Artículo 43 Estado democrático de derecho.
Forma de Gobierno La
República del Perú es democrática, social, independiente y soberana.
El Estado es uno e indivisible. Su gobierno es unitario, representativo
y descentralizado, y se organiza según el principio de la separación
de poderes.
Artículo 44 Deberes del Estado 14 La Constitución Son deberes
primordiales del Estado: defender la soberanía nacional; garantizar la
plena vigencia de los derechos humanos; proteger a la población de
las amenazas contra su seguridad; y promover el bienestar general
que se fundamenta en la justicia y en el desarrollo integral y
equilibrado de la Nación. Asimismo, es deber del Estado establecer y
ejecutar la política de fronteras y promover la integración,
particularmente latinoamericana, así como el desarrollo y la cohesión
de las zonas fronterizas, en concordancia con la política exterior.
Artículo 45 Ejercicio del poder del Estado El poder del Estado emana
del pueblo. Quienes lo ejercen lo hacen con las limitaciones y
responsabilidades que la Constitución y las leyes establecen. Ninguna
persona, organización, Fuerza Armada, Policía Nacional o sector de la
población puede arrogarse el ejercicio de ese poder. Hacerlo
constituye rebelión o sedición.
Artículo 46 Gobierno usurpador. Derecho de insurgencia Nadie debe
obediencia a un gobierno usurpador, ni a quienes asumen funciones
públicas en violación de la Constitución y de las leyes. La población
civil tiene el derecho de insurgencia en defensa del orden
constitucional. Son nulos los actos de quienes usurpan funciones
públicas.
Artículo 47 Defensa Judicial del Estado La defensa de los intereses
del Estado está a cargo de los Procuradores Públicos conforme a ley.
El Estado está exonerado del pago de gastos judiciales.
Artículo 48 Idiomas oficiales Son idiomas oficiales el castellano y, en
las zonas donde predominen, también lo son el quechua, el aimara y
las demás lenguas aborígenes, según la ley.
Artículo 49 Capital de la República del Perú y símbolos de la Patria La
capital de la República del Perú es la ciudad de Lima. Su capital
histórica es la ciudad del Cusco. Son símbolos de la Patria la bandera
de tres franjas verticales con los colores rojo, blanco y rojo, y el
escudo y el himno nacional establecidos por ley.
Artículo 50 Estado, Iglesia católica y otras confesiones Dentro de un
régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la
Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica,
cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración. 15 La
Constitución El Estado respeta otras confesiones y puede establecer
formas de colaboración con ellas.
Artículo 51 Supremacía de la Constitución La Constitución prevalece
sobre toda norma legal; la ley, sobre las normas de inferior jerarquía,
y así sucesivamente. La publicidad es esencial para la vigencia de
toda norma del Estado.
Artículo 52 Nacionalidad Son peruanos por nacimiento los nacidos
en el territorio de la República. También lo son los nacidos en el
exterior de padre o madre peruanos, inscritos en el registro
correspondiente durante su minoría de edad. Son asimismo
peruanos los que adquieren la nacionalidad por naturalización o por
opción, siempre que tengan residencia en el Perú.
Artículo 53 Adquisición y renuncia de la nacionalidad La ley regula
las formas en que se adquiere o recupera la nacionalidad. La
nacionalidad peruana no se pierde, salvo por renuncia expresa ante
autoridad peruana.
Artículo 54 Territorio, soberanía y jurisdicción El territorio del Estado
es inalienable e inviolable. Comprende el suelo, el subsuelo, el
dominio marítimo, y el espacio aéreo que los cubre. El dominio
marítimo del Estado comprende el mar adyacente a sus costas, así
como su lecho y subsuelo, hasta la distancia de doscientas millas
marinas medidas desde las líneas de base que establece la ley. En su
dominio marítimo, el Estado ejerce soberanía y jurisdicción, sin
perjuicio de las libertades de comunicación internacional, de acuerdo
con la ley y con los tratados ratificados por el Estado. El Estado ejerce
soberanía y jurisdicción sobre el espacio aéreo que cubre su
territorio y el mar adyacente hasta el límite de las doscientas millas,
sin perjuicio de las libertades de comunicación internacional, de
conformidad con la ley y con los tratados ratificados por el Estado.