0% encontró este documento útil (0 votos)
396 vistas18 páginas

Fundamentos de La Gestalt

Este documento presenta los fundamentos teóricos de la terapia Gestalt, incluyendo conceptos como la autorregulación del organismo, la formación de figura y fondo, la diferenciación y la dialéctica de las polaridades. También explica procesos como la formación y destrucción de Gestalts, y la relación entre el organismo y el ambiente.

Cargado por

Nuria Hernández
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
396 vistas18 páginas

Fundamentos de La Gestalt

Este documento presenta los fundamentos teóricos de la terapia Gestalt, incluyendo conceptos como la autorregulación del organismo, la formación de figura y fondo, la diferenciación y la dialéctica de las polaridades. También explica procesos como la formación y destrucción de Gestalts, y la relación entre el organismo y el ambiente.

Cargado por

Nuria Hernández
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Nuria Hernández Alonso 2023

FUNDAMENTOS DE LA GESTALT (Joel Latner)

INTRODUCCIÓN

Antecedentes del autor y trabajos previos. Joel Latner, nace el 23 de diciembre de 1940 en
Nueva York. Se doctora en la California School of Professional Psychology con la tesis “Una guía
para el lector de la Terapia Gestalt” que publica en 1973, poco antes de su libro más relevante
“The Gestalt Therapy Book”.

En 1991, publica “Gestalt Therapy: Perspectives and applications”, donde realiza una
exposición de la teoría de la terapia Gestalt y llama la atención sobre algunos de los puntos
débiles de la misma y sobre la necesidad de abordar estas deficiencias.

El libro sirve como una introducción para principiantes y como un repaso para los más
experimentados. Joel Latner publicó “The Gestalt Therapy Book” en 1973 aprovechando,
posiblemente, los resultados de su investigación para la tesis doctoral publicada en el mismo
año.

Joel Latner, escribe Fundamentos de La Gestalt, con el propósito de ofrecer una explicación
clara y de tallada de los fundamentos teóricos de la terapia Gestalt, y formula al lector diversas
preguntas: ¿Qué es salud mental? ¿Qué es enfermedad mental? ¿Qué anima al hombre, cómo
funciona y con qué objeto? ¿Cómo se enferma y cómo se cura? ¿Qué es la madurez, cómo se
presenta y cómo la vamos adquiriendo?

RESUMEN

Introducción

La publicación de la primera edición de El libro de la Terapia Gestalt, según Joel Latner,


coincide con un fuerte interés del público de los EE.UU. por la psicología y particularmente, por
las actividades que impulsan un mayor desarrollo personal, las aptitudes interpersonales, el
desarrollo espiritual y la comprensión de sí mismo. En este contexto, la Terapia Gestalt según
Latner, triunfa porque permite ayudar a la gente a que madure emocionalmente.

Principios básicos

La terapia Gestalt se basa en la naturaleza. Su inspiración y sus principios básicos se han


desarrollado al observar el funcionamiento libre de la naturaleza, de nuestro cuerpo, y de
nuestra conducta sana y espontánea. La dinámica de la naturaleza y del hombre está dentro
de un mismo orden y podemos utilizar lo que observamos para construir una teoría de la
conducta humana. “La Gestalt es tan antigua y vieja como el mundo mismo” (F.S. Perls),
porque está basada en los mismos principios de organización que anima la vida.

Autorregulación del organismo

Los organismos tienen necesidades específicas que se deben atender para vivir. En la terapia
Gestalt, este principio general se denomina autorregulación del organismo que consiste en el

1
Nuria Hernández Alonso 2023

complejo proceso de lograr, perder y volver a obtener el equilibrio biológico. “El organismo
lucha por mantener un equilibrio que continuamente es alterado por sus necesidades y
recuperado por su satisfacción o su eliminación”. (F.S. Perls). En la autorregulación del
organismo está implícita la idea de que los organismos tienen conciencia. La autorregulación
del organismo no asegura la salud, sino únicamente, que el organismo hace lo que puede con
los medios de que dispone.

La relación entre el organismo y el ambiente

En el contexto de la autorregulación del organismo la relación entre el organismo y el medio


ambiente es crítica. La vida de un organismo depende de su relación con el ambiente. El
funcionamiento sano (la realización del potencial completo del organismo) exige apoyo
ambiental. Si el apoyo ambiental es escaso, el organismo no tendr cubiertas todas sus
necesidades y la ausencia de apoyo ambiental le provoca una crisis fatal.

El modo intermedio

La voz media es la apropiada para hablar del funcionamiento emocional. Los sentimientos no
son del dominio total nuestro, ni podemos obligar a sentir algo. Al mismo tiempo, son
nuestros; no nos caen encima como la lluvia. Los sentimientos brotan de nosotros.

La formación Gestalt: la figura y el fondo

En la terapia Gestalt, el proceso de formar focos de atención y actividad se llama formación de


figura o formación de Gestalt; el proceso de satisfacción y desaparición de las necesidades y de
su Gestalt concomitantes se llama destrucción de la Gestalt o destrucción de la figura. Una
Gestalt es lo que nos resulta de interés y nos concierne. Es lo que necesita la autorregulación
del organismo. Dicho de otra forma: lo que nos importa se convierte en Gestalt.

Prediferenciación o indiferencia y atención dividida

Resulta útil distinguir entre una Gestalt dividida y el estado de conciencia prediferenciada. En
este último, no estamos conscientes de nada en especial, sino sólo receptivos al ambiente en
general. No hay ningún centro de atención presente, ninguna actividad a la mano. Estamos de
ociosos. En este estado, estamos equilibrados, existiendo en el punto cero de la satisfacción,
en el que nada nos falta ni nos sobra. Este estado se llama también de indiferencia creadora y
es parte del proceso de formación y destrucción de la Gestalt, es el punto último a la
destrucción de una figura y anterior a la formación de otra. Es diferente a una Gestalt dividida
la atención está dividida y las energías repartidas. Las dos (o más) figuras siguen
simultáneamente, exigiendo cada una de ellas una parte de nuestro ser. En este estado,
forzosamente creamos Gestalts débiles, difusas.

Las concepciones de la naturaleza y de lo natural

En la terapia Gestalt, se considera a la naturaleza humana como flexible. En parte, ya está


determinada, y en parte se está creando constantemente según las circunstancias Lo ya dado
son las estructuras que organizan nuestra vida: la autorregulación del organismo, la formación
de la Gestalt y la relación figura-fondo. Estas son las partes ya dadas. Al mismo tiempo son

2
Nuria Hernández Alonso 2023

potencialidades abiertas a usos múltiples. La naturaleza humana la estamos recreando cada


vez que nos realizamos en el hoy. Hasta las estructuras naturales se pueden modificar, incluir o
destruir en el transcurso de la vida. Estas estructuras determinan nuestras posibilidades.
Tenemos que relacionarnos con ellas, incluso cuando actuamos en contra de ellas, porque
siempre estarán presentes. Podemos ir en contra de nuestra naturaleza, pero está ahí y
dificulta el camino. A esto en la terapia Gestalt se le llama funcionamiento libre. Esta es una de
las bases de la terapia Gestalt: lo mejor para las personas es ser lo que les es intrínseco.

La destrucción y la agresión

Creadas por una necesidad del organismo en el contexto del ambiente, las Gestalts persisten
mientras colmen o traten de satisfacer esa misma necesidad del organismo. Cuando dejan de
tener razón para existir, se destruyen y se olvidan. Tanto la formación de la Gestalt como su
destrucción son el fruto de procesos estructurales intrínsecos a la existencia. En el proceso de
nuestro vivir debemos crear y destruir. Estos procesos son agresivos.
La formación de una Gestalt es un acto de creación, su desaparición es un acto de destrucción;
ambos son actos agresivos. En la terapia Gestalt, la agresividad que se presenta al diferenciar
el ambiente en figura y fondo y que tiene como desenlace la destrucción de la misma Gestalt,
se reconoce y se valora como un aspecto esencial de la autorregulación del organismo.

La concepción Gestalt de la realidad

En la terapia Gestalt, se entiende que la realidad posee aquellas cualidades que ya están en la
misma naturaleza, en el universo físico y en las interacciones: en parte está ya dada y en parte
es maleable. Anteriormente hemos visto que nuestros mundos se componen de lo que nos
resulta importante. Lo que es figura para nosotros es lo que conocemos o queremos. El resto,
fenomenológicamente, no existe. En este sentido, la realidad es flexible y cambiante.
Continuamente la rehacemos mientras vivimos Paralelamente hay un mundo que sigue su
curso sin nosotros, lo que se llama un mundo objetivo. Ambos conceptos de la realidad son
verdaderos. La realidad que creamos es desde el punto de vista de la terapia Gestalt, tan cierta
como la que “sabemos” que sigue su curso sin nosotros. Los sucesos de estas dos realidades
las van entretejiendo una con otra, actuando una en otra y reaccionando en forma recíproca.

Excitación

Excitación es el término usado para referirnos a la manifestación de energía en nuestros


niveles psicológicos y de experiencia. Hace referencia a la actividad de nuestro organismo.
Experimentalmente, la excitación general se percibe como la sensación indiferenciada de
sentirse vivo. Cuando la excitación del organismo fluye hacia una figura Gestalt en formación,
se experimenta en forma de emociones.

La excitación y el contacto, que fluyen libremente, son móviles y de corriente constante y estas
características son las de un buen funcionamiento. Por el contrario, si detenemos el flujo de la
excitación y del movimiento, que constituyen el proceso de vivir, nos volvemos opacos y sin
vida

La diferenciación y la dialéctica de las polaridades

3
Nuria Hernández Alonso 2023

La formación de la Gestalt termina con la creación de un todo unificado de significado y


actividad como resultado de la satisfacción de las necesidades del organismo. El comienzo de
este proceso es un estado diferente de integración, el punto de la indiferencia creadora. En
este momento, después de la saciedad, nos encontramos abiertos a las posibilidades creadoras
del campo, pero todavía no estamos incluidos en ellas. Entre estos dos estados de
funcionamiento hay un proceso de aclarar el campo y definir sus diferentes aspectos. La
diferenciación es el proceso de separar las posibilidades en opuestos, en polos.

La luz se conoce en relación con la oscuridad. El calor en relación con el frío. Estos dualismos
llenan nuestra conducta y nuestro pensar. Nos vemos divididos en cuerpo y mente y nuestra
realidad en subjetiva y objetiva

Las polaridades están profundamente arraigadas en el funcionamiento del organismo. La sed


induce a buscar agua; si se tiene demasiado calor se trata de encontrar un lugar para
refrescarse. La formación de la Gestalt es en sí misma la organización de un conjunto en los
polos de figura y campo. Cuando el placer sobrepasa un determinado punto, se vuelve
desagradable. La interacción entre los opuestos funciona como un proceso dialéctico. Los
opuestos llegan a distinguirse y a oponerse; después, cuando entran en contacto, se logra una
solución que une a ambos polos para formar una figura más importante que la simple
combinación de los opuestos: es una creación nueva. Según el pensamiento dialéctico, en la
terapia Gestalt las dualidades no son contradicciones irreconciliables, sino distinciones que
serán integradas en el proceso de la formación de la Gestalt y en su destrucción.

La salud

En la terapia Gestalt, la fuente para formar el concepto de lo que es normal y sano, no se


encuentra en la vida diaria que llevamos la mayoría de nosotros. “Normalidad”, experiencia
que tenemos de vivir en el agitado mundo moderno, es un estado crónico de desequilibrio en
el que nunca nos llegan las satisfacciones que buscamos. Vivimos con un continuo y bajo nivel
de frustración, de miedo y de añoranza

Quizá todos nosotros podamos recordar instantes (momentos muy especiales que
rememoramos con avidez y fruición) en los que nos hemos sentido vivos y hemos gozado con
nuestras reflexiones, euforia y alegrías. En la psicoterapia se observan momentos similares y
esta experiencia de coordinar el yo, reintegrar las estructuras neuróticas y madurar con nuevas
formas de conducta, constituyen ejemplos de conducta sana, normal. Estos sucesos y
experiencias y lo que aprendemos de los procesos de la naturaleza, sirven de base para
comprender según la Gestalt, lo que es una conducta humana sana.

Los aspectos de la salud

Cuando tenemos salud estamos a tono con todas nuestras capacidades y con el proceso que
nos hace ser lo que somos. La integración es un requisito previo para el funcionamiento
satisfactorio del desarrollo figura-fondo. Para crear Gestalts que satisfagan nuestras
necesidades, tenemos que ser capaces de tomar una opción entre todas nuestras
posibilidades. Si no somos capaces de contar con todas las partes de nuestro yo, nuestras
Gestalts serán correspondientemente débiles. Si nuestra conducta está bien integrada,

4
Nuria Hernández Alonso 2023

tendremos integridad. Somos sinceros y auténticos. Tener salud es poseer la capacidad de salir
airosos con cualquier situación que tropecemos, y un buen éxito es la solución satisfactoria de
las diversas situaciones de acuerdo con la dialéctica de formación y destrucción de las Gestalts.
Un concepto más amplio de la salud nos exige que sepamos lo que necesitamos. Nos tenemos
que mantener en contacto con lo que es importante para nosotros. Para saber qué es lo que
necesitamos, debemos saber y aceptar lo que somos en el momento presente, porque
nuestras necesidades están enclavadas en nuestra existencia en el aquí y el ahora. Este
requisito para una buena formación de una Gestalt implica su opuesto: tenemos que saber lo
que no somos. Al distinguir lo que somos y lo que no somos, nos distinguimos también del
resto del campo. No nos comportamos de acuerdo con ninguna teoría, no tenemos objetivos;
no aspiramos a ser “geniales”, “integrados” o “responsables”, pues estos conceptos resultan
un obstáculo para el libre funcionamiento cuando influyen en nuestra conducta
Este es el sentido que tenemos que darle a la afirmación de Perls para entenderla: “La
madurez consiste en pasar del apoyo ambiental al propio”. El apoyo ambiental no es esencial;
Perls está expresando que nuestra salud saldrá perjudicada cuando despreciemos nuestros
propios recursos para alcanzar los fines que nos beneficien y nos satisfagan. Si dependemos de
otros aspectos del medio para que hagan por nosotros lo que podemos hacer solos,
perjudicamos al proceso de formación de una Gestalt, al hacer resaltar la distinción entre
nosotros mismos y el ambiente. La integración incluye que nosotros nos reconozcamos como
parte del ambiente. Comprender con todo nuestro ser lo que significa el “ahora”, eso es salud.
Porque si estamos totalmente conscientes del “ahora”, estamos en contacto con todo lo que
existe a nuestro alrededor, y esté es el punto de partida del proceso en el que se va
desarrollando nuestra vida.

La personalidad: el yo.

Cuando hablamos de personalidad y de su organización en la terapia Gestalt, nos referimos a


la imagen del individuo tal como la vamos conociendo en el transcurso del tiempo. Va
cambiando durante la vida y manifestándose en forma diferente en situaciones distintas.
Holísticamente las facetas de la personalidad humana son distinciones de un proceso que
siempre debe tomarse en su conjunto. Con frecuencia podemos aceptar esto fácilmente;
cuando la conducta es espontánea y las circunstancias favorables, el proceso de diferenciación
e integración fluye suavemente. El término que se emplea en la terapia Gestalt para designar
esta personalidad total es el yo.

El yo en términos de ello y ego

En el curso de un funcionamiento sano, el yo tiene distintas diferencias que se entienden


como variaciones y combinaciones de la discriminación polar del yo en las formas de funcionar
el ello y el ego. El ello es la forma de funcionar en la que nos sentimos como si nos moviera el
ambiente y reaccionáramos frente a él casi en forma automática. La función del ello es
veleidosa, desprovista de voluntad; se presenta cuando el flujo de impulsos sensoriales y
motores marcha sin obstáculos ni dificultades. El sueño es quizás el ejemplo más común de
funcionamiento del ello. El ello es aquel aspecto del proceso del yo en el que la energía, la
excitación y, el movimiento sobresalen. La espontaneidad atractiva de los niños pequeños se
debe en gran parte al funcionamiento del ello. La forma de funcionar del ello es una cualidad

5
Nuria Hernández Alonso 2023

típica y sana del yo. El ego es el funcionamiento del yo en el polo opuesto del ello. Es
deliberado, voluntarioso y activo. El modo del ego se convierte en el estilo característico del yo
cuando no se logra establecer fácilmente el equilibrio del organismo y entonces se necesita
movilizar más energías del ambiente para conseguir la adaptación. El modo del ego es el modo
activo del yo, el que se enfrenta al ambiente y lucha con él. En el funcionamiento normal y
sano del ego, nos identificamos con lo que nos interesa o con lo que es adecuado para
nuestras necesidades y repudiamos lo que no nos interesa.

El contacto y el apoyo.

El funcionamiento del yo adopta dos dimensiones. La primera dimensión es el modo; las


formas del yo son el ego y el ello en función. La segunda dimensión es el contacto. El contacto
se refiere precisamente a la naturaleza y la calidad de la forma en que nos ponemos en
relación directa con nosotros mismos, con nuestro ambiente y con los procesos que los
relacionan.

Hacer un buen contacto es comprometerse plenamente en ese estar en contacto, de tal modo
que nuestra compenetración con aquello con lo que estamos en contacto, sea completa y
satisfactoria. Un mal contacto coincide con nuestro desinterés por aquello con lo que nos
encontramos, o con el temor que eso mismo nos causa.

Si el contacto es la figura del funcionamiento sano en el campo, el apoyo es el fondo

El apoyo procede de nuestra fisiología, postura y coordinación de la sensibilidad de nuestras


facultades de orientación y de nuestra capacidad motora. Proviene de la habilidad de emplear
el lenguaje para articular nuestras necesidades y respuestas y del autoconocimiento; es decir,
proviene de la capacidad de estar en contacto con nuestros sentimientos y pensamientos del
momento. Las cualidades que caracterizan nuestro apoyo proceden de la misma fuente que
nuestros contactos: de la herencia, constitución y resultados de anteriores Gestalts y del modo
como se han resuelto.

Prosperamos cuando tenemos todo lo que necesitamos. Los elementos básicos que
precisamos son amor y aceptación, y los estímulos físicos, emocionales e intelectuales que nos
permiten ejercitar todas nuestras aptitudes. Éstos forman el apoyo requerido para un contacto
sano y, por tanto, permiten formar con buen éxito una Gestalt.

La conciencia, el presente

Otra parte de la dimensión de contacto del yo es la conciencia. Estar en contacto con las
Gestalts que se van formando, significa estar conscientes del medio. Un funcionamiento sano
exige que nos pongamos en contacto con los elementos figurativos y que este contacto quede
registrado en nosotros. Un buen contacto exige conciencia. Nuestros pensamientos y
opiniones sobre lo que experimentamos, interfieren con la experiencia en sí y limita sus
posibilidades. Cuanto más nos pongamos límites en esta línea, las Gestalts resultaran más
débiles e ineptas y nuestra experiencia será de una insignificancia correspondiente. Un
proceder auténtico tiene lugar sólo cuando la figura se forma con aquello que vamos
seleccionando libremente. Este es el concepto de la indiferencia creadora, el organismo en su
punto cero, receptivo a lo que se ofrezca. Perls se ha referido a este estado como “el vacío

6
Nuria Hernández Alonso 2023

fértil”. Es un vacío lleno de potencialidades que espera el desequilibrio inevitable. Si somos


conscientes de ello irá desapareciendo conforme vayan surgiendo las necesidades de una
situación. Si le prestamos atención, mantendremos la vitalidad de nuestra experiencia. Si no,
perderemos esas oportunidades. Al tener menos cosas que experimentar, tenemos
proporcionalmente menos satisfacciones. Estar consciente es ser responsable. En la terapia
Gestalt esta palabra se usa de dos maneras: primera, somos responsables si estamos
conscientes de lo que nos está sucediendo. Ser responsable significa, en parte, captar toda
nuestra existencia tal como se presenta. El otro significado que nos interesa de
responsabilidad, consiste en que nosotros nos hagamos cargo de todos nuestros actos,
impulsos y sentimientos. También somos responsables de nuestras experiencias indecisas, de
aquellas cosas que en parte, participamos y en parte abandonamos.
La conciencia a su vez es la experiencia de lo que en este momento está frente a nosotros. El
contacto, la experiencia y el cambio, sólo son posibles en el momento presente.

La salud en la sociedad

El tipo de organización social que posibilite las soluciones más adecuadas a los problemas del
vivir debe tener su base en el libre funcionamiento; no debe imponerse por adelantado a un
problema real a través de estructuras sociales y políticas El resultado del orden no puede ser
sino el caos, puesto que sólo los esfuerzos que realiza el hombre sin trabas pueden producir
soluciones adecuadas

El inconsciente y la terapia Gestalt

Desde el punto de vista de la terapia Gestalt, el concepto del inconsciente es enemigo de un


buen trabajo terapéutico, de un pensamiento psicológico sano y de un funcionamiento sano. El
contenido del inconsciente está fuera de nuestra conciencia, ya sea porque es inoportuno en
el curso que en este momento toma nuestra vida o porque en una forma práctica estamos
alejando de la conciencia algunos aspectos del yo.

Salud, desarrollo, aprendizaje, madurez: estar centrado

Como hemos visto, la salud es la integración del organismo y el ambiente a través de


adaptaciones creadoras que se llevan a cabo por formación y destrucción de Gestalts. Los
conflictos internos y los que se presentan entre nuestras necesidades sociales y personales son
compatibles con un funcionamiento sano. Lo que se requiere para la salud es tener una
constante creatividad en estas circunstancias. Ser capaz de permanecer en marcha a pesar de
los obstáculos y solucionar la situación de modo que nos satisfaga, eso es salud. La madurez
consiste en ser capaces de situarnos en este proceso y vivir dentro de él. En terapia Gestalt, a
esto se le llama estar centrado

La conclusión del proceso

Cuando se presenta una Gestalt se crea el conocimiento. Esto es aprender, madurar,


descubrir; es hacer que el conocimiento personal resulte apto y útil. En la psicología Gestalt la
reinterpretación de las polaridades se llama experiencia “Aha”. Es un instante de revelación
creadora. En ese momento, hemos cambiado nuestra propia estructura y la de nuestro
ambiente y empezamos a comportarnos y a pensar en forma distinta, porque el campo es

7
Nuria Hernández Alonso 2023

nuevo. Lo hemos reorganizado. Por un tiempo se puede repetir esa nueva solución y llegar a
hacerla tan nuestra que la dominemos completamente. Esto es digerir la Gestalt cuando esto
pasa, desaparece del centro de nuestra atención. Había tomado mucha importancia ante
nosotros, pero ahora se retira.

Características del contacto

Cuando nos encontramos en el punto cero, antes y después de la formación de la Gestalt,


nuestra experiencia es la de un contacto flojo e indiferenciado con el medio. Podemos tener la
sensación de que formamos parte de nuestro contorno y de que a la vez somos nosotros
mismos.

En ese momento decimos que estamos en confluencia con aquello con lo que hemos hecho
contacto. La confluencia es la percepción de la semejanza. Es el tipo de contacto en el que no
se siente contacto alguno o casi ninguno.

Otra característica del contacto normal que tiene semejanza con la confluencia, es la
proyección. En la proyección en lugar de aceptar la existencia del otro en mi interior, ponemos
nuestra existencia en él.

La introyección sana es semejante a la confluencia, pero en cuanto al estilo, está más


estrechamente ligada al modo de funcionar del ego que lo que lo está la confluencia. Es más
clara y más enérgica. La introyección consiste en tomar actitudes y comportamientos sin el
proceso de formación de una Gestalt.

La retroflexión sana es el yo en el modo del ego, que ordena y reglamenta nuestra conducta de
acuerdo con las exigencias de la situación. Es lo que se llama autocontrol.

La desensibilización: la huida psicológica. Frente a una situación a la que no podemos dar un


cierre adecuado, no abrimos nuestras facultades de orientación y borramos el contacto
mediante un proceso de retroflexión motora. Nos desconectemos del problema.

Todas estas funciones de seguridad son en sí mismas saludables; es decir, son parte de nuestro
ser y se pueden utilizar en servicio de la salud y desarrollo, en nuestros mejores propósitos.

4. Funcionamiento anormal

Una gran parte de lo que conocemos como desesperación, frustración y desgracia, se llama
enfermedad mental, neurosis, psicosis, trastornos de la personalidad y de la conducta.

La caída del hombre

La caída de la gracia del hombre, significada por la expulsión del Paraíso de Adán y Eva, se
considera en términos Gestalt, la pérdida de nuestra capacidad para entregamos al proceso de
formación de la Gestalt. Comer el fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal no trae
necesariamente un desastre. Muchas de nuestras mejores conquistas tienen su origen en las
habilidades compartidas con este fruto. La abstracción, el conocimiento, la intelección y el
deseo de probar formas nuevas de ser, son herramientas que pueden acabar en invenciones
beneficiosas. Pero para cerrar el círculo, es necesario añadir pasión y agilidad a la mente y

8
Nuria Hernández Alonso 2023

también restablecer nuevamente el sentido de pertenecer a la comunidad de la naturaleza que


temíamos antes de la caída.

Los orígenes del trastorno

La mayoría de los trastornos se originan en la infancia. Una respuesta normal del organismo
sano a la dificultad prolongada desarrolla una función de seguridad y con ello pone en marcha
todo el repertorio de conductas protectoras (huida, retiro, desensibilización, alucinación y
delirio) que tenemos a nuestra disposición. Borramos o distorsionamos el contacto en
nuestros límites y movilizamos la conducta para operar al nivel de funcionamiento en el que
podemos enfrentarnos a lo que está sucediendo. Al hacerlo, nos ponemos en conflicto con
nosotros mismos y parte de la energía vital tiene que emplearse para reprimirnos. Después de
transcurrido el suceso, no recordamos sus detalles. Debido a la interferencia con nuestras
funciones de contacto y la persistencia de nuestra función de seguridad, perdemos nuestra
unidad. Como resultado de ello, no podemos madurar. Utilizamos nuestras funciones de
seguridad o reorganizamos el campo para que nos apoye. Una de las formas es la regresión:
nos volvemos infantiles, dependientes del medio para que haga por nosotros lo que no
podemos hacer solos. En el funcionamiento anormal, nos sentimos carentes de los medios
necesarios para enfrentarnos a nuevas situaciones. Como nuestras funciones de contacto y de
apoyo son defectuosas, lo más probable es que seamos imprudentes. En consecuencia,
muchas situaciones de la vida resultan amenazadoras y en general nos volvemos hostiles a ella

Aspectos del funcionamiento anormal: un ejemplo

En términos de formación de la Gestalt, la anormalidad consiste en interrumpir la Gestalt en


diversos aspectos de su aparecer. Una forma sencilla de expresarlo es utilizando el símil del
metabolismo. Nuestro proceso metabólico (comer, digerir y eliminar) es una manifestación del
fenómeno figura-fondo al nivel de nuestro ser físico. El proceso de la comida es un aspecto del
funcionamiento del organismo y opera fundamentalmente en la misma forma que nuestro
funcionamiento total. Tenemos apetitos y procesos del organismo, por experiencias, por
contacto emocional, por la comida. Todos los manejamos esencialmente del mismo modo.
Clavar los dientes en un filete o atacar un problema de la vida son funciones similares: darle
vueltas a una teoría y hacer lo mismo en la boca con un pedazo de pan son dinámicamente
similares. En ambos casos destruimos Gestalts para crear otras nuevas. Al comer destruimos
comida, produciendo satisfacción y tejido nuevo para el cuerpo. Un primer límite de contacto
en este caso es nuestro sentido del gusto y del olfato. Hacen las distinciones en la coordinación
con nuestras preferencias. Otro censor, en un paso ulterior del proceso es nuestro disgusto. Si
ingerimos cosas que no necesitamos, nuestro reflejo de la náusea se activará y rechazaremos
lo que hemos empezado a asimilar. Este proceso de censura sigue durante todo el proceso
metabólico. Quizá vomitemos la comida que resulte inaceptable en un punto de la región
gastrointestinal. Finalmente expulsamos como sobrante una parte de lo que hemos ingerido y
que no podemos utilizar para producir tejido del cuerpo o energía.

Lo que podemos ver en este ejemplo son las posibilidades de distorsión en el proceso de
formación figura-fondo. Las desorganizaciones de nuestra conciencia de la naturaleza de
nuestro apetito o de lo que nos satisfará, son trastornos del contacto en la primera fase de
diferenciación de formación de la Gestalt. Aquí encontramos problemas tales como no saber si

9
Nuria Hernández Alonso 2023

tenemos, hambre o no, confundimos el hambre con otros sentimientos (angustia, por ejemplo)
y sin saber lo que queremos comer

Interferencias en los modos del yo

Ya hemos visto antes que el yo funciona en dos dimensiones básicas, compromiso y estilo. Las
interferencias descritas anteriormente son todas impedimentos a nuestro compromiso o
contacto en la actual situación. Es una característica del funcionamiento defectuoso. Sin
embargo, en los trastornos del organismo se alteran ambas dimensiones del yo: el estilo y el
compromiso.

Las interferencias en el contacto.

El lenguaje y el pensamiento pueden impedir nuestro contacto con el mundo en tal forma que
ni veamos ni oigamos. Otra forma de interferir el contacto es por medio de la represión. La
represión consiste en olvidar la actividad suprimida. Suprimir nuestras reacciones motoras es
parte de nuestro repertorio de reacciones al peligro (inmovilidad, retención de la
respiración,..). La excitación que corre por el organismo se frena por un momento hasta que la
situación la dirige a canales apropiados. El término represión es engañoso para explicar el
proceso. Al contenernos no sólo detenemos nuestro funcionamiento. La excitación que hemos
reunido no desaparece. La energía no se puede crear ni destruir y la energía de nuestra
existencia al ser impedida para pasar a la siguiente Gestalt debe ir a alguna parte. Nuestra
excitación no se detiene. Está bloqueada y se trasforma en el proceso del bloqueo y quiz
también en otras actividades sustitutivas que puedan configurar una Gestalt que nos satisfaga.
La angustia es el conflicto de nuestros intentos de bloquear la excitación. Se presenta cuando
interrumpimos la Gestalt en vías de formación. La angustia es originalmente nuestra
experiencia del conflicto entre las necesidades del organismo y las represiones de nuestras
funciones de seguridad.

Problemas incompletos

Si no estamos en contacto con muchas de nuestras posibilidades no podemos satisfacernos


nosotros mismos. En estas circunstancias, las Gestalts que hacemos no pueden reflejar
completamente nuestras necesidades, y, en forma semejante, su resolución no es
satisfactoria. Acumulamos problemas incompletos (asuntos inconclusos). Empezamos por
arrastrar nuestras represiones la armadura de nuestra autoconquista. Con nuestra conciencia
bloqueada y las energías disminuidas, no podemos aportar lo suficiente a la nueva situación. Al
faltar nuestra participación completa, las nuevas Gestalts son débiles e incompletas.

Quedamos en suspensión.

Acumulamos emociones incompletas e interrumpidas, como el resentimiento y la


preocupación para que estén a tono con nuestra conducta incompleta. Con el tiempo,
reunimos una larga lista de situaciones incompletas. Conforme cada Gestalt lucha por
completarse, cada fragmento del proceso sin terminar que tengamos, lucha para acabar. Todo
lo que hemos reprimido trata de salir. Nuestras necesidades no se pueden olvidar a veces lo
percibimos en dolores crónicos o en una sensibilidad. Son nuestro intento de llevar a término
las figuras incompletas del pasado. Muchos de nuestros actos aparentemente irracionales y

10
Nuria Hernández Alonso 2023

que llevamos a cabo, se pueden comprender de la misma manera. Estos actos se denominan a
menudo síntomas. Los síntomas son a la vez expresiones de la vitalidad del organismo y
ataques que llevamos a cabo contra nuestra vitalidad. Son expresiones de nuestros conflictos.

El individuo y la sociedad.

El escenario social está repleto de reglas, normas y leyes que gobiernan nuestra conducta. Hay
una forma correcta de vivir y está reforzada por las presiones sutiles o bruscas de la sociedad.
Debemos ser de tal y tal manera. Cada cultura tiene estos deberes. Una dosis pequeña de ellos
constituye un precio pequeño a cambio de la satisfacción que proporciona un orden social
adecuado. Pero en una cultura muy poco sana como ocurre a menudo con la presente, en la
que las demandas sociales desaprueban aspectos importantes de nuestra naturaleza, el
equilibrio es difícil de alcanzar. El tema es, por tanto: ¿hasta qué punto depende nuestra salud
de nuestro medio ambiente, y hasta qué grado de nosotros? Por un lado debería verse con
claridad que desde el punto de vista de la terapia Gestalt los criterios aislados de salud es
nuestra capacidad continua de crear y destruir Gestalts. En cambio, si el ambiente está
empobrecido, nuestras figuras carecerán desde luego de la fuerza y nuestra capacidad de
hacer figuras puede tropezar con muchos impedimentos. Desde un punto de vista, lo que
ocurra es sencillamente la manera mejor de organizar el campo en esas circunstancias. Desde
otro punto de vista, el peligro constante y la insuficiencia del ambiente, no pueden servir de
ayuda, sino que dificultarán las perspectivas de crear figuras y llevarlas a término

Estrategias de funcionamiento normal

El funcionamiento anormal, la formación patológica de la Gestalt, consiste en cómo nos


referimos a las mismas configuraciones de la conducta que también se llaman complejos,
neurosis, psicosis y esquizofrenia. Hay algunas estrategias típicas y notables en el
funcionamiento anormal. Son las formas recurrentes que adopta la interferencia con la salud
básica. A tono con nuestro énfasis en el proceso, estas formas son estilos de un contacto
defectuoso y de una coordinación de estilos del yo también desorganizada, más bien que
categorías de diagnóstico. Las manifestaciones del funcionamiento defectuoso se originan en
nuestro descontento con el proceso Gestalt.

La confluencia, la proyección, la introyección y la retroflexión sanas tienen resultados


patológicos al trastornarse nuestro contacto con el medio y las modalidades del yo.

Trastornos del yo.

Lo que mantiene al yo integrado es lo que nos conserva sanos: vivir en el presente, en el ahora.
Entonces, la precondición para la anormalidad es una pérdida del contacto con el medio,
porque lo mismo que el contacto unifica al yo, la falta de contacto realiza su destrucción.
Perder contacto es como estar en una cámara sin gravedad o conducir sobre hielo. El yo se
distorsiona de la misma manera cuando se disminuye el contacto. Sus modos (sus direcciones)
se vuelven exagerados. Nos hacemos grotescos, torpes y descontrolados. Según esta
descripción, la anormalidad es la falta de una buena coordinación entre estructura y energía.

El desarrollo del deterioro

11
Nuria Hernández Alonso 2023

El deterioro de la personalidad comienza con la movilización del yo para defenderse de


impulsos internos, creando una barrera contra la espontaneidad. Este proceso, llamado "nivel
de implosión", resulta en una tensión y conflicto internos que nos paraliza. Para sobrellevarlo,
construimos un nivel de funcionamiento superficial y falso, en el que representamos roles y
evitamos enfrentar nuestros conflictos reales. Nos culpamos, culpamos a otros y nos
mantenemos en un estado de polaridad constante, evitando la autenticidad. Este nivel de
funcionamiento deteriorado sirve para evitar enfrentar la verdadera autenticidad y los
problemas reales, lo que nos mantiene atrapados en una zona intermedia de conflicto interno.

5. Terapia: restablecimiento del desarrollo.

En la terapia Gestalt prestamos mayor atención a los detalles de nuestra existencia y a las
maneras de vivir nuestras vidas. El juicio que de ello hacemos consiste en que nuestro
funcionamiento sano se altera por la interferencia en algunos aspectos del proceso Gestalt. A
continuación empezaremos a describir el método Gestalt para restablecer la salud del ser
humano: la terapia consiste en recuperar el proceso Gestalt y hacernos capaces del
funcionamiento libre.

En general

La terapia Gestalt se centra en permitir que el organismo funcione libremente y se enfrente de


manera adecuada a los problemas de la vida a través del contacto con el entorno y la
conciencia del presente. Su objetivo es aumentar la comprensión de cómo funcionamos en el
mundo y cómo podemos hacerlo de manera más satisfactoria. La terapia busca llevarnos a
aceptarnos tal como somos, enfrentando hechos que hemos ocultado y descubriendo cómo
cambiar nuestro funcionamiento para satisfacernos mejor. Se inicia por cambiar nuestra
conciencia, no nuestros actos, y se expande a la búsqueda de nuevas formas de pensamiento y
acción a través de ensayo y error. La terapia Gestalt es existencial, empírica y experimental, y
se enfoca en la conciencia, la experiencia y la fenomenología, buscando recursos para abordar
los problemas actuales y encontrar satisfacción.

El uso del funcionamiento del modo ego en la terapia

El modo ego se ha usado tanto en nuestra vida normal como en la terapia Gestalt, pero con
propósitos opuestos. En la vida normal, se emplea para separarnos de nuestras necesidades y
conflictos internos, mientras que en terapia, se utiliza de manera deliberada y enérgica para
abordar nuestros miedos y angustias, permitiendo el contacto con sentimientos
desagradables. La terapia busca restaurar un yo sano y utiliza el modo ego como una
herramienta para lograr este fin, a pesar de que originalmente se empleó como una forma de
autodominio en nuestro deterioro.

El estilo y las técnicas de la terapia

La terapia Gestalt es una práctica pragmática que busca el desarrollo y la madurez de las
personas. Aunque no se centra en técnicas fijas, se enfatiza el cambio terapéutico. En la
terapia Gestalt, no se alienta a los terapeutas a aprender técnicas específicas, sino a
desarrollar su propio estilo individual a través de la reflexión y la integración. Cada terapia
debe adaptarse a las condiciones específicas de cada situación y ser única para cada terapeuta

12
Nuria Hernández Alonso 2023

y paciente. Las técnicas en la terapia Gestalt se generan de manera continua en respuesta a las
necesidades terapéuticas y no se basan en prácticas preexistentes. Los estilos de terapia se
desarrollan a través de la interacción entre la habilidad, el temperamento y la comprensión del
terapeuta en el enfoque Gestalt.

La conciencia

La metodología de la terapia Gestalt se basa en la teoría del cambio que se centra en aumentar
la conciencia del organismo para restablecer su autorregulación. La terapia consiste en prestar
atención al funcionamiento presente y descubrir cómo aumentar la conciencia para entrar en
contacto con el entorno y satisfacer las necesidades actuales. La conciencia es el punto central
en este enfoque, dirigida a la percepción de aspectos de la experiencia actual. La terapia
Gestalt se enfoca en examinar la estructura de la experiencia, descubriendo qué hacemos y
cómo lo hacemos en lugar de por qué nos comportamos de cierta manera. La continuidad de
la conciencia es crucial, disminuyendo la importancia de la "zona intermedia" de fantasías y
distracciones. La terapia se concentra en lo que podemos experimentar en el momento
presente, como movimientos, gestos, emociones, postura y la interacción con la realidad,
centrándose en la superficie de la conducta actual, en lugar de explorar asuntos profundos del
inconsciente.

Aspectos reactivadores del proceso Gestalt

El proceso Gestalt no es mecánico y consta de contacto, compromiso, discriminación y


resolución. Podemos desarrollar las habilidades de contacto, pero la resolución es espontánea.
El apoyo es esencial para cada nuevo contacto, y el éxito en la expansión de nuestras funciones
de contacto depende del apoyo. La expresión emocional y la exploración de las emociones
presentes son fundamentales en la terapia Gestalt. Traer sucesos pasados al presente acelera
su integración en el funcionamiento total. Una técnica común es hacer que el paciente
desempeñe roles de sus fantasías o recuerdos. En la terapia Gestalt, abrirse a las emociones es
esencial, ya que son una parte valiosa de nuestra experiencia. El contacto con nuestras
emociones fortalece el yo en lugar de destruirlo. Las emociones, como la angustia y el miedo,
pueden ser aliados si se les permite ser parte de nuestra experiencia.

El desarrollo de la discriminación

En la terapia Gestalt, se enfoca en restaurar aspectos clave del contacto, compromiso,


expresión y manipulación en el proceso Gestalt. Otro enfoque metodológico es la
discriminación, que implica hacer distinciones precisas para organizar el campo terapéutico de
manera adecuada. Se utilizan técnicas de conciencia para afinar nuestra capacidad
discriminatoria. Por ejemplo, se puede pedir a un paciente que exprese lo que cree que alguien
piensa de él y, si esa persona está presente o no, el paciente puede asumir su papel para
experimentar sus propias esperanzas y las del otro. Estos experimentos pueden centrarse en
nuestras interacciones con el entorno o con nosotros mismos, como afinar la percepción de
nuestras reacciones emocionales. Refinar la discriminación es crucial para satisfacer
necesidades específicas y mejorar la calidad de nuestras respuestas a las experiencias
emocionales. Por ejemplo, para superar la tristeza, es importante expresar las emociones de
manera adecuada, como llorar para liberar la tristeza.

13
Nuria Hernández Alonso 2023

Las polaridades en la terapia

En el proceso terapéutico Gestalt, a menudo hacemos distinciones al separar polos opuestos


en nuestra experiencia. Por ejemplo, una parte de nosotros está activamente molesta pero no
puede lograr sus objetivos, mientras que otra parte es exigente y crítica. En terapia Gestalt, la
parte que se siente perdedora se ve como inadecuada y se culpa a sí misma, mientras que la
parte dominante es acusadora y exigente, adoptando el papel de un progenitor riguroso.
Terapéuticamente, esta polarización entre sentirse humillado y dominante se aborda como
cualquier otra polarización, y a menudo, a medida que se desarrolla el lado dominante, sus
cualidades se vuelven más prominentes y se añaden sentimientos de frustración y desamparo,
ya que generalmente el lado dominante no obtiene lo que desea en este conflicto
intrapersonal.

Experimento: incrementos del cambio

La terapia se considera una "emergencia segura". Es segura porque se estructura de acuerdo a


los intereses del paciente y no representa un peligro real. Es una emergencia porque, con su
enfoque experimental, desafía al paciente lo suficiente como para enfrentar los conflictos que
hacen que su situación actual sea insostenible. Los experimentos en terapia Gestalt no son
tareas a cumplir, sino herramientas para proporcionar información actual sobre el paciente y
descubrir sus resistencias. Los experimentos son esenciales para permitir que la
autorregulación del organismo comience a funcionar en un entorno terapéutico seguro. La
orientación experimental busca descubrir qué tipo de experimentos ayudarán al paciente a
avanzar en su desarrollo. Los experimentos se diseñan para que el paciente, con valentía,
explore comportamientos desafiantes y tenga la oportunidad de reemplazar su control y
deliberación con la excitación y el contacto del funcionamiento libre, generando así un cambio.
Estos experimentos se adaptan para que el paciente avance desde su situación inicial en la
terapia hacia la capacidad de manejar los desafíos de la vida por sí mismo. En resumen, la
terapia Gestalt comienza donde se encuentra el paciente y busca su crecimiento y desarrollo a
través de experimentos cuidadosamente diseñados

La resistencia, el peligro y la desilusión

Las resistencias son partes valiosas que desarrollamos para afrontar necesidades. En el trabajo
terapéutico, explorar las resistencias es esencial, ya que revela aspectos fundamentales de
nuestro funcionamiento. El objetivo no es eliminar o dominar las resistencias, sino traerlas a la
conciencia. Estas resistencias representan oportunidades para aumentar la conciencia del
paciente e incluir su incapacidad o falta de deseo para experimentar ciertas cosas. Se
manifiestan como dificultades u oposiciones al realizar experimentos terapéuticos,
interrumpiendo el contacto y la concentración. Las resistencias también involucran tensiones
musculares que nos reprimen y contienen. La terapia Gestalt a menudo requiere enfrentar
emociones desagradables que se han evitado en el pasado. A pesar de ser arriesgado, el
contexto terapéutico proporciona seguridad para explorar estas emociones y hacerlas parte de
la vida. Este proceso es fundamental para la transformación y el camino hacia la salud.
Además, es importante reconocer que el paciente es el responsable de abordar su problema
inconcluso, y el terapeuta no lo resolverá mágicamente. La terapia Gestalt se centra en la

14
Nuria Hernández Alonso 2023

autoconciencia y el crecimiento personal a través de la confrontación con uno mismo y las


resistencias

La espontaneidad, la seudoespontaneidad y la concentración

Es crucial diferenciar entre la espontaneidad auténtica y la simple espontaneidad física o


actuación. La actuación suele ser una expresión de conflictos internos y no representa un
funcionamiento sano. En el funcionamiento defectuoso, gran parte de nuestra conducta es
una actuación, incluso cuando es socialmente aceptable. La espontaneidad genuina requiere
disciplina y esfuerzo. La terapia Gestalt promueve la espontaneidad al realizar experimentos y
explorar la conciencia y la expresión. Tanto el terapeuta como el paciente deben
comprometerse en esta disciplina y atención concentrada para alcanzar la espontaneidad del
yo. La terapia Gestalt se basa en el proceso de la atención concentrada en la estructura de la
alteración y en el funcionamiento consciente. A través de la coordinación de la disciplina de la
concentración y el permiso de ser libres, se logra el funcionamiento espontáneo y maduro.

Congruencia

De nuestro fundamento en el holismo procede el énfasis terapéutico de desarrollar nuestro


propio yo para que se unifiquen todos los componentes de nuestra experiencia y de nuestra
expresión. Cuando somos uno, somos nuestro propio yo. Nos convertimos en uno poniendo
todo nuestro yo en cada actividad, en cada momento, en cada experiencia. En la terapia
reunimos los elementos separados de nuestro yo, y quedan unificados.

El uso del lenguaje como un aspecto de la terapia

El lenguaje desempeña un papel crucial en el contacto con los demás y la expresión del yo. Se
enfatiza el desarrollo de un vocabulario preciso y expresivo que refleje nuestras experiencias.
Esto incluye el uso de un lenguaje más directo y afectivo para comunicar nuestras emociones y
experiencias. Al expresar nuestras reacciones de manera más auténtica, refinamos nuestro
estilo de comunicación y reactivamos experiencias pasadas al hablar de ellas como si
estuvieran ocurriendo en el momento presente. Este proceso enriquece nuestra conciencia y
apoya el riesgo necesario en la terapia. El lenguaje se convierte en una herramienta para
explorar y expresar nuestro mundo interno y, al discutir el razonamiento detrás de nuestras
acciones, se reconoce la importancia de la intelección en el proceso de autoconocimiento.

El papel del terapeuta

Hay tres herramientas principales: conciencia, experimento y encuentro. Estas herramientas se


aplican según las necesidades específicas de cada momento en la terapia. A veces, el terapeuta
desempeña un papel de técnico al señalar nuevas conciencias y riesgos al paciente. Otras
veces, el enfoque principal es el encuentro entre el terapeuta y el paciente. El terapeuta
Gestalt debe estar en contacto consigo mismo, con el paciente y con las necesidades del
momento, practicando lo que predica. La actitud principal del terapeuta es guiar al paciente
hacia el siguiente paso en su conciencia, utilizando todo lo que contribuye a este aumento de
la conciencia. La autenticidad es importante, pero debe ser selectiva y adecuada a las
demandas del momento, al igual que el contacto físico debe ser apropiado y no forzado. La
terapia Gestalt se basa en la oportunidad y la magia de este proceso terapéutico.

15
Nuria Hernández Alonso 2023

El diagnóstico

El diagnóstico en la terapia Gestalt se centra en resaltar los patrones de conducta del paciente
y sus interacciones con el terapeuta. No se le asigna una etiqueta permanente, ya que esta no
se refiere a una parte inalterable de su psique, como en los diagnósticos psiquiátricos
tradicionales, sino a actitudes y comportamientos habituales. Los terapeutas consideran que
algunas personas están más arraigadas en su patología que otras, y esto se tiene en cuenta en
el diagnóstico. El terapeuta evalúa continuamente el progreso que el paciente puede lograr en
el desarrollo de su conciencia y en qué punto se debe comenzar la experimentación. Se
enfatiza lo que el paciente es capaz de hacer, lo que no puede hacer y los pasos intermedios
necesarios. La forma en que el paciente se comporta durante los experimentos y con el
terapeuta indica la importancia relativa de su funcionamiento patológico en comparación con
un comportamiento más centrado, de contacto y espontáneo, lo que guía las acciones del
terapeuta.

La “trasferencia” y el momento presente

La transferencia ocurre cuando el paciente trata al terapeuta o a otra persona como si fuera
otra persona de su pasado, generalmente uno de sus padres. En terapia Gestalt, estos
problemas se consideran como problemas de contacto presente y falta de contacto. La terapia
Gestalt se enfoca en abordar la transferencia para ayudar al paciente a estar presente en el
momento actual y distinguir entre el pasado y el presente a través del encuentro real con el
terapeuta.

La ayuda

Se reconoce la paradoja de que el paciente busca ayuda, pero al mismo tiempo se le alienta a
que él mismo resuelva sus problemas. La terapia Gestalt evita la dependencia en técnicas
terapéuticas y en dar respuestas al paciente. En su lugar, se enfoca en aumentar la conciencia
del paciente y hacer que el presente problemático sea más real. La terapia no busca
proporcionar soluciones directas, sino facilitar el desarrollo de las propias habilidades del
paciente. La conciencia no puede ser entregada; el terapeuta debe evitar acelerar el proceso
de conciencia en pacientes no preparados o resistentes.

Modalidades en la terapia Gestalt

La terapia Gestalt se adapta a una variedad de ambientes, como escuelas, estudios de arte,
organizaciones, comunidades, entre otros. Uno de los modelos más comunes es el "taller de
enseñanza" diseñado por Fritz Perls, que combina terapia individual con observadores en
grupo. Sin embargo, este enfoque puede limitar la interacción del grupo y centrarse
demasiado en la experiencia presente del individuo. Además, los talleres suelen ser de tiempo
limitado y pueden tener una dinámica teatral. Existen diferentes estilos regionales de terapia
Gestalt, con la costa occidental enfocándose más en la responsabilidad individual y la
conciencia del yo, mientras que la costa este pone más énfasis en la interacción social y
comunitaria. La terapia Gestalt se adapta a la escala de interacción y las dinámicas de
diferentes grupos y contextos, manteniendo su enfoque y metodología fundamentales.

6. La ultima Gestalt

16
Nuria Hernández Alonso 2023

Las religiones, los sistemas políticos y filosóficos, y las escuelas de teoría psicológica
generalmente surgen de una visión que brota de un punto de vista único en su género. Sin
embargo, a menudo observamos que estas nuevas Gestalts (conceptos políticos, valores
espirituales, enfoques psicológicos) generalmente son desvirtuadas por sus seguidores. Es
desde luego una tarea difícil, para el maestro y para el estudiante: trasmitir fielmente los
fundamentos de un modo de ser y de comprender de tal manera que estimule una visión
similar en otra persona. Parece que nuestras imperfecciones y las dificultades de la tarea a
menudo conspiran para hacer que el resultado sea un fracaso.

Los problemas en la práctica de la terapia Gestalt

En la terapia Gestalt, se ha enfrentado el desafío de perder su conexión con sus raíces


originales. Problemas comunes incluyen la confusión entre la simple expresión física de
emociones reprimidas y el objetivo más profundo de alcanzar un funcionamiento libre. Otra
desviación es lo que Fritz Perls llamó "falso humanismo", donde se percibe un control absoluto
sobre todo en el mundo, lo que es grandioso e inexacto. También, la terapia ha enfrentado
abusos al tratar de lograr transformaciones instantáneas, lo cual no se alinea con el
crecimiento sano que requiere disciplina y tolerancia al dolor.

En resumen, la terapia Gestalt ha tenido dificultades al alejarse de sus fundamentos originales


y al enfrentar desafíos como la confusión en su aplicación, la percepción de un control
excesivo, y la búsqueda de soluciones instantáneas que no se ajustan a su enfoque basado en
la disciplina y la conciencia del proceso.

La última Gestalt

El desarrollo implica la capacidad de crear Gestalts cada vez más complejas. Comenzamos
como niños con figuras formadas por nuestras necesidades básicas, pero a medida que
crecemos, integramos más elementos en nuestro funcionamiento, mejorando la calidad de
nuestro contacto con el entorno. Esto se refleja en la terapia Gestalt, donde ampliamos
nuestra conciencia para incluir nuevos aspectos del ambiente y aumentamos nuestras
posibilidades al crear soluciones más circundantes y complejas.

La terapia Gestalt es un proceso que nos permite abarcar un mayor potencial propio y del
entorno, y hacer una Gestalt significa unificar elementos dispares. A medida que nos
desarrollamos, organizamos más del campo en nuestra experiencia. El objetivo del desarrollo
es abarcar conjuntos que incluyan un mayor potencial del campo organismo-medio, hasta
llegar a la comprensión de que "yo y el universo somos uno". La última Gestalt implica conocer
la inmensidad de nuestra interacción con todo lo demás, abarcando todo, desde lo más
profundo de nuestro ser hasta el cosmos.

OPINION PERSONAL

El libro “Fundamentos de la Gestalt” me ha resultado bastante interesante y me ha aportado


una visión diferenciada de la terapia gestáltica.

La lectura me ha proporcionado una comprensión más completa de los fundamentos teóricos


de la Gestalt. La aclaración de algunos de los conceptos básicos de la terapia Gestalt, desde

17
Nuria Hernández Alonso 2023

una perspectiva clásica, organizados racionalmente desde los principios básicos, pasando por
la salud y el funcionamiento anormal, para finalizar en la terapia como restablecimiento del
desarrollo y la última Gestalt; y una perspectiva nueva de los conceptos yo, ego y ello.

18

También podría gustarte