Psicología y Políticas Públicas: Desafíos
Psicología y Políticas Públicas: Desafíos
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Psicología y Sociedad
ISSN:0102-7182
revistapsisoc@[Link] Asociación
Brasileña de Psicología Social
Brasil
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Revista inicio en Redalyc Proyecto académico sin fines de lucro desarrollado en el ámbito de la iniciativa Acceso Abierto
Psicología y Sociedad, 28(2), 247-256.
resumen
Demarcada por diferentes enfoques epistemológicos y ontológicos, la Psicología se presenta como un campo signado por
múltiples producciones teóricas y prácticas que transitan entre sesgos normalizadores y/o resistentes. Los reflejos de estas
construcciones, en Brasil, implican impases y posibilidades en el trabajo de los psicólogos en campos vinculados a las
políticas públicas, lo que alude a la importancia de emprender reflexiones críticas sobre esos diálogos y sus efectos. El
objetivo de este artículo es problematizar esta cuestión. Inicialmente se discuten dos paradigmas psicológicos y sus
relaciones con las políticas de intervención en el contexto social. En un segundo momento, se analiza el posicionamiento de
la Psicología en relación a las singularidades propias de los contextos de intervención y, más allá de este punto, se señala la
necesaria problematización de la formación inicial de los psicólogos frente a las demandas contemporáneas.
resumen
Demarcada por diferentes enfoques epistemológicos y ontológicos, la psicología se presenta como un campo
signado por múltiples producciones teóricas y prácticas que se mueven entre el establecimiento de normas y las
resistencias. El reflejo de estas construcciones en Brasil implica impases y posibilidades para los psicólogos que
actúan en los campos articulados con las políticas públicas, lo que alude a la importancia de realizar reflexiones
críticas sobre estos diálogos y sus efectos. El propósito de este artículo es discutir esta cuestión. Inicialmente se
discuten los paradigmas psicológicos y su relación con las políticas de intervención en el contexto social. En una
segunda etapa, se analiza la posición de la psicología frente a las singularidades de los contextos de intervención y,
más importante aún, este punto indica el necesario cuestionamiento de la formación inicial de los psicólogos frente a
las demandas contemporáneas.
abstracto
Demarcada por diferentes enfoques epistemológicos y ontológicos, la Psicología se presenta como un campo caracterizado
por múltiples producciones teóricas y prácticas que transitan entre sesgos normalizadores y/o resistentes. Los reflejos de
estas construcciones en Brasil implican impases y posibilidades en el trabajo de los psicólogos en las políticas públicas, lo
que alude a la importancia de emprender comentarios críticos sobre estas interlocuciones y sus efectos. El propósito de este
artículo es problematizar tal cuestión. Inicialmente se discuten dos paradigmas psicológicos y sus relaciones con las
intervenciones políticas en el contexto social. En un segundo paso, analizamos el posicionamiento de la Psicología en cuanto
a sus singularidades, que están presentes en contextos de intervención; y más allá de ese punto, indicamos la necesaria
problematización de la formación inicial de los psicólogos frente a las demandas contemporáneas.
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El individuo fue investigado exhaustivamente y sometido (Cott, 1991). De esta manera, la Psicología fue concebida
a un sistema de vigilancia especializado que se centró en con un carácter utilitario, prescriptivo y disciplinar, cuyo
garantizar el cumplimiento de todo un conjunto de principal objetivo era la adaptación social, sin
referencias a leyes y reglamentos. Así, sólo poco a poco la
problematizar los contextos y modos de vida vinculados
disciplina se fue internalizando entre las masas del
a ellos.
capitalismo actual.
Se observa que el conocimiento científico de
Considerando el lugar de la Psicología en este carácter psicológico fue siendo apropiado por
proceso, como bien señalan Rodrigues y Mattar (2012, p. diferentes campos del saber (como la psiquiatría, la
280), “comenzamos a ser habitados por una ontología educación, las organizaciones laborales, el poder
psi, por una interioridad que excava, en lo más profundo judicial, la publicidad, etc.), y, a través de estos
de lo humano, un espacio psíquico”. universo". dispositivos, se correlacionaron nociones
prescriptas de normalidad con modos de vida
La vigilancia se extendió a prácticas y conocimientos
presentados como normales y apropiados para la
que circulaban en instituciones como la familia, la escuela y
vida en sociedad.
la fábrica, prescribiendo, por un lado, conductas a seguir y,
por otro, aquellas que debían evitarse. Por tanto, “el detalle El proceso de normalización social implicó también
de los reglamentos, la mirada escrutadora de las necesariamente la circulación de “verdades” sobre
inspecciones, el control de las partes más pequeñas de la configuraciones de vida presentadas en el nivel
vida y del cuerpo pronto darán como resultado la escuela, el discursivo como “anormales”, es decir, como expresiones
cuartel, el hospital o el taller” de individuos considerados desviados, locos, ineptos,
(Foucault, 2008, p. 121), entre otras instituciones morosas y perversas. Fueron, sobre todo, las
instituciones sociales que se basaron en de presentar a los “anormales” como individuos
disciplinario. Como afirma Mansano (2009), es imposible que ponían en riesgo la organización social, lo que
que el sujeto moderno esté fuera del campo disciplinar legitimaba su sometimiento a tratamientos,
de las instituciones, siendo producido a partir de las hospitalizaciones, encarcelamiento y/o, en última
formas de agencia articuladas por ellas. instancia, exterminio (Foucault, 2010).
A lo largo del siglo XX, el avance de la producción y Por tanto, el proceso de clasificación de la población
el consumo industrial, así como el incremento de las en el binomio normalidad/anormalidad estuvo sustentado
tecnologías audiovisuales, entre otras fuerzas presentes en la racionalidad de un poder normalizador que “no actúa
en el momento, se convirtieron en un elemento por exclusión, sino por la inclusión densa y analítica de
fundamental para la difusión de modos de existencia elementos. Un poder que no actúa por separación en
ampliamente configurados dentro de una racionalidad grandes masas confusas, sino por distribución según
capitalista. En tal contexto, se destacan los impactos de individualidades diferenciales” (Foucault, 2010, p.41). Es en
las ciencias sociales en el desarrollo de la sociedad esa dirección que, por ejemplo, se crearon instrucciones
industrial y de consumo, que asumió, en los años 20 del sobre cómo educar a los niños, cómo tener relaciones
siglo pasado, una nueva posición en el campo de la sexuales, cómo vivir en grupo, cómo tener una vida más
producción científica y promulgó que “sus conocimientos saludable, entre otras normativas propagadas a través de
eran cruciales para el establecimiento de un orden social diferentes canales discursivos.
moderno, realista, eficaz y democrático” (Cott, 1991, Por lo tanto, verificamos que el surgimiento y
p.105). A partir de ese momento, las organizaciones y los desarrollo de diferentes enfoques de la Psicología se
conflictos entre prácticas individuales y sociales estructuraron en línea con un poder que Foucault
comenzaron a ser problematizados en disciplinas –con (1988) denominó biopolítico, organizado en torno a
estatus científico– como la Sociología, la Antropología, la un discurso economicista con enfoque en la
Economía, la Ciencia Política y la Psicología. regulación y administración/gestión de la población.
En esta coyuntura teníamos, por ejemplo, el desarrollo Actualmente, es posible observar resonancias de
y papel que asume la Psicología del Comportamiento, estas producciones en ciertas intervenciones de
considerada como una ciencia capaz de predecir y controlar psicólogos en campos vinculados a las políticas
el comportamiento humano basándose en leyes públicas en Brasil, que insisten en tratar de moldear la
universalmente válidas. Psicólogos influyentes de la época, vida cotidiana de los residentes de comunidades
como John Watson y FloydAllport, afirmaron que, a través de periféricas al ritmo de vida que se desarrolla en las
sus experimentos y descubrimientos, sería posible “ajustar” regiones centrales. .
los fenómenos psicológicos a las exigencias de la sociedad Al mismo tiempo, es importante señalar la
moderna. articulación de prácticas psicológicas críticas para
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intervenciones que se restringen a planes de mirarse a uno mismo, de valorar las características y
exclusivamente individuales, ya que estos pueden capacidades individuales, se pone en marcha en la
terminar tornándose reduccionistas y/o sesgados y/o sociedad un proceso de homogeneización –por ejemplo,
simplistas, al basarse en el supuesto de que las personas a partir de las categorías antes señaladas– en el que las
tienen las mismas condiciones de subjetivación, singularidades y diferencias quedan en un segundo
circulación en los espacios sociales, consumo y acceso a plano.
derechos constitucionales, lo cual es claramente falso. En De esta manera, y teniendo en cuenta este campo
Brasil, la situación de desigualdades sociales, los de fuerzas que actúan sobre los cuerpos, señalamos una
frecuentes episodios de corrupción en la clase política, dirección para el trabajo del psicólogo en el ámbito de las
las dificultades de acceso a mecanismos de seguridad políticas públicas en la que, al abrir la posibilidad al
social para la mayoría de la población, entre otros sujeto, le sirvió para insertarse en En el juego discursivo
elementos, generan, como resultado, inconsistencias en como constructor de verdades, el vector se tuerce en una
la relación entre derechos institucionales y ciudadanía. posición bidireccional: en lugar de una relación entre los
De esta manera, se afirma que, en la práctica, no todos sujetos involucrados basada en un carácter vertical y, por
somos iguales, porque, a diferencia del discurso de que tanto, jerárquico, entre el psicólogo y el público objetivo
la democracia sería consecuencia de la letra de la ley y de las políticas públicas, el Se destaca la necesidad de
los derechos de ciudadanía estarían garantizados construir un trabajo conjunto que apunte a romper con
precisamente por la legislación, la justicia y los derechos esta lógica que apunta al ejercicio de un poder de
sociales son No se establecen mediante la firma de un intervención/sumisión del otro al saber psi.
decreto sólo porque vivimos en un país considerado
democrático (Matos, 2007).
Entramos así en el debate sobre la cuestión de la
Observamos la heterogeneidad de elementos que singularidad, que, según Scholze (2007, p.69), está
impregnan nuestra vida cotidianamente, produciendo íntimamente ligada a las prácticas democráticas ya que, a
sometimiento y resistencia. La cuestión que buscamos través del derecho a hablar y ser escuchado, se amplía el
problematizar es el hecho de que los estilos de vida están capital simbólico y la inserción social. Tales acciones, en
necesariamente relacionados con prerrogativas políticas consecuencia, pueden potenciarse “si se hace un
y juegos de fuerzas, que continuamente delimitan esfuerzo por crear más espacios y más acciones para
prácticas sociales consideradas inteligibles y prácticas asegurar que un mayor número de individuos participen
sociales consideradas desviadas (Butler, 2001). En otras en prácticas de producción discursiva y que puedan
palabras, debemos considerar la “complejidad y sutileza circular y ser vistos como parte de la producción cultural
de los procesos cotidianos de desigualdad, porque en la de la comunidad”. ”.
práctica hay muchos canales diferentes que abren y
cierran posibilidades de manera desigual en diferentes Este sesgo de análisis está atento a la interferencia
lugares para diferentes partes de la población” (Spink, de procesos sociales, históricos y políticos en la
2007, p. 352). producción de individuos y realidades, como, por
ejemplo, los impactos de las diferentes políticas públicas
Respecto a este debate, Spink (2007) también y sus dispositivos de control, ajuste y mantenimiento de
destaca que, si bien los temas relacionados con la la población. Se destaca, por tanto, una perspectiva de la
desigualdad son comúnmente analizados desde una Psicología guiada por el movimiento. De esta manera,
perspectiva monetaria e individual, no son sólo los como afirman Prado y Martins (2007, p.16), “descentrar el
ingresos los que garantizan el acceso a una vida análisis de la subjetividad de este eje habitual del
digna, pues hay poblaciones que experimentan desarrollo de la personalidad y la identidad, tomándolo
formas específicas de exclusión. y discriminación, que como resultado de la dispersión de las fuerzas sociales”.
implican procesos de exclusión parcial y/o casi total.
Así, consideramos que el capitalismo se sostiene en
Así, cuando se trabaja en campos articulados a
torno a categorías de exclusión (racismo, sexismo,
través de políticas públicas, que atienden cotidianamente
clasismo, nacionalismo), de las cuales ciertos grupos o
a personas en condiciones de marcada y/o extrema
capas de la población son, de manera más explícita,
vulnerabilidad social, es importante que los psicólogos
más sometidos y vulnerables a clasificaciones,
sean conscientes de que, especialmente en las clases
tratamientos, intervenciones y interdicciones.
populares, los procesos de construcción subjetiva son
Por tanto, dentro de los valores difundidos articulado de una manera más violenta, siendo el
en nuestro contexto social, nos encontramos profesional psi a menudo un operador potencial de tales
ante una evidente paradoja. Al mismo tiempo prácticas, especialmente cuando se reduce la
que la necesidad de ser verdadero, auténtico, complejidad de los elementos que interfieren
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en los procesos de producción de subjetividad ante nociones que operan en la producción de vidas precarias en la
individuales, íntimas, familísticas y/o instintivas. sociedad actual. Este sesgo nos lleva también a
problematizar lo que ha sido considerado por las
Dimenstein (1998;2000) critica estas
autoridades públicas (lo que se refleja, por ejemplo, en
concepciones de subjetividad en el campo psi,
documentos oficiales) como indicadores de
principalmente en lo que respecta a sus sesgos
vulnerabilidad social, que son, a su vez, elementos que
descontextualizados, homogeneizadores y
construyen y delimitan a las poblaciones objeto de
universalistas, y afirma que tales premisas
atención. . Así, cuando reflexionamos críticamente sobre
sustentan ideas individualistas, así como la
el tema, se hace posible localizar los efectos de algunos
psicologización de los problemas sociales. El autor
marcadores hegemónicamente establecidos en los
señala que la Psicología difundió un modo
procesos de producción subjetivos y sociales de ciertos
hegemónico de subjetividad vinculado a la idea de
grupos y/o comunidades, permitiendo acciones, aunque
individuo, poseedor de interioridad, capaz de
sean parciales, sobre estos elementos.
autocultivarse, y “uno de sus efectos fue engendrar
una concepción de subjetividad individualizada e Como resultado, también es importante actuar
individualizante, particular , única para cada sujeto, en nuevos espacios, como consejos y comisiones,
mediada exclusivamente por la historia personal reuniones y otros lugares de debate y deliberación. El
de cada individuo” (Dimenstein, 2000, p.98). trabajo de los psicólogos en estos espacios posibilita
la construcción de una praxis crítica sobre
A diferencia de esto, defendemos la necesidad de que
“experiencias individuales y colectivas, donde se
los psicólogos se reconozcan como agentes políticos capaces
constituyen colectivos autónomos que se expresan
de contribuir a la construcción colectiva de cambios en la
políticamente en relaciones con otros colectivos, con
realidad de las comunidades donde trabajan, así como
autoridades establecidas, con otros segmentos de la
contribuir a que los habitantes de estas localidades se
sociedad” (Matos, 2007). , pág. 334).
reconozcan como sujetos de derechos. .
La intervención política exige articulación entre
Además, es necesario realizar un cambio de
conocimientos y diálogo con profesionales y usuarios
perspectiva en el que uno de los propósitos del trabajo
que tienen perspectivas diferentes, lo que se puede
con comunidades esté estrechamente vinculado a la
observar, por ejemplo, en lo que se llama “networking”.
construcción de una implicación entre sujetos mediada
Este proceso implica una especie de descentralización del
por las problemáticas encontradas en sus contextos de
conocimiento psi, que conduce a la apertura a nuevas
vida, que favorezca el acercamiento entre individuo y
esferas prácticas y teóricas, engendradas a través de
cuestiones colectivas, que debe afrontar la comunidad
diálogos interdisciplinarios y comunitarios que potencian
por y para el desarrollo de un territorio (Orrego, 2012).
diferentes y múltiples formas de comprensión e
En este punto, tenemos la importancia de una práctica
intervención. Sin embargo, la circularidad de diferentes
que toma como uno de sus fundamentos los encuentros
opiniones y posiciones en estos lugares requiere de los
entre diferentes agentes sociales, rompiendo así la visión
psicólogos flexibilidad, habilidades y conocimientos que,
de separación entre un sujeto conocedor (profesional
en la mayoría de los casos, no fueron adquiridos en la
técnico, en este caso, el psicólogo) y el objeto de
formación inicial, comúnmente estructurada de manera
intervención (el usuario del servicio, por ejemplo).
apolítica, neutral y permeada por la ideología dominante
y conservadora. relaciones sociales, lo que desafía a
Por ello, es fundamental que la nuestra clase profesional y académica a tener que
problematización se vincule a dos ejes de análisis: repensar también nuestros procesos de formación
primero, el análisis de la realidad donde se (Dimenstein, 1998; 2000 y Dimenstein & Macedo, 2010).
desarrolla el trabajo, que muchas veces va más allá
de las propias experiencias personales y
Otro tema a considerar por los profesionales de la
profesionales del psicólogo, que pueden provocar
Psicología es la baja participación de los usuarios en
extrañeza, alienación y juicio moral; segundo, las
estas instancias colectivas, siendo la falta de organización
formas y prácticas vinculantes que se realizan con
social básica una de nuestras mayores debilidades
la población/comunidad atendida, evitando
políticas. Esta realidad nos convoca a crear estrategias
acciones estandarizadoras y normalizadoras.
para concientizar y movilizar a la población atendida
Por lo tanto, creemos que la expansión de sobre la importancia de la participación en los espacios,
nuestra práctica también avanza hacia el mapeo y con el objetivo de construir sujetos colectivos.
intervención en discursos que circulan en diferentes contextos democráticos, instituciones, políticas
sociales y tecnologías que participan activamente en la mejora (Matos, 2003).
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Las posibilidades de construcción colectiva, formas construidas de conciencia que buscan por
tanto, se presentan como una cuestión final. modificar las condiciones de vida, con el fin de
que nos gustaría problematizar. Señalamos que un aumentar la conciencia del profesional (y de la
desafío actual para el psicólogo es comprender la comunidad) para profundizar la comprensión de su
importancia del ejercicio de construcción grupal, que papel como agente de transformación social. De esta
ubica al usuario como quien propone, sugiere y articula manera, el trabajo clínico del psicólogo adquiere una
estrategias junto a los profesionales técnicos de dimensión política y transformadora, permitiendo
referencia, ampliando las formas de participación e brechas en los modos de existencia establecidos.
intervención en espacios de control y deliberación. A Macedo y Dimenstein (2012, p.190) afirman que
partir de esta prerrogativa, invertimos en prácticas que
El encuentro de los psicólogos con el campo de las
van más allá de los servicios y asistencia brindados a los Políticas Sociales requiere el reconocimiento de las
usuarios, y que, junto con ellos, contribuyen a formas en que nos producimos en estos espacios, así
desestabilizar mecanismos y estructuras, sutiles y/o como la reflexión sobre las estrategias provisionales que
explícitas, que interfieren en la vida de gran parte de las estos espacios demandan de nuestra profesión. Es decir,
personas. la población. En este sentido, pasamos de son campos que requieren de un profesional para
agentes de salud pública y colectiva a agentes moverse por espacios comunitarios: calles, callejones,
constructores de políticas públicas y sociales. esquinas, casas, plazas, etc. Por tanto, una profesión que
pueda mezclarse con el olor, el sudor y el sol despiadado
De esta manera, coincidimos con lo que señala de la calle... capturar/mapear los movimientos más
Montenegro (2001) al afirmar que las personas (entendidas pequeños e invisibles en nuestros territorios afectivos y
como sujetos concretos) afectadas por problemas sociales psicosociales, que sea sensible a las variaciones en las
(productos de determinadas condiciones históricas) deben formas y flujos de vida, así como sus espacios de lucha –
ser parte de su solución, siendo incluidos desde la devenir clínico-político.
planificación, ejecución y Evaluación de programas de
intervención. Según el autor, el diálogo entre diferentes Finalmente, observamos que las posibilidades de
agentes sociales permite la elaboración de formas de vida al experimentar una dimensión clínico-política de
mismo tiempo que produce conocimiento sobre las formas intervención se vuelven más posibles cuando planteamos
de opresión y violencia a las que están sometidas las algunas preguntas sobre nuestra práctica, como las
comunidades. señaladas por Lavrador y Machado (2009): “¿qué fuerzas
están en juego [cuando ¿Estamos dispuestos a conocer
Por tanto, el diálogo es transformador y político,
personas y discursos]? ¿Qué prácticas se están poniendo
ya que incorpora la voz de quienes están al margen
en práctica? ¿Cómo inventar los comunes? ¿Cómo tejer
de las decisiones de la sociedad, ampliando así las
redes?”
formas democráticas presentes. Se espera, de esta
manera, que “a partir de las intervenciones que se En medio de un momento histórico que nos
realicen, logren cada vez mayores grados de control y llama a producir análisis acelerados y conservadores
poder sobre sus vidas y el entorno que los rodea de las múltiples fuerzas que, en todo momento,
(empoderamiento)” (Montenegro, 2001, p. 22). emergen hoy, creemos que el poder político de la
Psicología reside en la problematización de las
También creemos en el poder de los encuentros
fronteras donde viejas y nuevas perspectivas de
que surgen cuando los psicólogos intentan conectarse
Intervención coexisten en disputa.
con usuarios de políticas públicas, sin la intención de
encontrar rápidamente explicaciones sobre las formas en
que se vinculan las vidas de estas personas. Para ello, es Consideraciones finales
fundamental que estos profesionales estén disponibles
para experimentar encuentros con otras formas de vida,
Las condiciones que, actualmente, crean
sin ubicarlas rápidamente en categorías psicopatológicas
(in)posibilidades de acción para los psicólogos en las
y moralizantes. Desde esta perspectiva, tales
políticas públicas, reflejan las divergencias de opiniones,
experimentos nos desestabilizan porque modifican las
interpretaciones y posiciones que, históricamente,
relaciones entre científico/psicólogo y usuario,
demarcaron la construcción de la Psicología como ciencia
propietario y objeto de conocimiento, médico y paciente,
normalizadora y/o resistente. En un intento por
terapeuta y cliente, y nos arrojan a relaciones
minimizar tales direcciones, nos centramos en la
desconocidas, a nuevos territorios de vida y de acción.
construcción de intervenciones que emprenden análisis
históricos y políticos y que reflexionan sobre las múltiples
En eso proceso en profundizando experiencias subjetivas y sociales evidentes.
la vida cotidiana, según Orrego (2012), es lo que son en la vida cotidiana. Señalamos que es esencial que tales
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Se fomentan las problematizaciones desde el inicio de la Foucault, M. (2010).los anormales. São Paulo: Martins
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Apartado postal 10.011 CEP 86057-970
Correo electrónico:tibx211@[Link]
Presentación el: 12/03/2015
Revisión el: 24/01/2016
Flávia Fernandes de CarvalhaesTiene un doctorado en Psicología.
Aceptado el: 27/01/2016
(UFSC), docente del Departamento de Psicología Social
y Fellow Institucional de la Universidad Estadual de Londrina
(UEL) y psicólogo del Departamento de Asistencia Social
Rafael Bianchi SilvaEs doctor en Educación (Unesp/ del Ayuntamiento de Londrina. Dirección de
Marília), profesor del Departamento de Psicología Social correspondencia: Universidad Estatal de Londrina,
y Estudios Institucionales de la Universidad Estadual de Departamento de Psicología Social e Institucional. Carretera
Londrina (UEL) y el Programa de Postgrado en Psicología de la Celso García Cid (PR 445), Km 380. Londrina/PR. Caja
Universidad Estadual de Maringá (PPI/UEM). Dirección de Postal 10.011 CEP 86057-970
correspondencia: Universidad Estatal de Londrina, Correo electrónico:carvalhaes1@[Link]
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