UNIVERSIDAD NACIONAL DE LOJA
FACULTAD: JURÍDICA SOCIAL Y ADMINISTRATIVA
TAREA #1
NOMBRE: DANNY CALDERON REYES
CURSO: 3ero “A’’
FECHA: 23-07-2023
ASIGNATURA: DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL
TEMA: LA ACCIÓN DE PROTECCIÓN DESDE LA JURISPRUDENCIA
CONSTITUCIONAL.
INTRODUCCIÓN
En el presente ensayo se realizará un énfasis sobre lo que corresponde a “La acción de
protección desde la jurisprudencia constitucional”, mismo que da inicio con incorporación en
la constitución de Montecristi del 2008, en donde la acción de protección se incorporó como
una garantía constitucional con el fin de tutelar de modo directo y eficaz los derechos
constitucionales de las personas, en donde estas deben tener un procedimiento sencillo, rápido
y eficaz.
Por ende, Ramiro Ávila Santamaria define a la acción de protección como “la reparación
integral de la violación de derechos provenientes de la autoridad pública o particulares”.
DESARROLLO
Ahora bien, durante los últimos años estas acciones de protección han sido negadas por los
juzgadores debido a que no se cumplían los requisitos que se establecen en la LOGJCC, puesto
que la vulneración alegada no correspondía a un derecho constitucional.
Dicha acción procede únicamente cuando existe una vulneración de derechos constitucionales,
pese a eso en la practica de la misma se observa una delimitación debido a que en muchas
ocasiones esta acción de protección no esta tan clara, por lo tanto, ocasiona un sinnúmero de
problemas debido al mal uso de la misma, en los usuarios y operadores de justicia.
Por lo tanto, se ha determinado en la jurisprudencia constitucional que esta acción de protección
no pueda desprender una acción, en la que se pueda escoger como vía frente a cualquier
vulneración de derecho, con esto la Corte Constitucional no solo esta delimitando el alcance de
esta acción sino también la competencia de los jueces constitucionales, en ese sentido los jueces
al momento de conocer una demanda de acción de protección, lo primero que deban hacer es
verificar si aquella demanda trate sobre un tema de constitucionalidad y no de conflicto de mera
legalidad o de justicia ordinaria.
Será el juez quien de manera motivada y argumentada determine si el acto o omisión
demandado deba o no ser conocido por la justicia constitucional o por la justicia ordenaría, ya
que es responsabilidad del mismo que esta acción de protección no sea desnaturalizada y por
ende presentada de una manera abusiva o equivocada debido a que esto entorpecería a la justicia
así mismo perjudicando a las partes procesales.
En algunas sentencias los jueces resuelven asuntos de mera legalidad en la acción de protección
ocasionando una desnaturalización de la garantía jurisdiccional, provocando una vulneración
de derechos al debido proceso y a la tutela judicial efectiva. En consecuencia, esta
responsabilidad recae tanto en el juez como en las partes procesales ya que de ambos depende
que la acción de protección se cumpla de manera correcta.
Entonces para distinguir el limite entre la legalidad y la constitucionalidad de un derecho seria
mediante la distinción de las diferentes facetas que tiene un derecho como tal. Los jueces
constitucionales a través de sus sentencias son quienes tienen la responsabilidad de definir en
los casos y de modo argumentado si es que en estos se vulnera derechos constitucionales o
derechos pertenecientes a la justicia ordinaria. Es decir, los jueces son los que establecen el
limite entre legalidad y constitucionalidad en cada caso.
La acción de protección no tiene por objeto absorber la justicia ordinaria, tampoco constituye
un mecanismo de superposición o reemplazo de las instancias judiciales ordinarias, ya que esto
llevaría a un desconocimiento de la estructura judicial. Estos acontecimientos no son una
novedad, ya que, si acudimos a la jurisprudencia internacional como la de Colombia, la cual
establece:
• Que la acción de protección no es un medio alternativo de justicia, ni es un medio de
reemplazo de las acciones judiciales ordinarias, puesto esto conllevaría al
desconocimiento de la estructura judicial del estado.
• No puede ser utilizada con el fin de evitar la justicia ordinaria.
• No se trata de una jerarquización, es decir no trata de superponerse o reemplazarse.
El mal uso de la acción de protección ha traído consigo propuestas de restricción de la misma
mediante una reforma constitucional, este mal uso se ha visto reflejado en los abusos por parte
de los abogados/as los cuales prefieren presentar sus carsos por vía constitucional, debido a que
lo consideran como un medio más rápido para la obtención de justicia.
Estos abusos perjudican tanto al sistema de justicia como a los usuarios, por ende, la
responsabilidad recae más sobre los jueces ya que estos son los que determinan estas
controversias en los diferentes casos. Es así que se considera que los más real y efectivo es
abordar el problema desde los jueces; que sean ellos en virtud de sus potestades y facultades,
ejerzan como verdaderos defensores de las garantías jurisdiccionales. (Benavides Ordoñez &
Escudero Soliz, 2013)
CONCLUSIÓN
Es así que los jueces deben garantizar la no desnaturalización de estas acciones mediante la
aplicación de sus facultades correlativas y coercitivas para un mejor control de estas acciones
de protección, ya que es inaceptable que no distingan el limite entre lo ordinario y lo
constitucional y permitan la litigación. Ante estas malas decisiones, los más perjudicados serán
los ciudadanos que buscan justicia.
En ese sentido lo que se busca es que los usuarios operadores de justicia y abogados tengan mas
claro y definido, cuando y frente a que circunstancias procede una acción de protección,
estableciente un correcto limite entre la legalidad y la constitucionalidad del derecho vulnerado
para así garantizar un correcto amparo de los derechos reconocidos en la Constitución
ecuatoriana.
Bibliografía
Benavides Ordoñez, J., & Escudero Soliz, J. (2013). La acción de proteccion desde la jurisprudencia
constitucional. En MANUEL DE JUSTICIA CONSTITUCIONAL ECUATORIANA (págs. 111-
136). QUITO: CENTRO DE ESTUDIOS Y DIFUSIÓN DE DERECHO
CONSTITUCIONAL.