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Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. San Salvador, a las once horas del da veintids de junio de dos mil once. El presente proceso de inconstitucionalidad ha sido promovido por los ciudadanos Jos Arturo Tovar Peel y Eduardo Salvador Escobar Castillo, para que en sentencia definitiva este Tribunal declare la inconstitucionalidad, por vicio en su contenido, de los arts. 307, 321, 322 y 324 del Cdigo Electoral (CE), emitido mediante el D. L. n 417, de 14-XII-1992, publicado en el D. O. n 16, tomo n 318, correspondiente al 25-I-1993, por la supuesta vulneracin de los arts. 2, 3, 18, 73 ord. 2, 83 y 85 Cn. Las disposiciones impugnadas prescriben:
Art. 307. Contra las resoluciones de los Organismos Electorales se podrn interponer los siguientes recursos: 1) Revocatoria; 2) Revisin; 3) Apelacin; y 4) Nulidad. --- Los recursos podrn ser interpuestos en su caso, nicamente por los representantes legales de los Partidos Polticos y Coaliciones contendientes, los Delegados Especiales de los Partidos Polticos en organizacin, o por medio de sus respectivos apoderados judiciales, el Fiscal Electoral, el Fiscal General de la Repblica, el Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos y los Representantes Departamentales de cada Partido Poltico o Coalicin debidamente acreditados ante los Organismos Electorales. --- As mismo el ciudadano cuando se vea afectado en sus derechos por resoluciones o providencias del Registro Electoral, podr interponer los recursos en forma personal o por medio de apoderado. Art. 321. Todo Partido Poltico o Coalicin contendiente, puede por medio de su Representante Legal o Apoderado Judicial, pedir por escrito al Organismo Electoral que est conociendo, la declaratoria de nulidad de la inscripcin de un candidato. El escrito en que conste dicha peticin, deber presentarse dentro del plazo de tres das contados a partir del da siguiente de la notificacin respectiva y deber contener los motivos en que se fundamenta la solicitud. --- Recibida la solicitud de nulidad, deber admitirse dentro de las cuarenta y ocho horas posteriores a su presentacin; de la misma se mandarn a or dentro de tercero da al Partido Poltico o Coalicin postulante, por medio de su Representante Legal y conteste o no, se abrirn a prueba las diligencias por el trmino de cuatro das. Concluido el trmino probatorio se pronunciar resolucin dentro de los tres das siguientes. --- En el caso de las planillas de Diputados solo proceder la nulidad, cuando ms de una tercera parte de la respectiva planilla adoleciere de nulidad y no fueren sustituidos. El partido har la sustitucin correspondiente dentro de las 48 horas siguientes de notificada la resolucin de nulidad. Caso que no lo hiciere, el Tribunal de oficio ascender al candidato en su orden de precedencia y as sucesivamente. --Contra este fallo, se admitir Recurso de Revisin, el cual deber tramitarse segn lo prescrito en este Cdigo. --- El Organismo que conoce podr recabar de oficio las pruebas que estime convenientes. Art. 322. El Recurso de Nulidad de una eleccin, slo podr interponerse ante el Tribunal por los Representantes Legales o los Apoderados Judiciales de los Partidos Polticos o Coaliciones contendientes, dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes de haberse llevado a cabo la eleccin. --- En el escrito por medio del cual se interpone el recurso, debern expresarse todas las circunstancias, hechos o motivos en que se fundamenta la peticin de nulidad, ofreciendo adems presentar las pruebas pertinentes. De dicho escrito se acompaarn tantas copias como Partidos Polticos o Coaliciones contendientes hubiesen, ms una. --- Interpuesto
el recurso, se admitir inmediatamente y del mismo se mandar or dentro de las veinticuatro horas a cada uno de los Representantes Legales de los Partidos Polticos o Coaliciones contendientes, exceptuando al que ha recurrido, as como al Fiscal Electoral, Fiscal General de la Repblica, y contesten o no, dentro de las veinticuatro horas siguientes se abrirn a prueba por el trmino de tres das las respectivas diligencias. --- Dentro de las veinticuatro horas siguientes a la conclusin del trmino probatorio, se pronunciar el fallo correspondiente, contra el cual no se admitir ningn Recurso. --- El Partido Poltico o Coalicin que haya recurrido, podr aportar al igual que los dems, la prueba que consideren pertinente. En el caso de la prueba testimonial, podrn presentarse hasta un mximo de tres testigos. La prueba testimonial por si sola, no ser suficiente para declarar la nulidad solicitada. --- El Organismo podr recabar de oficio la prueba que estime conveniente. Art. 324.- El Recurso de Nulidad de Escrutinio Definitivo, slo podr interponerse ante el Tribunal, por los Partidos Polticos o Coaliciones contendientes: 1) Por falta de notificacin a los Partidos Polticos o Coaliciones contendientes del lugar, da y hora de dicho escrutinio; 2) Por no haberse cumplido con el procedimiento previamente establecido en este Cdigo. 3) Por falsedad de los datos o resultados consignados en las actas y documentos que sirvieron como base para el escrutinio final y que variaron el resultado de la eleccin. --- El recurso ser interpuesto por medio de sus Representantes Legales, dentro de los tres das siguientes al de haberse notificado y se aplicar el procedimiento, trminos y dems condiciones establecidas en el artculo 322 de este Cdigo. --- Cuando se declare improcedente el Recurso de Nulidad, se aplicar lo dispuesto en los artculos 265 y 266 de este Cdigo.
Han intervenido en el proceso, adems de los demandantes, la Asamblea Legislativa y el Fiscal General de la Repblica. Analizados los argumentos, y considerando: I. Previo a resolver en el fondo sobre la constitucionalidad de la demanda sobre los arts. 307, 321, 322 y 324 del Cdigo Electoral (CE), se hacen las siguientes consideraciones: 1. La Asamblea Legislativa emiti una reforma transitoria de los arts. 12 y 14 de la Ley Orgnica Judicial (LOJ) mediante el D. L. n 743, de 2-VI-2011, publicado en el Diario Oficial n 102, tomo n 391, de 2-VI-2011, el cual entre otras cosas modifica el nmero de votos exigido para adoptar sentencias de inconstitucionalidad. Dicha reforma modific el art. 14 de la LOJ en el sentido siguiente: La Sala de lo Constitucional en los procesos de inconstitucionalidad de leyes, decretos o reglamentos, o en las controversias y causas a que se refieren los artculos 138 y 182, atribucin sptima, ambos de la Constitucin, para pronunciar sentencia, sea sta interlocutoria o definitiva, necesitar la conformidad de cinco votos. En los procesos de Amparo o de Habeas Corpus, para dictar sentencia definitiva o interlocutoria, necesitar por los menos tres votos conformes. En ese sentido, el mencionado decreto establece un nmero de 5 votos de 5 posibles para emitir sentencia de inconstitucionalidad. 2. Al respecto, resulta pertinente traer a colacin que en providencias de fecha 6-VI-2011, pronunciadas en las Incs. 15-2011 y 38-2011, se estableci que la aludida reforma fue aprobada
con dispensa de trmite sin que para ello existiera motivo alguno de carcter urgente que justificara dicho proceder. En efecto, del contenido de las disposiciones reformadas no se deduce justificacin alguna para habilitar la dispensa de trmite y de la consecuente omisin de los legisladores de garantizar la deliberacin y discusin del Decreto Legislativo correspondiente, que son propias del actuar democrtico del Parlamento segn nuestra Constitucin. En ese sentido, desde la perspectiva constitucional, no se justifica la aprobacin del mismo, ya que, de acuerdo con lo prescrito en el art. 135 Cn., los proyectos de ley deben ser sometidos a libre debate, una vez aprobados los dictmenes favorables; situacin que no aconteci en el presente caso. Y ello constituye una infraccin constitucional por vicio de forma; consecuentemente, debe declararse la inaplicabilidad del art. 14 de la LOJ reformado por el relacionado decreto legislativo en el presente proceso de inconstitucionalidad. 3. De igual modo, se precis en la referida jurisprudencia que la reforma al art. 14 de la LOJ tambin incurre en el vicio de contenido consistente en vulneracin de los arts. 186 inc. 3 Cn., por obstaculizar los principios de colegialidad y de deliberacin que caracterizan la toma de decisiones de la Sala, y 2 inc. 1 y 182 atrib. 5 Cn., por vulnerar el derecho de toda persona a obtener una resolucin de fondo, motivada, congruente y en un plazo razonable, como manifestacin del derecho a la proteccin jurisdiccional. Por tales motivos, aquella disposicin tambin debe declararse inaplicable en el presente caso conforme al art. 185 Cn. 4. A. La consecuencia de la declaratoria de inaplicabilidad de la reforma al art. 14 de la LOJ se circunscribe a dejar sin efecto dicha normativa para el caso concreto (art. 77-D de la L. Pr. Cn.), precisamente, en relacin con la exigencia de cinco votos conformes para pronunciar interlocutoria o sentencia en los procesos de inconstitucionalidad. Lo anterior suscita la necesidad de determinar cul es, entonces, la normativa que deber aplicarse en el presente caso. B. As, a la Sala de lo Constitucional se le reconoce una capacidad de innovacin y autonoma procesal, por la cual se encuentra facultada para suplir las lagunas existentes y efectuar la acomodacin de los procesos mediante la aplicacin directa de la Constitucin a las demandas que cada derecho o disposicin constitucional reporta para su adecuada y real proteccin (Sentencia de 4-III-2011, pronunciada en el proceso de Amp. 934-2007). Por tanto, la facultad de no aplicar habilita a este Tribunal para adoptar la presente sentencia con mayora calificada de cuatro votos que establece el art. 14 inc. 1 de la LOJ, contenido en el D. L. n 123, publicado en el D. O. n 115, tomo n 283, de 20-VI-1984, segn el
cual: Art. 14.- La Sala de lo Constitucional en los procesos de inconstitucionalidad de leyes, decretos o reglamentos, o en las controversias y causas a que se refieren los artculos 138 y 182, atribucin sptima, ambos de la Constitucin, para pronunciar sentencia, sea sta interlocutoria o definitiva, necesitar por lo menos cuatro votos conformes. En los procesos de Amparo o de Hbeas Corpus, para dictar sentencia definitiva o interlocutoria, necesitar por lo menos tres votos conformes (resaltado suplido). II. En el trmite del proceso, los intervinientes expusieron lo siguiente: 1. A. Los demandantes argumentaron la supuesta violacin al art. 3 Cn., y precisaron que una de las dimensiones de ste la igualdad en la formulacin de la ley, resulta vulnerada por las disposiciones que impugnan. Luego de citar varias sentencias de esta Sala relacionadas con el principio de igualdad, manifestaron que, al formular la ley, el Legislador introduce en la legislacin secundaria diferenciaciones o tratamientos iguales, tanto entre personas como entre situaciones, pero ello debe sustentarse en la premisa de razn suficiente, para la cual el legislador debe de tomar en consideracin: 1. La existencia de igualdades y desigualdades. 2. El grado de relevancia de las desigualdades. Asimismo, sostuvieron que la igualdad ante la ley pretende que las diferencias irrelevantes no se conviertan en obstculo para el goce y ejercicio de los derechos y garantas constitucionales, pero que las divergencias relevantes s deben ser objeto de diferenciacin ante la ley, y por lo tanto, es vlida la exclusin de situaciones o personas a la hora de formular una ley. As, al introducir las valoraciones anteriores al momento de establecer una diferenciacin en la formulacin de la ley, el legislador cumple con el requisito relativo a la razn suficiente, porque se atiende la relevancia de las divergencias. En relacin con el objeto de control, los demandantes expresaron que en las disposiciones impugnadas se excluye a los ciudadanos de la opcin de presentar los recursos que el CE establece, excepto en lo referente al registro electoral. Tambin precisaron que como manifestacin de la diferenciacin o limitacin legal, se deben tomar en cuenta las expresiones nicamente y todo, que son utilizadas en los arts. 307 y 321 del CE; y el trmino slo, en los arts. 322 y 324 del CE. As, consideraron que los preceptos cuestionados contienen una diferenciacin arbitraria, la cual se configura al no observar la razonabilidad para la diferenciacin y se materializa en la
exclusin de la opcin ciudadana para presentar los recursos por el cuerpo legal establecidos, excepto en lo referente al registro electoral. Dentro de las posibles razones en que se sustentaba la diferenciacin prevista en las disposiciones objeto de control para justificar su constitucionalidad, los demandantes -en un primer trmino- consideraron que no poda alegarse el art. 85 inc. 2 Cn., pues en su opinin dicho artculo claramente hace alusin a la representacin del pueblo dentro del gobierno, lo que no significa que los partidos polticos renan para s el monopolio del ejercicio de los derechos, garantas o principios establecidos o reconocidos por la Constitucin o en este caso por la ley electoral, sino que simplemente establece que la representacin del pueblo dentro del Gobierno se ejerce a travs de los partidos polticos, es decir, que slo sirven de vehculo para acceder a ejercer el poder gubernamental. En segundo lugar, estimaron que no poda esgrimirse una diferencia en la calidad de las ideas y opiniones de la ciudadana con respecto a la de los partidos polticos, ya que dentro de la sociedad existen organizaciones profesionales y ciudadanos con la suficiente preparacin jurdico-poltica para poder emitir opinin razonada y acertada sobre temas electorales, y creer lo contrario es adjudicarle a los partidos polticos el monopolio de la verdad. Agregaron que es necesario recordar que el sistema poltico establecido por la Constitucin es pluralista, tanto en su manifestacin ideolgica como poltica, por lo que pensar que slo los partidos polticos representan la totalidad de ideas de la sociedad, es atentar contra el pluralismo ideolgico. En tercer lugar, argumentaron que si la diferenciacin mencionada se instaur en el CE, porque el Ministerio Pblico es el encargado de velar por los intereses del Estado y de la sociedad, hay que considerar que dicho Ministerio, al igual que los partidos polticos, no agota los cauces de expresin de la sociedad y mucho menos rene para s la variedad de opiniones e ideas. En cuarto lugar, apuntaron que la diferenciacin contemplada en las disposiciones controvertidas no puede justificarse tampoco por la naturaleza de la materia regulada, ya que el sufragio ha sido definido por esta Sala como el derecho de todo ciudadano de participar en la estructuracin y actividad del poder concurriendo a la formacin de la voluntad colectiva, ya sea para elegir a los titulares de los cargos electivos, o bien para tomar decisiones sobre temas fundamentales que se les consulta (Sentencia de 8-IV-2003, Inc. 28-2002, Considerando III 1).
Ahora bien, los demandantes consideraron que la formacin de la voluntad colectiva que se consigue a travs del sufragio, no debe verse en abstracto, ms bien debe pensarse como parte fundamental de un proceso electoral, y por ello, la formacin de la voluntad colectiva no puede circunscribirse nicamente a la emisin del sufragio, sino que contina latente an despus de la emisin del sufragio, incluso se mantiene hasta que se declaren libres de vicios los resultados electorales obtenidos. En quinto y ltimo lugar, indicaron que, para defender los preceptos objetados, tampoco puede alegarse que slo los partidos polticos y dems sujetos estn legitimados para interponer los recursos respectivos de acuerdo con dichos preceptos, pues no solo ellos pueden ser agraviados por el proceso electoral o por las resoluciones que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) o los dems organismos electorales emitieran. Por el contrario, si la voluntad que se configur va proceso electoral no representa la que se pretendi establecer, por adolecer de algn vicio, no es razonable pensar que los agraviados solo pueden ser los partidos polticos. Ante ello observaron que, en todo caso, el mayor agraviado con una resolucin arbitraria de dicha institucin es aqul que expresa su voluntad colectiva por medio del proceso electoral: el pueblo; precisamente porque cualquier afectacin al proceso le generar perjuicio a la colectividad, inclusive si la resolucin afecta a determinado partido poltico, el afectado siempre ser en ltima instancia la colectividad, ya que los partidos polticos son slo sus representantes. B. En otro motivo de inconstitucionalidad, los demandantes expusieron la supuesta vulneracin al derecho de peticin, y sobre ello sealaron que la vulneracin a este derecho deviene de la violacin de la igualdad ante la ley. Luego, citaron jurisprudencia de esta Sala relativa al derecho de peticin. De forma similar a lo argumentado respecto al principio de igualdad, consideraron que la utilizacin de los trminos nicamente, todo y slo en las disposiciones impugnadas, se convertan en limitaciones al ejercicio del derecho de peticin de dudosa sustentacin. Sin embargo, aadieron que si se limita el derecho de peticin en el CE, el legislador debe basarse en las divergencias relevantes entre los sujetos o situaciones para la diferenciacin. A continuacin al igual que para la vulneracin de la igualdad, examinaron las posibles causas para la limitacin al derecho de peticin.
En primer lugar, con base en el criterio sostenido por esta Sala en la Sentencia de 4-VI1996, Amp. 41-M-96, en cuanto a que el legislador ordinario puede establecer requisitos adicionales para el ejercicio del derecho de peticin, manifestaron que limitar al ciudadano el derecho de peticin establecido en la Constitucin, para el caso en el mbito electoral, por motivos de seguridad o un inters nacional, equivale a atentar contra el mismo soberano; ante resoluciones arbitrarias emanadas del TSE o de los organismos electorales (excepto las referidas al registro electoral) el ciudadano no encontrara el cauce para oponerse legtimamente a dichos hechos. En segundo lugar, especularon que poda justificarse la limitacin al derecho de peticin, si se sostiene que los recursos no son parte del derecho de peticin. Frente a esa posible defensa, afirmaron que los medios de impugnacin son una especie del derecho de peticin, ya que cumplen algunas de las funciones de ste: por un lado, acudir ante los rganos jurisdiccionales de cualquier ndole; y por el otro, la bsqueda de satisfaccin de una pretensin previo el debido proceso. Adems, expresaron que el derecho de peticin, en lo jurisdiccional, encuentra su materializacin en los medios de impugnacin. Por ello, consideraron que s se limit el derecho de peticin ciudadana, pues alegar que los recursos no forman parte del derecho de peticin carece de sustento doctrinario y jurdico. La existencia de este derecho -concluyeron- sirve de cauce a las personas para oponerse a la violacin de sus derechos individuales, polticos o sociales, sean o no constitucionales, y no importa el objeto de la solicitud, la cual puede versar sobre asuntos de inters particular, o bien de inters general, como puede ser en este caso lo referente a la materia electoral. C. Los demandantes tambin explicaron la supuesta transgresin al art. 85 Cn., para lo cual retomaron conceptos vertidos en el Informe nico de la Comisin de Estudio del Proyecto de Constitucin de 1983 y en la Sentencia de 26-VI-2000, Amp. 34-A-96, y argumentaron que, entre las opiniones que se vierten dentro del sistema, los preceptos cuestionados atribuyen la calidad de nicas y vlidas a las opiniones e ideas que se emiten desde los partidos polticos y el Ministerio Pblico, ya que excluyen las opiniones e ideas de los ciudadanos, las cuales encontraran su mecanismo de expresin y materializacin en los recursos que la misma ley establece; por lo tanto, esta calificacin hecha por el CE, violentara el pluralismo ideolgico, como parte formante del pluralismo plasmado en la Constitucin.
D. Asimismo, los demandantes examinaron la supuesta violacin al art. 83 Cn. con base en algunas consideraciones doctrinarias sobre la soberana; as, manifestaron que las disposiciones controvertidas solamente otorgan la posibilidad de presentar recursos electorales a los partidos polticos o coaliciones por medios de sus representantes legales, no as a los ciudadanos que son los que conforman al soberano; con esto dijeron, se atenta contra la legitimidad del proceso de formacin de la voluntad colectiva, la cual en esencia es la ms autntica expresin de la soberana del pueblo, siendo por consecuencia violada. Acotaron que, en la formulacin del CE, el rgano Legislativo no observa la forma constitucional para la limitacin de la soberana, ya que se viola la igualdad ante la ley y el derecho de peticin, por lo que tal vulneracin igualmente afecta a la soberana. E. Sobre la supuesta infraccin al art. 2 Cn., manifestaron que, tanto la igualdad jurdica como el derecho de peticin son considerados como libertades fundamentales en un verdadero Estado de Derecho; por ello, puede afirmarse que ambas -a su vez- sirven como mecanismos para una eficaz proteccin en la conservacin y defensa del resto de derechos. Los recursos contemplados en los artculos impugnados aadieron solamente son concedidos a los partidos polticos o coaliciones de partidos a travs de sus representantes legales, as como al Ministerio Pblico, y no a todos los ciudadanos (excepto en lo referente al registro electoral), lo que infringe el principio de igualdad jurdica, as como el derecho de peticin; y tal omisin infringe el derecho de las personas a ser protegidos en la conservacin y defensa de sus derechos, porque no se contemplan entonces medios o mecanismos legales para que las personas conserven sus derechos frente a eventuales violaciones, o bien reaccionen ante las que se lleven a cabo en su esfera jurdica personal en materia electoral. F. Por ltimo, abordaron la supuesta vulneracin del art. 73 Cn., y expresaron que, al no estar contemplada en el CE la posibilidad para que los ciudadanos impugnen las resoluciones de los distintos organismos electorales que les causen agravios o con los que no estn de acuerdo por cualquier motivo legtimo, es claro que se infringe la Constitucin, en el sentido que las personas no pueden hacer efectiva su obligacin o deber poltico de velar por el cumplimiento de la Ley Suprema, ya que no existen actualmente medios, acciones o mecanismos electorales a su alcance para que stos impugnen las resoluciones provenientes de los organismos electorales que las violen.
2. De conformidad con el art. 7 de la Ley de Procedimientos Constitucionales (L. Pr. Cn.), la Asamblea Legislativa, en su calidad de autoridad emisora de la disposicin impugnada, rindi informe mediante el cual justific la constitucionalidad de las disposiciones impugnadas, bajo los siguientes argumentos: A. Luego de reproducir los argumentos de la parte actora, el rgano Legislativo consider que no existe infraccin al art. 3 Cn., en virtud de lo establecido en el art. 85 inc. 2 Cn., en cuanto a que el sistema poltico es pluralista y se expresa por medio de los partidos polticos, que son el nico instrumento para el ejercicio de la representacin del pueblo dentro del Gobierno, de lo que a juicio de dicho rgano se desprende que nicamente los representantes legales de los partidos polticos y coaliciones, los delegados especiales de los partidos polticos en organizacin o sus apoderados judiciales tienen la facultad para interponer los recursos en materia electoral, y no cualquier ciudadano en su carcter personal. Luego, transcribi pasajes de jurisprudencia de esta Sala relativos al principio de igualdad. B. Con respecto a la supuesta infraccin al art. 18 Cn., sostuvo que no existen derechos ilimitados, as las limitaciones y regulaciones son jurdicamente permitidas, siempre y cuando se observe el espritu constitucional para realizar tal intervencin. Adems, manifest que tampoco existe la supuesta violacin al derecho de peticin, pues, el Legislador ha establecido que, en materia electoral, los nicos que pueden interponer los recursos en dicha materia son los que establecen los arts. 307, 321, 222 y 324 del CE; ello de conformidad con el art. 85 Cn., pues el nico instrumento para el ejercicio de la representacin del pueblo son los partidos polticos, por lo cual no es conveniente que en materia electoral cualquier individuo pueda presentar los recursos correspondientes ante el TSE. 3. Con base en el art. 8 de la L. Pr. Cn., se confiri traslado al Fiscal General de la Repblica para que emitiera su opinin sobre la inconstitucionalidad alegada. A. En cuanto a la supuesta transgresin al principio de igualdad ante la ley, manifest que el art. 3 Cn. regula algunas de las causas de discriminacin que podran darse, sin embargo no son taxativas; as, el Constituyente ha pretendido enumerar las posibles causas de discriminacin y las ms primordiales dentro de los derechos y garantas fundamentales que podran darse tanto en la formulacin como en la aplicacin de las leyes; o dicho de otra forma, contiene aquellas causas de discriminacin bajo las cuales comnmente se ha manifestado la desigualdad.
Adems, dijo que al considerar a la igualdad como principio, debe tenerse presente en todo el ordenamiento jurdico y en cualquier relacin jurdica. As, frente a supuestos de hechos iguales, las consecuencias deben ser las mismas, y ello constituir un lmite a la actividad del legislador, y al mismo tiempo, a los poderes de los rganos encargados de la aplicacin de las normas jurdicas. En ocasiones expres, el principio de igualdad aparece como exigencia de equiparacin, para dar un trato igual a circunstancias o situaciones distintas, cuyas diferencias deben considerarse irrelevantes para el disfrute o ejercicio de determinados derechos o para la aplicacin de una misma disposicin. Por otro lado, indic que la igualdad tambin puede traducirse en exigencia de diferenciacin; es decir, en el trato diferenciado de circunstancias o situaciones aparentemente semejantes, pero que requieren una regulacin jurdica distinta. Cit jurisprudencia de esta Sala sobre el citado principio, y concluy que, por las razones expuestas, es inaceptable la posicin de los impetrantes, pues de ninguna forma se vulnera lo dispuesto en el artculo 3 de la Constitucin de la Repblica. B. En cuanto a la supuesta infraccin al art. 18 Cn., la Asamblea Legislativa hizo algunas consideraciones generales sobre el derecho de peticin y retom algunos de los puntos abordados por los demandantes. El Estado dijo, por medio de leyes ordinarias, puede efectuar regulaciones que incorporen otros requisitos para el ejercicio del derecho de peticin, los cuales no pueden ser arbitrarios. Mencion que el CE tiene por objeto regular las actividades del Cuerpo Electoral, los Organismos Electorales, los Partidos Polticos, as como la actividad del Estado en lo que respecta el Proceso Eleccionario, de los funcionarios de eleccin popular. Tambin expuso que en El Salvador, el Gobierno es republicano, democrtico y representativo, siendo el sistema poltico pluralista, el cual est representado por medio de los partidos polticos, siendo stos el nico instrumento para el ejercicio de la representacin del pueblo dentro del Gobierno art. 85 inc. 2 Cn. Por otro lado, explic que el derecho de peticin surge como consecuencia de la exigencia jurdica y especial de un rgimen de legalidad bajo el que no est permitido el hacerse Justicia por propia mano. Asimismo, precis que, tanto en su origen como en atencin a su naturaleza de derecho pblico subjetivo consagrado como garanta individual, el derecho de peticin supone su manifestacin en una relacin entre gobernante y gobernado, pues la peticin se dirige a la
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autoridad dotada de facultades y atribuciones por las normas legales en su calidad de ente del Gobierno del Estado, y le obliga a dar respuesta en un breve trmino. En tal sentido concluy, el derecho de peticin consagrado en el art. 18 Cn., no se ha vulnerado por lo dispuesto en los arts. 307, 321, 322 y 324 del CE. Con este escrito, presentado por el Fiscal General el da 12-V-2006, el presente proceso qued en estado de pronunciar sentencia. III. Luego de expuestos los motivos de inconstitucionalidad argumentados por los demandantes, las razones aducidas por la Asamblea Legislativa para justificar las disposiciones impugnadas, y la opinin del Fiscal General de la Repblica: (1) se relacionarn algunos defectos que se advierten en la argumentacin del actor, a fin de delimitar los motivos susceptibles de ser resueltos por pronunciamiento de fondo; y luego, (2) se indicar el orden lgico de la presente sentencia. 1. A. En reiterada jurisprudencia, esta Sala ha explicado que, en el proceso de inconstitucionalidad, el fundamento material de la pretensin lo constituye, primero, el establecimiento del contenido del objeto y parmetro de constitucionalidad; y segundo, la argumentacin del actor encaminada a demostrar la disconformidad entre uno y otro. Entonces, al faltar alguno de dichos elementos, puede afirmarse que la pretensin no se ha configurado adecuadamente, por existencia de un defecto en su fundamento material. Tal defecto no puede ser corregido por esta Sala, pues ello implicara configurar de oficio el objeto procesal, lo que es contrario al principio de congruencia en ltimo trmino, garanta de la imparcialidad del Tribunal. B. De conformidad con la resolucin de 30-I-2006, se admiti la demanda presentada por los ciudadanos Jos Arturo Tovar Peel y Eduardo Salvador Escobar Castillo, y se circunscribi a la supuesta transgresin a los arts. 3 y 18 Cn. principio de igualdad en la formulacin de la ley y derecho de peticin, respectivamente. Al argumentar sobre la pretendida infraccin al derecho de peticin, los actores manifestaron entre otros aspectos que la vulneracin de este derecho en la ley electoral deviene de la violacin del principio de igualdad ante la ley y, por lo tanto, siendo vulnerado ste, sucede el menoscabo del derecho de peticin. Tambin dijeron que las limitaciones al derecho de peticin, no pueden ser arbitrarias, sino fundamentadas en condiciones de inters nacional, orden pblico u otro de igual importancia
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y jerarqua, respetando la esencia del derecho. Tambin se limitaron a analizar los elementos del derecho de peticin y a rebatir posibles argumentos que la autoridad demandada pudiera esgrimir para justificar la constitucionalidad de las disposiciones impugnadas; sin embargo, no se esforzaron en conectar estos razonamientos con el contenido constitucional del derecho de peticin. Es decir, salvo las referencias a la igualdad citadas anteriormente, no se aprecia ninguna argumentacin orientada a evidenciar que los preceptos cuestionados limiten
desproporcionadamente el ejercicio del derecho de peticin o alteren su ncleo esencial. C. En ese sentido, esta Sala advierte que si bien los pretensores han plasmado claramente el objeto y parmetro de control, no han aportado ningn razonamiento que mnimamente tenga la aptitud de demostrar el contraste internormativo por ellos apreciado, entre los arts. 307, 321, 322 y 324 del CE, con el art. 18 Cn. Por tanto, debe sobreseerse este punto de la pretensin. 2. Delimitada la pretensin de acuerdo con el prrafo precedente, se establece el siguiente orden de anlisis: primero, (IV) se harn consideraciones doctrinales y jurisprudenciales sobre el principio de igualdad, profundizando en la igualdad en la formulacin de la ley; posteriormente, (V) se interpretar el art. 85 inc. 2 Cn.; para luego (VI) aplicar tales consideraciones al caso concreto, y pronunciar el fallo que corresponda. IV. En este apartado, tal como se propuso, se abordar el tema de la igualdad, el cual a fin de hacer un planteamiento sistemtico se desglosar de la siguiente manera: por una parte, (1) el contenido constitucional del principio de igualdad; y, por otra parte, (2) el tipo de anlisis que suscitan en esta sede las alegaciones sobre las vulneraciones a dicho principio. 1. A. De la igualdad, como principio constitucional, se deducen las siguientes obligaciones: (i) tratar de manera idntica las situaciones jurdicas idnticas; (ii) tratar de manera diferente las situaciones jurdicas que no comparten ninguna caracterstica; (iii) tratar de manera igual aquellas situaciones jurdicas en las cuales las similitudes son ms relevantes que las diferencias; y (iv) tratar de manera diferente aquellas situaciones jurdicas en las cuales las diferencias son ms relevantes que las similitudes. Se desprende de lo anterior, que si bien la igualdad se presenta como un mandato de carcter predominantemente formal, su correcta aplicacin requiere del intrprete la valoracin de las circunstancias concretas de las situaciones jurdicas comparadas, a efecto de determinar si procede, o bien equiparar o diferenciar. Inclusive, existen casos en los cuales se puede justificar
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constitucionalmente el trato diferenciado, por medio de acciones orientadas a lograr la igualdad en el plano real; se habla, en ese sentido, de igualdad material. Como principio constitucional, la igualdad irradia efectos hacia todo el ordenamiento jurdico, en su creacin y aplicacin. As, el Legislador, al momento de expedir la normativa secundaria debe tratar de manera paritaria a los ciudadanos que se encuentran en situaciones equiparables (igualdad en la formulacin de la ley). Por su parte, los funcionarios de la Administracin y del rgano Judicial deben resolver de modo idntico los supuestos anlogos (igualdad en la aplicacin de la ley). Adems, como se anticip, el art. 3 inc. 1 Cn. estatuye un autntico derecho fundamental. De esta manera, toda persona tiene derecho a exigir al Estado y, en su caso, a los particulares, que se le brinde un trato igual frente a situaciones jurdicas idnticas o equiparables, y a exigir que se le brinde un trato desigual frente a situaciones totalmente diferentes o que no sean equiparables. B. Establecidas las anteriores lneas generales, corresponde desarrollar las implicaciones que suscita la aplicacin del principio de igualdad. Primeramente, es pertinente aclarar que, cuando se dice que dos personas, cosas o situaciones son iguales, ello no significa necesariamente que sean idnticas, sino que comparten por lo menos una caracterstica. En ese sentido, incluso, se puede afirmar que un juicio de igualdad parte de que existen diferencias entre las personas, cosas o situaciones comparadas. Por otro lado, la igualdad es un concepto relacional; es decir, que no puede predicarse en abstracto de las personas o cosas, sino que se es igual con respecto a otra persona o cosa y con respecto a cierta o determinadas caractersticas. Para formular un juicio de igualdad, pues, debe contarse por lo menos con dos personas, cosas o situaciones (las que se comparan), y una o varias caractersticas comunes (el trmino de comparacin). Adems, es importante subrayar que los juicios de igualdad no describen la naturaleza ni la realidad de las personas o cosas comparadas. Ms bien, descansan en la eleccin de una o ms propiedades comunes decisin libre de quien formula el juicio respecto de las cuales se afirma o niega la igualdad. Por ltimo, para que un juicio sobre igualdad tenga relevancia jurdica no basta con el establecimiento del trmino de comparacin. Es necesaria la imputacin de consecuencias jurdicas a los sujetos comparados, por la igualdad o desigualdad encontradas. En trminos ms
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concretos, la afirmacin de que dos situaciones jurdicas son iguales o diferentes servir de justificacin para formular una regla de trato igual o desigual, segn el caso. 2. Planteada la pretensin de inconstitucionalidad ante esta Sala, en la que se aduce una vulneracin del art. 3 inc. 1 Cn., debe realizarse el juicio de igualdad. Este consiste bsicamente en establecer si existe en la disposicin impugnada una justificacin o no para el trato desigual brindado a las situaciones jurdicas comparadas. Entonces, la disposicin impugnada se someter a un examen en el cual debe encontrarse, primero, la razn de la diferenciacin; y segundo, una vez determinado que existe una razn, verificar si sta es legtima desde el punto de vista constitucional. Ambas constataciones permitirn afirmar si la diferenciacin es razonable o no. Sin embargo, atendiendo a los trminos de la impugnacin que nos ocupa, no slo debe dictaminarse si el trato desigual impugnado es razonable, pues, aun as, puede ocurrir que ese trato conlleve una limitacin desproporcionada a un derecho fundamental. El anlisis debe llevarnos a determinar si los beneficios que reporta la diferenciacin normativa compensan el sacrificio que esta supone para un derecho fundamental (proporcionalidad en sentido amplio). Y, para llegar a esta conclusin o a la conclusin contraria, es indispensable verificar si la regulacin cuestionada es proporcionada o no con respecto al derecho que resulta limitado. V. Para defender la constitucionalidad de las disposiciones impugnadas, la Asamblea Legislativa ha invocado el art. 85 inc. 2 Cn., el cual dispone que: El sistema poltico es pluralista y se expresa por medio de los partidos polticos, que son el nico instrumento para el ejercicio de la representacin del pueblo dentro del Gobierno. Al respecto, la autoridad demandada tambin afirm que: aceptado el hecho que un partido poltico pueda ser agraviado por las resoluciones del Tribunal Supremo Electoral, en todo caso, el mayor agraviado con una resolucin arbitraria de dicha institucin es aquel que expresa su voluntad colectiva por medio del proceso electoral, no siendo otro que el pueblo; precisamente porque este configura su voluntad por medio de dicho proceso, y cualquier afectacin al proceso le generara (sic) perjuicio a la colectividad; inclusive si la resolucin afecta a determinado partido poltico, el afectado siempre ser, en ltima instancia la colectividad, ya que los partidos polticos son sus representantes. 1. Para iniciar el juicio de igualdad debe partirse entonces de la contextualizacin de tal disposicin constitucional en el caso concreto.
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As, la jurisprudencia constitucional ha sostenido que por partido poltico debe entenderse una asociacin de individuos unidos por la defensa de intereses concretos que se enmarcan dentro de una determinada ideologa o concepcin del mundo, que se organiza internamente mediante una estructura jerrquica, con afn de permanencia en el tiempo y cuyo objetivo es alcanzar el poder poltico, ejercerlo y concretar determinado programa poltico (Sentencia de 21III-2006, Inc. 11-2004, Considerando VII. 2. C). En tal sentido, los partidos polticos no estn inmersos dentro de la estructura de los rganos del Estado, sino que son grupos libremente formados que se sitan en la esfera sociopoltica del mismo, llamados a cooperar en la formacin de la voluntad poltica del pueblo, e incidir en la esfera institucional del Estado. Pero incidir no quiere decir que puedan ser considerados rganos del Estado, al menos en el sentido de la estatalidad organizada, ya que ello sera contradictorio con la funcin que les corresponde en el proceso de formacin de la voluntad poltica, pues, en una democracia representativa, tal voluntad viene del pueblo hacia los rganos del Estado, y no de stos hacia el pueblo. Desde el punto de vista jurdico, los partidos polticos son personas jurdicas, pero no de Derecho Pblico, sino sui generis, pues son instrumentos de la democracia por medio de los cuales se coadyuva en la formacin de la voluntad poltica (Sentencia de 26-VI-2000, Inc. 16-99, Considerando V 4). 2. Con respecto al principio contenido en el art. 85 inc. 2 Cn., en cuanto a que los partidos polticos son el nico instrumento para el ejercicio de la representacin del pueblo dentro del Gobierno, de la Sentencia de 29-VII-2010, Inc. 61-2009 (Considerando IV. 3. B), se advierte lo siguiente: (i) Que el Informe nico de la Comisin de Estudio del Proyecto de Constitucin documento fidedigno para la interpretacin de la Constitucin, segn el art. 268 Cn., en alusin al art. 85 inc. 2 frase 1 Cn. expresaba, en una situacin histrica concreta, su rechazo a que otras instituciones con finalidades distintas a las de los partidos polticos citando como ejemplos las asociaciones profesionales, gremiales, sindicales y polticas, pudieran postular candidatos a cargos de eleccin popular. (ii) Que la interpretacin reduccionista del art. 85 inc. 2 Cn. ha sido superada a partir de la sentencia Inc. 61-2009, y ha dado paso a una concepcin evolutiva que prioriza al ciudadano y sus derechos polticos como el sujeto por excelencia de la democracia.
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Segn esta interpretacin evolutiva, lo expresado por el Constituyente debe entenderse como la exclusin de que grupos, asociaciones, organizaciones o cualquier otro tipo de entidades colectivas que de hecho posean o se hayan constituido jurdicamente con una finalidad diferente a la de los partidos polticos que es la de alcanzar el poder poltico, ejercerlo y desarrollar un programa poltico sean utilizados como instrumentos para el ejercicio del poder poltico. Pero tal exclusin no se hace extensiva a los ciudadanos ni a los movimientos cvicos de apoyo que propugnen candidaturas no partidarias. (iii) Ahora bien, la nota comn entre los partidos polticos y los grupos y asociaciones que excluye la disposicin analizada, es su carcter instrumental; esto es, que son mediadores entre los ciudadanos y sus eventuales representantes polticos. Aunque el art. 85 inc. 2 Cn., al referirse a los partidos polticos los identifica como el nico instrumento para la representacin poltica, no impide que los ciudadanos se postulen sin la intervencin de ningn mediador, para optar a la Asamblea Legislativa. (iv) Los ciudadanos y su participacin en la vida pblica constituyen la esencia de la democracia, con preeminencia respecto de los partidos polticos y grupos con intereses particulares. VI. Corresponde estudiar el caso sub iudice, tomando en cuenta los argumentos de las partes, as como las consideraciones doctrinales y jurisprudenciales precedentes. 1. La admisin de la demanda se circunscribi a la supuesta inconstitucionalidad de los arts. 307, 321, 322 y 324 del CE, por vulnerar el principio de igualdad en la formulacin de la ley art. 3 Cn., al excluir de manera injustificada a los ciudadanos de la posibilidad de interponer los recursos contemplados en las disposiciones objeto de control excepto cuando se trata de resoluciones del registro electoral. Por tanto, el anlisis consistir en determinar si el trato desigual contenido en los preceptos impugnados constituye una diferenciacin admisible desde el punto de vista constitucional o una discriminacin inconstitucional. Para tal efecto, se har el juicio de igualdad, enfocndose en: (i) la legitimidad constitucional del fin perseguido por la norma; (ii) la idoneidad de la medida el trato desigual para lograr dicho fin; y (iii) la proporcionalidad de la medida respecto del fin que se persigue con la disposicin. Si el trato desigual enjuiciado cumple todas estas condiciones, habr que concluir que constituye una diferenciacin constitucionalmente
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admisible. Si, por el contrario, incumple alguna de esas condiciones, habr que considerarlo inconstitucional. 2. Como se explic anteriormente, los demandantes tienen la carga de aportar el trmino de comparacin. De la demanda queda claro que la comparacin se entabla entre, por un lado, los sujetos legitimados para interponer los recursos previstos en las disposiciones impugnadas y, por otro lado, los ciudadanos quienes nicamente estn legitimados para recurrir en materia de registro electoral (art. 307 inc. 3 del CE). Debe aclararse que el art. 307 del CE establece la regla general de la legitimacin en materia de recursos electorales; en cambio, los arts. 321, 322 y 324 del CE regulan recursos especficos, por lo que contienen reglas especiales de legitimacin, ms restrictivas que aqulla. Eso explica que el art. 307 del CE incluya como sujetos legitimados a los representantes legales o departamentales de los partidos polticos y coaliciones, a los delegados especiales o apoderados judiciales de los partidos polticos en organizacin, al Fiscal Electoral, al Fiscal General de la Repblica, al Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, y a los ciudadanos afectados en sus derechos (en materia de registro electoral) pues no distingue las especificidades de cada recurso. En cambio, los arts. 321, 322 y 324 del CE relativos a los recursos de nulidad de la inscripcin de un candidato, de una eleccin y del escrutinio definitivo slo habilitan a los representantes legales o apoderados judiciales de los partidos polticos y coaliciones a interponer recursos electorales, no as a los ciudadanos afectados. Pero, independientemente de ello, en ambos casos el trmino de comparacin se traduce en la exclusin arbitraria del derecho a recurrir en materia electoral, salvo cuando se trate del registro electoral. Previamente este Tribunal se ha referido a la exclusin arbitraria o discriminatoria de beneficio, caracterizndola en la Sentencia de Inc. 59-2003, del 12-VII-2005 como el establecimiento de discriminaciones infundadas entre individuos o grupos, las cuales parten de omisiones legislativas de carcter relativo que vulneran el principio de igualdad. Una disposicin legal que reconoce ciertos derechos a un determinado grupo de ciudadanos y no al conjunto, es un ejemplo de este tipo de omisin legislativa. La sola ausencia de regulacin legislativa no genera per se vulneracin de principios materiales de la Constitucin, sino que es necesario constatar si dicha omisin conlleva a una
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exclusin arbitraria de ciertas personas para hacer uso de un derecho reconocido en la Constitucin. Si ello sucede, como en el presente caso, la jurisdiccin constitucional est habilitada para constar tal omisin lesiva al art. 3 Cn., y determinar que la disposicin en que se produce tal omisin, deba regular tambin la situacin de los sujetos arbitrariamente excluidos, como se hizo en el mencionado precedente de julio de 2005. 3. Debe, ahora, analizarse cul es el fin perseguido por la disposicin que contiene el trato desigual considerado discriminatorio por los actores. Aunque stos, en su demanda, especulan sobre unas posibles razones en las que la autoridad podra haber sustentado la emisin de las disposiciones impugnadas, segn se explic anteriormente, corresponde a dicha autoridad y no a los primeros, esclarecer al Tribunal cul es el fin de la disposicin sometida a control. Si bien son cuatro las disposiciones impugnadas, la Asamblea Legislativa rgano emisor de las mismas realiz una justificacin global, basada en el art. 85 inc. 2 Cn. En primer lugar, debe acudirse al informe rendido por la autoridad emisora de las normas cuestionadas al cual ya se hizo referencia en el Considerando II. 2 de esta Sentencia. As, la Asamblea Legislativa sostuvo que el trato desigual contenido en los arts. 307, 321, 322 y 324 del CE, tiene como fin el de concretar legislativamente el principio constitucional de que los partidos polticos son el nico instrumento para el ejercicio de la representacin del pueblo dentro del Gobierno, previsto en el art. 85 inc. 2 Cn. El rgano requerido no invoc otras disposiciones constitucionales ni plante otras argumentaciones. Los considerandos y el texto del CE tampoco esclarecen la finalidad del trato desigual contenido en los artculos impugnados. Por otra parte, el rgano Legislativo no aport ningn documento oficial de carcter tcnico en el que se recomendara la aprobacin de las disposiciones controvertidas. Por tanto, se concluye que los artculos impugnados tenan como fin exclusivo el de concretar el principio aludido, lo cual sin duda debe considerarse un fin constitucionalmente legtimo, pues para el rgano Legislativo, los principios constitucionales constituyen mandatos de optimizacin. 4. El siguiente paso segn lo explicado consiste en establecer si el trato desigual enjuiciado es idneo para obtener el fin perseguido por el mismo. Obviamente, la Asamblea Legislativa, para darle cumplimiento al principio constitucional previsto en el art. 85 inc. 2 Cn., previamente tuvo que interpretarlo. Pero antes de examinar cul
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fue el significado que le confiri dicho rgano del Estado, es pertinente recordar los puntos principales de la jurisprudencia de esta Sala sobre el mismo. A. Segn se explic anteriormente, el principio en estudio subraya, por un lado, la funcin instrumental, mediadora o articuladora de los partidos en la representacin poltica; y por otro lado, su funcin de canalizar la participacin de los ciudadanos en la configuracin de la voluntad estatal. Entonces, lo nico que puede derivarse del principio referido es el papel instrumental de los partidos polticos en el sistema democrtico, el cual tiene por sujetos a los ciudadanos. B. Sin embargo, la Asamblea Legislativa, por medio de una interpretacin gramatical del principio aludido, ha llegado a un significado diferente del pretendido por el Constituyente y recogido e interpretado por esta Sala. En efecto, dicho rgano del Estado, tomando literalmente el principio constitucional de que los partidos polticos son el nico instrumento para la representacin del pueblo dentro del Gobierno desconociendo as la unidad de la Constitucin y la concordancia prctica de sus disposiciones, a travs de los arts. 307, 321, 322 y 324 del CE, confiere a los partidos polticos el monopolio del ejercicio de los derechos de los ciudadanos en materia de recursos electorales, excepto en lo atinente al registro electoral. Esta interpretacin no es conforme con la Constitucin, pues absolutiza a los partidos polticos en detrimento de los principios constitucionales y derechos fundamentales que concretan el valor de la democracia. Si bien es cierto que en las sociedades actuales los partidos polticos son instrumentos necesarios para el funcionamiento de la democracia, no existe igual necesidad de que los partidos polticos desempeen tal rol en todas y cada una de las etapas del proceso electoral entre ellas, impugnar decisiones que, sin afectar a partidos polticos, s pueden perjudicar a ciudadanos directamente interesados. Si se parte de que la democracia gobierno del pueblo es un valor fundamental de nuestra Constitucin, no puede concederse a los partidos polticos otro papel ms que el de ser el medio por el cual los ciudadanos ejercen aquellas tareas que ellos mismos no pueden ejercer directamente. Sin embargo, en el presente caso, que trata de la interposicin de recursos electorales, no se est frente a una actividad en la que los partidos polticos necesaria y exclusivamente deban servir como mediadores de los ciudadanos. Por otro lado, no se ve y la Asamblea Legislativa tampoco lo ha evidenciado por qu a los ciudadanos nicamente habra de interesarles los aspectos concernientes al registro electoral, y no otros como la validez de una
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candidatura, de una eleccin o del escrutinio definitivo, pues tanto uno como las otras son manifestaciones del derecho de sufragio art. 72 Cn. y de los derechos de participacin poltica, en general. C. Por todo lo anterior, se concluye que la exclusin de los ciudadanos interesados que comprueben debidamente tal calidad, de la posibilidad de recurrir en materia electoral, no es idnea para concretar legislativamente el rol de los partidos polticos en una democracia representativa. Los ciudadanos, as como tienen derecho a participar directamente en los comicios, tambin tienen derecho a recurrir ante los organismos electorales, en cada caso concreto, contra las resoluciones que afecten sus derechos polticos protegidos. Habiendo establecido que el trato desigual contenido en los arts. 307, 321, 322 y 324 del CE no es idneo para concretar legislativamente el art. 85 inc. 2 Cn., se concluye que el mismo es desproporcionado, por lo que debe estimarse la inconstitucionalidad de aqullos por vulneracin del principio de igualdad en la formulacin de la ley art. 3 Cn. Esta declaratoria implica que los arts. 307, 321, 322 y 324 del CE deben habilitar, para interponer los recursos all previstos, adems de los sujetos ya contemplados, a los ciudadanos que comprueben su inters y resulten afectados en los casos concretos, en sus derechos polticos protegidos. Por tanto, Con base en las razones expuestas, disposiciones y jurisprudencia constitucional citada y los artculos 9, 10, 11, 77-A y 77-D de la Ley de Procedimientos Constitucionales, en nombre de la Repblica de El Salvador, esta Sala Falla: 1. Declrase inaplicable la reforma al art. 14 LOJ, emitida por D. L. n 743, de 2-VI2011, publicado en el Diario Oficial n 102, tomo 391, correspondiente al 2-VI-2011, en cuanto al nmero de votos exigido para adoptar sentencias de inconstitucionalidad, por vulnerar el proceso de formacin de la ley art. 135 Cn., el carcter colegiado de la Sala de lo Constitucional art. 186 inc. 3 Cn. y el derecho acceso a la jurisdiccin art. 2, en relacin con el 182 ord. 5 Cn. 2. Declrase inconstitucionales los arts. 307, 321, 322 y 324 del Cdigo Electoral en cuanto no habilitan a los ciudadanos interesados que comprueben tal calidad y resulten afectados, en los casos concretos, en sus derechos polticos, la posibilidad de interponer
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recursos ante los organismos electorales competentes. Tal omisin constituye un trato desigual que no es idneo para obtener el fin perseguido con el mismo concretar legislativamente el art. 85 inc. 2 Cn., por lo que debe considerrsele arbitrario, y por tanto contrario al principio de igualdad en la formulacin de la ley art. 3 Cn. Esta declaratoria implica que los arts. 307, 321, 322 y 324 del CE deben habilitar, para interponer los recursos all previstos, adems de los sujetos ya contemplados, a los ciudadanos que comprueben su inters y resulten afectados en los casos concretos, en sus derechos polticos. 3. Sobresese la inconstitucionalidad de los arts. 307, 321, 322 y 324 del Cdigo Electoral, emitido mediante el Decreto Legislativo n 417, de 14-XII-1992, publicado en el Diario Oficial n 16, tomo n 318, de 25-I-1993, por supuesta violacin al derecho de peticin art. 18 Cn., en virtud de que los demandantes atribuyeron un contenido inadecuado a la norma parmetro de control. 4. Notifquese la presente decisin a todos los sujetos procesales. 5. Publquese esta sentencia en el Diario Oficial dentro de los quince das siguientes a esta fecha, debiendo remitirse copia de la misma al Director de dicho rgano oficial. ---J. B. JAIME---F. MELNDEZ--- E. S. BLANCO R.---R. E. GONZLEZ B.--PRONUNCIADO POR LOS SEORES MAGISTRADOS QUE LO SUSCRIBEN---E. SOCORRO C.---RUBRICADAS.
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