COMPOSTA
Material:
3 costales de aserrín
2 costales de ceniza
6 costales de flor de tierra
8 costales de hojarasca seca
2 costales de pisote de plátano
2 costales de desecho de verdura
3 Costales estiércol vaca o caballo.
1 costal estiércol de gallina rancho
2 costales paso verde triturado
1 lona 4 x 4 o 5 x 5 color
PROCESCO
1. Coloca una capa de paja de 30 cm de altura a lo largo de la cama y encima
restos de jardinería, viruta o aserrín, desechos de hortalizas y humedece.
2. Agrega una capa de 15 cm. de restos de comida o de jardinería y humedece.
3. Añade una capa de entre 5 y 10 cm de estiércol desmenuzado y riega agua
encima.
4. Alterna otras capas iguales a las anteriores.
5. Evita que la composta se seque para evitar invasión de ácaros, hormigas u
otros animales, o que se moje en exceso porque proliferan los hongos y despide
mal olor.
6. Voltea la composta a los 15 días y luego cada semana. Cuida que la
temperatura se mantenga entre los 50 y 60 grados Celsius. Si no aumentó el calor,
voltea nuevamente y agrega tierra, agua, estiércol o residuos verdes. Mantén un
equilibrio entre material verde y seco. Adiciona tierra para que los
microorganismos aceleren el proceso.
7. Una vez lista la composta, almacena en costales y guárdalos en un lugar seco
hasta que los utilices para fertilizar tu huerto casero o tus macetas.
CALDO SUFOCALSICO
MATERIAL
4 Kilos azufre
2 kilos de cal
2 kilos de ceniza colada sin carbon.
Una anfora de 20 litros
Un recipiente de lata ya sea cubeta o tina de 25 litros para elaboración de caldo sufocalsico.
PROCEDIMIENTO:
En un fogón de leña se coloca hervir el agua en el recipiente metálico, manteniendo constante el volumen
de agua.
Después que el agua esté hirviendo, agregarle el azufre y simultáneamente la cal con mucho cuidado,
principalmente con el azufre, pues en contacto directo con las llamas del fogón es inflamable. Otra
alternativa es mezclar en seco, tanto la cal como el azufre en un recipiente, para luego agregarlo lentamente
al agua que está hirviendo.
Revolver constantemente la mezcla con el mecedor de madera durante aproximadamente 45 minutos a una
hora.
Recomendación: Cuanto más fuerte sea el fuego, mejor preparado quedará el caldo.
El caldo estará listo cuando, después de hervir aproximadamente 45 minutos a una hora, se torna de color
vino tinto o color teja de barro, o color ladrillo. Dejarlo reposar (enfriar), filtrar y guardar en envases oscuros
y bien tapados, se les debe agregar de una a dos cucharadas de aceite (comestible) para formar un sello
protector del caldo, evitando con esto su degradación con el aire (oxígeno) del interior de los recipientes.
Guardar por tres meses y hasta un año, en lugares protegidos del sol.
Después de retirar todo el caldo del recipiente metálico donde se preparó, en el fondo del mismo sobra un
sedimento arenoso de un color verde amarillento, como resultado de los restos del azufre y la cal que no se
mezclaron durante la preparación del caldo. Este subproducto no se debe descartar, por el contrario,
constituye lo que denominamos pasta sulfocálcica, la cual debe homogenizarse y guardarse en recipientes
bien cerrados, con un poco de aceite para protegerla de la degradación que puede sufrir.
Observaciones.
No olvidarse de mantener constante el volumen del agua del caldo, durante todo el tiempo que hierve la
mezcla. Para esto, con una vasija se repone poco a poco el volumen del agua que se va evaporando.