DESARROLLO DE LA FILOSOFÍA ANTÍGUA
LOS PRESOCRÁTICOS Y EL PASO DEL MITO AL LOGOS (o APARICIÓN DEL LOGOS) (s. VII-VI a.C.)
La filosofía surge, como se sabe, cuando EL MITO da paso al LOGOS (razón). Es verdad que más que una sustitución del
mito (que nunca llegará a desaparecer) nos encontramos, junto al mito, con una nueva forma de explicar la realidad en toda su
complejidad: el universo físico, la naturaleza humana, la convivencia social con sus implicaciones políticas y morales. Podemos
afirmar que, en Occidente, la historia de la filosofía comienza cuando unas personas en los SIGLOS VII-VI a.C. se preguntan por
la realidad intentando buscar explicaciones a sus dudas, dudas fruto de la ADMIRACIÓN por lo que existe; dudas que intentarán
resolver desde la observación y la racionalidad, sin recurrir a las explicaciones mitológicas y asumidas anteriormente. Estos
primeros hombres que formularon y buscaron un ORDEN-PRINCIPIO RACIONAL en la NATURALEZA (tema central) fueron los
llamados “Presocráticos”. Estos filósofos se centraron en el tema de la naturaleza. Sus características comunes fueron la
búsqueda de un principio originario o ARJÉ (que permanecía estable bajo toda realidad), la creencia de que el cosmos no es
caos, sino un ORDEN (que se puede conocer) y el PROBLEMA DEL CAMBIO Y DEL CONOCIMIENTO (¿hay unidad o pluralidad de
seres? ¿cómo de lo uno sale lo múltiple? ¿es posible el conocimiento seguro y duradero si todo cambia?).
Entre estos filósofos podemos citar a la ESCUELA DE MILETO formada por TALES (primer filósofo-científico), que
propugnaba el agua como ese principio húmedo del que procede la vida; ANAXIMANDRO y ANAXÍMENES, que pensaron el arjé
como “ápeiron” (lo indeterminado) y como “aire”, respectivamente. Los PITAGÓRICOS aportarán los “números” como arjé
plural, junto con otras muchas teorías (conocimiento como “recuerdo”, inmortalidad del alma y transmigración de ésta,
creencias que provenían del las creencias órficas). Recordemos que en la Academia de Platón hubo este letrero: “Nadie entre
aquí sin saber matemáticas/geometría”. La importancia que concedieron los pitagóricos a las matemáticas (que tratan con
objetos ideales y dan un conocimiento seguro, no opinable) dejará la puerta abierta para que entre uno de los grandes filósofos
presocráticos que dará un giro “meta-físico” a los planteamientos “físicos” de los presocráticos anteriores: PARMÉNIDES y su
teoría sobre el SER y el no-ser, sobre el camino de la doxa (opinión, no conocimiento seguro) y el camino del logos (de la razón
como conocimiento seguro). Junto a Parménides, el planteamiento contrario será defendido por HERÁCLITO, que defenderá
una realidad cambiante, según los sentidos. Estas concepciones opuestas acerca de la realidad confluirán en la teoría de las
ideas de Platón.
Por otra parte, filósofos como Anaxágoras, EMPÉDOCLES, LOS ATOMISTAS (Demócrito y Leucipo)… terminarán de
completar con sus diversas teorías sobre la naturaleza el panorama de la filosofía presocrática (aunque ya algunos de éstos
últimos fueran contemporáneos de Sócrates).
SÓCRATES (s. V a.C.)
La filosofía de Sócrates (y su discípulo Platón) se presentó como reacción crítica frente a los sofistas. Con ellos la reflexión
filosófica pasó de preocuparse por la naturaleza a centrarse en los problemas del HOMBRE Y DE LA SOCIEDAD (nuevo tema).
Con la nueva democracia, para triunfar en política había adquirido mucha importancia la preparación en todos los saberes y
técnicas relacionados con el arte de convencer (retórica) y dirigir un Estado. Los sofistas defendían el relativismo, e incluso el
escepticismo (no es posible el conocimiento), sobre la existencia de patrones o normas de conducta de validez universal al
opinar que la ley y las costumbres humanas son puras convenciones (nomos), a diferencia de la necesidad con la que se
presenta la ley de la naturaleza (fisis). Sócrates defenderá el universalismo de las definiciones y conceptos universales. Su
método filosófico basado en el diálogo racional (la ironía y la mayéutica), junto con su propuesta del “intelectualismo moral”
serán recogidas y ampliadas por su discípulo: Platón.
PLATÓN (s. V-IV a. C.)
La filosofía de Platón se sitúa frente a la democracia y a la tiranía ateniense de su tiempo, al liberalismo y a la libertad igualitaria
de los sofistas, poniendo el bien de la sociedad por encima del bien del individuo. En sus obras debieron de pesar mucho las
reflexiones que en su mente joven produjo la injusta muerte de su maestro Sócrates por parte de la recién instaurada
democracia ateniense, lo que le llevó al convencimiento de que sólo un gobierno de filósofos, conocedores del Bien, puede dar
respuesta al problema de construir y mantener un orden social justo. Pero en el estado ideal (utópico) que diseña Platón es
necesario que las personas que han de gobernar, los futuros filósofos, reciban una larga y completa educación que garantice
su honestidad y su sabiduría, haciéndolos capaces de llegar a captar la esencia del Bien y de otras ideas, como la de justicia, que
son la base de la moral y la política. El problema político es, pues, el eje de la reflexión platónica, pero con él se entrelazan
todo tipo de ideas sobre el conocimiento (entendido como reminiscencia o recuerdo), la realidad física y metafísica (entendida
como una dualidad de mundos: mundo sensible y mundo inteligible), la educación (como lo único que puede liberar al ser
humano y conducirlo a la libertad y a la justicia) y la moral (como relación entre conocer el bien y practicarlo). El “ser” de
Parménides (inmutable, eterno, permanente) sirve de referencia a Platón para su concepción de las ideas o modelos ideales,
dándole las mismas características. Así mientras que los objetos del mundo inteligible tienen la estabilidad y permanencia que
requiere la ciencia (captada por la razón), los seres del mundo sensible presentan la movilidad y el cambio constante (captados
por los sentidos) que había señalado Heráclito como constitutivos de la realidad; movilidad y cambio que imposibilitan un
auténtico conocimiento racional de la misma (no se puede conocer lo cambiante).
Whitehead afirmó que “toda la historia de la filosofía es una nota a pie de página de la obra de Platón”. He ahí su enorme
importancia. Por ello, podemos afirmar que con Platón se entra en EL PERÍODO DE LOS GRANDES SISTEMAS FILOSÓFICOS que
continuará con Aristóteles.
ARISTÓTELES (s. IV a. C.)
Discípulo de Platón durante 20 años, Aristóteles va a representar una nueva filosofía frente al maestro. El sentido de
unidad y pertenencia a una comunidad que caracterizó a la antigua ciudad-estado se ha derrumbado definitivamente. Con
Alejandro Magno, desaparece definitivamente la ciudad-estado griega (polis) y, en parte, el ejercicio de la democracia. La
intención de la filosofía de Aristóteles será destacar la relación del INDIVIDUO – SOCIEDAD como una relación natural y
necesaria. Frente a la actividad creadora del pasado, ahora se empieza a recopilar y analizar lo ya realizado: Aristóteles y su
escuela estudian los géneros literarios (Poética), recogen 180 constituciones griegas, hacen una historia de las matemáticas, de
la filosofía... Reflexionando en un contexto formado por una sociedad esclavista que basaba su economía en el trabajo de
éstos, consideró que los saberes prácticos son inferiores a los teóricos, que la actividad propia del hombre es la contemplación
(la vida dedicada a la razón) y no la producción, que los pueblos orientales han nacido para ser esclavos y que sólo las clases
ociosas pueden dedicarse a la filosofía. Elabora un SISTEMA (al igual que hizo Platón) donde recibe lo anterior (Presocráticos,
Platón,…) y aporta ideas nuevas, construyendo un SISTEMA FILOSÓFICO PROPIO.
De su filosofía cabe destacar el interés por desarrollar, con la metodología adecuada, la ciencia empírica de los físicos
jonios presocráticos, la afirmación de la importancia del conocimiento sensible, del estudio de la PHYSYS (naturaleza) y su
teoría hilemórfica, del problema del cambio (que resolverá con la teoría del acto y de la potencia). Frente a Parménides,
explicará que sí es posible el movimiento; frente a Heráclito, dirá que, aunque exista el cambio, es posible un conocimiento
permanente, válido, universal de las cosas (conociendo su esencia, como habían dicho Sócrates y Platón). Frente a teorías
anteriores (Demócrito y los materialistas) rechazó la idea del “vacío” y del “azar” como explicación del mundo y, frente a él,
defendió como su maestro Platón, la existencia de una “teleología” (finalidad) en todos los seres naturales.
El distanciamiento del platonismo se produjo gradualmente1 y tiene su origen en la propia crítica que el mismo Platón se
autorrealizó a sus conceptos de participación e imitación y en el análisis del problema de la existencia separada de las ideas.
Reprochará a Platón que, intentando explicar el mundo, lo duplica, duplicando así la dificultad y los problemas (si las esencias
de las cosas están separadas de las cosas, no pueden ser sus esencias; las ideas además no pueden explicar el movimiento).
Para Aristóteles el ser de las cosas, su esencia, no está en las Ideas (mundo trascendente), sino en el mundo físico-sensible; el
ser por “excelencia” es la SUSTANCIA.
Finalmente, podemos decir que tanto Platón como Aristóteles compartieron algunas ideas claves en la historia de la
filosofía, tales como que el conocimiento-ciencia debe versar sobre lo universal y necesario, sobre lo que es permanente
(esencias-ideas-formas…), que es posible buscar la verdad de las cosas, su ser verdadero y conocerlo, que es necesario vincular
al hombre y a la sociedad como una relación natural y necesaria para el encuentro de la felicidad y el ejercicio de la razón.
1 Aristóteles afirmó: “Amigo es Platón. Pero más amiga, la verdad”.