LAS BELLAS
ARTES EN
AÑOS NO
FORMALES
Según la filosofía educativa de
la señorita Charlotte Mason
Por: Ingrid Milagros
Simons Meneses
1. PERCEPCIÓN
ARTÍSTICA DEL NIÑO
Lamentablemente, existe una tendencia general a pensar que el entorno
donde crece el niño tiene poca importancia en los primeros años de vida
o que el arte pertenece a la parte de ocio de la vida de la persona y no
tiene conexión con el mundo del trabajo diario. La señorita Hermione
Unwin, en su artículo “El entrenamiento de la percepción artística en
niños pequeños”, Vol. 13, 1902, pg. 413-424, menciona lo siguiente: “En
efecto, en algunas casas se considera el cuarto de los niños como un
refugio apropiado para muchas cosas que, por su antigüedad, o quizás
por un cambio de moda, ya no se consideran lo suficientemente buenas
para la sala o el comedor. Los niños no conocen la diferencia, se
dice...Luego hay otras personas que piensan que los niños deben ser
educados con la mayor sencillez; en consecuencia, tratan de desterrar el
arte por completo de su entorno, como si fuera un lujo del que no
deberían preocuparse...”
Ahora, la palabra "arte", cuando se usa así, siempre significa la realización
de estos diversos procesos con habilidad. Ahora bien, el ejercicio de la
habilidad siempre produce un sentimiento de placer en el hacedor. Si un
acto se realiza con placer, será mejor hacerlo que si sólo se ejecuta por
necesidad. El hacedor agregará pequeños adornos y mejoras, y
amorosamente dedicará más tiempo a la obra por el bien de su deleite en
ella, ese proceso o camino debería durar toda nuestra vida. No obstante,
cuando se tiene en cuenta el lado estético del personaje, se supone que
prevalecen otras leyes, pues se piensa en general que la apreciación
estética, o la percepción artística de la belleza, es un don especial
otorgado solo a individuos favorecidos, y, por lo tanto, se da por sentado
que muchas personas crecerán aparentemente desprovistas de ella.
(Bach, Vivaldi, Da Vinci, Miguel Ángel)
Lo que debemos entender es que no se puede desterrar el arte de la vida
cotidiana del niño, y ahí radica el poder de decisión de los padres o
maestros: Se expondrá al niño al arte, el arte que se expondrá al niño será
un arte falso o un arte verdadero; dicho arte va a elevar y estimular la
imaginación, o todo lo contrario la empobrecerá en pensamiento e ideal;
enriquecerá y endulzará toda vida que entre en contacto con él, o
adormecerá y deprimirá el crecimiento o desarrollo de ese niño en su
primera infancia.
El don de la apreciación estética es innato en cada niño, pero
desafortunadamente generalmente muere o muere de hambre por falta
de un tratamiento adecuado cuando el niño llega a la adolescencia. De
todas las facultades es, quizás, la más fácil de sofocar, ya que depende de
estos sentimientos y percepciones más sutiles que se embotan más
fácilmente en un entorno desfavorable.
“El color de las paredes de la guardería, o de la habitación en que vive el
niño, el tipo de muebles o adornos, la vestimenta de su madre o nodriza,
el tono de voz en que hablan, sus juguetes, y todo su entorno cotidiano,
se hunden profundamente en su pequeña alma desde el primer
momento en que empieza a fijarse en ellos, e incluso antes. Hacen el
estándar al que inconscientemente se refiere a todo. Si las formas que ve
son buenas y están bien elegidas, los colores son agradables y los sonidos
melodiosos, existe la posibilidad de que pueda apreciar y amar estas
cualidades a medida que crezca”. 1
1 Modern Poe Hermione Unwin, en su artículo “El entrenamiento de la percepción artística en niños pequeños”, Vol. 13, 1902, ps.
[Link] Series
2. FACTORES ESENCIALES DEL
AMBIENTE
Un niño debe tener la oportunidad familiarizarse con aquellas cosas que
es deseable que le gusten más tarde en la vida, y cuanto más importante
es que le gusten, más pronto se las debe poner a su alcance. Por ejemplo,
se debe hacer todo lo posible para permitir que los niños se familiaricen
con buenos ejemplos de forma y color tal como se expresan en su
entorno ordinario. El objetivo de todas las personas sensatas debería ser
proteger a sus hijos del contacto con la vulgaridad del pensamiento o el
habla en su vida hogareña al menos, y es igualmente importante evitar
que se familiaricen con nada más que colores deslumbrantes y mal
elegidos.
Esperamos que esté al alcance de todos tener algunos objetos realmente
buenos, aunque no necesariamente caros, que sirvan como estándar. La
sencillez por encima de todo debe en la habitación de los niños o en la
guardería de niños, y cuantos menos adornos haya, mejor. Por ejemplo: 1
o 2 jarrones de buena forma y color, con flores según la estación, colores
alegres y armoniosos en paredes, pisos y muebles adecuados, algunos
buenos cuadros de arte y ejemplos de escultura; brindaran una
habitación estimulante para la imaginación del niño, y al mismo tiempo
dotara más adelante a ese niño de un buen nivel de gusto. Ello también se
aplica al jardín de infantes, donde desde el principio el niño debe estar
acostumbrado a ver y apreciar los buenos colores, su entorno debe ser
hermoso y armonioso, las imágenes, aunque pocas deben ser excelentes
en forma (no mal proporcionadas) y color.
3. FORMAR DE EXPONER LAS
BELLAS ARTES EN AÑOS NO
FORMALES
PINTURA
Los cuadros de pintura que podemos ofrecer a nuestros niños,
exponiéndoles a su visión deben tener temas de carácter alegre; temas
que se relacionan con las acciones (sentimientos) y con el hacer (atrae la
imagen de un hombre arando o barcas navegando).
Joshua Reynolds “La edad de la inocencia”
Vittore Carpaccio “San Jorge y el dragón”
DECORACION DE LA GUARDERIA
Eleanor Hughes-Jones, 1917, In memoriam, paginas 517-519; nos refiere
que: “Hágase la luz” fue el primer gran mandato de la creación, y me
parece que este es el primer gran imprescindible en la decoración de la
habitación infantil...por lo tanto, elijamos para la guardería una
habitación donde el sol de la mañana pueda inundar todo el lugar con
luz...No importa cuál sea el temperamento del niño: el serio y sobrio, el
lento y letárgico están tan influenciados por la “atmosfera” de la luz como
el niño más sensible y brillante, aunque puede ser inconscientemente.
Nuestro gran objetivo, por lo tanto, en la decoración de la guardería es
ayudar a crear, en la medida en que esto se puede hacer apelando a los
sentidos externos, un ambiente bueno, hermosos y saludable.
Emeline Petrie Steinthal, nos comenta que las paredes de la guardería
pueden lucir tan hermosos y económicos como los diseños de Walter
Crane y otros 2. La misma señorita Mason en el volumen uno: Educación
en el Hogar, en parte V: Las lecciones como instrumentos educativos,
sobre arte pictórico, nos expresa: “Por cierto, para la decoración de las
aulas, no conozco nada mejor que los cuadros de Fitzroy, especialmente
de cada una de las cuatro estaciones, de donde se obtiene belleza, tanto
en cuanto a líneas como a color, y también pasión poética.”
2 Emeline Petrie Steinhal, artículo “Formación artística en la guardería”, 1890/91, p.33.
ESCULTURA
Debería tener un lugar en la vida cotidiana del niño, bellas esculturas de
diferente material. Por ejemplo: Las estatuillas de Tanagra, los relieves de
Donatello, los relieves de Settignano. Sugerir en las guarderías moldes
como: Mascara de Dante, la Madonna de Miguel Ángel, Venus de Milo y
el bebe de Donatello.
Replica de la Piedad en Lampa (Puno)
Antoine-Louis Barye “El león y la serpiente”
LIBROS ILUSTRADOS
Actualmente, a muchos de los padres no les importa los viejos maestros,
existe falta de belleza y forma en libros ilustrados para niños. Muchas de
las bellas imágenes de libros ilustrados dirigido a un público infantil, lo
encontramos en: Millais, Briton Riviere, Walter Crane, Harriet Bennet.
Después de las imágenes, vienen naturalmente las historias que ilustran,
como clásicos de la guarderia, pues todas las personas disfrutamos de los
cuentos de hadas de los hermanos Jacob y Wilhem Grim, los cuentos de
Hans Christian Andersen y el libro de Hadas de Andrew Lang.
En caso de libros peruanos, el escritor Francisco Izquierdo Ríos nos
ofrece “El Bagrecico” y la autora Marie Claire Jeanneau nos introduce a
las culturas peruanas en una narrativa encantadora, ideal para niños de
cinco años.
JUGUETES
Definitivamente los juguetes tienen una gran influencia en la formación
del gusto de un niño, y estos deben ser elegidos seguramente para dos
objetivos específicos: refinamiento de sentimientos y entrenamiento de la
imaginación. Hermione Unwin, en su citado artículo nos dice lo
siguiente: “Los niños poseen tantos juguetes hoy en día, que no hay
ningún incentivo para que hagan los suyos propios, y el niño acomodado
trabaja en una gran desventaja en consecuencia, y pierde una formación
muy valiosa”.3
EL DIBUJO Y LA PINTURA
Existe dos grandes puntos en la enseñanza del arte en los niños:
1. Mantener siempre interesado al niño
Brindarle al niño una hoja grande de papel, un lápiz bien grueso o un
trozo de carbón. Decirle con palabras respetuosas: Dibuja el juguete que
más te gusta; veremos prontamente que el niño puede intentar dibujar su
mejor carro o dinosaurio, y las niñas su más bello unicornio o muñeca.
Hay que animar al niño a que dibuje (no halagarlo) a medida que aprende
a escribir; como padres o maestros debemos ayudarlo, estimularlo con
sabiduría, porque la mala enseñanza estropea.
2. Observar y entrenar al ojo
Debemos tener presente que el principal valor del dibujo es entrenar
al ojo poco a poco, el dibujo no se aprende sólo con lápiz y papel.
Los niños poseen «el arte» dentro de sí. Con el arte, así como con tantas
otras cosas en un niño, debemos creer que está ahí, o nunca lo
encontraremos.
Por ello, ponemos una ramita o una flor que crece delante de un niño y
dejamos que se ocupe de ella como quiera. Encontrará su propia forma
de dar forma y color, y nuestra ayuda puede muy bien limitarse al
principio a cuestiones técnicas como la mezcla de colores y cosas por el
estilo.
3 Hermione Unwin, en su artículo “El entrenamiento de la percepción artística en niños pequeños”, Vol. 13, 1902, ps. 413-424
Para que no impidamos la libertad del niño o estorbemos la liberación
del arte que está en él, debemos tener cuidado de no ofrecer ninguna
ayuda en forma de guías, puntos y otras muletas; y, además, debiera
trabajar en el medio más fácil, esto es, con pincel o con carboncillo, y no
con lápiz de mina negra. Se deben evitar las cajas de colores baratos. Los
niños son dignos de lo mejor, y media docena de tubos de acuarela de
muy buenos colores durarán mucho tiempo, y satisfarán la vista de los
pequeños artistas.
CERÁMICA, MUEBLES Y ADORNOS
Las jarras, cuencos, prensas, floreros y adornos deben tener buena forma
y colores. En el primer volumen de la serie educativa CM,
específicamente en los hábitos de la primera infancia se nos habla que el
orden es esencial, podemos recordarle que nuestro Dios Todopoderoso
instituyo desde el principio la primera ley del cielo: el orden; y la
pulcritud es similar al orden, pero no es exactamente lo mismo.
Nuestra niña de tres años en una
mesa ordenada con mates burilados peruanos
Adornos y muebles en nidos
POESÍA
Podríamos empezar con intentar definir a la pregunta: ¿qué es la poesía?
En la Revista Revisión de los Padres, Volumen 14, 1903, HA Nesbitt, MA,
nos menciona que dicha pregunta, “...ha sido respondida de muchas
formas diferentes. A menudo se ha fijado una cualidad que describe el
todo, como la musicalidad, la imaginación, la pasión...” Agrega que: “La
poesía es un arte. Es decir, su objetivo principal es proporcionar goce, y
aunque todas las pasiones y emociones pueden expresarse por medio de
la prosa y la expresión, no da tanto placer como cuando está unida a
hermosos sentimientos y formas de belleza. En otras palabras, la
verdadera poesía debe expresarse musicalmente. La poesía más
temprana probablemente tenía la intención de ser cantada, y es en la
poesía lírica que obtenemos poesía en su forma más pura. En la poesía
épica, los incidentes nos conmueven, nos entusiasma la admiración o la
simpatía con las acciones de los héroes de la historia. En la poesía
dramática, se nos muestran los sentimientos de los personajes de la obra,
pero en la poesía lírica no tenemos más que los sentimientos del poeta.
¿Pero qué es un poeta? No es simplemente el poder de escribir
métricamente lo que hace a un hombre poeta. Un hombre puede incluso
escribir poesía genuina y no ser poeta. La mayoría de las personas
pueden hacer eso con cultura e inteligencia. Pero la palabra poeta es
elnombre de una clase de hombre. El poeta es aquel que piensa, por así
decirlo, a través de sus sentimientos...Finalmente ¿qué es la poesía? La
respuesta final podría ser “la expresión musical de la emoción”.
La señorita Charlotte Mason, escribió en su volumen 3 “Padres y niños”,
cómo debemos exponer la poesía a nuestros niños desde la primera
infancia, nos invita como padres a practicar la lectura libre de la poesía
como una actividad diaria, sin embargo, teniendo presente el primer
principio de esta hermosa filosofía educativa: Los niños nacen siendo
personas: los niños tienen el derecho a que su primera experiencia con la
poesía sea bella, deleitable, admirable y de sumo goce; por lo tanto, la
exposición de este magnífico arte debe cumplir ciertos requisitos, los
cuales fueron expuestos en la Revista Revisión de los Padres, “Un
discurso sobre la enseñanza de la poesía” por el Reverendo H. C.
Beeching, Volumen 3, 1892/93:
1. La poesía debe ser en sí misma exquisita
Toda la poesía que ellos aprenden debería ser encantadora. Si deseas que
la poesía conserve su encanto para ellos durante el resto de su vida, debes
estar seguro de que siempre les atraiga. No como cuando en algunas
ocasiones mezclamos medicina en la mermelada. Hablo como padre
cuando digo que puedo entender que la tentación de hacer esto puede
ser irresistible, pero hay que resistirla. Debe conformarse con que los
nombres de los espías fieles, las leyes de la mecánica e incluso la
naturaleza del arrepentimiento, desaparecerán de los recuerdos de sus
hijos SI NO son atesorados con el uso de la rima y el ritmo, pero la rima y
el ritmo deben ser exclusivos para la alegría, y estas otras cosas no son
alegres. Necesito agregar que aprender poesía no debe ser un castigo en
ningún caso.
2. La poesía debe ser adecuada a sus edades
No debe esperar que los niños pequeños disfruten de lo que ustedes
disfrutan. Puedes beber clarete, quizás oporto, quizás champán, ellos no
pueden; su bebida natural es la leche. Las fuentes de alegría se abren para
ellos. La grandeza del verso en blanco de Milton será tan pequeña para
ellos como un concierto de órgano de Handel; deben tener ritmos
simples para comenzar, y deben tener rima; deben tener versos que se
canten a sí mismos. Y los sujetos también deben ser apropiados para su
edad. [...] Y permítanme decir aquí, entre paréntesis, que estoy de
acuerdo con la señorita Mason (a la que todos nos agradamos en honrar)
en temer un poco a los versos sin sentido para niños como algo
insignificante (debo decir) profano. Ahora, además de elegir
correctamente para el niño su comida poética, un padre tiene la tarea
adicional de acompañarlo a digerirla; y la mejor ayuda para la digestión
es la catequesis suave. Digo catequesis gentil, porque la poesía no debe,
bajo ningún pretexto, convertirse en una lección de poesía; todo lo que
está en enemistad con el disfrute debe ser desterrado de esta provincia
ideal. Lo que uno quiere, por supuesto, es que el poema se convierta para
el lector en lo que fue para el escritor; puede que sea necesario explicar
algunas palabras, pero la explicación no debe ser elaborada...Si el poema
es dramático, que el niño lo actúe. [...]
En conclusión, mencionaré dos ganancias consecuentes que el estudio de
la poesía trae consigo. Se verá fácilmente que, si los poemas se vuelven
reales y vívidos para ellos, los niños obtienen, además de la alegría
inmediata en la vida representada, y el entrenamiento correcto de las
emociones mediante el ejercicio correcto así administrado (que
mantengo es la verdadera función de la poesía), ganan, como digo,
además de esto, ejercer sus propios poderes de imaginación; las alas de su
propia fantasía se empluman y pueden volar a voluntad. Y, en segundo
lugar, adquieren habilidad en el uso del lenguaje, Coleridge definió la
poesía de manera sencilla como “las mejores palabras en el mejor orden”;
y es, por supuesto, una marca primaria de estilo poético que las palabras
no son como monedas modernas en una casa de monedas, cuyo valor se
puede determinar de un vistazo, sino como monedas o medallas
antiguas, que tienen, de hecho, un valor aproximado y común, pero
también tienen una delicadeza y distinción individual, en la que radica su
valor artístico.
Ahora, estas dos cosas, “la facultad de reconocer vívidamente y una
capacidad de expresión auténtica, son la esencia de la cultura y el mejor
antídoto contra la simpleza que hay en todo el aire que respiramos.”
En este sentido, en los primeros años no formales, el regazo de los
padres, debe ser el mejor lugar para la exposición de nuestros pequeños a
un bello salmo o proverbio de la Biblia, aprendido de memoria por uno
de ellos o incluso dulcemente cantado, lo cual de seguro será apreciado y
rendirá su buen fruto, a su debido tiempo, en el corazón de ese bebe o
niño pequeño, que mirará y escuchará con admiración y profundo amor.
Definitivamente, las salidas al aire libre son también momentos
atesorados para expresar una bella poesía sobre la magnificencia de la
creación de Dios y el gran amor a nosotros, sus hijos. Resulta
innumerables, los lugares, momentos, y; la forma de hablarles poesía a
nuestros hijos de la primera infancia; sin embargo, la madre y/o padre
como primeros agentes de amor y educación en el hogar, debiéramos
entrenarnos en este bello arte, tomándonos el prudente tiempo de elegir
la mejor poesía para nuestros niños, y; pidiendo la gracia inmerecida de
nuestro Señor para que nos ayude a exponer su más bella poesía dada en
el mejor de los libros: la biblia. Además, exponer la poesía inspirada de
los mejores poetas universales y poetas de nuestro país; no olvidando que
el amor a nuestra patria empieza desde casa.
Hay muchos poetas de la Selva de nuestro Perú, que han escrito poemas
inspirados en la bella creación de Dios, muchos de ellos se encuentran en
el libro Poesía Infantil Peruana seleccionado por Ricardo González Vigil y
Antología de poemas para niños y niñas (libre en el Repositorio del
MINED)
LA MÚSICA
Se dice habitualmente que los bebés nos oyen incluso cuando están aún
en el útero materno, por ello nos recomiendan que les hablemos, tanto
las madres como los padres, para que se vayan acostumbrando a nuestras
voces; y, por supuesto, nos aconsejan incluso que pongamos música para
que la escuchen; en consecuencia, también el desarrollo y entrenamiento
del sentido del oído y la voz desde los primeros años de nuestros niños
resulta de vital importancia.
En esta época de progreso económico y vida muy ocupada de las
personas, las canciones de cuna transmitidos de madre a hija o de padre a
hijo, parece no tener lugar ni razón de existir; sin embargo, muchos
padres, en especial la madre con toda la ilusión tener un bello ser
creciendo en su vientre, canta melodías a su bebe en la barriguita e
incluso extiende su dulce y amorosa voz expresada en canciones durante
los primeros años de esos pequeños, resultando “natural”, que un bebe
demuestre prontamente su comprensión y aprecio e intente responder
con gorjeos a lo que se canta con el amor más profundo y sincero.
Pero ... ¿qué pasa después de esos bellos pero muchas veces cortos
momentos? En nuestro país, lamentablemente, la licencia pre y post
maternidad no dura más de tres meses, después la madre debe retornar a
su régimen laboral por decisión personal o por necesidad de percibir una
remuneración mensual para subsistir en esta tierra, entonces los niños
son dejados al cuidado de niñeras particulares dentro del hogar o bajo la
responsabilidad de maestros en los nidos o guarderías.
La respuesta a dicha pregunta, la podemos encontrar con [Link], en
su artículo titulado “Música e Infancia”, Vol. 1, 1890/91, que nos recuerda
la errada percepción artística que tenemos los adultos respecto a la
posibilidad de que a todos los niños se les exponga a la mejor y más bella
música. Se hace esta interrogante ¿Qué pasa si el niño no tiene oído
musical...ni amor por la música”, entonces, se le debería exponer a los
niños pequeños a la música desde muy pequeños o es una pérdida de
tiempo hacerlo en vez de enseñarle “cosas más útiles” en casa o
guardería?
¿La música además de la manipulación de dulces sonidos puede ser útil
educativamente en una variedad de formas, les guste o no? Si, les guste o
no porque los niños no siempre saben lo que les gusta o porque no saben
lo que les conviene. Como padres debemos entrenar la mente, el cuerpo,
el cerebro, la mano, para fortalecer los poderes de la atención; y, la
música es una de las bellas artes que se presta a dicho propósito.
Precisamente, la señorita Charlotte Mason en su volumen 1 sobre la
Educación del Hogar, Parte III, el hábito equivale a diez naturalezas, en el
punto IX sobre el ejercicio físico, nos menciona que: “El entrenamiento
del oído y la voz es una parte extremadamente importante de la cultura
física. Que los niños se ejerciten en los sonidos puros de las vocales, en la
enunciación de las consonantes finales; no les permitan que omiten
partes de las palabras o las deformen... El francés [o cualquier otro
idioma extranjero], al ser enseñado oralmente, es de inmenso valor ya
que entrena tanto el oído como la voz.”
No es difícil concluir que el entrenamiento del oído y la voz llevado al
ámbito de la música es esencial, pues al ser creación de Dios, nacemos
con ese atributo inherente a ÉL que nos hace seres musicales; sin
embargo, dicho instinto musical muchas veces va apagándose en la vida
del niño a medida que crece, sino se le brinda una exposición adecuada y
selecta de apreciación musical a edad temprana.
Recordemos nuevamente el principio número seis de esta filosofía
educativa, donde se expresa que: “Cuando decimos que «la educación es
atmósfera», no queremos decir que un niño debiera estar aislado en lo
que se conoce como «ambiente infantil» especialmente adaptado y
preparado para el niño, sino que debiéramos considerar el valor
educativo de la atmósfera hogareña natural, tanto en cuanto a personas
como a cosas, y que se le debería dejar vivir libremente en sus propias
condiciones. Atrofia a los niños reducir el mundo a su nivel.”
En ese sentido, siendo el propio hogar esa atmosfera el mejor lugar para
la educación del niño, los padres debemos proveerles a nuestros hijos, de
manera natural y constante, la mejor música que puedan escuchar.
Charlotte Masson, en el citado volumen, nos habla del hábito de la
música: “En cuanto al entrenamiento musical, es difícil decir cuánto de lo
que se denomina gusto y habilidad musicales heredadas son el resultado
de escuchar y producir sonidos musicales constantemente, el hábito de la
música, que ocurre en las familias musicales y con lo cual crece el niño.
El Sr. Hullah sostuvo que el arte de cantar es un hábito formado—el cual
se puede, y se debe dar a todos los niños. Por supuesto, el hábito
transmitido debe tenerse en cuenta. Es una pena que la instrucción
musical que recibe la mayoría de los niños sea aleatoria; que no se les
capacite, por ejemplo, a través de ejercicios cuidadosamente graduados
de oído y voz, con el fin de producir y distinguir los tonos y los intervalos
musicales.”
Muchos de los grandes músicos de la historia, entre ellos los máximos
exponentes de la música clásica como: Johann Sebastián Bach o Wolfgang
Amadeus Mozart, vivieron en una atmosfera de música bella y reverente,
brindado naturalmente por sus padres, quienes entonaban una canción o
tocaban un instrumento musical para dar la gloria al Señor.
En ese sentido, la música no era considerada, como en estos tiempos, una
actividad extracurricular, sino que al ser parte de nuestra genética el ser
adoradores de quien nos creó, debemos entender que los niños tienen la
capacidad de apreciar hermosas piezas musicales, que podrían exponerse
mediante rondas o rimas, himnos, música tradicional propia del país de
origen, etc.
REFLEXION FINAL
Me gusta mucho lo que nos expresa la señorita Mason: “Cuantas más
formas de arte entre en contacto el niño de manera natural durante su
caminar diario en esta tierra, es más probable que se avive su apreciación
artística y que aumente su fortalecimiento al deleite de lo más bello; en
consecuencia, todas las personas en posición de autoridad, los padres y
los que actuamos en nombre de los padres, deberíamos estar de acuerdo
que no hay ningún tipo de conocimiento que se pueda obtener en los
primeros años tan valioso para los niños como el que obtienen por sí
mismos del mundo en que viven. Que se pongan en contacto con la
naturaleza una vez, y se formará un hábito que será una fuente de deleite
durante toda la vida ... Sin embargo, ni en casa ni en la escuela para
menores de cinco años y hasta el kindergarten, se hace un gran esfuerzo
para presentarle al niño el abundante “banquete de los ojos” que él
requiere y necesita.”4
En esta bella filosofía Cristocéntrica, que nuestro Señor en su gran
misericordia nos ha permitido conocer, recordamos que: “La educación
en un ambiente, una disciplina y una vida”. Cada uno de los instrumentos
educativos son necesarios y nos permiten llevar a cabo de la manera más
natural y orgánica, la auto-educación al lado de nuestros muy amados
hijos. La atmósfera que podemos brindar como padres y maestros, desde
los primeros años de vida a los niños va a resultar fundamental para el
nacimiento, crecimiento y permanencia a lo largo de toda su vida;
exponerlos a lo más bello tendrá que ser nuestro objetivo intencional
como su ambiente natural. Definitivamente, a la mayoría de las personas,
la formación de hábito será muy difícil, más si parte de su educación ha
sido defectuosa, por lo que va a depender del Espíritu Santo en nosotros,
quién nos animará en cada batalla de rodillas para no tener males
arraigados y nos ayude a curarnos de malos hábitos,
4 Primer volumen de la Serie educativa de Charlotte Mason: Educación en el Hogar” traducido y revisado por María Elena Ortiz
y Johanna Pérez Ray, ps, 40,41 y 43.
además de consolarnos al sentirnos los más culpables al equivocarnos
durante este camino.
Debemos quitarnos las expectativas tan altas e ir poco a poco en hábitos
para ir seguros como los rieles de un tren, porque nuestros niños no son
el enemigo al contrario son el mayor tesoro que Dios nos ha podido
regalar, hacer lo contrario vulneraria el Código de educación en los
evangelios, responsabilidad en el libro de la vida: LA BIBLIA, establecida
expresamente por Cristo, que se resume en estos tres mandamientos:
Mirad que no OFENDAIS, no MENOSPRECIES, no TROPECEIS a
ninguno de estos pequeños; al cumplir con este sagrado deber nos
garantizara una vida abundante en gracia no solo para nosotros sino
principalmente para esos niños que crecerán y serán ciudadanos con una
alta estima a lo mejor, a lo correcto, a lo perfecto; siendo ciudadanos que
no vivirán por vivir, ni harán las cosas por hacer, sino que aportarán y
trabajaran por el bienestar común de su nación.
REFERENCIA
BIBLIOGRÁFICA
Primer volumen de la Serie educativa de Charlotte Mason: Educación en
el Hogar” traducido y revisado por María Elena Ortiz y Johanna Pérez
Ray.
Tercer volumen de la Serie educativa de Charlotte Mason: Padres e hijos.
Hermione Unwin, artículo “El entrenamiento de la percepción artística
en niños pequeños”, Vol. 13, 1902, pg. 413-424
Eleanor Hughes-Jones, 1917, In memoriam, ps. 517-519
[Link], artículo “Música e Infancia”, Vol. 1, 1890/91
Emeline Petrie Steinhal, artículo “Formación artística en la guardería”,
1890/91, p.33.
HA Nesbitt, MA, artículo ¿qué es la poesía?, Vol. 14, 1903
Reverendo H. C. Beeching, artículo “Un discurso sobre la enseñanza de la
poesía”, Vol. 3, 1892/93
4 Primer volumen de la Serie educativa de Charlotte Mason: Educación en el Hogar” traducido y revisado por María Elena Ortiz
y Johanna Pérez Ray, ps, 40,41 y 43.