1.
NACIMIENTO DE HÉRCULES (Hércules, Hera, Zeus, Rey de Tebas, Mégara, Narrador)
MÚSICA: HERCULES-I CAN GO THE DISTANCE- INSTRUMENTAL.
Zeus: Me llamo Zeus, dios supremo del Olimpo. Hoy me siento tremendamente feliz porque voy a tener un nuevo hijo. Sí,
se llamará Hércules, y será más fuerte que los leones y más sabio que las estrellas. Heredará la nobleza y la audacia de su
antepasado Perseo y se convertirá en un héroe legendario, salvará a los hombres de la maldad y tal vez algún día
protegerá a los dioses de los titanes. ¡Lo nombraré rey de Micenas!
Narrador: Pero la diosa Hera, la mujer de Zeus, estaba furiosa, cansada de las infidelidades de su marido, quien había
engendrado al futuro Hércules con una mortal llamada Alcmena. Además, pretendía llamarle “Hércules”, que significa “La
gloria de Hera”- La diosa buscaba venganza y se acercó a su esposo con engañosa dulzura y le preguntó a media voz:
Hera: Oh querido esposo Zeus, amor mío, ¿has dicho que el próximo descendiente de Perseo reinará en Micenas?
Zeus: ¡Eso es!¡Mi adorado hijo Hércules! (Hera sonríe con malicia y mira a su al rededor)
Narrador: Hera partió a Miceneas, donde otro descendiente de Perseo también esperaba un hijo, y allí consiguió que el
bebé naciera antes. El pequeño nació sietemesino, enfermizo y enclenque, le llamaron Euristeo. Cuando Hera regresó al
Olimpo se acercó a su esposo y le dijo (entra Hera)
Hera: Amado esposo, Euristeo ha nacido antes que Hércules, y como también desciende de Perseo, tendrás que
nombrarlo rey de Micenas. (Zeus se enfada, y se va, Hera sonríe triunfante y luego se va también)
Narrador: Hera había vencido, pero no quedó satisfecha. Quería matar a Hércules. Cuando el bebé cumplió 8 meses le
envió dos serpientes, pero el bebé las estranguló. Durante su infancia Hércules fue instruido por los mejores maestros,
como Anfitrión o el centauro Quirón. (entra Hércules haciendo gala de fuerza) A los 15 años ya era fuerte y diestro en las
armas, pero aprovechaba su poder para ayudar a la gente. Un día ayudó al rey de Tebas, y en señal de gratitud el monarca
le ofreció la mano de su hija (suben Mégara y el rey)
Rey de Tebas: Sé que Mégara será feliz contigo (le da un abrazo a megara y se va)
Hércules: Qué hermosa y noble eres, querida esposa Mégara. Estoy loco por ti.
Mégara: Oh Hércules, esposo mío, soy tan feliz contigo… (bailan enamorados TEMA INSTRUMENTAL DE HÉRCULES)
Hércules: ¡Tengamos 3 hijos oh esposa mía, y que nazcan ya! (bailan hasta salir del escenario)
Narrador: Fue una época de felicidad para Hércules, pero la vengativa Hera hechizó a Hércules para que matara a su
mujer y a sus hijos. (MÚSICA DE PSICOSIS, Hércules enloquece, coge el arco y persigue a su esposa por el lugar, también
amenaza al público y mata a su familia)
Narrador: Cuando Hércules volvió en sí y se dio cuenta de su crimen lloraba desconsolado.
Hércules: ¿Cómo he podido hacer algo así? ¿Qué he de hacer para que me perdonen el horrible crimen cometido? ¡Oh
gran oráculo de Delfos, por favor, respóndeme!
Narrador: Debes ir a la ciudad de Micenas. Allí servirás a tu primo Euristeo durante 12 años.
2 EL LEON DE NEMEA (En escena Euristeo en su trono con cara de susto, desconfianza, se
quedará todo el capítulo ahí) Narrador, Euristeo Hércules
Narrador: Euristeo era el hombre más cobarde y mezquino del mundo. Todo le daba miedo y cuando sentía peligro se
escondía en su tinaja de bronce o se desmayaba. Pensaba que Hércules le podía quitar su trono un día por lo que se
sorprendió cuando su primo fue a verle, se arrodilló ante él y le dijo:
Euristeo (boquiabierto): Entonces, ¿puedo encargarte el trabajo que quiera? (Euristeo hablando para el público con aire
malvado: Le encargaré un trabajo difícil para que muera y quitármelo de encima, jajaja) (ahora le dice a Hércules:) En
Nemea, cerca de Corinto, hay un león salvaje que todas las noches baja desde los montes a las aldeas para devorar a los
pastores y a sus rebaños. Quiero que vayas allí, acabes con esa fiera y me traigas su piel o su cabeza en prueba de tu
hazaña.
(Euristeo se queda sentado en su trono, Hercules va por sus armas)
Narrador: Hércules tomó su maza de olivo, una red y partió hacia los montes de Nemea en busca del león. Tuvo que pasar
una noche a la intemperie (Hércules se tumba a dormir en el suelo) RUGIDO DE LEÓN
Hércules: ¡¡¡¡Ven aquí, te atraparé!! Trazaré un plan para cazarlo, pondré una red en una de las salidas de la guarida, y
conduciré al león para que salga por ella y se quede atrapado. (Hércules lucha en la guarida con el león y le obliga a
retroceder hacia la red, el león cae en la trampa.)
Hércules: ¡¡Ya eres mío!! (Le conduce hacia la puerta, le echa la red, le quita la careta y luego se la pone) (cuando termina
la lucha cambiamos los rugidos por BANDA SONORA, y Hércules avanza triunfante con la careta en la cabeza y
pavoneándose entre el público. Cuando se va acercando al escenario Euristeo se asusta)
Euristeo: Socorroooo, mamaaaa, un león malo me quiere comerrrr (se esconde detrás del trono)) ¿Hércules? ¿No estás
muerto? (hacia el público) Pero pronto lo estarás, jajaja
3.LA HIDRA DE LERNA Narrador Yolao Hércules
Narrador: Euristeo había encomendado a Hércules matar a la hidra de Lerna, una especie de dragón con cabezas de
serpiente y afilados colmillos. Con la cabeza del león de Nemea, Hércules abandonó los muros de Micenas con su sobrino
Yolao.
Yolao: ¡Cuidado Hércules, la hidra! (SONIDO de estruendo)
(Escena brutal de lucha, cuanta más cabezas cortaba Hércules más salían)
Yolao: ¡Lo hemos conseguido Hércules! ¡Ahora enterraremos a este monstruo inmundo!
Hércules: Sí, pero antes guardaré sangre envenenada de la hidra en mi carcaj para que mis flechas tengan un efecto
mortífero. (guarda algo de sangre y hacen ademán de enterrar a la hidra. Chocan las manos o se abrazan)
Narrador: Hércules y Yolao volvieron a Micenas, donde Euristeo dio el trabajo por bueno, aunque a regañadientes.
4. LA CIERVA DORADA DE CERINIA NARRADOR, EURISTEO HÉRCULES ARTEMISA
NARRADOR: Artemisa, la diosa de la caza, había visto por primera vez a la cierva de los cuernos de oro cuando tan solo
era una niña. La había descubierto un día de verano cuando paseaba por la orilla del río Ladón. Ella había observado que
eran cuatro machos y una hembra e intentó darles caza con sus propias manos, así que saltó sobre ellos con la ligereza
del viento y los aferró por los cuernos hasta tumbarlos en el suelo, pero la hembra logró escapar hasta el monte Cerinia
donde la ninfa Táigete logro apresarla y consagrarla a Artemisa
NARRADOR: Desde entonces aquel animal quedó consagrado a Artemisa, quien velaba por su libertad y no toleraba que
nadie le hiciera daño.
EURISTEO: ¡Sí, eso es!, le encargaré a Hércules que cace la cierva dorada del monte Cerinia. Como es habilidoso con el
arco, tal vez pueda capturarla, pero Artemisa nunca se lo perdonará y lo condenará a muerte para castigar su sacrilegio,
jajaja, ¡que listo y malvado soy!
NARRADOR: Hércules tardó mucho en encontrarla y cuando por fin dio con ella en la orilla de un río, el animal escapó a
toda prisa. Si la diosa Artemisa no consiguió darle caza ¿Cómo iba a hacerlo aquel héroe que era hijo de un mortal?
HÉRCULES: ¡Durante un largo año he estado persiguiendo a la cierva de oro, por valles, marismas, cerros, llanuras... y cada
vez este animal corría más deprisa! Pero ahora ya es primavera y parece que la cierva comienza a cansarse.
NARRADOR: Un día, tras mucho correr por la ladera de una montaña el animal se detuvo a orillas del Ladón para saciar su
sed. ) (SONIDO DE CIERVO,)
HÉRCULES: ¡Por fin! Es esta mi oportunidad. Pero no puedo cazar al animal de cualquier manera, porque si no Artemisa se
enfurecerá. ¡Ya lo tengo! Lanzaré una flecha que se clavará entre el hueso y los tendones de la cierva, así esta no
derramará ni una gota de sangre. (Tensa su arco y dispara, entra y coge la cierva en un fardo y sale triunfante)
NARRADOR: Hércules regresa a Micenas con el animal a cuestas, entonces una mujer muy alta y muy hermosa le cortó el
paso. Llevaba un arco y la mano y un carcaj a la espalda. Era la diosa griega de la caza, Artemisa.
ARTEMISA: ¿Cómo te atreves a robarme la cierva que me consagró una ninfa? - gritó con rabia-! Te juro que, si has
derramado su sangre, ¡morirás ahora mismo!
HERCULES: El rey Euristeo me mandó que le diera caza -Se arrodilla en señal de respeto- Mírale bien las patas y verás que
no he derramado ni una gota de sangre.
ARTEMISA: Eso haré porque no me inspiras confianza. - (Artemisa comprueba que lo que dice Hércules es cierto; muy
sorprendida le pregunta-) ¿Cómo es posible que un semi dios haya conseguido eso? ¡Está bien Hercules... te dejaré
marchar, pero! ¡Si no cumples tu promesa de liberarla enseguida, saldré a tu encuentro y te mataré!
HÉRCULES: ¡Por supuesto!
NARRADOR: Hércules cumplió su palabra. Nada más mostrarle la cierva a Euristeo, la abandonó en las murallas de
Micenas y el animal echó a correr a toda prisa con rumbo a las verdes praderas de Cerinia.
5. EL CINTURÓN DE ORO DE HIPÓLITA Narrador Admete Euristeo Hipólita Hércules
Narrador: El rey Euristeo tenía una hija llamada Admite, que era una niña muy consentida.
Admete: Papá, ¿por qué no le ordenas a Hércules que me consiga el cinturón de oro de la reina Hipólita, la reina de las
amazonas? ¡Me haría mucha ilusión…Por mi cumpleaños! ¡¡Por favorrrr!!
Euristeo: Es una buena idea, porque si mando a Hércules a por el cinturón es posible que desaparezca en el intento. Y si
no, tendré un bonito regalo para mi niñita querida.
Admete: Qué inteligente eres papi, estoy muy orgullosa de ti. (se van)
Narrador: Hércules zarpó de Micenas, llegó a Temiscira y fue a ver a la reina Hipólita en son de paz. (Sube Hipólita con dos
niñas de 1º ESO que llevan comida y bebida)
Hipólita: Bienvenido Hércules. Sientate y come. ¿A qué se debe tu visita?
Hércules: Debo cumplir un trabajo. La hija de mi primo Euristeo quiere vuestro cinturón por su cumpleaños. ¿Se cumplirá
su deseo?
Hipólita: Oh Hércules, gloria de Hera, a pesar de que el cinturón me lo regaló Ares, dios de la guerra, te lo daré en señal
de amistad. Tu fuerza y belleza me han impresionado. (se lo quita y sus amazonas se lo dan a Hércules y se lo ponen)
Narrador: Sin embargo, la envidiosa Hera bajó a la tierra de las amazonas y empezó a rumorear.Amazonas, desconfiad de
Hércules, pues pretende matar a vuestra reina.
Hipólita: ¿Qué Hércules? ¿Es eso cierto? ¿Querías matarme? ¡Desagradecido! ¡Mis amazonas te matarán!
Hércules: ¡No! (y la mata él con el cuchillo) (Las amazonas lloran) (apagamos la luz para que las amazonas y la reina
Hipólita desaparezcan del escenario)
Narrador: De regreso a Micenas, Hércules estaba apesadumbrado. Sabía que la reina Hipólita había muerto de forma
injusta. (aparecen Admete y Euristeo)
Admete: Papaaaa, qué alegría, ¡¡mi bonito cinturón!! (Se lo pone muy contenta)
Euristeo: ¿Nos vas a contar cómo lo has conseguido Hércules? (Hércules niega con la cabeza, triste)
Narrador Como habéis visto, ser un semidios no es nada fácil. Hércules tuvo que hacer un total de 12 trabajos. Cuando los
terminó volvió a conocer el amor, se casó, pero también encontró la muerte.
6. LA MUERTE DE HÉRCULES NARRADOR SÁTIRODEYANIRA HÉRCULES
NARRADOR: Después de tres años de servidumbre, Hércules regresó a su tierra para visitar a Deyanira, una joven que, con
su belleza consiguió cautivarlo. A los pocos días se casaron. Durante un viaje se encontraron con un caudaloso río, por lo
que no sabían cómo cruzarlo.Un sátiro se ofreció a ayudarles. SONIDO DE RISA
SÁTIRO: Si me permitís, podría ayudaros a cruzar el río. Me ofrezco para ayudar a la bella Deyanira, mientras tú, Hércules
cruzas a nado. Tu potencial físico te lo permitirá.
DEYANIRA: Creo que será una buena idea.
SÁTIRO: Oh, joven Deyanira, ¡nunca volverás a ver a Hércules! ¡Serás mía y solo mía!
DEYANIRA: ¡Hércules, socorro, me quiere raptar! (Hércules va a su ayuda)(Pelean hasta que Hércules clava su espada en
el sátiro)
SÁTIRO: Hermosa Deyanira, siento lo ocurrido. Antes de morir me gustaría que tomaras un poco de mi sangre. De esta
forma, cuando sientas que pierdes el amor de tu querido Hércules, podrás usarla para recuperarlo.
DEYANIRA: A pesar de tus iniciales intenciones, me siento agradecida. Hércules es el amor de mi vida, no podría soportar
perderlo. Así lo haré, descansa en paz.
NARRADOR: Deyanira no era consciente de la mentira del sátiro. Su sangre no era un talismán, sino que, por el contrario,
era un veneno mortal de devastadores efectos. Con el paso del tiempo, Deyanira comenzó a sentir que el amor que
Hércules sentía por ella se iba acabando, por lo que decidió hacer uso de la sangre de Neso.
DEYANIRA: Sé que Hércules ya no me quiere. Estoy convencida de que se ha enamorado de otra. Creo que es un buen
momento para recurrir a la sangre que el sátiro me dio. Así, podré recuperarle de nuevo. (le pone sangre en la red y se la
da)
HÉRCULES: ¡Oh no! ¿Qué clase de tortura es esta? ¡Me estoy quemando vivo! ¡La red está envenenada! ¡Voy a morir!
(muere)
DEYANIRA: ¡Hércules, amor mío !¡Todo ha sido culpa mía! El sátiro me engañó. ¡Lo siento tanto! No merezco vivir. (se
clava una flecha y muere ella también, a su lado)
NARRADOR: La muerte de Hércules fue una gran pérdida para los humanos, pero Zeus ganó un hijo inmortal del que
podía sentirse orgulloso. Hera también le perdonó y ambos dioses fueron a buscar a su hijo para que viviera con ellos en
el Olimpo, para siempre, con el resto de dioses inmortales
FIN