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El Teatro Español Del Siglo de Oro

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6.

EL TEATRO ESPAÑOL DEL SIGLO DE ORO

1. Introducción

Al mismo tiempo que en Inglaterra se está desarrollando el teatro isabelino y en


Francia escriben Molière o Racine, en España está teniendo lugar el nacimiento de la
llamada "comedia española" de la mano de un buen número de escritores y comediantes
como Lope de Vega, Tirso de Molina o Calderón de la Barca.

El teatro se convierte en la actividad de ocio más importante en el siglo


XVII. Muchos factores influyen para que se dé este fenómeno: la llegada de compañías
italianas portadoras de novedades escénicas como la Commedia dell'Arte ; los aciertos de
Lope de Ruega con la figura del bobo y las piezas breves; la inclusión de la lírica popular
en el teatro; la fundación de cofradías que actúan como empresas para obtener
beneficios; el desarrollo del aparato escenográfico y una demanda social de géneros de
distracción que reafirman la identidad nacional y permiten cierto grado de evasión del
público.

2. Los corrales de comedias

Los corrales de comedias, aunque ya existían antes, comienzan a proliferar hacia


1570 en varias ciudades españolas. Se trata en principio de patios de vecindad
habilitados para realizar representaciones teatrales. No son espacios homogéneos en sus
dimensiones o en el lujo de la construcción: el Coliseo de Sevilla estaba techado y
sostenido por columnas de mármol, butacas tapizadas, etc., mientras que los Corrales
del Príncipe y de la Cruz en Madrid eran mucho más modestos.

La estructura del patio configuraba el espacio teatral:

- En un extremo estaba la tarima, que hacía de escenario con cortinas y


practicables aprovechando ventanas y balcones de la casa.
- Delante del escenario un espacio para bancos o gradas y otro espacio para
espectadores de pie (mosqueteros). Los corrales más lujosos solo tenían asientos.
- Al fondo del corral, frente al escenario, se disponían unas gradas en alto para
separar a las mujeres de los hombres. En ellas se acomodaban las mujeres de
categoría inferior. El lugar recibía el nombre de "cazuela".
- Las ventanas y corredores de los pisos altos (aposentos) eran aprovechados por
los espectadores de más categoría. En ellos se mezclaban hombres y mujeres y en
algunos casos se ocultaban tras unas celosías.

Los espacios se complementaban con elementos escenográficos básicos que


ayudaban a la representación: cortinas, elementos construidos en lienzo o madera, etc.
Además se contaba con maquinaria para hacer ruido de tormenta o viento, etc.

El público recorre toda la escala social, desde el rey hasta el mendigo. Podían
asistir si pagaban la entrada y respetaban la separación de clases y sexos. Era un público
ruidoso y dado a exteriorizar su acuerdo o desacuerdo de manera bronca. El éxito o
fracaso de las obras dependía del grupo mayoritario compuesto por los llamados
"mosqueteros", que asistían a pie al patio, como correspondía a la categoría baja de sus
entradas.
3. La comedia española.

El concepto de "comedia" en el Barroco se utiliza con valor genérico de obra


teatral, no como opuesto a la tragedia. Se trata de una fórmula extraordinariamente
eficaz cuyas características plasmó Lope de Vega en el Arte nuevo de hacer comedias
de este tiempo (1609).

Lope rechaza las ideas aristotélicas sobre la creación dramática, asentadas sobre
la razón y el concepto objetivo de la belleza, para sustituirlas por el principio del gusto y
deleite subjetivo del público. Entre los rasgos más destacados de la comedia se han de
apuntar los siguientes:
- Su escasa relación con los preceptos clásicos a favor de un teatro más
comprensible para "el vulgo".
- La reivindicación de la comedia menospreciada a veces frente a la tragedia.
- El teatro como reflejo de la vida y, por tanto, la mezcla de risas y llantos, de
contenidos cómicos y trágicos.
- La representación tiene que ir acompañada de loas, bailes y entremeses. Esto
forma parte de una idea que se repite constantemente en Lope: al público hay
que tenerlo entretenido durante todo el tiempo porque paga y manda.
- Las compañías deben cuidar la representación en cuanto al vestuario y la
interpretación.

Además de estos consejos, Lope habla de las características que debe tener el
texto dramático:
- Rompe con las reglas de las tres unidades pues atentan contra la
verosimilitud. La acción suele dividirla en una principal y otra secundaria que
corren paralelas.
- Organiza la obra en tres jornadas o actos, que vienen a corresponderse con el
planteamiento, nudo y desenlace.
- Combina personajes nobles y plebeyos en la misma historia, aunque sus
comportamientos respondan a distintos roles sociales.
- Utiliza diversidad de versos y estrofas en función del asunto que trate y el
personaje que hable: romance si se narran hechos, octavas para descripciones,
sonetos en monólogos de señores...
- Naturalización del lenguaje y de la conducta de los personajes a su condición
y rango social: el criado es jocoso, el enamorado tierno, el rey sentencioso...

Los personajes carecen de complejidad psicológica, representan prototipos de


actitudes y comportamientos prefijados, y sus roles están supeditados al papel que
desempeñan en la acción, que es la verdaderamente importante. Los más relevantes
son:
- El galán y la dama: protagonistas de la acción y dotados de cualidades como
nobleza, lealtad, belleza, generosidad e idealismo.
- El gracioso: (el mayor hallazgo de la comedia española) criado y consejero del
galán, que protagoniza la trama secundaria y genera el humor con su ingenio y
sus ambiciones mundanas.
El rey: figura hierática en su jerarquía superior, ostenta el poder e imparte
justicia.
- El caballero: anciano prudente y defensor del honor ofendido.
- El poderoso: noble despótico que desencadena el conflicto al violar los derechos
de otros.
- La criada: confidente de la dama.
- El villano: rústico (a veces hidalgo) y siempre defensor de la honra como valor
supremo.
4. El Auto sacramental

Hay que dedicar un apartado especial a los Autos sacramentales Su origen son los
misterios medievales y farsas sacramentales de primeros del siglo XV. Son piezas
dramáticas breves de contenido alegórico, realizadas en un acto. Tratan sobre dogmas
católicos y pretenden exaltar la fe y el misterio del sacramento eucarístico. Su carácter
didáctico le obliga a convertir ideas abstractas, como la fe, la virtud o la soberbia, en
símbolos y personajes alegóricos para que el pueblo las entienda.

Se diferencian de las comedias de corral por el asunto y porque se representaban en


plazas y patios de casas y palacios particulares, sobre un tablado, al que se adosaban
dos carros. Los carros tenían decorados y tramoyas, que podían cubrirse con cortinas o
dejar al descubierto. A finales del siglo XVI y principios del siglo XVII los autos se hacían
sobre tres carros en fila, el del centro servía como tablado de la representación, los de
los lados eran utilizados para la entrada y salida de actores, los decorados y las
tramoyas.

La mayoría de los autos representados en el XVII eran de Calderón, y de él es la


pieza más valorada: El gran teatro del mundo. Este auto describe la vida como una
escenificación, imagina al mundo como si fuese un gran teatro y transmite la idea de que
solo a través de la muerte se llega a la verdadera vida. Cada personaje de esta gran
comedia escenifica su papel (el Pobre, el Rey, el rico, el Labrador, el Niño, la Discreción,
la Hermosura, etc.), y cuando termine la obra recibirá un premio o un castigo, según
haya obrado bien o mal.

5. Autores y obras.

LOPE DE VEGA (1562-1635)

Su extensísima producción recorre todos los géneros de la época con inusitada


excelencia: ensayista, narrador y poeta de primera fila. Sin embargo, fue en el teatro
donde sobresalió. Conservamos unas cuatrocientas obras teatrales, entre las que
destacan al menos cincuenta de extraordinaria calidad literaria y escénica.

A través de su nueva fórmula, en la que aúna la perfección artística con la


vitalidad del gusto popular, abrirá una vía dramática que ha dejado un sello imborrable
en la historia de la escena española y mundial.

Entre sus comedias más conocidas están Peribáñez y el comendador de Ocaña,


Fuenteovejuna y El villano en su rincón, donde la contestación popular al ejercicio del
poder y la defensa de la honra se erigen en asunto central; aunque también escribió
otras más ligeras, de costumbres y de enredo amoroso, como La dama boba o El perro
del hortelano. Y otras obras contienen intacto el sabor de la tragedia clásica, como El
caballero de Olmedo y El castigo sin venganza.

TIRSO DE MOLINA (1579-1648)

Su vida estuvo dedicada por entero a su tarea religiosa de fraile y la creación


literaria en la que consiguió el éxito a edad tardía. La orden le prohibió escribir comedias
por el éxito y escándalo que habían provocado sus obras.
Seguidor y defensor de Lope contra los aristotélicos, portó profundidad al carácter
de los personajes y mayor libertad moral en sus comportamientos, sobre todo en los
papeles femeninos.

Entre sus obras más famosas están El burlador de Sevilla, que origina el mito
literario de don Juan y El condenado por desconfiado, drama teológico sobre la
predestinación. También mostró su desenfado y gracia en obras de enredo como El
vergonzoso en palacio o Don Gil de las calzas verdes.

CALDERÓN DE LA BARCA (1600-1681)

Dio a las tablas obras de gran éxito aplicando la fórmula de Lope de Vega al
tiempo que escribe obras más graves, de contenidos filosóficos y morales y personajes
barrocos caracterizados por una espiritualidad agónica y de significado simbólico.
Durante toda su trayectoria ambas líneas correrán paralelas en su obra.

Siguiendo la primera corriente encontramos El alcalde de Zalamea, La dama


duende, Casa con dos puertas mala es de guardar o El médico de su honra.

En la otra faceta se ubica la producción más original de Calderón. Dentro de ella


La vida es sueño es su obra cumbre. En ella escenifica temas barrocos como la
oposición entre la voluntad humana y el destino, la duda existencial sobre la apariencia y
la realidad y la inestabilidad de la vida.

Calderón depura la técnica escénica desarrollada por Lope. Dota de mayor


hondura los temas filosóficos y teológicos e intensifica el dramatismo escénico al centrar
el conflicto en el interior del personaje. Su lenguaje es más cuidado y preciso. Sin
embargo, sus obras no logran nunca la espontaneidad y naturalidad de Lope, por la
gravedad de sus personajes y la abundancia de razonamientos.

Actividades

1. Lee el siguiente texto de Fuenteovejuna, de Lope de Vega, y contesta a las preguntas.

COMENDADOR.- ¿Qué es eso? ¡A cosas tan viles


me habéis de hacer apear!

FLORES.- Gente de este vil lugar


(que ya es razón que aniquiles,
pues en nada te da gusto)
a nuestras armas se atreve.

MENGO.- Señor, si piedad os mueve


de soceso tan injusto,
castigad estos soldados,
que con vuestro nombre agora
roban una labradora
a esposo y padres honrados;
y dadme licencia a mí
que se la pueda llevar.

COMENDADOR.- Licencia les quiero dar...


para vengarse de ti.
Suelta la honda.
IES ISABEL LA CATÓLICA ARTES ESCÉNICAS
Departamento de Lengua Castellana y Literatura 1º BACHILLERATO

MENGO.- ¡Señor!...

COMENDADOR.- Flores, Ortuño, Cimbranos,


con ella le atad las manos.

MENGO.- ¿Así volvéis por su honor?

COMENDADOR.- ¿Qué piensan Fuente Ovejuna


y sus villanos de mí?

MENGO.- Señor, ¿en qué os ofendí,


ni el pueblo en cosa ninguna?

FLORES.- ¿Ha de morir?

COMENDADOR.- No ensuciéis
las armas; que habéis de honrar
en otro mejor lugar.

ORTUÑO.- ¿Qué mandas?

COMENDADOR.- Que lo azotéis.


Llevalde, y en ese roble
le atad y le desnudad,
y con las riendas...

MENGO.- ¡Piedad!
¡Piedad, pues sois hombre noble!

COMENDADOR.- Azotalde hasta que salten


los hierros de las correas.

MENGO.- ¡Cielos! ¿A hazañas tan feas


queréis que castigos falten?

(Vanse.)

COMENDADOR.- Tú, villana, ¿por qué huyes?


¿Es mejor un labrador
que un hombre de mi valor?

JACINTA.- ¡Harto bien me restituyes


el honor que me han quitado
en llevarme para ti!

COMENDADOR.- ¿En quererte llevar?

JACINTA.- Sí;
porque tengo un padre honrado,
que si en alto nacimiento
no te iguala, en las costumbres
te vence.

a. ¿Cuál es el tema del fragmento?


b. Resumen el contenido del texto y sitúalo en el argumento general de la obra.
c. ¿Cómo se trata el tema del honor y la justicia?
d. ¿Cuáles son los personajes tipo de las comedias barrocas que aparecen en el
fragmento?
2. Lee el siguiente texto de La vida es sueño, de Calderón de la Barca, y contesta a las
preguntas.

CLOTALDO.- (…) Segismundo, que aun en sueños


no se pierde el hacer bien.

SEGISMUNDO Es verdad, pues reprimimos


esa fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Así haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir solo es soñar,
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive, sueña
lo que es hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive


con este engaño mandado,
disponiendo y gobernando:
y este aplauso que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!),
¡que hay quien intente reinar;
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza,


que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo en conclusión,
todos sueñan lo que son
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí


en estas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño
y los sueños, sueños son.

a. Resume el contenido del texto y sitúalo en el contexto general de la obra.


b. ¿Cómo desarrolla en este fragmento el tema barroco sobre la inconsistencia de la vida
y qué consejos se dan?

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