0% encontró este documento útil (0 votos)
47 vistas20 páginas

Bellas Artes en la Educación Infantil

Este documento habla sobre la importancia de exponer a los niños al arte desde una edad temprana. Menciona que el entorno donde crece un niño influye en su desarrollo y que el arte no debe desterrarse de la vida cotidiana infantil. También recomienda elementos como pinturas, esculturas, libros ilustrados y juguetes que pueden usarse para familiarizar a los niños con el arte.

Cargado por

Gina Fernández
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
47 vistas20 páginas

Bellas Artes en la Educación Infantil

Este documento habla sobre la importancia de exponer a los niños al arte desde una edad temprana. Menciona que el entorno donde crece un niño influye en su desarrollo y que el arte no debe desterrarse de la vida cotidiana infantil. También recomienda elementos como pinturas, esculturas, libros ilustrados y juguetes que pueden usarse para familiarizar a los niños con el arte.

Cargado por

Gina Fernández
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LAS BELLAS

ARTES EN
AÑOS NO
FORMALES

Según la filosofía educativa de


la señorita Charlotte Mason

Por: Ingrid Milagros


Simons Meneses
1. PERCEPCIÓN
ARTÍSTICA DEL NIÑO
Lamentablemente, existe una tendencia general a pensar que el entorno

donde crece el niño tiene poca importancia en los primeros años de vida

o que el arte pertenece a la parte de ocio de la vida de la persona y no

tiene conexión con el mundo del trabajo diario. La señorita Hermione

Unwin, en su artículo “El entrenamiento de la percepción artística en

niños pequeños”, Vol. 13, 1902, pg. 413-424, menciona lo siguiente: “En

efecto, en algunas casas se considera el cuarto de los niños como un

refugio apropiado para muchas cosas que, por su antigüedad, o quizás

por un cambio de moda, ya no se consideran lo suficientemente buenas

para la sala o el comedor. Los niños no conocen la diferencia, se

dice...Luego hay otras personas que piensan que los niños deben ser

educados con la mayor sencillez; en consecuencia, tratan de desterrar el

arte por completo de su entorno, como si fuera un lujo del que no

deberían preocuparse...”

Ahora, la palabra "arte", cuando se usa así, siempre significa la realización

de estos diversos procesos con habilidad. Ahora bien, el ejercicio de la

habilidad siempre produce un sentimiento de placer en el hacedor. Si un

acto se realiza con placer, será mejor hacerlo que si sólo se ejecuta por

necesidad. El hacedor agregará pequeños adornos y mejoras, y

amorosamente dedicará más tiempo a la obra por el bien de su deleite en

ella, ese proceso o camino debería durar toda nuestra vida. No obstante,

cuando se tiene en cuenta el lado estético del personaje, se supone que

prevalecen otras leyes, pues se piensa en general que la apreciación

estética, o la percepción artística de la belleza, es un don especial

otorgado solo a individuos favorecidos, y, por lo tanto, se da por sentado

que muchas personas crecerán aparentemente desprovistas de ella.

(Bach, Vivaldi, Da Vinci, Miguel Ángel)


Lo que debemos entender es que no se puede desterrar el arte de la vida

cotidiana del niño, y ahí radica el poder de decisión de los padres o

maestros: Se expondrá al niño al arte, el arte que se expondrá al niño será

un arte falso o un arte verdadero; dicho arte va a elevar y estimular la

imaginación, o todo lo contrario la empobrecerá en pensamiento e ideal;

enriquecerá y endulzará toda vida que entre en contacto con él, o

adormecerá y deprimirá el crecimiento o desarrollo de ese niño en su

primera infancia.

El don de la apreciación estética es innato en cada niño, pero

desafortunadamente generalmente muere o muere de hambre por falta

de un tratamiento adecuado cuando el niño llega a la adolescencia. De

todas las facultades es, quizás, la más fácil de sofocar, ya que depende de

estos sentimientos y percepciones más sutiles que se embotan más

fácilmente en un entorno desfavorable.

“El color de las paredes de la guardería, o de la habitación en que vive el

niño, el tipo de muebles o adornos, la vestimenta de su madre o nodriza,

el tono de voz en que hablan, sus juguetes, y todo su entorno cotidiano,

se hunden profundamente en su pequeña alma desde el primer

momento en que empieza a fijarse en ellos, e incluso antes. Hacen el

estándar al que inconscientemente se refiere a todo. Si las formas que ve

son buenas y están bien elegidas, los colores son agradables y los sonidos

melodiosos, existe la posibilidad de que pueda apreciar y amar estas

cualidades a medida que crezca”. 1

1 Modern Poe Hermione Unwin, en su artículo “El entrenamiento de la percepción artística en niños pequeños”, Vol. 13, 1902, ps.
[Link] Series
2. FACTORES ESENCIALES DEL
AMBIENTE
Un niño debe tener la oportunidad familiarizarse con aquellas cosas que

es deseable que le gusten más tarde en la vida, y cuanto más importante

es que le gusten, más pronto se las debe poner a su alcance. Por ejemplo,

se debe hacer todo lo posible para permitir que los niños se familiaricen

con buenos ejemplos de forma y color tal como se expresan en su

entorno ordinario. El objetivo de todas las personas sensatas debería ser

proteger a sus hijos del contacto con la vulgaridad del pensamiento o el

habla en su vida hogareña al menos, y es igualmente importante evitar

que se familiaricen con nada más que colores deslumbrantes y mal

elegidos.

Esperamos que esté al alcance de todos tener algunos objetos realmente

buenos, aunque no necesariamente caros, que sirvan como estándar. La

sencillez por encima de todo debe en la habitación de los niños o en la

guardería de niños, y cuantos menos adornos haya, mejor. Por ejemplo: 1

o 2 jarrones de buena forma y color, con flores según la estación, colores

alegres y armoniosos en paredes, pisos y muebles adecuados, algunos

buenos cuadros de arte y ejemplos de escultura; brindaran una

habitación estimulante para la imaginación del niño, y al mismo tiempo

dotara más adelante a ese niño de un buen nivel de gusto. Ello también se

aplica al jardín de infantes, donde desde el principio el niño debe estar

acostumbrado a ver y apreciar los buenos colores, su entorno debe ser

hermoso y armonioso, las imágenes, aunque pocas deben ser excelentes

en forma (no mal proporcionadas) y color.


3. FORMAR DE EXPONER LAS
BELLAS ARTES EN AÑOS NO
FORMALES
PINTURA
Los cuadros de pintura que podemos ofrecer a nuestros niños,

exponiéndoles a su visión deben tener temas de carácter alegre; temas

que se relacionan con las acciones (sentimientos) y con el hacer (atrae la

imagen de un hombre arando o barcas navegando).

Joshua Reynolds “La edad de la inocencia”

Vittore Carpaccio “San Jorge y el dragón”


DECORACION DE LA GUARDERIA

Eleanor Hughes-Jones, 1917, In memoriam, paginas 517-519; nos refiere

que: “Hágase la luz” fue el primer gran mandato de la creación, y me

parece que este es el primer gran imprescindible en la decoración de la

habitación infantil...por lo tanto, elijamos para la guardería una

habitación donde el sol de la mañana pueda inundar todo el lugar con

luz...No importa cuál sea el temperamento del niño: el serio y sobrio, el

lento y letárgico están tan influenciados por la “atmosfera” de la luz como

el niño más sensible y brillante, aunque puede ser inconscientemente.

Nuestro gran objetivo, por lo tanto, en la decoración de la guardería es

ayudar a crear, en la medida en que esto se puede hacer apelando a los

sentidos externos, un ambiente bueno, hermosos y saludable.

Emeline Petrie Steinthal, nos comenta que las paredes de la guardería

pueden lucir tan hermosos y económicos como los diseños de Walter

Crane y otros 2. La misma señorita Mason en el volumen uno: Educación

en el Hogar, en parte V: Las lecciones como instrumentos educativos,

sobre arte pictórico, nos expresa: “Por cierto, para la decoración de las

aulas, no conozco nada mejor que los cuadros de Fitzroy, especialmente

de cada una de las cuatro estaciones, de donde se obtiene belleza, tanto

en cuanto a líneas como a color, y también pasión poética.”

2 Emeline Petrie Steinhal, artículo “Formación artística en la guardería”, 1890/91, p.33.


ESCULTURA

Debería tener un lugar en la vida cotidiana del niño, bellas esculturas de

diferente material. Por ejemplo: Las estatuillas de Tanagra, los relieves de

Donatello, los relieves de Settignano. Sugerir en las guarderías moldes

como: Mascara de Dante, la Madonna de Miguel Ángel, Venus de Milo y

el bebe de Donatello.

Replica de la Piedad en Lampa (Puno)

Antoine-Louis Barye “El león y la serpiente”


LIBROS ILUSTRADOS

Actualmente, a muchos de los padres no les importa los viejos maestros,

existe falta de belleza y forma en libros ilustrados para niños. Muchas de

las bellas imágenes de libros ilustrados dirigido a un público infantil, lo

encontramos en: Millais, Briton Riviere, Walter Crane, Harriet Bennet.

Después de las imágenes, vienen naturalmente las historias que ilustran,

como clásicos de la guarderia, pues todas las personas disfrutamos de los

cuentos de hadas de los hermanos Jacob y Wilhem Grim, los cuentos de

Hans Christian Andersen y el libro de Hadas de Andrew Lang.

En caso de libros peruanos, el escritor Francisco Izquierdo Ríos nos

ofrece “El Bagrecico” y la autora Marie Claire Jeanneau nos introduce a

las culturas peruanas en una narrativa encantadora, ideal para niños de

cinco años.
JUGUETES

Definitivamente los juguetes tienen una gran influencia en la formación

del gusto de un niño, y estos deben ser elegidos seguramente para dos

objetivos específicos: refinamiento de sentimientos y entrenamiento de la

imaginación. Hermione Unwin, en su citado artículo nos dice lo

siguiente: “Los niños poseen tantos juguetes hoy en día, que no hay

ningún incentivo para que hagan los suyos propios, y el niño acomodado

trabaja en una gran desventaja en consecuencia, y pierde una formación

muy valiosa”.3

EL DIBUJO Y LA PINTURA
Existe dos grandes puntos en la enseñanza del arte en los niños:
1. Mantener siempre interesado al niño
Brindarle al niño una hoja grande de papel, un lápiz bien grueso o un

trozo de carbón. Decirle con palabras respetuosas: Dibuja el juguete que

más te gusta; veremos prontamente que el niño puede intentar dibujar su

mejor carro o dinosaurio, y las niñas su más bello unicornio o muñeca.

Hay que animar al niño a que dibuje (no halagarlo) a medida que aprende

a escribir; como padres o maestros debemos ayudarlo, estimularlo con

sabiduría, porque la mala enseñanza estropea.


2. Observar y entrenar al ojo
Debemos tener presente que el principal valor del dibujo es entrenar

al ojo poco a poco, el dibujo no se aprende sólo con lápiz y papel.

Los niños poseen «el arte» dentro de sí. Con el arte, así como con tantas

otras cosas en un niño, debemos creer que está ahí, o nunca lo

encontraremos.

Por ello, ponemos una ramita o una flor que crece delante de un niño y

dejamos que se ocupe de ella como quiera. Encontrará su propia forma

de dar forma y color, y nuestra ayuda puede muy bien limitarse al

principio a cuestiones técnicas como la mezcla de colores y cosas por el

estilo.
3 Hermione Unwin, en su artículo “El entrenamiento de la percepción artística en niños pequeños”, Vol. 13, 1902, ps. 413-424
Para que no impidamos la libertad del niño o estorbemos la liberación

del arte que está en él, debemos tener cuidado de no ofrecer ninguna

ayuda en forma de guías, puntos y otras muletas; y, además, debiera

trabajar en el medio más fácil, esto es, con pincel o con carboncillo, y no

con lápiz de mina negra. Se deben evitar las cajas de colores baratos. Los

niños son dignos de lo mejor, y media docena de tubos de acuarela de

muy buenos colores durarán mucho tiempo, y satisfarán la vista de los

pequeños artistas.

CERÁMICA, MUEBLES Y ADORNOS


Las jarras, cuencos, prensas, floreros y adornos deben tener buena forma

y colores. En el primer volumen de la serie educativa CM,

específicamente en los hábitos de la primera infancia se nos habla que el

orden es esencial, podemos recordarle que nuestro Dios Todopoderoso

instituyo desde el principio la primera ley del cielo: el orden; y la

pulcritud es similar al orden, pero no es exactamente lo mismo.

Nuestra niña de tres años en una


mesa ordenada con mates burilados peruanos

Adornos y muebles en nidos


POESÍA
Podríamos empezar con intentar definir a la pregunta: ¿qué es la poesía?

En la Revista Revisión de los Padres, Volumen 14, 1903, HA Nesbitt, MA,

nos menciona que dicha pregunta, “...ha sido respondida de muchas

formas diferentes. A menudo se ha fijado una cualidad que describe el

todo, como la musicalidad, la imaginación, la pasión...” Agrega que: “La

poesía es un arte. Es decir, su objetivo principal es proporcionar goce, y

aunque todas las pasiones y emociones pueden expresarse por medio de

la prosa y la expresión, no da tanto placer como cuando está unida a

hermosos sentimientos y formas de belleza. En otras palabras, la

verdadera poesía debe expresarse musicalmente. La poesía más

temprana probablemente tenía la intención de ser cantada, y es en la

poesía lírica que obtenemos poesía en su forma más pura. En la poesía

épica, los incidentes nos conmueven, nos entusiasma la admiración o la

simpatía con las acciones de los héroes de la historia. En la poesía

dramática, se nos muestran los sentimientos de los personajes de la obra,

pero en la poesía lírica no tenemos más que los sentimientos del poeta.

¿Pero qué es un poeta? No es simplemente el poder de escribir

métricamente lo que hace a un hombre poeta. Un hombre puede incluso

escribir poesía genuina y no ser poeta. La mayoría de las personas

pueden hacer eso con cultura e inteligencia. Pero la palabra poeta es

elnombre de una clase de hombre. El poeta es aquel que piensa, por así

decirlo, a través de sus sentimientos...Finalmente ¿qué es la poesía? La

respuesta final podría ser “la expresión musical de la emoción”.

La señorita Charlotte Mason, escribió en su volumen 3 “Padres y niños”,

cómo debemos exponer la poesía a nuestros niños desde la primera

infancia, nos invita como padres a practicar la lectura libre de la poesía

como una actividad diaria, sin embargo, teniendo presente el primer

principio de esta hermosa filosofía educativa: Los niños nacen siendo

personas: los niños tienen el derecho a que su primera experiencia con la


poesía sea bella, deleitable, admirable y de sumo goce; por lo tanto, la

exposición de este magnífico arte debe cumplir ciertos requisitos, los

cuales fueron expuestos en la Revista Revisión de los Padres, “Un

discurso sobre la enseñanza de la poesía” por el Reverendo H. C.

Beeching, Volumen 3, 1892/93:


1. La poesía debe ser en sí misma exquisita

Toda la poesía que ellos aprenden debería ser encantadora. Si deseas que

la poesía conserve su encanto para ellos durante el resto de su vida, debes

estar seguro de que siempre les atraiga. No como cuando en algunas

ocasiones mezclamos medicina en la mermelada. Hablo como padre

cuando digo que puedo entender que la tentación de hacer esto puede

ser irresistible, pero hay que resistirla. Debe conformarse con que los

nombres de los espías fieles, las leyes de la mecánica e incluso la

naturaleza del arrepentimiento, desaparecerán de los recuerdos de sus

hijos SI NO son atesorados con el uso de la rima y el ritmo, pero la rima y

el ritmo deben ser exclusivos para la alegría, y estas otras cosas no son

alegres. Necesito agregar que aprender poesía no debe ser un castigo en

ningún caso.
2. La poesía debe ser adecuada a sus edades

No debe esperar que los niños pequeños disfruten de lo que ustedes

disfrutan. Puedes beber clarete, quizás oporto, quizás champán, ellos no

pueden; su bebida natural es la leche. Las fuentes de alegría se abren para

ellos. La grandeza del verso en blanco de Milton será tan pequeña para

ellos como un concierto de órgano de Handel; deben tener ritmos

simples para comenzar, y deben tener rima; deben tener versos que se

canten a sí mismos. Y los sujetos también deben ser apropiados para su

edad. [...] Y permítanme decir aquí, entre paréntesis, que estoy de

acuerdo con la señorita Mason (a la que todos nos agradamos en honrar)

en temer un poco a los versos sin sentido para niños como algo

insignificante (debo decir) profano. Ahora, además de elegir

correctamente para el niño su comida poética, un padre tiene la tarea


adicional de acompañarlo a digerirla; y la mejor ayuda para la digestión

es la catequesis suave. Digo catequesis gentil, porque la poesía no debe,

bajo ningún pretexto, convertirse en una lección de poesía; todo lo que

está en enemistad con el disfrute debe ser desterrado de esta provincia

ideal. Lo que uno quiere, por supuesto, es que el poema se convierta para

el lector en lo que fue para el escritor; puede que sea necesario explicar

algunas palabras, pero la explicación no debe ser elaborada...Si el poema

es dramático, que el niño lo actúe. [...]

En conclusión, mencionaré dos ganancias consecuentes que el estudio de

la poesía trae consigo. Se verá fácilmente que, si los poemas se vuelven

reales y vívidos para ellos, los niños obtienen, además de la alegría

inmediata en la vida representada, y el entrenamiento correcto de las

emociones mediante el ejercicio correcto así administrado (que

mantengo es la verdadera función de la poesía), ganan, como digo,

además de esto, ejercer sus propios poderes de imaginación; las alas de su

propia fantasía se empluman y pueden volar a voluntad. Y, en segundo

lugar, adquieren habilidad en el uso del lenguaje, Coleridge definió la

poesía de manera sencilla como “las mejores palabras en el mejor orden”;

y es, por supuesto, una marca primaria de estilo poético que las palabras

no son como monedas modernas en una casa de monedas, cuyo valor se

puede determinar de un vistazo, sino como monedas o medallas

antiguas, que tienen, de hecho, un valor aproximado y común, pero

también tienen una delicadeza y distinción individual, en la que radica su

valor artístico.

Ahora, estas dos cosas, “la facultad de reconocer vívidamente y una

capacidad de expresión auténtica, son la esencia de la cultura y el mejor

antídoto contra la simpleza que hay en todo el aire que respiramos.”


En este sentido, en los primeros años no formales, el regazo de los

padres, debe ser el mejor lugar para la exposición de nuestros pequeños a

un bello salmo o proverbio de la Biblia, aprendido de memoria por uno

de ellos o incluso dulcemente cantado, lo cual de seguro será apreciado y

rendirá su buen fruto, a su debido tiempo, en el corazón de ese bebe o

niño pequeño, que mirará y escuchará con admiración y profundo amor.

Definitivamente, las salidas al aire libre son también momentos

atesorados para expresar una bella poesía sobre la magnificencia de la

creación de Dios y el gran amor a nosotros, sus hijos. Resulta

innumerables, los lugares, momentos, y; la forma de hablarles poesía a

nuestros hijos de la primera infancia; sin embargo, la madre y/o padre

como primeros agentes de amor y educación en el hogar, debiéramos

entrenarnos en este bello arte, tomándonos el prudente tiempo de elegir

la mejor poesía para nuestros niños, y; pidiendo la gracia inmerecida de

nuestro Señor para que nos ayude a exponer su más bella poesía dada en

el mejor de los libros: la biblia. Además, exponer la poesía inspirada de

los mejores poetas universales y poetas de nuestro país; no olvidando que

el amor a nuestra patria empieza desde casa.

Hay muchos poetas de la Selva de nuestro Perú, que han escrito poemas

inspirados en la bella creación de Dios, muchos de ellos se encuentran en

el libro Poesía Infantil Peruana seleccionado por Ricardo González Vigil y

Antología de poemas para niños y niñas (libre en el Repositorio del

MINED)
LA MÚSICA
Se dice habitualmente que los bebés nos oyen incluso cuando están aún

en el útero materno, por ello nos recomiendan que les hablemos, tanto

las madres como los padres, para que se vayan acostumbrando a nuestras

voces; y, por supuesto, nos aconsejan incluso que pongamos música para

que la escuchen; en consecuencia, también el desarrollo y entrenamiento

del sentido del oído y la voz desde los primeros años de nuestros niños

resulta de vital importancia.

En esta época de progreso económico y vida muy ocupada de las

personas, las canciones de cuna transmitidos de madre a hija o de padre a

hijo, parece no tener lugar ni razón de existir; sin embargo, muchos

padres, en especial la madre con toda la ilusión tener un bello ser

creciendo en su vientre, canta melodías a su bebe en la barriguita e

incluso extiende su dulce y amorosa voz expresada en canciones durante

los primeros años de esos pequeños, resultando “natural”, que un bebe

demuestre prontamente su comprensión y aprecio e intente responder

con gorjeos a lo que se canta con el amor más profundo y sincero.

Pero ... ¿qué pasa después de esos bellos pero muchas veces cortos

momentos? En nuestro país, lamentablemente, la licencia pre y post

maternidad no dura más de tres meses, después la madre debe retornar a

su régimen laboral por decisión personal o por necesidad de percibir una

remuneración mensual para subsistir en esta tierra, entonces los niños

son dejados al cuidado de niñeras particulares dentro del hogar o bajo la

responsabilidad de maestros en los nidos o guarderías.

La respuesta a dicha pregunta, la podemos encontrar con [Link], en

su artículo titulado “Música e Infancia”, Vol. 1, 1890/91, que nos recuerda

la errada percepción artística que tenemos los adultos respecto a la

posibilidad de que a todos los niños se les exponga a la mejor y más bella

música. Se hace esta interrogante ¿Qué pasa si el niño no tiene oído

musical...ni amor por la música”, entonces, se le debería exponer a los


niños pequeños a la música desde muy pequeños o es una pérdida de

tiempo hacerlo en vez de enseñarle “cosas más útiles” en casa o

guardería?

¿La música además de la manipulación de dulces sonidos puede ser útil

educativamente en una variedad de formas, les guste o no? Si, les guste o

no porque los niños no siempre saben lo que les gusta o porque no saben

lo que les conviene. Como padres debemos entrenar la mente, el cuerpo,

el cerebro, la mano, para fortalecer los poderes de la atención; y, la

música es una de las bellas artes que se presta a dicho propósito.

Precisamente, la señorita Charlotte Mason en su volumen 1 sobre la

Educación del Hogar, Parte III, el hábito equivale a diez naturalezas, en el

punto IX sobre el ejercicio físico, nos menciona que: “El entrenamiento

del oído y la voz es una parte extremadamente importante de la cultura

física. Que los niños se ejerciten en los sonidos puros de las vocales, en la

enunciación de las consonantes finales; no les permitan que omiten

partes de las palabras o las deformen... El francés [o cualquier otro

idioma extranjero], al ser enseñado oralmente, es de inmenso valor ya

que entrena tanto el oído como la voz.”

No es difícil concluir que el entrenamiento del oído y la voz llevado al

ámbito de la música es esencial, pues al ser creación de Dios, nacemos

con ese atributo inherente a ÉL que nos hace seres musicales; sin

embargo, dicho instinto musical muchas veces va apagándose en la vida

del niño a medida que crece, sino se le brinda una exposición adecuada y

selecta de apreciación musical a edad temprana.

Recordemos nuevamente el principio número seis de esta filosofía

educativa, donde se expresa que: “Cuando decimos que «la educación es

atmósfera», no queremos decir que un niño debiera estar aislado en lo

que se conoce como «ambiente infantil» especialmente adaptado y

preparado para el niño, sino que debiéramos considerar el valor


educativo de la atmósfera hogareña natural, tanto en cuanto a personas

como a cosas, y que se le debería dejar vivir libremente en sus propias

condiciones. Atrofia a los niños reducir el mundo a su nivel.”

En ese sentido, siendo el propio hogar esa atmosfera el mejor lugar para

la educación del niño, los padres debemos proveerles a nuestros hijos, de

manera natural y constante, la mejor música que puedan escuchar.

Charlotte Masson, en el citado volumen, nos habla del hábito de la

música: “En cuanto al entrenamiento musical, es difícil decir cuánto de lo

que se denomina gusto y habilidad musicales heredadas son el resultado

de escuchar y producir sonidos musicales constantemente, el hábito de la

música, que ocurre en las familias musicales y con lo cual crece el niño.

El Sr. Hullah sostuvo que el arte de cantar es un hábito formado—el cual

se puede, y se debe dar a todos los niños. Por supuesto, el hábito

transmitido debe tenerse en cuenta. Es una pena que la instrucción

musical que recibe la mayoría de los niños sea aleatoria; que no se les

capacite, por ejemplo, a través de ejercicios cuidadosamente graduados

de oído y voz, con el fin de producir y distinguir los tonos y los intervalos

musicales.”

Muchos de los grandes músicos de la historia, entre ellos los máximos

exponentes de la música clásica como: Johann Sebastián Bach o Wolfgang

Amadeus Mozart, vivieron en una atmosfera de música bella y reverente,

brindado naturalmente por sus padres, quienes entonaban una canción o

tocaban un instrumento musical para dar la gloria al Señor.

En ese sentido, la música no era considerada, como en estos tiempos, una

actividad extracurricular, sino que al ser parte de nuestra genética el ser

adoradores de quien nos creó, debemos entender que los niños tienen la

capacidad de apreciar hermosas piezas musicales, que podrían exponerse

mediante rondas o rimas, himnos, música tradicional propia del país de

origen, etc.
REFLEXION FINAL
Me gusta mucho lo que nos expresa la señorita Mason: “Cuantas más

formas de arte entre en contacto el niño de manera natural durante su

caminar diario en esta tierra, es más probable que se avive su apreciación

artística y que aumente su fortalecimiento al deleite de lo más bello; en

consecuencia, todas las personas en posición de autoridad, los padres y

los que actuamos en nombre de los padres, deberíamos estar de acuerdo

que no hay ningún tipo de conocimiento que se pueda obtener en los

primeros años tan valioso para los niños como el que obtienen por sí

mismos del mundo en que viven. Que se pongan en contacto con la

naturaleza una vez, y se formará un hábito que será una fuente de deleite

durante toda la vida ... Sin embargo, ni en casa ni en la escuela para

menores de cinco años y hasta el kindergarten, se hace un gran esfuerzo

para presentarle al niño el abundante “banquete de los ojos” que él

requiere y necesita.”4

En esta bella filosofía Cristocéntrica, que nuestro Señor en su gran

misericordia nos ha permitido conocer, recordamos que: “La educación

en un ambiente, una disciplina y una vida”. Cada uno de los instrumentos

educativos son necesarios y nos permiten llevar a cabo de la manera más

natural y orgánica, la auto-educación al lado de nuestros muy amados

hijos. La atmósfera que podemos brindar como padres y maestros, desde

los primeros años de vida a los niños va a resultar fundamental para el

nacimiento, crecimiento y permanencia a lo largo de toda su vida;

exponerlos a lo más bello tendrá que ser nuestro objetivo intencional

como su ambiente natural. Definitivamente, a la mayoría de las personas,

la formación de hábito será muy difícil, más si parte de su educación ha

sido defectuosa, por lo que va a depender del Espíritu Santo en nosotros,

quién nos animará en cada batalla de rodillas para no tener males

arraigados y nos ayude a curarnos de malos hábitos,

4 Primer volumen de la Serie educativa de Charlotte Mason: Educación en el Hogar” traducido y revisado por María Elena Ortiz
y Johanna Pérez Ray, ps, 40,41 y 43.
además de consolarnos al sentirnos los más culpables al equivocarnos

durante este camino.

Debemos quitarnos las expectativas tan altas e ir poco a poco en hábitos

para ir seguros como los rieles de un tren, porque nuestros niños no son

el enemigo al contrario son el mayor tesoro que Dios nos ha podido

regalar, hacer lo contrario vulneraria el Código de educación en los

evangelios, responsabilidad en el libro de la vida: LA BIBLIA, establecida

expresamente por Cristo, que se resume en estos tres mandamientos:

Mirad que no OFENDAIS, no MENOSPRECIES, no TROPECEIS a

ninguno de estos pequeños; al cumplir con este sagrado deber nos

garantizara una vida abundante en gracia no solo para nosotros sino

principalmente para esos niños que crecerán y serán ciudadanos con una

alta estima a lo mejor, a lo correcto, a lo perfecto; siendo ciudadanos que

no vivirán por vivir, ni harán las cosas por hacer, sino que aportarán y

trabajaran por el bienestar común de su nación.


REFERENCIA
BIBLIOGRÁFICA

Primer volumen de la Serie educativa de Charlotte Mason: Educación en

el Hogar” traducido y revisado por María Elena Ortiz y Johanna Pérez

Ray.

Tercer volumen de la Serie educativa de Charlotte Mason: Padres e hijos.

Hermione Unwin, artículo “El entrenamiento de la percepción artística

en niños pequeños”, Vol. 13, 1902, pg. 413-424

Eleanor Hughes-Jones, 1917, In memoriam, ps. 517-519

[Link], artículo “Música e Infancia”, Vol. 1, 1890/91

Emeline Petrie Steinhal, artículo “Formación artística en la guardería”,

1890/91, p.33.

HA Nesbitt, MA, artículo ¿qué es la poesía?, Vol. 14, 1903

Reverendo H. C. Beeching, artículo “Un discurso sobre la enseñanza de la

poesía”, Vol. 3, 1892/93

4 Primer volumen de la Serie educativa de Charlotte Mason: Educación en el Hogar” traducido y revisado por María Elena Ortiz
y Johanna Pérez Ray, ps, 40,41 y 43.

También podría gustarte