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Aún Fluyes en Mí

La historia trata sobre una joven llamada Aura que vive sola en una isla. Un día conoce a un misterioso joven llamado Elio que emerge del mar, y a través de su amistad Aura logra superar su tristeza y soledad. Sin embargo, Elio eventualmente desaparece de regreso al mar, dejando a Aura otra vez sola.
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Aún Fluyes en Mí

La historia trata sobre una joven llamada Aura que vive sola en una isla. Un día conoce a un misterioso joven llamado Elio que emerge del mar, y a través de su amistad Aura logra superar su tristeza y soledad. Sin embargo, Elio eventualmente desaparece de regreso al mar, dejando a Aura otra vez sola.
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Aún Fluyes en Mí

En una remota isla a las orillas del mar, donde las olas besaban la costa con suavidad y
el viento acariciaba los corazones de quienes habitaban en el hermoso lugar llamado
“Ondina”, se encontraba una joven hermosa llamada Aura, que siempre se acompañaba
con las olas, Aura estaba caracterizada por tener un hermoso cabello ondulado y unos
ojos azules que reflejaban la profundidad del océano, ella vivía en una pequeña choza
ubicada cerca del mar y a pesar de su belleza incomparable, Aura no era feliz, al
contrario, cargaba con una gran soledad y tristeza, en la que su única motivación era
ver como los rayos del sol tocaban y reflejaban las hermosas olas del mar.
Aura, después de culminar todas las actividades en su pequeña choza, llevaría a cabo
una de sus actividades favoritas la cual sería recolectar conchas y observar el vaivén de
las olas, sintiéndose atraída por la tranquilidad y el misterio que siente hacia el mar, en
ciertas noches, cuando la luna llena ilumina el cielo, Aura cree escuchar susurros en el
viento y ve destellos de luz en las profundidades del mar, como si alguien o algo la
estuviera llamando. Un día como cualquier otro Aura, sentada a la orilla del mar,
recordando su trágico pasado y la soledad inmensa por la que está pasando dejaría
caer una lagrima de tristeza y con sentimientos tan puros que se fundió con la sal del
mar y un suceso extraordinario sucedió.
Entre las olas emergió un joven apuesto con ojos del color del cielo en un día
despejado y cabello que parecía tejido con los rayos dorados del sol. Su presencia
irradiaba una calidez reconfortante que envolvió a Aura como una suave brisa marina.
Tal aparición dejo a Aura impactada, tanto que esta misma pensaría que todo era una
alucinación o que se estaba volviendo loca, pero se quedaría estupefacta al ver que la
figura que saldría del agua se acercaría a ella lentamente y dándole la mano
presentándose como Elio, explicándole que era una entidad que habia salido de sus
sentimientos de tristeza y suicidio al no tener a nadie con quien compartir una vida,
Aura sin palabras, desfallecería ante los pies de Elio, donde el joven apuesto se
sentaría al lado de ella esperando su despertar.
Aura se encontró caminando por un sendero bordeado de flores silvestres. En la
distancia, vio la figura de sus padres, envueltos en una luz dorada y cálida que
iluminaba su camino.
Sus padres le sonrieron con amor y ternura, y le expresaron que lo que estaba viviendo
era una recompensa por la fortaleza y valentía que había demostrado a lo largo de su
vida en soledad. Le contaron que siempre la habían acompañado en espíritu, guiándola
desde el más allá y velando por su bienestar, aunque ella no pudiera verlos. Aura sintió
una mezcla de emociones al escuchar las palabras de sus padres, una combinación de
gratitud, tristeza y paz. Comprendió entonces que su soledad no había sido en vano,
que cada lágrima derramada y cada suspiro contenido habían sido parte de un camino
hacia la aceptación y el amor propio.
Al despertar del sueño, Aura se encontró nuevamente en la playa con el suave
murmullo del mar acariciando su piel. Miró a su alrededor y vio a Elio a su lado, con una
mirada llena de complicidad y comprensión. Se dio cuenta de que su encuentro no
había sido una casualidad.
Elio, con una gran sonrisa, con una personalidad amable, le preguntaría como se
encontraba y si se sentía mejor, Aura aún sin procesar bien la situación demostraría un
interés genuino por conocer al misterioso chico preguntándole:
- ¿Cuál es tu nombre y como llegaste aquí? – le dijo con curiosidad
Elio, no tenía respuesta alguna a tal pregunta, respondiéndole:
- No sé quién soy, ni de donde salí, lo único que sé es que el agua del mar me envió a
sanarte “Aura”
Aura le contaría un poco a Elio sobre su trágico pasado, su tristeza, su soledad y todas
las situaciones dificiles que ha pasado. Elio le brindo su amistad incondicional
escuchando cada palabra y entendiendo sus experiencias de vida. Con paciencia y
empatía le diría a Aura:
- “No eres una cascada que cae, eres un río que fluye”, ten en cuenta que tu alma es
tan bondadosa y pura que:
- “si algun día de estos se hace gris tu cielo, lo pintaré mirando un río”
A través de su amistad, Elio inspiró a Aura a mirar más allá de sus penas y a encontrar
alegría en las pequeñas cosas. Juntos construyeron recuerdos llenos de risas y
complicidad, formando un vínculo especial que les brindaba consuelo en los momentos
difíciles. Con el paso del tiempo, Aura comenzó a ver el mundo con nuevos ojos,
gracias al apoyo incondicional de Elio. Su amistad le otorgó la fuerza necesaria para
superar su tristeza y abrazar la luz que siempre había brillado en su interior, pero, en un
día nublado como cualquier otro día con Elio, Aura no lo encontraría por ningún lado.
Elio, se encontraría pensativo mirando al mar con ojos de tristeza, Aura le preguntaría
porque estaba tan callado a esas horas, Elio, triste le diría unas palabras, las cuales
quedarían en la mente de Aura que serían:
- “por favor, no borres tu sonrisa que es más deslumbrante que los rayos del sol”
- “El mar, así como te da, igualmente te quita”
Aura anonadada por las palabras de su gran amigo, le contestaría:
- pero si tú “tal vez encajas conmigo, porque el agua se adapta a todos los recipientes”
Elio, derramando una lágrima que caería en el mar desaparecería entre el reflejo del
mar y las olas se lo llevarían a las profundidades, Aura siendo incapaz de soltar a la
única persona que la acompañó y comprendió se dirigía nadando a lo mas profundo del
mar, intentando alcanzar a el amor de su vida. Pero él cada vez se iba alejando más y
más y ella se cansaría en el mar, finalmente hundiéndose en sus profundidades. En las
cuales pensaría detenidamente que: “despues de vivir una vida triste y solitaria al fin
tenía ganas de vivirla
Cerrando sus ojos, pero sin aviso, despertaría en la orilla de la playa, dándose cuenta
de que toda su historia fue una mentira; en la cual, Elio nunca había aparecido, la vida
de Aura fue tan injusta, que hasta el cielo comenzó a llorar, acompañándola en su
sufrimiento, esa mañana triste, decidiría ver el mundo con nuevos ojos y comenzar a
vivir.

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