La actividad física de baja y mediana intensidad se refiere a formas de ejercicio que
no son tan vigorosas como el ejercicio de alta intensidad, pero que aún así implican
movimiento y queman calorías. Estos niveles de intensidad suelen ser más accesibles
para una variedad de personas, incluidas aquellas que están comenzando un programa
de ejercicios, que se están recuperando de una lesión o que tienen limitaciones físicas.
1. Actividad física de baja intensidad: Este tipo de actividad implica movimientos
suaves y relativamente lentos que no elevan significativamente la frecuencia cardíaca.
Ejemplos de actividades de baja intensidad incluyen caminar a paso ligero,
estiramientos suaves, yoga suave, tai chi y tareas domésticas livianas como cocinar o
limpiar. Aunque el ritmo es más relajado, aún se pueden obtener beneficios para la
salud, como mejorar la circulación sanguínea, aliviar el estrés y aumentar la
flexibilidad y la movilidad.
2. Actividad física de mediana intensidad: Esta categoría abarca actividades que son
un poco más enérgicas que las de baja intensidad, pero aún no alcanzan la intensidad
completa del ejercicio vigoroso. Ejemplos comunes incluyen caminar a paso rápido,
andar en bicicleta a un ritmo moderado, nadar a un ritmo constante, bailar, hacer
jardinería vigorosa o practicar deportes recreativos como el tenis o el voleibol. Estas
actividades suelen elevar la frecuencia cardíaca y pueden provocar una ligera
sudoración, pero aún permiten mantener una conversación sin dificultad.
La actividad física de baja y mediana intensidad es beneficiosa para mantener la salud
general y puede ser una excelente manera de comenzar a incorporar más movimiento
en la vida diaria. Además, estas formas de ejercicio son menos propensas a causar
lesiones o fatiga extrema, lo que las hace más sostenibles a largo plazo para muchas
personas. Sin embargo, es importante recordar que incluso las actividades de baja y
mediana intensidad pueden proporcionar beneficios significativos para la salud
cuando se realizan de manera regular y consistente.
Su frecuencia cardíaca, o pulso, es el número de veces que su corazón late
por minuto. La frecuencia cardíaca normal varía de una persona a otra.
Conocer la suya puede ser un indicador importante de salud cardíaca.
A medida que envejece, los cambios en la frecuencia y regularidad del pulso
pueden cambiar y pueden indicar una afección cardíaca u otra afección que
se debe tratar.
¿Dónde está y qué es una frecuencia cardíaca
normal?
Los mejores lugares para encontrarse el pulso son los siguientes:
muñecas
interior del codo
lado del cuello
parte superior del pie
Para obtener la lectura más precisa, ponga el dedo índice sobre el pulso y
cuente el número de latidos en 60 segundos.
La frecuencia cardíaca en reposo es la que bombea la menor cantidad de
sangre necesaria, porque no está haciendo ejercicio. Si está sentada o
tumbada y está tranquila, relajada y no está enferma, su frecuencia cardíaca
suele estar entre 60 (latidos por minuto) y 100 (latidos por minuto).
Sin embargo, una frecuencia cardíaca inferior a 60 no indica necesariamente
un problema médico. Podría ser el resultado de tomar un medicamento como
un betabloqueante. Una frecuencia cardíaca más baja también es común en
personas que realizan mucha actividad física o son muy atléticas. Las
personas activas a menudo tienen una frecuencia cardíaca en reposo inferior
(tan baja como 40) porque su músculo cardíaco está en una mejor condición
y no necesita trabajar tanto para mantener un latido estable. Una cantidad
baja o moderada de actividad física no suele cambiar mucho el pulso en
descanso.
Cómo afectan otros factores a la frecuencia
cardíaca
Temperatura del aire: Cuando las temperaturas (y la humedad) son
elevadas, el corazón bombea un poco más de sangre, por lo que la
frecuencia del pulso puede aumentar, pero normalmente no más de 5
a 10 latidos por minuto.
Posición del cuerpo: En reposo, sentado o de pie, el pulso suele ser
el mismo. A veces, durante los primeros 15 y 20 segundos después de
incorporarse, el pulso puede subir un poco, pero después de un par de
minutos se debería estabilizar.
Emociones: Si está estresada, ansiosa o “extremadamente feliz o
triste”, sus emociones pueden incrementar su pulso.
Tamaño del cuerpo: El tamaño del cuerpo normalmente no cambia el
pulso. Si es muy obesa, es posible que su pulso en reposo sea más
alto de lo normal, pero normalmente no más de 100.
Uso de medicamentos: Los medicamentos que bloquean la
adrenalina (betabloqueantes) tienden a ralentizar el pulso, mientras
que demasiados medicamentos tiroideos o una dosis demasiado alta
lo incrementa.
[Link]
pressure/all-about-heart-rate-pulse
La resistencia aeróbica es un componente clave para todo deportista
tanto profesional o amateur. Es la capacidad del organismo de realizar
una actividad o esfuerzo físico por un tiempo prolongado gracias a la
obtención de oxígeno y sangre necesaria que exige nuestro cuerpo
para sobrellevar el esfuerzo.
La resistencia aeróbica se encarga de transportar el oxígeno del
sistema respiratorio y llevarlo al sistema cardiovascular de manera
continua. Este proceso será clave para que el organismo pueda cumplir
con las exigencias de cualquier ejercicio físico. Si este proceso falla,
entonces habrá menos energía disponible para el organismo y se
producirá la fatiga en un periodo corto de tiempo, obligándonos así a
detener el esfuerzo.
En otras palabras, mientras mayor resistencia aeróbica tengamos,
podremos, en mayor proporción, retrasar la llegada del cansancio y
soportar mayores períodos de esfuerzo sin quedarnos sin oxígeno.
Para ello, será muy importante realizar con regularidad ejercicios que
involucren el sistema cardiorrespiratorio, también conocidos como
ejercicios aeróbicos.
Beneficios de los ejercicios de resistencia
aeróbica:
Los ejercicios de resistencia aeróbica, también conocidos como
ejercicios aeróbicos, se caracterizan por presentar una baja intensidad,
pero un largo período de tiempo. Entre sus múltiples beneficios, están
que mantienen sanos el corazón, los pulmones, el sistema circulatorio
y, acompañado de una dieta balanceada, puede ayudarte a mantenerte
en tu peso ideal. Además, mejoran la resistencia y el estado físico en
general reduciendo la posibilidad de padecer de muchas enfermedades
como cardiopatía, hipertensión arterial, entre otros. Asimismo, mejora
el estado de ánimo reduciendo la depresión y tensión asociada con la
ansiedad.
[Link]
%20resistencia%20aer%C3%B3bica%20es%20un,cuerpo%20para%20sobrellevar%20el
%20esfuerzo.
La noción de anaerobiosis refiere a la vida que se
desarrolla en un entorno que carece de oxígeno.
En el caso de la actividad física que puede realizar
un ser humano, se habla de resistencia anaeróbica
cuando, debido a que el esfuerzo que se concreta
es tan intenso, el individuo no consigue tomar la
cantidad de oxígeno que necesita. De este modo, el
esfuerzo se termina haciendo con un faltante de
oxígeno.
Si interesante es conocer que durante el ejercicio
de resistencia anaeróbica el atleta en cuestión
comienza con un ritmo cardíaco de 180 pulsaciones
por minuto, también lo es el hecho de que existen
dos diferentes tipos de esa citada resistencia:
-Aláctica: Este término se usa para referirse a las
actividades y esfuerzos de tipo explosivo que
cuentan además con una corta duración, en
concreto, no suelen durar más de 16 segundos.
Durante esos hay que exponer que la cantidad de
oxígeno es prácticamente nula. En esta categoría
se pueden incluir, por ejemplo, las carreras de 30
metros lisos.
-Láctica: Bajo este otro concepto se halla
enmarcada una clase de resistencia anaeróbica
que se define porque los esfuerzos suelen tener una
duración máxima de 3 minutos. A eso habría que
añadir que durante los mismos el organismo del
atleta en cuestión lo que hace es generar
sustancias de desecho, lo que se conoce como
ácido láctico, que son las encargadas de
provocarle la fatiga.