¿Qué es y de qué se encarga la
contabilidad tributaria?
Al formar una empresa, se adquieren deberes que se deben cumplir como parte
de las obligaciones legales en relación con lo dispuesto por las autoridades. Uno
de estos requerimientos es el pago de impuestos, por lo que la contabilidad
tributaria se posiciona como una actividad fundamental para la sostenibilidad de
la organización.
Pero ¿de qué se trata esta disciplina y cómo se diferencia de la contabilidad
financiera? A continuación, todos los detalles.
Contabilidad tributaria: qué es y cuál es su objeto de trabajo
Es una actividad que pertenece a la ciencia contable y comprende todos los
procesos -acciones, decisiones, tareas- vinculados con administrar los
compromisos fiscales.
Una empresa, en cualquier parte del mundo, está inserta en un entorno tributario,
contexto donde el negocio establece su actividad comercial. Por ende, debe
seguir con los parámetros previamente establecidos por las autoridades.
Para lograrlo, la contabilidad tributaria registra todas las transacciones y
movimientos (en detalle y con rigurosidad) de las organizaciones, tomando en
cuenta las normativas estatales y las condiciones financieras de la empresa.
El objetivo de la contabilidad tributaria se cumple mediante una serie de
acciones, como, por ejemplo:
● Establecer los impuestos a pagar, estudiando la legislación tributaria del país.
● Ajustar estados financieros.
● Mantener los libros contables y fiscales actualizados.
● Crear presupuestos y proyecciones de las salidas de recursos financieros en
el aspecto tributario.
● Explicar de forma pertinente los orígenes de los cambios en el patrimonio,
estado de resultados y fondos en materia fiscal.
● Establecer los lineamientos de la estrategia fiscal de empresas y personas
naturales.
● Timbrar documentos.
● Cuantificar el valor tributario del negocio.
¿En qué se diferencia con la contabilidad financiera?
Existen varias diferencias entre la contabilidad tributaria y financiera. La principal
tiene que ver con las entidades y las normas que cada ciencia se encarga de
estudiar.
Mientras que la tributaria genera información acerca de organismos estatales,
como el Servicio de Impuestos Internos (SII), la financiera organiza sus
actividades en torno a accionistas, colaboradores, proveedores, entidades
bancarias, entre otros usuarios.
Por otra parte, la contabilidad financiera se organiza bajo reglas financieras
emitidas, ya sea internacionales o nacionales (como las NIC y NIIF); la tributaria,
en cambio, ocupa las normas dictaminadas en las leyes fiscales de cada Estado.
¿Cómo gestionar la contabilidad tributaria?
Cuando se requiere ejecutar el objetivo de la contabilidad tributaria no se puede
desconocer la gran ayuda que proporcionan las herramientas digitales.
Un sistema de contabilidad digital, como el de Transtecnia, te permite estar
informado de cualquier irregularidad o eventualidad tributaria a tiempo, minimizar
la aparición de errores en la carga de datos, mejorar la toma de decisiones,
resguardar documentos, verificar tu condición como contribuyente, garantizando
el pago de impuestos como el IVA, Impuesto Único, Renta, entre otros.
Ahora que sabes aspectos importantes de la contabilidad tributaria, qué es y las
principales diferencias con la financiera, no dejes de administrar esta importante
área con un sistema de contabilidad digital.
En Transtecnia tenemos todo lo necesario para potenciar esta actividad y
ayudarte a contar con actividades comerciales debidamente reguladas por la ley
tributaria vigente.