¿Qué es un plan estratégico?
Un plan estratégico es una herramienta que sirve para definir hacia dónde
quiere ir tu organización y qué acciones se realizarán para lograr esos
objetivos. Por lo general, un plan estratégico incluirá las declaraciones
de visión y misión de tu empresa, tus objetivos a largo plazo (así como tus
objetivos anuales a corto plazo) y un plan de acción de los pasos que vas a
llevar a cabo para avanzar en la dirección correcta.
El plan estratégico debe incluir:
La visión de la empresa
La declaración de la misión de empresa
Los objetivos de la organización
Un plan de acción para alcanzar esos objetivos
Su enfoque para lograr sus objetivos
Las tácticas que utilizarás para alcanzar sus objetivos
Un plan estratégico sólido puede brindar claridad y enfoque a tu organización.
Este nivel de claridad no siempre es un hecho; según nuestra investigación,
solo el 16 % de los trabajadores del conocimiento dicen que su empresa es
eficaz a la hora de establecer y comunicar los objetivos de la empresa. Al
invertir tiempo en la planificación estratégica, puedes desarrollar una visión de
tres a cinco años para el futuro de tu empresa. Esta estrategia luego informará
cuáles son tus objetivos anuales y trimestrales de la empresa.
¿Necesito un plan estratégico?
La planificación estratégica es una de las muchas herramientas que puedes
utilizar para planificar y alcanzar tus objetivos. A continuación, compararemos
un plan estratégico con otras herramientas de proyectos y negocios:
Planificación estratégica vs. plan de negocios
Debes crear un plan de negocios cuando estés iniciando un negocio o
cambiando tu estrategia comercial de forma significativa. Un plan de negocios
puede ayudarte a documentar tu estrategia cuando estás comenzando, de
modo que todos los miembros del equipo estén informados respecto a tus
prioridades y objetivos comerciales principales. Esta herramienta puede
ayudarte a documentar y compartir tu estrategia con inversores o participantes
clave mientras pones en marcha tu negocio.
Si tu empresa ya está establecida, considera la posibilidad de comenzar tu
planificación estratégica en lugar de un plan de negocios. Incluso si estás
trabajando en una empresa relativamente joven, la planeación estratégica
puede basarse en tu plan de negocios para ayudarte a avanzar en la dirección
correcta. Durante el proceso de planificación estratégica, te basarás en
muchos de los elementos comerciales fundamentales que desarrollaste desde
el principio para establecer tu estrategia para los próximos tres a cinco años.
Planificación estratégica vs. declaraciones de misión y visión
Tu plan estratégico, tu declaración de misión y tu declaración de visión están
estrechamente conectados. De hecho, durante el proceso de planificación
estratégica, te inspirarás en las declaraciones de misión y visión para elaborar
tu plan estratégico.
Como resultado, ya deberías tener tus declaraciones de misión y visión
redactadas antes de crear el plan estratégico. Lo ideal sería que las hubieras
redactado durante la fase de planificación de negocios o poco después del
inicio de tu empresa. Si no tienes una declaración de misión o visión, tómate
un tiempo para redactarlas ahora. Una declaración de misión establece el
propósito de tu empresa y aborda el problema que tu organización está
tratando de resolver. Una declaración de visión establece, a grandes rasgos,
cómo vas a lograrlo.
Un plan estratégico debe incluir tus declaraciones de misión y visión, pero
también debe ser más específico que eso. En teoría, las declaraciones de
misión y visión podrían seguir siendo las mismas durante toda la vida útil de tu
empresa. Un plan estratégico se inspira en las declaraciones de misión y visión
y describe las acciones que vas a llevar a cabo para avanzar en la dirección
correcta. Se trata de desarrollar una estrategia empresarial que te permita
alcanzar tus objetivos.
Por ejemplo, si tu empresa produce equipo de seguridad para mascotas, a
continuación, te mostramos cómo podrían ser tu declaración de misión, tu
declaración de visión y tu plan estratégico:
Declaración de misión: “Garantizar la seguridad de los animales del
mundo”.
Declaración de visión: “Crear productos de rastreo y seguridad para
mascotas que sean fáciles de usar”.
Tu plan estratégico delinearía los pasos que vas a llevar a cabo en los
próximos años para que tu empresa avance hacia tu misión y visión. Por
ejemplo, desarrollas un nuevo collar inteligente de rastreo de mascotas o
mejoras la experiencia de uso de microchips para los dueños de
mascotas.
Planificación estratégica vs. objetivos de la empresa
Los objetivos de la empresa son metas generales. Debes establecerlos
anualmente o trimestralmente (si tu organización avanza rápidamente). Estos
objetivos le dan a tu equipo una idea clara de lo que pretendes lograr durante
un período determinado.
Tu plan estratégico está pensado más a futuro que los objetivos de tu empresa
y debe abarcar más de un año de trabajo. Piénsalo de esta manera: los
objetivos de tu empresa te llevan en la dirección de tu estrategia general, pero
tu plan estratégico debe ser más amplio que los objetivos de la empresa
porque abarca varios años.
Planificación estratégica vs. caso de negocios
Un caso de negocios es un documento que te ayuda a presentar una inversión
o iniciativa significativa para tu empresa. Cuando creas un caso de negocios,
describes por qué esta inversión es una buena idea y cómo este proyecto a
gran escala tendrá un impacto positivo en tus negocios.
Es posible que termines redactando casos de negocios para partes de la hoja
de ruta de tu plan estratégico, pero tu planificación estratégica debería ser más
amplia. Esta herramienta debe abarcar varios años de tu hoja de ruta, de toda
tu empresa, no solo una iniciativa.
Planificación estratégica vs. plan del proyecto
Un plan estratégico es un plan de varios años para toda la empresa de lo que
deseas lograr en los próximos tres a cinco años y cómo planeas hacerlo.
Un plan del proyecto, por otro lado, describe cómo vas a lograr un proyecto
específico. Este proyecto podría ser una de las muchas iniciativas que
contribuyen a un objetivo específico de la empresa que, a su vez, es uno de
los muchos objetivos que contribuyen a tu plan estratégico.
El plan del proyecto consta de siete partes:
Objetivos
Métricas de éxito
Participantes y roles
Alcance y presupuesto
Hitos y entregables
Cronograma y programa
Plan de comunicaciones
¿Qué es la planificación estratégica?
La planificación estratégica es el proceso de crear un plan para alcanzar
tus objetivos estratégicos. El proceso de planificación estratégica tiene varias
partes: implica recopilar información, desarrollar la estrategia y gestionar el
desempeño una vez que el plan está en marcha.
¿Cuándo debo crear un plan estratégico?
La planificación estratégica es una herramienta que puede ayudarte a definir y
compartir la dirección que tomará tu empresa en los próximos tres a cinco
años. Con este tipo de plan, puedes definir grandes apuestas e inversiones,
describir cómo estas grandes iniciativas te ayudarán a lograr la misión y visión
de tu empresa, y crear un plan sobre la manera en que tus proyectos diarios se
conectan con estas iniciativas comerciales. Si tu equipo o empresa no tiene
actualmente un plan estratégico, debes crear uno. Si tienes un plan
estratégico, debes actualizarlo cuando hayas alcanzado la mayoría o la
totalidad de tus objetivos.
Trata de crear un plan estratégico cada tres o cinco años, dependiendo de la
rapidez con que avance tu organización. Si tu organización avanza rápido,
considera la posibilidad de crear un plan estratégico cada dos o tres años para
mantenerte al día con las prioridades comerciales nuevas o cambiantes.
Beneficios de la planificación estratégica
La planificación estratégica puede ayudarte a crear objetivos definidos para
explicar cómo tu empresa avanzará hacia sus declaraciones de misión y visión
en los próximos tres a cinco años. Si piensas en la trayectoria de tu empresa
como una línea en un mapa, el plan estratégico puede ayudarte a cuantificar
mejor cómo llegarás del punto A (donde estás ahora) al punto B (donde
quieres estar en unos años).
Cuando creas y compartes un plan estratégico claro con tu equipo, puedes
hacer lo siguiente:
Alinear a todos en torno a un propósito compartido
Establecer objetivos de manera proactiva que te ayuden a llegar a
donde deseas ir
Definir objetivos a largo plazo y luego establecer objetivos a corto plazo
para respaldarlos
Evaluar tu situación actual y cualquier oportunidad o amenaza
Ayudar a que tu negocio sea más duradero porque estás pensando a
largo plazo
Incrementar la motivación y el compromiso
¿Cuáles son las etapas de la planificación estratégica?
El proceso de planificación estratégica de una empresa debe estar a cargo de
un pequeño equipo de participantes clave que serán responsables de redactar
tu plan estratégico. Este grupo, que a veces se denomina comité de dirección,
debe ser un equipo pequeño de cinco a diez participantes clave y
responsables de la toma de decisiones de la empresa. No serán las únicas
personas involucradas, pero serán las personas que dirijan el trabajo. Y en
ellos debe recaer también el análisis estratégico previo.
Una vez que hayas establecido tu comité, puedes comenzar a trabajar en el
proceso de planificación estratégica. Sigue estos cinco pasos para realizar tu
plan estratégico:
Paso 1: Determina cuál es tu posición actual
Antes de que puedas preparar tu planificación estratégica y definir hacia dónde
te diriges, primero debes definir dónde te encuentras. Para hacer esto, tu
comité de gerencia debe recopilar una variedad de información de
participantes adicionales, como empleados y clientes. En particular, para
realizar este análisis del entorno y del estado actual se considera necesario
reunir lo siguiente:
Datos relevantes de la industria y el mercado para informar sobre
cualquier oportunidad de mercado, así como las posibles amenazas que
pueden presentarse en el futuro cercano.
Comentarios de clientes para comprender lo que tus clientes quieren de
tu empresa, como mejoras a los productos o servicios adicionales.
Comentarios de los empleados que deben abordarse, ya sea sobre el
producto, las prácticas comerciales o la cultura de la empresa.
Un análisis FODA que te ayude a evaluar el potencial actual y futuro de tu
negocio. FODA es un acrónimo que significa Fortalezas, Oportunidades,
Debilidades y Amenazas. Revisarás este análisis periódicamente durante
el proceso de planificación estratégica.
Para completar cada letra del acrónimo FODA, tu comité de gerencia
responderá una serie de preguntas:
Fortalezas:
¿Qué hace bien tu organización actualmente?
¿Qué te distingue de tus competidores?
¿Cuáles son tus recursos internos más valiosos?
¿Qué activos tangibles tienes?
¿Cuál es tu mayor fortaleza?
Debilidades:
¿Qué es lo que tu organización no está haciendo bien?
¿Qué te falta actualmente (ya sea un producto, recurso o proceso)?
¿Qué es lo que tus competidores hacen mejor que tú?
¿Qué limitaciones, si las hay, están frenando a tu organización?
¿Qué procesos o productos necesitan mejorar?
Oportunidades:
¿Qué oportunidades tiene tu organización?
¿Cómo puedes aprovechar las fortalezas únicas de tu empresa?
¿Hay alguna tendencia que puedas aprovechar?
¿Cómo puedes capitalizar las oportunidades de marketing o de prensa?
¿Existe una necesidad emergente de tu producto o servicio?
Amenazas:
¿A qué competidores emergentes deberías vigilar?
¿Existe alguna debilidad que exponga a tu organización a riesgos?
¿Has experimentado o podrías experimentar una prensa negativa que
pueda reducir tu participación en el mercado?
¿Existe la posibilidad de cambiar las actitudes de los clientes hacia tu
empresa?
Paso 2: Identifica tus metas y objetivos
Aquí es donde ocurre la magia. Para desarrollar tu estrategia, ten en cuenta tu
posición actual, que es donde te encuentras ahora. Luego, usa tus documentos
de negocios originales para inspirarte: estos son el destino al que quieres
llegar. Para desarrollar tu estrategia, básicamente estás sacando tu brújula y
preguntándote: ¿A dónde vamos ahora? Esto puede ayudarte a determinar
exactamente qué camino debes tomar.
Durante esta fase del proceso de planificación estratégica, usa los documentos
importantes de la empresa para inspirarte y así asegurarte de que tu plan
estratégico lleve a tu empresa en la dirección correcta. Algunos de estos
documentos son:
Tu declaración de misión, para comprender cómo puedes continuar
avanzando hacia el propósito central de tu organización.
Tu declaración de visión, para aclarar cómo tu planificación estratégica
encaja en tu visión a largo plazo.
Los valores de tu empresa, para guiarte hacia lo que más importa para tu
empresa.
Tus ventajas competitivas, para comprender qué beneficio único ofreces
al mercado.
Tus objetivos de la organización a largo plazo, para saber dónde quieres
estar en cinco o diez años.
Tu pronóstico y proyección financiera, para comprender cuál esperas que
sea el estado de tus finanzas en los próximos tres años, cuál es el flujo
de efectivo que esperas tener y en qué nuevas oportunidades podrías
invertir.
Paso 3: Desarrolla tu plan estratégico
Ahora que comprendes dónde te encuentras y adónde quieres ir, es hora de
que te pongas a escribir. Tu plan tendrá en cuenta tu posición y estrategia para
definir el plan de toda tu organización para los próximos tres a cinco años. Ten
en cuenta que, aunque estés creando un plan a largo plazo, algunas partes de
tu plan estratégico deben crearse a medida que pasan los trimestres y los
años. Para que tu planificación estratégica sea más fácilmente comprensible
para todos los involucrados, puedes convertir tu plan estratégico en un mapa
estratégico. Se trata de una herramienta muy útil en la que se representa la
estrategia empresarial desde cuatro perspectivas: la financiera, la del cliente,
los procesos y el aprendizaje y crecimiento.
A medida que realizas tu planificación estratégica, debes definir lo siguiente:
Las prioridades de tu empresa para los próximos tres a cinco años,
según tu análisis FODA y tu estrategia.
Los objetivos anuales para el primer año. No es necesario que definas
tus objetivos para cada año del plan estratégico. A medida que pasan los
años, elabora nuevos objetivos anuales que se relacionen con tus objetivos
estratégicos generales.
Los resultados clave e indicadores clave de rendimiento (KPI)
relacionados para ese primer año. Es el comité de gerencia el que debe
establecer algunos de estos, y otros deben ser establecidos por equipos
específicos que estén más familiarizados con el trabajo. Asegúrate de que
tus resultados clave e indicadores clave de rendimiento sean medibles y
procesables. Será [Link] útil que cuentes también con un cuadro de mando
integral en el que poder ver cómo evolucionan tus resultados
El presupuesto para el próximo año o para algunos años. Este debe
basarse en tu pronóstico financiero, así como en la dirección que tomes.
¿Necesitas gastar de forma agresiva para desarrollar tu producto? ¿Para
construir tu equipo? ¿Para que tu marketing deje una huella? Aclara cuáles
son tus iniciativas más importantes y cómo las presupuestarás.
Una hoja de ruta general del proyecto. La hoja de ruta del proyecto es una
herramienta en la gestión de proyectos que te ayuda a visualizar el
cronograma de una iniciativa compleja, pero también puedes crear una
hoja de ruta del proyecto muy general para tu plan estratégico. Describe en
qué esperas trabajar en ciertos trimestres o años para que el plan sea más
concreto y comprensible.
Paso 4: Pon en marcha tu plan estratégico
Después de todo este proceso, es el momento de poner en marcha el plan. La
ejecución de una nueva estrategia implica una comunicación clara en toda la
organización para asegurarse de que todos conocen sus responsabilidades y
cómo medir el éxito del plan. Trace un mapa de sus procesos con indicadores
clave de rendimiento (KPI), que medirán el éxito de su plan. Los indicadores
clave de rendimiento establecerán qué partes del plan quieres lograr y en qué
plazo.
Algunos consejos para asegurarse de que tu plan se ejecute sin problemas:
Alinea las tareas con las descripciones de los puestos de trabajo para
asegurarte de que las personas están preparadas para hacer su trabajo.
Comunícate claramente con toda la organización a lo largo del proceso de
ejecución.
Comprométete plenamente con el plan estratégico.
Paso 5: Revisa y actualiza tu plan
En este punto, ya deberías haber creado tu plan estratégico. El paso final del
proceso de planificación estratégica es supervisar y gestionar tu plan.
1. Comparte tu plan estratégico; este no es un documento que debas
esconder. Asegúrate de que tu equipo tenga acceso a él para que puedan
comprender cómo su trabajo contribuye a las prioridades de la empresa y a
tu plan estratégico general. Te recomendamos que compartas tu plan en la
misma herramienta que utilizas para gestionar y realizar un seguimiento
del trabajo, para que puedas conectar más fácilmente los objetivos
generales con el trabajo diario. Si aún no lo has hecho, considera utilizar
una herramienta de gestión del trabajo.
2. Actualiza tu plan con regularidad (de forma trimestral y anual).
Asegúrate de utilizar tu plan estratégico para informar tus objetivos a corto
plazo. Tu plan estratégico tampoco es definitivo. Es probable que debas
actualizar el plan si tu empresa decide cambiar de dirección o realizar
nuevas inversiones. A medida que surjan nuevas oportunidades de
mercado y amenazas, es probable que quieras modificar tu planificación
estratégica para asegurarte de que estarás llevando a tu organización en la
mejor dirección posible durante los próximos años.
Ten en cuenta que tu plan no durará para siempre, incluso si lo actualizas con
frecuencia. Cuando hayas logrado cumplir con la mayoría de tus objetivos
estratégicos, o si tu estrategia ha evolucionado significativamente desde la
primera vez que la redactaste, podría ser el momento de crear un plan nuevo.
Crea tu plantilla de plan estratégico
Para convertir la estrategia de tu empresa en un plan y, en última instancia,
para que genere impacto, asegúrate de conectar de forma proactiva los
objetivos de la empresa con el trabajo diario. Cuando aclaras esta conexión,
estás brindando a los miembros de tu equipo el contexto que necesitan para
hacer el mejor trabajo posible. Cuando tienen prioridades claras, los miembros
del equipo pueden concentrarse en las iniciativas que generan mayor impacto
para la empresa, y probablemente estén más comprometidos al hacerlo.
Si te interesa empezar a ponerlo en práctica, obtén más información sobre
cómo conectar los objetivos con el trabajo diario con Asana.