DISCAPACIDAD SENSORIAL
La discapacidad sensorial se refiere a la discapacidad que afecta a uno o varios de
los sentidos.
Por lo general, las discapacidades sensoriales más reconocidas son la discapacidad
visual, que afecta a la capacidad de ver, y la discapacidad auditiva, que afecta a la
capacidad de oír.
Aunque también se pueden desarrollar otras discapacidades de otros sentidos
como la falta de olfato, que se llama anosmia, y que es poco conocida.
En esta categoría se encuentran incluidas las deficiencias visuales (alteración que
limita la capacidad de ver parcial o totalmente), las deficiencias auditivas (alteración
que limita parcial o totalmente la capacidad de procesar la información a nivel oído
medio o interno que afecta la percepción, recepción y discriminación del sonido del
ambiente o del habla) y las relacionadas con la disminución de algunos de los
sentidos, que provocan problemas con la comunicación y el lenguaje, por ejemplo
las personas con sordera o ceguera total. Para ver se requiere de órganos visuales
maduros y en buen funcionamiento, como son el ojo, los músculos y nervios que
llevan la información al cerebro para tener una visión adecuada y pueda recibir la
información. Los niños con discapacidad sensorial que implica la vía óptica, (como
aquellos que viven con ceguera o debilidad visual) tienen que descubrir el mundo
por medio de otras sensaciones como son olores, sabores, tacto y sonidos. La
audición nos permite oír y comprender lo que se dice y es indispensable para la
comunicación oral. El oído transforma las ondas sonoras exteriores, las amplifica y
las convierte en energía bioeléctrica para que el cerebro las procese y entienda. La
pérdida auditiva es la incapacidad para recibir adecuadamente los estímulos
auditivos del medio ambiente, por lo que presenta disminución para oír, percibe el
sonido distorsionado, lo que influye en el procesamiento de la información. Estas
pérdidas repercuten en el desarrollo de habilidades del pensamiento, del habla y del
lenguaje, en la conducta, desarrollo social y emocional, y el desempeño escolar.
Los niños con discapacidad auditiva presentan dificultad para adquirir lenguaje,
herramienta que nos permite conceptualizar el mundo, adquirir conocimientos e
información.
Consideraciones cuando el niño presenta deficiencia sensorial relacionada con la
visión: Usted debe identificarse por nombre cuando se acerque al niño/a.
• Cuando se desplace caminando, ofrézcale su brazo y camine ligeramente
delante de él.
• Tome su mano y hágale palpar objetos que utilicen constantemente para que
conozca lo que hay a su alrededor y lo que usará a menudo.
• Describa verbalmente el lugar en donde se encuentran. Cuide que no haya
obstáculos en su camino.
Consideraciones cuando el niño/a presenta deficiencia sensorial relacionada con
la audición: Háblele al niño de frente, no de lado o por detrás, de manera clara, sin
gesticular exageradamente las palabras y mucho menos haciendo lenta la
pronunciación.
• Al dirigirse al niño, hágalo con un gesto, recuerde hacerlo de frente. Al hablar
su boca debe ser visible para el niño a quien se dirige el mensaje. No realice
ademanes o se tape la boca; esto imposibilita la lectura labial.
• Muestre expresividad al hablar. Los gestos, miradas y movimientos del cuerpo
dan la clave de lo que se quiere decir. • Mantenga constante contacto visual. •
Auxíliese de tarjetas, dibujos o imágenes para comunicarse con el niño/a.
Tipos de discapacidad sensorial
Como hemos comentado, dentro del grupo de la discapacidad sensorial tenemos:
Discapacidad auditiva
Se trata de una alteración en la capacidad de una persona para captar el
sonido mediante su audición. Puede haber una pérdida de la capacidad de
audición de una persona (hipocausia) o bien la pérdida total (sordera o cofosis).
Se considera que una persona está perdiendo su capacidad auditiva cuando esta
tiene una pérdida de, como mínimo de 25dB. Es a partir de este momento que se
considera que la persona empieza a tener problemas para poder tener una vida
normal.
Discapacidad visual
En el caso de la discapacidad visual, se percibe una disminución total o
parcial de la capacidad visual de una persona. Existen diferentes parámetros
para determinar la visión que tiene una persona: la capacidad lectora de cerca y de
lejos, el campo o la agudeza visual.
En este sentido, al hablar de ceguera o deficiencia visual se refiere a que una
persona tiene una limitación total o muy seria de la función visual. Estas personas
no pueden corregir su visión con gafas o otras ayudas para ver.
Una persona con discapacidad visual puede llegar a tener limitaciones muy severas
para llevar una vida normal, ya que tendrán dificultades para desplazarse de forma
autónoma, para hacer actividades cotidianas y para acceder a la información.
Discapacidad sensorial en la infancia
Cuando una niña o niño tienen una discapacidad sensorial puede repercutir
seriamente en su capacidad de aprendizaje. Te identificamos las dificultades en
función de la discapacidad adquirida:
Problemas de visión en la infancia
Los niños que tienen problemas de visión tienen, claramente, un atraso en su
capacidad psicomotora. El problema recae en que esta persona necesita
aprender a utilizar otros sentidos, como el oído o el tacto, para interpretar y
reconstruir mentalmente la forma y ubicación de los objetos en un espacio. Además,
una persona ciega totalmente solo puede interpretar su entorno mediante el
lenguaje verbal.
Lo importante, en la infancia, es trabajar su autonomía e independencia para que
en un futuro esta persona pueda integrarse en la sociedad. En estos casos, durante
su desarrollo motriz, no se tienen en cuenta los tiempos para aprender a gatear, a
levantarse o a caminar, sino que lo importante es tener en cuenta todos los logros
que adquiere.
Déficit en la capacidad auditiva en la infancia
Los niños y niñas con problemas auditivos tienen dificultades en su
capacidad de aprendizaje. En algunos casos, esta persona percibe el mundo que
la rodea en completo silencio, así que se muestra, normalmente, con una actitud
más tímida y nerviosa. Los más importante en estos casos es enseñar a los niños y
a los padres a aprender a comunicarse. Con el tiempo, la persona aprende formas
para interactuar con el mundo.
Clasificación de discapacidades sensoriales
Las discapacidades sensoriales se clasifican en 3 discapacidades más concretas.
Son las siguientes:
• La ceguera o pérdida de la visión: llamada también hipovisión implica que la
persona tiene una agudeza visual no superior al 3/10.
• La sordera o pérdida de audición: la persona tiene menos capacidad de
audición en los dos oídos. Concretamente ha perdido su capacidad de
audición a, como mínimo, 25 decibelios.
• Sordoceguera: esta persona tiene tanto problemas auditivos como visuales.
Cómo ejercitar la estimulación sensorial en la infancia
Cuando nace un niño con discapacidades sensoriales es muy importante establecer
una rutina para estimular sus habilidades sensoriales y así promover su
desarrollo y su proceso de aprendizaje. Durante la infancia, los niños aprenden,
crecen y maduran mediante sus capacidades sensoriales. Con ello, perciben el
entorno: los sonidos, sabores, texturas y cosas tan básicas como el frío o el hambre.
Los ejercicios de estimulación sensorial evitan el retraso cognitivo o motor
causado por las deficiencias visuales de un niño ciego. Lo que consiguen es
ayudar a desarrollar los otros sentidos para que el niño tenga más facilidad a poder
desarrollar su capacidad cognitiva y motriz. Lo más importante es que el niño llegue
a la edad adulta con los recursos necesarios para poder ser autónomo y tener una
vida social plena.
Para los niños sordos la terapia se centra, especialmente, en conectar con el mundo
que los rodea y le permiten recibir técnicas para conseguirlo. El primer paso siempre
es aprender a comunicarse con los padres, esto, obviamente, también implica un
trabajo por parte de los progenitores. Poco a poco aprenderá a vivir con otras
habilidades que sustituyan el lenguaje. También es primordial que la persona
adquiera la capacidad de comunicación mediante otros sistemas.