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Discapacidad Intelectual

La discapacidad intelectual se define actualmente considerando tres criterios: psicométrico, sociales y médicos. Implica limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y adaptativo que se manifiestan antes de los 18 años. Existen diferentes clasificaciones de la discapacidad intelectual considerando factores como la intensidad de apoyos necesarios, los niveles de inteligencia medidos y los niveles de conducta adaptativa.
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Discapacidad Intelectual

La discapacidad intelectual se define actualmente considerando tres criterios: psicométrico, sociales y médicos. Implica limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y adaptativo que se manifiestan antes de los 18 años. Existen diferentes clasificaciones de la discapacidad intelectual considerando factores como la intensidad de apoyos necesarios, los niveles de inteligencia medidos y los niveles de conducta adaptativa.
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DISCAPACIDAD INTELECTUAL.

Actualmente, para definir la discapacidad intelectual (DI), existen tres criterios fundamentales:
1. Criterio psicométrico: impulsado por Binet y Simon (1905), en el que definen que la persona
con discapacidad intelectual es aquella que presenta un déficit o disminución en sus
capacidades intelectuales.
2. Criterios sociales: definen a la persona con DI como aquella que manifiesta dificultades para
adaptarse al medio en el que se encuentra y que requiere de apoyos de distintos niveles de
intensidad para llevar una vida independiente y autónoma.
3. Criterios médicos: con los que se enfatiza que la DI se adquiere desde el nacimiento o hasta
antes de los 18 años y tiene un fundamento biológico, anatómico y fisiológico.
La Organización Mundial para la Salud (OMS), define a las personas con discapacidad
intelectual como aquellos “individuos con una capacidad intelectual sensiblemente inferior a la
media que se manifiesta en el curso del desarrollo y se asocia a una clara alteración en los
comportamientos adaptativos” (OMS, 1968). Por otra parte, la organización Plena Inclusión
(2022), referente significativo en España y a nivel mundial que representa a las personas con
discapacidad, menciona que la discapacidad intelectual, se manifiesta antes de los 18 años,
generalmente permanece toda la vida e implica limitaciones en las habilidades que las
personas deben aprender para un funcionamiento diario. La discapacidad intelectual se
expresa, por tanto, en su relación con el entorno y depende tanto de la propia persona como
de las barreras de éste. En la misma línea, la Asociación Americana de Psicología (2011), a
través del Manual Estadístico para los Desórdenes Mentales en su versión V, DSM-V (2014), la
define como “una discapacidad caracterizada por limitaciones significativas tanto en el
funcionamiento intelectual como en la conducta adaptativa, expresada en habilidades
adaptativas conceptuales, sociales y prácticas. Esta discapacidad se origina con anterioridad a
los 18 años”
La Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo (AAIDD) define la
discapacidad intelectual como: “un funcionamiento intelectual general significativamente
inferior a la media originado durante el período de desarrollo y asociado a un déficit en la
conducta adaptativa” (Crossman, 1983). La aportación principal de la AAIDD es que para definir
el término de discapacidad intelectual usa como base el término de funcionamiento humano
(término genérico que alude a todas las actividades vitales de un individuo y abarca
estructuras y funciones corporales, actividades personales y participación), lo que permite
hacer un análisis de la DI a partir de cinco dimensiones:
•Habilidades intelectuales: se refiere a la capacidad intelectual general, que considera
aspectos como el razonamiento, la planificación, la resolución de problemas, el aprendizaje
basado en la experiencia, el pensamiento abstracto, la comprensión de ideas complejas, entre
otras. Respecto a esta dimensión, es importante enfatizar que las limitaciones en esta
capacidad, deben ser consideradas en relación con las otras cuatro dimensiones; que 2 evaluar
la inteligencia puede tener distintos objetivos dependiendo de si lo que queremos realizar es
un diagnóstico o una clasificación, para fines de intervención; el CI deberá obtenerse mediante
la administración de instrumentos adecuados; para la realización de un diagnóstico se requiere
de pruebas estandarizadas que contengan tanto las normas como los baremos para la
población a la que va dirigida (García, 2006).

• Conducta adaptativa: se refiere al conjunto de habilidades conceptuales, sociales y prácticas


aprendidas por las personas para funcionar en su vida diaria. Las habilidades conceptuales,
incluyen factores relacionados con las formas y niveles de comunicación y/o lenguaje, las
habilidades académicas funcionales, así como la posibilidad de autodirección. Las habilidades
sociales se refieren a la capacidad para establecer intercambios sociales con otros individuos
(adultos y pares), incluye también aspectos emocionales, autoestima, gustos, intereses y la
autodeterminación. Las habilidades prácticas se refieren a la capacidad de satisfacer las
necesidades personales más directas y para ser un miembro activo de la sociedad, dadas por la
capacidad física para el mantenimiento del hogar, actividades laborales y de la vida diaria como
son el aseo personal, el autocuidado, la realización de actividades de la casa, el
desplazamiento, el uso de los recursos de la comunidad, ocio y tiempo libre (SEGEY, 2020,
p.69).
• Participación, interacciones y roles sociales: se refiere a los niveles de realización e
involucramiento en las actividades en los diferentes ambientes y contextos donde el alumno
vive, juega, interactúa con otras personas, es decir donde tiene mayor oportunidad de poder
experimentar diferentes roles. Esta dimensión enfatiza la relevancia que tienen la
bidireccionalidad entre la participación, la interacción y los diferentes roles sociales que los
alumnos asumen y las oportunidades que se le brindan al alumno en los diferentes contextos;
en este sentido, debo entenderse que la participación hace referencia al desenvolvimiento y a
la ejecución de tareas específicas en situaciones reales, que las dificultades en la participación
e interacción pueden darse como resultado de un problema de accesibilidad de los recursos o
de la falta de servicios dirigidos a esta población, lo que conlleva a la generación de BAP y que
las dificultades en la participación e interacción, frecuentemente limitan el acceso a los roles
sociales esperados (García, 2006).
• Salud: esta dimensión hace referencia al bienestar físico, psíquico y social, las condiciones de
ésta pueden facilitar o no el funcionamiento del alumno en las otras cuatro dimensiones. Entre
los factores etiológicos a considerar, es decir aquellas causas que originan alguna enfermedad,
se consideran cuatro factores de riesgo, mismos que deben explorarse: biomédico, social,
conductual y educativo. Estos factores de riesgo interactúan a lo largo del tiempo, influyendo
en toda la vida de la persona y a través de otras generaciones.
• Contexto: se refiere a la descripción del alumno en su vida cotidiana considerando el
microsistema (medio próximo: familia, personas cercanas), mesosistema (la relación con la
comunidad, ambientes educativos), macrosistema (sociedad, grandes grupos de población,
países, entre otros) (Antequera. M, Bachiller. B, Calderón. M, Cruz. A, Cruz. P, García. F, Luna.
M, Montero, F. Orellana. F, Ortega. R., 2008). Manual de atención al alumnado con
Necesidades Específicas de apoyo educativo derivadas
Clasificación y características de las personas con Discapacidad Intelectual. Para clasificar la DI
pueden utilizarse diferentes criterios como, por ejemplo: la intensidad de los apoyos, los
niveles de inteligencia, la etiología o por los niveles de conducta adaptativa evaluada. En el
presente documento se considerarán las siguientes clasificaciones:
● Por la intensidad de los apoyos necesarios: se consideran cuatro tipos, los cuales varían de
acuerdo con el funcionamiento de las personas, situaciones y fases de vida.
1. Intermitente: este tipo de apoyo es el que se proporciona sólo cuando es necesario, es decir
el alumno no requiere de este siempre, sin embargo, puede necesitarlo de forma recurrente
por periodos breves. Hay que considerar que estos pueden ser de alta o de baja intensidad.
2. Limitados: este tipo de apoyo se caracteriza por su consistencia temporal por tiempo
limitado y no son intermitentes (transición a la escuela u otro nivel educativo, por ejemplo, de
preescolar a primaria, de primaria a secundaria, etc., inicio de alguna nueva actividad,
adiestramiento para el trabajo).
3. Extensos: son aquellos apoyos que se proporcionan al menos en un ambiente (casa, escuela
o comunidad) y se dan de manera regular (por ejemplo, de manera diaria).
4. Generalizados: estos apoyos se caracterizan por una elevada intensidad y constancia, se
proporcionan en diferentes ambientes y pueden permanecer a lo largo de toda la vida del
alumno (un cuidador que le apoye para la alimentación, vestido, higiene, etc., alguna forma
alternativa de comunicación, como podrían ser señas 4 táctiles, entre otros)
● Por el nivel de inteligencia medida, es decir el coeficiente intelectual (CI), se clasifica de la
siguiente manera:
1. Leve (CI entre 50 y 69). Las personas con discapacidad intelectual leve presentan mínimos
cambios en el funcionamiento social y ocupacional, pero necesitan ayuda en ciertas tareas
complejas de la vida cotidiana y en la toma de decisiones en el cuidado de la salud. Su mayor
dificultad son los procesos de lectura y de escritura, así como el razonamiento lógico
matemático.
2. Moderada (CI entre 35 y 49). Las habilidades intelectuales y sociales se desarrollan con más
lentitud que en sus pares, necesitan de la ayuda continua para completar las tareas de la vida
cotidiana, su lenguaje es limitado, la persona puede responsabilizarse de sus necesidades
personales y de higiene, pero si necesita de un periodo largo de aprendizaje y tiempo para que
sea autónoma.
3. Grave (CI entre 20 y 34). Las habilidades intelectuales, sociales y de autocuidado de la
persona son básicas por lo que requieren supervisión para realizar tareas, aunque pueden
colaborar parcialmente y con instigación en ellas. Pueden desarrollar el lenguaje oral pero
limitado a palabras aisladas y con apoyo de comunicación gestual. La adquisición de destrezas
en el aprendizaje es a largo plazo con la ayuda constante, además pueden existir
comportamientos considerados como inadaptados en diversos contextos sociales.
4. Profundo (CI menor de 20). Las personas requieren ayuda y supervisión permanente y
generalizada en las diversas áreas de la vida, su comunicación no verbal es muy rudimentaria.

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