Apuntes de Sedimentología
Dr. José M. Martín (Universidad de Granada)
Tema 19.- Deltas. Características generales. Deltas modificados. Deltas con dominio de
la acción fluvial. Ambientes y subambientes. Facies y secuencias de facies. Ejemplos.
Cuerpos sedimentarios de forma lobulada, constituidos por sedimentos detríticos
gruesos, fundamentalmente arenas (conglomerados), localizados en la desembocadura
de los ríos, allí donde estos convergen en cuerpos de agua estancada (lagos y mares). El
depósito de sedimento se produce por abandono de carga, al frenarse bruscamente la
corriente que lo transporta y perder gran parte de su energía. La palabra delta deriva de
la letra griega Δ, y se refiere en concreto a la forma del delta del Nilo visto desde el aire
y conocida ya desde la antigüedad.
Los deltas en sentido estricto son aquellos en los que domina la acción fluvial y son de
dos tipos. Los de un solo lóbulo y los multilobulados. En estos últimos el canal del río
principal, justo un poco antes de la desembocadura, se subdivide en una serie de canales
menores (“tributarios”), cada uno de los cuales desarrolla su propio lóbulo. Entre los
diferentes lóbulos se localizan zonas costeras someras amplias y protegidas que se
conocen con el nombre de “bahías interdistributarias”.
Existen, no obstante, determinadas situaciones en las que los ríos que confluyen en el
mar no desarrollan deltas, a pesar de la gran carga de sedimento que en ocasiones
transportan. Son los denominados “deltas modificados”. En ellos, el sedimento
arrastrado por el río, tal y como se abandona, es intensamente retrabajado en la misma
zona costera, por los denominados “agentes de transporte de la cuenca receptora”
(corrientes de deriva litoral, oleaje y mareas) y redistribuido con una disposición
geométrica totalmente diferente.
En el caso de las corrientes de deriva litoral (“longshore currents”) el sedimento que se
retrabaja forma grandes flechas litorales (“spits”), justo por detrás de determinados
obstáculos tales como pequeños cabos, “aguas abajo” de la desembocadura (ver Tema
17).
Si domina el oleaje el sedimento se redistribuye a lo largo de la costa, a ambos lados de
la desembocadura, y paralelo a la misma y se desarrollan extensas playas (ver esquema
inferior).
Cuando lo que domina es la acción mareal se formas barras de sedimento
perpendiculares a la costa y abiertas en abanico justo en la boca del delta (ver esquema
inferior).
Finalmente, si lo que persiste es la acción combinada del oleaje y las mareas con claro
dominio sobre la acción fluvial, lo que aparece es un sistema de isla barrera/”lagoon”,
con barras de arena que emergen a una cierta distancia de la costa y forman pequeñas
islas que cierran por detrás, entre estas y la desembocadura del río, una pequeña laguna
(“lagoon”) (ver esquema inferior).
Deltas “modificados”
(Puga-Bernabéu et al., 2020)
Aquí nos vamos a referir exclusivamente a los deltas con “dominio de la acción fluvial”,
más concretamente a los de un solo lóbulo por cuestión de simplificación. En estos
deltas se diferencian tres subambientes. La parte emergida del delta corresponde a la
llamada “llanura deltaica” (o “topset”). Es básicamente una llanura fluvial que se inunda
con relativa frecuencia y con la “lente de agua dulce” del acuífero costero aflorando a
“ras” o muy cerca de la superficie, lo que implica la existencia de zonas pantanosas
colonizadas por una extensa vegetación. El río que por ella discurre es normalmente de
tipo meandriforme. Su funcionamiento y características de detalle son muy similares a
las descritas en los ríos meandriformes en lo referente a subambientes (canal, borde de
canal y llanura de inundación) y sus respectivas subfacies (ver Tema 13). Si el clima es
el adecuado es además un contexto muy favorable para la formación de carbón (las
denominadas “cuencas parálicas”) dada su, con frecuencia, elevada subsidencia.
La parte principal del delta corresponde al “frente deltaico” (o “foreset”). Gran parte de
la carga de sedimento que arrastra el río es abandonada en su desembocadura, al
frenarse bruscamente la corriente, y se acumula en la pendiente frontal. El cuerpo
sedimentario que se origina (“barra de la boca del canal” o “mouth bar”) tiene forma
lobulada y está totalmente sumergido.
Depósitos de “mouth bar”. Lóbulos arenosos (en cortes frontales y oblicuos),
correspondientes a distintas fases de desarrollo del delta, parcialmente solapados entre
sí (Mioceno superior, Cuenca de Vera, Almería)
En la mayor parte de los deltas es un acúmulo esencialmente arenoso que muestra a
veces, en su parte alta, estratificaciones cruzadas de escala métrica, por causa de un
ligero retrabajado de la arena por el oleaje, corrientes, etc. en el medio marino. El grado
de inclinación de la pendiente frontal es muy variable de unos deltas a otros y en casos
llega al alcanzar, e incluso superar, la denominada “pendiente de equilibrio”, lo que
provoca frecuentes desplomes (las cicatrices de los “nichos de arranque” de los
desprendimientos se conocen como “fallas lístricas” o “fallas de crecimiento”).
Si se mantiene la dirección y sentido de desplazamiento del río en su desembocadura, la
“barra de la boca del canal” avanza hacia el espacio de acomodación (mar abierto)
generando, en el curso del tiempo, un gran cuerpo sedimentario alargado que se conoce
en inglés con el nombre de “bar finger sand”. En corte transversal se muestra como una
gigantesca lente de arena “intruida” localmente por los denominados “diapiros de
barro”, generados allí donde las fracturas sinsedimentarias permiten que los limos
subyacentes fluyan hacia arriba tratando de compensar el fuerte contraste densidades
entre ellos y las potentes masas de arena situadas por encima.
La parte más distal del delta en transición hacia la zona de mar abierto adyacente es lo
que se conoce como el “prodelta” (o “bottomset”). En ella se acumula esencialmente el
limo que se encuentra en suspensión y que penetra más hacia el interior del mar desde la
desembocadura del río.
La secuencia típica del delta es la que resulta de la progradación de todo el sistema
deltaico hacia el mar abierto (hacia el espacio de acomodación). Dicha secuencia
muestra en la base los limos del “prodelta”, en medio las arenas del frente deltaico y
arriba del todo las arenas/limos de la llanura deltaica. Las capas inclinadas del frente
deltaico marcan claramente los buzamientos originales de la pendiente frontal del delta.
Las sucesivas fases de crecimiento se muestran como distintivos cuerpos sigmoidales,
con perfil “Gilbert”.
Deltas arenosos (Puga-Bernabéu et al., 2020)
Los deltas conglomeráticos son un tipo especial de delta, donde domina la
sedimentación conglomerática en los canales de la “llanura deltaica” y al inicio (parte
más alta) del “frente deltaico”. Se localizan en la desembocadura de ríos que drenan
zonas de escarpado relieve próximas a la costa.
En la “llanura deltaica” el sistema fluvial es el de un río trenzado típico. Los canales al
confluir en el mar o en el lago sueltan la carga de sedimento grueso (conglomerado y
arena) que arrastran y la depositan pendiente abajo del “frente deltaico”. Justo donde
abren los canales (en la parte alta del “frente deltaico”) es donde se produce la
desaceleración brusca y se abandona allí directamente el sedimento de grano más grueso
(conglomerado). Este a su vez se va segregando pendiente abajo, dentro de una misma
lámina del “foreset”, hacia un sedimento de tamaño de grano cada vez más fino en el
que domina ya la arena. Las facies del “prodelta”, al igual que en los deltas arenosos,
son de naturaleza limosa. El modelo de sedimentación es el que se ilustra justo debajo.
El ejemplo de delta conglomerático abajo ilustrado corresponde al Plioceno superior de
la Cuenca de Vera (Almería, SE de España). En la fotografía superior se muestra el
dispositivo progradante de uno de sus lóbulos. Resaltan claramente las capas del “frente
deltaico” inclinadas hacia la izquierda y “hacia adentro” de la imagen. En la fotografía
de la parte inferior izquierda destacan en la pared, en su parte inferior, las capas
inclinadas del “frente deltaico”. Se aprecia claramente como en su parte superior
dominan los conglomerados que rápidamente se disipan pendiente abajo entre arenas a
las que cambian lateralmente. Por encima, con disposición horizontal aparecen los
sedimentos de la “llanura deltaica”, constituidos por bancos de conglomerados (facies
de canal), lateralmente discontinuos y de base irregular, que intercalan entre limos
(facies de llanura de inundación). La fotografía de la parte inferior derecha muestra un
ejemplo de facies típicas de la “bahía interdistributaria” con abundantes restos de ostras,
muy bien preservados, entre los limos.
El otro ejemplo seleccionado es del Tortoniense superior (Mioceno superior) de la
Cuenca de Granada. En la figura inferior, el esquema A es un esquema teórico
interpretativo de las diferentes facies representadas. El esquema B corresponde al de
interpretación de la foto de justo por debajo (nota: la “unidad 6”, de edad Pliocena, está
discordante sobre el conjunto) (ambos esquemas están tomados de J. Cerrillo-Escoriza).
En la foto de más abajo, en su parte centro derecha al otro lado del barranco grande
transversal, se aprecia muy bien el dispositivo progradante del delta conglomerático.
Las “margas de cuenca” se sitúan a la base (a la altura del olivar inferior derecho); por
encima aparecen los limos del “prodelta” (justo por detrás y ligeramente por encima del
coche, en segundo plano); sobre ellos se colocan las arenas del “frente deltaico” (se
aprecia claramente cómo los buzamientos de las capas van incrementando
progresivamente hacia arriba) (hasta los 35°) y, a techo del todo (en lo más alto del
cerro), se encuentran los conglomerados de la “llanura deltaica” (de traza horizontal).
En las arenas del “frente deltaico” el tamaño de grano del sedimento incrementa hacia
arriba (no perceptible desde la distancia), pasando gradualmente a conglomerados en su
parte más alta. La secuencia de conjunto, con potencia de varios cientos de metros, es
claramente “coarsening upwards”.
DELTAS CONGLOMERÁTICOS
El ejemplo del Mioceno de la Cuenca de Granada