Liceo Polivalente JHJ
Depto. Filosofía y Lenguaje.
Prof. Martín Acosta González.
GUÍA N°5 DIFERENCIADO DE ESTÉTICA
TEMA: “Origen de la estética”
Nombre: Curso: Fecha:
Objetivo: Identificar tres conceptos en torno al origen de la estética, considerando sus
diferencias.
Como pudimos identificar en la guía anterior, la estética ha tratado de cuestionarse por el proceso estético, o
el por qué se origina el gusto o necesidad de expresarnos artísticamente, de tener sensaciones respecto de
ciertas manifestaciones artísticas. En esta guía, con la ayuda de un texto, identificaremos tres conceptos que
intentan responder al origen de la estética. Es decir, qué es lo que nos lleva a los seres humanos a crear o
apreciar arte, cosas que consideramos bellas, etc.
I. Lee y analiza el siguiente texto en torno a tres conceptos utilizados por dos filósofos de la antigua
Grecia: Platón y Aristóteles, para luego realizar las actividades indicadas después del texto.
“Mimesis, Poiesis y Katharsis: Un diálogo con Platón y Aristóteles” Valeria Secci
1. La Mímēsis En el diálogo “La Glorieta de Ciro”, inserto en el Adán Buenosayres, Marechal retoma un concepto clave
de la Estética antigua, que se remonta en última instancia a la especulación platónica y, en particular, a la aristotélica : el
concepto de mímēsis.
Para nuestro autor, la Poética de Aristóteles es, sin dudas, una fuente orientativa de su proceder como escritor y donde
halla la clave para la dilucidación de este concepto. (…) Marechal se vale de la noción de imitación y la contrasta con la
de creación. De este modo, le adjudica al poeta el proceder imitativo, puesto que está obligado a trabajar con formas
ofrecidas por la naturaleza. En sentido estricto, sólo conviene el término creador a Dios, ya que la creación absoluta es la
que se hace a partir de la nada (Marechal, 1948: 489). El poeta es, fundamentalmente, un imitador y no un compositor
de versos. Esta distinción aristotélica, retomada por Marechal, es válida para aclarar que, contra la opinión vulgar, el
poeta no es poeta porque compone versos, sino porque es imitador de la naturaleza mediante el lenguaje (Aristóteles,
2003: 1447B 10).
(…) El arte no sólo puede y debe desvincularse de la realidad, a fin de presentar los hechos y personajes como podrían y
deberían haber sido, sino que también puede introducir lo irracional y lo imposible. (…) En efecto, para Marechal la
imitación no se reduce a la simple reproducción de la realidad material (Marechal, 1927: 238). La imitación destaca el
carácter novedoso de la obra de arte. Por tanto, acontece una ruptura con la representación de mímēsis como copia
estricta de la realidad. Desde esta perspectiva, Marechal se despega de la noción de imitación como mera copia y
propone un desbordamiento de las formas que transforma el límite natural de las cosas. (…) Por tanto, el autor de
una obra artística somete las cosas a una suerte de transformación, las arranca de su estado natural y las libera,
ofreciéndoles un nuevo destino. Desde esta perspectiva, Marechal ofrece la noción de “transmutación”, la cual se
encuentra contigua a la de “alquimia”. Ambas resultan esclarecedoras a la hora de analizar la problemática de la
mímēsis. Efectivamente, el poeta es también un alquimista, ya que es capaz de transmutar la materia contingente de su
arte en una esencia inmutable. Desde esta perspectiva, la operación poética posibilita una ampliación y una recreación
de la realidad natural. Para explicar este proceso de transmutación alquímica, Marechal recupera el antiguo concepto de
mímēsis. En efecto, lo mimético es una relación originaria que no debe entenderse como una reproducción fotográfica
de la realidad. Por el contrario, se busca operar una transformación del orden natural con la mediación de la mente del
poeta. Por la cual, se conciben nuevas criaturas intelectuales que constituyen la trama de mundos ficticios o
alternativos.
2. La Poíēsis (…) En este camino dialógico entre Marechal y los antiguos, se hace necesario recordar que las palabras
griegas poietikê y poíēsis, lo mismo que poietês (poeta), se forman directamente sobre el verbo poiêin (hacer). Por
tanto, el poeta es principalmente un hacedor, un compositor (García Yebra, 1974: 240). La poíēsis es una energía o idea
activa que, uniéndose a la materia, le comunica la forma. Dicho de otro modo, la poíēsis es una capacidad generatriz,
una virtualidad activa que actualiza y exterioriza, en una materia contingente, lo necesario y lo universal. La virtud del
poeta es lograr que lo informal de su caos poético se determine y se traduzca en formas capaces de ser manifestadas. En
términos aristotélicos, lograr que sus posibilidades pasen de la potencia al acto. Por tanto, toda creación es un pasaje de
lo no manifestado a la manifestación (Marechal, 1998: 393). En este sentido, nos remitimos al Banquete platónico, más
precisamente, al pasaje donde Sócrates explica que el concepto de creación –poíēsis– es algo muy amplio, ya que todo
lo que es causa de algo produce el pasaje del no ser al ser, es creación. De modo que todas las actividades que entran
en la esfera de las artes son creaciones y los artesanos de éstas, creadores o poetas. Sin embargo, no se les llama poetas
sino que tienen otros nombres. Lo que ocurre es que del concepto total de creación se ha separado en parte, la relativa
a la música y al arte de la métrica, que se denomina con el nombre genérico de “poesía a los que poseen esa porción de
creación se los llama “poetas” (Platón, 1997: 205c). Para el filósofo ateniense, existe en los hombres un anhelo de
inmortalidad que induce a la generación. Hay hombres son fecundos según el cuerpo y otros lo son según el alma. Los
primeros se dirigen a las mujeres para procreación de los hijos. En cambio, los que conciben en las almas son los
progenitores o poetas de o espirituales.
3. La kátharsis En primer lugar, señalamos que es Aristóteles quien le proporciona a Marechal una indicación decisiva
para afrontar un problema estético fundamental: el efecto sobre el espectador. Ciertamente, el espectador está
realizando en sí mismo y, de algún modo, las experiencias trágicas del actor. La representación de la acción trágica opera
en el espectador por “compasión” (éleos) y “temor” (phóbos). En Aristóteles “compasión” y “temor” no deben
entenderse como estados anímicos, sino más bien como experiencias que le llegan a uno desde fuera que lo
sorprenden y arrastran. Éleos es la desolación; por ejemplo, desolador es el destino de Edipo. Phóbos es un escalofrío;
uno se ve sacudido por el estremecimiento. Desolación y terror son dos formas de éxtasis, de estar fuera de sí. (…)
Evidentemente, esta forma de “padecer con” aristotélica, está presente no sólo en el lector-espectador, sino también
en el autor y en la estructura de la obra (Marechal, 1939: 295) (…) Por otra parte, el editor nos explica que el término
“catarsis” proviene del lenguaje de la medicina que corresponde al latino purgatio, “purgamiento” o “purgación”. De
este primer sentido fisiológico se pasó, por analogía, a otro que es también una especie de término técnico del lenguaje
religioso, donde viene a ser sinónimo de “expiación” o “purificación” (382-383). Por último, se usa también
analógicamente, en sentido psíquico: así como se purgan los humores del cuerpo para evitar o curar enfermedades,
también se purgan las pasiones o afecciones del alma para curar sus dolencias (Marechal, 1966: 233). Esta purgación no
consiste sino en la transformación de las pasiones en disposiciones virtuosas. Hay que comprender que la purgación del
alma no trata de suprimir, extirpar o desarraigar, sino moderar, templar, reducir a justa proporción o medida. Por tanto,
puede percibirse, detrás de esta serie de ocurrencias terminológicas, un sentido moral. Marechal también llama la
atención sobre este aspecto y, efectivamente, distingue dos sentidos de la catarsis: el moral y el metafísico. El primero
opera a modo de purga, provocando que el espectador se cure del riesgo de las pasiones. El segundo consiste en el
reposo del alma tras haber cumplido, siquiera virtualmente, una experiencia dolorosa o risible , cuya posibilidad queda
excluida en adelante (Marechal, 1966, 234). Desde esta perspectiva, la catarsis es también clarificación y purificación;
es el retorno del alma desde el desconocimiento al conocimiento, desde la turbación al orden y al equilibrio.
II. Tras leer el texto, completa el siguiente cuadro que nos permite identificar cada uno de los conceptos
tratados.
Preguntas Mímesis Poiesis Katharsis
¿Qué significado
tiene?
¿Cuándo utilizamos
estos conceptos en la
vida cotidiana?
¿Qué expresión
artística refleja el
concepto?
III. Preguntas de reflexión. En torno a los tres conceptos y la información del texto, analiza:
1. ¿Por qué la mímesis no puede ser entendida solo como imitación? Al pintar un paisaje: ¿La pintura es igual al paisaje que vemos?
Justifique.
2. ¿Por qué se considera distinto imitar y crear? Realice dos ejemplos de la vida cotidiana que muestren la diferencia.
3. ¿Cuál es la importancia del arte en la vida de los seres humanos? Justifique.
4. En relación al concepto de katharsis: ¿Para qué sirve realizar algún tipo de arte?, y ¿Qué emociones te produce el arte, hay algún tipo
de arte que te desagrade? Justifique.
SOLUCIONARIO.
Preguntas Mímesis Poiesis Katharsis
¿Qué significado tiene? Imitación/ Representación. Hacer /Crear (algo Desahogo/ Equilibrio/Afectación.
nuevo)
¿Cuándo utilizamos estos Al describir. Al imaginar la solución a Cuando bailamos para sentirnos bien.
conceptos en la vida un problema.
cotidiana? Al transcribir un texto. Escuchar música que nos agrada.
Al crear un juego, una
receta, una canción. Hacer algo que nos gusta para sentirnos bien.
¿Qué expresión artística Danza, teatro. Escribir un poema, un Danza, teatro, televisión, series, comics,
refleja el concepto? guión, una letra. deporte, etc.
Preguntas de reflexión: Las preguntas de reflexión van enfocadas en la comprensión y diferenciación de estos tres conceptos que están
presenten no solo en las experiencias artísticas, si no que forman parte de cómo el ser humano ha ido evolucionando.
En la pregunta número 1, no podemos entender la mímesis solo como copia, ya que nunca una copia es igual a la original. Además,
siempre en cualquier acción humana no debemos olvidar el rasgo subjetivo o particular de cada persona, por lo que por más que
muchas personas hagan una misma cosa, esta no siempre tendrá los mismos resultados. En el ejemplo de la pintura queda expuesto lo
antes mencionado, porque, dependerá de las habilidades de quién pinta, así como los materiales que tenga a disposición. Inclusive, su
estado de ánimo.
La diferencia entre imitar y crear es el grado de originalidad o novedad que distinga a un concepto del otro. No es lo mismo que yo
copie las respuestas de mi compañero a que yo piense y conteste con mis palabras de manera única. Es decir, se diferencian en el grado
de esfuerzo que se pone y en que en el caso de la novedad, era algo que no era concebido hasta ahora, como por ejemplo cuando se
creó el primer automóvil.
El ramo de estética busca que reflexionemos sobre la importancia del arte en nuestras vidas, tanto para el autoconocimiento y
desarrollo de nuestras capacidades, así como para entender y cuestionar nuestra realidad, así como también poder modificarla. Los tres
conceptos abordados, como se pudo apreciar, puede aplicarse a muchas aristas de nuestra vida, lo cual nos indica que las
manifestaciones artísticas tienen un origen en las necesidades que el ser humano ha tenido, tiene y tendrá.
AUTOEVALUACIÓN
Indicador SÍ NO
Identifiqué y diferencié los tres
conceptos abordados en la guía
Relacioné estos conceptos
propios de la estética con
experiencias de mi vida
cotidiana.