JEHOVA-RAFA
JEHOVA: Es una latinización y una vocalización del Tetragrámaton יהוהYHWH que es el nombre propio
de Dios y las vocales de Adonai, y que es el nombre que se usa hoy para Dios en el Antiguo
testamento.
RAFA: Sanar-Renovar-Purificar-Reparar.
EXODO 15:22-27
Entonces Moisés guio al pueblo de Israel lejos del mar Rojo, y se internaron en el desierto de Sur.
Viajaron por este desierto durante tres días sin encontrar agua. Cuando llegaron al oasis de Mara, no
pudieron beber el agua porque era demasiado amarga. Por eso llamaron al lugar Mara (que significa
«amarga»). Entonces la gente se quejó y se puso en contra de Moisés. «¿Qué vamos a beber?»,
reclamaron. Así que Moisés clamó al SEÑOR por ayuda, y él le mostró un trozo de madera. Moisés
echó la madera al agua, y el agua se volvió potable. Fue allí, en Mara, donde el SEÑOR estableció el
siguiente decreto como una norma para probar la fidelidad del pueblo. Les dijo: «Si ustedes escuchan
atentamente la voz del SEÑOR su Dios y hacen lo que es correcto ante sus ojos, obedeciendo sus
mandatos y cumpliendo todos sus decretos, entonces no les enviaré ninguna de las enfermedades que
envié a los egipcios; porque yo soy el SEÑOR, quien los sana». Después de salir de Mara, los israelitas
viajaron hasta el oasis de Elim, donde encontraron doce manantiales y setenta palmeras. Y acamparon
allí, junto a las aguas.
Cuando hablamos de Jehová- Rafa “Dios que sana” nos referimos a todo tipo de sanidad, que quedan
cubiertas en tres grandes temas:
LA SANIDAD ESPIRITUAL.
LA SANIDAD FÍSICA.
LA SANIDAD EMOCIONAL
Vamos a entender como la biblia explica que Dios sana estas áreas de nuestra vida.
La necesidad de ser sanados por Dios. Versículos 22-23
En el caminar de la vida, nuestras jornadas se vuelven cada vez más difíciles por el cansancio y la falta
de vida.
El pecado nos impide resolver nuestros problemas porque son internos, así como el pueblo de Israel se
desmayaba por la falta de agua y de seguro morirían si les seguía faltando, el ser humano al faltarle la
vida de Dios murió espiritualmente.
Esta necesidad solo la puede suplir Dios pues esta fuera del alcance humano, tratar de solucionar el
problema interno en un desierto sin vida nos llevara a encontrar amargura y sin Dios esto nos
provocara más sed.
La falsa opción del reclamo. Versículo 24
¿Quién tiene la culpa del mal en el mundo? Muchos pensarían y afirman sin dudar que Dios lo tiene…
Eso no es cierto pues Dios no podría haber creado al ser humano para destruirlo, eso no lo haría ver
como un Dios de amor. Dios creo a los humanos para vivir para siempre junto a él, el pecado lo trajo el
diablo a la vida de las personas que decidieron voluntariamente apartarse de Dios y tratar de vivir sin
él. Dios entonces busca darnos vida y nos invita a caminar junto a el… Ha provisto que su presencia en
nuestras vidas, sane toda circunstancia adversa… si el con nosotros ¿Quién contra nosotros? Romanos
8:31. ¿Por qué quejarnos entonces con quien nos guía a la tierra prometida?
Muy pronto se le olvida al humano que es Dios el que da la vida y la salud y en vez de investigar que
pasa, le reclama a Dios como si mereciera lo que tiene.
La oración es la respuesta. Versículo 25
Moisés hizo lo correcto… El ora a Dios y es una oración de clamor, pues así es como se le pide a Dios
por dirección. Dios responde siempre, no a los reclamos sino a la oración de súplica.
Entonces Dios le muestra la solución a cualquier problema a quienes se lo piden, no hay nada que Dios
no sepa, no hay nada que no tenga solución si viene de parte de la palabra de Dios.
Un árbol bastó para endulzar el agua… ellos no lo sabían, ¿y cuantas otras cosas no sabemos, pero Dios
si lo sabe? El agua de vida se endulza cuando aparece la cruz del calvario ¿Quién se imaginaria que a
través de la muerte en la cruz Dios nos daría vida eterna?
Algo más que pasa al llegar el milagro de Dios a la vida y quitar la sed interna es una nueva forma de
hacer las cosas, Dios se asegura que sepamos que hacer después, no murmurar, sino orar por las
necesidades.
El Dios que da la completa sanidad. Versículo 26
Los que experimentamos la vida espiritual reconocemos que solo Dios sana.
Hay una promesa que se hace realidad si cumplimos algunas condiciones… Si nos comportamos como la
palabra de Dios nos guía a hacerlo entonces gozaremos siempre la felicidad de estar libres de las
cosas malas que le vienen a los ingratos e inconformes que pareciera que no tienen quien les ayude.
Aquí es donde por primera vez Dios se da a conocer a su pueblo como “El sanador”
Es importante que él es el que sana a su pueblo pero no está comprometido con sanar a quien no es
parte de su pueblo.
El descanso que Dios da. Versículo 27
Elim es el lugar de los “Arboles grandes” un simbolismo de las bendiciones que Dios da y un tiempo de
descanso en él. Comparado con el lugar “Mara” (amargura) Elim nos lleva a pensar que después de cada
tiempo angustioso vendrá una gran oportunidad de estar tranquilos en bendición. ¿En qué parte de la
jornada te gustaría estar… en el desierto, en Mara o en Elim? ¿En dónde te encuentras ahora mismo?
Dios te llevara a través del desierto que son las pruebas, estar en Mara es inevitable, es decir que
llegara el momento de decidir entre orar o murmurar… ya sabemos que resulta de cada decisión, por
último, Dios nos tiene la bendición después de la prueba, un lugar de grandes cosas buenas para
descansar.
Recapitulando…
Dios quiere sanar a los que necesitan sanar espiritualmente, Dios está aquí ofreciéndote nueva vida; Ya
caminaste por el desierto dela vida y te aseguro que no has saciado tu sed, Jesucristo te ofrece como
a la samaritana “Agua de vida” Si la sanidad que estás buscando es de tus emociones, debes saber que
el corazón es perverso y engañoso Jeremías 17:9-10 pero Dios lo sabe cuidar a través de su palabra
Proverbios 4:23. Para terminar déjame decirte que si lo que anhelas es salud física, hay salud y
bienestar en aquellos que confían en Dios.