2na intervención
El problema radica, continúa, en que la sociedad se ha creado una necesidad urgente
de exponer todo lo que hace y las situaciones familiares que se comparten son íntimas
y no deberían exponerse.
Por eso conviene tener en cuenta algunos principios antes de subir la imagen de un
niño a las redes sociales:
Escogido estos 4 principios porque me han resultado muy interesantes y pienso que
tienen toda la razón. Expresan publican
Saludos y que opináis vosotros compañeros/a, me gustaría saber vuestra opinión
■ No hay que publicar fotos que muestren al menor desnudo, en una situación
denigrante o que pueda despertar comentarios negativos y que en el futuro le puedan
perjudicar o hacerle sentir mal. Una foto de un bebé desnudo es graciosa cuando se
enseña a su novia o novio dos décadas más tarde, pero puede caer en malas manos si
se comparte en internet.
■ Leer las condiciones de servicio de cada red social, especialmente sus políticas de
privacidad. En la mayoría de ellas, como en Facebook o Instagram, al subir una imagen
se da permiso para que almacene la imagen, la copie y la comparta con otras
empresas. También hay que revisar la privacidad de la cuenta en la que se va a publicar
el contenido relacionado con el menor, asegurándonos de que solo lo ve la gente
deseada.
■ No se pueden publicar imágenes de menores de los que no se tenga la patria
potestad. Esto incluye fotos de grupo. Más aún, deben estar de acuerdo los dos
progenitores en que se publique la imagen.
■ Tener especial cuidado con no dar información personal como el nombre del
menor o su dirección. Es mejor desactivar la localización al tomar la foto y en las redes
sociales, así se minimiza el riesgo de que un pederasta intente contactar con el niño.
Primera intervención ¿Deben los padres colgar las fotos de sus hijos en las redes?
En esta primera intervención y después de la lectura del artículo planteado mi
respuesta a ¿Se deben usar imágenes de menores en las redes sociales?
Hay quien dice que el primer riesgo de los hijos en la red son los propios padres. Es
nuestra responsabilidad entrenarles e intentar que entiendan los riesgos de internet
como es el ciberacoso, etc. A los que se pueden enfrentar cuando crezcan. Partiendo
de la base de que los padres son los responsables de la buena utilización de los datos
personales de sus hijos, deben imponerles límites, pero también enseñarles a que ellos
mismos sean capaces de limitar la difusión de su información personal.
Los padres tienen que ser muy prudentes. Deben utilizar el sentido común y ponerse
en el lugar de un depredador sexual.
Pero, sin llegar a ser tan alarmistas, hay niños a los que simplemente no les gusta que
otras personas los vean en un vídeo mientras hacían un divertido baile a sus padres en
la intimidad del salón de su casa. «Hay que ponerse en el lugar del hijo y respetar que
a ellos les puede producir vergüenza»
Compartir imágenes no siempre es una buena idea
COMPAÑERO
IRANTZU ORDUÑA DÍAZ DE CORCUERA
Hay dos tipos de publicaciones: las que los padres hacen por orgullo de sus hijos y otra
con motivación económica. Para Gómez es muy habitual en redes sociales ver a
principalmente madres hablar de lo mucho que le gusta una marca determinada de
ropa o de comida mientras graban a sus hijos con dicho material: “Lo habitual es que
no sean conscientes de los problemas que pueden surgir, pero es un hecho y una
tendencia al alza en España y así lo confirman varios estudios académicos. La figura del
menor actor de la televisión lleva mucho tiempo implantada y sí tiene una protección
específica en la legislación, pero en las redes sociales no ocurre lo mismo”.
Si aun así deciden compartirla, Gómez aconseja que los progenitores no den nunca la
localización de los hijos o que por las imágenes se pueda deducir fácilmente donde
viven; que se les pixele la cara, que se les pida permiso cuando ya son un poco más
mayores y pueden decidir. “Por último, los progenitores deben asegurarse de que los
receptores son de confianza y que no compartirán las imágenes, además de activar las
opciones de configuración de privacidad necesarias”.