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LA VIDA Y ENSEÑANZAS DE CRISTO Y SUS
APÓSTOLES
22
“¿QUE SEÑAL
HABRA DE
TU VENIDA?”
La vida y Enseñanzas de Cristo y sus Apóstoles
El Mar Grande
Galilea
Mar de Galilea
Samaria
Jerusalén
Judea
LA SEMANA Mateo Marcos Lucas Juan
DEL
SACRIFICIO
EXPIATORIO
TERCER DIA
Discurso del 24:1– 13:1– 21:5–
Monte de los 51 37 36
Olivos
Parábola de 25:1–
las Diez 13
Vírgenes
Parábola de 25:14–
los talentos 30
El juicio final 25:31–
e inevitable 46
Se conseja la
lectura de
José Smith 1,
capítulo que
contiene la
revisión
inspirada
efectuada
por el
Profeta, del
capítulo 24
de Mateo.
INTRODUCCION
Después de denunciar a los escribas y
fariseos por su hipocresía, Jesucristo dejó
el templo. Cuando El y los discípulos
contemplaron los edi!cios del templo,
enfrentó a los discípulos con una
declaración profética que debe haber
resultado sorprendente. Del templo dijo:
“De cierto os digo, que no quedará aquí
piedra sobre piedra, que no sea
derribada” (Mateo 24:2). Ni una sola
piedra iba a quedar sobre otra: ni una
piedra de la entrada, ni del santuario, ni
del lugar santísimo de la casa santa; ni
una piedra del patio y del claustro del
templo. Todo sería echado abajo. El
templo de Herodes iba a ser destruido.
(Véase A Dictionary of the Bible de
William Smith, ed. rev., título: ‘Temple”.)
Posteriormente, cuando Jesucristo estaba
sentado en el Monte de los Olivos, sus
discípulos se acercaron a El y le hicieron
dos importantes preguntas. Con la
primera: “Dinos, ¿cuándo serán estas
cosas?” los discipulos le pidieron que les
dijese cuándo ocurrirá la destrucción del
templo de Herodes y la matanza y
dispersión de los judíos. Con la segunda
pregunta, “¿qué señal habrá de tu
venida, y del !n del siglo?” pidieron una
explicación de!nitiva acerca de los
importantes acontecimientos que
precederán a la segunda venida del
Señor. (Véase Mateo 24:3).
Como parte de esta lección, leerán el
discurso del Monte de los Olivos que
contiene la respuesta de Jesucristo a las
dos preguntas. También estudiarán dos
parábolas, ambas usadas para recalcar
la necesidad de diligencia y vigilancia
constantes si quiere uno estar preparado
para la segunda venida del Señor,
cuando El se vengará de los malvados y
se sentará como juez en el inevitable
juicio !nal.
La venida del Salvador en poder y gloria
para juzgar al mundo está muy próxima.
Los profetas antiguos y modernos han
hablado de este evento glorioso y terrible,
y han dado a la humanidad señales
como evidencia de que El vendrá. La
aparición de cada una de estas señales
de los tiempos es indicación de que el día
se está acercando. Es cierto que nadie
conoce el momento preciso en que
regresará el Señor. Sin embargo, vendrá
pronto; y aprendiendo a reconocer las
señales de los tiempos, los hombres
estarán listos para recibirlo. Estarán
preparados con su!ciente aceite en sus
lámparas. Estarán listos para el día de
juicio.
Al estudiar estas lecciones, pongan
especial atención en las señales de la
venida que se han ido cumpliendo y en
las que tendrán que cumplirse antes que
el Salvador regrese a la tierra como Juez
y Rey. Traten de evaluar su propia
preparación para esta segunda venida y
den los pasos necesarios para estar
preparados, de manera que siempre
estén listos para rendir cuentas de su
vida, ante Dios.
Antes de proseguir, lean todos los
versículos del cuadro de la página
anterior.
COMENTARIO
INTERPRETATIVO
(22-1) Mateo 24:2. ¿En qué
forma se cumplió la profecía
relativa a la destrucción del
Templo y de Jerusalén?
“Vosotros conocéis la secuencia, de cómo
los judíos llevaron adelante su terrible
plan y crucificaron al Hijo de Dios, y cómo
desde entonces continuaron luchando
contra el evangelio. Recordaréis, también,
el precio que pagaron, cómo en el año 70
D. C., la ciudad cayó en manos de los
romanos en la culminación de un sitio en
el cual, nos dice el historiador Josefo,
hubo un millón cien mil muertos y
“’…decenas de miles fueron llevados
cautivos para más tarde ser vendidos
como esclavos, o muertos por bestias
salvajes, o en combates de gladiadores
para diversión de los espectadores
romanos’.
“Toda esta destrucción y la dispersión de
los judíos se habría evitado si la gente
hubiera aceptado el evangelio de
Jesucristo y cambiado su corazón
mediante ese evangelio” (Marion G.
Romney, CR, octubre de 1948, págs. 76-
77).
(22-2) Mateo 24:3. ¿Cuál es el
significado del Monte de los
Olivos?
Fue en el Monte de los Olivos donde el
Señor a menudo discurría con los
apóstoles y discípulos; y aquí sobre las
colinas de ese Monte se encontraba
Getsemaní. Desde este Monte el Señor
ascendió al cielo. (Véase de Talmage,
Jesús el Cristo, págs. 568, 599, 641-42,
731). A este monte regresará el Señor y
se dará a conocer allí a los judíos. (Lean
en D. y C. 45:48-53.)
(22-3) Mateo 24:3. ¿Qué es el
fin del mundo del que se habla
aquí?
“Aquí los hombres no pueden hallar razón
posible para decir que se trata de una
figura o que no da a entender lo que dice,
porque en estas palabras El está
explicando lo que previamente había
hablado en parábolas; y según esta
aclaración, el fin del mundo es la
destrucción de los malvados, y la siega y
el fin del mundo aluden directamente no a
la tierra, como muchos han supuesto,
sino a la familia humana en los últimos
días y a las cosas que precederán la
venida del Hijo del Hombre y a la
restauración de todas las cosas que se
habló por boca de todos los santos
profetas desde el principio del mundo; y
los ángeles tomarán parte en esta
importante obra, pues ellos son los
segadores. De manera que así como se
juntará la cizaña y se quemará con fuego,
así será al fin del mundo; es decir, al salir
los siervos de Dios para amonestar a las
naciones, tanto a los sacerdotes como al
pueblo, y en vista de que endurecen sus
corazones y rechazan la luz de la verdad
—habiendo sido entregados
primeramente a los bofetones de
Satanás, habiéndose ligado la ley y el
testimonio, como sucedió con los judíos—
se quedan a obscuras y son entregados
para el día de la quema; y así, atados con
sus credos, aseguradas sus cuerdas por
sus sacerdotes, están listos para el
cumplimiento de las palabras del
Salvador: ‘Enviará el Hijo del Hombre sus
ángeles, y cogerán de su reino todos los
escándalos, y los que hacen iniquidad, y
los echarán en el horno de fuego: allí será
el lloro y el crujir de dientes”. Entendemos
que la obra de juntar el trigo en alfolíes o
graneros se efectuará mientras se está
atando y preparando la cizaña para el día
en que será quemada; y que después de
ese día, ‘los justos resplandecerán como
el sol en el reino de su Padre: el que tiene
oídos para oír, oiga’” (Smith, Enseñanzas,
pág. 110).
(22-4) Mateo 24:15-22, 29, 34,
35. ¿Qué es la abominación de
desolación mencionada por
Daniel el profeta y el Salvador?
Esta tragedia ocurriría en dos ocasiones:
“Y ahora el hacha comenzó a golpear la
raíz del árbol putrefacto. Jerusalén iba a
pagar el precio. Daniel había anunciado
esa hora de desolación, fruto de la
abominación y maldad, la cual barrería a
la ciudad. (Daniel 9:27; 11:31; 12.11).
Moisés había dicho que el sitio sería tan
severo que las mujeres comerían a sus
propios hijos (Deut. 28) Jesucristo indicó
que la destrucción vendría en los días de
los discípulos.
“Y vino, en venganza, sin restricción. El
hambre excedió la resistencia humana; la
sangre corrió en las calles; la destrucción
desoló al templo. 1.100.000 judíos fueron
muertos; Jerusalén fue arada como un
campo; y un resto de lo que una vez fue
una nación poderosa, fue esparcido hasta
los cabos de la tierra. La nación judía
murió cercada por las lanzas romanas, en
manos de los señores del imperio gentil.
“Pero…¿y los santos que vivían en
Jerusalén en aquel día tenebroso? Ellos
dieron oído a la advertencia de Cristo y
huyeron con prisa. Guiados por
revelación, como siempre lo son los
verdaderos santos, huyeron a Perea y
estuvieron a salvo” (McConkie, DNTC,
1:644-45).
2. En el tiempo de la Segunda Venida
“Toda la desolación y destrucción que se
dieron en la primera destrucción de
Jerusalén no es sino el preludio para el
sitio que se aproxima. Tito y sus legiones
mataron a 1.100.000 judíos, destruyeron
el templo y araron la ciudad. En la
próxima ejecución de esta ‘abominación
de desolación’, el mundo entero estará en
guerra, Jerusalén será el centro del
conflicto, toda arma moderna será usada
y en medio del asedio vendrá el Hijo del
Hombre, poniendo su pie sobre el monte
de los Olivos y luchando la batalla de sus
santos. (Zac. 12:1-9.)
“Hablando de estas batallas finales que
acompañarán su regreso, el Señor dice:
‘…reuniré a todas las naciones para
combatir contra Jerusalén’ y la ciudad
será tomada, y serán saqueadas las
casas, y violadas las mujeres; y la mitad
de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto
del pueblo no será cortado de la ciudad’.
Sin embargo, el fin del conflicto será
diferente a lo que fue antiguamente.
‘Después saldrá Jehová’ dice el registro
profético, ‘y peleará con aquellas
naciones, como peleó en el día de la
batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel
día sobre el monte de los Olivos…y
Jehová será rey sobre la tierra’ (Zac. 14)”
(McConkie, DNTC, 1:659-60).
(22-5) Mateo 24:24. ¿En qué
forma los mismos electos
serán engañados?
“El profeta José Smith, en su versión
inspirada del mismo pasaje, añadió estas
palabras: que son los electos, de acuerdo
al convenio’. Esto es lo que se ha dicho,
en efecto, en esta conferencia: A menos
que cada miembro de esta Iglesia
obtenga para sí mismo un testimonio
inconmovible de la divinidad de ella,
estará entre aquellos que serán
engañados en el día en que los ‘electos
de acuerdo al convenio’ van a ser
probados. Sobrevivirán solamente
aquellos que hayan obtenido para sí ese
testimonio” (Harold B. Lee, CR, octubre de
1950, pág. 129).
(22-6) Mateo 24:28.
“Dondequiera que estuviere el
cuerpo muerto, allí se juntarán
las aguilas”
“En la parábola, tal como se da aquí, el
cuerpo muerto es el cuerpo de la Iglesia
hacia el cual las águilas, las que son
Israel, volarán para encontrar sustento.
‘El recogimiento de Israel primero es
espiritual y luego temporal. Es espiritual
en el sentido de que las ovejas perdidas
de Israel primero son ‘restauradas a la
verdadera iglesia y redil de Dios’,
queriendo decir que llegan al
conocimiento verdadero del Dios de
Israel, que aceptan el evangelio que ha
sido restaurado en los últimos días y se
unen a La Iglesia de Jesucristo de los
Santos de los Ultimos Días. Es temporal
en el sentido de que estos conversos
luego ‘serán juntados en el país de su
herencia…establecidos en sus tierras de
promisión’ (2 Nefi 9:2; 25:15-18; Jer.
16:14-21), queriendo decir que la casa de
José será establecida en América, la casa
de Judá en Palestina y las Diez Tribus
perdidas vendrán a Efraín en América
para recibir sus bendiciones en el debido
tiempo. (D. y C. 13) (Mormón Doctrine,
pág. 280.)” (McConkie, DNTC, 1:648-49).
(22-7) Mateo 24:29, 30, 36-39.
¿Qué más nos dice el profeta
José acerca del tiempo de la
Segunda Venida y de la Señal
del Hijo del Hombre?
“La venida del Hijo del Hombre no
acontecerá, no puede acontecer, sino
hasta que sean derramados los juicios
que se han anunciado para esta época, y
estos juicios ya han comenzado. S. Pablo
dice: ‘Porque todos vosotros sois hijos de
luz…no estáis en tinieblas, para que
aquel día os sobrecoja como ladrón’. No
tiene pensado el Señor Todopoderoso
venir a la tierra y desmoronarla y reducirla
a polvo sin revelarlo antes a sus siervos
los profetas.
“Judá ha de volver, Jerusalén ha de ser
reedificada, junto con el templo, y debe
salir agua de debajo del templo y han de
ser sanadas las aguas del Mar Muerto.
Se precisará algún tiempo para reedificar
las murallas de la ciudad, el templo, etc.,
y todo esto debe hacerse antes que el
Hijo del Hombre aparezca. Habrá guerras
y rumores de guerras, señales arriba en
los cielos y abajo en la tierra, el sol se
tornará en tinieblas y la luna en sangre,
habrá terremotos en diversos lugares, los
mares se saldrán de sus límites y
entonces aparecerá en el cielo la gran
señal del Hijo del Hombre. ¿Pero qué
hará el mundo? Dirán que es un planeta o
un cometa, etc. Pero el Hijo del Hombre
vendrá como la señal de la venida del
Hijo del Hombre, que será como la luz de
la mañana que aparece en el oriente”
(Smith, Enseñanzas, págs. 347-48).
(22-8) Mateo 24:40. ¿Por qué
uno será destruido y otro
dejado cuando regrese el
Señor?
“Aquellos que soportarán el día, que
permanecerán en la tierra cuando ella sea
transfigurada (véase D. y C. 63:20-21),
son los honestos y rectos y que están
viviendo por lo menos aquella ley que los
llevará al reino terrestre en la
resurrección. Todo el que está viviendo
según normas telestiales no puede
permanecer en la tierra y por lo tanto no
puede soportar aquel día.
“De ahí que encontramos a Malaquías
indicando entre los que no soportarán
aquel día a los siguientes: los
encantadores; los adúlteros; los que juran
engañosamente; los que oprimen a sus
obreros, a las viudas y a los huérfanos en
sus salarios; aquellos que desvían de la
verdad a los hombres; aquellos que no
temen a Dios; los miembros de la
verdadera Iglesia que no pagan diezmo
honesto; los que obran maldad; y los
orgullosos. Todos éstos, dice él, serán
como rastrojo cuando llegue el día que
arderá como un horno. (Mal 3; 4; D. y C.
64:23-25)” (McConkie, DNTC, 1:669).
(22-9) Mateo 24:45-51. “El
siervo fiel y prudente”
“Aquí el Salvador habla de sus ministros,
de sus siervos, los poseedores del santo
sacerdocio. Ellos son los que El ha hecho
gobernantes en la casa de Dios para
enseñar y perfeccionar a sus santos. De
ellos es la responsabilidad de estar
comprometidos en esa obra cuando el
Maestro retorne. Si así están sirviendo
cuando el Señor venga, El les dará
exaltación. Pero si los gobernantes en la
casa del Señor piensan que la Segunda
Venida está muy lejana, si olvidan lo que
les ha sido encomendado, si contienden
con sus compañeros de ministerio y
comienzan a vivir según el mundo,
entonces la venganza de su Señor
desechado caerá en justicia sobre ellos
cuando El venga de nuevo” (McConkie,
DNTC, 1:675).
(22-10) Mateo 25:1-13. ¿Cuál es
el significado de la parábola de
las Diez Vírgenes?
“El propósito de esta lección fue el de dar
énfasis ante aquellos llamados al
ministerio y ante sus discípulos y ante el
mundo, al hecho de que debería existir
una incesante vigilancia y preparación
para el día que El había predicho cuando
vendrá otra vez para juzgar en la tierra.
“El esposo de la parábola era el Maestro,
el Salvador de la humanidad. La fiesta de
bodas simbolizaba la segunda venida del
Salvador para recibir en su seno a su
iglesia. Las vírgenes eran aquellos que
profesaban ser creyentes en Cristo,
porque estaban esperando ansiosamente
la venida del esposo a la fiesta de bodas,
o estaban relacionados con la Iglesia y
con los acontecimientos que
transcurrirían en conexión con ella.
“Es evidente que esta parábola se refería
particularmente a los creyentes en Cristo
con una advertencia dirigida a ellos, en lo
que el Señor nos ha dicho en la
revelación moderna:
“’Estas cosas son las que habéis de
esperar…sí, en el día de la venida del
Hijo del Hombre.
“’Y hasta aquella hora habrá vírgenes
insensatas entre las sensatas; y en
aquella hora se hará una separación
completa de los justos y los malvados’ (D.
y C. 63:53-54). “Indudablemente esto
significa una separación entre los
malvados y los justos, entre los que
profesan ser creyentes en el Señor
Jesucristo.
“El Señor define a las vírgenes prudentes
de sus parábolas en otra revelación en la
cual dijo:
“’Porque aquellos que son prudentes y
han recibido la verdad, y han tomado al
Espíritu Santo por guía, y no han sido
engañados, de cierto os digo que éstos
no serán talados ni echados al fuego, sino
que aguantarán el día’ (Ibid. 45:57).
“Aquí se indica claramente una verdad
que todos debemos reconocer, que entre
el pueblo de Dios, los creyentes en el
Salvador del mundo, hay quienes son
prudentes y guardan los mandamientos y
sin embargo hay quienes son insensatos,
desobedientes y negligentes en el
cumplimiento de sus deberes” (Harold B.
Lee, CR, oct. de 1951, págs. 26-27).
(22-11) Mateo 25:14-30. Una
explicación para la Parábola de
los talentos
“Vosotros sabéis, hermanos, que en la
parábola de los talentos, el Señor llamó a
sus siervos y les entregó varios talentos