Psicoactivos y Ritualidad Moderna
Psicoactivos y Ritualidad Moderna
INAH SEP
TESIS
PRESENTA
2
Índice
Prefacio 4
Introducción 6
en el consumo de psicoactivos 27
Conclusión 87
Bibliografía 97
3
PREFACIO
Esta tesis surge a partir de múltiples reflexiones alrededor de los proyectos informativos sobre
drogas y reducción de daños aplicados por organizaciones civiles especializadas con las que he
trabajado o con las que he intercambiado experiencias durante los últimos cuatro años. Mis
experiencias con dichas organizaciones fueron guiándome hacia la necesidad de realizar un trabajo
por medio del cual pudiese estudiar la utilización de sustancias psicoactivas -popularmente llamadas
drogas- por poblaciones que no presentan uso problemático o drogodependencia; indagando en las
sustancias en cuanto al estado físico y mental que estas generan, el objeto de estudio fue
De este modo, el objeto de estudio en esta investigación se centra sobre la experiencia de las
personas que consumen o han consumido sustancias psicoactivas, buscando generar una propuesta
antropológica alrededor de las características de las experiencias particulares que se atraviesan durante
los Estados Alterados de Conciencia (EAC) y las manifestaciones simbólicas y las prácticas que se
pues con frecuencia están permeadas por características que la persona puede considerar como
emotivas, que constituyen un importante objeto de estudio para la antropología del ritual y de la
4
experiencia. Este trabajo presenta también un reto: el de observar estas experiencias en una sociedad
compleja, en donde existen múltiples medios y tipos de uso para las sustancias psicoactivas, que no
pueden sólo categorizarse dentro de las perspectivas clásicas del uso tradicional-terapéutico o el uso
problemático-adictivo. Las múltiples maneras en que se utilizan las drogas hoy en día exigen
investigaciones que aborden el fenómeno desde la magnitud de la vivencia, la cual puede insertarse
Así, el objetivo general de este trabajo es ampliar el marco de reflexión sobre las nuevas
prácticas que surgen alrededor del consumo de psicoactivos en sociedades industriales. Mientras, los
objetivos específicos proponen describir los relatos que se crean en torno a tres temáticas: la
diferenciación de los símbolos e interacciones sociales entre los diferentes tipos de efectos, la
recolección de datos utilizadas fueron la observación, la entrevista, los grupos focales y la encuesta
etnográfica; mientras que la reflexión sobre la información obtenida se ajustó al marco teórico
5
I. INTRODUCCIÓN
categorización clásica de un "problema social o de salud". Del mismo modo que ha sucedido con
en una parte importante de la población mundial, calculándose entre 162 y 324 millones de
consumidores en el mundo2; a pesar de que en la mayor parte de los casos el consumo de estas
sustancias se considera ilegal. Así mismo, el Informe Mundial sobre las Drogas muestra prevalencia
en el incremento del consumo, revelando que las estrategias prohibitivas no han sido efectivas y que
cada vez más personas consumen drogas. Sin embargo, tanto la Encuesta Nacional de Adicciones
(ENA), llevada a cabo en México, como el Informe Mundial sobre las Drogas (IMD), hacen énfasis
en que entre un 85% y 90% del consumo total de sustancias puede ser considerado como recreativo o
individuo o a su entorno.
Una gran parte de los enfoques antropológicos y sociológicos sobre el tema de las drogas
tienden a analizar el daño social ocasionado por ciertas sustancias en ciertos tipos de poblaciones4,
1
Durante
este
trabajo
se
evitará
utilizar
el
término
de
“droga”,
ya
que
este
es
generalizador
y
poco
preciso.
En
cambio,
se
utilizará
el
término
“psicoactivo”,
por
medio
del
cual
se
designa
a
aquellas
sustancias,
ya
sean
legales
o
ilegales,
capaces
de
generar
alteraciones
en
la
psique
del
ser
humano.
2
“World
Drug
Report
2015”,
United
Nations
Office
on
Drugs
and
Crime
y
“Encuesta
Nacional
de
Adicciones
2011”,
dirigido al análisis sociocultural de las adicciones y a la visión del psicoactivo como un placer destructivo o un
6
principalmente aquellas en donde se distribuyen y consumen drogas más dañinas o de alto potencial
adictivo. Esta investigación no pretende invalidar estos enfoques, pero si llamar la atención sobre el
hecho de que la representación de la droga como agente patógeno tiende a ignorar la importancia de
toda una categoría de consumo, la cual refleja comportamientos que se inscriben en las prácticas
culturales de la sociedad humana, en donde se encuentra el papel de la droga como catalizador que,
Existe entonces una tendencia por parte de los estudios sociales a interesarse más por las
visualicen y describan las prácticas que aparecen durante el consumo no problemático, con el objetivo
de aportar herramientas a los diferentes conceptos de cultura para la mejor comprensión y análisis de
alrededor de estas surgen constantemente, la importancia del fenómeno se evidencia en la rapidez con
la que se construye la semántica cultural del consumo. Y es en estas construcciones en donde pueden
detectarse las diferencias entre el consumo problemático y el consumo no problemático, lo cual puede
también ayudar a generar estrategias de prevención del abuso y políticas públicas más comprensivas y
“problema
social”.
Algunos
ejemplos
son
la
antropología
de
las
adicciones
de
M.
Singer,
J.
L.
Cañas,
P.
Bourgois
y
J.
Schonberg
y
M.
Epele,
así
como
la
sociología
de
las
adicciones
de
A.
Lindesmith,
H.
Becker
y
E.M.
Jellinek.
5
Perrin,
Michel
(1992)
“Enfoque
antropológico
sobre
las
drogas”,
en
Takiwasi,
nº1,
pp.31-‐53;
extraído
de:[Link]
6
En
su
ensayo
“Sujeto,
Drogas
y
Sociedad”,
Alejandro
Bilbao
(2003),
expresa
la
necesidad
de
proseguir
la
tarea
hermenéutica
iniciada
por
Georges
Devereux
sobre
el
significado
de
la
“normalidad”,
especialmente
en
lo
que
respecta
a
la
psique
y
la
racionalidad,
para
generar
ciencias
sociales
más
críticas,
pero
también
para
librarnos
de
la
“represión
defensiva”
que
la
sociedad
ha
impuesto
sobre
estas
sustancias
y
admitir
finalmente
las
funciones
culturales
de
la
“anormalidad”.
7
Esta investigación busca aportar a la construcción de dichas estrategias por medio del análisis
el hecho de que son compartidas -misma razón por la que el estudio no se centra únicamente en
México-. Dichas vivencias durante los EAC representan una fuente de experiencias distintivas y
profundas, en muchos casos emotivas y místicas, por medio de las cuales las personas consumidoras
De este modo, este trabajo propone que por medio de los elementos que nos otorgan la teoría del
ritual, la antropología de la experiencia y los estudios tanto académicos como clínicos sobre los EAC,
es posible construir una teoría sobre la práctica de las drogas integrativa e innovadora.
prácticas tanto personales como grupales relacionadas con la pregunta sobre la construcción de cultura
“la experiencia es adquirida cuando nos damos cuenta de que el objeto no es como habíamos
pensado, por lo que después de la experiencia conocemos mejor ese objeto. La experiencia es, por lo
tanto, el camino por el que la conciencia se reconoce en lo extraño y lo ajeno para asumirlos dentro de
sí”.7
7
Rodríguez-‐Grandjean,
Pablo.
Experiencia,
tradición,
historicidad
en
Gadamer.
p.
3
8
La experiencia bajo EAC producidos por psicoactivos ha sido un tema de interés en la
antropología, debido a que muchas veces dicha experiencia es descrita en términos religiosos8,
experimenta, puede ser utilizado para analizar el proceso por medio del cual se construye el homo
religiosus propuesto por Julien Ries10. A su vez, dicho concepto servirá como metáfora para explicar
profano, a partir de los cuales se generan estructuras lingüísticas y procesos de interacción cuyo
Esta tesis contiene varias preguntas de investigación, las cuales circulan alrededor de las
• ¿Cómo se diferencian las prácticas de consumo de distintos tipos de sustancias psicoactivas entre sí,
8
Watts,
Alan.
Psychedelics
and
religious
experience.
En
Bernard
Aaronson
y
Humphrey
Osmond
(Comps.),
Psychedelics:
Uses
and
Implications
of
Hallucinogenic
Drugs
(pp.
131).
New
York:
Anchor
Books.
9
Coult,
Allan,
Psychedelic
Anthropology:
The
Study
Of
Man
Through
The
Manifestation
Of
The
Mind.
Dorrance
&
describir
el
proceso
de
construcción
cultural
de
las
religiones
a
partir
de
la
experiencia
cultural
de
lo
sagrado.
El
trabajo
de
Ries
será
analizado
en
capítulos
posteriores
de
esta
investigación.
9
Estas interrogantes implican una aproximación desde al menos cuatro ejes teóricos
fundamentales: 1) Los estudios de la experiencia, propuestos por Edward Bruner, Victor Turner,
Abraham Maslow e Ingrid Geist; 2) la teoría sobre el ritual y la dinámica ritual abordados por Victor
Turner, Catherine Bell, Randall Collins, e investigadores en el proyecto RISA (Dinámicas Rituales en
Mircea Eliade, Aldous Huxley y G. Ray Jordan, Jr. 4) las investigaciones alrededor de la psicodelia,
lo transpersonal, la medicina psiquedélica y la cultura de las drogas realizadas por Edith Turner, Peter
Furst, Timothy Leary, Allan Coult, y asociaciones especializadas en terapia con psicodélicos como la
c. Relevancia de la Investigación
Esta investigación tiene relevancia tanto a nivel teórico como social en tanto que mientras
replantea el consumo de psicoactivos como una actividad ritual, es decir, que se trasciende a sí misma
de efectividad ritual, al hacerlo también propone el concepto de ritualización como una estrategia
social de prevención del abuso relacionada con la reducción de daños en el uso de psicoactivos.
retratado como una actividad primordialmente hedónica o lúdica, cuyo exceso lleva a la dependencia,
al deterioro físico y al ostracismo social. Las noticias y los medios de comunicación están colmados
de notas y artículos que ponen en evidencia prácticas de uso francamente problemáticas, en donde
10
cientos de jóvenes se reúnen en centros nocturnos o festivales para consumir indiscriminadamente
cualquier sustancia, combinándolas en la mayoría de las ocasiones con alcohol y llevando a peligrosos
extremos las dosis utilizadas. Analizar el uso problemático de drogas y su diferenciación con el uso
no problemático es relevante debido a que el lugar que una sociedad asigna a las drogas, y la
percepción que puede generar de estas últimas, es el resultado del propio funcionamiento social de
una cultura11. Por ende, los comportamientos adictivos, compulsivos y descuidados frente a las
Por otro lado, distintas organizaciones científicas y sociales han experimentado por varias
y psiquiatría han elaborado, con resultados satisfactorios, múltiples esquemas por medio de los cuales
trabajar sobre la experiencia en EAC, los cuales son clasificados comúnmente bajo la llamada terapia
psicodélica 12 , pero que han sido también denominados con otros nombres con respecto a sus
de daños15.
11
Bilbao,
Alejandro
(2003)
Sujeto,
Drogas
y
Sociedad,
Psicoperspectivas,
vol.
II.
pp.
35
12
Cfr.
Robert
Masters
and
Jean
Houston,
Toward
an
Individual
Psychedelic
Therapy.
En
Bernard
Aaronson
y
Humphrey
Osmond
(Comps.),
Psychedelics:
Uses
and
Implications
of
Hallucinogenic
Drugs.
New
York:
Anchor
Books,
1970,
323-‐341
pp.
13
Cfr.
Winkelman,
M.
J.
Psychointegrator
plants:
Their
roles
in
human
culture,
consciousness,
and
health.
En
M.
Winkelman
&
W.
Andritzky
(Eds.),
Jahrbuch
für
transkulturelle
Medizin
und
Psychotherapie,
1996
(Vol.
6,
pp.
9-‐54).
Berlin:
Verlag
für
Wissenschaft
und
Bildung.
14
Cfr.
Grof,
C.,
&
Grof,
S.
Spiritual
emergency:
Understanding
and
treatment
of
transpersonal
crises,
Re-‐Vision,
8(7),
1986.
15
Cfr.
Tatarsky,
Andrew.
Harm
Reduction
Psychotherapy:
A
new
treatment
for
drug
and
alcohol
problems.
UK.
11
Así mismo, existe un punto medio entre los extremos del abuso y el uso medicinal, en donde la
utilización de psicoactivos puede ser percibida como una mezcolanza entre lo recreativo y lo
terapéutico, sin tener repercusiones mayores sobre la salud del individuo, generando ciertos beneficios
psicosociales en el usuario, pero sin las condiciones de control necesarias como para considerarse un
uso medicinal o terapéutico. Este tipo de uso, denominado uso no problemático, es posiblemente el
más expandido entre las personas usuarias de psicoactivos, y al mismo tiempo el menos estudiado.
una realidad que no puede sencillamente suprimirse, es necesario observar cuales son los
comportamientos propios de aquellos que utilizan a las sustancias psicoactivas de una manera no
dañina, así como generar una visión interdisciplinaria que logre integrar los aportes de la
antropología, la psicología, la sociología y otras ciencias que han llevado a cabo estudios con
psicoactivos, con el objetivo de propagar este tipo de comportamientos al interior del fenómeno
Es por esto que la relevancia de esta investigación se centra también en la ritualización, que de
acuerdo a la estudiosa del ritual Catherine Bell, "es un modo de actuar que está designado y
orquestado para distinguir y privilegiar lo que se está haciendo en comparación con otras, usualmente
más cotidianas actividades"16. De este modo es posible plantear que la estrategia adoptada por
aquellas personas que consumen psicoactivos de una manera no dañina, es la de enfatizar la distinción
entre dicha actividad y una actividad cualquiera, es decir, ritualizar hasta cierto punto su consumo con
12
Analizando las experiencias de personas que no presentan patrones de abuso o uso
problemático de psicoactivos, es posible percibir una metodología compartida por medio de la cual se
genera una eficacia simbólica en el consumo17, generando un cúmulo de prácticas y actividades que
social, dichas estrategias pueden aportar todo un universo de sentido a la recientemente constituida
Reducción de Daños, serie de técnicas por medio de las cuales las asociaciones civiles y
gubernamentales buscan educar y concientizar a las personas usuarias de psicoactivos sobre el hecho
de que por medio de prácticas específicas es posible reducir muchos de los principales riesgos
técnicas de Reducción de Daños por medio de la experiencia de las personas usuarias, puede aportar a
construir más y mejores ejes teóricos que ayuden a comprender de mejor manera el fenómeno global
del uso de drogas, así como a distinguir las prácticas en EAC que generan experiencias terapéuticas,
sagradas o místicas, de aquellas que resultan nocivas tanto para el individuo como para el tejido
social.
la antropología del ritual y la antropología de lo sagrado, aplicados en las distintas formas de uso no
para
explicar
cómo
un
mito
que
forma
parte
de
las
creencias
de
un
sistema
social,
puede
inducir
“efectos”
sobre
el
organismo
y
el
psiquismo
de
los
individuos
de
esa
sociedad.
13
2) Se elaborará una tipificación de los tipos de experiencia por medio de los cuales se construyen los
3) Se hará un análisis de los tipos de contextos en los cuales se desarrollan los procesos de ritualización
4) Se generará una integración y análisis comparativo de lo expuesto con las teorías del uso medicinal de
d. Marco Metodológico
Este trabajo ha sido elaborado por medio de la aplicación del método etnográfico, el cual fue
etnográficos fueron realizados a partir de dichos diarios, los cuales fueron también acompañados de
registros fotográficos y grabaciones. Los criterios por medio de los cuales fueron elegidos los lugares
en donde se llevaron a cabo las etnografías fueron determinados por la búsqueda de los diferentes
tipos de ámbitos en donde es posible encontrar un consumo de sustancias psicoactivas con fines
recreativos y con bajos o nulos índices de reportes por intoxicaciones u otras consecuencias de los
usos problemáticos. De este modo, las etnografías realizadas para este trabajo fueron delimitadas a
daños a la salud.
14
La primera categoría de sitios con dichas características fueron aquellos en donde se practica
el turismo de plantas psicoactivas. En México han surgido múltiples de estos lugares en las últimas
décadas y actualmente son considerados como sitios en donde el consumo de ciertas plantas se
encuentra casi normalizado. El conocimiento de estos sitios es parte de un saber popular que se
transmite de boca a boca y actualmente también a partir de la utilización de redes sociales. Los sitios
• Tlanixco, Edo. de México: Tlanixco es un pequeño pueblo en las montañas del Estado de México,
México, en donde el consumo de setas alucinógenas es frecuente entre viajeros. En este lugar se
consumen especialmente los hongos conocidos como San Isidros, de la especie Psylocibe Cubensis.
El lugar fue visitado en 3 ocasiones distintas, en donde fueron entrevistadas 4 personas que se
encontraban ahí con el propósito de consumir este tipo de psicoactivos: Oscar, Catalina y Ali, de
• San José del Pacífico, Oaxaca: En la última década, este pueblo se ha convertido en una referencia
para el “turismo de drogas”, puesto que en él es posible adquirir con facilidad las setas alucinógenas
conocidas como Derrumbes, de la especie Psylocibe Mazatecorum. Este lugar fue visitado 5 veces a
americanos, franceses y alemanes, y un hombre local cuyo nombre no será mencionado por petición
de él, quien renta alojamiento para turistas interesados en el consumo de hongos psicoactivos.
• Huautla de Jiménez, Oaxaca: Huautla de Jiménez es conocido como el pueblo en donde la tradición
de las setas alucinógenas se expandió de México hacia el mundo, principalmente por la fama y el
trabajo de María Sabina, la “sacerdotisa de los hongos”. El lugar fue visitado en dos ocasiones, en
15
donde se entrevistó a un proveedor cuyo nombre tampoco será mencionado, y a los encargados de la
radio local “Radio Hongo”, Laura y Javier, jóvenes interesados en el fenómeno del consumo y en el
turismo psiquedélico. En las afueras de Huautla también se mantuvo una conversación con Alfredo,
hombre que lleva 15 años trabajando con la planta psicoactiva Salvia Divinorum.
• Las Margaritas y el Tecolote, Wirikuta: Estas dos comunidades se han caracterizado por alojar a
turistas y peregrinos interesados en el consumo del cactus Peyote (Lophophora Williamsi). El lugar
fue visitado 3 veces a lo largo de 5 años, en donde se realizaron conversaciones no estructuradas con
turistas y gente local. Uno de los entrevistados fue el señor Luis, conocido como el “Jefe del
Desierto”, un hombre que ha vivido toda su vida en la comunidad del Tecolote proveyendo de
alojamiento y cuidado a las personas que consumen el Peyote en el desierto. También se sostuvieron
Jocelyn, estudiantes, y María, ciudadana Argentina que frecuenta la comunidad de las Margaritas.
Los lugares en donde se practica el denominado “turismo psicoactivo” fueron esenciales para
esta investigación, pero aún más lo fueron las ceremonias con sustancias psicoactivas, los congresos
internacionales y, sobre todo, los festivales de música electrónica en donde convergen cientos de
consumidores de sustancias que mezclan las significaciones del consumo de drogas y la espiritualidad
de corte chamánico y new age. Algunos de los eventos esenciales en donde participé y obtuve una
Conferencias y congresos:
16
• Conferencia Latinoamericana de Política de Drogas, México, 2011. En esta conferencia
• Congresos nacionales Historia y Práctica de las Drogas, México, 2011-2014. En estos congresos
convergieron importantes investigadores mexicanos del ámbito de la antropología de las drogas como
Mercedes de la Garza, así como jóvenes consumidores con quienes se mantuvieron conversaciones y
• Congreso Internacional de Ayahuasca, Ibiza (España), 2014. Este congreso fue de suma
importancia para la investigación debido al alto nivel de los investigadores que expusieron durante la
conferencia, contando con la presencia de muchos de los autores utilizados en la bibliografía del
presente trabajo, tales como Iker Puente, Carlos Aguirre, Anya Presser, Beatriz Labate, Gabor Mate,
• Congreso de Filosofía y Drogas, México, 2015. Este congreso, organizado por la Facultad de
Filosofía y Letras de la UNAM, generó un rico intercambio de conversaciones alrededor del tema de
los estados alterados de conciencia y los distintos tipos de filosofías alrededor de la psiquedelia y sus
arquetipos.
realizaron conversaciones extensivas alrededor del tema de la reducción de daños como un sistema de
creencias integral hacia la salud y las percepciones del consumo en las sociedades modernas. A partir
de las conclusiones de esta conferencia se lograron concretar muchos de los puntos finales de esta
“sagrado”.
17
• Conferencia Global de Ibogaína, México, 2016. Esta conferencia tuvo una gran relevancia debido a
Las ceremonias con plantas sagradas o psicoactivos naturales fueron esenciales para la
realización de esta investigación. Durante las ceremonias se llevó a cabo la observación participante y
simbólica llevada a cabo para esta investigación, así como entrevistas posteriores a participantes y
facilitadores. Debido a la sensibilidad del tema, únicamente se mencionará el nombre de pila de los
• Ceremonia de Hongos Psilocibos con Don Javier (Huautla de Jiménez, México, 2010)
Ceremonia de corte tradicional mazateco, en donde se percibían elementos del chamanismo mexicano
• Ceremonia de Ayahuasca con German y Alonso (Tepoztlán, México, 2011) Ceremonia enfocada
en ícaros (cantos sagrados) occidentalizados y fusiones culturales del Santo Daime y la tradición
Jíbara.
En esta ceremonia el facilitador provenía de la tradición Jíbara mezclada con el uso occidentalizado
• Ceremonia de Anahuasca -Análogos de la Ayahuasca- con Zury (La Marquesa, México, 2012)
18
Ceremonia en donde se mezclaron elementos del Camino Rojo Mexica como el Temazcal y los cantos
Ceremonia de vela del fuego bajo la tradición Wixárika con curanderos de Nayarit. El sistema de
creencias y símbolos fue de corte chamánico, en donde el Peyote se percibe como un alimento del
espíritu.
• Ceremonia de Bufo Alvarius con Octavio y Victor (Isla Tiburón, México, 2013)
tradicionales. El Bufo Alvarius contiene 5MeO-Dmt, sustancia que no forma parte de las tradiciones
Seris del norte de México. Sin embargo, el uso de la sustancia se ha ritualizado en la modernidad y se
Esta ceremonia fue vital para esta investigación debido a la mezcla de elementos simbólicos. La
facilitadora era de nacionalidad irlandesa con aprendizaje Jíbaro y Andino. Se fusionaron elementos
Ceremonia guiada por un facilitador italiano de tradición Shipibo. Debido a la adopción de los
sistemas de creencias de un pueblo originario por un facilitador de origen europeo, esta ceremonia fue
Ceremonia guiada por un joven de tradición mazateca pero con elementos mexicas tales como el
19
Ceremonia guiada por un joven de tradición shipibo, en donde se realizó una reflexión profunda sobre
Ceremonia de corte occidental con muchos elementos de la tradición del Santo Daime y de las
tradiciones amazónicas.
Ceremonia de corte tradicional Lakota, con elementos de la tradición Nativo Americana y fusión con
Festivales de Música:
Los festivales de música fueron los sitios de mayor relevancia para esta investigación. La
razón por la que estos festivales fueron específicamente seleccionados para realizar entrevistas y
conversaciones tuvieron que ver con el tipo específico de contexto que representan. Los festivales
seleccionados son aquellos en donde trabajé personalmente como proveedor de servicios de reducción
de daños en el uso de psicoactivos, por lo que existió una gran facilidad para hablar con personas y
realizarles preguntas sobre su consumo. Además, en estos festivales el consumo de sustancias, además
que el consumo de alcohol no es un elemento central para los asistentes al festival. Vale la pena
mencionar, entonces, que debido a que en estos festivales el alcohol no funge como elemento central
del consumo de psicoactivos, los casos graves de intoxicación no son tan representativos como en
otros festivales de música electrónica, convirtiéndoles en un entorno adecuado para realizar una
etnografía sobre los consumos ritualizados y no problemáticos. De este modo, las conversaciones y
20
realizadas durante mis turnos de trabajo en la carpa de reducción de daños de las organizaciones
civiles Espolea A.C., Colectivo por una política integral hacia las drogas (CUPIHD) y ReverdeSer
1. Experiencia y Psicoactivos
21
El concepto de experiencia ha sido estudiado desde múltiples niveles de entendimiento por la
filosofía y las ciencias sociales. El significado de la palabra ha sido abordado por una gran cantidad de
autores, generando una variedad de interpretaciones sobre las implicaciones generales de este término
casi tan diversa como hay autores que han intentado definirlo. Para lograr una comprensión del
término experiencia, esta ha sido frecuentemente abordada desde visiones contrarias y polarizadoras
perspectivas han generado un amplio desacuerdo, cuya resolución no busca ser el objetivo de este
trabajo. Este se limitara, por lo tanto, a describir a la experiencia propuesta por Victor Turner en su
propuestos por William Dilthey y John Dewey, quienes a pesar de sus diferencias conceptuales,
estaban de acuerdo en que la experiencia, como realidad que se desenvuelve en el instante, como
interacción inmediata entre la criatura viviente y algún aspecto del mundo en el que vive18, cuenta con
cotidianas que pueden ser experimentadas sin generar ningún tipo de reflexión, pasando casi
desapercibidas a los ojos del experimentador. Este tipo de experiencias, denominadas experiencias
rutinarias o repetitivas por Dilthey, o experiencias ordinarias por Roger D. Abrahams19, son aquellas
que al ser atravesadas generan poca significación y tienden a pasar desapercibidas, ocurriendo durante
y Edward Bruner (ed.). University of Illinois Press: 1986, 45-‐73 pp.
22
experiencias, de acuerdo con el sociólogo Randall Collins, se caracterizan por no tener una “energía
movilización del conflicto y aquello que provee de unidad y cohesión a los grupos sociales20.
Las experiencias con contenido emotivo son aquellas que rompen con el flujo de la actividad
cotidiana por medio de un estímulo que lleva a la atención dirigida, promoviendo la creación de
juicios a posteriori y que en su evocación se tornan capaces de producir a su vez juicios a priori. En
este sentido, la experiencia es para Dilthey algo vivo, constituida en la conexión de los estados
anímicos del hombre, que no se pueden reducir a la mera conexión racional21. La experiencia se
constituye así como creadora inmediata de significado, pero así como existen emociones más intensas
que otras, existen también experiencias que por su intensidad quedan impresas en la estructura de la
realidad psíquica del individuo de modo más definitivo, experiencias que Turner describe como
acuerdo con Turner, para que una experiencia se constituya en una experiencia significativa debe
poder ser evocada con “perfiles excepcionalmente claros y con gran fuerza sensorial y energía
proyectiva”23.
La psicología cuenta también con terminología para describir a este tipo de experiencias. En el
libro Religión, Valores y Experiencias Cumbre, Abraham Maslow habla sobre las “experiencias
cumbre”, experiencias intensamente emotivas durante las cuales puede existir una pérdida del sentido
20
Collins,
Randall.
Interaction
Ritual
Chains.
Princeton
University
Press,
2004,
102
pp.
21
Fernández
Labastida,
Francisco.
Wilhelm
Dilthey,
en
Enciclopedia
Philosophica,
2009.
[en
línea].
URL.
[Link]
(consulta
24
de
Agosto
2015).
22
Turner,
Victor.
Dewey,
Dilthey
y
Drama.
Un
ensayo
en
torno
a
la
antropología
de
la
experiencia.
En
Geist,
Ingrid,
80 pp.
23
del espacio, sensaciones de armonía con uno mismo y el entorno, resolución del conflicto interior,
pérdida de inhibiciones y conciencia plena del entorno. Para Maslow, las sensaciones posteriores a las
experiencias cumbre construyen a un individuo que es capaz de observarse a sí mismo de una nueva
manera, más positiva, más significativa, capaz de generar identidad y sentido en el individuo24.
De este modo, existen experiencias que generan una ruptura en el fluir de la experimentación
cotidiana, imprimiendo en el sujeto lo que Díaz Cruz denomina un estado de reflexividad que, al
generadora de sentido es reconocida por Dilthey entre la diferencia en las palabras alemanas
Erfahrung y Erlebnis. Aunque ambas palabras significan experiencia, la primera alude a una vivencia
cualquiera y la segunda a una experiencia que genera reflexividad y que trasciende en el individuo por
medio de las emociones. El Erlebnis implica para Dilthey una estructura única de experiencia, a partir
de la cual se generan significados e interpretaciones a posteriori, por medio de los cuales se construye
posibilitadora de cultura. Así, según Dilthey la experiencia apela a una expresión o comunicación con
otros, pues somos seres sociales y queremos contar lo que hemos aprendido de la experiencia26.
Así mismo, la filosofía estética de John Dewey sirve también para abordar la temática de la
experiencia significativa. Dewey, al igual que Dilthey, distinguía entre dos tipos de experiencia, a las
que denominaba como “mera experiencia” –la experiencia ordinaria y repetitiva mencionada por
24
Maslow,
A.
H.
Toward
a
psychology
of
being.
Princeton,
NJ:
Van
Nostrand,
1962,
72
pp.
25
Díaz
Cruz,
R.,
“La
vivencia
en
circulación.
Una
introducción
a
la
antropología
de
la
experiencia”,
Alteridades
(13),
1997.
26
Turner,
Victor.
Dewey,
Dilthey
y
Drama.
Un
ensayo
en
torno
a
la
antropología
de
la
experiencia.
En
Geist,
Ingrid,
24
Dilthey- y “una experiencia”, o la “experiencia integral”. El enfoque de Dewey pone también énfasis
en la experiencia integral como intensamente emotiva, señalándola como una operación de encuadre
por medio de la cual la actividad en curso se traduce en una historia narrable27 . Al igual que Dilthey,
Dewey creía que la experiencia emotiva genera necesariamente un estado de reflexividad, por medio
del cual se desarrolla una expresión que es siempre necesariamente creativa. Dicha cualidad creativa
símbolos lingüísticos, artísticos o rituales. En este sentido, el presente trabajo se apega a la definición
Lo que tipifica, representa o recuerda algo por la posesión de cualidades análogas, por medio de asociación de hecho o de
pensamiento. Es una marca, una seña, algo que conecta lo desconocido con lo conocido28
Por medio del análisis de la experiencia como generadora de significado, es decir, por medio del
simbólicas o arquetípicas a partir del consumo de psicoactivos se relaciona estrechamente con las
emocionalidad de la experiencia se origina una enorme fuente de expresión y comunicación que busca
concatenarse con la experiencia de los otros. Sin embargo, este proceso de comunicación y
concatenación no siempre logra consolidarse, produciendo una escisión emotiva en los grupos
sociales. Es este fenómeno lo que da a luz a lo que Victor Turner denomina como “drama social”, el
cual se puede definir como una unidad de análisis sobre los procesos de cambio y transformación
27
Abrahams,
Roger
D.
Ordinary
and
Extraordinary
Experience.
En
“The
Anthropology
of
Experience”,
ed.
Victor
Turner
&
Edward
Bruner.
University
of
Illinois
Press,
1986,
61
pp.
28
Turner,
Victor.
La
selva
de
los
símbolos:
aspectos
del
ritual
ndembu.
Madrid.
Siglo
XXI
de
España
Editores,
p.
53.
25
determinado29. Así, el drama social como unidad procesual cuenta con lo que Turner llama un
través de un ritmo cardiaco acelerado, presión arterial elevada, excreción de sudor, dilatación pupilar
alteraciones físicas descritas por Turner son de hecho las sintomatologías esenciales a nivel físico del
Así, es posible afirmar que una primera cualidad de la experiencia significativa durante el
consumo de psicoactivos es que conlleva un alto grado de emotividad. Esta cualidad puede servir, a su
vez, como una primera demarcación sobre la significación durante el consumo de drogas. En las
entrevistas llevadas a cabo para esta investigación se hizo evidente que algunas sustancias generan
mayor disposición a la atravesar por una experiencia significativa de alto contenido emotivo,
especialmente aquellas que se encuentran dentro del grupo de las denominadas sustancias
“psiquedélicas” o “enteógenos”31. Sin embargo, también es cierto que muchas personas usuarias
afirmaron haber tenido experiencias altamente emotivas durante el consumo de sustancias narcóticas
y estimulantes, que aunque actualmente son percibidas como psicoactivos de bajo contenido
29
En
su
libro
“Dramas
sociales
y
metáforas
rituales”
(Cornell
University
Press,
1974),
Victor
Turner
profundiza
en
los
procesos
de
transformación
producidos
por
el
drama
social
a
través
de
cuatro
etapas:1)
Quiebre:
el
momento
en
que
una
norma
esencial
para
un
grupo
deja
de
ser
percibida
como
esencial
por
otro
grupo.
2)
Crisis:
la
extensión
del
quiebre
hacia
círculos
externos,
existen
procesos
de
confrontación
e
intriga.
3)
Acción
de
desagravio:
los
grupos
toman
medidas
de
autoridad
para
generar
mecanismos
de
ajuste
y
reparación.
4)
Reintegración:
en
donde
las
partes
en
desacuerdo
generan
un
nuevo
tipo
de
acuerdo,
diferente
al
anterior.
Estas
fases
del
drama
social
son
importantes
para
comprender
la
filosofía
de
Turner,
mas
no
se
hará
referencia
a
ellas
ni
extenderé
el
tema
en
este
trabajo
de
investigación.
30
Turner,
Victor.
Del
Ritual
al
Teatro.
En
Geist,
Ingrid,
“Antropología
del
Ritual”,
INAH,
México,
2008
p.
94
31
Las
sustancias
psiquedélicas
suelen
ser
clasificadas
en dos grandes grupos farmacológicos: los índoles y las
feniletilaminas. Dentro del grupo de los índoles se encuentran las triptaminas sustituidas como la psilocibina y el DMT, la
ibogaína, los derivados del ácido lisérgico (LSD) y las carbolinas tricíclicas; mientras que dentro del grupo de las
feniletilaminas se encuentra a la mescalina y la enorme familia de las anfetaminas y las metilendionafetaminas sustituidas
como la MDMA (éxtasis), el 2-CB y una casi ilimitada variedad de sustancias psiquedélicas y anfetamínicas (Bouso &
Gomez-Jarobo, 1997)
26
significativo y con una alta tendencia a generar dependencia y ruptura del tejido social, en tiempos
antiguos fueron utilizadas válidamente como agentes místicos y curativos que permitían la
comunicación con los dioses. Por esto y con el fin de evitar la exclusión de este tipo de experiencias,
antes de la aparición de las primeras civilizaciones. Existe suficiente evidencia arqueológica de que
las tribus siberianas de la edad de bronce utilizaron frecuentemente el hongo Amanita Muscaria en
rituales chamánicos32, mientras que en el continente americano el uso de las propiedades enervantes
de la semilla de sophora secundiflora se remonta hasta el año 8,000 a.C.33. Los escritos sagrados del
Rig Veda mencionan frecuentemente al “soma”, una sustancia que posibilitaba el contacto con los
dioses. Aún ahora existe un gran debate sobre si la identidad del soma podría ser el opio, el hongo
amanita, la efedra o incluso el cannabis. En cualquier caso, es claro que el soma fue una sustancia
psicoactiva utilizada con frecuencia para posibilitar la experiencia religiosa. Así mismo, las
ceremonias de los Misterios de Eleusis, llevadas a cabo cerca de Atenas en el año 1,500 a.C. y
destinadas a la adoración de Demetrio y Perséfone, utilizaban una bebida conocida como kykeon, la
cual se piensa que se encontraba infectada por el hongo ergot, de donde es obtiene el alcaloide
32
Wasson,
Gordon
(1986),
Wasson
R.G.,
Kramrisch
S.K.,
Ott
J.,
Ruck
C.A.P.
(ed.)
Persephone’s
Quest.
Yale
University
27
ergotamina, necesario para la elaboración de LSD34. Existen incluso trabajos historiográficos que
proponen que los primeros cultos cristianos utilizaban el hongo amanita para facilitar el contacto con
la divinidad35.
Los intentos de asociación del uso de psicoactivos por parte de las culturas ancestrales y el
surgimiento de las primeras religiones ha cobrado auge en el último siglo entre diversos antropólogos,
sustancias psicoactivas por razones religiosas o espirituales, y la teoría o las teorías enteogénicas han
apuntado a describir cómo es que la utilización de estas sustancias han formado parte de la creación
consumo de psiquedélicos, requieren de un proceso estructurado por medio del cual logren
Una experiencia jamás concluye realmente mientras no se exprese, es decir, mientras no se comunique a otros de manera
comprensible, verbal o no verbal. La cultura misma es el conjunto de tales expresiones –la experiencia de individuos
A este proceso de objetivación y expresión de la experiencia, por medio del cual la emotividad
individual se vuelve parte del drama social, Turner lo define como el performance, que encuentra su
48.
35
Allegro,
John
M.
The
Sacred
Mushroom
and
the
Cross.
Gnostic
Media
Research
&
Publishing.
2009.
36
Miller,
Richard
J.
Drugged:
The
Science
and
Culture
behind
Psyschotropic
Drugs.
Oxford
University
Press,
2014,
p.
4.
37
Turner,
Victor.
Del
Ritual
al
Teatro.
En
Geist,
Ingrid,
“Antropología
del
Ritual”,
INAH,
México,
2008
p.
81
28
performance es, entonces, la conclusión de una experiencia por medio de la cual se restituyen las
de las emociones colectivas, es posible afirmar que conforme dicho conocimiento progresa de la
modalidad “querer hacer” hacia la modalidad “saber hacer”, va adquiriendo estructuras que le
formación del proceso ritual ha sido frecuentemente derivada de la creación de mitos pertenecientes a
las religiones chamánicas de la antigüedad. El chamán aparece como un “mediador”, guardián del
experiencias se encontraban potenciadas por las estructuras simbólicas dispuestas por el chamán,
quien tenía a su cargo el facilitar una experiencia significativa y emotiva por medio de la cual pudiese
afianzar su autoridad e imbuir a los participantes de un sentido mítico. Para lograrlo, el chamán se
valía del proceso ritual como potenciador de la experiencia, creando un espacio en donde fuese
posible incrementar lo que Levi Strauss definió como eficacia simbólica, es decir, técnicas cargadas
de “propiedades inductoras” que poseerían unas con respecto a otras, ciertas estructuras formalmente
38
Ibid,
p.
80-‐88.
39
Furst,
Peter.
Alucinógenos
y
Cultura.
Fondo
de
Cultura
Económica.
1980,
p.
6.
29
análogas capaces de constituirse con materiales diferentes en diferentes niveles del ser vivo: procesos
La eficacia simbólica dentro del contexto del proceso ritual forma parte de los estudios de la
antropología del ritual y la experiencia propuestos por Claude Levi-Strauss y continuados por Victor
Turner, quien parte del concepto de los “ritos de paso”, acuñado por el folklorista Arnold Van
Gennepp para generar una teoría innovadora sobre el ritual. De acuerdo con Van Gennepp, “…el
orden en el cual los ritos son ejecutados constituye, en sí, un elemento mágico-religioso de un alcance
esencial” 41 , aduciendo de esta manera que todo ritual es un proceso estructurado y que dicha
estructura es la mayor responsable de la efectividad simbólica del ritual. Según Van Genepp los ritos
de paso se encuentran estructurados por tres periodos esenciales: el periodo preliminal, en donde se
generan los preparativos necesarios para el ritual y para los participantes que aún se encuentran en
post-liminal, en donde los participantes regresan al espacio-tiempo normal pero de un modo renovado,
Aunque la teoría de los ritos de paso de Van Gennepp es aplicable principalmente a aquellos
rituales cuyo objetivo es transformar el estatus de una o varias personas, es decir, convertir a los
participantes en “iniciados”42, es posible afirmar que debido a que Turner parte de la idea de que todo
religioso
o
mistérico,
el
rito
matrimonial
o
la
entrada
a
la
madurez
social
pueden
servir
como
ejemplos
de
ritos
de
paso
en
su
concepción
original.
30
el sentido ontológico, para Turner todo rito es en realidad un rito de paso43. Así mismo, debido a que
la capacidad transformativa del ritual se sitúa esencialmente en la fase media, la liminal, es también
manifiesta con mayor intensidad. De acuerdo con Turner, la liminalidad no solamente es la fase en
someten a una condición atemporal; la liminalidad es también una situación en la cual existe un
desorden esencial, por medio del cual se genera justamente la expresión y manifestación de un
análisis de nuestra cultura reformulado en recombinaciones lúdicas en cualquier patrón posible, por
durante la toma de psicoactivos. Un buen chamán o facilitador de psicoactivos sabe que, durante el
proceso de mayor intensidad durante la toma de una sustancia, es necesario permitir la mayor libertad
esencial del ritual acordada por la colectividad o impuesta por el guía). Así, puede decirse que la
etapa liminal durante la toma de sustancias psicoactivas es aquella en donde se motiva el performance
con el objetivo de generar expresión y por medio de ello producir un proceso de emotividad colectiva.
Es esta emotividad colectiva producida por el ritual, denominada por Durkheim la efervescencia
colectiva, lo que encamina las pasiones de los participantes hacia un orden simbólico del mundo45 en
43
Geist,
Ingrid.
Ritual
como
sintagmática
del
Sentido.
deSignis
v.9.
Barcelona:
Gedisa,
2003,
271
pp.
44
Turner
Victor.
Liminal
to
Liminoid.
The
Rice
University
Studies,
Vol.
60,
No.
3,
1974,
p.
60-‐61.
45
Schilling,
C.
&
Mellor
P.
A.
Durkheim,
Morality
and
Modernity:
Collective
Effervescence,
Homo
Duplex
and
the
Sources of Moral Act. In: British Journal of Sociology, vol. 49, No. 2, 1998, 193-‐209 pp.
31
el cual “las estructuras de la vivencia (Erlebnis) grupal son replicadas, desmembradas, remembradas,
al cual Turner se refiere como communitas, término esencial para comprender la eficacia simbólica
del proceso ritual. En la communitas, el espacio atemporal brindado por el ritual permite a los
participantes externalizar no solamente sus experiencias, sino relacionarse entre individuos concretos,
históricos, y con una idiosincrasia determinada, que no están segmentados en roles y estatus sino que
enfrentados entre sí47. De este modo, Turner señala que una de las primeras funciones del proceso
encontrarse empapada de emotividad social y procesos de perdón mutuo motivados por la empatía y
cual podemos considerar como el medio a través del cual la colectividad del proceso ritual será
ordenado simbólicamente para generar estructuras sociales. De este modo, una vez concluido el
ritual “la necesidad de movilizar y organizar los recursos y el imperativo de ejercer un control social
entre los miembros del grupo para asegurar la consecución de los fines propuestos, la communitas
46
Turner,
Victor.
Dewey,
Dilthey
y
drama.
Un
ensayo
en
torno
a
la
antropología
de
la
experiencia.
En
Geist,
Ingrid,
32
La communitas funciona, por lo tanto, como un mecanismo por medio del cual la liminalidad es
haciendo del ritual uno de los mecanismos esenciales para la construcción de cultura. No es de
aún muchas de las modalidades del proceso ritual, modificadas en múltiples aspectos en base a las
determinaciones culturales de cada grupo, pero aún guiadas por los aspectos esenciales de la
liminalidad y la communitas. Sin embargo, existe aún otra cualidad fundamental perteneciente
también al universo del ritual que resulta de suma importancia para considerar el uso de psicoactivos
como una experiencia significativa. Mientras que la liminalidad ritual funge como el aspecto espacio-
realidad la cualidad de lo sagrado la que fomenta la construcción del simbolismo en el ritual y, por lo
tanto, es por medio de lo sagrado que es posible potenciar la experiencia emotiva hacia la creación y
espiritual o lo religioso.
historia de las religiones. De acuerdo con la sociología de Emile Durkheim, lo sagrado aparece como
un adjetivo para describir aquellos objetos que se encuentran separados del contacto ordinario50, el
cual recibe la categoría de “lo profano”, por lo que la naturaleza esencial de la dicotomía de lo
sagrado y lo profano es que ambos son incidentales a la percepción de un grupo o una cultura. Por lo
50
Idinopulos,
T.A.
&
Yonan
E.A.
Religion
and
Reductionism:
Essays
on
Eliade,
Segal
and
the
challenges
of
social
sciences for the study of religion. E.J. Brill, 1994, p. 202
33
tanto, la dialéctica de ambos conceptos será explicada por teóricos de las religiones no en términos del
objeto descrito, sino de todo aquello que se manifiesta en el objeto. Lo sagrado aparece por lo tanto
como una categoría de la sensibilidad 51 , cuya evocación produce emociones que aluden a lo
sobrenatural, lo divino y lo perfecto, y que por su valor simbólico impone categorías normativas:
sagrado de la regulación se alternan con lo profano y asegura el equilibrio del funcionamiento del
grupo social52.
construcción simbólica del ser. Debido a que cualquier objeto, estado o acción pueden dotarse de
características sagradas por medio de la aplicación de simbolismos culturales, no existe nada que no
pueda convertirse en sede de lo sagrado revistiendo así a los ojos del individuo o de la colectividad un
prestigio inigualable53. Sin embargo, el historiador de las religiones Mircea Eliade afirma que el
hombre no puede comprender las atribuciones de lo sagrado por sí solo. Para poder construir una
categoría simbólica de lo sagrado, el hombre tiene primero que ponerse en contacto con lo sagrado, de
tal modo que el hombre entra en conocimiento de lo sagrado porque se manifiesta, porque se muestra
como algo diferente por completo de lo profano54. A dicha manifestación Eliade le otorga el término
de hierofanía, palabra con la que el historiador explica lo que sucede cuando algo sagrado se nos
muestra55. De este modo, la hierofanía es el acto por medio del cual se construye y se reproduce lo
sagrado. Sin embargo, toda hierofanía requiere intrínsecamente de un escenario que facilite su
manifestación, una serie de espacios, acciones y normas por medio de las cuales lo sagrado pueda
51
Callois,
Roger.
El
hombre
y
lo
sagrado.
Fondo
de
Cultura
Económica,
1984,
p.
12
52
Ries,
Julien.
El
sentido
de
lo
sagrado
en
las
culturas
y
en
las
religiones.
Edición
Azul
S.C.P.,
2008,
p.
21
53
Callois,
Roger.
El
hombre
y
lo
sagrado.
Fondo
de
Cultura
Económica,
1984,
p.
12-‐13
54
Eliade,
Mircea.
Lo
sagrado
y
lo
profano,
Guadarrama/Punto
Omega.
1981,
p.
10-‐11.
55
Ibid
34
mostrarse a personas que aún no han sido partícipes de lo sagrado, a sujetos no iniciados. Es esta
precisamente la función primordial del ritual. Mientras que la creencia a nivel emotivo y cognoscitivo
se encarga de exponer y transmitir las relaciones del hombre con lo sagrado, los rituales son los
Así, lo sagrado puede considerarse como la categoría por medio de la cual el ritual se reproduce
simbólicamente. Así mismo, el ritual ejerce potencia sobre lo sagrado, funcionando como un sistema
de replicación de las hierofanías. Por medio del ritual lo sagrado se transmite, y por lo tanto la
de la práctica ritual. En este sentido, Mary Douglas afirma que el ritual puede ser reconocido como el
intento de crear y mantener una cultura particular, un conjunto particular de suposiciones por medio
de las cuales la experiencia es controlada57. Mientras que la liminalidad y la communitas sirven como
condicionamientos para la potenciación del ritual y la interacción entre sus sujetos, la búsqueda por la
manifestación de lo sagrado es la verdadera cimentación del edificio del ritual. Sin lo sagrado, el ritual
no es más que meramente un performance dramático o un ejercicio grupal. De esta manera, Paul
Ricoeur señala que el simbolismo de lo sagrado y el ritual generan el concepto del comportamiento
significativo58, por medio del cual el mito es actuado y se construye la experiencia religiosa. Es por
eso que la historia de las religiones encuentra su fundamentación, para la mayoría de los eruditos, en
la relación intrínseca entre lo sagrado y el ritual. Sin embargo, en este punto es importante
comprender que la religión, especialmente bajo los ojos de Eliade, no encuentra sus principales
35
principal de cada religión reside en la existencia de un homo religiosus, es decir, un ser que cree en
una realidad que sobrepasa el mundo y que piensa en una sobrevivencia después de la muerte59. La
religión, en este sentido, no se considera como el cúmulo institucional de prácticas y dogmas dirigidos
hacia una doctrina, sino como la actitud en la que descansa la categoría de lo sagrado y que encuentra
Desde este punto de vista, lo sagrado aparece como un fenómeno central en el interior de las
dios61. Es a partir de lo sagrado que el concepto de religiosidad –así como el de espiritualidad-62, logra
imprimir una experiencia emotiva en el hombre. El teólogo e historiador Julien Ries afirma:
Así, el hombre percibe lo sagrado como mediación significativa y expresiva de su relación con lo divino. De aquí brota
una estructura “profano-sacro-divina”. Lo sagrado sería, por lo tanto, la parte del mundo asociada a la experiencia mediata
que el hombre tiene de lo divino. Lo sagrado está ligado al carácter mediato de la experiencia de lo divino.63
De esta manera, la expresión de lo sagrado es inseparable al homo religiosus, quien por medio
de ella refiere su experiencia espiritual64. Esto puede llevar a implicar a las terminologías antes
experiencia religiosa aparece como experiencia Erlebnis, mientras que la replicación de lo sagrado
aparece como expresión Ausdruck. No es difícil, de esta manera, generar una conexión entre la
experiencia con psicoactivos y la categoría de lo sagrado. La teoría enteogénica nos muestra que los
59
Ries,
Julien.
El
sentido
de
lo
sagrado
en
las
culturas
y
en
las
religiones.
Edición
Azul
S.C.P.,
2008,
p.
26
60
Roger
Callois,
El
hombre
y
lo
sagrado.
Fondo
de
Cultura
Económica,
1984,
p.
12
61
Ries,
Julien.
El
sentido
de
lo
sagrado
en
las
culturas
y
en
las
religiones.
Edición
Azul
S.C.P.,
2008,
p.
64
62
Para
Mircea
Eliade
la
espiritualidad
es
un
comportamiento
religioso.
La
espiritualidad
moderna
es
solo
una
reinterpretación
pseudorreligiosa
de
“mitologías
degradadas”
(p.
138).
Aunque
la
terminología
de
Eliade
puede
parecer
negativa,
en
realidad
pone
énfasis
en
el
hecho
de
que
los
comportamientos
espirituales
modernos
tienden
a
encontrar
sus
raíces
en
los
procesos
históricos
de
las
religiones,
en
sus
creencias,
en
sus
símbolos,
y
por
supuesto,
en
sus
hierofanías.
63
Ries,
Julien.
El
sentido
de
lo
sagrado
en
las
culturas
y
en
las
religiones.
Edición
Azul
S.C.P.,
2008,
p.
64
64
Ibid,
p.
66
36
usos de plantas psicoactivas fueron una fuente significativa de experiencias emotivas en la
antigüedad, las cuales aparecían ante el hombre como insólitas y sorprendentes, revelando un mundo
sobrenatural por medio del cual se fortalecía la noción del homo religiosus. La experiencia emotiva
era, entonces, resignificada a través del ritual en una experiencia religiosa, y como menciona Mircea
Eliade: “…para aquellos que tienen una experiencia religiosa, la Naturaleza en su totalidad es
susceptible de revelarse como sacralidad cósmica. El Cosmos en su totalidad puede convertirse en una
hierofanía”65.
implica una enorme cantidad de tipos de experiencias, muchas de las cuales pertenecen sin duda
alguna al terreno de lo profano. Sin embargo, lo sagrado sigue permeando gran parte del pensamiento
significativo humano, pero a través del proceso cultural en el que la individualización se convierte en
un valor, lo sagrado se hace abstracto, interior, subjetivo, adhiriéndose menos a seres que a conceptos,
menos al acto que a la intención, a las disposiciones espirituales que a la manifestación interior66. De
este modo, lo sagrado sigue subsistiendo como diferenciación de lo profano, pero se emplea cada vez
más fuera del terreno propiamente religioso para designar aquello a lo que cada uno consagra lo
mejor de su ser, lo que cada uno considera como valor supremo y que por lo tanto sigue provocando
respeto, temor y confianza, infundiendo fuerza y alejando al hombre de las preocupaciones vulgares67.
se torna en una experiencia sagrada. Las emociones profundas se vuelven una fuente de hierofanías,
37
personalizada se sacraliza, por lo que la religiosidad transmuta en un proceso de espiritualidad
individual.
Aún cuando en tiempos modernos las religiones como doctrinas e instituciones cuentan cada
vez con menos adeptos –especialmente en las culturas que practican en mayor medida el consumo de
el individuo, por medio de la cual es posible afirmar que las experiencias con psicoactivos son
capaces de convertirse en Erlebnis, y por lo tanto de ser replicadas por medio de la ritualización –esta
vez no tanto con el objetivo de consolidar un grupo social, sino con el objeto de imprimir una eficacia
construir un universo simbólico complejo alrededor de las experiencias. De este modo, la relación
performance ritual a adoptar los diferentes matices que lo sagrado cobra en los grupos humanos, en
donde el individuo juega un papel cada vez más importante para la construcción de significado, pero
la identidad y la pertenencia a grupos sigue manifestándose como una necesidad esencial del ser
humano.
emotiva y espiritual, así como los procesos de expresión y replicación ritual, sirven como guías para
ampliar las categorías por medio las cuales se identifican los procesos experienciales que se viven con
38
sustancias psicoactivas. Comúnmente estos procesos son situados bajo la categoría de “familias de
efectos”, los cuales se presentan bajo una división estricta y estática de estados alterados de
conciencia (EAC)68. Las visiones más estrechas suelen colocar a todas las drogas bajo tres categorías:
Estimulantes, Depresores y Alucinógenos. Los estimulantes son todas aquellas sustancias capaces de
aumentar los niveles de actividad física y mental, los depresores aquellos que la disminuyen, y los
alucinógenos son aquellas sustancias que modifican la percepción. Esta categorización es pobre en
cuanto a que excluye a sustancias cuyas características son esencialmente complejas y que combinan
varios tipos de efectos. Las visiones más especializadas –y las más aceptadas hoy en día- categorizan
Producido por sustancias que ralentizan las operaciones del cerebro y el cuerpo. Generan
estados de relajación, desinhibición y reducen el exceso de actividad. Producido por sustancias como
benzodiacepinas.
Generado por sustancias que aceleran el ritmo cardiaco y elevan la presión arterial. Producen
sensaciones de aumento de energía y del estado de alerta. Suele ser producido por sustancias como la
68
Los
EAC
han
sido
estudiados
exhaustivamente
por
psicólogos
y
neurólogos,
y
existen
opiniones
diversas
sobre
cómo
definirlos.
Para
motivo
de
este
trabajo
utilizaré
la
definición
más
recientemente
aceptada
por
la
psicología:
“Un
cambio
a
corto
plazo
en
la
configuración
general
de
la
experiencia
individual,
de
tal
modo
que
el
funcionamiento
racional
se
encuentra
claramente
diferenciado
del
estado
usual
de
conciencia”
(Revonsuo,
A.,
Kallio,
S.,
&
Sikka,
P.
2009).
69
Estas
categorías
fueron
obtenidas
del
International
Drug
Evaluation
&
Classification
Program
(DECP),
programa
39
Aún llamados por muchos erróneamente estado alucinógeno, los psiquedélicos son definidos
el estado de ánimo, pero casi nunca produciendo confusión mental, pérdida de memoria o
producida por sustancias y compuestos que semejan al neurotransmisor serotonina como el LSD, el
Producido por sustancias capaces de inhibir el dolor a través de disociar al cerebro de las
sensaciones corporales. Dichas sustancias suelen ser utilizadas como anestesias generales, aunque
también pueden ser utilizadas de modo recreativo y en algunos casos de manera terapéutica y para
producir experiencias de tipo místico. Los ejemplos más claros incluyen al PCP, la Metoxetamina
Este estado es producido por sustancias capaces de suprimir el dolor por medio de la
estado de ánimo. Algunos ejemplos son el opio, la codeína, heroína la morfina, metadona y otros
opiáceos.
70
Hoffer
&
Osmond,
“Plantas
de
los
Dioses”,
Hoffman
&
Schultes
(ed.).
Fondo
de
Cultura
Económica:
México,
1967
p.
13.
71
El
término
“psicodelia”
ha
sido
sustituido
gradualmente
por
el
de
“psiquedelia”,
ya
que
el
primer
término
puede
40
Causado por gases y líquidos volátiles que producen estados alterados que combinan las
Originalmente esta categoría se incluía dentro de la depresión del SNC, pero las características
únicas de los efectos del cannabis y los cannabinoides sintéticos hacen de esta una categoría aislada
con efectos que pueden ir desde la relajación y letargia, hasta la estimulación y euforia.
Es común que las familias de efectos descritos suelan ser empalmados con diferentes sustancias
bajo categorías mas o menos rigurosas. En este sentido, se considera a cada sustancia como
“portadora de una experiencia específica”. Sin embargo, desde el punto de vista etnográfico y
descriptivo, las experiencias en EAC suelen contener una gran variedad de aspectos cualitativos que
les hacen diferir ampliamente entre sí, pudiendo existir grandes diferencias experienciales entre un
usuario u otro, o incluso en el mismo usuario entre una toma u otra con la misma sustancia. La
inmensa variedad de sustancias psicoactivas, sus variaciones moleculares, las combinaciones de los
De este modo, es importante recalcar que no todas las experiencias con sustancias psicoactivas
pueden incluirse dentro de la categoría Erlebnis. Si bien es cierto que los EAC implican, en su
experiencias significativas requiere algo más que la mera alteración de la percepción. Como se ha
41
la disposición de quien la experimenta para crear unidades simbólicas capaces de otorgar sentido a la
experiencia. Por esta razón, las experiencias en EAC que se encuentran suscritas en el marco del
mero uso compulsivo, no se suscriben en la experiencia significativa por carecer de lo que Luigi Zoja
denomina un “modelo iniciático”. De acuerdo con este investigador, dicho modelo determina la
necesidad de trascender nuestro estado habitual, y esto inconscientemente conecta y unifica el acto del
consumo con el impulso religioso o con las aspiraciones místicas y la búsqueda del éxtasis72. Sin
Para alguien que nunca ha tomado drogas antes, la expectativa de lo que vendrá de esta experiencia y la expectativa
iniciática de entrar en contacto con otra, más elevada y sagrada dimensión, inconscientemente tienden a coincidir. Esto es
verdad incluso si el individuo, en un nivel consciente, está movido por consideraciones más banales, tales como la
curiosidad. Conforme la experiencia es repetida una y otra vez, y la “profanidad” de la vida anterior del usuario se acentúa
más y más, se ve forzado a suprimir su expectativa arquetípica con mayor profundidad. La repetición reemplaza a la
De este modo, la expectativa de lo sagrado funciona como un factor clave para la diferenciación
entre las experiencias en EAC compulsivas y destructivas, de las experiencias en EAC con capacidad
transformativa. Estas experiencias se encuentran imbuidas de fuertes cualidades emotivas que pueden
suscribirse dentro de todo un proceso reflexivo que, como menciona el periodista y escritor José
Carlos Aguirre, “…deja paso a un especial acento en lo que serían los modos y maneras de
emergente en la que vendría a integrarse un interés renovado por las sustancias visionarias”74.
72
Zoja,
Luigi.
Drugs,
Addiction
&
Initiation:
The
Modern
Search
for
Ritual,
Sigo
Press.
Boston,
1989,
p.
93.
73
Ibid,
p.
94
74
Aguirre,
José
Carlos
(ed.)
Cartografías
de
la
Experiencia
Enteogénica.
Ediciones
Amargord,
Madrid
2007,
p.
7.
42
Existen múltiples obras que han buscado describir y tipificar las experiencias significativas en
EAC. En su ensayo Estados Alterados de Conciencia, el psicólogo Stanley Krippner aduce que, entre
los múltiples EAC que existen75, los cuatro estados inducidos por medio de psicoactivos son el estado
estados se encuentran ligados a sustancias específicas que producen estos efectos, y posiblemente los
conciencia expandida, términos que abarcan una gama demasiado grande de emociones como para ser
(1969) de Jean Houston y Robert Masters, quienes realizaron entrevistas a 206 sujetos que habían
consumido LSD y/o peyote, todos con características “normales”. Por medio de sus hallazgos,
espaciales y pérdida del sentido del tiempo”, así como la aparición de “imágenes eidéticas coloreadas
y brillantes” 77 . Las experiencias del plano analítico-recolectivo son aquellas que se tornan
introspectivas y analíticas para el sujeto, en donde “los problemas personales, familiares y el lugar de
la existencia cobrarán sentido”78. El plano simbólico y el plano integral se refieren a la actitud del
75
De
acuerdo
con
el
autor,
existen
un
total
de
20
estados
de
conciencia.
Sin
embargo,
la
gran
mayoría
son
inducidos
por
actividades
cotidianas
como
dormir,
despertar,
estados
de
goce,
placer,
miedo
o
incluso
la
vigilia
cotidiana.
76
Krippner,
Stanley.
Estados
alterados
de
conciencia.
En
“La
Experiencia
Mística”,
ed.
John
White.
Editorial
Kairos,
En
“Cartografías
de
la
experiencia
enteogénica”,
ed.
José
Carlos
Aguirre.
Ediciones
Amargord,
Madrid.
2007,
p.
96.
78
Ibid
43
encarnarlo y resolverlo personalmente79, de tal modo que en este tipo de experiencias el sujeto
Esta tipología de la experiencia significativa en EAC nos puede ayudar a comprender las
cultura del consumo de psicoactivos ha aumentado enormemente en las últimas décadas, y que, como
menciona Javier E. Guinea, es posible objetar que los planos no son tan nítidos, secuenciales o
finalistas como se plantea por parte de los autores. El aumento y variedad en el consumo han
generado una gran diversificación de significados, por lo que en este presente histórico la tipificación
de la experiencia puede ser diseccionada de manera más precisa para encontrar cuales son los
símbolos por medio de los cuales se construyen nuevas categorías de lo sagrado en el uso de
Es por eso que este trabajo ha realizado una primera encuesta cualitativa sobre los tipos de
una nueva categoría de experiencias simbólicas no jerárquicas ni finalistas, sino que se encuentren en
después de 70 años con estudios con psicoactivos, tras múltiples teorías de la experiencia,
neologismos y opiniones especializadas, se nos han brindado herramientas para construir nuevas
teorías de la experiencia que logren abarcar con mayor fidelidad el universo experiencial del usuario.
79
Ibid,
p.
106
44
Una primera etnografía en este trabajo consistió en la realización de 75 entrevistas no
fueron realizadas a lo largo de cuatro años en ambientes de consumo de psicoactivos, como festivales,
ceremonias con plantas sagradas, y en sitios naturales en donde crecen psicoactivos naturales80.
Durante las entrevistas, se pidió a las personas que describieran sus experiencias más intensamente
emotivas o transformadoras en EAC, así como el tipo de símbolos y elementos predominantes durante
estas experiencias. Los entrevistados incluyeron a usuarios recreativos de sustancias, a personas con
interés en sustancias específicas como la ayahuasca, los hongos alucinógenos, el peyote o la iboga, así
como a guías experimentados en la facilitación del consumo de psicoactivos y a estudiosos del tema.
El rastreo de las terminologías simbólicas se llevó a cabo por medio de la inclusión de dichas
etnógrafo a ubicar el término buscado y a posicionarlo dentro de una categoría. La mayor parte de las
categorías primarias se construyeron junto con los entrevistados, quienes aludieron a sensaciones y
emociones que ellos definían como trascendentales. Conforme las terminologías simbólicas para
describir la experiencia fueron siendo descritas, las personas subsecuentes pudieron adscribir sus
percepciones en categorías ya formuladas. Cada categoría experiencial se encuentra dominada por uno
o más símbolos específicos, aunque hay que recordar que por no ser categorías aisladas o finalistas,
dichos símbolos pueden mezclarse generando a su vez categorías experienciales más complejas.
El total de experiencias simbólicas que pueden suscribirse dentro del marco Erlebnis, es decir,
gran
parte
de
los
asistentes
consumen
sustancias
psicoactivas
y
existe
ya
una
cultura
e
identidad
alrededor
de
la
temática
psicodélica
y
espiritual
ligada
al
consumo
de
drogas.
Sin
embargo,
la
encuesta
también
fue
aplicada
a
personas
que
han
acudido
a
ceremonias
con
plantas
psicoactivas
y
a
sitios
en
donde
dichas
plantas
crecen
y
son
consumidas
de
manera
tanto
recreativa
como
con
motivaciones
espirituales.
45
consumo de psicoactivos, sumó 13 tipos de experiencias cuyo contenido simbólico podía alinearse
con una categoría específica. Los nombres para definir a estas categorías son tomados de las
formulaciones conceptuales ya antes descritas por varios autores y expertos en el tema, pero en
entre las personas que consumen psicoactivos. Esta experiencia ha sido ya descrita en este trabajo
aludiendo a la investigación de Jean Houston, quien menciona que aunque puede parecer una
experiencia aparentemente trivial, puede hacernos conscientes de muchas cosas acerca de nuestra
posición en el mundo 81 . Practicamente todos los entrevistados afirmó haber atravesado una
experiencia sensorial transformadora. Esta categoría incluye a las experiencias en donde la percepción
tanto visual como auditiva se encuentra alterada o aumentada, percibiendo los colores, texturas y
sonidos más clara y detalladamente. Esta categoría engloba a la experiencia alucinógena, con
imágenes que suelen incluir luces, patrones brillantes y caleidoscópicos, apariencia de movimiento y
vida en objetos inanimados. También las experiencias sinestésicas se incluyen en esta categoría, en
donde la percepción modificada permite a los sentidos un intercambio de facultades, dando olor a los
colores o brillo y forma a los sonidos. De acuerdo a las personas entrevistadas, este tipo de
experiencia resulta emocionalmente trascendente debido a que expone una cualidad crucial de los
EAC: La sensación de que la realidad es sólo una percepción y que por lo tanto nuestra percepción
durante los efectos de esta sustancia es una realidad. De este modo, el ser testigos de otra realidad
genera una nueva apreciación que rompe con las barreras de lo “profano” (racional) para dar a luz un
nuevo universo de lo “sagrado” (intuitivo). Por lo tanto, los símbolos y sensaciones predominantes de
81
Guinea,
Javier
Esteban.
“Qué
sucede
cuando
tomamos
drogas
imaginales.
Un
mapa
de
la
experiencia
psicodélica”.
En “Cartografías de la experiencia enteogénica”, ed. José Carlos Aguirre. Ediciones Amargord, Madrid. 2007, p. 96.
46
esta experiencia son aquellos que rompen con la lógica racional, en donde habita lo mágico, lo
fantástico, la vida en lo inanimado y lo extrasensorial. Las sustancias proclives a generar este tipo de
experiencia son aquellas que alteran en mayor medida la percepción, tales como las sustancias
2. Experiencia Mística. Por medio de este término se engloba también a las experiencias
definidas como “espirituales”, “unitivas” o “mistéricas”. Aunque los símbolos de estas experiencias
pueden diferir uno de otro, todas coinciden en la percepción de una verdad suprema, la existencia de
una inteligencia colectiva y la percepción de una realidad oculta y misteriosa. La experiencia mística
es definida por el estudioso de las religiones Jordan Paper como un estado de desintegración del ego
en donde es posible percibir una “realidad última”82 en la cual nuestra existencia se encuentra
“experiencia cero” o “experiencia vórtice”. La experiencia mística puede ser también equiparada con
las experiencias transpersonales que el psiquiatra Stanislav Grof denomina las experiencias de lo
“Toda la creación, personas, plantas animales y objetos inanimados, parece estar impregnada por la misma esencia
cósmica y luz divina. Una persona en dicho estado, de repente se da cuenta que todo lo que contiene el universo es
manifestación y expresión de la misma energía cósmica creativa, y de que la separación y los límites son ilusorios.”83
Es posible decir, entonces, que la experiencia mística contiene como símbolos primordiales a las
creencias panteístas o filosofías religiosas de unidad absoluta como el taoísmo, en donde la verdad
última se define a través de la totalidad unitiva entre las fuerzas del universo y todos los seres vivos.
82
Paper,
Jordan.
The
Mystic
Experience:
A
Descriptive
and
Comparative
Analysis.
Albany:
State
University
of
New
47
De las personas entrevistadas, 71 afirmaron haber atravesado una experiencia mística transformadora
en la que tenían la sensación de haber comprendido algo indescriptible por medio del lenguaje
normal. Esta experiencia se encuentra principalmente asociada a los psiquedélicos indólicos y a las
feniletilaminas, aunque también puede ocurrir con otras sustancias como el cannabis y las anestesias
disociativas.
como “quebrar la barrera del cuerpo, realizar una separación, una salida, una suspensión del tiempo y
aquella que al promover un escape de nuestra condición “normal”, genera sensaciones de goce,
corporal, ya que la salida de mente del cuerpo produce un “cuerpo sin órganos… en el que no importa
intensidad”85. Los símbolos primordiales de la experiencia extática descrita por los entrevistados se
identificaron como emociones humanas, pues esta experiencia se expresa y reproduce por medio de
representaciones emotivas como la felicidad, plenitud, fascinación e incluso también lo que Santa
Teresa define como la pena extática, que es un éxtasis melancólico y sufriente, doloroso, negativo,
pero al mismo tiempo delicioso86. De las personas entrevistadas, 65 afirmaron afirmaron haber
sublimes, sin ningún tipo de preocupación. Este tipo de experiencia puede ser producido por una gran
84
Perlongher,
Nestor.
“Antropología
del
éxtasis:
cuerpo
mítico,
cuerpo
sin
órganos”.
Revista
Sociedad.
Facultad
de
48
parte de las sustancias psicoactivas, considerando que de una u otra forma todas trabajan en algún
nivel de las emociones. Sin embargo, su distinción como experiencia significativa requiere una
4. Experiencia Religiosa. La experiencia religiosa con sustancias psicoactivas es una de las más
estudiadas y más recurrentes en las personas que experimentan EAC. El teólogo contemporáneo
Norman Habel define a esta experiencia como el “modo estructurado en el que una persona entra a
una relación con, o gana entendimiento de lo sagrado dentro del marco de una tradición religiosa”87.
Los filósofos alemanes Friedrich Schleiermacher y Rudolph Otto, pusieron énfasis en que este tipo de
experiencia es evocativa de lo “numinoso”, término acuñado por Otto para describir la sensación de
impregnación de lo sagrado en el mundo que nos rodea. Esta experiencia puede también equipararse
las experiencias transpersonales a las que Grof denomina como experiencias de lo “divino
trascendente”, en la cual puede haber “la visión de Dios como radiante fuente de luz de belleza
sobrenatural o una sensación de fusión personal e identidad con el Dios percibido de este modo”, así
como visiones de “deidades, ángeles, demonios, héroes legendarios y espíritus guías” y “ámbitos
mitológicos completos, como cielos, infiernos y purgatorios”88. De este modo, la experiencia religiosa
tiene como base primordial la aparición de simbolismo numinoso dominado por la categoría de lo
sagrado. Así, la persona puede experimentar, por medio de sus propias estructuras y creencias, la
aparición de objetos e imágenes sacras, la sensación de que lo que presencia es fruto de la divinidad o
el encuentro con figuras de tradiciones religiosas que le son conocidas. Las experiencias religiosas
suelen estar conectadas al consumo de sustancias psicodélicas, aunque pueden también ser producidas
49
entrevistadas identificaron haber atravesado por experiencias en donde sentían contacto con una
divinidad, ya sea desde una perspectiva religiosa, o desde una perspectiva gaianista o sabeísta, es
decir, en donde la divinidades predominantes eran la madre tierra o los astros. En este sentido, se
contacto con una o más inteligencias supremas, ya sean parte de una tradición o producto de la
Ralph Metzner y el farmacólogo David Nichols para categorizar una clase de sustancias
características similares a las del MDMA (éxtasis). Estas sustancias se caracterizan por producir
sensaciones de conexión y comprensión de los sentimientos ajenos, así como una “resonancia
gobernada por lo tanto, por el símbolo emotivo del amor, ya sea por uno mismo o por los demás. Esta
categoría implica también a las experiencias de conexión con otros seres, pero no de una manera
abstracta y generalizadora como la experiencia mística, sino con seres reales que se encuentran
entactogenia, término acuñado por Nichols para describir un estado de conexión profunda que genera
sentido a través de tocar o abrazar a otras personas u otros seres vivos. Tras definir el término a los
89
Metzner,
Ralph.
"Letter
from
Ralph
Metzner".
Newsletter
of
the
Multidisciplinary
Association
for
Psychedelic
Studies
MAPS
4
(1),
1993
[en
línea]
URL:
[Link]
(consulta
12
de
marzo,
2016)
50
MDMA y el MDA, pero también puede ser producida por otras anfetaminas estimulantes y por
6. Experiencia Analítica-Recolectiva. Este tipo de experiencia fue descrita por Jean Houston
como aquella que es introspectiva y analítica para el sujeto, en donde “los problemas personales,
familiares y el lugar de la existencia cobrarán sentido… y algunos problemas que teníamos olvidados
pueden ser resueltos con aparente claridad”90. Por su parecido a una intensa sesión psicoterapéutica,
sanadora”. Puede también compararse con la experiencia biográfica, descrita por Grof como el
recuerdo de acontecimientos que ocurrieron luego del nacimiento, en donde cuestiones irresueltas del
convierten en el contenido de la experiencia91. Este tipo de experiencias pueden ocurrir con gran
cantidad de psicoactivos, pero el uso de sustancias indólicas como la mescalina, psilocibina, LSD e
ibogaína ha demostrado ser especialmente eficiente para lograr hacer emerger estas emociones y
memorias, que a pesar de también poder generar experiencias negativas o “malos viajes”, estas suelen
recolectiva es una de las más comunes, pero algunas de las personas entrevistadas afirmaron que la
rememoración de eventos y la sensación de presenciar cosas del pasado no les pareció especialmente
transformativo, mientras que 53 de las personas entrevistadas afirmaron que esta experiencia había
90
Masters
R.E.L.
–
Houston,
J.
LSD:
Los
Secretos
de
la
Experiencia
Psicodélica.
Editorial
Bruguera:
Barcelona,
1974,
p.
205
91
Grof,
Christina
y
Stanislav:
La
tormentosa
búsqueda
del
Ser,
La
liebre
de
marzo,
Barcelona,
1990,
p.
94
51
7. Experiencia Psiquedélica. La experiencia psiquedélica o psicodélica es descrita por Timothy
Leary, Ralph Metzner y Richard Alpert, los primeros psicólogos que estudiaron los efectos del LSD y
son la trascendencia de los conceptos verbales, las dimensiones del espacio-tiempo y del ego o la
identidad 92. Para múltiples autores la experiencia psiquedélica incluye a una gran parte de las
experiencias significativas en donde existe la sensación de vivir algo sobrenatural; sin embargo, en
paranormal93. Por lo tanto, la experiencia psiquedélica tiene como símbolos primordiales a las
que este trabajo no valida la existencia de estos fenómenos, sino que simplemente hace énfasis en que
estas sensaciones forman parte del abanico experiencial de la psicodelia. Esta experiencia también
puede denominarse como experiencia “psiconáutica”, término acuñado por el escritor Ernst Jünger y
que significa “navegar la conciencia”94. Es también común que la experiencia psiquedélica esté
cargada de sensaciones que incrementan la seguridad y la confianza personal del individuo, ya que al
generar sensaciones de tener “poderes sobrenaturales” muchas personas realmente llegan a sentirse
únicas o especiales. Algunos terapeutas psiquedélicos admiten que esto puede llegar a ser
contraproducente, generando inflación del ego y grandiosidad narcisista en algunas personas cuya
estructura de personalidad es frágil 95. De las 75 personas entrevistadas, 49 identificaron este tipo de
92
Leary,
Timothy;
Metzner,
Ralph;
Alpert,
Richard.
The
Psychedelic
Experience.
Citadel
Underground.
2000,
p.
4.
93
La
parapsicología
extranormal
engloba
a
aquellos
fenómenos
psicológicos
aparentemente
inexplicables,
pero
que
pueden
ser
explicados
por
la
ciencia,
tales
como
la
captación
de
presencias
anormales
(hiperestesia),
la
percepción
de
energías
sutiles
(Telergia),
o
la
sensación
de
poder
hablar
en
lenguas
desconocidas
(xenoglosia).
La
parapsicología
paranormal
incluye
a
los
fenómenos
psicológicos
que
no
son
aceptados
o
que
son
desconocidos
a
la
ciencia,
como
la
telepatía,
la
clarividencia
o
las
premoniciones.
94
Jünger,
E.
Annäherungen:
Drogen
und
Rausch.
Stuttgart,
Germany:
Ernst
Klett
Verlag,
1970.
95
Corbett,
L.
The
religious
function
of
the
psyche.
New
York,
NY:
Routledge,
p.
20.
52
experiencia como una vivencia significativa durante el consumo de psicoactivos, principalmente
donde la persona genera un profundo sentido de apreciación sobre la belleza de los objetos, las
estética consta de tres rasgos fundamentales: enfoque (puesto que se requiere una atención firme sobre
el objeto), intensidad (emocionalidad) y unidad (capacidad de relacionar los objetos entre sí)96. La
experiencia estética suele estar dominada por simbolismos estéticos tales como la belleza, hermosura,
estética que puede o no producir goce y que suele llevar al sujeto a sacralizar el objeto observado. Un
ejemplo de esta experiencia puede encontrarse en el testimonio que hace el escritor Aldoux Huxley
Tomé la píldora a las once. Hora y media después estaba sentado en mi estudio, con la mirada fija en un florerito de
cristal. Este florero contenía únicamente tres flores: una rosa Bella de Portugal completamente abierta, de un rosado de
concha, pero mostrando en la base de cada pétalo un matiz más cálido y crema; y, pálida púrpura en el extremo de su tallo
roto, la audaz floración heráldica de un iris. Fortuito y provisional, el ramillete infringía todas las normas del buen gusto
tradicional. Aquella misma mañana, a la hora del desayuno, me había llamado la atención la viva disonancia de los
colores. Pero no se trataba ya de esto. No contemplaba ahora unas flores dispuestas del modo desusado. Estaba
contemplando lo que Adán había contemplado a la mañana de su creación: el milagro, momento por momento, de la
existencia desnuda.-¿Es agradable?- preguntó alguien. Durante esta parte del experimento se registraban todas las
conversaciones en un dictáfono y esto me ha permitido refrescar mi memoria.-Ni agradable ni desagradable -contesté.
Simplemente, es.97
de un algo específico, sin la necesidad de que lo que percibimos presente algún tipo de alteración para
nuestros sentidos. Los objetos o los paisajes siguen siendo como eran antes, pero lo que ha cambiado
96
Beardsley,
Monroe,
Aesthetics,
Indianapolis:
Hackett,
1958,
p.
527.
97
Huxley,
Aldous,
“The
doors
of
perception”,
Harper&
Brothers,
1954,
p.
17-‐18
53
es nuestra capacidad de apreciarlos desde otra perspectiva. Las experiencias estéticas pueden ser
producidas por sustancias de distintos tipos, desde narcóticos hasta psiquedélicos. Este tipo de
experiencia fue resaltada por 45 personas entrevistadas como significativa durante el consumo de
sustancias psicoactivas.
manifestación y expresión de la intensidad emotiva producida por las sustancias. De acuerdo con la
antropóloga médica y psicoterapeuta Marlene Dobkin de Rios, la catarsis describe una liberación,
complejos por medio de la expresión98. La expresión puede darse a través de lo artístico, verbal,
corporal o por medio de la manifestación emotiva como el llanto, el grito o la risa, así como a partir
de movimientos súbitos y violentos del cuerpo. La experiencia catártica puede ser equiparada en
muchos aspectos con la “experiencia flow (flujo)” o la “experiencia autotélica” propuesta por Mihaly
Csikszentmihalyi, en la cual nos encontramos absolutamente inmersos en una actividad sin mayor
finalidad que la pura expresión, manifestación o fluir, siendo gratificante no por un resultado
venidero, sino de manera intrínseca por el acto en sí mismo99. De este modo, la experiencia catártica
puede también considerarse como una experiencia liberadora o performática en la que se mezclan el
impulso y las fuerzas creativas. Este tipo de manifestaciones pueden generar una profunda huella en
las persona bajos el efecto de psicoactivos, abriendo canales de expresión que antes desconocían o
consideraban cerrados. Este tipo de experiencias ocurren principalmente bajo el influjo de sustancias
98
Marlene
Dobkin
de
Rios,
Oscar
Janiger,
“LSD,
spirituality
and
the
creative
process”
Park
Street
Press,
2003,
p.
41-‐
42
99
Csikszentmihalyi,
Mihaly
“Optimal
Experience:
Psychological
Studies
of
Flow
in
Consciousness”,
Cambridge
54
psiquedélicas y psicoestimulantes y fue mencionado como significativo durante el consumo de
imaginería simbólica o “visiones” estructuradas sobre nuestra realidad o “una” realidad, las cuales
muchas veces –aunque no todas- son constituidas por percepciones imaginarias del mundo y las
analista junguiano James Hillman como “experiencia imaginal”, de la cual brotan “imágenes de la
fantasía que se generan de manera espontánea, que son imaginativas y completas, y que se organizan
en modelos arquetípicos”101. Puede ocurrir por medio de la alucinación –principalmente con ojos
cerrados- de imágenes trascendentales para el individuo, tales como imaginería chamánica, geometría
De este modo, los símbolos primordiales de la experiencia visionaria son la imagen, la aparición o la
como dice Hillman, “completo”, y las imágenes presenciadas tienen una significación para quien las
percibe). Esta experiencia es producida principalmente por varios tipos de sustancias psiquedélicas,
aunque se caracteriza por ser recurrente durante el consumo de la raíz de la iboga, planta africana con
cualidades onirogénicas102 cuyo consumo suele producir un estado de soñar despierto. Este tipo de
efecto también es recurrente entre las anestesias disociativas y los opiáceos. En base a esta definición,
100
Zigler,
Ronald.
The
Educational
Prophecies
of
Aldous
Huxley:
The
Visionary
Legacy
of
Brave
New
World.
Routledge,
funciones
del
cerebro
que
generan
el
sueño
REM
(Rapid
Eye
Movement),
fase
del
sueño
en
la
cual
el
ser
humano
mueve
sus
ojos
con
mayor
velocidad
mientras
se
generan
la
mayor
parte
de
los
sueños.
55
la experiencia visionaria fue subrayada como un tipo de experiencia significativa durante el consumo
11. Experiencia Enteogénica. El término “enteógeno” ha sido utilizado desde 1979 como una
alternativa al uso de los términos “psiquedélico” o “alucinógeno”. La palabra fue propuesta por Carl
revista académica sobre sustancias psicoactivas. De acuerdo con los autores, era necesario generar un
término que “apropiadamente describiese estados de posesión chamánica y extática inducidos por
sustancias psicoactivas”103, por lo que la palabra “enteógeno” (entheos: que tiene a un Dios dentro) se
adaptaba a lo que ellos percibían como la realidad de los chamanes y los pueblos que consumían
plantas y preparados psicoactivos. Para los propósitos de esta investigación, se ha adaptado el término
únicamente a la relación que el sujeto desarrolla con la esencia de una planta psicoactiva. En esta
experiencia existe simbología representativa de una posesión o contacto de “presencias” que forman
famosa descripción de Carlos Castaneda sobre el espíritu del peyote, al que denomina “Mescalito”; o
la que llaman planta maestra o “doctora”104. Por la mitología y simbología detrás del uso tradicional
de las “plantas sagradas” descritas por Hoffmann y Schultes, es común que la mayor parte de las
103
Carl
A.
P.
Ruck,
Jeremy
Bigwood,
Danny
Staples,
Jonathan
Ott
&
Gordon
Wasson,
“Entheogens”,
The
Journal
of
Amazonas. Revista Takiwasi: Usos y Abusos de Substancias Psicoactivas y Estados de Conciencia, 2(1), pp. 29-‐43.
56
experiencias enteogénicas ocurran con plantas de uso tradicional, aunque en la actualidad también
sustancias como el LSD o el MDMA han generado su propio tipo de simbología enteogénica. La
conciencia es gobernado por la inteligencia de la planta. De este modo, es común que personas
usuarias de este tipo de psicoactivos lleguen a sentir una profunda conexión con la sustancia que
consumen, imbuyendo a éstas de una esencia o divinidad que se manifiesta durante la experiencia. En
base a esta definición, 30 de las personas entrevistadas identificaron esta experiencia como
experiencia disociativa como aquella en donde se percibe una separación entre el cuerpo y la mente,
pudiendo existir sensaciones de abandono del cuerpo o de cercanía a la muerte. A lo largo de las
entrevistas se percibió que estos dos tipos de experiencias solían ir de la mano, y que se presentaban
con mayor recurrencia en algunas sustancias específicas, como cierto tipo de psiquedélicos como el
“experiencia extracorporal”, en donde ocurren sensaciones como flotar por encima de nosotros
mismos, visiones de túneles y embudos y luces brillantes105. En muchas ocasiones, sin embargo, la
persona puede confrontarse con un temor tan intenso que la experiencia puede transcurrir como un
“mal viaje”, con emociones desagradables y un fuerte temor a la muerte. A pesar de que la
experiencia pueda suceder como algo esencialmente negativo, existen múltiples testimonios que
105
Myers,
David
G.
“Psicología”,
Editorial
Médica
Panamericana,
2005,
p.
305.
57
afirman el valor de esta experiencia aún cuando en ella se experimenten intensas emociones de miedo,
angustia, desesperación o incluso terror. De acuerdo con la psicología transpersonal, las experiencias
que ayudan a la persona a sobrellevar procesos de pérdida y su propio temor a morir. En contextos de
uso ceremonial, es relativamente común que los chamanes o facilitadores de la experiencia busquen
inducir este tipo de vivencia en las personas, con el objetivo de generar un renacimiento simbólico
que les permita observar su propia vida desde una perspectiva desapegada y objetiva. De acuerdo con
28 personas entrevistadas, este tipo de experiencia al consumir alguna sustancia resultó sumamente
13. Experiencia Psicotomimética. Durante las primeras investigaciones científicas sobre las
sustancias indólicas, la comunidad psiquiátrica y farmacóloga intentó definir en sus propios términos
a este tipo de compuestos. Debido a que en múltiples experimentos tanto con animales como con
el término “psicotomiméticos” propuesto por el farmacólogo Heinz Lehmann en 1956. De este modo,
experiencia con psicoactivos. Sin embargo, actualmente es posible discernir que las manifestaciones
de rasgos psicóticos, tales como los episodios paranoides, la histeria, el delirio, la euforia, el pánico y
el comportamiento esquizoide, conforman tan solo una de las múltiples experiencias que pueden
experiencia son emociones negativas, ya sean de tristeza, miedo, ira o angustia, que pueden tornarse
en imágenes de seres demoniacos o malignos, o en sensaciones físicas tales como ser poseído por
alguna entidad o ser invadido por ella. La mayoría de las personas que sobrellevan una experiencia
58
psicotomimética lo hacen sumergidas en múltiples emociones negativas, cuya confrontación hace a la
experiencia algo significativo. Es por eso que algunos sujetos del estudio identificaron a esta
experiencia como un “mal viaje trascendental” o “mal viaje sanador”. De este modo, para que estas
experiencia se vuelva significativa debe de existir una superación del proceso, de tal modo que la
persona logre ejercer un control y análisis de sus miedos y emociones reprimidas, haciéndose
consciente de ellas y siendo capaz de integrarlas. Al igual que con la experiencia disociativa, en caso
de que la persona no logre confrontar estos procesos, normalmente su experiencia será traducida como
un mal viaje común y por lo tanto en una mala experiencia. Esta experiencia puede manifestarse con
múltiples sustancias, especialmente si estas se consumen en dosis altas, como el cannabis, ciertos
estimulantes. La experiencia psicotomimética fue considerada como significativa por 25 personas del
estudio.
Aunque muchas de estas experiencias puedan tener varios parecidos en cuanto a sus aspectos
sensoriales o imaginales, lo que las diferencia es la relación símbolo-emoción que el sujeto genera
durante la experiencia. Debido a esto, cada una de estas experiencias puede ser inducida –hasta cierto
punto- por medio de la exposición del sujeto a los símbolos capaces de detonar reacciones emotivas.
medio de la cual es posible ejercer una eficacia simbólica, especialmente durante los procesos
liminales del ritual. De este modo, es posible decir que la teoría enteogénica persiste en la actualidad,
ritualizada. Sin embargo, al igual que existen diferencias cualitativas en los tipos de experiencia en
EAC, existen también diferencias en los tipos de ritualización del consumo, lo cual ha producido
59
ciertas prácticas con características específicas que pueden diferenciarse unas de otras en cuanto a su
60
arbitrariedad del consumo. La asimilación de la experiencia como “liminalidad uniforme” sólo puede
darse a través de la expresión comunitaria de sus características simbólicas. Hemos ya analizado que
para Wilhelm Dilthey, la experiencia vivida (Erlebnis) genera sus propias expresiones (Audruck)106.
En el caso de las diferentes experiencias con psicoactivos revisadas en el capítulo anterior, es posible
observar que las categorizaciones emotivas de la experiencia tienden a formular simbología espiritual
o mística que se reproduce a manera de ritos o rituales, los cuales “juegan un papel esencial en los
esfuerzos del hombre por llevar a cabo su unión con lo sagrado, al permitirle referirse directamente a
un arquetipo que da sentido a su vida y eficacia a sus actos”107. La ritualización funciona, entonces,
como un medio a través del cual la experiencia, además de expresarse, puede reproducirse y
interpretarse en el ámbito discursivo del consumo. Los psicólogos Timothy Leary, Richard Alpert y
Ralph Metzner, hicieron énfasis en la importancia del set (establecimiento) y setting (configuración)
durante la experiencia con psicoactivos. El set puede entenderse como la preparación del individuo,
set puede equipararse con la fase pre-liminal del ritual, en donde la persona que atravesará la fase
liminal inicia una separación de la normalidad, preparándose física y mentalmente para el proceso
ritual. El setting es la configuración física del entorno, incluyendo la atmósfera del lugar y la
adecuación del espacio, así como las personas con quienes nos encontramos, sus sentimientos entre sí
106
Dilthey,
Wilhelm,
“Fragments
for
a
Poetics”,
en
Selected
Works,
vol.
5,
ed.
Rudolf
Makkreel
y
Frithjof
Rodi.
61
y los puntos de vista predominantes sobre lo que es real109. Al proceso de establecer un set & setting
adecuados, los autores le denominan “programación de la experiencia”, lo cual significa que las
secuencias y los patrones de los estímulos no son dejados al azar, sino que son organizados en un
modo predeterminado110.
profundidad por Victor Turner y por Claude Levi-Strauss. Para ambos autores, el encargado de
poder recae necesariamente la eficacia simbólica y por lo tanto la capacidad del ritual de producir una
experiencia cumbre111. Sin embargo, en el caso del consumo de psicoactivos se pueden agregar
algunos planteamientos a estos puntos de vista. Debido a que las experiencias con psicoactivos surgen
primeramente de las interacciones químicas que tienen las sustancias con la persona que las consume,
el rol del chamán queda relegado a un plano secundario, teniendo como principal responsabilidad la
generación de un set adecuado para fomentar experiencias significativas. Bajo ninguna circunstancia
podemos considerar que este es un rol de poca importancia, pues como hemos mencionado, depende
de la programación de la experiencia el que la persona que consume la sustancia pueda atravesar por
una vivencia que pueda ser valorada como positiva. Sin embargo, siendo la relación del sujeto con la
necesariamente tiene que ser dispuesta por un chamán o un sacerdote especializado para lograr
p.
5.
111
Douglas,
Mary.
“The
Healing
Rite:
Review
of
V.W.
Turner’s
The
Forest
of
Symbols
and
The
Drums
of
Affliction”.
Man,
62
Es posible afirmar, entonces, que la programación de la experiencia con psicoactivos es un
fenómeno paralelo a la ritualización de la experiencia con psicoactivos, pues ambos tienen la función
medio del cual es posible obtener un mayor acceso a las características sagradas de la experiencia.
Desde esta perspectiva, a través del trabajo de campo y las entrevistas etnográficas, este trabajo
concluye que en la búsqueda de sentido y significación en EAC es posible establecer tres tipos de
desde los albores de la utilización de sustancias psicoactivas por la humanidad. Cada uno de estos tres
Erlebnis, aunque también será posible observar que en las diferentes ritualizaciones existen mayores o
programación set & setting y los comportamientos en la relación simbólica Erlebnis & Ausdruck, los
El ritual ceremonial es una de las más antiguas formas de generar experiencias significativas y
liminales dentro de las culturas que han utilizado y utilizan actualmente sustancias psicoactivas. Es
difícil encontrar una cultura aborigen que no conozca o use al menos una planta psicoactiva112, por lo
que podría decirse que la búsqueda por experiencias en EAC por parte de pueblos aborígenes ha sido
una constante en una gran parte de las culturas del mundo. Aunque nunca sabremos cómo fue que las
112
Evans
Schultes,
Richard
&
Hofmann,
Albert.
Plantas
de
los
Dioses.
Fondo
de
Cultura
Económica,
2012,
p.
64.
63
primeras culturas descubrieron y comenzaron a usar estas plantas, no es difícil imaginar que los
efectos de desorientación que estas sustancia pudieron haber tenido en las personas antiguas, les
motivaron a creer en espíritus poderosos que controlaban sus vidas y al mundo en la generalidad113.
recolectores, la utilización y administración de estas plantas comenzó a volverse parte de las tareas del
chamán o sacerdote, quien generalmente usó estas plantas en ceremonias mágicas o religioso-
rituales114. Algunas de las sustancias vegetales más conocidas por su utilización ceremonial incluyen a
entre otros. Sin embargo, otras plantas de efectos no psiquedélicos también han sido utilizados de
modo ritual a lo largo de la historia, como el tabaco, el cacao, la kava-kava, la areca, el opio y por
supuesto, el alcohol. De este modo, podríamos afirmar que ninguna sustancia está exenta de la
aborígenes y sobre las estructuras ceremoniales por medio de las cuales se administran éstas plantas o
preparados115. Sin embargo, el objetivo de este trabajo es realizar un análisis sobre los procesos de
113
Miller,
Richard
J.
Drugged:
The
Science
and
Culture
behind
Psyschotropic
Drugs.
Oxford
University
Press,
2014,
p.
4.
114
Evans
Schultes,
Richard
&
Hofmann,
Albert.
Plantas
de
los
Dioses.
Fondo
de
Cultura
Económica,
2012,
p.
62.
115
La
literatura
etnográfica
del
uso
de
plantas
psicoactivas
en
contextos
tradicionales
es
abundante.
Por
lo
general,
cada
planta
ha
sido
estudiada
por
uno
o
más
expertos
de
distintas
disciplinas
académicas.
Debido
a
que
el
objetivo
de
este
trabajo
no
es
realizar
una
descripción
del
uso
ceremonial
por
parte
de
poblaciones
indígenas,
a
continuación
elaboro
una
pequeña
bibliografía
de
uso
de
algunas
plantas
psicoactivas
en
contextos
tradicionales.
Una
lectura
profunda
sobre
la
cultura
ritual
del
cáñamo
puede
encontrarse
en
la
compilación
de
la
antropóloga
Vera
D.
Rubin,
“Cáñamo
y
Cultura”
(1975).
El
uso
ritual
de
la
ayahuasca
fue
estudiado
a
profundidad
por
el
psicólogo
Ralph
Metzner
en
su
compilación
“Ayahuasca:
La
liana
sagrada
de
los
espíritus
(1999).
Metzner
también
es
responsable
por
la
edición
de
un
libro
que
estudia
a
fondo
el
uso
de
hongos
psilocibos
o
teonanácatl,
“El
hongo
sagrado
de
las
visiones”
(2005).
El
uso
tradicional
del
peyote
fue
estudiado
por
la
antropóloga
Barbara
Myerhoff
en
su
libro
“La
caza
del
peyote:
el
viaje
sagrado
de
los
indios
huicholes”
(1974).
Los
rituales
y
simbolismos
de
la
raíz
de
iboga
fueron
descritos
por
el
antropólogo
James
W.
Fernandez
en
su
libro
“Bwiti:
una
etnografía
de
la
imaginación
religiosa
en
África”
(1982).
La
obra
de
Richard
Evans
Schultes
y
Albert
Hofmann,
“Plantas
de
los
64
ritualización en las sociedades modernas, de tal modo que se hace referencia al uso tradicional de
psicoactivos únicamente para remarcar los procesos de “aculturación inversa”, término usado por el
antropólogo Juan Comas para definir la influencia de la medicina tradicional indígena en la medicina
hipocrática en la Nueva España del siglo XVI116. Dicha aculturación ha sido representada, en efecto,
por una internacionalización de sustancias psicoactivas que salen de su lugar de origen para adentrarse
en el mundo occidental; pero también por una internacionalización de los procesos ceremoniales y
rituales de las poblaciones indígenas, quienes han exportado tanto a las sustancias, como a los
procedimientos por medio de los cuales estas sustancias logran una mayor eficacia simbólica en los
individuos.
la presencia de una estructura litúrgica o ceremonial que tiene un comienzo, un desarrollo procesual y
un final. Generalmente dicha estructura será propuesta por uno o más guías, quienes se pueden
adjudicar los roles de chamán, especialista o facilitador117. Aunque la presencia de uno o más guías no
es esencial para que una ceremonia se considere como tal, la mayor parte de las ceremonias
(especialmente aquellas en donde hay participantes sin conocimiento de la sustancia) son llevadas por
Dioses”,
se
recomienda
para
conocer
los
contextos
generales
de
la
utilización
de
otras
plantas
psicoactivas
en
todo
el
mundo.
116
Comas,
Juan.
“Influencia
indígena
en
la
medicina
hipocrática
en
la
Nueva
España
del
siglo
XVI”,
América
Indígena,
chamán
es
un
individuo,
indígena
o
no
indígena,
que
es
portador
de
una
tradición
originaria
específica,
considerados
normalmente
también
como
curanderos
o
médicos
tradicionales.
Los
chamanes
suelen
ser
considerados
por
las
culturas
autóctonas
como
individuos
capaces
de
manipular
lo
sobrenatural,
siendo
“intermediarios
entre
el
mundo
real
y
el
mundo
del
más
allá”
(Ochoa
Abaurre,
en
Cartografías
de
la
experiencia
enteogénica,
2007).
Los
especialistas,
por
su
parte,
son
personas
que
poseen
conocimientos
profundos
sobre
la
planta
o
la
sustancia,
así
como
de
los
procedimientos
rituales,
pero
que
no
se
adjudican
a
sí
mismos
el
título
de
chamanes.
Finalmente,
los
facilitadores
son
personas
que,
por
sus
conocimientos,
tienen
la
habilidad
de
administrar
estas
plantas
a
personas
o
grupos
de
personas.
Estos
tres
términos
pueden
ocurrir
simultánea
o
separadamente
en
un
individuo.
65
una persona especialista, tanto en la sustancia como en los procedimientos ceremoniales. De este
modo, la ritualización ceremonial puede ocurrir con la participación de un grupo de personas o una
sola persona, pero para que sea considerada una ceremonia, es necesario que las personas
litúrgica, es decir, no cuente con un procedimiento normativo acordado ya por los participantes, el rol
del guía será generar la estructura, establecer las reglas y conducir el procedimiento frente a la
utilización de una sustancia, definiendo las pautas a seguir antes, durante y después de la ceremonia.
En este sentido, puede considerarse que el guía es la persona responsable de recomendar un set
específico para atravesar la experiencia, y disponer el setting para la o las personas que consumirán la
sustancia.
minoritarios de personas adecuadamente motivadas, que de una forma u otra elaboran contextos de
significados apropiados, que reciben las formas de rituales tradicionales o crean sus propios rituales
modernos118. De este modo, las múltiples interpretaciones y modificaciones de los guías y los
participantes sobre los ritos ceremoniales con psicoactivos ha generado numerosas diferenciaciones
entre las prácticas rituales. Sin embargo, las prácticas alrededor del mundo se encuentran ciertamente
construidas en base a las formas de los saberes tradicionales, con adaptaciones realizadas para generar
118
Villalba,
Dokusho,
“Entrevista
a
Dokusho
Villalba”,
ed.
José
Carlos
Aguirre.
En
Cartografías
de
la
experiencia
enteogénica, ed. José Carlos Aguirre. Ediciones Amargord, Madrid. 2007, p. 158.
66
Podría entonces afirmarse que existen sólo dos elementos cruciales para que una ritualización
ceremonial sea definida como tal. El primer elemento, ya antes mencionado, es la estructura
elemento puede ser sólo explicado por medio de un término que ya nos resulta familiar: el espacio
liminal. Las ceremonias con sustancias psicoactivas implican una liminalidad par excellence, puesto
que para participar en ellas es necesario atravesar fases similares a las descritas por Van Gennep y
reinterpretadas por Turner: separación, limen o margen y agregación 119. El espacio liminal es,
entonces, el sitio en donde la fase del limen se origina, marcada por la separación física de los sujetos
rituales del resto de la sociedad120. Es este espacio el lugar en donde el rito se lleva a cabo y en donde
se desenvuelve el proceso de communitas. Este espacio resulta también de vital importancia para el
algunos guías, la ceremonia tiene una función integradora de la psique, refiriéndose al proceso
nosotros mismos y de nuestro mundo122. Por lo tanto, abandonar una ceremonia sin que esta haya
concluido puede dejar al participante “abierto”, sin lograr que el proceso psico-integrativo ocurra, lo
cual puede representar un riesgo para la salud de la persona123. De este modo, la presencia de un guía
119
Geist,
Ingrid.
En
Antropologúa
del
Ritual:
Victor
Turner.
INAH,
México,
2008,
p.
7
120
Turner
Victor.
Liminal
to
Liminoid.
The
Rice
University
Studies,
Vol.
60,
No.
3,
1974,
p.
58.
121
Muchos
guías
ubican
esta
como
la
regla
más
importante
de
una
ceremonia,
algunos
admitiendo
que
además
de
que
esto
puede
restar
eficacia
al
proceso,
también
puede
ser
francamente
peligroso
para
la
integridad
física
de
las
personas
en
EAC.
Por
lo
general
el
consumo
de
sustancias
psicoactivas
con
características
psiquedélicas
debe
llevarse
a
cabo
en
entornos
seguros
para
evitar
accidentes
o
situaciones
riesgosas.
122
House,
S.
G.
Common
processes
in
psychedelic-‐induced
psychospiritual
change.
In
M.J.
Winkelman
&
T.
B.
Roberts
(Eds.),
Psychedelic
medicine:
New
evidence
for
hallucinogenic
substances
as
treatments
(Vol.
2,
pp.
169-‐193).
Westport,
CT:
Praeger,
2007,
p.
179
123
Labate,
Beatriz
C.,
Anderson,
Brian
&
Jungaberle,
Henrik.
“Ritual
ayahuasca
use
and
health:
An
interview
with
Jacques Mabit”, en The internationalization of ayahuasca, ed. Labate, Beatriz C. & Jungaberle, Henrik, p. 235
67
puede ser de suma importancia para el correcto cuidado del espacio liminal y de los participantes bajo
el efecto de un psicoactivo.
Existen también una amplia variedad de prácticas incorporadas a las ritualización ceremonial
que no se consideran esenciales, pero que cada guía o participante puede decidir introducir en su
práctica para aumentar la eficacia ritual o para establecer su propio tipo de setting. Una de las más
comunes es la disposición de las personas sentadas en círculo, con el objetivo de generar una
contención del espacio liminal e imprimir sacralidad en este. En muchas ocasiones el fuego está
presente como componente central de la ceremonia. La responsabilidad del fuego o fogata puede
recaer en un “guardian del fuego”, o una persona que se hará cargo de mantener alimentadas las
llamas. En el caso de las ceremonias de peyote, el rito suele llevarse a cabo por la noche, pues esto es
una confirmación simbólica de que lo que se está buscando es contacto con el inconsciente124, con una
hoguera alimentando el centro del círculo de personas. Sin embargo, existen también ceremonias que
por llevarse en espacios cerrados utilizan únicamente velas o que incluso utilizan a la oscuridad como
intensificadora de visiones causadas por la sustancia consumida. Las ceremonias con teonanácatl
(hongos psilocibos) suelen llevarse a cabo de noche, en espacios cerrados, y cuando los efectos
comienzan a manifestarse, se apaga cualquier tipo de luz para que las visiones se desarrollen en la
completa oscuridad125. En el caso de la ayahuasca, existen ceremonias tanto de día como de noche,
con o sin la presencia de un fuego central, pero algunas tradiciones amazónicas como la Shipibo126,
prefieren la completa oscuridad para un mejor aprovechamiento de las visiones y tener menos
distracciones frente a estas. El fuego también puede ser utilizado para aromatizar el espacio
124
Zoja,
Luigi.
Drugs,
Addiction
&
Initiation:
The
Modern
Search
for
Ritual,
Sigo
Press.
Boston,
1989,
p.
47.
125
Wasson,
Gordon.
1957.
Seeking
the
magic
mushroom.
Life
49,
no.
19
(May
13):
100–102,
109–120.
126
Etnia
indígena
del
amazonas
peruano,
famosa
por
practicar
el
chamanismo
con
ayahuasca
y
por
sus
bordados
que hacen alusión a los patrones geométricos que se llegan a manifestar durante las experiencias con esta planta.
68
ceremonial, habiendo múltiples ceremonias que utilizan copal, incienso o aceites esenciales para
representado por cantos y ritmos percusivos. Muchos de los cantos e instrumentos tradicionales de
cada cultura aborigen han sido también exportados a sus respectivas ceremonias, aunque también han
existido amplios procesos de adaptación dirigidos a satisfacer a las culturas modernas. Esto puede
conocidos como ícaros. Estos cantos tienen su origen en la tradición chamánica del amazonas, siendo
frecuentemente utilizados para cantar a la planta durante su proceso de preparación, así como en el
transcurso de la ceremonia, para potenciar y modificar los efectos de la ayahuasca o de otras plantas
posibilidad de que mestizos o extranjeros se adiestren en el camino del chamán, los ícaros han
adquirido características de cantos religiosos o new age, especialmente tras la adopción de la tradición
ayahuasquera por la iglesia del Santo Daime128. En algunas ceremonias, también los participantes
pueden aportar su propia música. Durante las ceremonias de peyote en la Iglesia Nativa Americana
(NAC)129, los participantes realizan rondas de cantos y rezos antes y durante la experiencia en
EAC130, pasando un bastón y una sonaja a la persona que entonará el canto como representación del
mando, mientras que en múltiples ceremonias de ayahuasca los guías invitan a las personas
127
De
Rios,
Marlene
D.
(2002).
Translating
Peruvian
Healing
Practices
Into
Counseling
Techniques.
Shaman’s
Drum,
práctica
del
consumo
de
peyote
forma
una
parte
importante
de
los
ritos
de
iniciación
y
los
sacramentos
de
las
comunidad
religiosa.
130
Pahnke,
Walter
N.
LSD
and
Religious
Experience.
Ensayo
presentado
frente
a
un
symposium
en
Wesleyan
69
participantes a cantar o rezar durante el proceso ritual. De este modo, las ceremonias de hoy en día
pueden estar imbuidas de sincretismos sonoros, con cantos indígenas mezclados con himnos
utilizan instrumentos de cuerda como guitarras, arpas o cítaras, así como flautas tradicionales y
percusiones de distintos tipos como tambores, maracas, sonajas, arpas de boca, artefactos hechos con
plumas y cascabeles. El guía puede también utilizar sonidos guturales, silbidos, soplidos o murmullos
El fenómeno de trasladarse a los lugares en donde crecen las plantas psicoactivas para participar
en ceremonias con guías originarios ha sido estudiado ampliamente, habiendo extensiva literatura
académica al respecto. Dicho fenómeno ha recibido nombres diferentes, como turismo de drogas,
turismo místico, turismo espiritual, turismo enteogénico o turismo chamánico 131, y fue a través de
este que el uso de las plantas psicoactivas comenzó a expandirse en las décadas recientes. Un
fenómeno menos estudiado pero igualmente común es el que denominaré como chamanismo turístico,
en donde guías de distintos orígenes y tradiciones viajan por todo el mundo practicando ceremonias
ceremonia de la bebida ayahuasca con los guías Germán, de Venezuela, y Eduardo, de Perú. Amos
guías son de origen mestizo y aprendieron las técnicas de facilitación en la Amazonas peruana. En el
año 2012 conocí, durante un viaje a Indonesia, a un joven ruso que había participado en una
ceremonia de ayahuasca con uno de los mismos facilitadores, Germán, en Moscú. Actualmente
Germán y su esposa viajan por una gran parte de Latinoamérica realizando ceremonias de ayahuasca y
tabaco. Un caso parecido ocurre con Jhoel, un joven guía indígena, originario de Cusco, Perú, que ha
131
Fotiou,
Evgenia.
From
medicine
men
to
day
trippers:
Shamanic
Tourism
in
Iquitos,
Peru
(PhD
diss.,
University
of
70
viajado por México, Chile, Argentina, Brasil y otros países de América Latina, ofreciendo ceremonias
del cactus andino San Pedro –equivalente sudamericano del peyote-. Jhoel ha construido sus propios
agrega elementos de diferentes prácticas, desde ceremonias de ayahuasca, hasta dinámicas espirituales
como el tarot, el temazcal o los ejercicios de curso de milagros. Otro caso representativo del
isla de Ibiza, en donde tuve la oportunidad de participar en una ceremonia de ayahuasca con dos
mujeres chamanes de origen anglosajón. La primera, Vicky, es una mujer de nacionalidad irlandesa
iniciada en la tradición de la ayahuasca del amazonas peruano que ha realizado ceremonias en varios
países del mundo. Ella era la guía de esta ceremonia. Rebekah, de nacionalidad británica, era amiga
de Vicky y se encontraba ahí solo acompañándola. Ella también fue iniciada en la tradición
chamánica del amazonas, pero se dedica a facilitar ceremonias con cacao, el cual se toma en una
bebida sumamente concentrada para acentuar los efectos del alcaloide natural del cacao, la
Al preguntar a estas mujeres facilitadoras sobre la importancia del uso ceremonial de plantas
experiencias significativas a través de la estimulación dirigida, de tal manera que cualquier método
que logre generar una experiencia Erlebnis duradera puede tener cabida en el proceso ritual. Un
ejemplo de esto puede apreciarse en el experimento de la capilla de Marsh, llevado a cabo por Walter
N. Pahnke en 1966. En este experimento, se dividió a 20 estudiantes con creencias protestantes en dos
grupos, uno de los cuales consumió psilocibina –alcaloide activo de los hongos alucinógenos- y otro
71
que consumió un placebo activo 132 . Ambos grupos participaron en una ceremonia religiosa
protestante, entorno que para ellos implicaba sacralidad y espiritualidad. Mientras que sólo uno de 10
estudiantes que consumieron el placebo afirmaron haber atravesado una experiencia mística, 9 de 10
estudiantes del grupo que recibió la sustancia psicoactiva afirmaron tener una experiencia de carácter
místico133. De este modo, es posible apreciar que el ámbito ceremonial, ya sea de carácter chamánico
familia sustancias 2-C pueden también ser administradas en ritos ceremoniales. Un ejemplo puede
encontrarse en las ceremonias rituales de la Iglesia Neo-Americana fundada por Arthur Kleps, quienes
a pesar de hacerlo en una manera satírica, utilizaban al LSD de modo sacramental134. Así mismo, 8
estudiantes de la facultad de teología de Harvard reportan haber realizado ceremonias litúrgicas con
comunión con el resto de los participantes que pueden compararse con la generación de communitas.
Por supuesto, la literatura académica sobre este tipo de uso es mucho menos común que la literatura
sobre ceremonias con plantas psicoactivas de uso tradicional. Esto se debe a que la utilización de
psicoactivos sintéticos en contextos ceremoniales es aún una realidad subterránea, en parte por la
ilegalidad de este tipo de sustancias, pero también por el estigma social que estas suscitan.
132
Se
denomina
placebo
activo
a
las
sustancias
que,
sin
generar
EAC,
producen
efectos
fisiológicos
similares
a
los
de
las
sustancias
psicoactivas.
En
este
caso
el
placebo
activo
fue
la
niacina.
133
Pahnke,
Walter
N.
Drugs
and
mysticism.
International
Journal
of
Parapsychology,
8
(2):
1966,
pp.
295–315.
134
Pahnke,
Walter
N.
LSD
and
Religious
Experience.
paper
presented
to
a
public
symposium
at
Wesleyan
University,
March
1967.
135
Foster,
Charles.
Wired
with
God?:
The
biology
of
the
spiritual
experience.
Hodder
&
Stoughton,
2010,
p.
177
72
En las últimas décadas la practica del consumo de psicoactivos de manera ceremonial se ha
expandido y diversificado hasta el punto de que algunas ceremonias apenas pueden ser consideradas
como tal. Si bien es cierto que es posible distinguir con facilidad entre el consumo de manera
ceremonial y el consumo meramente recreativo, existen otros modos de potenciar las experiencias
significativas con sustancias psicoactivas que hacen uso de la ritualización y que aluden a lo sagrado,
sin la necesidad de contar con un guía o con un espacio ritual. Estos tipos de usos tienden a generar un
sacralización personal del consumo. Esta categoría de consumo es difícil de describir debido a que
elemento del mundo profano puede significar un elemento sagrado caracterizado por lo numinoso, la
136
Ricouer,
Paul.
Respuesta
a
José
Ma.
Rubio
Ferreres,
en
“Paul
Ricouer:
Los
caminos
de
la
interpetación.
Symposium
internacional
sobre
el
pensamiento
filosófico
de
Paul
Ricoeur”.
Eds.
Tomás
Calvo
Martinez
&
Remedios
Avila.
Ed.
Anthropos.
1991,
p.
245.
73
Posiblemente uno de los ejemplos más claros se encuentre en lo que algunas personas
describen como el ritual de la búsqueda de visión. El nombre nativo americano de este rito es
este nombre se debe a ciertos paralelismos entre dicho ritual y una de las prácticas de ritualización
es la de los nativos lakotas. Para dicho grupo, el rito implica un retiro de vigilia y ayuno a una colina
solitaria, en donde el sujeto ritual pasará varios días en búsqueda de una visión espiritual137. Dicha
visión se manifiesta como una hierofanía, originada en un EAC cuya causa es el agotamiento físico y
mental propios del ayuno, la vigilia y el aislamiento. Aunque no es algo generalizado, en algunas
tradiciones el ayuno es acompañado por la ingestión de peyote138, el cual se utiliza para acrecentar la
Bajo el marco de este tipo de tradiciones, pero acompañados por la libre interpretación, cientos
de personas han desarrollado sus propias estrategias rituales, en algunos casos retirándose a algún sitio
natural en donde puedan consumir alguna sustancia psicoactiva y desarrollar sus propias dinámicas
rituales. Un ejemplo puede ser encontrado en Oscar, joven mexicano que sigue el Camino Rojo139 y
que realiza excursiones al desierto mexicano para consumir peyote, sólo acompañado de tabaco para
uso ritual y un poco de agua. Los elementos rituales que Oscar utiliza para realizar la búsqueda de
visión son escogidos por él mismo, bajo su propia interpretación del rito y sus procedimientos. De
137
Feraca,
Stephen
E.
Wakinyan:
Lakota
religion
in
the
Twentieth
Century.
University
of
Nebraska
Press.
1998,
p.
24-‐
25.
138
Maroukis,
Thomas
C.
The
peyote
road:
Religious
freedom
and
the
Native
American
Church.
University
of
las danzas rituales, la toma de peyote y la búsqueda de visión, entre otras.
74
acuerdo con Oscar, sus experiencias son del tipo enteogénico, generando una conexión profunda con
el espíritu del cactus. Un ejemplo similar puede encontrarse en Raúl, quien cada año realiza un viaje a
las faldas del volcán Popocatépetl en búsqueda de hongos del género psilocibe. Su ritualización
subjetiva del uso de este psicoactivo consiste en la velación nocturna de un fuego y la realización de
cantos acompañados de tambores. La experiencia más buscada por Raúl es la experiencia catártica,
pues de acuerdo con él, el momento cúspide de la noche se genera cuando logra cantar a mayores
No todas las ritualizaciones subjetivas son solitarias. En gran parte de las ocasiones, el
consumo de psicoactivos en locaciones naturales se lleva a cabo entre amigos o conocidos. Ejemplos
de ello pueden apreciarse en algunos sitios naturales y ecoturísticos de México, en donde existe una
amplia diversidad de psicoactivos de origen vegetal. En las montañas de Oaxaca, México, los pueblos
de San José del Pacífico y San Mateo Río Hondo son destinos conocidos para viajeros en búsqueda de
donde cientos de turistas se hospedan al año. Además de administrador del lugar, también se encarga
de conseguir los hongos conocidos como “derrumbes” (Psilocybe Mexicana) para los visitantes, a
quienes también les recomienda sitios a donde ir para tener una experiencia más segura y disfrutable.
De acuerdo con Rafael, los viajeros que llegan a San José del Pacífico no sólo van buscando
experiencias recreativas, sino que en la mayoría de los casos son grupos de personas –amigos, parejas,
compañeros- que buscan obtener, a través de los hongos, experiencias memorables y espirituales.
Incluso, afirma él, aunque en algunos casos lo que buscan es sólo divertirse, al terminar la experiencia
75
El turismo de drogas es un fenómeno común en México y en muchos otros países. En la
mayoría de los casos el consumo es meramente recreativo, como es el caso del turismo de marihuana
apunta hacia sustancias del tipo psiquedélico y disociativo, las particularidades experienciales de este
tipo de sustancias en conjunto con los ámbitos naturales intensifican la experiencia a tal punto que las
personas relatan vivencias de carácter místico y/o profundo. Como hemos comentado anteriormente,
la programación correcta de un set & setting, puede generar experiencias significativas en las personas
sin que estas siquiera construyan intencionalmente algún tipo de dinámica ritual. Es por esto que en
muchos casos la ritualización subjetiva puede ser tan fácilmente interpretable como mero consumo
recreativo: los márgenes del proceso liminal se diluyen en lo que Victor Turner denomina un proceso
liminoide, es decir, actividades voluntarias pertenecientes al terreno del ocio que no pertenecen a la
De acuerdo con Turner, la diferencia entre lo liminal y lo liminoide puede entenderse a través
mientras que lo liminoide se caracteriza por su carga de características rituales, pero con una libre
interpretación y participación de cada individuo. Mientras que la capacidad de optar y elegir permean
a los fenómenos liminoides, los fenómenos liminales son obligatorios143 y ocurren en un espacio que
contiene un principio, un desarrollo y un final. Así, la ritualización subjetiva se lleva a cabo como un
140
Geist,
Ingrid.
En
Antropología
del
Ritual:
Victor
Turner.
INAH,
México,
2008,
p.
10
141
Turner
Victor,
“Liminal
to
Liminoid”.
The
Rice
University
Studies,
Vol.
60,
No.
3,
1974,
p.
59
142
Ibid
143
Ibid,
p.
74.
76
fenómeno transitivo entre lo liminal y lo liminoide. es decir, cada persona o grupo de personas es
ritualización.
permite una libre interpretación del set & setting requeridos para obtener una experiencia
significativa. Algunas personas pueden decidir realizar un acto ceremonial en una habitación decorada
personas pueden ritualizar su consumo por medio de rezos, plegarias, cantos que consideran sagrados
o elementos ceremoniales como el fuego o el círculo ritual. Hay incluso quienes consumen una
sustancia sin generar ningún tipo de estructura ritual, en un cuarto, en un parque o en algún paraje
experiencia significativa.
liminales y liminoides, sin importar que la estructura sea impositiva o espontánea. En ambos procesos,
la Erlebnis genera communitas y Ausdruck, pero la emotividad creadora de experiencias se deja influir
por las variaciones estructurales. De este modo, aunque todas las experiencias significativas puedan
manifestarse tanto en el espectro de lo liminal como de lo liminoide, es cierto que cada entorno tendrá
particularidades capaces de propiciar uno u otro tipo de experiencia. Esto puede apreciarse,
77
especialmente, en el siguiente tipo de ritualización, portadora de las características liminoides por
excelencia: la festividad.
construcción de las teorías de liminalidad y communitas expuestas por Victor Turner. En su libro
“Celebración: Estudios sobre la festividad y el ritual” (1984), Turner señala a las celebraciones como
“mareas altas” en donde se manifiestan experiencias cumbre de la vida social a través del surgimiento
de la creatividad personal y comunitaria144. En este sentido, la festividad ha sido observada tanto por
la antropología como por la sociología como una fuente inagotable de comunión e interacción social.
Una gran parte de la teoría de Turner con respecto a la communitas emanada de la festividad es
equiparable con los estudios sobre la efervescencia colectiva en las asambleas religiosas descritos por
donde para cada participante la experiencia física de la efervescencia colectiva puede ser tan
abrumadora que es percibida como una fuerza que existe fuera de ellos mismos146. Por esta razón
múltiples estudiosos observan a la festividad como un fenómeno religioso, ya que es percibida como
simbolismos culturales.
144
Turner,
Victor.
Celebration:
Studies
in
festivity
and
ritual.
Smithsonian
Institution
Press,
1982.
Washington,
DC,
p.
11-‐12
145
St.
John,
Graham.
Rave,
culture
and
religion.
Routledge.
New
York,
NY.
2004,
p.
95
146
Durkheim,
Emile.
The
elementary
forms
of
the
religious
life.
Trans.
Joseph
Ward
Swain.
New
York:
Collier
Books,
78
El análisis de la festividad como fenómeno religioso es uno de los cimientos de la antropología
del ritual de Victor Turner. Sin embargo, mientras que las características religiosas de la celebración
en sociedades tradicionales resulta más evidente en cuanto a su contenido simbólico 147 , las
significación depositados en sus dinámicas sociales. Cuando Turner intentó describir las
como el teatro, los conciertos o los performances, en un principio se vio tentado a englobar a estos
fenómenos parecían apuntar hacia similitudes con actividades liminares de las sociedades
tradicionales pero adaptadas a la complejidad del mundo moderno. Sin embargo, Turner observó
también que dichos eventos se encontraban permeados por una cualidad específica: el ocio (leisure),
del latín licere, “que está permitido”148. De este modo, mientras que en la ritualización subjetiva, el
Además de Turner, otros autores como Geertz (1973), Abrahams (1982), Falassi (1987),
Manning (1983) y St. John (2004) han hecho énfasis sobre las características míticas, rituales y
simbólicas que se desarrollan en las festividades modernas. Algunos de estos autores han puesto
especial atención a los festivales de música en la modernidad, pues en ellos es posible encontrar
147
Los
festivales
en
las
culturas
tradicionales
suelen
contener
altas
cargas
de
imaginería
religiosa
y
ritual.
Es
difícil
79
elementos liminales evidentes. Alessandro Falassi, por ejemplo, señala que los ambientes de
festivales, desde los tiempos antiguos hasta el día de hoy, están definidos por tres factores: “tiempo,
espacio y acción” 149 . El autor señala que en los festivales el tiempo normal y mundano es
interrumpido y suspendido, mientras que los espacios que normalmente son utilizados para otras
actividades son convertidos y proclamados para la actividad colectiva del festival, y finalmente la
el baile, el juego, el performance o el festín, que no forman parte de las actividades normativas150.
Como parte importante de estas actividades intensificadas, la mayor parte de los festivales y
fiestas hoy en día incluyen entre sus prácticas el consumo de algún tipo de sustancia psicoactiva,
siendo la más predominante el alcohol. En este sentido, el alcohol tiende a ser usado durante la
festividad como un lubricante social, capaz de desinhibir a la persona y generar estados de mayor
sociabilidad 151 . Existen, sin embargo, fiestas y festivales en donde el consumo de múltiples
trance y éxtasis extremos, buscando generar experiencias intensas y significativas. Estos son,
comúnmente, los festivales de música, y entre ellos resaltan específicamente los eventos conocidos
En su libro “Música electrónica y religión”, el antropólogo Graham St. John realiza un recuento
sobre algunos críticos de la antropología o la sociología, que retratan a estos tipos de eventos como
149
Falassi,
A.
(Ed.).
Time
Out
of
Time:
Essays
on
the
Festival.
Albuquerque:
University
of
New
Mexico
Press.
1987,
p.
1-‐10
150
Ibid
151
Khantzian,
Edward
J.,
Affects
and
Addictive
Suffering:
A
clinical
perspective.
En
“Human
Feelings:
Explorations
in
Affect Development and Meaning”, Steven L. Ablon & Daniel P. Brown (ed.). Analytic Press, 1993, p. 264.
80
celebraciones “inconsecuentes” de placeres Dionisiacos152 que no provienen ya de la resistencia sino
de la rendición153. Lugares “en donde la gente joven permanece como prisionera de la circunstancia,
sociólogo Antonio Melechi, estos eventos son rituales posmodernos, a donde las personas van para
“desacumular cultura” y desaparecer bajo el hielo seco y dentro del cuerpo en un goce de la amnesia
en donde nadie es, pero todos pertenecen155. No es difícil comprender que desde una perspectiva
estigmatizante hacia el ocio y el consumo de drogas, estos aparezcan como una tragedia de la
vacuidad y la falta de sentido en las sociedades modernas. En algunos casos, posiblemente estas
críticas sean correctas; sin embargo, St. John señala también aquellos otros casos en donde estos
Los críticos difícilmente podrán ignorar el creciente peso de la evidencia de que los raves y sus progenies consisten
de culturas en donde sus participantes se han –por medio de libros, revistas, sitios web, foros, etc.- comprometido a un
Ethos más comúnmente expresado como Paz, Amor, Unidad y Respeto, estados celebrados de trascendencia (por ejemplo
en Saunders y Doblin, 1996), revelaciones reportadas en experiencias transformadoras (por ejemplo en Frtiz, 1999),
experiencias salvíficas (Apollo 2001), compromiso a una naciente espiritualidad planetaria (Twist 1999; ver también St.
John 2004) o de las sensaciones de despertar, renovación o renacimiento por medio de las narrativas liberatorias y en
ocasiones milenarias de asención y reencantamiento156.
De este modo, es cada vez más posible observar ritualizaciones dirigidas a la trascendencia y a
la emotividad colectiva en este tipo de celebraciones. De acuerdo con St. John, es difícil analizar la
escena cultural de la música electrónica dance sin pensar en los estudios del performance y el ritual de
152
Melechi,
Antonio.
The
ecstasy
of
dissapearance.
En
Rave
off:
Politics
and
deviance
in
contemporary
your
culture.
81
Victor Turner157. St. John también admite la relación entre la cultura de la música electrónica y los
géneros liminoides, tanto por su parecido con la acción ritual como por los universos simbólicos
capaces de trascender las limitantes de las estructuras sociales158. Durante los festivales de música
electrónica, cientos de asistentes bailan apasionadamente por muchas horas frente a un Dj, un
especialista en géneros musicales electrónicos capaz de modular emociones colectivas por medio de
cada vez más la idea de que “ciertas cualidades especiales de ambos, la música y las drogas, pueden
Así mismo, durante este tipo de festivales parece existir un enfoque específico hacia la
generación de communitas, en donde “la disolución de las divisiones se extiende hacia lo físico,
modo, por la pérdida del estatus provista por la communitas propia de la fiesta, por la separación
liminoidal del espacio-tiempo del festival y, en muchas ocasiones, por la utilización de sustancias
psicoactivas como parte de un “sacramento” que facilita el proceso del baile como trance y el trance
como trascendencia.
A partir de los estudios de St. John y otros académicos, múltiples antropólogos y sociólogos han
comenzado a poner atención en las cualidades liminoides de los festivales de música electrónica o
157
St.
John,
Graham,
Trance
Tribes
and
Dance
Vibes:
Victor
Turner
and
Trance
Dance
Culture.
En
“Victor
Turner
and
82
raves. En ellos es posible observar el desarrollo que el consumo de sustancias psicoactivas y los
festivales de música electrónica han atravesado en los últimos años. Dicho desarrollo se encuentra
íntimamente relacionada con la aceptación del ritual y la colectividad tribal como una parte esencial
de los festivales de este tipo, alterando con rapidez el concepto de los raves y generando un nuevo
tipo de expresión cultural que admite de manera mucho más clara el papel contracultural que cumplen
los elementos clásicos del rave, es posible encontrar “seminarios, talleres, círculos percusivos,
Por medio de este tipo de festivales se han desplegado enfoques y estrategias en donde el uso de
la música, las actividades culturales o las prácticas de corte chamánico. Un ejemplo de esto puede
encontrarse en el festival Cosmic Convergence, llevado a cabo en los escenarios naturales del Lago
Atitlan, Guatemala. En este festival, en donde abundan los escenarios musicales, las actividades al
aire libre y los círculos rituales, los organizadores invitan desde hace algunos años a personas de
tradición Maya para realizar ceremonias de cacao concentrado con alto contenido de teobromina,
poderosa sustancia estimulante que abunda en este fruto. Durante la ceremonia es posible presenciar
pero participando en ceremonias de corte tradicional, consumiendo una sustancia que altera con
rapidez la conciencia normal de los participantes y les produce reacciones fuertemente emotivas:
161
Perry,
Elizabeth.
Transformational
Festivals:
Where
Ecstatic
Spirit
and
Sonic
Celebration
Unite.
Redefine.
Redefine
83
risas, llanto, placer, empatía y otras sensaciones pueden ser evidenciadas durante la ceremonia. Así,
encontramos una ritualización ceremonial llevándose a cabo dentro de una ritualización festiva,
generando dinámicas que oscilan entre lo liminal y lo liminoide, de acuerdo a la percepción individual
psiquedélicas como el MDMA, las metanfetaminas, el LSD o nuevas sustancias psicoactivas como el
acceder a las experiencias psiquedélicas y empatógenas propias de estas sustancias. De este modo, lo
que a primera vista pareciera una simple multitud de personas danzando en un ámbito festivo, al
observarse con detenimiento comienza a adquirir los matices de un ritual bien estructurado. Las
personas bajo los efectos de sustancias psicoactivas bailan por más tiempo y de manera enérgica,
buscando generar estados de trance. El enfoque en un tipo de estética específica es evidente, con una
gran cantidad de personas vestidas de maneras llamativas que incluyen patrones psiquedélicos y
emociones:
“Placer, dolor, catarsis, consciencia, desesperación y felicidad forman parte de las sensaciones y estados no
ordinarios. La telepatía, las visiones místicas, la paranoia, la disolución del ego, los placeres agudos, la visión
profunda, la serenidad y el amor cósmico no son poco comunes… Como un ejercicio de intensidad e imposibilidad,
162
D’Andrea,
Anthony.
Global
Nomads:
Techno
and
new
age
as
transnational
countercultures
in
Ibiza
and
Goa”.
En
G.
St. John (ed.), “Rave, Culture and Religion”, NY, Routledge, 2004, p. 246
84
Aunque los ejemplos más claros de la ritualización festiva pueden ser encontrados en este tipo
de festivales al aire libre, en donde predomina la música electrónica, existen también múltiples
testimonios de experiencias significativas con el uso de psicoactivos en entornos festivos de todo tipo
de género. Aunque en menor medida que en los raves y festivales de transformación, el uso de ecstasy
(MDMA) en los centros nocturnos puede también estar impregnado de prácticas liminoides, en donde
Es importante resaltar, entonces, que la búsqueda por la experiencia significativa a través del
uso de sustancias en entornos festivos depende en gran medida de la acción e intención de cada
persona. Si fuese generada una investigación extensiva sobre la realidad actual del consumo de
psicoactivos legales e ilegales en fiestas y festivales, no sería difícil observar que una gran parte de
este consumo es desmedido y potencialmente nocivo, existiendo prácticas generalizadas que se alejan
mucho de lo ritualístico. Son estas prácticas las que han construido y propulsado todas aquellas
accidentes causados por las sustancias, y por el enfoque prohibicionista y punitivo de los medios de
comunicación. De cualquier manera, en la actualidad se hace cada vez más evidente que, para
poner atención a las estrategias capaces de construir y potenciar experiencias significativas, haciendo
énfasis en percibir y analizar la ritualización subjetiva de cada individuo. El análisis de estas prácticas
puede servirnos para formular una mejor cultura de consumo, siendo posible tal vez reproducir
contextos en donde tanto la ritualización ceremonial como la ritualización festiva logren una cada vez
85
mayor integración, brindando ámbitos liminales y/o liminoides con el objetivo de favorecer la
Conclusión
La intención de este trabajo se ha centrado en describir el universo simbólico que surge a partir
psicoactivas. Los objetos de estudio específicos han sido los tipos de experiencias subjetivas, los
86
símbolos que surgen a partir de ellas y las distintas ritualizaciones que se construyen alrededor de
dichas experiencias y símbolos. Las descripciones se han basado en los testimonios directos de
Sin embargo, el objetivo de la tesis dista mucho de ser puramente anecdótico o descriptivo. Mientras
que la antropología de la experiencia puede brindar los elementos para un análisis teórico de las
experiencias cumbre, es por medio del ejercicio de la ritualización que dicha experiencia logra
y la programación de la experiencia como ejes esenciales para lograr generar una experiencia cumbre
o una Erlebnis. Es menester, por lo tanto, que la conclusión de este trabajo aborde la función que
tienen este tipo de experiencias tanto en el individuo como en la comunidad, así como relacionar
dicha función con las prácticas establecidas que se vinculan con el consumo de psicoactivos hoy en
día.
De acuerdo con la antropóloga Mary Douglas, tanto Víctor Turner como Claude Levi-Strauss
admitirían hoy en día que unas de las mayores fortalezas de sus teorías radica en la descripción del
conjunto de estructuras simbólicas que tienden hacia la creación de armonía entre las diferentes capas
proceso experiencial eran capaces de purificar o de curar a una o más personas, dependiendo de la
intención del ritual. Así, esta autora realizó una diferenciación entre los rituales de purificación y los
rituales de curación, siendo los primeros aquellos dirigidos a la prevención de las amenazas externas
(la suciedad, el pecado, la contaminación) y los segundos dirigidos a la sanación de los malestares
163
Douglas,
Mary.
"The
Healing
Rite."
Man,
New
Series,
5,
no.
2
(1970):
302-‐08.
87
internos (maldad, debilidad, enfermedad) 164 . En ambos casos, tanto Turner como Levi-Strauss
resaltaron el concepto de la eficacia simbólica como un eje primordial para posibilitar los efectos
positivos del ritual, ya que por medio del manejo de los símbolos, los chamanes o curanderos son
capaces de ejercer su “poder” sobre los participantes del rito. Como se ha mencionado anteriormente,
en este sentido los chamanes son expertos orquestadores de un setting perfeccionado a nivel
simbólico.
nunca fue abordado por Turner ni por Levi-Strauss. Para insertar a estas sustancias dentro de una
teoría del ritual y de la eficacia simbólica, primero es necesario definir qué tipo de función tienen los
rituales en donde son incluidos los psicoactivos. Tomando en consideración las descripciones
abordadas en capítulos anteriores, en donde la ritualización del consumo de una sustancia es vista
como un agente sanador (hasta el punto de que en muchos de los círculos de consumo se refieren a la
sustancia como “medicina”), se puede afirmar sin mayor preámbulo que la ritualización del consumo
de psicoactivos se inserta dentro de los ritos de curación descritos por Douglas. Y será justamente
delineando el proceso curativo de estas sustancias que este trabajo pretende concluir.
chamán fungen como los pilares de la eficacia del rito, el uso de sustancias psicoactivas cuenta con un
elemento externo que le diferencia de todas las demás estrategias de ritualización: las cualidades
intrínsecas del proceso de intoxicación. Los efectos de las sustancias psicoactivas no son meras
sugestiones simbólicas producidas por un chamán, sino que son alteraciones neuroquímicas que
generan una mayor disposición mental y emotiva a resucitar conflictos internos y a explorar regiones
164
Browne,
Ray
B.
Rituals
and
Ceremonies
in
Popular
Culture.
Bowling
Green
University
Popular
Press,
1980,
p.
42.
88
desconocidas de la psique165. Es por esto que en las últimas décadas los estudios del potencial
terapéutico de las sustancias psicoactivas ha cobrado un nuevo auge, y son cada vez más las personas
Hace más de medio siglo que los estudios del potencial terapéutico de las sustancias
Timothy Leary, Aldous Huxley, Albert Hoffman, Salvador Roquet, Jan Bastiaans, Stanislav Grof y
Claudio Naranjo. Todos ellos promovieron el uso de sustancias psicoactivas en entornos clínicos con
la creencia de que estas eran capaces de “provocar la liberación de material reprimido y proveer
psicodélicas pronto se popularizaron al punto de ser denominadas como una panacea de la medicina
psiquiátrica, y a mediados de los años 60’s más de 40,000 pacientes habían tomado LSD y la
investigación psiquedélica había producido más de 1,000 publicaciones científicas, así como decenas
de libros y conferencias internacionales167. Sin embargo, los detractores del uso de psicoactivos en el
ámbito psiquiátrico demostraron progresivamente que muchos de los estudios clínicos con
psiquedélicos carecían de rigor científico y que las sustancias habían sido administradas, en la
En algunos casos, las prácticas clínicas llegaron a ser severamente cuestionadas. Salvador
165
Presser,
Anja.
“Treating
substance
dependencies
with
psychoactives:
A
theoretical
and
qualitative
empirical
study
on
therapeutic
uses
of
ayahuasca”
(Tesis
doctoral,
Facultad
de
Medicina
de
la
Universidad
de
Heidelberg),
2012,
p.
31.
166
Hofmann,
Albert.
“Meeting
with
Aldous
Huxley”,
traducción
por
Ott,
J
en
LSD:
My
Problem
Child,
1980,
p.
177-‐
182.
167
Multidisciplinary
Association
for
Psychedelic
Studies.
“The
Medical
History
of
Psychedelic
Drugs”
Disertación
presentada al Departamento de Historia y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Cambridge, 2007, p. 6.
89
sensibilidad del paciente a través de sesiones con LSD y ketamina que incluían videos con escenas de
muerte, pornografía cruda y violencia, bajo la creencia de que un “mal viaje” era una excelente
herramienta para trabajar sobre el surgimiento de una experiencia significativa168. Aunque en algunos
casos estas terapias tuvieron éxito, también hubieron quienes fueron afectados negativamente por este
tipo de métodos. En cualquier caso, justamente cuando la investigación con estas sustancias se
encontraba en su apogeo, la guerra contra las drogas comenzó y las convenciones internacionales
psiquedélicos eliminó la posibilidad de continuar con las investigaciones mientras el estigma de las
Hoy en día los estudios con psicoactivos tienen un nuevo resurgimiento, pero esta vez los
investigadores procuran no cometer los mismos errores del pasado. Importantes institutos de
dirigido por Rick Doblin, o la Fundación Beckley liderada por Amanda Feilding, han realizados
nuevos estudios con sustancias psiquedélicas que arrojan resultados prometedores frente al
confianza en las propiedades alterantes de los psicoactivos, sino que ponen un mayor énfasis en el
control del entorno, administrando las sustancias bajo condiciones de soporte enfocadas a ocasionar
experiencias similares a las experiencias místicas espontáneas169. De este modo, se utilizan elementos
substantial
and
sustained
personal
meaning
and
spiritual
significance”.
En
Psychopharmacology
(2006)
187:268-‐
283.
90
significativas, poniendo cada vez más énfasis en generar un ambiente agradable, relajante y con apoyo
constante.
Aunque los elementos simbólicos dispuestos en los estudios clínicos con sustancias psicoactivas
aducen a un cierto grado de ritualización, es difícil afirmar que los tratamientos se conducen
ritualísticamente. Sin embargo, el uso de psicoactivos en entornos clínicos es muy poco representativo
a comparación del consumo con fines terapéuticos que se produce mayoritariamente en ámbitos
influenciados por la medicina tradicional, como son los casos del centro Takiwasi, en Perú, o el centro
integrativa a pacientes que van a tratarse ya sea por padecimientos psiquiátricos o por dependencia a
sustancias. En estos lugares la medicina y las técnicas psicológicas de occidente se combinan con
Realizar un análisis de las prácticas utilizadas en Takiwasi, Nierika y otros centros terapéuticos
del mismo tipo, requeriría todo un trabajo independiente de investigación. Sin embargo, es seguro
afirmar que el uso de símbolos sagrados y la ritualización ceremonial conforman una parte esencial de
los procesos terapéuticos. De acuerdo con la Dra. Anja Presser, investigadora del proyecto RISA
procedimientos rituales pueden ser tan fundamentales para las terapias como lo es la planta
170
Presser,
Anja.
“Entrevista
en
Centro
de
Medicina
Tradicional
Nierika”.
Entrevista
conducida
por
Gabriel
Amezcua,
12
de
mayo
de
2016.
91
simbología y los métodos ceremoniales con el objetivo de producir una experiencia significativa.
las cuales son definidas como “procesos cognitivos para generar sentido de la experiencia psicodélica
e incorporar este sentido dentro de las perspectivas del ser y del mundo del paciente”171. El creciente
número de personas que, como hemos visto en capítulos anteriores, decide viajar a estos centros en
psicoactivas, nos sirve como referente para afirmar que, aunque no en todos los casos, este tipo de
comportamientos rituales. En este sentido, es seguro afirmar que las experiencias místicas
significativas bajo los efectos de sustancias psicoactivas pueden ocurrir en múltiples circunstancias, y
estas pueden ser facilitadas por la utilización de símbolos y por las prácticas ritualizadas a partir de la
noción de lo sagrado. Como se ha mencionado con anterioridad, lo sagrado en este contexto funciona
como la base de una premisa que permea a la mayor parte de las experiencias positivamente valoradas
inducidas por estas, forma una parte esencial de una de las metodologías actuales para abordar el
171
House,
S.
G.
“Common
processes
in
psychedelic-‐induced
psychospiritual
change.
In
M.
J.
Winkelman
&
T.
B.
92
consumo de psicoactivos desde una perspectiva no prohibicionista: La reducción de daños. Las
políticas de reducción de daños se refieren a estrategias y a ideas dirigidas a reducir las consecuencias
negativas asociadas al uso de psicoactivos legales e ilegales172. Aunque las prácticas de reducción de
daños ha sido siempre enfocadas hacia la minimización de los riesgos, también es cierto que el respeto
hacia la sustancia forma parte de sus principios esenciales, generando todo un abanico de
cambio de paradigma estructural hacia los psicoactivos, los cuales dejan de ser agentes contaminantes
para convertirse en agentes terapéuticos por medio de una modificación de las estrategias de sus usos
Pahnke:
“Aunque una experiencia con drogas puedan parecer inmerecida al ser comparada con la disciplina rigurosa que
muchos místicos describen como necesaria, nuestra evidencia sugiere que una cuidadosa preparación y expectativa juegan
una parte sumamente importante, no solamente en el tipo de experiencia conseguida, sino en frutos posteriores de la vida.
La experiencia mística positiva con drogas psiquedélicas no es bajo ninguna circunstancia automática. Pareciera que el
“efecto” de las drogas es una delicada combinación del set y setting psicológico en donde la droga por sí misma funciona
como un agente facilitador y desencadenante, de tal modo que la droga es una condición necesaria pero no suficiente.
Posiblemente el “trabajo” más difícil viene después de la experiencia, la cual por si misma podría proveer de motivación
para esfuerzos futuros por integrar y apreciar lo que se ha aprendido. Al menos que la experiencia sea integrada en la vida
cotidiana del individuo, sólo una memoria permanecerá en lugar del crecimiento de un proceso en despliegue de
renovación que puede ser despertado por la experiencia mística173
los sistema de atención psicointegrativa directamente en los contextos festivos, a través de proyectos
como Zendo o Kosmicare, los cuales se han conformado como reconocidos intentos por agregar a la
172
Principles
of
Harm
Reduction,
Harm
Reduction
Coalition.
Visto
en
línea
el
20
de
mayo
de
2016
en:
[Link]
173
Pahnke,
Walter
N.
Drugs
and
Mysticism.
The
International
Journal
of
Parapsychology,
2010,
vol.
VIII,
no.
2,
Spring
93
reducción de daños novedosas estrategias en donde se combinan los sistemas terapéuticos
voluntarios capacitados para la atención a crisis o experiencias difíciles ocasionadas por sustancias
largo plazo174 . Aunque los participantes en estos proyectos admiten que es cada vez mayor la
recreativas, también es posible notar avances a partir de la introducción de este tipo de modelos de
atención psiquedélica, capaces de generar una revaloración del consumo de estas sustancias en
ambientes festivos y la posibilidad de vivir experiencias significativas que van más allá de los
puramente lúdico a través del cuidado específico del setting y la utilización de técnicas
psicointegrativas. Este tipo de iniciativas forman indudablemente parte de las crecientes percepciones
del ámbito festivo como un espacio en donde la implementación de dinámicas rituales y la reducción
Este trabajo, pues, abre las puertas a nuevas reflexiones que además de cuestionar los
convergencia entre los conocimientos científicos, los análisis culturales, los saberes tradicionales y las
políticas públicas adaptadas a la realidad del consumo en la modernidad. Por medio de esto las
174
Doyle,
Brandy.
A
model
for
working
with
difficult
psychedelic
experiences
at
events.
MAPS
Bulletin
Vol.
11,
No.
2.
Octubre 2001.
94
políticas podrán estar cada vez más encaminadas a atender el problema del consumo de drogas como
un asunto de salud, informando sobre las maneras de utilizar a las sustancias disminuyendo su
peligrosidad, mientras que los estudios clínicos y antropológicos podrán ser capaces de analizar y
reportar las estrategias en donde convergen exitosamente la medicina moderna y la tradicional para
trabajar sobre los consumos problemáticos y comprender de mejor manera los potenciales médicos de
este tipo de sustancias. Así mismo, es bien conocido por el autor del presente trabajo que
investigaciones como esta representan apenas los primeros esfuerzos por comprender de una manera
más extensiva el fenómeno de los psicoactivos y su función a nivel social. Es importante recalcar que
no se pretende descalificar que existen múltiples maneras de usar a estas sustancias, y que muchas de
estas han sido históricamente dañinas para el individuo y la comunidad que le rodea. Sin embargo, tal
vez por medio de análisis más profundos sobre el fenómeno del consumo de sustancias psicoactivas,
algún día las ciencias sociales y médicas puedan poner mayor atención sobre aquellos usos que son
capaces de amplificar los beneficios de la experiencia modulada a través de la eficacia simbólica, las
95
Bibliografía
Abrahams, R.D. The language of festivals: Celebrating the economy. En V. Turner (ed.),
“Celebration: Studies in Festivity and Ritual”, DC: Smithsonian Institution Press, 1982, 161-177
pp.
Aguirre, José Carlos (ed.) Cartografías de la Experiencia Enteogénica. Ediciones Amargord: Madrid
2007.
Allegro, John M. The Sacred Mushroom and the Cross. Gnostic Media Research & Publishing: 2009.
Becker, Howard S. Outsiders: Studies in the Sociology of Deviance.. New York: The Free Press,
1963.
Bell, Catherine. Ritual Theory, Ritual Practice. Oxford University Press: 1992.
96
Bilbao, Alejandro. “Sujeto, drogas y sociedad” Psicoperspectivas, vol. II, núm. 1, 2003, 35-52 pp.
Bourgois, Phillipe & Schonberg, Jeffrey. Righteous Dopefiend. University of California Press, 2009.
Browne, Ray B. Rituals and Ceremonies in Popular Culture. Bowling Green University Popular
Press, 1980.
Cañas, José Luis. “Antropología de las Adicciones: Psicoterapia y Rehumanización”, S.L. Dykinson,
2004.
Comas, Juan. “Influencia indígena en la medicina hipocrática en la Nueva España del siglo XVI”,
América Indígena, 14, 1954, 327-361 pp.
Corbett, L. The religious function of the psyche. New York, NY: Routledge, 1996.
Coult, Allan, Psychedelic Anthropology: The Study Of Man Through The Manifestation Of The Mind.
Dorrance & Company, 1977.
Chaumeil, J. P. (1993) Las Plantas-Maestro y sus Discipulos. Curanderismo del Amazonas. Revista
Takiwasi: Usos y Abusos de Substancias Psicoactivas y Estados de Conciencia, 2(1), 2001, 29-
43 pp.
De Rios, Marlene D. Translating Peruvian Healing Practices Into Counseling Techniques. Shaman’s
Drum Journal. 9:21, 2002.
Dilthey, Wilhelm, Fragments for a Poetics, en “Selected Works”, vol. 5, ed. Rudolf Makkreel y
Frithjof Rodi. Princeton University Press, 1996
Douglas, Mary. Purity and Danger: An Analysis of Concepts of Polution and Taboo. Harmandsworth,
Eng.: Pelican, 1970.
Douglas, Mary. “The Healing Rite: Review of V.W. Turner’s The Forest of Symbols and The Drums of
Affliction”. Man, 5:2. Junio 1970
97
Doyle, Brandy. A model for working with difficult psychedelic experiences at events. MAPS Bulletin
Vol. 11, No. 2. Octubre 2001
Durkheim, Emile. The elementary forms of the religious life. Trans. Joseph Ward Swain. New York:
Collier Books, 1961, p. 226-228.
Encuesta Nacional de Adicciones 2011, Comisión Nacional contra las Adicciones, México, 2011 [en
línea] URL.
[Link] (consulta 21 de
noviembre, 2015).
Epele, María. “Sujetar por la herida: Una etnografía sobre drogas, pobreza y salud”. Paidós Tramas
Sociales, 2010.
Falassi, A. (Ed.) Time Out of Time: Essays on the Festival. Albuquerque: University of New Mexico
Press, 1987.
Feraca, Stephen E. Wakinyan: Lakota religion in the Twentieth Century. University of Nebraska
Press. 1998, p. 24-25
Fernández Labastida, Francisco. Wilhelm Dilthey, en Enciclopedia Philosophica, 2009. [en línea].
URL.
[Link] (consulta 24 de Agosto 2015).
Foster, Charles. Wired with God?: The biology of the spiritual experience. Hodder & Stoughton,
2010.
Fotiou, Evgenia. From medicine men to day trippers: Shamanic Tourism in Iquitos, Perú. PhD dis.,
University of Winsconsin, 2010.
Gavanas, Anna. Grasping Communitas. Ethnos, Vol. 73:1, 2008: 127-133 pp.
Geertz, C. (Ed.) The Interpretation of Cultures: Selected Essays. New York: Basic Books, 1973.
Geist, Ingrid. Ritual como sintagmática del Sentido. deSignis v.9. Barcelona: Gedisa, 2003
98
Gómez-Jarabo, G y Bouso, J.C. Psicodélicos drogas de diseño. En Gómez- Jarabo, G.(ed.).
“Farmacología de la conducta. Manual básico para psicoterapeutas y clínicos”. Madrid: Síntesis,
S.A, 1997.
Griffiths, R.R., Richards W.A., McCann, U., Jesse R. Psilocybin can occasion mystical-type
experiences having substantial and sustained personal meaning and spiritual significance. En
Psychopharmacology (2006) 187:268-283 pp.
Grof, C., & Grof, S. Spiritual emergency: Understanding and treatment of transpersonal crises, Re-
Vision, 8(7), 1986.
Grof, Christina y Stanislav. La tormentosa búsqueda del Ser. La liebre de marzo: Barcelona, 1990.
Habel, Norman, O'Donoghue, Michael and Maddox, Marion, Myth, ritual and the sacred. Introducing
the phenomena of religión. University of South Australia: 1993.
Hofmann, Albert. “Meeting with Aldous Huxley”, traducción por Ott, J en LSD: My Problem Child,
1980.
Idinopulos, T.A. & Yonan E.A. Religion and Reductionism: Essays on Eliade, Segal and the
challenges of social sciences for the study of religion. E.J. Brill: 1994.
International Drug Evaluation & Classification Program (DECP), 2000-2016 [en línea] URL:
[Link] (consulta 19 de diciembre 2015).
Jellinek, E. M. “Sociology and the Problems of Alcohol: An Introductory Note.” Quarterly Journal of
Studies on Alcohol, 1943, 4: 399-401.
Jünger, E. Annäherungen: Drogen und Rausch. Stuttgart, Germany: Ernst Klett Verlag, 1970.
Khantzian, Edward J., Affects and Addictive Suffering: A clinical perspective. En “Human Feelings:
Explorations in Affect Development and Meaning”, Steven L. Ablon & Daniel P. Brown (ed.).
Analytic Press, 1993.
Krippner, Stanley. Estados alterados de conciencia. En “La Experiencia Mística”, ed. John White.
Editorial Kairos, Barcelona 1980, p. 24-27.
99
Labate, Beatriz C., Anderson, Brian & Jungaberle, Henrik. “Ritual ayahuasca use and health: An
interview with Jacques Mabit”, en The internationalization of ayahuasca, ed. Labate, Beatriz C.
& Jungaberle, Henrik
Leary T., Metzner R., Alpert R., The psychedelic experience: A manual based on the Tibetan Book of
the Dead. Citadel Press, 1995.
Leary, T., Metzner, R., Alpert, R.. The Psychedelic Experience. Citadel Underground, 2000.
Lindesmith A.R., “The Addict and the Law” Bloomington: Indiana University Press, 1965.
Marlene Dobkin de Rios, Oscar Janiger, “LSD, spirituality and the creative process” Park Street
Press, 2003
Maroukis, Thomas C. The peyote road: Religious freedom and the Native American Church.
University of Oklahoma Press. 2010
Masters R. & Houston, J. LSD: Los Secretos de la Experiencia Psicodélica. Editorial Bruguera:
Barcelona, 1974.
Melechi, Antonio. The ecstasy of dissapearance. En Rave off: Politics and deviance in contemporary
your culture. Editado por S. Redhead, 1993.
Metzner, Ralph. "Letter from Ralph Metzner". Newsletter of the Multidisciplinary Association for
Psychedelic Studies MAPS 4 (1), 1993 [en línea] URL:
[Link] (consulta 12 de marzo, 2016)
Metzner, Ralph. Ayahuasca: Human Consciousness and the Spirits of Nature. Park Street Press, 1999.
Miller, Richard J. Drugged: The Science and Culture behind Psyschotropic Drugs. Oxford University
Press, 2014.
100
Myerhoff Barbara. Peyote Hunt: The Sacred Journy of the Huichol Indians. Cornell University, 1974.
Paper, Jordan. The Mystic Experience: A Descriptive and Comparative Analysis. Albany: State
University of New York Press, 2004.
Pahnke, Walter N. Drugs and mysticism. International Journal of Parapsychology, 8 (2): 1966
Pahnke, Walter N. LSD and Religious Experience. Symposium de Wesleyan University, Marzo 1967.
Perlongher, Nestor. “Antropología del éxtasis: cuerpo mítico, cuerpo sin órganos”. Revista Sociedad.
Facultad de Ciencias Sociales. UBA Nº 23. 2004.
Perrin, Michel. Enfoque antropológico sobre las drogas, en “Takiwasi” nº1, 1992. 31-53 pp.
Perry, Elizabeth. Transformational Festivals: Where Ecstatic Spirit and Sonic Celebration Unite.
Redefine. Redefine Media LLC, Junio 18, 2013.
Presser, Anja. “Treating substance dependencies with psychoactives: A theoretical and qualitative
empirical study on therapeutic uses of ayahuasca” (Tesis doctoral, Facultad de Medicina de la
Universidad de Heidelberg), 2012.
Revonsuo, A., Kallio, S., & Sikka, P. What is an altered state of consciousness? Philosophical
Psychology, 22(2): 2009, 187–204 pp.
Ricouer, Paul. Respuesta a José Ma. Rubio Ferreres, en “Paul Ricouer: Los caminos de la
interpetación: Symposium internacional sobre el pensamiento filosófico de Paul Ricoeur.” Eds.
Tomás Calvo Martinez & Remedios Avila. Anthropos. 1991.
Ries, Julien. El sentido de lo sagrado en las culturas y en las religiones. Edición Azul S.C.P., 2008
Rodríguez-Grandjean, Pablo. Experiencia, tradición, historicidad en Gadamer. 3 pp. [en línea] URL.
[Link] (consulta 16 de diciembre, 2015).
101
Rubin, Vera (Ed.), Cannabis and Culture. Mouton Publishers, La Haya-París, 1975.
Ruck C., Bigwood J., Staples D., Ott J. & Wasson G., “Entheogens”, The Journal of Psychedelic
Drugs, Vol. 11(1-2) Jan-Jun, 1979.
Schilling, C. & Mellor P. A. Durkheim, Morality and Modernity: Collective Effervescence, Homo
Duplex and the Sources of Moral Act. In: British Journal of Sociology, vol. 49, No. 2, 1998,
193-209 pp
St. John, Graham. Rave, culture and religion. Routledge. New York, NY. 2004.
St.
John,
Graham,
Trance
Tribes
and
Dance
Vibes:
Victor
Turner
and
Trance
Dance
Culture.
En
“Victor
Turner
and
Contemporary
Cultural
Performance”,
Berghahn,
2008.
Tatarsky, Andrew. Harm Reduction Psychotherapy: A new treatment for drug and alcohol problems.
UK. Rowman & Littlefield, 2007.
Turner, Victor. La selva de los símbolos: aspectos del ritual ndembu. Madrid. Siglo XXI de España
Editores.
Turner, Victor. Dramas sociales y metáforas rituales. Ithaca, Cornell University Press: 1974, 23-59
pp.
Turner Victor. Liminal to Liminoid. The Rice University Studies, Vol. 60, No. 3, 1974, 60-61 pp.
Wasson RG, Kramrisch SK, Ott J, Ruck CAP. Persephone’s Quest. Yale University Press: 1992.
Watts, Alan. Psychedelics and religious experience. En Bernard Aaronson y Humphrey Osmond
(Comps.), “Psychedelics: Uses and Implications of Hallucinogenic Drugs”, New York: Anchor
Books, 1968.
102
Winkelman, M. J. Psychointegrator plants: Their roles in human culture, consciousness, and health.
En M. Winkelman & W. Andritzky (Eds.), Jahrbuch für transkulturelle Medizin und
Psychotherapie, 1996 (Vol. 6, pp. 9-54). Berlin: Verlag für Wissenschaft und Bildung.
World Drug Report 2015, United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC), 2015 [en línea]
URL.
[Link] (consulta 22 de
noviembre, 2015).
Zigler, Ronald. The Educational Prophecies of Aldous Huxley: The Visionary Legacy of Brave New
World. Routledge, NY, 2015
Zoja, Luigi. Drugs, Addiction & Initiation: The Modern Search for Ritual, Sigo Press. Boston, 1989,
p. 93.
103