LUIS CERNUDA.
PLANTILLA
PREGUNTA 1.
IDEAS
No hay cambio con otros textos (recuerda que no se trata de explicar todos los versos).
ESTRUCTURA EXTERNA. Se trata de la métrica del poema (estrofas, rima o no, verso
libre o no).
ESTRUCTURA INTERNA. Establece las partes del poema (las estrofas te podrán ayudar).
ORGANIZACIÓN. REPASA LAS ANOTACIONES DEL CUADERNO
Aquí te ayudarán tus conocimientos de Cernuda, sus temas. Cada etapa del autor te
podrá ayudar.. Pueden ser entre otras:
- causa (amor)/consecuencia (frustración),
- introspección (de lo exterior al interior del alma),
-retrospección (recuerdo del pasado).
PREGUNTA 2. INTENCIÓN DEL AUTOR.
La respuesta se divide en 3 partes:
1. Intención del autor en el poema que tienes para comentar. No hay cambios respecto
a otros textos, es decir, debemos indicar qué se propone Cernuda.
Lógicamente, será “expresión de …” (algún sentimiento concreto: amor, frustración en
las primeras etapas; añoranza, angustia, agonía o dolor por el exilio serán frecuentes en
las últimas etapas). Debes ser concreto.
La función poética. Debes dejar claro en tu respuesta que la expresión lírica de
sentimientos se hace con una finalidad estética, es decir, con una FUNCIÓN POÉTICA del
lenguaje. Por tanto, deberás justificar la consecución de esa función poética con la
aparición de algunos recursos literarios. NO se trata que hagas un comentario literario
de recursos. Pero sí deberás identificar algunos que sean realmente significativos y
relevantes en el poema.
Puedes cerrar tu respuesta aportando la relación entre el poema y la etapa en la que se
adscribe el poema del comentario.
Recuerda: el comentario de un poema debe ser distinto del comentario de Baroja o de
un texto periodístico. No debes escatimar en la lectura del poema. Tampoco debes
intentar comprender y explicar cada verso del poema. Los poemas reflejan
sentimientos (no acciones o argumentos), es decir, puede que no entiendas un verso,
pero sí el sentido global que expresa.
MECANISMOS DE COHESIÓN.
Aquí hay algún cambio con respecto a los textos anteriores. Aunque la cohesión textual
se logra con mecanismos que están en oraciones distintas, en este caso al tratarse de
textos poéticos (más breves y con menos oraciones), podrás hacer referencia a
mecanismos que están en la misma oración.
Ten en cuenta: hay recursos literarios que puedes utilizar en este apartado (anáfora,
paralelismo, políptoton, derivación, aliteración) pues son repeticiones de algo. Eso sí, si
lo has puesto en la función poética, no lo vas a explicar aquí
TEMAS
El núcleo temático de la obra de Luis Cernuda es la antítesis entre la realidad y el deseo.
Esta antítesis nace sin duda de las peculiares circunstancias vitales del poeta sevillano, pero
entronca perfectamente con lo que en los poetas románticos y simbolistas era la colisión entre
la libertad individual y la sociedad burguesa. Este tema de la realidad frente al deseo lo podemos
concretar en la obra de Cernuda en una serie de núcleos temáticos recurrentes:
● Soledad, aislamiento, marginación y sentimiento de la diferencia. La función del
poeta en la obra de Cernuda entronca con la tradición romántica, según la cual el
artista aparece como un ser solitario dotado de un don sobrenatural que le
permite ver y expresar lo que otros no pueden. En esta línea se nos presenta
como integrante de la tradición que arranca con los románticos, sobre todo con
los alemanes Hölderlin, Novalis o Heinrich Heine, y que en España representa la
figura de Gustavo Adolfo Bécquer. El poeta es, por tanto, un elegido, bien sea por
Dios o por el Demonio. Es un ser maldito, marginado por la sociedad, hecho del
que deriva su soledad total. En el caso de Cernuda esta condición viene reforzada
por su forma distinta de entender el amor, que choca frontalmente con los usos
y las normas propias de la sociedad burguesa.
● Deseo de encontrar un mundo habitable que no reprima ni ataque al individuo
que se siente y se sabe diferente. En el intento por encontrar ese mundo
habitable deseado, a veces el poeta se dirige al pasado, a la niñez, con lo que
enlazamos con el tema de los paraísos perdidos.
● Deseo de encontrar la belleza perfecta, que no esté ensuciada por la realidad,
por la materialidad.
● El amor, como el gran tema cernudiano, que adopta distintos planteamientos a
lo largo de su obra:
● Un amor no disfrutado, pero presentido. Entendido más como
experiencia literaria, leída. Es lo que encontramos, principalmente, en el
libro Los placeres prohibidos.
● La experiencia amorosa marcada por la insatisfacción, por el dolor y el
fracaso, por la incomprensión. Lo podemos encontrar principalmente en
Donde habite el olvido.
● El amor como experiencia feliz, exaltada, pero marcada por la brevedad,
como en los Poemas para un cuerpo.
● El tiempo y su discurrir. Vinculados a este motivo temático encontramos:
● El deseo de juventud eterna, marcada por las experiencias amorosas, por
la belleza y por la fuerza de espíritu que le permite mantener una actitud
rebelde frente al mundo que le oprime.
● La nostalgia de la infancia, asociada a la ingenuidad, y por ello a la
felicidad.
● El deseo de eternidad, de llegar a fundirse con la Naturaleza en un
universo perfectamente ordenado.
● La naturaleza: es clara la oposición que se produce en los poemas de Cernuda
entre el mundo burgués, contra el que el poeta reacciona de maneras diversas, y
el mundo natural, considerado como un paraíso en el que el artista puede vivir
en perfecta armonía. Ese mundo social burgués viene marcado por el caos, es la
realidad, y frente a él, el orden natural, el deseo. Esa naturaleza cernudiana viene
dominada por la espontaneidad y por la proyección libre de los sentimientos y
los instintos que en el ámbito burgués deben ser reprimidos.
ETAPAS
Según Octavio Paz, la poesía de Cernuda consta de cuatro etapas: los años de
aprendizaje, la juventud, la madurez y el comienzo de la vejez.
● A la etapa inicial pertenecen las primeras poesías, publicadas en 1927 con el
título de Perfil del aire −que muestran a un poeta elegante en su contemplación
elegiaca del mundo−, y Égloga, elegía, oda, escrito entre 1927 y 1928, que rinde
homenaje a la tradición clásica.
● Comienza el ciclo de juventud con Un río, un amor y Los placeres prohibidos,
escritos entre 1929 y 1931. Ambos libros revelan la adhesión de Cernuda al
surrealismo, aunque el clasicista que siempre hubo en él atempera muchas
veces la ruptura formal. Lo esencial de esos poemarios es su espíritu de rebeldía
contra el orden establecido. En Los placeres prohibidos la rebelión crece con la
abierta reivindicación de la homosexualidad. Donde habite el olvido (1934) es un
libro neorromántico, muy becqueriano, que desarrolla una elegía amorosa.
Invocaciones (1934-1935) presenta al neorromántico dilatándose en amplios
poemas que celebran las glorias del mundo y exaltan la misión del poeta.
● El periodo de madurez arranca con Las nubes (1940 y 1943), uno de los más
bellos libros sobre la guerra civil, donde lo elegíaco alcanza su plenitud. Bajo el
influjo de la lírica inglesa incluye monólogos dramáticos. Prolonga tono y estilo
en Como quien espera el alba (1947). Obsesionado con sus recuerdos sevillanos,
elabora en prosa Ocnos (1942 1ª edición), esencial para entender su mitología del
Edén perdido.
● En México se desarrolla su última etapa. Allí compone Variaciones sobre tema
mexicano (1952), Vivir sin estar viviendo (1944-1949) y Con las horas contadas
(1950-1956), que en ediciones posteriores incorporará Poemas para un cuerpo. Es
perceptible la sustitución de la anterior musicalidad elegante, garcilasiana, por
un ritmo seco, duro, y por la renuncia a toda ornamentación en favor del
concepto. Este estilo alcanza su plenitud en Desolación de la Quimera (1962).
OBRAS
1. Primeras poesías -antes Perfil del aire (1924-1927)
Experimenta con los principios de la poesía pura. En sus versos se refleja un rastro de
melancolía por su carácter propenso a la reflexión íntima y por la cercana influencia de su
lectura de la obra de Bécquer. En su primera edición con el título de Perfil del aire, la crítica
fue demoledora por considerarlo demasiado clásico y poco moderno, y se le calificó como un
remedo mediocre de la obra de Jorge Guillén, por lo que en la segunda edición, ya como
Primeras poesías, Cernuda rehízo todo lo que pudiera despertar el recuerdo de Guillén y se
reafirmó en su estética clásica.
2. Égloga, elegía, oda (1927-1928)
Como reacción a las críticas contra su primer libro, escribe este poemario conforme a unos
cánones que, sin abandonar la modernidad, responden a una inspiración y una estética
garcilasianas, con el fin de reafirmar su propia personalidad poética. El resultado es el de una
poesía en la que el modelo inconfundible de la belleza clásica, renacentista tanto en forma como
en contenido, se armoniza con los rasgos propios de la poesía contemporánea.
Junto con su anterior obra estamos en una etapa de aprendizaje que no obtuvo el
beneplácito de la crítica y en la que conviven las influencias de Juan Ramón Jiménez, Paul
Valéry o Jorge Guillén con las de Garcilaso de la Vega o Fray Luis de León.
3. Un río, un amor (1929)
Es a partir de este libro donde la crítica suele percibir la exploración y el puente que el
poeta establece entre dos dimensiones en principio opuestas: el mundo exterior y el interior.
Por ejemplo, entre el deseo de amar y la posibilidad o no de realizar ese deseo. La conclusión es
ya desoladora: desilusión y soledad que se enmarcan en un paisaje urbano frío e inhóspito.
Acusa la influencia del surrealismo.
4. Los placeres prohibidos (1931)
Estalla la rebeldía del poeta. Este libro es uno de los más emblemáticos de Cernuda, supone
toda una decidida y desinhibida confesión de sus pulsiones eróticas. Aquí el amor, en abstracto,
se hace carne y también violencia: es el deseo sexual. El resultado tampoco es risueño: un
mundo hostil impide la realización de ese deseo y, aunque el placer es superior a las normas, los
límites y las leyes, al final todo parece enturbiarse y corromperse. El placer es inútil y efímero. Se
nota el influjo del surrealismo en el empleo de imágenes oníricas con las que expresa sus
problemas íntimos derivados de su condición de homosexual y de su ansia de amor sin trabas.
5. Donde habite el olvido (1932-1933)
En relación con los anteriores, es el libro más pesimista. El título está tomado de un verso de
la rima LXVI de Gustavo Adolfo Bécquer. La rebeldía y la violencia del libro anterior, así como la
técnica surrealista, dejan paso ahora a la expresión íntima y becqueriana de un sentimiento de
dolor y frustración motivado por un desengaño amoroso. Se percibe la mirada retrospectiva, los
recuerdos de la adolescencia, tanto felices como desgraciados, esa proyección de su propia
autobiografía poética que se acentuará en los libros siguientes. Se trata de una poesía intimista y
austera, con escasa adjetivación y en busca de naturalidad.
Estos tres últimos son seguramente sus poemarios más célebres: el poeta encuentra su
propia voz para indagar en su gran tema: el amor frente a los límites que impone la realidad. El
lenguaje oscila entre los hallazgos surrealistas y la herencia de la poesía romántica alemana,
inglesa y española. Esta fusión aleja sus poemas del hermetismo.
El autor desarrolla por tanto una poesía de corte autobiográfico en la que deja testimonio de
sus sentimientos y desengaños. Aparecen así temas como el olvido, la rebeldía ante la
marginación o la soledad, pero también se canta la belleza y se idealiza la adolescencia: el poeta
encuentra en ella el símbolo de la rebeldía y la libertad que persigue como ideal.
6. Invocaciones -antes Invocaciones a las gracias del mundo- (1934-1935)
Es el último libro de la primera versión de La realidad y el deseo, tal y como apareció en la
edición de 1936. Para los críticos, cierra el llamado primer periodo poético y viene a ser como un
resumen de todo lo manifestado anteriormente: el amor, la desilusión, la frustración, la belleza,
la crítica del medio social. Sus poemas son apasionados y se percibe en ellos una tendencia
clasicista. Incluye este libro el extenso y conocido poema “El joven marino”, que apareció
publicado aparte.
7. Las nubes (1937-1940)
Por si no estuviera ya predispuesto el poeta a la manifestación de hondos y contradictorios
sentimientos sobre el mundo que lo rodea, la guerra civil española viene a imponerse en su vida.
En este libro, que señala el comienzo de la llamada segunda época, aborda el problema de
España y la guerra desde el exilio real y físico, que se suma a su vivencial exilio interior. Cernuda,
como muchos otros poetas, reacciona ante la muerte de Federico García Lorca con un poema en
el que no escatima duras expresiones contra la incomprensión y el odio hispánicos.
8. Como quien espera el alba (1941-1944)
También en este libro se refleja su amargura, pero mas serenamente. Es un libro con
frecuentes evocaciones, pero la nostalgia, la rememoración de su infancia y adolescencia no
refleja un paraíso perdido.
Los poemarios del exilio mantienen el autobiografismo: en ellos el poeta explora el
sentimiento de desarraigo y extrañeza que le provoca la lejanía de sus raíces. Cada vez más se
adopta un tono dialógico y claro, siguiendo la línea de depuración iniciada con Donde habite el
olvido, su obra más becqueriana.
9. Vivir sin estar viviendo (1944-1949)
Honda reflexión sobre el paso del tiempo. Obsesiva mirada al pasado que pone en relación
el “tú” del pasado con el “yo” del presente. Refleja la belleza del mundo natural, que contrasta
con las miserias de la vida humana. Hay poemas con historia personal y otros con Historia, como
el dedicado a la España áurea, que el poeta considera bien distinta de la España postrada de su
época (a la que se refiere como “Sansueña”).
10. Con las horas contadas (1950-1956)
¿Premonición del final que se acerca? En este libro, de título tan explícito, el poeta sigue en la
línea de los motivos recurrentes que aparecen en los libros anteriores y el verso largo alterna
con el poema de versos cortos. Es obra de nostalgia, de recuerdos, regida por la obsesión por el
paso del tiempo. Contiene el conjunto de dieciséis composiciones agrupadas bajo el título de
Poemas para un cuerpo, escritos casi todos ellos en México, a raíz de una intensa experiencia
amorosa.
11. Desolación de la quimera (1956-1962)
El título de este último poemario de Luis Cernuda, publicado póstumamente, procede de un
verso de T.S. Eliot. Todos los críticos coinciden en que este es el más amargo y ácido, sin
embargo, la amargura no impide el reflejo de la belleza del mundo. Incorpora uno de sus
poemas más famosos, el Díptico español.