PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO INFANCIA
TEMA 5: DESARROLLO SOCIAL Y EMOCIONAL
1.CONOCIMIENTO SOCIAL
Existen una serie de necesidades básicas del neonato que le llevan a desarrollar
relaciones sociales y vínculos afectivos. A parte de las necesidades fisiológicas básicas
que los neonatos necesitan satisfacer también necesitan satisfacer otras, no menos
importantes, tales como de afecto, de juego y de conocimiento. Estas le permitirán
desarrollarse emocional, social y cognitivamente de una manera adecuada.
El desarrollo social se da entre la interacción del niño con su entorno, siendo los
factores más relevantes el niño y sus capacidades innatas, y la forma de interacción de
las personas con el niño y entre ellas. El proceso de socialización se da a lo largo de
toda la existencia del individuo, siendo la infancia el periodo más intenso.
Es necesario un conocimiento social para la vinculación afectiva por lo que se tiene que
adquirir in grupo numeroso de conocimientos empezando por la socialización mental.
El conocimiento social se entiende como la capacidad para entender a las personas y
cómo actúan; incluye la toma de conciencia de la conducta (del niño y de los demás)
está impulsada por estados internos (deseos, creencias…). Los recién nacidos prefieren
atender antes a los seres humanos que a los objetos ya que las personas presentan
una serie de rasgos que las convierten en sus estímulos preferidos:
Son objetos exclusivos y adaptables
Ofrecen información
Son preferencia ya que son ricos en estimulación, variación, etc
Son capaces de crear contextos específicos interactivos
Son los encargados de satisfacer sus necesidades
1.1 RECONOCIMIENTO DE LAS PERSONAS
Este proceso comienza desde el nacimiento. Al estar tanto tiempo con nosotros, los
niños aprenden de nosotros las bases del conocimiento social. Nos reconocen por los
siguientes rasgos: inicio, permanencia, presencia y susceptibilidad de añoranza y otras
conductas. La evolución de este proceso es la siguiente:
Hacia los 2 meses los niños muestran respuestas (llanto) al ser dejados.
También, reaccionan ante la desaparición de la figura de apego del campo
perceptivo. Por ello, al desaparecer de su campo perceptivo, los niños se
quejan
Entre los 4-6 meses los niños muestran respuestas ante las ausencias.
Asimismo, diferencian los objetos físicos
Hacia los 9 meses se puede observar una clara discriminación de las personas
(entre conocidos y desconocidos)
1.2. RECONOCIMIENTO DE SÍ MISMO
El proceso de reconocimiento de sí mismo surgen dos fenómenos: el fenómeno de
diferenciarse de los demás y el fenómeno de autorreconocimiento. El logro de este
proceso depende tanto del desarrollo cognitivo como de las experiencias sociales. Las
fases de proceso son las siguientes:
0-9 meses: no se da de forma evidente
10-11 meses: reconocen cosas que les pertenecen, así como partes de su
cuerpo. Sin embargo, frente a su propia imagen reaccionan como si fuera otro
niño
12 meses: se reconoce siempre que la imagen corresponda con la que presenta
en ese momento
15-18 meses: se reconoce en imágenes alejadas en el tiempo
18- 24 meses: se reconocen con claridad: con gestos, expresiones faciales y con
el lenguaje
Este proceso evoluciona y termina completamente en torno a los 3 años y medio de
edad ya que es cuando empiezan a integrar el yo pasado, el yo presente y el yo futuro.
1.3 RECONOCIMIENTO DE IDENTIDAD
La identidad es la teoría que elaboramos acerca de nosotros mismo. Es un concepto
difícil de saber cómo y cuándo se construye. Este puede ir modificándose a lo largo de
nuestra existencia. Podemos distinguir dos tipos:
Identidad existencial: nos lleva a considerarnos sujetos diferentes de los demás.
Se pone en relación con la teoría de Piaget ya que se alcanza cuando uno
empieza a ser inteligente (subestadio 4)
Identidad categorial: nos lleva a ver los rasgos similares con los demás (nos
consideramos igual que los demás). Dentro de esta podemos distinguir dos:
Identidad sexual: comprende los rasgos físicos y corporales que
poseemos
Identidad de género: alude a algo más social. Identidad que cada uno
adopta como resultado de su propia identidad
Ambas identidades se adquieren paralelamente en los primeros años de vida. Antes de
los 2 años se manifiestan preferencias según el sexo (vestuario, juguetes y accesorios).
Entre los 18- 36 meses comienzan a autodefinirse debido a que el niño empieza a
poseer conocimiento social. A partir de los 3 años empiezan a emplear todo ese
conocimiento social para así definir sus preferencias.
VOCABULARIO SOBRE SEXO Y GÉNERO
Género biológico: comprende los atributos anatómicos y fisiológicos que son
inmodificables por la influencia social
Identidad de género: sentimiento de cada uno de pertenecer a una de las
formas sexuales que existen
Consistencia de género: se adquiere a los 7 años
Rol de género: lo que cada cultura enseña a los niños sobre las
conductas apropiadas de cada sexo
Comportamiento de género: semejanzas entre los individuos de
distintas culturas
1.4 CONTINUIDAD EN EL CONOCIMIENTO SOCIAL
3 meses: puede coordinar las vocalizaciones y las expresiones faciales con la de
los demás
6 meses: comprende las acciones que van dirigidas a objetos
9 meses: puede seguir la mirada de los otros y dirigirla
12 meses: pueden distinguir entre acciones accidentales y acciones
intencionales
15 meses: pueden utilizar menos señales para determinar la acción dirigida a
una meta (solo la mirada, sin señalar)
18 meses: muestran conductas empáticas y cooperativas; la atención conjunta
se da con regularidad como el juego de simulación
2 años: comprende las emociones de los otros
3 años: comprende los deseos de los otros
4 años: comprende pensamientos y creencias de los otros
2. PROCESOS DE SOCIALIZACIÓN
Los procesos conductuales de socialización consisten en aprender conductas
socialmente aceptables: hábitos sociales, habilidades sociales y conductas prosociales.
Asimismo, consiste en evitar las conductas indeseables. Es un proceso educativo y los
primeros pasos se dan antes de los 2 años.
Los hábitos que se inician en la infancia son vestirse y desvestirse; control de
esfínteres; uso de cubiertos y hacer peticiones y preguntas. Estas conductas se
efectúan por instrucción, reforzamiento y/o imitación. A lo largo del aprendizaje de
normas y valores aparecen las rabietas.
2.1 RABIETAS
Empiezan a surgir a partir del año y medio. Las rabietas son una descarga emocional
debido a la incapacidad de los niños para controlar las emociones. No son reacciones
conscientes, sino espontáneas durante un momento dato. Expresan el conflicto entre
las normas y valores sociales, y los deseos del niño de satisfacer sus necesidades.
Surgen en muchísimas situaciones como cuando el niño está cansado, hambriento, etc,
pero principalmente cuando hay una falta de atención prolongada. El proceso
conductual para evitar la mayoría de los problemas de rabietas son el siguiente:
Atender a sus demandas
Responder de forma positiva
No aceptar rabietas como procedimiento normal para obtener necesidades o
satisfacer sus deseos
Avisar del fin de una actividad
Límites realistas y establecer rutinas
Asimismo, para evitar las rabietas las estrategias a seguir (para los padres) son las
siguientes:
Permitir que realicen pequeñas elecciones de forma frecuente
Limitar las frustraciones atendiendo al temperamento del niño y sus ritmos
Las negativas deben ser irrevocables
Aprender a ignorarlas
Que los padres reciban instrucciones específicas sobre cómo reaccionar
No amenazar la autoestima del niño o niña
Quienes más contribuyen al proceso son los progenitores o figuras de apego debido a
que son las personas que tienen más significado para los niños. Gracias a la
identificación con las figuras de apego, los niños son capaces de asimilar y adquirir
normas, conductas y valores sociales.
3. DESARROLLO EMOCIONAL
Tomar conciencia de la vida emocional propia y ajena son dimensiones fundamentales
del desarrollo humano. Las emociones son un conjunto complejo de conductas que se
producen en respuesta ante suceso tanto internos como externos, y que contienen
diversos componentes: un componente fisiológico (actividad del S. N. autónomo), un
componente expresivo (la cara), y un componente de vivencia (sentimiento subjetivo).
También, son definidas como las respuestas generadas ante determinadas situaciones,
recuerdos, etc.
La actividad investigadora en el campo de la emoción se ha preocupado por identificar
cuando aparecen ciertas emociones, descubrir su expresión, y buscar factores
responsables.
3.1 COMO ESTUDIAR LAS EMOCIONES DE LOS BEBÉS
A pesar de no hablar, los bebés son capaces de comunicar su estado emocional por
distintos medios. Para ello usan gestos, sonidos, conductas básicas… El mayor
conocimiento de las emociones tempranas se ha descubierto mediante la cara y la
postura corporal del bebé. Algunos procedimientos o métodos de investigación para
estudiar las emociones son:
Registros observacionales tanto en ambientes naturales como de laboratorio,
mediante la filmación de conductas frente a estímulos. Estos pueden ser
sensoriales o de acontecimientos complejos. Todo lo anterior nos permite
comprobar la preparación de los niños para expresar distintas emociones y las
situaciones que provocan emociones diversas
Informes de los propios padres
La observación de la interacción bebé- cuidador principal o con otros niños.
La mayor dificultad en los estudios de emociones es determinar las expresiones y
conductas de las que inferir su estado interno, el análisis del contexto y los
antecedentes de la conducta emocional. También hay problemas para identificar las
emociones cuando se agudizan con las emociones complejas y más tardías.
3.2 FUNCIONES DE LAS EMOCIONES
Las emociones poseen 3 grandes funciones:
Vertiente motivacional: las emociones sirven para organizar y regular la
conducta propia del niño
Vertiente adaptativa: las emociones preparan al organismo para la acción que
va a realizarse. Las emociones influyen en la cognición, y viceversa (vincularse
con la cognición). Hay 3 respuestas posibles ante una actividad: sonreír,
sorprenderse y asustarse
Vertiente social: las emociones generan componentes predictivos. Sirven para
iniciar, mantener o terminar una interacción social
3.3 EL DESARROLLO DE LAS EMOCIONES
Darwin defendía en su libro “La expresión de las emociones en el hombre y los
animales” (1872) que la relación entre la expresión facial y el estado interno tiene una
base innata. Postulaba que el bebé nace capaz de comunicar un determinado estado
interno mediante una determinada expresión facial.
Las emociones tienen un indiscutible fundamento biológico: universalidad al reconocer
las expresiones emocionales básicas (alegría, tristeza, miedo e ira); similitudes en
expresiones faciales de bebés de distintas culturas. No obstante, su desarrollo
dependerá de la interacción social, el medio cultural y ciertas variables
temperamentales del niño.
3.4 TEORÍAS DEL DESARROLLO EMOCIONAL: DOS POSICIONES BÁSICAS
Las emociones se encuentran diferenciadas desde el nacimiento. Algunas
emociones básicas están presentes al nacer (Izard & Malatesta, 1987)
Las emociones se desarrollan progresivamente desde el nacimiento, a
consecuencia de los desarrollos en la cognición y la socialización (Bridges, 1930;
Sroufe, 1979; Barrett & Campos, 1987)
No obstante, existen algunas dudas respecto al tema de las emociones: número de
emociones que se pueden identificar, calendario evolutivo, la posibilidad de su
modificación, sus bases fisiológicas, etc.
3.5 EMOCIONES PRIMARIAS
Son estados afectivos automáticos y complejos que se desatan en nuestro cuerpo, y
que cumplen una función beneficiosa y de adaptación en el organismo al favorecer
nuestra reacción frente a un estímulo. Al nacer manifestamos placer, interés, asco y
malestar. Entre el 2º-4º mes, cólera, sorpresa y tristeza. A partir del 5º mes, se
observan expresiones de miedo. Existe un nexo innato entre la expresión facial y la
emoción, pero no durante los 2 primeros meses. Posee un valor comunicativo. En los
dos primeros años la evolución de las emociones se muestra con rasgos distintivos.
(Izard).
En el recién nacido, la expresión emocional suele manifestarse de forma bipolar en dos
estados generales: malestar y bienestar. A partir de estos dos, se generan el resto de
emociones. (Sroufe).
3.5.1 EL LLANTO
Es el procedimiento más importante de transmisión de estados. Suele provocar
respuestas rápidas en el cuidador por lo que activa conductas innatas de atención y
cuidado. Debe satisfacer dos condiciones para ser considerado de aprendizaje: haber
diferentes tipos de llanto y mensaje, y poder ser identificados. Wolf (1969) identificó 3
tipos iniciales de llanto:
Llanto básico o de hambre: duración concreta y con secuenciación
Llanto de rabia o miedo: mayor intensidad de vocalización y mayor duración
Llanto de dolor: vocalización larga + silencio más largo e intenso + jadeo
ruidoso
A partir de los 2 meses, el llanto también lo causa otras circunstancias; surge un cuarto
tipo de llanto, el llanto irregular. A partir de los ocho meses de edad se suele parar en
el llanto para ver si la madre u otra persona está recibiendo el mensaje. Cuando se
controlan las vocalizaciones hay una variación de llantos de situaciones.
En resumen, el llanto tiene elementos naturales y aprendidos. Al principio, es
provocado de forma innata y con la función de tener la madre cerca. Con la
experiencia, el cuidador perfeccionar la interpretación de estas señales.
3.5.2 SONRISA Y RISA
Hacia los 3 meses surge la alegría. Al principio en forma de sonrisa y más tarde, de risa
y carcajadas. Es una respuesta social poderosa que facilita el establecimiento de una
relación afectiva.
Las sonrisas más primitivas manifestadas durante las primeras semanas no son
respuestas ante estímulos externos, sino que son respuestas endógenas (producto de
un estado fisiológico interno). Hacia el final del primer mes, los bebés comienzan a
sonreír ante estímulos externos. La sonrisa activa, acompañada de arrullos
(vocalizaciones), surge entre la 5 y 8 semana de vida. Entre la 9-12 semana la sonrisa es
plenamente social, es decir, es selectiva y está causada por el rostro humano. Hacia los
3 meses surge la alegría, ya presente en las interacciones sociales. Inicialmente, todos
los estímulos provocan por igual la sonrisa en los niños. A partir del año, las personas y
las interacciones sociales son las principales causantes de la sonrisa.
Entre los 3-4 meses aparece la risa. Es producida ante situaciones dinámicas, muy
activas. A partir de los 6 meses ya es más selectiva. Entre los 10-12 meses sonríen
abiertamente ante alguien familiar o con timidez si la persona es desconocida pero
amistosa. A partir de los 13 meses, el bebé es capaz de detener su actividad para
sonreír y comunicar su alegría o diversión. A destacar:
En primer lugar, el curso evolutivo de estas expresiones emocionales positivas
está relacionado con la creciente madurez cognitiva del niño
En segundo lugar, los niños toman cada vez más iniciativa para producir por sí
mismos los estímulos que generan la risa y la sonrisa
Por último, el cambio de conducta refleja a voluntaria está asociada con la
creciente maduración de la corteza cerebral
3.5.3 SORPRESA/INTERÉS
No es fácil determinarla inicialmente ya que muchas veces se puede confundir.
Generalmente se entiende cuando los bebés prestan mayor interés a un estímulo que
a otro. La sorpresa siempre va seguida de otra emoción (alegría, tristeza). Es la
emoción más efímera. Se expresa de forma inequívoca en torno a los 5-6 meses que
algunos ligan al desarrollo cognitivo.
3.5.4 IRA/RABIA O ENFADO
El recién nacido responde con malestar generalizado a sucesos desagradables. En los 2
primeros meses se dan expresiones momentáneas semejantes a la rabia al llorar. Por
ello, en los primeros meses se suele confundir con el malestar generalizado. La ira sirve
para entrar en transacción con el medio en el que estás. La expresión de rabia
aumenta en frecuencia e intensidad entre los 6 y 12 meses. Parece que esto es debido
a 2 razones:
Tipo cognitivo: el niño es capaz de identificar el agente de un estímulo que no
le gusta, lo que genera malestar o ira
Tipo adaptativo: a partir de los 6 meses es capaz de moverse autónomamente
3.5.5 TRISTEZA
Es una emoción muy poco frecuente y que, si se aprecia, suele ser de forma
momentánea. Surge sobre los 2-4 meses y es común si hay una interrupción brusca en
la comunicación cuidador -niño. Se aprecia una tristeza extrema en niños separados de
sus madres o que no tiene un cuidado sensible.
3.5.6 MIEDO
Surge algo más tarde que las otras emociones durante la segunda mitad del primer
año de vida ya que antes no tiene las habilidades motoras necesarios para distinguir el
peligro. Es una emoción muy estudiada en relación con el desarrollo del apego. Existe
una serie de requisitos en los bebés para que surja esta emoción: tienen que ser
capaces de desplazarse por sí solos y tiene que tener la capacidad cognitiva para ser
conscientes del peligro. Una de las formas más comunes de miedo es el que producen
las personas desconocidas: miedo ante los extraños que suele observar a partir de los
9 meses. Otra forma, es el miedo intenso ante el abandono por parte de la figura de
apego. Este tipo de miedo suele coincidir en el tiempo con la aparición de la
permanencia del objeto y que es una respuesta universal. El desarrollo de las
capacidades cognitivas le permite plantearse preguntas que no tienen una respuesta
fácil.
Asimismo, existe una diferencia de género ante las emociones de otras personas (más
las mujeres), mostrar emociones positivas (más las mujeres), la estimulación social a
sonreír, internalizar las emociones (más las mujeres) y externalizar las emociones (más
los varones). En definitiva, de un conjunto relativamente indiferenciado de emociones
positivas y negativas, en pocos meses comienzan a diferenciarse las emociones
básicas. Y desde el año, la vitalidad emocional del bebé se expresa en la rapidez,
intensidad y persistencia de sus emociones.
3.6 SOCIALIZACIÓN DE LAS EMOCIONES
Las formas de intervención del ambiente son las siguientes:
Modelamiento: el comportamiento de las madres en las primeras semanas de
vida tiende a estar más caracterizado por emociones positivas que negativas.
Esto hace que, desde los 3 meses, los niños sean capaces de responder ante
estas
Reforzamiento: normalmente las madres tienen a responder mejor y con
mayor frecuencia cuando su hijo se lo pasa bien que cuando no
Combinación modelamiento-reforzamiento: responsable del aumento de
señales positivas y disminución de las negativas al año de edad
Las experiencias cotidianas también sirven para identificar y etiquetar emociones. El
niño aprende asociar las expresiones con las emociones. La influencia social también
hace que los niños aprendan a controlar sus manifestaciones. A veces, la expresión
facial puede no representar lo que se está sintiendo. Este enmascaramiento supone la
comprensión de las reglas de expresión de las emociones, es decir, las expectativas o
actitudes de la sociedad respecto a quién expresa las emociones, qué afectos hay que
expresar y cómo. Estas se utilizan por un motivo prosocial (proteger a los demás) y por
un motivo de autoprotección (proteger nuestros sentimientos). Comprendemos estas
reglas durante la etapa de preescolar-primaria
3.7 RECONOCIMIENTO DE LAS EMOCIONES
¿Pueden los bebés reconocer en otra persona su estado emocional a partir de sus
expresiones faciales? Para esto, se requiere un mínimo de agudeza visual; pero no
hace falta que sea completa para inspeccionar ciertos rasgos de la cara ajena. Antes de
las 6 semanas, los bebés no están capacitados para explorar caras con detalle. A partir
de las 6 semanas, dan muestras de discriminación de las expresiones faciales. A los 4
meses se comienza a explorar activamente los rasgos internos de la cara, aunque no
los vean con la misma definición que un adulto. De los 4-7 meses es cuando se dan la
mayoría de avances en el reconocimiento.
Para Tiffany Field, los niños discriminan y responden ante las expresiones emocionales
de los demás. Sus estudios sugieren que los niños desde los 3 días de vida pueden
imitar expresiones faciales de felicidad, sorpresa y tristeza cuando son presentados por
un adulto.
A partir de los 12 meses, se produce la referenciación social. Los bebés observan la
reacción de sus cuidadores ante determinadas situaciones antes de involucrarse en
una actividad nueva o en una situación de incertidumbre. Lo hacen para saber cómo
reaccionar ante dicha situación. Así, la referencia social favorece a la comprensión de
las expresiones emocionales de los demás y permite usarlas para averiguar las
intenciones y preferencias ajenas. Otro aspecto consecuente de la referenciación
social es el desarrollo de la empatía. Los bebés, desde el nacimiento, lloran en reacción
al llanto de otros bebés y hacia los 10 meses, se interesan por el malestar de los otros.
3.8 DESARROLLO DE LA AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL
La regulación emocional son los procesos que modulan la expresión emocional de
acuerdo a las situaciones sociales. Son estrategias para ajustar la intensidad y duración
de nuestros estados emocionales. Contribuye a la autonomía y al desarrollo de
habilidades de interacción social. Los factores que interviene en la regulación son las
conexiones neuronales entre las estructuras límbicas y las regiones corticales, y la
conexión interhemisférica. No obstante, durante los primeros meses la regulación
emocional es proporcionada desde fuera ya que su capacidad es muy limitada. En los
meses siguientes, desarrollan habilidades para disminuir la intensidad y duración de las
emociones negativas. Cuando logra cierta independencia motora y locomotora, sufre
un cambio importante la regulación emocional. La aparición del lenguaje y la
capacidad de representación son el logro más importante para el control de las
emociones. Entre los 3 y 4 años, alcanzan un nivel que les permite modular algunas
emociones y desarrollar estrategias para cambiar el estado interno de otros.
3.9 EMOCIONES AUTOCONSCIENTES O SECUNDARIAS
Con la capacidad de simbolización se desarrollan las emociones secundarias o
autoconscientes. Son emociones que implican sentimientos complejos y que se basan
en la diferenciación del yo y los otros. Los factores que intervienen en su aparición son
la autoconsciencia, el conocimiento acerca de las reacciones de los adultos, la
internalización de normas que aprueban o desaprueban y las referencias sociales. No
son posibles sin los cambios cognitivos necesarios y se suelen completar a partir de los
3 años
Orgullo: supone creer haber conseguido algo deseable por nuestro propio
esfuerzo. Implica en el niño habilidad personal y esfuerzo. Genera un deseo de
comunicar el éxito e incrementa la autoestima
Vergüenza: causada por transgredir o no satisfacer las propias expectativas o
ideales de los demás. Genera un deseo de esconderse y evitar a los demás
(evitación social)
Culpa: aparece cuando creemos que somos los responsables de haber
provocado algo indeseable. Genera un deseo de reparación y en el niño, suelen
aparecer los sentimientos de agitación, motivada por ansiedad o tensión
Bochorno: es violación inadvertida de una norma social por recibir una atención
inesperada o indeseada. Su función es de valor comunicativo.
En definitiva, parece evidente que el bebé nace dispuesto para poner en marcha un
repertorio de reacciones afectivas, aunque estas reacciones no se mantienen intactas.
Es decir, se van transformando en emociones y sentimientos que, si bien contienen
elementos universales en su expresión, también se modulan de forma muy diferente.
A medida que el niño se hace mayor, la influencia cultural en la expresión emocional se
hace más evidente.
4. DESARROLLO AFECTIVO: VÍNCULOS DE APEGO
Los enfoques que la han estudiado difieren en la forma de entender esta relación.
Sirvan de ejemplo tanto la teoría psicoanalítica clásica como el conductismo o la teoría
etológica. Bowlby hizo una aportación muy importante en la teoría del apego.
El apego es un vínculo emocional que se establece entre el niño y un número reducido
de personas. Surge como resultado de la necesidad primaria que tiene el ser humano
de recibir afecto de los que le rodean. La satisfacción de esta necesidad, por parte de
los adultos, favorece la supervivencia.
En la formación del vínculo de apego participan tanto el bebé como el cuidador.
Ambos pueden actuar como promotor o limitador del vínculo
EL BEBÉ COMO PROMOTOR Y LIMITADOR DEL VÍNCULO
Promotor: la cara del bebé activa la protección y el cuidado que
necesita. Tiene una preferencia perceptiva por los estímulos sociales.
Las señales que permiten la comunicación y promueven la interacción
son el llanto, la sonrisa y las expresiones emocionales. Otras conductas
que favorecen el contacto son la succión no nutritiva y la prensión
Limitador: algunos factores del bebé que pueden limitar el vínculo son
el físico poco atractivo, los reflejos débiles, el llanto irritante y
estridente, la sobreestimulación fácilmente y la poca vocalización
agradable
EL CUIDADOR COMO PROMOTOR Y LIMITADOR DEL VÍNCULO
Promotor: el cuidador manifiesta un contacto físico frecuente y un
mantenimiento constante de la mirada. Emplea un lenguaje infantil y
tiene la capacidad para establecer una sincronía interactiva con el bebé.
Asimismo, posee la capacidad de sentir con el niño, de interpretar y de
responder a las comunicaciones emitidas por él
Limitador: algunos factores del cuidador que pueden limitar el vínculo
son la depresión, si la madre es maltratada, el no deseo de querer al
bebé, la incapacidad de adelantarse a los acontecimientos y la
insensibilidad a las señales del bebé
4.1 CARACTERÍSTICAS FUNCIONALES DEL VÍNCULO
Mantener la proximidad con la FA
Mantenimiento de un contacto sensorial privilegiado
Relaciones eficaces con el entorno: exploración
Refugio en los momentos de malestar
Ansiedad ante la separación y sentimientos de desolación y abandono ante la
pérdida
4.2 COMPONENTES DEL SISTEMA APEGO
Conductas de apego: conductas que están encaminadas al servicio del logro o
mantenimiento de la proximidad y el contacto. Se ponen en marcha cuando
nos enfrentamos a situaciones que son amenazantes, o cuando enfermamos,
nos caemos, en situaciones de conflicto con otros, etc
Modelos operativos internos: elabora un modelo mental, compuesto por los
recuerdos y del concepto del “sí mismo” y de la FA. Se crea a los 18 – 24 meses,
y como consecuencia crea las expectativas de cómo son las relaciones 13
humanas. Es un modelo que puede modificarse en algo, pero de manera muy
elemental. Lo que más peso tiene es la accesibilidad de la FA (lo fácil o difícil
que es contactar con ella) y la disposición a responder de la FA (si responde o
da largas)
Sentimientos: seguridad o inseguridad, que se genera si la figura no está
disponible, lo que genera ansiedad
4.3 FUNCIONES DEL APEGO
Favorecer la supervivencia
Proporcionar seguridad
Ofrecer y regular la cantidad y calidad de la estimulación
Fomentar la salud física y psicológica
Facilitar el aprendizaje de la comunicación con los demás
4.4 DESARROLLO DEL APEGO
Fase I (0-3 meses): fase de preapego. Orientación hacia las personas sin
reconocimiento de las figuras que les cuidan
Fase II (3-7 meses): fase de construcción. Interacción privilegiada con figuras
familiares
Fase III (8-12 meses): fase de apego establecido. Vinculación y miedo a los
extraños
4.5 TIPOS DE APEGO
Seguro (Tipo B): es el grupo mayoritario, en torno al 70%. Estos niños exploran
activamente el entorno y comparten el juego de forma afectiva. No se
incomodan con la novedad o la situación. Se confortan con facilidad con su FA y
en el episodio de reunión suelen saludarla, con efusión. Y si se siente
incómodo, busca el contacto que es un medio efectivo para acabar con el
estrés
Inseguro-evitativo (Tipo A): en torno al 20% de los niños. Son niños que se
separan con facilidad de la madre y exploran, y comparten poco afecto. Si se
encuentran mal se calman igualmente con el extraño que con la figura de
apego. Durante el episodio de reunión, el niño evita o huye de forma activa de
la madre, ignorándola. Cuando ella se aproxima el niño se aleja
Inseguro-ambivalente (Tipo C): en torno al 10% de los niños. No se separan con
facilidad de la madre. Les cuesta explorar e incluso, puede que necesiten el
contacto antes de separarse por vez primera. No se calman con facilidad ni con
el extraño ni con la figura de apego. Durante el episodio de reunión no se
adaptan con facilidad y su conducta muestra ambivalencia
Desorganizado (Tipo D): es muy común encontrarlo entre los niños maltratados
(80% de los niños maltratados). Es un caso especial y presentan alto riesgo de
padecer dificultades cognitivas y socio-emocionales por los traumas que genera
la violencia intrafamiliar. En especial, si el abuse se repite es lógico que el apego
de estos niños hacia sus padres llegue a ser aberrante
4.7 ESTILOS DE APEGO Y MODELOS MENTALES DE SÍ MISMO EN ADULTOS
Las personas con estilo seguro tienden a desarrollar modelos mentales de sí
mismos como seres amistosos, afables y capaces
Las personas con estilo ambivalente tienen a desarrollar modelos de sí mismos
que catalogan de poco inteligentes y son inseguros
Los de estilo evitativo, desarrollan modelos de sí mismos como suspicaces,
escépticos y retraídos
4.8 DETERMINANTES DE LA SEGURIDAD DEL APEGO
Sensibilidad de la FA
Temperamento del bebé
Otros factores: personalidad del cuidador, relaciones de pareja, red de apoyo
social, alteraciones del desarrollo del niño
5. DESARROLLO SOCIOAFECTIVO: RELACIÓN CON LOS IGUALES
2 meses: los bebés se activan en presencia de otros niños: se tocan, vocalizan,
sonríen y se miran mutuamente. Las secuencias de interacción son breves
6 meses: los bebés presentan conductas que pretenden llamar la atención e
iniciar la comunicación con los otros. Las interacciones bebé-niño dependen de
los adultos
9 meses: aumenta la frecuencia y la intencionalidad de las conductas
comunicativas. Los intercambios se producen en torno a juguetes
12 meses: los niños dirigen a sus iguales conductas intencionales (sonrisas y
gestos de enfado), se observan detenidamente y responden a las iniciativas de
juego de sus compañeros
5.1 LAS RELACIONES CON IGUALES Y JUEGO
Considerando la implicación cognitiva distinguimos:
Juego motórico o funcional
Juego de construcción
Juego de simulación/ simbólico
Juego de reglas
Considerando la implicación social distinguimos:
Juego de espectador: el niño no se implica en la actividad, solo observa
Juego solitario
Juego paralelo
Juego asociativo
Juego cooperativo: juego de organización, con reglas
5.2 FUNCIONES DEL JUEGO
Distinguimos funciones: intrapsicológicas; de dominio y control; cognitivas; sociales y
culturales.
5.3 DIFERENCIAS SEXUALES EN EL JUEGO
Se han realizado diversas investigaciones para conocer si existen diferencias sexuales
en el juego, así como para comprobar si la biología toma un papel en esto. Se
demostró que, desde los 8 meses, existen preferencias en los niños por los juguetes
para niños y en las niñas por los juguetes para niñas. Garvay (1990) plantea que esto es
debido a la influencia parental. En otros estudios, se demostró que las niñas con altos
niveles de andrógenos elegían antes juguetes masculinos (personas con trastornos
endocrinos). Asimismo, Alexander (2009) plantea en su trabajo que estas preferencias
son innatas y que están influidas socialmente. Por tanto, se demostró que hay una
clara evidencia biológica a la hora de la preferencia de los juguetes.