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Jesús Venció la Muerte y la Corrupción

Este documento analiza el capítulo 15 de la primera carta de Pablo a los Corintios sobre la promesa de la inmortalidad y la resurrección de los muertos. Explica que aunque el alma no es inmortal, en la segunda venida de Jesús los justos recibirán vida eterna. Discute los tipos de cuerpos, la muerte y la transformación del cuerpo terrenal a uno glorificado e incorruptible.

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Jesús Venció la Muerte y la Corrupción

Este documento analiza el capítulo 15 de la primera carta de Pablo a los Corintios sobre la promesa de la inmortalidad y la resurrección de los muertos. Explica que aunque el alma no es inmortal, en la segunda venida de Jesús los justos recibirán vida eterna. Discute los tipos de cuerpos, la muerte y la transformación del cuerpo terrenal a uno glorificado e incorruptible.

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5. VENCIENDO LAS TRAMPAS DE SATANÁS sabemos, Pablo fue inicialmente un perseguidor de la iglesia (Hch.

8:3; 1 Cor
15:9; Gál. 1:13), “prendiendo y entregando en cárceles a hombres y mujeres”
Texto bíblico: “Cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción y esto
(Hech. 22:4). Fue en una de esas incursiones que Pablo, en el camino a
mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que
Damasco, vio al Jesús resucitado (Hech. 9:1-19), y se transformó en el apóstol
está escrita: ‘Sorbida es la muerte en victoria’” (1 Cor. 15:54).
de los gentiles (Rom. 11:13; 1 Ti 2:7). Consecuentemente, como testigo de los
INTRODUCCIÓN hechos, Pablo asegura que la resurrección de los muertos es un acto concreto y
real que acontecerá en ocasión de la segunda venida de Jesús (1 Cor. 15:20-23;
La cultura religiosa popular, de la cual, aunque no lo queramos, usted y yo 1 Tes. 4:13-17).
somos parte, enseña que el ser humano posee un alma inmortal. Al momento
de morir, nos dicen, el hombre y la mujer dejan de existir terrenalmente, y Es probable que alguno se pregunte, así como Pablo lo señala, el tipo de cuerpo
asumen una vida espiritual eterna. Los justos, es enfatizado, vivirán en el cielo que tendrán los resucitados (1 Co 15:35). Pablo, usando una metáfora agrícola,
para siempre, mientras los impíos sufrirán un castigo que jamás terminará. La responde que, así como lo que nace de una semilla que es sembrada en la tierra
Biblia, sin embargo, afirma algo distinto. El hombre y la mujer no poseen un difiere en forma y es distinta a lo que fue plantado, de la misma manera los
alma, sino que son un alma (Gén. 2:7; Eze. 18:20). Por lo tanto, son seres cuerpos de los que resuciten en la segunda venida serán diferentes, en
mortales. naturaleza, a los que fueron depositados en la tumba al momento de la muerte
(1 Cor. 15:36-37).
Bíblicamente, al morir, el aliento de vida de los seres vivientes retorna a Dios, y
el cuerpo queda en la tumba (Sal. 104:29; Ecl. 3:19- 21; 12:7). De esta manera, Es importante notar que es el Señor, como el autor de la vida, quien lleva a cabo
el ser humano, cuando muere, no sabe ni siente nada (Sal. 6:5; 115:17; 146:4), este milagro, y quien realiza, por medio de su poder, la transformación de los
pues “su memoria cae en el olvido” (Ecl. 9:5). No obstante, en la segunda venida cuerpos (1 Cor. 15:38). Sin embargo, no todos los cuerpos, o “carnes”, como
de Jesús, los justos recibirán la vida eterna y estarán “siempre con el Señor” (1 Pablo también los llama, son iguales: “una carne es la de los hombres, otra
Tes. 4:16-17). El estudio del día de hoy se centrará en la promesa de la carne la de las bestias, otra la de los peces y otra la de las aves” (1 Cor. 15:39).
inmortalidad, y lo haremos examinando el capítulo 15 de la primera carta de Estas “carnes” resaltan el hecho de que, así como existen diferencias corporales
Pablo a los Corintios (1 Cor. 15:35-58). entre los seres vivos que habitan en este mundo, así también “hay cuerpos
celestiales y cuerpos terrenales” (1 Cor. 15:39-40).
LOS TIPOS DE CUERPO Y LA MUERTE (1 COR. 15:35-46)
Sin embargo, como dice Pablo, “una es la hermosura de los celestiales y otra la
En primera de Corintios 15, Pablo advierte acerca de la importancia que tiene de los terrenales” (1 Cor. 15:40). El esplendor del sol, la luna y las estrellas es
considerar como una promesa real el tema de la resurrección de los muertos (1 comparativamente distinto al de sus contrapartes terrenales, los cuales incluso
Cor. 15:1-34). La base que sustenta esta esperanza es la propia resurrección de entre ellos se distinguen también en gloria y belleza (1 Cor. 15:41). De esta
Jesús (1 Cor. 15:12-18). Si alguien pone en duda o niega esta promesa, esto misma forma, así como existen diferencias entre las carnes terrenales y
significa que Cristo no resucitó, y, por lo tanto, nuestra predicación y nuestra fe celestiales, la naturaleza de los cuerpos de los redimidos en el día de la
son vanas, y no sirven para nada (1 Cor. 15:12-14). resurrección será distinta en ocasión de la resurrección.
Pablo afirma que Jesús resucitó de los muertos, y existen testigos que pueden Lo que en la tumba se deposita hoy en corrupción, resucitará en incorrupción,
aseverar esto, entre los cuales se cuenta el mismo Pablo (1 Cor. 15:1-8). Como honra y gloria (1 Cor. 15:42-44). Las enfermedades que nos aquejan, y que
llevaremos con nosotros al sepulcro, desaparecerán en la resurrección, pues lo resucitado de Jesús es diferente al terrenal en términos temporales y espaciales.
que se “se siembra en debilidad, resucitará en poder” (1 Cor. 15:43). Esto es, sin Este es llamado técnicamente 'cuerpo glorificado'. Y ese es el cuerpo que Jesús
duda, una noticia maravillosa. A las personas que hoy padecen algún tipo de promete que tendrán los redimidos en ocasión de su venida.
sufrimiento, pasajero o permanente, o alguna clase de imposibilidad corporal,
La promesa de la restauración del cuerpo es resumida y afirmada nuevamente
se les promete que aquello que las aqueja desaparecerá. Lo que resucitará, o se
por Pablo al decir: “la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la
transformado, no será el mismo cuerpo que tenemos hoy, sino uno espiritual (1
corrupción hereda la incorrupción” (1 Cor. 15:50). La expresión “carne y sangre”
Cor. 15:44-47).
es usadas por Pablo metafóricamente, dando a entender con ella que nuestro
EN UN ABRIR Y CERRAR DE OJOS (1 COR. 15:47-54) cuerpo terrenal no será aquel que será llevado al cielo cuando Jesús regrese. Y
debemos dar las gracias por eso, porque no es un misterio que nuestro cuerpo,
Si bien el cuerpo que tenemos hoy no será el mismo que Dios nos promete
así como las máquinas, se desgasta, y llega un momento cuando ya no existen
tendremos en aquel día, eso no significa que debamos entender que aquel
más “repuestos” que puedan darle vida.
cuerpo espiritual no será material (1 Co 15:44-49). Adán fue un ser viviente, y
Jesús, el postrer Adán, es “espíritu que da vida” (1 Co 15:47). Con todo, el hecho Necesitamos, por consiguiente, un cuerpo espiritual como el de Cristo. Esto lo
de que Jesús sea llamado espíritu no significa que él resucitó como un ser expresa Pablo claramente en la epístola a los Filipenses, afirmando que “él
inmaterial, o que en su encarnación hubiera tomado alguna forma transformará nuestro cuerpo mortal en un cuerpo glorioso semejante al suyo”
fantasmagórica. Jesús demostró, durante su ministerio, poseer una naturaleza (Fil. 3:21), es decir, al de Jesús. Para que esto ocurra, nuestra naturaleza actual
humana semejante a la nuestra. Tuvo hambre (Mar. 11:12), se cansó (Juan 4:6) y necesitará futuramente ser transformada. Esta esperanza de restauración no
sus ropas (Mat 9:20), o él, experimentaron algún tipo de contacto físico (Mar. solo comprende la recreación corporal de aquellos que murieron en Cristo, sino
1:41; 3:10). Asimismo, después de su resurrección, Jesús come un pez asado también de los que estarán vivos en la segunda venida de Jesús (1 Cor. 15:51).
(Luc. 24:42) y les reparte el pan a sus discípulos (Juan 21:13). Observe que es el Esta transformación, sin embargo, no es en nada comparable a la de las cirugías
propio Jesús quien señala que el cuerpo espiritual que él asumió en su estéticas, que causan dolor en el paciente. Esta, nos dice Pablo, será
resurrección no es inmaterial: “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy. instantánea, pues demorará lo que demora el parpadeo de los ojos (1 Cor.
Palpad y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo 15:52).
tengo” (Luc. 24:39; ver también Juan 20:27). Vale la pena notar además que
Los muertos serán resucitados desprovistos de corrupción física, y los vivos
Jesús, después de resucitar, es reconocido por los discípulos (Luc. 24:36-44;
experimentarán una transformación radical. Este cambio es absoluto, pues la
Juan 20:19- 20). Es verdad que los discípulos que iban de camino a Emaús no lo
mortalidad de la corrupción será eliminada, dando lugar a la inmortalidad de la
reconocieron al principio (Luc. 24:31), pero esto ocurrió solo porque
incorrupción (1 Cor. 15:52). Es importante observar que la promesa de la
inicialmente “los ojos de ellos estaban velados” (Luc. 24:16).
inmortalidad es condicional y no es inherente al ser humano. Es decir, no
Por otro lado, es significativo observar que el cuerpo de Jesús es distinto a la nacemos inmortales, ni tampoco al morir vivimos eternamente en algún tipo de
forma física que hoy conocemos y poseemos. Al partir el pan en frente de los dimensión espiritual. El único inmortal, afirma la Biblia, es el Señor (1 Tim.
discípulos que habitaban en la aldea de Emaús, Jesús desaparece súbitamente 1:17), y la esperanza de la inmortalidad es dada únicamente en Cristo, quien es
al ser reconocido (Luc. 24:31). Luego, en el mismo día, Jesús se les aparece a los la resurrección y la vida (Juan 11:25). La promesa que nos ha sido dada es que
discípulos cuando las puertas del lugar en donde ellos estaban se encontraban quien crea en Jesús, aunque esté muerto vivirá eternamente (Juan 11:25; ver
cerradas (Juan 20:19, 26). Podemos notar en estos dos ejemplos que el cuerpo también Juan 3:15-16; 5:24).
EL CANTO DE VICTORIA (1 Cor. 15:55-58) sobre los redimidos. Es un adversario derrotado, el cual no solamente ha
perdido su poder, sino que además recibe las burlas de aquellos que Cristo ha
Pablo nos recuerda que en Adán todos mueren, pero en la venida de Cristo,
transformado. Personificando metafóricamente la muerte, los justos
todos serán vivificados (1 Cor. 15:22). Luego, cuando Jesús “entregue el Reino al
irónicamente preguntan: “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh
Dios y Padre,” y “haya suprimido todo dominio, toda autoridad y todo poder” (1
muerte, tu aguijón?” (1 Cor. 15:55, Nueva Versión Internacional). Al hacer esto,
Cor. 15:24), el último enemigo que será destruido será la muerte (1 Cor. 15:26).
Pablo describe la celebración que los justos tendrán al experimentar la
La muerte, desde la perspectiva bíblica, es como un enemigo entrometido que transformación que ocurrirá con sus cuerpos.
entró en este mundo después de la caída (Gén. 3:21; 4:8). No era parte del plan
Es importante subrayar que el único que debe ser alabado y exaltado es Dios,
original de Dios que el ser humano muriera, ni menos que experimentara la
“que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Cor. 15:57). Es
decadencia del pecado. El hombre y la mujer fueron creados perfectos, a
Jesús quien derrotó a Satanás en la cruz, y es por medio de él que los justos
imagen de Dios (Gén. 1:26-31); pero, por causa del pecado, estos enferman y
pueden cantar en victoria (Apoc. 12:7-11). La inmortalidad, por lo tanto, es un
sus cuerpos sucumben a la corrupción y el desgaste de una vida corporal que
regalo del Señor, lo cual nos recuerda que, aunque somos polvo y aliento,
eventualmente acaba en el cementerio (Gén. 3:16-19).
cuando Jesús regrese por la segunda vez nos revestirá de inmortalidad (1 Co
Nadie en este mundo está libre de morir, adolecer y envejecer. La industria 15:54), y “estaremos con el Señor para siempre” (1 Ts 4:17).
farmacéutica y cosmética invierte cada año sumas importantes de dinero para
CONCLUSIÓN
poder encontrar la solución para la ancianidad. Este deseo, que la literatura y
los mitos de antaño recrean tan vívidamente, es la llamada “búsqueda de la El ser humano no es inmortal. La inmortalidad le pertenece únicamente al
fuente de la eterna juventud”. Tal indagación, nos dice la Biblia, no tiene sentido Señor, y es él, quien la otorga. La promesa es que, en la venida de Jesús, los
alguno, pues el único remedio que existe para la muerte, la enfermedad y la muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible y los cuerpos de los justos que
vejez está en Jesús, quien tiene el poder de dar vida a los que en él creen (Juan estén vivos serán transformados, y a ambos se le revestirá con inmortalidad.
1:4; 5:21-26; Col. 3:4). Esto significa que la inmortalidad es condicional y no es parte inherente del ser
humano. Esta es por lo tanto un regalo, y no la recibirán todos. De este modo,
En cambio, los que no creen y se apartan de Jesús serán condenados, pues no
no olvidemos que aquella condicionalidad está directamente relacionada con
han “creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios” (Jn 3:18). Vale la pena
nuestra vida “en Cristo” (1 Cor. 15:21-22; 1 Tes. 4:14, 16).
subrayar que en ninguna parte de la Biblia se dice que los condenados viven
eternamente en un estado constante de dolor, angustia y sufrimiento. Lo que la INVITACIÓN
Biblia sí dice, es que, al finalizar el milenio, los impíos son consumidos por un
La televisión y el cine mienten. El ser humano no anda vagando
fuego que desciende del cielo (Apoc. 20:9). De esta manera, no nos dejemos
inmaterialmente entre medio de los seres humanos, y no necesita, como un
engañar por historias o doctrinas que le otorgan al ser humano una
espíritu desencarnado, hacer buenas obras para ganar sus alas y entrar
inmortalidad constitutiva.
finalmente al cielo. Es solo aquellos que creen en Jesús quienes recibirán la vida
Al momento de la transformación de los cuerpos, y “esto mortal se haya vestido eterna y vivirán para siempre con el Señor en las mansiones celestiales. Oremos
de inmortalidad”, entonces se cumplirá lo que dice la Escritura: “Sorbida es la para no caer en la trampa del espiritismo. Oremos también para agradecerle a
muerte en victoria” (1 Cor. 15:54). Este pensamiento, el cual Pablo toma Dios que un día, en la venida de Jesús, recibiremos un cuerpo espiritual.
prestado del libro de Isaías (Isa. 25:8), retrata el fin del poder de la muerte

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