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Plan de Emergencia en Atizapán

El documento presenta información sobre la elaboración de un Plan de Emergencia. Explica que el Plan de Emergencia tiene como objetivo principal establecer procedimientos que permitan a la población protegerse de amenazas mediante acciones rápidas y coordinadas. También busca diseñar estrategias para la respuesta ante emergencias y reducir el tiempo de reacción para evitar complicaciones.

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Plan de Emergencia en Atizapán

El documento presenta información sobre la elaboración de un Plan de Emergencia. Explica que el Plan de Emergencia tiene como objetivo principal establecer procedimientos que permitan a la población protegerse de amenazas mediante acciones rápidas y coordinadas. También busca diseñar estrategias para la respuesta ante emergencias y reducir el tiempo de reacción para evitar complicaciones.

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PLAN DE EMERGENCIA

1.- Presentación

Bienvenido a la asignatura Plan de Emergencia, la cual te permitirá colaborar en la elaboración


del Plan de Emergencia que deberá realizarse en el inmueble o en la instancia en la que
colaboras.

Por ello es importante que estemos conscientes de que, entre más avances económicos,
industriales, tecnológicos, científicos y sociales, etc., desarrollan las ciudades, las poblaciones
generamos mayores necesidades en materia de prevención y protección civil.

Entonces, estamos de acuerdo que el desarrollo social que tanto nos gusta y disfrutamos
construye paralelamente los riesgos a que estamos expuestos todos los días y, en caso de que
el impacto adverso de los fenómenos perturbadores naturales o antrópicos se presente, se
interrumpirían temporalmente nuestras actividades cotidianas de alimentación, producción,
transporte, educación, salud, comunicación, gobernabilidad, etc.

Ante estos escenarios, surge la imperante necesidad de contar con mecanismos de respuesta
oportuna y coordinada que minimicen el impacto negativo en la sociedad.

Es entonces cuando deben aplicarse acciones de respuesta organizadas y coordinadas por la


instancia responsable y capaz de acuerdo al tipo de incidente que vamos a enfrentar. Estar
preparados para llevar a cabo actividades planeadas con anticipación, estratégicamente, nos
permitirá optimizar los recursos disponibles y controlar, lo antes posible, la situación de
emergencia, evitando así que la magnitud de la emergencia crezca.

Por ello, debemos establecer procedimientos de escalada que permitan determinar los
diferentes niveles de intervención de cada uno de los cuerpos de emergencia o de auxilio
mediante mecanismos de coordinación operativa, técnica, financiera e informativa bajo un
modelo de ordenamiento jerárquico y organizacional.

Es importante definir qué es una emergencia, para ello te invitamos a leer la siguiente
información:

2.- Definiendo el Plan de Emergencia y su importancia

En este tema, definiremos técnicamente al Plan de Emergencia como:

El proceso por el cual se identifican por anticipado las capacidades y necesidades, tales como
recursos (humanos, financieros, materiales y técnicos), estrategias y actividades que permitan
implementar las medidas necesarias para disminuir el impacto negativo en los usuarios o en un
sector de la población o en su conjunto ante una situación de emergencia.

Para elaborar el Plan de Emergencia es necesario también hacer un análisis de peligros y


vulnerabilidades, ya que la importancia de éste radica en establecer, estructurar e implementar
los procedimientos que permitan a la población desarrollar actividades para, a través de
protocolos, enfrentar de mejor manera las amenazas que pueden afectar su integridad; mediante
acciones rápidas, coordinadas y confiables tendientes a desplazarse, en primera instancia, por
rutas o andadores hasta lugares de menor riesgo.

Debe ayudar a diseñar las estrategias necesarias para contar con las herramientas adecuadas
para la eficiente, suficiente y oportuna respuesta para la emergencia, especialmente para cada
tipo que pueda presentarse, cuya probabilidad de impacto debe quedar manifiesta en el análisis
de riesgos que se haya elaborado con antelación.

Finalmente, debe reducir el tiempo de reacción ante una emergencia para evitar o minimizar las
complicaciones postraumáticas que pueda sufrir la población o el ente afectable como
consecuencia de la emergencia o desastre, aportando elementos de autoprotección al
procedimiento de evacuación de la población ante situaciones que requieran de evacuar un
espacio determinado por razones preventivas. Más adelante explicaremos cómo es que en el
Plan de Emergencia se visualizan y aprovechan las medidas preventivas.
Antes de elaborar un Plan de Emergencia es importante que conozcas el principio del
Programa Nacional de Protección Civil 2014-2018 el cual dice:

Es importante reconocer que existen obstáculos que no nos permiten actuar eficiente y
oportunamente en una emergencia, tal es el caso de:
Lo anterior determina la importancia que toma un Plan de Emergencia estructurado, organizado
y articulado para funcionar en cualquier incidente, emergencia o desastre y adecuarse en
función de las necesidades y características del lugar de aplicación de la comunidad que lo
emplea.

Técnicamente, definimos al Plan de Emergencia como el proceso por el cual se identifica


por anticipado las capacidades y necesidades: recursos (humanos, financieros, materiales
y técnicos), estrategias y actividades que permitan implementar las medidas necesarias
para disminuir el impacto negativo en la población en su conjunto ante una situación de
emergencia.

Su principal objetivo es establecer, estructurar e implementar procedimientos que permitan


desarrollar actividades que faciliten a la población protegerse de amenazas que pueden afectar
su integridad mediante acciones rápidas, coordinadas y confiables.

El Plan de Emergencia de igual manera, coadyuva a diseñar las estrategias necesarias para la
respuesta adecuada en caso de emergencia y para cada tipo de emergencia, cuya probabilidad
de impacto debe quedar manifiesta en el análisis de riesgos que se haya elaborado.

Debe reducir el tiempo de reacción ante una emergencia para evitar o minimizar las
complicaciones postraumáticas que pueda sufrir la población o el ente afectable, como
consecuencia de la emergencia o desastre; debe, además, contemplar un procedimiento
ordenado de salida para la población.

El marco legal del Plan de Emergencia o Plan de Contingencia está en el artículo 33 de la Ley
General de Protección Civil y en los artículos 74, 75, 76, 77, 78 y 79 de su Reglamento, en el
contexto del Programa Interno de Protección Civil, así como en las acciones que deberá
desarrollar el Comité Nacional para asesorar, apoyar y aportar, dentro de sus funciones,
programas, planes de emergencia y sus recursos humanos y materiales al Sistema Nacional.
Tema 3. Plan de Emergencia y sus funciones

El Plan de Emergencia se desarrolla en fases o etapas secuenciales: fase de análisis de riesgo-


vulnerabilidad; fase de integración e implementación de procedimientos operativos; fase de
recuperación y repliegue.

Tema 4. Fase 1: Análisis riesgo-vulnerabilidad

Es la parte inicial de cualquier Plan de Emergencia, consiste en la aplicación metodológica del


análisis documental y en campo de antecedentes históricos de la ocurrencia y recurrencia de
situaciones de emergencia y su magnitud (de mayor a menor) para determinar los niveles de
riesgo mediante procedimientos adecuados para la identificación de las amenazas en espacio y
tiempo determinados.

Se debe indicar si las causas han sido externas, internas o concatenadas, tomando en cuenta que
el resultado del análisis de riesgo-vulnerabilidad se basa en planteamientos hipotéticos y debe
medir las conductas a seguir por la población en general en el momento de producirse la
emergencia de acuerdo al tipo de fenómeno que la detonó.

También deberá analizarse la constitución de las brigadas vecinales o comunitarias, la


influencia de las decisiones de las autoridades y las acciones de respuesta de los cuerpos de
auxilio.
5.- Fase 2: Estructura de organización del Plan de Emergencia

En esta fase ya debemos saber los resultados del análisis de riesgo y vulnerabilidad, así que
estamos en posibilidad de establecer la organización y objetivos del Plan de Emergencia,
proyectándolos a corto, mediano y largo plazo.

Debemos también fijar un cronograma de actividades, es decir, establecer tiempos de


ejecución para cada una de las actividades que se definan en el Plan de Emergencia, así como
quienes serán los responsables de realizarlas, sea en la toma de decisiones en la fase
preventiva o en el control de la misma cuando la emergencia se materialice.

Organización y asignación de responsabilidades

Los cuerpos de auxilio y las brigadas comunitarias o vecinales serán responsables de ejecutar,
cumplir y hacer cumplir las políticas, normas, acciones y procedimientos que deriven de la
toma de decisiones del gobierno y las autoridades (primer respondiente), mediante
esquemas de organización en los que se consideren la realización de análisis de riesgo,
vulnerabilidad y causalidad, generando propuestas de mitigación basadas en los resultados de
estudios previos.

Lo anterior permitirá determinar estrategias de continuidad y reconstrucción viables y


confiables, las cuales deben mencionarse en el Plan de Emergencia a fin de establecer las
estrategias de coordinación, atención y control adecuadas a los lineamientos establecidos.
Examen

FASE 2 ESTRUCTURA DE ORGANIZACIÓN DEL PLAN DE EMERGENCIA


Esquema organizativo

El esquema organizativo del Plan de Emergencia depende la mayor de las veces del
conocimiento existente de los fenómenos perturbadores de mayor recurrencia en la localidad,
pues es esto lo que nos permite establecer el ciclo de preparación para atender la
emergencia.
Aunado a lo anterior, debe conformarse una estructura operacional que permita dar
respuesta pronta a cualquier incidente o emergencia, estableciendo niveles de intervención y
responsabilidad de acuerdo a la magnitud del evento y recursos dispuestos para tal fin.

El esquema mostrado nos presenta un modelo cíclico de preparación de la emergencia en las


tres etapas clásicas de la protección civil: antes, durante y después.

Cada una de las etapas mostradas en el diagrama anterior deben ser comprendidas a fondo, a
continuación te explicaremos cada una de ellas.

Antes, donde realizamos todas aquellas actividades de prevención, en este caso para hacer
frente a la emergencia con base en la información contenida en los atlas de riesgos.

En esta primera etapa debemos elaborar los estudios de riesgo y vulnerabilidad


correspondientes para construir escenarios de daños y posibles consecuencias, evaluando así
la utilidad de la información contenida en los atlas.

De igual manera, en esta fase debemos hacer propuestas para deconstruir el riesgo, las cuales
conllevan la coordinación y atención de emergencias a través de adquisición de equipo,
equipamiento, planeación de estrategias de ataque, control y mitigación de las emergencias y,
por supuesto, la capacitación y entrenamiento específico para las brigadas comunitarias o
vecinales, así como los cuerpos de auxilio especializados.
La segunda etapa comprende las acciones de auxilio realizadas durante la emergencia, las
cuales deben iniciarse con el sistema denominado Evaluación de Daños y Análisis de
Necesidades (EDAN) en terreno, para no activar recursos innecesarios, o bien, verse rebasado
por la magnitud de la emergencia.

Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) es una guía para equipos o grupos que
responden a la emergencia y se comparte un mismo lenguaje y está directamente conectado
con el Sistema de Comando de Incidentes (SCI).

Deberá tenerse en cuenta la probabilidad de encontrarse con varias emergencias que se


presenten simultáneamente, por ejemplo, en una zona devastada por un terremoto esté
lloviendo fuertemente y varias áreas estén inundadas y en otras haya remoción de masas.

Se han establecido tres niveles de intervención de acuerdo a la magnitud de la emergencia


que se denominan de mayor a menor en:

Nivel 3: Estratégico

El Nivel 3, o Estratégico, implica la coordinación general en la emergencia o desastre, requiere


para ello establecer objetivos inmediatos para la adecuada toma de decisiones por parte de
las autoridades, determinando prioridades de actuación en el marco del Sistema de
Protección Civil, destinando los recursos necesarios y apropiados tanto para la estrategia
acordada de control y mitigación de la emergencia como para la salvaguarda y recuperación
de la probable población afectada en sus propiedades y entorno.

Además, asigna funciones y zonas específicas de trabajo a los cuerpos de auxilio del Nivel
Táctico (brigadas, grupos de trabajo, cuadrillas, unidades de búsqueda y rescate, etc.).
Nivel 2: Táctico

El Nivel 2, o Táctico, compete exclusivamente a los cuerpos de auxilio de los sistemas estatales
y del Distrito Federal, municipales y delegacionales, dirigiendo sus esfuerzos de manera
coordinada al control y mitigación de la emergencia, tomando decisiones oportunas al
momento del ataque frontal en función de la magnitud y evolución de la misma.

El trabajo coordinado de los cuerpos de auxilio del nivel táctico debe llevar a la consecución
de los objetivos del Nivel Estratégico.

Nivel 1: Tarea

El Nivel 1, o de Tarea, es donde se concretan a las actividades rutinarias del personal


especializado de los cuerpos de auxilio. Para lograr el cometido del nivel táctico, estas
actividades rutinarias deben dejar de ser esfuerzos aislados o individuales para obtener el
mayor beneficio de la población.

El planteamiento de la estructura debe iniciar con la implementación de las medidas de


control y pueden ampliarse o reducirse, dependiendo de la magnitud y complejidad de la
emergencia. El objetivo es desarrollar la organización progresiva y paralela con la solicitud de
los recursos.

Para la atención de emergencias y desastres, la estructura debe interactuar en los niveles


Táctico y Estratégico con el nivel de Tarea.

Esta estructura tiene la finalidad de agrupar el trabajo de brigadas vecinales o comunitarias,


cuerpos de auxilio municipales o delegacionales, estatales, del Distrito Federal y nacionales a
fin de trabajar bajo un mismo esquema organizativo para la atención de emergencias aun en
incidentes menores y de rutina, administrando los recursos disponibles y solicitados para un
bien común, reducir el impacto negativo a la población y su conjunto durante una emergencia.

La organización operativa del Plan de Emergencia puede establecerse en tres niveles en


relación a la escalada de la emergencia, los cuales describiremos a continuación, con el
objetivo de representar cómo los niveles de intervención operativa se activan en proporción
de la magnitud de los eventos.
Los colores utilizados se han establecido en apego al esquema organizativo presentado con
anterioridad en la etapa del auxilio y se basa en el Semáforo de Alertas para huracanes que
tiene establecido el SINAPROC.

Finalmente, está la etapa de restablecimiento, es decir, después de ocurrida una emergencia;


abarca qué debemos hacer para cerrar con éxito el esquema organizacional y garantizar desde
el control de la emergencia la continuidad de operaciones, que es la primera señal de
recuperación ante el impacto negativo de los fenómenos perturbadores y así establecer el
proceso de reconstrucción aprovechando la experiencia adquirida.

Por último, no debemos olvidar el análisis de origen y causalidad de las emergencias que
lleguen a materializarse, pues es a través de este mecanismo que tendremos la oportunidad
de evaluar la planeación estratégica.
FASE 3 INTEGRACION E IMPLEMENTACION DE PROCEDIMIENTOS
OPERATIVOS
Fase 3: Integración e implementación de procedimientos operativos

Las acciones de respuesta inician con el aviso o notificación y concluyen hasta el


restablecimiento de condiciones seguras, o de operación, y la preparación del equipo y
personal para una nueva emergencia.

Lo anterior implica el desarrollo de procedimientos específicos para cada uno de los riesgos
identificados en nuestros análisis, sin embargo debemos establecer un procedimiento general
que sea la base para todos aquellos que requerimos implementar.

Para esto, primero debemos establecer hipotéticamente el alcance y magnitud de las


emergencias a través de información de incidentes anteriores o similares y evaluar los
mecanismos de respuesta que se dieron a estos eventos, para lo cual podemos contestar las
siguientes preguntas:

¿Qué pasó?

Debemos mencionar el tipo de incidente o emergencia, causa y magnitud.

¿Cuántos afectados?

Número de lesionados, muertos y personas desaparecidas.

¿Qué pudo haber sucedido?


La respuesta a esta pregunta se da mediante la construcción de escenarios de daños con base
en el análisis de riesgo-vulnerabilidad

¿Qué puede hacerse?

Debemos considerar los recursos humanos, materiales, técnicos y financieros necesarios para
la mitigación de riesgos; cuáles de estos recursos están disponibles en el sitio; cuáles y cuántos
recursos externos se requerirían estimando el tiempo de llegada de los mismos.

Las acciones de respuesta deben decidirse de acuerdo a la información disponible de


magnitud, tipo y origen de la emergencia y pueden considerarse los siguientes aspectos:

Después de todo este proceso, podemos integrar nuestro procedimiento general, aquí un
ejemplo:

Procedimiento general de atención de emergencias


Cuando se evalúan los peligros y elementos amenazados debe considerarse:
• La cantidad, tipo y potencial de las amenazas
• Efectos del encadenamiento de peligros en un determinado lugar.
• Topografía y condiciones sociales.
• La actitud de las personas para:
• Regular el riesgo.
• Informar a los servicios de emergencia.
• Disponer de una respuesta efectiva.
• Si hay lluvia, viento, etc., así como su interacción con la evolución de la
emergencia.
• Condiciones de seguridad para los cuerpos de auxilio.
• Si al momento de su llegada ya se ha evacuado la zona de seguridad.

Si se planea realizar la evacuación del sitio deberá considerar:

• Que se cumpla el proceso de evacuación en las fases de detección del peligro, voz de alarma,
la preparación para la salida y la salida.

Estas consideraciones nos presentan un panorama de cómo deben integrarse los


procedimientos específicos por tipo de riesgo.

Debemos elaborar tantos procedimientos como probables riesgos resulten del análisis de
riesgo-vulnerabilidad, considerando el ciclo de preparación, atención y restablecimiento.

En nuestra siguiente sesión te ejemplificaremos algunos procedimientos en sus tres etapas.

FASE 3

INTEGRACION E IMPLEMENTACION DE SISTEMAS OPERATIVOS

Procedimiento en caso de fugas de gas

Qué hacer ANTES

• Revisa y verifica siempre que tus instalaciones de gas y conexiones no tengan fugas, esto
puedes hacerlo colocando espuma de solución de agua con jabón en toda la línea, conexiones
y uniones, si se forman burbujas quiere decir que hay fugas.

• Antes de salir de tu área de trabajo, revisa que las llaves de paso se encuentren cerradas.
• Si detectas alguna fuga debe reportarla a mantenimiento, no utilices esa línea y asegúrate
de que la llave de paso esté cerrada.

Qué hacer DURANTE

• Conserve la calma.

• Si es posible y no pone en riesgo tu integridad, cierra la llave de paso más cercana al lugar
donde se presenta la fuga, o la válvula de alimentación, que en la mayoría de los casos se
encuentra ubicada junto al recipiente de almacenamiento.

• Abre las puertas y ventanas para ventilar y que circule el aire en el área afectada.

• Bajo ninguna circunstancia busques la fuga con una flama, sólo utiliza la espuma de una
solución de agua con jabón aplicándola en la línea, conexiones y uniones.

• No enciendas ni apagues la luz o aparatos eléctricos, la chispa puede provocar un “flamazo”.

• No permanezcas en el lugar y avisa inmediatamente a las autoridades o cuerpos de auxilio.

Qué hacer DESPUÉS

• Una vez que los cuerpos de auxilio han realizado un recorrido de inspección en el inmueble y
han determinado que no existe riesgo, atiende las instrucciones que den para el reingreso al
inmueble y el reinicio de actividades cotidianas.

Procedimiento en caso de incendio

Qué hacer ANTES

• Procura no almacenar productos inflamables; en caso de ser necesario, destina lugares


exclusivos para ello y trata de cumplir con todas las medidas de seguridad recomendadas
muchas veces en los envases.

• Procura instalar detectores de humo dentro de sus inmuebles, cambia las pilas de éstos por
lo menos una vez al año y considera la posibilidad de instalar rociadores de agua automáticos.

• Vigila que los cables de lámparas, aparatos eléctricos y motores de maquinaria se


encuentren en buenas condiciones, con frecuencia los incendios son provocados por cortos
circuitos.

• Restringe y vigila el uso de parrillas eléctricas, ya que comúnmente los espacios para cocinar
cuentan con sistemas de seguridad adicionales para este tipo de actividades, sin embargo, ello
no garantiza que estén exentos de cortos circuitos,
• No hagas conexiones múltiples para evitar la sobrecarga de los contactos eléctricos.
Distribuye los aparatos o instale enchufes adicionales.

• Recomienda a todos los usuarios que, antes de salir de las instalaciones, revisen que los
aparatos eléctricos estén apagados, las llaves de la estufa cerradas y los pilotos que deban
estarlo se mantengan encendidos.

• Coloca los cerillos y encendedores fuera del alcance de los niños.

• No sustituyas los fusibles por alambre o monedas ni uses cables o conductores eléctricos
dañados.

• Planea dos vías de escape de las instalaciones en la medida que le sea posible.

• Ten a la mano los teléfonos de los cuerpos de auxilio.

Qué hacer DURANTE

• En caso de detectar un incendio, activa la alarma del inmueble y notifica inmediatamente a


tus superiores.

• Identifica las rutas de evacuación y dirígete a ellas.

• Conserva la calma: no grites, no corras, no empujes. Puedes provocar pánico generalizado.

• Si sabes cómo hacerlo, ubica el extintor más cercano y trata de combatir el fuego.

• Si no sabes manejar el extintor, busca a alguien que pueda hacerlo por ti.

• Busca salidas y escaleras de emergencia, las cuales deben estar señalizadas con los letreros
correspondientes.

• Si el fuego es de origen eléctrico no intentes apagarlo con agua, recuerda que el agua es un
excelente conductor de la electricidad.

• Cierra puertas y ventanas para evitar que el fuego se extienda.

• Si una puerta cerrada es la única vía de salida, verifica acercando el dorso de la mano que la
chapa no esté caliente antes de abrirla; si lo está, lo más probable es que haya fuego al otro
lado, no la abras y aléjate de ella.

• En caso de que el fuego obstruya las salidas, no te desesperes y colócate en el sitio más
alejado del fuego. Espera a ser rescatado.

• Si el humo es muy denso, desplázate a “gatas”. Tápate la nariz y boca con un trapo, de ser
posible húmedo.

• Si tu ropa se incendia, no corras, tírate al piso y rueda lentamente.

• De ser posible, cúbrete con una manta para apagar el fuego.

• En el momento de evacuar las instalaciones, sigue las instrucciones del personal


especializado y desplázate por el lado derecho.

• En el momento de evacuar las instalaciones, sigue las instrucciones del personal


especializado y desplázate por el lado derecho. No interfieras con las actividades de los
bomberos y demás cuerpos de emergencia.

Qué hacer DESPUÉS

• No entres al área del siniestro hasta que las autoridades lo determinen.

• Verifica con un técnico las instalaciones eléctricas a fin de efectuar las reparaciones
necesarias.

• Desecha todo alimento que haya estado en contacto o expuesto con el fuego, calor o humo.
Hasta ahora hemos visto algunos procedimientos sobre qué hacer ante la probabilidad de
algunas situaciones de emergencia, y cuando apliquemos nuestro análisis de riesgo-
vulnerabilidad, nos daremos cuenta de que faltan muchas más acciones por desarrollar en las
tres etapas.

No debemos olvidar establecer un procedimiento general para situaciones diferentes, donde el


riesgo no está plenamente identificado como en los casos anteriores, pues no existe la certeza
de probabilidad materializada de este tipo de eventos, sin embargo, requieren de la activación
total de los procedimientos que manifestemos en nuestro Plan de Emergencia, por ejemplo, las
amenazas de bomba, interrupción de servicios estratégicos, vandalismo, terrorismo, etc.

Con estos ejemplos nos damos cuenta que hay acciones que debemos realizar antes de que
ocurra el evento. A esto le llamamos prevención y se define como:

el conjunto de acciones para reducir o evitar la ocurrencia de daños

Para lograrlo, debemos intervenir directamente en la amenaza, la vulnerabilidad o ambas para


reducir el riesgo.
Hay algunas amenazas en las que se puede intervenir de manera directa, siempre y cuando se
esté preparado, como incendios, explosiones o derrames y fugas de sustancias peligrosas; sin
embargo, no en todos los tipos de peligro o amenazas se puede intervenir de manera directa,
por lo que debemos enfocar los esfuerzos a reducir la vulnerabilidad a través de acciones de
preparación. Dejar de acudir a un servicio médico cuando la herida requiera ser suturada.

Cuando hemos planeado de manera preventiva y, a pesar de todo, la emergencia se


materializa, debemos estar preparados para actuar oportuna y organizadamente en la
respuesta a emergencias.

La preparación es el conjunto de acciones que debemos considerar para reducir el impacto


negativo de fenómenos perturbadores a la población, evitando al máximo la pérdida de
vidas humanas, materiales y financieras mediante una organización eficiente en la respuesta
a emergencias y posterior recuperación de la población.

La preparación, a diferencia de la prevención, se compone de acciones y medidas a


implementar de manera inmediata cuando el impacto del agente perturbador es inminente.

Las principales acciones de preparación para la emergencia ante la probable materialización


de una amenaza son:

 Prever la necesidad de realizar la evacuación de la zona o el inmueble, que es una


medida de carácter provisional ante la probabilidad de ocurrencia de una emergencia
o desastre y consiste en alejar a la población del lugar donde ocurre una emergencia o
su integridad se pone en riesgo.
 Alertar a los administradores o responsables de la activación de los refugios
temporales, previamente definidos de acuerdo a ciertas características en espacios
que cuenten con la infraestructura adecuada para ofrecer de manera temporal
bienestar a la población que se ha visto afectada en su vivienda y servicios básicos por
el impacto de un fenómeno perturbador o bien ha sido trasladada de manera
preventiva ante la ocurrencia inminente de una emergencia o desastre.

En el Plan de Emergencia se deben incluir los procedimientos de ingreso y filtros a los refugios
temporales, los mecanismos de abasto, preparación y distribución de alimentos; así como de
qué forma se realizará la distribución de artículos de higiene personal.

También hay que realizar el inventario de la existencia de catres, colchonetas y cobijas o, en


su caso, contemplar la adquisición de emergencia de dicho mobiliario. Una parte fundamental
de este capítulo de nuestro Plan de Emergencia es cómo se garantizará el acceso a los
servicios médicos, vacunas, medicamentos y atención psicológica a la población refugiada.

En situaciones de emergencia o desastre, la participación de la sociedad es muy importante,


además de la de los cuerpos de auxilio oficiales, por lo que se puede considerar la
organización de grupos voluntarios para apoyar en la administración y operación de refugios
temporales y la operación de centros de acopio.

En esta etapa del Plan de Emergencia, debemos especificar los mecanismos para alertar a las
brigadas vecinales o comunitarias capacitadas en funciones básicas de respuesta a
emergencias, y a los grupos voluntarios acreditados por las autoridades, quienes deben tener
los conocimientos, experiencia y equipo necesarios para prestar sus servicios en actividades
específicas de protección civil.

De igual manera, se determinan los servicios de salud que deben permanecer activos ante una
situación de emergencia o desastre, garantizando la seguridad y operación de los inmuebles y
los mecanismos de abasto, distribución y dosificación de medicamentos y materiales de
curación.

Para concluir y en razón que debe garantizarse el acceso de la población afectada a los
servicios básicos, deben establecerse rutas o puentes de abasto, establecer el o los espacios a
ocupar para habilitarse como centros de acopio y las rutas de distribución prioritarias.

Enseguida, explicaremos las acciones de auxilio en caso de emergencia, al tiempo que


identificaremos de acuerdo a la Ley General de Protección Civil, cómo es que se plantea en
nuestro Plan de Emergencias la escalada de incidente a emergencia a desastre, así como la
intervención por niveles de acuerdo a su magnitud y como se establecen las labores
estratégicas, tácticas y de tarea que hemos considerado y explicado con anterioridad.

La Ley General de Protección Civil menciona que:

“En una situación de emergencia, el auxilio a la población debe constituirse en una función
prioritaria de la protección civil, por lo que las instancias de coordinación deberán actuar en
forma conjunta y ordenada, en los términos de esta Ley y de las demás disposiciones
aplicables.

También se hará del conocimiento de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de


Marina para que se implemente el Plan de Auxilio a la Población Civil en caso de desastres y el
Plan General de Auxilio a la Población Civil, respectivamente.

Con la finalidad de iniciar las actividades de auxilio en caso de emergencia, la primera


autoridad que tome conocimiento de ésta (primer respondiente), deberá proceder a la
inmediata prestación de ayuda e informar tan pronto como sea posible a las instancias
especializadas de protección civil.

En cambio, la Ley General de Protección Civil refiere que el restablecimiento es un “proceso


que inicia durante la emergencia, consistente en acciones encaminadas al retorno a la
normalidad de la comunidad afectada”.
En conclusión, en ambos casos se hace referencia a un periodo subjetivo de transición entre el
momento de inicio y el término de la emergencia.

Finalmente, y haciendo un recuento de lo que hemos visto hasta ahora, observamos que los
resultados del análisis de riesgo-vulnerabilidad, en función del grado y recurrencia de los
mismos, determinan la estructura organizativa y operacional del Plan de Emergencia en sus
diferentes etapas.

S6

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