo. Esto causa dolor, diarrea o estreñimiento.
Infección grave. El síndrome de colon irritable puede aparecer después de
un episodio grave de diarrea causada por bacterias o virus. Esto se
conoce como gastroenteritis. El síndrome de colon irritable también podría
estar asociado con un exceso de bacterias en los intestinos
(sobrecrecimiento bacteriano).
Estrés a una edad temprana. Las personas expuestas a eventos
estresantes, especialmente en la infancia, suelen tener más síntomas
de síndrome de colon irritable.
Cambios en los microbios intestinales. Los ejemplos incluyen cambios en
bacterias, hongos y virus que normalmente residen en los intestinos y
juegan un papel clave en la salud. Las investigaciones indican que los
microbios en las personas con síndrome de colon irritable pueden diferir
de los microbios en las personas que tienen esta enfermedad.
Desencadenantes
Los síntomas del síndrome de colon irritable pueden desencadenarse a causa
de lo siguiente:
Alimentos. No se conoce por completo cómo influye la alergia o la
intolerancia alimentaria en el síndrome de colon irritable. Una verdadera
alergia alimentaria no suele causar el síndrome de colon irritable. Sin
embargo, muchas personas presentan síntomas del síndrome de colon
irritable que empeoran cuando consumen determinados alimentos o
bebidas. Entre estos se incluyen trigo, productos lácteos, frutas cítricas,
alubias (frijoles, porotos), repollo, leche y bebidas carbonatadas.
Estrés. La mayoría de las personas que tienesíndrome de colon
irritable presenta síntomas peores o más frecuentes durante períodos de
mayor estrés. Sin embargo, aunque el estrés puede empeorar los
síntomas, no los causa.
Diagnóstico del síndrome del intestino irritable
Evaluación clínica, basada en los criterios de Roma
Pruebas de laboratorio limitadas
Otras pruebas para pacientes con signos de alarma
El diagnóstico del síndrome del intestino irritable se basa en los antecedentes,
en forma específica en los patrones intestinales característicos, el momento y
las características del dolor, y la ausencia de signos de alarma, así como en
un examen físico focalizado.
Signos de alarma
La investigación diagnóstica debe ser más exhaustiva cuando se observan los
siguientes signos de alarma en el momento de la presentación inicial o en
cualquier momento después del diagnóstico:
Edad avanzada
Pérdida de peso
Proctorragia
Anemia ferropénica
Antecedentes familiares de cáncer de colon, enfermedad inflamatoria
intestinal o enfermedad celíaca
Diarrea nocturna
Diagnósticos diferenciales
Como los pacientes con síndrome del intestino irritable pueden presentar
enfermedades orgánicas, también deben realizarse estudios para otras
enfermedades en pacientes con signos de alarma o que experimenten signos
notoriamente diferentes durante la evolución del síndrome del intestino
irritable. Las enfermedades comunes que pueden ser confundidas con el SII
incluyen
Intolerancia a la lactosa
Diarrea inducida por fármacos
Síndrome poscolecistectomía
Abuso de laxantes
Infestación parasitaria (p. ej., giardiasis)
Gastritis eosinofílica o enteritis
Colitis microscópica
Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado
Enfermedad celíaca
Diarrea por ácidos biliares
Enfermedad inflamatoria intestinal temprana
Sin embargo, los divertículos colónicos no inflamados no provocan síntomas,
y su presencia no debe considerarse una explicación.
La distribución etaria bimodal de los pacientes con enfermedad inflamatoria
intestinal torna imperativo evaluar a pacientes tanto jóvenes como mayores.
En aquellos > 60 con síntomas agudos, debe considerarse la colitis
isquémica. Es preciso investigar el hipotiroidismo y la hipercalcemia en
pacientes con estreñimiento y sin lesiones anatómicas. Si los síntomas del
paciente sugieren malabsorción o enfermedad celíaca, deben realizarse
pruebas. Los trastornos defecatorios deben ser considerados la causa de
estreñimiento en pacientes que refieren síntomas de defecación difícil.
El hipertiroidismo, el cáncer medular de tiroides, el síndrome carcinoide,
el gastrinoma, el vipoma son causas raras de diarrea, la esprúe tropical y
la enfermedad de Whipple.
Anamnesis
Debe prestarse particular atención al carácter del dolor, el hábito evacuatorio,
las relaciones interfamiliares y los antecedentes de fármacos y dieta. El
estado emocional general del paciente, la interpretación de los problemas
personales y la calidad de vida son igual de importantes. La calidad de la
interacción médico–paciente es clave para la eficacia diagnóstica y
terapéutica.
Los criterios de Roma son criterios estandarizados basados en síntomas
para el diagnóstico del síndrome del intestino irritable. Los criterios de Roma
requieren la presencia de dolor o malestar abdominal durante al menos 1
día/semana en los últimos 3 meses, junto con ≥ 2 de las siguientes
características (1):
Dolor relacionado con la defecación.
El dolor se asocia con un cambio en la frecuencia defecatoria.
Dolor asociado con un cambio en la consistencia de las heces.
Examen físico
Por lo general, los pacientes parecen saludables. La palpación del abdomen
puede revelar dolor a esta maniobra, particularmente en el cuadrante inferior
izquierdo, asociado a veces con un sigmoides palpable y doloroso a la
palpación. Debe realizarse un tacto rectal, incluida una prueba para sangre
oculta a todos los pacientes. En las mujeres, el examen pelviano ayuda a
excluir tumores y quistes de ovario o endometriosis, que pueden simular un
síndrome del intestino irritable.
Estudios complementarios
(Véase también the American College of Gastroenterology's 2021 guidelines
on the management of irritable bowel syndrome.)
Puede llegar razonablemente al diagnóstico de síndrome del intestino irritable
aplicando los criterios de Roma en tanto los pacientes no presenten signos de
alarma, como rectorragia, pérdida de peso ni otros hallazgos que podrían
sugerir otra etiología. Las pruebas de laboratorio pueden incluir hemograma
completo y perfil bioquímico (incluyendo pruebas hepáticas). Para los
pacientes con predominio de diarrea, se recomiendan marcadores serológicos
para la enfermedad celíaca (IgA-transglutaminasa tisular con nivel de IgA) y
pruebas para detectar la enfermedad inflamatoria intestinal con calprotectina
fecal o lactoferrina fecal y proteína C reactiva (1). Para los pacientes con
estreñimiento, se recomienda la medición de los niveles de hormona
tiroideoestimulante y de calcio.
Ya no se recomiendan las pruebas para patógenos entéricos,
incluyendo Giardia, en los pacientes con síndrome del intestino irritable, a
menos que haya una alta probabilidad preprueba de infección. Si hay factores
de riesgo definitivos para exposición a Giardia (p. ej., suministro de agua
comprometido, viajes, guardería, campamentos), se recomienda solicitar
inmunoensayos fecales o pruebas de reacción en cadena de la polimerasa
para Giardia.
La colonoscopia se recomienda para los pacientes de edad > 45 para excluir
pólipos y tumores colónicos. En el síndrome del intestino irritable, los patrones
mucoso y vascular suelen ser normales. En pacientes con diarrea crónica, en
particular en mujeres mayores con diarrea más grave, la biopsia de la mucosa
puede descartar una posible colitis microscópica.
Solo se deben realizar otros estudios (como ecografía, TC, colon por enema,
esofagogastroduodenoscopia y radiografías de intestino delgado) cuando hay
otras anormalidades objetivas. La excreción fecal de grasa o la elastasa
pancreática deben medirse cuando existe preocupación acerca de la
esteatorrea. Se recomienda la evaluación del intestino delgado (p. ej.,
enteroscopia, cápsula endoscópica) cuando se sospecha malabsorción. En
circunstancias apropiadas, hay que considerar pruebas de intolerancia a
hidratos de carbono o proliferación bacteriana en intestino delgado.
Complicaciones
El estreñimiento o la diarrea crónicos pueden provocar hemorroides.
Además, el síndrome de colon irritable se asocia con lo siguiente:
Mala calidad de vida. Muchas personas con síndrome de colon
irritable declaran tener una mala calidad de vida. Las investigaciones
muestran que las personas con síndrome de colon irritable pierden tres
veces más días laborables que las personas que no presentan síntomas
intestinales.
Trastornos del estado de ánimo. Los síntomas del síndrome de colon
irritable pueden derivar en depresión o ansiedad. La depresión y la
ansiedad, a su vez, pueden empeorar el síndrome de colon irritable.