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Cap 02

Este capítulo presenta el marco teórico de la investigación. Revisa antecedentes relacionados a la competencia ambiental de la policía nacional venezolana. También analiza las bases legales que rigen la creación y atribuciones de la policía nacional.
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Cap 02

Este capítulo presenta el marco teórico de la investigación. Revisa antecedentes relacionados a la competencia ambiental de la policía nacional venezolana. También analiza las bases legales que rigen la creación y atribuciones de la policía nacional.
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CAPÍTULO II

MARCO TEÓRICO
CAPÍTULO II

MARCO TEÓRICO

El presente capítulo contiene un conjunto de aproximaciones teóricas

que soportan las argumentaciones, ideas, elementos básicos, así como las

posturas de diversos actores que de alguna manera pueden vincularse con la

variable competencia ambiental de la Policía Nacional de la República

Bolivariana de Venezuela.

1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN.

La revisión documental referente a la competencia de la policía nacional

bolivariana en materia ambiental como categoría de investigación, en un

primer momento ha resultado un tanto infructuosa en el sentido de ubicar

documentos suficientes y específicos al respecto. Sin embargo, se han

precisado una serie de investigaciones relacionadas con los aspectos

contentivos de dicha categoría, las cuales se indican a continuación.

Es así como en la investigación de Araque, Del Gallego, Moreno y

Morillo (2010), titulada análisis de los mecanismos de seguridad ciudadana

establecidos en la ley de a
l policía nacional venezolana, presentada para

optar al título de Abogado en la Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín, se

16
17

utilizó como técnica de recolección de datos la observación directa sobre las

leyes nacionales referentes a la seguridad, bajo un tipo de investigación

documental; utilizándose como instrumento de recolección de información

una guía de observación de datos previamente validada, en la misma se

concluyó que la policía nacional luego de su implementación será el órgano

rector a nivel nacional del resto de los cuerpos policiales y éstos deberán

someterse a lo establecido por el nuevo régimen policial.

La investigación señalada constituye un aporte al presente estudio, por

cuanto permite en un primer momento, relacionar con base a preceptos

legales la competencia de la policía nacional bolivariana como órgano de

seguridad cuya acción se extiende hasta el área ambiental, asimismo,

permite una aproximación de los instrumentos legales que rigen el accionar

de la policía en cuestión.

En el mismo orden, Cordero, Ferrer y Sierra (2007), analizaron las

competencias de la policía administrativa y su relación con el poder coercitivo

en el control sanitario de los alimentos en Venezuela. Esa investigación fue

de tipo documental y en la misma se utilizó un instrumento de consulta

arrojando como resultado, entre otros aspectos, que el marco legal existente

no se encuentra actualizado en lo que se refiere a la competencia de esa

institución; así como, los escasos recursos para el cumplimiento de la función

sanitaria.

La importancia de esa investigación estriba en la posibilidad de

aproximarse a la aprehensión de la categoría de competencia cuando la


18

misma está referida a instituciones o cuerpos de seguridad. Además del

entendimiento de lo que implica la función administrativa en cuerpos de

seguridad.

Asimismo, se ubica la ponencia de Lanegra (2006), titulada

Competencias Ambientales en el Perú, la cual fue presentada en el II

Congreso de Derecho Administrativo realizado en Lima, analiza la

distribución de las competencias ambientales gubernamentales en el Perú a

partir de lo establecido en la Ley General del Ambiente de ese país.

Abordando en su análisis precisiones conceptuales para describir la situación

en la materia objeto de investigación. Es importante en tanto desarrolla de

forma clara y conceptualiza la competencia ambiental a partir de dos

acepciones; lo cual sirve de eje a esta investigación.

En conjunto, los antecedentes registrados constituyen valiosos aportes

en tanto facilitan para la presente investigación, la identificación de un

conjunto de elementos y factores que deben ser considerados para abordar y

determinar la competencia de la policía nacional bolivariana en el área

ambiental.

2. BASES TEÓRICAS: LEGAL, DOCTRINAL O JURISPRUDENCIAL.

2.1. CREACIÓN DE LA POLICÍA NACIONAL.

En los últimos años ha sido una tendencia de los países

iberoamericanos, el desplazamiento de la función legal atribuida a la policía;


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la cual responde a la tradicional noción de orden público, que pone su acento

en la preservación y defensa del orden legal y las instituciones, hacia el

concepto de seguridad ciudadana, que supone la protección de los

ciudadanos y del libre ejercicio de sus derechos.

El artículo 156 constitucional en su ordinal sexto señala que es de la

competencia del poder público nacional la policía nacional. Ahora bien, es

prudente tener presente que la policía nace de una necesidad de la sociedad

de prevenir todo acto doloso o que revista características de delito y que

afecte la persona o los bienes del individuo y la sociedad misma y para

posteriormente reprimir estos actos, pero con el tiempo y la evolución de esta

función policial, también para planificar y prevenir estos mismos. Entonces, la

función policial se caracteriza por ser eminentemente preventiva aunque,

también debe realizar funciones y labores represivas, estando siempre al

servicio público.

Al respecto Borrego (2007, p. 7), señala lo siguiente:

“la Constitución actual refiere algunos temas de trascendencia


policial que tienen que ser encuadrados en la legislación
nacional, ello ocurre en relación con el tema de orden público,
el que varía o migra significativamente hacia la protección
ciudadana; así como la definición del objetivo de los órganos
de seguridad ciudadana, aspecto que también se irradia en los
cometidos policiales a nivel municipal donde se destaca la
potestad de prevención y protección vecinal, todo ello
contribuye a crear y fortificar un rumbo interesante en la
escrupulosidad de las funciones de la gendarmería a todos los
niveles del poder público”.

Lo señalado anteriormente expuesto se hace evidente en el artículo 55

de la CRBV; sin embargo, según la comisión nacional para la reforma policial


20

2006, tanto en la práctica como en sucesivos ajustes legales, esta

compartimentación de funciones tendió a desdibujarse, en tanto que las

distintas policías extienden el alcance de su actividad más allá de sus

competencias iniciales. Las policías se hacen “generalistas”, abandonado la

sobre especialización de sus atribuciones.

Como soporte de lo anterior, esa comisión señala lo siguiente:

“De las policías que reportaron información a la Conarepol, un


68% tiene formalmente asignada más de una competencia, un
74,5% cumple funciones administrativas, un 88,7% funciones
preventivas y un 36,8% funciones de investigación penal. La
diversificación de funciones se expresa en el desarrollo de
actividades de prevención y de investigación por la mayor parte de
las policías, y la creación en varias de ellas de direcciones o
unidades especializadas para la investigación penal”.

Lo hasta aquí señalado muestra la diversidad de actividades que los

cuerpos de seguridad despliegan en el cumplimiento de sus atribuciones,

haciéndose extensibles éstas al área ambiental, tanto directa como

designación legal específica, o indirecta cuando se vincula a ella como

consecuencia del desempeño de las función de aseguramiento de los

derechos de los ciudadanos o en apoyo a la funciones de otras autoridades.

En razón de lo anterior, ha de considerarse la función policial como las

acciones que en el cumplimiento de las funciones asignadas desarrolla el

agente policial, con la finalidad de hacer cumplir las normas dictadas por el

Estado en las áreas que sean de interés para hacer efectivo los derechos

asignados a las personas en la sociedad.


21

2.1.1. ATRIBUCIONES DEL CUERPO DE POLICÍA NACIONAL.

La Ley Orgánica de Policía Nacional Bolivariana y del servicio de

policía de la República Bolivariana de Venezuela, establece en su artículo 39

las atribuciones comunes de los cuerpos de policía, lo cual deriva en las

competencias que pueden desplegar en el estado venezolano, siendo éstas

las siguientes:

1. Cumplir y hacer cumplir la Constitución de la República Bolivariana

de Venezuela, la ley y las demás disposiciones relacionadas con el cuerpo

de policía.

2. Proteger a las ciudadanas, los ciudadanos y a las comunidades,

frente a situaciones que constituyan amenaza, vulnerabilidad, riesgo o daño

para la integridad física y sus propiedades.

3. Ejercer el servicio de policía en las áreas urbanas, extraurbanas y

rurales.

4. Ejecutar las políticas emanadas del órgano rector en materia de

seguridad ciudadana, incluyendo tránsito, sustancias estupefacientes y

psicotrópicas, anticorrupción, delincuencia organizada, turismo, ambiente,

orden público y las demás que determinen las leyes y reglamentos.

5. Ejecutar las decisiones de las autoridades competentes.

6. Proteger a las ciudadanas y ciudadanos que participen en

concentraciones públicas o manifestaciones pacíficas.


22

7. Cooperar con los demás órganos de seguridad ciudadana en el

ámbito de sus competencias.

8. Resguardar el lugar donde haya ocurrido un hecho punible, e

impedir que las evidencias, rastros o trazas vinculados al mismo, se alteren o

desaparezcan, a los fines de facilitar las investigaciones correspondientes.

9. Propender a la solución de conflictos a través de la mediación,

conciliación y demás mecanismos alternativos, a fin de garantizar la paz

social.

10. Recabar, procesar y evaluar la información conducente a mejorar

el desempeño de los cuerpos de policía.

11. Colaborar con los demás órganos de seguridad ciudadana ante

situaciones de desastres, catástrofes o calamidades públicas.

12. Ejercer funciones de investigación penal.

13. Practicar detenciones en virtud de una orden judicial, o cuando la

persona sea sorprendida en flagrancia, de conformidad con la Constitución y

la ley.

14. Proteger a los testigos y víctimas de hechos punibles y demás

sujetos procesales por orden de la autoridad competente.

15. Controlar, vigilar y resguardar las vías públicas nacionales,

urbanas y extraurbanas, y el tránsito terrestre previniendo la comisión de

delitos, participando en la investigación penal y aplicando el régimen de

sanciones administrativas previsto en la ley.

16. Promover, desarrollar e implementar estrategias y procedimientos


23

de proximidad a la comunidad, mediante el servicio de policía comunal.

17. Las demás que les confiere el ordenamiento jurídico.

De igual modo en el artículo 42 de esa Ley, se otorga al cuerpo de

policía nacional competencia para actuar en todo el territorio nacional sobre

las áreas de: orden público, tránsito, aduanas, custodia diplomática,

penitenciaria, migración, marítima, anticorrupción, sustancias estupefacientes

y psicotrópicas, ambiental, delincuencia organizada y aquellas que la

Constitución y las leyes otorguen al Poder Público Nacional, y cualquier otra

vinculada a la prevención del delito.

De lo anterior se tiene que el cuerpo de policía nacional está habilitado

de conformidad con la Ley, a actuar territorialmente a lo largo y ancho de

toda la geografía nacional en atención a los tres niveles de gobierno,

asimismo puede intervenir en una gran cantidad de áreas específicamente

establecidas y en términos generales en el aseguramiento de los derechos

de todos los ciudadanos.

Asimismo, en el artículo 44 de esta Ley se le asigna como atribuciones

exclusivas del cuerpo de policía nacional, las siguientes:

1. Ejecutar las políticas emanadas del órgano rector en las siguientes

áreas del servicio de policía: aduanas, custodia diplomática, penitenciaria,

migración, marítima, y las demás que determinen las leyes y reglamentos.

2. Brindar a las policías extranjeras la colaboración y el auxilio de

acuerdo con lo establecido en los tratados y acuerdos internacionales

suscritos y ratificados por la República.


24

3. Proteger y brindar seguridad a los miembros del Cuerpo

Diplomático acreditado en el país, de conformidad con el ordenamiento

jurídico aplicable en esta materia.

4. La creación de grupos o unidades tácticas de conformidad con el

Reglamento que rige la materia.

5. Las demás que le confiere el ordenamiento jurídico vigente.

En consecuencia ha de definirse la competencia ambiental de la

policía nacional bolivariana como el conjunto de atribuciones, funciones,

políticas, normas y estrategias establecidas en la Ley, ejercidas por el cuerpo

de policía nacional bolivariana para el desarrollo de sus operaciones

vinculadas con las acciones de protección y prevención del ambiente y de la

conservación de los recursos naturales.

Visto lo anterior se puede decir que, la competencia ambiental de la

policía nacional bolivariana viene dada tanto constitucional como legalmente

(Ley orgánica del ambiente, la ley penal del ambiente, la Ley de policía

nacional y del servicio de policía), esos instrumentos le otorgan plenamente

la legalidad y legitimidad para actuar en la materia ambiental en la república

y básicamente como apoyo al órgano rector en materia de la política de

ambiente como lo es el Ministerio del Poder Popular para el ambiente. Sin

embargo, es necesario resaltar que el texto que crea la Policía Nacional

Bolivariana, no incluye expresamente entre las atribuciones exclusivas de la

misma, la competencia en materia ambiental.


25

2.2. COMPETENCIA AMBIENTAL DE LA POLICÍA NACIONAL

BOLIVARIANA.

Toda instancia, órgano o ente que pretenda desarrollar determinadas

actividades en el sentido de conocer, atender o resolver un asunto en

función, ejercicio y administración del poder; debe previamente, mediante

cualquier mecanismo, estar dotado de las facultades para ello. A ese

planteamiento se asocia el contenido del artículo 136 de la Constitución de la

República Bolivariana de Venezuela cuando distribuye geopolíticamente el

poder público en tres niveles de competencia (nacional, estadal, municipal) y

específica que cada una de las ramas del poder público tiene sus funciones

propias, aún cuando, en el ejercicio de sus funciones están llamados a

colaborar entre sí para la realización de los fines del Estado.

De igual manera, es mediante la Constitución y la Ley que se definen

las atribuciones de los órganos que ejercen el poder público, a las cuales

deben sujetarse las actividades que realicen, estableciéndose con ello el

sometimiento pleno a la Ley y al derecho en el ejercicio del poder,

taxativamente expresado en el artículo 141 de la constitución señalada.

Entonces la competencia constituye en principio, una atribución legítima

otorgada a una determinada autoridad gubernamental para el conocimiento o

resolución de un asunto.

Junto a lo anterior, se destaca como principio fundamental de la

organización del Estado, la colaboración entre sus poderes y órganos a los


26

fines de coadyuvar a sus propósitos. Siendo que los mismos, deben ejercer

sus funciones con la suficiente claridad y precisión a fin de poder determinar

cuándo una entidad (y no otra), es competente.

Asimismo, el Decreto con rango, valor y fuerza de Ley Orgánica de la

Administración Pública (LOAP), publicado en la Gaceta Oficial Nº 5.890

Extraordinario del 31 de julio de 2008, estipula como principio la legalidad en

el ejercicio de las funciones asignadas a la administración pública, dejando

esto, establecido en el artículo 4 de la manera siguiente:

“la Administración Pública se organiza y actúa de conformidad con


el principio de legalidad, por el cual la asignación, distribución y
ejercicio de sus competencias se sujeta a la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, a las leyes y a los actos
administrativos de carácter normativo, dictados formal y
previamente conforme a la e l y, en garantía y protección de las
libertades públicas que consagra el régimen democrático a los
particulares”.

En razón de ello y en concordancia con el artículo 26 de la misma Ley

se instituye que la competencia otorgada a los órganos y entes de la

administración pública, es de obligatorio cumplimiento; por tanto, deberá ser

ejercida bajo las condiciones, límites y procedimientos establecidos

legalmente.

En relación con lo planteado, Comadira (2005, p. 25) sostiene que la

competencia comporta como mínimo dos acepciones: La primera, referida al

conjunto de atribuciones constitucional o legalmente asignadas (propias o

inherentes) a un nivel de gobierno o a una entidad, lo cual permite hablar de

“autoridad o entidad competente”, haciendo entenderse desde el punto de


27

vista administrativo, a aquella legalmente facultada o con aptitud legal

expresa para actuar o emitir un acto administrativo, vinculándose con la

materia, área, territorio, grado, tiempo, cuantía, otro, para lo cual se faculta a

actuar. Así el término competencia se presenta como sinónimo de funciones,

atribuciones o facultades frente a determinada área, objetos o sujetos.

La segunda acepción es aquella derivada del fenómeno de la

descentralización y las Leyes relacionadas. En este campo, se entiende la

competencia como aquella área de intervención o regulación asignadas

constitucionalmente al gobierno. Son ejemplos de estas áreas la Salud, la

Educación, la Defensa, las Relaciones Exteriores, o la Gestión Ambiental. En

esta acepción aflora la distinción de competencia exclusiva o competencia

concurrente de o entre los niveles de gobierno. Es decir, será una

competencia exclusiva sí toda un área de intervención del gobierno es

reservada a un determinado nivel, mientras que será compartida si dos o

más niveles de gobiernos se les asigna responsabilidades sobre una área.

En razón de lo esbozado, ha de entenderse la competencia como el

resultado de la combinación entre las dos acepciones antes señaladas; es

decir, la capacidad que tiene n los órganos, entes e instancias

gubernamentales en tanto conjunto de facultades otorgadas y establecidas

normativamente para actuar y desempeñar sus funciones en las áreas de

intervención y niveles del gobierno.

Según Pérez (2007, p. 71), la competencia, es la esfera de atribuciones

de los entes y órganos, determinada por el ordenamiento jurídico positivo. Es


28

decir, el conjunto de facultades y obligaciones que un órgano puede y debe

ejercer legítimamente.

En atención a esa definición, la competencia en sí misma, puede ser

definida como el conjunto de poderes, facultades y atribuciones que el

ordenamiento jurídico le atribuye a un órgano o ente estatal. Comadira (2005,

p. 29), explica que la competencia puede ser considerada tanto como un

principio general del derecho, como un principio jurídico de la organización

administrativa o como un elemento esencial del acto administrativo. Este

autor, indica que la competencia está sometida a las siguientes

características:

• Legalidad: su fuente está en la Constitución y la Ley.

• Inalienabilidad: la autoridad administrativa no puede renunciar a la

titularidad de la competencia ni tampoco abstenerse de ejercer las

atribuciones conferidas, salvo mandato legal o judicial.

• Responsabilidad: la ausencia, demora o la negligencia en el ejercicio de

la competencia origina falta disciplinaria imputable a la autoridad

respectiva.

• Esencialidad: la competencia es un requisito de validez del acto

administrativo.

• Fin público: está orientada a un interés público, colectivo.

• Jerarquía: el ejercicio de las competencias responde a una organización

jerárquica que presume la desconcentración de la competencia en los


29

órganos de inferior jerarquía al interior de cada entidad, impidiéndose al

mismo tiempo la intervención de una entidad no competente en el ámbito

de otra, incluso si aquella es su superior jerárquico, salvo disposición

legal expresa.

Ahora bien, al relacionar la competencia con el tema ambiental, se tiene

que el preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de

Venezuela, establece entre otros valores, el equilibrio ecológico y los bienes

jurídicos ambientales, lo cual debe ser atendido por el Estado mediante los

mecanismos que éste adecue para ello. El mismo texto constitucional en el

artículo 127 estipula que “El Estado protegerá el ambiente, la diversidad

biológica, los recursos genéticos, los procesos ecológicos, los parques

nacionales y monumentos naturales y demás áreas de especial importancia

ecológica”.

En ese contexto, la protección ambiental se entiende como el conjunto

de acciones destinadas a alcanzar o sostener un nivel de calidad del

ambiente compatible con la protección de la salud de las personas o la

viabilidad en el mediano y largo plazo de los ecosistemas. Esa protección

incluye entre otras, las acciones destinadas a asegurar que el

aprovechamiento de los recursos naturales renovables y no renovables no

altere la calidad del ambiente. Asimismo la conservación de los recursos

naturales refiere el conjunto de acciones destinadas a asegurar que el

aprovechamiento de los recursos naturales renovables sea sostenible,

asegurando la viabilidad de los ecosistemas.


30

En ese mismo orden, la competencia ambiental está señalada en la Ley

Orgánica del Ambiente (LOA) y demás instrumentos normativos referidos a

esa materia. En ese conjunto de normas se razona dentro de sus alcances,

las funciones y atribuciones gubernamentales que dictan y aplican políticas,

normas, estrategias, o instrumentos (incluyendo la fiscalización y sanción)

vinculados con las acciones de protección del ambiente y de la conservación

de los recursos naturales.

La Ley Orgánica del Ambiente publicada en Gaceta Oficial de la

República de Bolivariana de Venezuela Extraordinaria No. 5.833 del 22 de

Diciembre de 2006, establece las disposiciones y desarrolla los principios

rectores para la gestión del ambiente en el marco del desarrollo sustentable

como derecho y deber fundamental del Estado y de la sociedad, para

contribuir a la seguridad del Estado y al logro del máximo bienestar de la

población y al sostenimiento del planeta en interés de la humanidad.

También fija las normas que desarrollan las garantías y derechos

constitucionales a un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado.

La Ley Penal del Ambiente publicada en Gaceta Oficial de la República

de Venezuela No. 4.358 Extraordinario del 03 de Enero de 1992, tiene por

objeto tipificar como delitos, aquellos hechos que violen las disposiciones

relativas a la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente y establece

las sanciones penales correspondientes. Asimismo, determina las medidas

precautelativas de restitución y de reparación a que haya lugar.

Esos dos instrumentos legales constituyen el asiento normativo


31

nacional en materia ambiental, en torno a ellos, se configuran y dictan las

políticas, se instituyen los órganos y servicios y se establecen las conductas

y penas que contravengan lo establecido para la protección del ambiente.

Además de otros instrumento legales que a éstas se vinculan, entre ellas, la

Ley Orgánica de Administración Pública y el Código Orgánico Procesal

Penal.

Vinculado con lo anterior, la Constitución de la República Bolivariana de

Venezuela, en su artículo 55 establece que “Toda persona tiene derecho a la

protección por parte del Estado a través de los órganos de seguridad

ciudadana regulados por ley, frente a situaciones que constituyan amenaza,

vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de las personas, sus

propiedades, el disfrute de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes”;

a los fines del cumplimiento de esa disposición, el Estado está llamado a la

creación, organización y reglamentación de los cuerpos de seguridad.

En el país, al igual que cualquier institución social, la organización

policial en tanto cuerpo de seguridad, debido al surgimiento de nuevas

realidades ha tenido que evolucionar progresivamente desde su nacimiento.

Así ha debido sufrir en cuanto a su dependencia, estructura, alcance

geográfico de la competencia, áreas de acción, tácticas, recursos policiales

utilizados, entre otros, así la organización policial puede responder, según

Roberg y Kuykendall (1997), a un modelo político (informalización y

proximidad) o a un modelo legalista (profesionalización, burocratización y

paramilitarismo).
32

En ese sentido, en el caso venezolano es notoria la subsistencia de

esos dos modelos característicos de los cuerpos policiales, en tanto que

desde su nacimiento en la primera mitad del siglo XX incorpora elementos de

ambos; es decir, informalización y bajo grado de profesionalización, que

permiten la injerencia y dependencia de agentes políticos externos, mientras

que hacia lo interno opera una estructura rígida y vertical, claramente

militarizada.

Vinculado a lo anterior, en cuanto a la relación Estado-Policía,

convencionalmente se considera que la policía oscila entre el cumplimiento

de la ley (modelo legalista) y el servicio a las demandas ciudadanas (modelo

de servicio público), sin embargo, para autores como Bayley (1983), Frühling,

(2000) y Waldmann (2003), referidos por la comisión nacional para la reforma

policial (CONAREPOL) 2006, en el estudio de las características de la policía

venezolana, en las naciones latinoamericanas (incluyendo a Venezuela) su

actividad ha sido fuertemente marcada por la subordinación y dependencia a

la agenda y decisiones de los mandos políticos, a despecho del orden

jurídico o de las demandas ciudadanas.

Tales planteamientos develan una estrecha relación entre la Policía

Nacional Bolivariana como órgano de seguridad y el Poder Ejecutivo como

instancia del Estado en la ejecución de las acciones de seguridad

establecidas. Se sostiene entonces, que la seguridad es un medio y no un fin

en sí misma, y es un bien esencialmente público, que pasa a constituirse

como la condición fundamental que debe garantizar entre otros, los valores
33

de justicia social y la igualdad. En consecuencia, los órganos del Estado

encargados de preservar la seguridad pública y ciudadana, deben enmarcar

su accionar con sometimiento pleno a la Ley y al derecho como lo establece

el artículo 141 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

En virtud de ello, se entiende que para los agentes del Estado sólo es

lícito el comportamiento que coincide con las atribuciones, competencias y

facultades que la Constitución y las leyes les confieren expresamente. Es por

ello, que la policía nacional bolivariana debe estar subordinada al Estado de

Derecho, como una manera de asegurar que sus miembros actúen bajo el

imperio de la Ley, respetando a la persona humana.

El carácter transversal del tema ambiental genera retos para la gestión

intersectorial, que ha conducido a la creación de diversos esquemas de

organización de las agencias ambientales principales, así como a la

instauración de mecanismos dirigidos a la coordinación y a la formulación de

políticas más integradas (Rodríguez 201, p. 70). En esa orientación entra en

vigencia el Decreto ya referido que crea la policía nacional bolivariana, allí

entre otros aspectos, se destacan las funciones de los cuerpos de policía a

los cuales se circunscribe el cuerpo de policía nacional bolivariana.

2.2.1. COMPETENCIA AMBIENTAL TERRITORIAL DE LA POLICÍA

NACIONAL BOLIVARIANA.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en atención

a la distribución del gobierno en sus tres niveles (Nacional, Estadal


34

Municipal), establece las competencias que en materia de ambiente

corresponde a cada uno; pudiendo existir entre ellos competencias

concurrentes, concordante con ello se establece en el artículo 23 de la Ley

Orgánica de la Administración Pública lo siguiente:

“Las actividades que desarrollen los órganos y entes de la


Administración Pública estarán orientadas al logro de los
fines y objetivos del Estado, para lo cual coordinarán su
actuación bajo el principio de unidad orgánica. La
organización de la Administración Pública comprenderá la
asignación de competencias, relaciones, instancias y
sistemas de coordinación necesarios para mantener su
orientación institucional de conformidad con la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela y la ley”.

Pinto (2009) señala que la estructura administrativa puede presentarse

con un esquema de desconcentración, donde aunque existe una

dependencia jerárquica a una autoridad central, las competencias pueden

encontrarse dispersas entre distintas dependencias con potestades sobre

cierta materia.

Según la Ley Orgánica del Ambiente, corresponde al Ministerio para el

ambiente la rectoría en esa materia (Ministerio del Poder Popular para el

Ambiente), responsable de formular, planificar, dirigir, ejecutar, coordinar,

controlar y evaluar las políticas, planes, programas, proyectos y actividades

estratégicas para la gestión del ambiente. En función de ello, las demás

instituciones de gobierno así como los particulares están subordinados a

éste.

La Autoridad Nacional Ambiental promoverá los procesos de

desconcentración y descentralización en materia ambiental hacia los


35

estados, municipios y distritos, bajo los principios de integridad territorial,

cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad, en función de

las necesidades y aptitudes regionales y locales, de conformidad con la

presente Ley, las que la desarrollen y las especiales que regulen los

procesos de descentralización. Instancias regionales, estadales y locales de

coordinación.

Asimismo proclama el artículo 20 de la referida Ley que a los fines de

coadyuvar con la gestión del ambiente, se podrán establecer instancias

regionales, estadales y locales de coordinación y participación ciudadana e

interinstitucional. Concordante con el artículo 25 de la Ley Orgánica de la

Administración Pública, en tanto ejercicio del principio de lealtad en la

actuación y relaciones entre la Administración Pública Nacional y demás

entidades territoriales.

La Ley Orgánica de la Administración Pública, en su Artículo 25.

Establece:

La Administración Pública Nacional, la de los estados, la de los distritos

metropolitanos y la de los municipios actúan y se relacionan de acuerdo con

el principio de lealtad institucional y, en consecuencia, deberán:

1. Respetar el ejercicio legítimo de sus competencias por parte de las

otras administraciones.

2. Ponderar, en el ejercicio de las competencias propias, la totalidad de

los intereses públicos implicados y, en concreto, aquellos cuya gestión esté

encomendada a las otras administraciones.


36

3. Facilitar a las otras administraciones la información que precisen

sobre la actividad que desarrollen en el ejercicio de sus propias

competencias.

4. Prestar, en el ámbito propio, la cooperación y asistencia activas que

las otras administraciones pudieran requerir para el ejercicio de sus

competencias.

PRINCIPIO DE LA COMPETENCIA.

Artículo 26. Toda competencia otorgada a los órganos y entes de la

Administración Pública será de obligatorio cumplimiento y ejercida bajo las

condiciones, límites y procedimientos establecidos legalmente; será

irrenunciable, indelegable, improrrogable y no podrá ser relajada por

convención alguna, salvo los casos expresamente previstos en las leyes y

demás actos normativos.

Toda actividad realizada por un órgano manifiestamente incompetente o

usurpada por quien carece de autoridad pública es nula y sus efectos se

tendrán por inexistentes.

Artículo 27. En el caso que una disposición legal o administrativa

otorgue una competencia a la Administración Pública, sin especificar el

órgano o ente que debe ejercerla, se entenderá que corresponde al órgano

de la Administración Central con competencia en razón de la materia. De

existir un ente competente en razón de la materia, le corresponderá a éste el

ejercicio de dicha competencia.


37

En el caso que una disposición legal o administrativa otorgue una

competencia a un órgano o ente de la Administración Pública sin determinar

la unidad administrativa competente, se entenderá que su ejercicio

corresponde a la unidad administrativa con competencia por razón de la

materia y el territorio, del segundo nivel jerárquico del respectivo órgano o

ente.

PRINCIPIO DE JERARQUÍA.

Artículo 28. Los órganos de la Administración Pública estarán

jerárquicamente ordenados y relacionados de conformidad con la distribución

vertical de atribuciones en niveles organizativos. Los órganos de inferior

jerarquía estarán sometidos a la dirección, supervisión y control de los

órganos superiores de la Administración Pública con competencia en la

materia respectiva.

El incumplimiento por parte de un órgano inferior de las órdenes e

instrucciones de su superior jerárquico inmediato obliga a la intervención de

éste y acarrea la responsabilidad de los funcionarios o funcionarias a quienes

sea imputable dicho incumplimiento, salvo lo dispuesto en el artículo 8 de

esta Ley.

En ese sentido, los artículos precedentes establecen las condiciones

de la competencia ejercida por la administración pública, en cuanto a forma

de actuación de manera jerárquica y correctivos aplicables.


38

2.2.1.1. COMPETENCIA AMBIENTAL NACIONAL DE LA POLICÍA

NACIONAL BOLIVARIANA.

Así en el artículo 156 de la Constitución de la República Bolivariana de

Venezuela, sobre la competencia del Poder Público Nacional, le asigna a

éste las competencias que en materia ambiental le incumben; dándole así la

potestad de crear las instancias, instrumentos, instituciones y mecanismos

para hacer efectivo tal mandato, como se indica en los siguientes numerales

señala la competencia en la materia ambiental:

16. El régimen y administración de las minas e hidrocarburos; el

régimen de las tierras baldías; y la conservación, fomento y aprovechamiento

de los bosques, suelos, aguas y otras riquezas naturales del país.

23. Las políticas nacionales y la legislación en materia naviera, de

sanidad, vivienda, seguridad alimentaria, ambiente, aguas, turismo y

ordenación del territorio.

25. Las políticas nacionales para la producción agrícola, ganadera,

pesquera y forestal.

2.2.1.2. COMPETENCIA AMBIENTAL ESTADAL DE LA POLICÍA

NACIONAL BOLIVARIANA.

En ese mismo sentido establece en el artículo 164, numeral 5 de la

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, como competencia

exclusiva de los estados en materia ambiental “El régimen y


39

aprovechamiento de minerales no metálicos, no reservados al Poder

Nacional, las salinas y ostrales y la administración de las tierras baldías en su

jurisdicción, de conformidad con la ley”.

2.2.1.3. COMPETENCIA AMBIENTAL MUNICIPAL DE LA POLICÍA

NACIONAL BOLIVARIANA.

Explica Moyano, citado por Pinto (2010, p. 342) que: dado que el

derecho Ambiental está íntimamente vinculado a los clásicos poderes de

moralidad, seguridad, higiene y salubridad, su desarrollo pasa principalmente

por el municipio, en donde la comunidad se expresa e identifica cabal e

íntegramente con el bien común local, para sostener luego que en la

regulación del ambiente cabe un poder principal al poder municipal.

También a nivel municipal, se le asigna competencia en materia

ambiental según lo dispuesto en el numeral 4 del artículo 178 al señalar que,

son competencias del municipio entre otras, la protección del ambiente y

cooperación con el saneamiento ambiental; aseo urbano y domiciliario,

comprendidos los servicios de limpieza, de recolección y tratamiento de

residuos y protección civil.

La existencia de un Estado de derecho como constitucionalmente se

establece en Venezuela, implica que tanto la actuación de la administración

pública como de los administrados se produzcan y desarrollen en torno a un

marco jurídico preestablecido, el cual delimita los derechos de los

ciudadanos y establece las competencias de las autoridades para actuar.


40

En esos términos, se da la relación jurídico-administrativa como vínculo

entre el Estado y los administrados con base a derechos y obligaciones

públicos-subjetivas. En cambio, cuando la conducta ilícita transgrede

derechos protegidos por la materia penal se producirá la imposición de

sanción mediante los procedimientos correspondientes. De manera tal, la

violación de una obligación público-subjetiva puede constituir una infracción o

un delito en atención a su entidad y por sus características corresponder a la

instancia administrativa o a la instancia jurisdiccional.

Los artículos que anteceden de igual manera están referidos a la

competencia, pero de manera específica a la Policía Nacional Bolivariana en

cuanto a sus atribuciones en materia Ambiental

2.2.2. INSTANCIA ADMINISTRATIVA.

En términos generales, la administración pública se conceptualiza como

aquella parte del Poder Ejecutivo a cuyo cargo está la responsabilidad de

desarrollar la función ejecutiva, mediante las estructuras encargadas de la

función administrativa, que es la que ejercen los órganos administrativos del

Estado. Para Serra (1988, p. 327), la función administrativa es la actividad

normal que corresponde al Poder Ejecutivo efectuada bajo el orden jurídico.

La llamada actividad administrativa, comprende las operaciones materiales y

los actos administrativos; que constituyen medidas de precaución o de

ejecución, ambas necesarias en la actividad administrativa para la realización

de esta misma.
41

Existen dos aspectos fundamentales que caracterizan la administración:

uno es, lo jurídico de los actos; y el otro, el aspecto técnico que

significa acción práctica y de realización concreta, para que el acto sea válido

en cuanto a su contenido y forma de la voluntad de la administración, que

como ya se dijo se expresa a través de una pluralidad de actos. Por ello,

debe distinguirse el acto administrativo del acto material de ejecución del

derecho. Por ejemplo: una orden de detención de una persona, dispuesta por

un prefecto, en ejercicio de una potestad legal, es un acto administrativo; la

ejecución de la misma orden por los agentes de policía es un acto material.

La administración pública posee con base a la Ley facultad

sancionatoria a los efectos de su propia existencia, al respecto Delgadillo

(2006, p. 315), señala que “sin ella no sería posible que los órganos

administrativos ejercieran sus atribuciones, pues carecerían de los medios

coercitivos para hacer que los gobernados cumplan con las disposiciones

legales y con los mandatos de los actos administrativos”.

“La potestad es la situación jurídica subjetiva más


emblemática que poseen las administraciones públicas, ya
que son atribuidas a las mismas para tomar operativo el
logro de sus cometidos, siempre vinculados a la tutela del
interés general, razón por la cual mediante su utilización los
órganos administrativos, de manera unilateral imponen
conductas a los administrados” Peña (2005).

2.2.2.1. DIRECCIÓN NACIONAL.

El Artículo 5º del Reglamento Orgánico del Cuerpo de Policía

Nacional, establece: El Cuerpo de Policía Nacional contará con una


42

estructura integrada por la Dirección Nacional, a cargo de una Directora o

Director Nacional, por la Sub-Dirección, el Consejo Disciplinario, la Secretaría

General, la Oficina de Asesoría Legal, la Oficina de Planificación,

Presupuesto, Organización y Sistemas, la Oficina de Gestión Administrativa,

la Oficina de Recursos Humanos, la Oficina de Comunicación y Relaciones

Institucionales, la Oficina de Sistemas y Tecnologías de Información, la

Oficina de Respuesta a las Desviaciones Policiales, la Oficina de Control de

la Actuación Policial, la Dirección de Vigilancia y Transporte Terrestre, la

Dirección de Inteligencia y Estrategia, la Dirección de Operaciones y

Acciones Tácticas y las Direcciones de Regiones; las mismas estarán a

cargo de una Directora o Director, con rango de Dirección de Línea, quienes

se encargarán de dirigir, planificar, coordinar, evaluar y supervisar las

actividades que éstas desarrollen, en el ámbito de sus competencias.

Artículo 6º. La Dirección Nacional del Cuerpo de Policía Nacional, es

la máxima instancia del Cuerpo de Policía Nacional. Es ejercida por la

Directora o Director Nacional y le corresponde, además de las atribuciones

dispuestas en el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica del

Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional, las siguientes

funciones:

1. Representar al Cuerpo de Policía Nacional frente a todos los

organismos públicos y privados nacionales o extranjeros y dirigir, planificar,


43

organizar, controlar, coordinar y supervisar las actividades administrativas,

organizativas, funcionales y operativas del Cuerpo de Policía Nacional.

2. Convocar a las demás autoridades, funcionarias, funcionarios,

trabajadoras o trabajadores del Cuerpo de Policía Nacional a reuniones,

conformar equipos de trabajo y recomendar las acciones necesarias para la

consecución de los objetivos.

3. Supervisar y evaluar las actividades realizadas y solicitar y recibir

de las o los integrantes del Cuerpo de Policía Nacional informes periódicos,

cuando lo estime necesario.

4. Presentar ante el Órgano Rector, por conducto de la Viceministra o

Viceministro del Sistema Integrado de Policía, el avance en la ejecución de

las políticas y planes del Cuerpo de Policía Nacional.

5. Ejercer la suprema dirección de los servicios y dependencias del

Cuerpo de Policía Nacional, así como gestionar y administrar el sistema del

recurso humano.

6. Delegar en funcionarias, funcionarios, trabajadoras o trabajadores

del Cuerpo de Policía Nacional las atribuciones o firmas que juzgue

necesario.

7. Celebrar los convenios y contratos de cualquier naturaleza que

sean necesarios para el funcionamiento del Cuerpo de Policía Nacional.

8. Proponer al órgano rector los candidatos a ocupar la Agregaduría

Policial en las distintas embajadas.

9. Las demás que le confiere el ordenamiento jurídico vigente.


44

2.2.2.2. DIRECCIÓN DE REGIONES.

DE LOS CUERPOS DE POLICÍA ESTADAL.

NATURALEZA.

Artículo 42. Los cuerpos de policía estadal son órganos o entes de

seguridad ciudadana encargados de ejercer el Servicio de Policía en su

espacio territorial y ámbito de competencia, primordialmente orientados hacia

actividades preventivas y control del delito, con estricta sujeción a los

principios y lineamientos establecidos en esta Ley, sus reglamentos y los

lineamientos y directrices dictados por el Órgano Rector.

En cuanto a las atribuciones, el Artículo 43. Los cuerpos de policía

estadal tendrán, además de las atribuciones comunes de los cuerpos de

policía previstas en esta Ley, la facultad de organizar personal entrenado y

equipado para el control de reuniones y manifestaciones que comprometan

el orden público, la paz social y la convivencia, conforme a los lineamientos y

directrices dictados por el Órgano Rector.

2.2.2.3. DEPENDENCIAS MUNICIPALES.

NATURALEZA.

Artículo 44. Los cuerpos de policía municipal son órganos o entes de

seguridad ciudadana encargados de ejercer el Servicio de Policía en su

espacio territorial y ámbito de competencia, primordialmente orientados hacia


45

actividades preventivas y control del delito, con estricta sujeción a los

principios y lineamientos establecidos en esta Ley, sus reglamentos y los

lineamientos y directrices dictados por el Órgano Rector.

DE LA MANCOMUNIDAD.

Artículo 45. Los municipios podrán asociarse en mancomunidades

para la prestación del Servicio de Policía. Los distritos metropolitanos y

distritos especiales no podrán organizar cuerpos de policía ni ejercer el

Servicio de Policía.

ATRIBUCIONES.

Artículo 46. Los cuerpos de policía municipal tendrán, además de las

atribuciones comunes de los cuerpos de policía previstas en esta Ley,

competencia exclusiva en materia administrativa propia del municipio y

protección vecinal.

2.2.3. INSTANCIA JURISDICCIONAL.

La instancia jurisdiccional está compuesta por la jurisdicción especial y

la ordinaria; conforme a lo dispuesto en el artículo 61 de la Ley del Poder

Judicial, la jurisdicción ordinaria le corresponde a la Corte de Apelaciones, a

los tribunales Superiores, juzgados de Primera Instancia y de Municipio.

La Corte de Apelaciones son tribunales colegiados constituidos por tres

jueces profesionales, quienes en su seno deberán designar un presidente


46

que durará un año en el ejercicio de su cargo, pudiendo ser reelegido. Los

tribunales Superiores son unipersonales, conformados por un juez, un

secretario y un alguacil. En materia penal, según la competencia, existe el

tribunal de Control, conformado por un juez, un secretario y un alguacil. El

tribunal de Juicio puede estar constituido en unipersonal o mixto, el primero

conformado por un juez, un secretario y un alguacil, y el segundo,

conformado por un juez presidente y dos escabinos, un secretario y un

alguacil.

Los juzgados de Municipio actúan como tribunales unipersonales.

Conocen en Primera Instancia de las causas civiles y mercantiles cuyos

intereses calculados según las disposiciones del Código de Procedimiento

Civil, no exceda de cinco millones de bolívares. Ahora bien, la jurisdicción

penal es también de carácter ordinario, es ejercida por los tribunales de

control, unipersonales y mixtos de juicio, los tribunales de ejecución casó

como las cortes de apelaciones, y se encuentran organizados en

circunscripciones judiciales y en dos instancias. Es importante tener presente

que en el nuevo proceso penal, se encuentran cuatro fases: preparación o de

investigación; fase intermedia, fase de juicio y fase de ejecución.

De igual manera, la administración de justicia, a la par de la jurisdicción

ordinaria, es ejercida por la jurisdicción especial, conformada por los

tribunales siguientes: Jurisdicción electoral; Jurisdicción de Protección del

niño y del adolescente; Jurisdicción bancaria; Jurisdicción arbitral;

Jurisdicción de los tribunales de paz; Jurisdicción Laboral; Jurisdicción de


47

pueblos indígenas; Jurisdicción Contenciosa; Jurisdicción penal militar;

Jurisdicción de tránsito; Jurisdicción de hacienda pública.

Junto a estas jurisdicciones, se encuentra también la Jurisdicción penal

ambiental, creada en el artículo 136 de la ley orgánica del ambiente; “Se crea

la Jurisdicción Especial Penal Ambiental para el conocimiento y decisión de

las causas provenientes de acciones u omisiones tipificadas como delito por

la ley especial respectiva”. De conformidad con el artículo 137 de esta misma

ley, la organización, composición y funcionamiento de los órganos de esta

jurisdicción se rigen por las disposiciones establecidas en el Código Orgánico

Procesal Penal, en la ley orgánica correspondiente y en el Reglamento

Interno de los Circuitos Judiciales Penales Ambientales.

De acuerdo a lo expuesto anteriormente, la instancia jurisdiccional es

aquella que compone el conjunto de tribunales en el sistema de justicia de

cada país, en Venezuela, en consideración la medida del poder que ejercen,

los tribunales pueden clasificarse de la siguiente manera:

• Ordinarios. Son los que ejercen la jurisdicción civil, mercantil y penal.

Conocen en principio todo tipo de causa civil o penal.

• Especiales. Son aquellos cuyos conocimientos de causas están limitadas

a cierto tipo de controversias, tales como aquellos asuntos mercantiles,

del niño y del adolescente, laborales, agrarios, etc.

• Contencioso-administrativos. Ejercen la jurisdicción en los asuntos

relacionados con las controversias frente al Poder Público nacional,


48

estadal, municipal, específicamente frente a la Administración Pública.

Asimismo, considerando el grado de jurisdicción, los tribunales se

pueden dividir en superiores o de alzada, y en inferiores o de primer grado.

La jerarquía en asuntos civiles, mercantiles y de tránsito es la siguiente:

• Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia.

• Juzgados Superiores.

• Juzgados de Primera Instancia.

• Juzgados de Municipio de la Circunscripción Judicial del Área

Metropolitana de Caracas.

• Juzgados ejecutores de medidas.

• Tribunales de Paz.

La jerarquía en asuntos penales es la siguiente:

• Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia.

• Corte de Apelaciones.

• Juzgados de Primera Instancia.

Por lo anterior, las acciones u omisiones frente al ambiente tipificadas

como delito se encuentran en la ley especial respectiva y deben dirimirse en

esta jurisdicción especial.

En ese orden de ideas, está establecido en el artículo 20 de la ley penal

del ambiente, que “De todo delito contra el ambiente, nace acción penal para

el castigo del culpable. También puede nacer acción civil para el efecto de

las restituciones y reparaciones a que se refiere esta Ley. La acción penal


49

derivada de los delitos previstos en esta Ley es pública y se ejerce de oficio,

por denuncia o por acusación. Y el artículo 22 señala que corresponde a la

jurisdicción penal ordinaria, el conocimiento de los delitos ambientales.

2.2.3.1. SALA DE CASACIÓN PENAL DEL TRIBUNAL SUPREMO DE

JUSTICIA.

El Artículo 2 de la Ley del Tribunal Supremo de Justicia, establece: El

Tribunal Supremo de Justicia está compuesto y funcionará en Sala

Constitucional, Político-Administrativa, Electoral, de Casación Civil, de

Casación Penal y de Casación Social, así como por la Sala Plena que estará

integrada por los Magistrados o Magistradas de todas las Salas señaladas.

2.2.3.2. TRIBUNALES UNIPERSONALES.

El artículo 269 de la CRBV, consagra la organización de la función

jurisdiccional, el mismo se denomina Circuitos Judiciales. Antes que la norma

constitucional el Código Orgánico Procesal Penal en su artículo 530 señalo

que en toda circunscripción judicial se creará “…una organización

jurisdiccional y administrativa… que se denominará Circuito Judicial

Penal…”. El artículo 531 del te xto procedimental establece que cada Circuito

Judicial Penal estará formado “…por una Corte de Apelaciones, integrada, al

menos por una sala de tres jueces profesionales, y un Tribunal de Primera

Instancia integrado por jueces profesionales que ejercerán las funciones de

control, juicio y ejecución de sentencias.


50

El artículo 538 del Código Orgánico Procesal Penal, señala que cada

sala de audiencia tendrá un secretario permanente, que actuará como

secretario del tribunal (del único tribunal) en los juicios que se realicen en

ellas. Igualmente establece que se dispondrá de los secretarios necesarios

para refrendar las decisiones de los jueces de control o de ejecución de la

sentencia.

Dentro del poder Público Judicial, conforme a lo previsto en el artículo

253 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, se

encuentra el sistema de justicia, constituido por el Tribunal Supremo de

Justicia, los diversos órganos jurisdiccionales que determine la ley, por el

Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo, los órganos de investigación

penal, auxiliares y funcionarios de justicia, el sistema penitenciario, los

medios alternativos de justicia, los ciudadanos que participan en la

administración de justicia, y los profesionales del Derecho autorizados para

ejercer.

Mediante la organización de los tribunales se determina la manera de

constituirlos, las personas que intervienen en su constitución, la jerarquía de

los tribunales y las relaciones de subordinación entre ellos, y su composición

interna. Todo de acuerdo a los poderes y deberes señalados en la ley, para

el ejercicio de la función jurisdiccional por parte del órgano judicial (el

respectivo tribunal) y la persona natural que actúa en nombre del tribunal (el

juez).

De acuerdo a Puppio (2004, p. 167), la organización judicial se define


51

como el conjunto de normas que establecen los órganos y el sistema para la

administración de justicia, señalando la competencia de los jueces, sus

facultades, obligaciones, la forma de su designación y de sustitución, así

como las garantías de su independencia.

El artículo 60 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, reza: “El Poder

Judicial se ejerce por la Corte Suprema de Justicia, los tribunales de

jurisdicción ordinaria y los tribunales de jurisdicción especial. Los Tribunales

pueden ser colegiados y unipersonales y se organizarán en Circuitos en cada

Circunscripción Judicial”.

Los tribunales unipersonales: son aquellos cuyas resoluciones son

dictadas por un solo juez. Se llaman juzgados.

SENTENCIA Nº 1599 DE SALA DE CASACIÓN PENAL T.S.J,

EXPEDIENTE Nº C00-1325 DE FECHA 06/12/2000.

Competencia de los Tribunales Unipersonales: Los Tribunales

Unipersonales de Juicio tienen asignada competencia para el conocimiento

de las causas por delitos cuya pena en su límite superior no exceda de

cuatro años de privación de libertad, como lo dispone el ordinal 2° del artículo

60 del Código Orgánico Procesal Penal.

2.2.3.3. TRIBUNALES MIXTOS.

El tribunal mixto se compone de un juez profesional quien actúa como

juez presidente, y de dos escabinos. Si por la naturaleza o complejidad del


52

caso, se estima que el juicio se prolongará extraordinariamente, se designará

junto con los titulares a un suplente, siguiendo el orden de la lista y aplicando

las reglas previstas para el titular. La incorporación de la figura del juez lego

en el proyecto del código viene del proceso penal alemán, en el cual existe

este juez no profesional, al cual se le conoce con el nombre de "Schöffe".

De acuerdo a las funciones que se atribuyen a los distintos jueces

llamados a intervenir en el proceso penal, el C.O.P.P. dispone que los

tribunales se organicen en cada Circuito Judicial en dos instancias, una

primera instancia integrada por tribunales unipersonales mixtos y de jurados

y otra de apelaciones, integrada por tribunales colegiados de jueces

profesionales.

2.2.4. SANCIONES AMBIENTALES.

La imposición de sanciones persigue diversos fines, uno de ellos

consiste en el mantenimiento de la observancia de las disposiciones

normativas, que en el caso de su incumplimiento se obliga al infractor a su

cumplimiento de manera forzosa; es decir en contra de su voluntad. Sin

embargo, cuando no es posible coercitivamente obtener la realización de la

conducta que la norma ordena, la sanción puede consistir en obtener del

infractor una contraprestación económica equivalente a la obligación

incumplida que la misma norma establece. Pero si el daño causado por la

conducta contraria a la norma es irreparable la sanción tiene que derivar en

la restricción de la esfera de derechos del infractor como castigo.


53

Tal como lo señala el autor García Máynez (2003, p. 294) la sanción “es

la consecuencia jurídica que el incumplimiento de un deber produce en

relación con el obligado, a efecto de mantener la observancia de las normas,

reponer el orden jurídico violado y reprimir las conductas contrarias al

mandato legal”.

Con referencia a la sanción, García Máynez (2003, p. 294)

doctrinariamente se distinguen las sanciones contravencionales de las

disciplinarias; produciéndose la primera por la violación a la disposición legal

y generalmente son sancionadas por la autoridad administrativa sobre todos

los particulares, mediante la aplicación de un procedimiento regulado

también en la Ley. En tanto que las disciplinarias son aplicadas sólo a los

servidores o funcionarios públicos en el desempeño de sus funciones.

Para Rodríguez (2011, p. 53) la responsabilidad civil, administrativa y

penal por daños al medio ambiente ha sido consagrada en múltiples

legislaciones nacionales. Complementariamente a la imposición de

sanciones, las normas exigen la reparación o compensación por los daños

causados.

2.1.4.1. SANCIONES ADMINISTRATIVAS.

SANCIONES.

El Artículo 108 de la Ley Orgánica del Ambiente, establece: En

ejecución de esta Ley, deberán dictarse las adecuadas normas penales y


54

administrativas en garantía de los bienes jurídicos tutelados por la misma.

Las sanciones pecuniarias correspondientes serán hasta de diez mil

unidades tributarias (10.000 U.T.); y hasta de diez años de prisión si

consistieren en penas privativas de libertad, debiéndose hacer la fijación de

acuerdo con la mayor gravedad del hecho punible, a las condiciones del

mismo y a las circunstancias de su comisión, manteniendo la debida

proporcionalidad y adecuación con el supuesto de hecho.

NULIDAD DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS AUTORIZATORIOS.

Artículo 109. Los permisos, autorizaciones, aprobaciones o cualquier

otro tipo de acto administrativo, contrario a los principios establecidos en esta

Ley o sus reglamentos, se considerarán nulos, no pudiendo generar

derechos a favor de sus destinatarios; y los funcionarios públicos que los

otorguen incurrirán en responsabilidades disciplinarias, administrativas,

penales o civiles, según sea el caso.

ALCANCE DE LAS SANCIONES A PARTICULARES.

Artículo 110. Las sanciones impuestas a los particulares previstas en

las leyes ambientales, serán aplicadas sin perjuicio de las acciones civiles o

penales a que hubiere lugar, ni de las sanciones consagradas en otras leyes.

MEDIDAS PREVENTIVAS.

Artículo 111. El organismo competente para decidir acerca de las


55

infracciones previstas en esta Ley y leyes especiales, podrá adoptar desde el

momento del conocimiento del hecho, al inicio o en el curso del

procedimiento correspondiente, las medidas preventivas que fueren

necesarias para evitar las consecuencias degradantes del hecho que se

investiga, los cuales podrán consistir en:

1. Ocupación temporal, total o parcial de las fuentes contaminantes

hasta tanto se corrija o elimine la causa degradante.

2. La retención de los recursos naturales, sus productos, los agentes

contaminados o contaminantes.

3. La retención de maquinarias, equipos, instrumentos y medios de

transporte utilizados.

4. Clausura temporal del establecimiento que con su actividad degrade

el ambiente.

5. Prohibición temporal de las actividades degradantes del ambiente.

6. Cualquier otra medida necesaria para proteger y prevenir los daños

al ambiente.

MEDIDAS ACCESORIAS.

Artículo 112. Además de las sanciones contempladas, deberán

ordenarse en todo caso las siguientes:

1. Revocatoria del acto administrativo autorizatorio.

2. Inhabilitación hasta por un periodo de dos años, para solicitar y

obtener nuevos actos administrativos autorizatorios para la afectación del


56

ambiente, la diversidad biológica y demás recursos naturales.

3. Ejecución de fianza de fiel cumplimiento, si fuere el caso.

4. El comiso de equipos, instrumentos, armas, materiales, aparatos,

instalaciones o equipos con que se cometió la infracción o delito y los

productos que de ellos provengan, a no ser que pertenezcan a un tercero

ajeno al hecho.

5. El comiso de los recursos naturales o sus productos obtenidos

ilegalmente y su restitución el medio natural, si ello es posible o conveniente.

6. Efectiva reparación del daño causado.

7. La ocupación o eliminación de obstáculos, aparatos, objetos u

elementos que entorpezcan el funcionamiento de vehículos,

establecimientos, instalaciones, plantas de tratamiento o fuentes emisoras de

contaminantes.

8. La retención de vehículos y medios de transporte utilizados para la

comisión del ilícito ambiental; hasta tanto se pague la multa, se repare el

daño o se garantice la reparación efectiva del mismo.

9. Cualquier otra medida tendiente a conjurar un peligro de daño o

evitar la continuación del daño ambiental, y asegurar su reparación si el daño

ha comenzado a manifestarse.

MULTA ADICIONAL EQUIVALENTE.

Artículo 113. En caso de no ser posible la reparación del daño, la

autoridad administrativa o judicial podrá establecer una multa adicional


57

equivalente al doble del valor del daño causado, sin perjuicio que se dicte

una medida complementaria de compensación en las cercanías del ambiente

modificado.

MEDIDAS DE SEGURIDAD.

Artículo 114. La aplicación de las sanciones administrativas o penales

a que se refiere esta Ley deberá además estar acompañada, cuando fuere el

caso con la imposición de las medidas necesarias para impedir la aparición,

continuación o para lograr la reparación del daño, o prevenir el peligro y a

contrarrestar las consecuencias perjudiciales derivadas del acto sancionado;

tales medidas podrán consistir en:

1. Ocupación temporal de las fuentes contaminantes hasta tanto se

corrija o elimine la causa degradante o se otorguen las garantías necesarias

para evitar la repetición de los hechos.

2. Clausura temporal o definitiva de las instalaciones o

establecimientos que con su actividad alteren el ambiente, degradándolo o

contaminándolo, ya sea directa o indirectamente.

3. Prohibición temporal o definitiva de la actividad degradante del

ambiente.

4. Modificación o demolición de construcciones violatorias de las

disposiciones de gestión y planificación del ambiente.

5. Restauración de los lugares alterados a la entidad más cercana

posible en que se encontraban antes de la agresión al ambiente, una vez


58

cesada la acción lesiva.

6. Reordenación del espacio a fin de tornarlo utilizable ambientalmente

con otro uso distinto al original, en aquellos casos en que las características

esenciales del ecosistema alterado fueron completamente destruidas de

manera irreversibles, al punto de resultar imposible recuperar la vocación

inicial del suelo.

7. La destrucción o neutralización de sustancias, recursos naturales o

productos comprobadamente contaminantes o contami nados.

8. Devolución al medio natural de los recursos o elementos extraídos

si tal acción es posible y conveniente.

9. La instalación o construcción de los dispositivos necesarios para

evitar la contaminación o degradación del ambiente.

10. Cualquier otra medida tendiente a corregir, reparar los daños y

evitar la continuación de los actos perjudiciales al ambiente.

2.2.4.2. SANCIONES PENALES.

Adicionalmente a las sanciones administrativas y a la responsabilidad

civil, en algunas legislaciones se han incluido delitos contra los recursos

naturales y el ambiente. Venezuela cuenta desde 1992 con una ley pionera

en la región titulada la Ley Penal del Ambiente; en ella tipificó como delitos

aquellos hechos que violan las disposiciones relativas a la conservación, en

defensa y mejoramiento del ambiente y el régimen sancionatorio

administrativo y penal vigente.


59

Por su parte Martínez citado por Rodríguez (2011, p. 54), señala que la

Ley penal de Venezuela tipifica delitos ecológicos en forma cualitativa, pero

deja su caracterización específica, en cuanto a parámetros técnicos, a los

diferentes reglamentos de manera que se facilite su permanente

actualización por vía reglamentaria. A la fecha se han dictado más de 20

reglamentos complementarios de esta ley, pero en la práctica sus resultados

parecen discutibles: “Desde la aprobación de la ley se han promovido juicios

penales ambientales pero con muy poco impacto; muchos de ellos no están

resueltos y otros, lastimosamente, han servido para castigar a los más

débiles y con menos posibilidades de defensión”.

Artículo 5°. Sanciones a personas naturales. Las sanciones serán

principales y accesorias.

Son sanciones principales:

1.- La prisión.

2.- El arresto.

3.- La multa.

4.- Los trabajos comunitarios.

La pena de trabajo comunitario consiste en la obligación impuesta al reo

de realizar, durante el tiempo de la condena, labores en beneficio de la

comunidad, que indicará el juez, quien tendrá presente para tal fin la

capacitación de aquél y, en todo caso, sin menoscabo de la dignidad

personal.

Esta pena podrá ser impuesta en sustitución de la de arresto en los


60

casos en que el juez lo estimare conveniente, atendidas la personalidad del

procesado y la mayor o menor gravedad del hecho.

Son sanciones accesorias, que se aplicarán a juicio del tribunal:

1.- La inhabilitación para el ejercicio de funciones o empleos públicos,

hasta por dos (2) años después de cumplirse la pena principal, cuando se

trate de hechos punibles cometidos por funcionarios públicos;

2.- La inhabilitación para el ejercicio de la profesión, arte o industria,

hasta por un (1) año después de cumplida la sanción principal, cuando el

delito haya sido cometido por el condenado con abuso de su industria,

profesión o arte, o con violación de alguno de los deberes que le sean

inherentes;

3.- La publicación de la sentencia, a expensas del condenado, en un

órgano de prensa de circulación nacional.

4.- La obligación de destruir, naturalizar o tratar las sustancias,

materiales, instrumentos u objetos fabricados, importados u ofrecidos en

venta, y susceptibles de ocasionar daños al ambiente o a la salud de las

personas.

5.- La suspensión del permiso o autorización con que se hubiese

actuado, hasta por un lapso de dos (2) años; y

6.- La suspensión del ejercicio de cargos directivos y de representación

en personas jurídicas hasta por tres (3) años, después de cumplida la pena

principal; y

7.- La prohibición de contratar con la Administración Pública hasta por


61

un lapso de tres (3) años.

Artículo 6°. Sanciones a personas juríd icas. La sanción aplicable a las

personas jurídicas por los hechos punibles cometidos, en las condiciones

señaladas en el Artículo 3° de esta Ley, será la de multa establecida para el

respectivo delito y, atendida la gravedad del daño causado, la prohibición por

un lapso de tres (3) meses a tres (3) años de la actividad origen de la

contaminación.

Si el daño causado fuere gravísimo, además de la multa, la sanción

será la clausura de la fábrica o establecimiento o la prohibición definitiva de

la actividad origen de la contaminación, a juicio del juez.

El Tribunal podrá, así mismo, imponer a la persona jurídica, de acuerdo

a las circunstancias del hecho que se haya cometido, alguna o algunas de

las siguientes sanciones:

1.- La publicación de la sentencia a expensas del condenado, en un

órgano de prensa de circulación nacional;

2.- La obligación de destruir, neutralizar o tratar las sustancias,

materiales, instrumentos u objetos fabricados, importados u ofrecidos en

venta, y susceptibles de ocasionar daños al ambiente o a la salud de las

personas;

3.- La suspensión del permiso o autorización con que se hubiese

actuado, hasta por un lapso de dos (2) años; y

4.- La prohibición de contratar con la Administración Pública hasta por

un lapso de tres (3) años.


62

3. SISTEMA DE CATEGORÍAS.

En este apartado se exponen de manera precisa la definición de la

categoría (competencia ambiental de la policía nacional bolivariana), en torno

a la cual gira la investigación, es decir, a lo que está referida la investigación

y su significado; tomando en cuenta para ello, tanto los basamentos y

propuestas teóricas de diversos autores así como los contenidos normativos

referidos a la misma.

3.1. DEFINICIÓN NOMINAL

Competencia ambiental de la policía nacional bolivariana

3.2. DEFINICIÓN CONCEPTUAL.

Es el conjunto de atribuciones, funciones, políticas, normas y

estrategias establecidas en la Ley, ejercidas por el cuerpo de policía nacional

bolivariana para el desarrollo de sus operaciones vinculadas con las

acciones de prevención y protección del ambiente y de la conservación de

los recursos naturales.

3.3. DEFINICIÓN OPERACIONAL.

Conjunto de acciones que pueden ser realizadas por la policía nacional

bolivariana destinadas a asegurar el cumplimiento de las disposiciones

normativas que se vinculan con la prevención y protección del ambiente y de


63

la conservación de los recursos naturales.

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