Capítulo 4
Funciones Inversas y
Funciones Implícitas
En este capítulo estudiaremos condiciones para la derivación de la inversa
de una función de varias variables y, en particular, extenderemos a estas
funciones la fórmula (g −1 )0 (g(a)) = 1/g 0 (a).
Sin embargo, el principal resultado de este capítulo es el teorema co-
nocido como Teorema de la Función Inversa. Lo obtendremos a partir del
teorema de las funciones implícitas y, junto a éste, constituirá otra impor-
tante herramienta de la Geometría Diferencial. Formalmente este teorema
consiste en una condición suficiente para que una función de varias varia-
bles, g, admita localmente una función inversa con las mismas propiedades
de diferenciabilidad que g.
1. Derivada de funciones inversas
En lo que sigue la frase “la función g : A ⊂ X → Y admite inversa”
expresará cualquiera de los enunciados (evidentemente) equivalentes:
cada elemento y ∈ g(A) tiene una única anti-imagen en A;
para cada elemento y ∈ g(A), A ∩ g −1 (y) es un conjunto con un sólo
elemento;
para cada elemento y ∈ g(A), existe un único x ∈ A tal que g(x) = y;
g es inyectiva en A.
g −1 : g(A) → X es aplicación.
73
74 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 4.1
Nuestro punto de partida en esta sección será una función g : A ⊂
o
Rn → Rn inyectiva y diferenciable en un punto a ∈ A. Es bien conocido
que, en general, su inversa no es diferenciable. Por ejemplo, la función de 1-
variable g(x) = x3 es una biyección de R en R diferenciable en 0 cuya inversa
√
g −1 (y) = 3 y no es diferenciable en 0 = g(0). El motivo de esto es que para
funciones de 1-variable una condición necesaria para la derivabilidad de g −1
en g(a) es que g 0 (a) 6= 0. Esta condición se mantiene para funciones de varias
variables:
Proposición 4.1 Sea g : A ⊂ Rn → Rn inyectiva y diferenciable en un
o
punto a ∈ A. Si g −1 es diferenciable en g(a) entonces
Dg −1 (g(a)) = Dg(a)−1 ,
y por tanto
∂gi
det Dg(a) = det 6 0.
(a) =
∂xj
Demostración. Puesto que g −1 ◦ g = idRn (la identidad), aplicando la regla
de la cadena resulta que
Dg −1 (g(a)) ◦ Dg(a) = idRn ,
de lo que se deduce que Dg(a) es una aplicación lineal inversible, siendo
Dg −1 (g(a)) = (Dg(a))−1 , y por tanto det Dg(a) 6= 0.
Ejercicio. Comprobar que la aplicación g : (x, y) → (u, v) cuyas funciones
coordenadas son u(x, y) = x3 + xy 2 ; v(x, y) = y es una biyección de R2 en
R2 cuya inversa no es diferenciable en g(0, 0) = 0.
La función g −1 del ejercicio anterior sí será diferenciable en (u, v) =
g(x, y) para cada (x, y) en el que det Dg(x, y) 6= 0. El motivo de esto es
que esta condición del determinante es también suficiente, como veremos,
cuando g es de clase C 1 , como es el caso del ejemplo.
Ejercicio. Siendo g la función del ejercicio anterior y g −1 : (u, v) → (x, y),
observar que no resulta fácil obtener explícitamente g −1 , es decir x e y como
funciones de (u, v). Obtener, sin necesidad de conocer g −1 , Dg −1 (−3, 2) es
decir
∂x ∂x ∂x ∂y
(−3, 2); (−3, 2); (−3, 2); (−3, 2).
∂u ∂v ∂u ∂v
4.2 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 75
Damos a continuación el principal resultado de esta sección. En él se
establecen las condiciones justas para que la inversa de una función biyectiva
y diferenciable sea también diferenciable. Si no se ha incluido en el capítulo
dedicado a las reglas de derivación, es porque todo el estudio sobre funciones
inversas está estrechamente ligado al de las funciones implícitas.
Teorema 4.2 Sea g : A ⊂ Rn → Rn una aplicación inyectiva y diferenciable
o
en un punto a ∈ A. Entonces la aplicación g −1 es diferenciable en el punto
b = g(a) si y sólo si
o
(a) b ∈ g(A) y g −1 es continua en b.
!
∂gi
(b) det (a) 6= 0.
∂xj
Demostración. Si g −1 es diferenciable en b = g(a) entonces, como hemos
convenido siempre, el punto b debe ser interior al conjunto donde está defi-
nida la función g −1 , es decir a g(A). Por otra parte g −1 debe ser continua en
b, pues toda función diferenciable en un punto es continua en ese punto. Por
último ya vimos antes que la condición det Dg(a) 6= 0 era necesaria para la
diferenciabilidad de g −1 .
Veamos que las condiciones anteriores son también son suficientes:
Se trata de ver que
g −1 (y) − g −1 (g(a) − Dg(a)−1 (y − g(a))
lı́m = 0.
y→g(a) y − g(a)
y∈g(A)
Observemos que, puesto que g es continua en a y g −1 es continua en g(a) (y
tanto a como g(a) son puntos de acumulación de A y g(A) respectivamente)
, se tiene que y(= g(x)) → g(a) si y sólo si x → a. Luego se trata de ver que
g −1 (g(x)) − g −1 (g(a) − Dg(a)−1 (g(x) − g(a))
lı́m
x→a kg(x) − g(a)k
x − a − Dg(a)−1 (g(x) − g(a))
= lı́m
x→a kg(x) − g(a)k
−1
Dg(a) [Dg(a)(x − a) − (g(x) − g(a))]
= lı́m =0
x→a kg(x) − g(a)k
Dg(a)(x − a) − (g(x) − g(a))
⇔ lı́m =0
x→a kg(x) − g(a)k
h g(x) − g(a) − Dg(a)(x − a) kx − ak i
⇔ lı́m · =0
x→a kx − ak kg(x) − g(a)k
76 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 4.3
Puesto g es diferenciable en a, este último límite sea 0, y por lo tanto la
demostración estaría completa, si probamos que el cociente
kx − ak
kg(x) − g(a)k
esté acotado en algún entorno de a, o lo que es lo mismo que existe alguna
constante γ > 0 tal que kg(x) − g(a)k ≥ γkx − ak. Veamos pues que
Lema 4.3 Si g es diferenciable en a y det(∂gi /∂xj (a)) 6= 0, entonces existe
γ > 0 tal que kg(x) − g(a)k ≥ γkx − ak en algún entorno de a.
Demostración. Dado 0 < ε < 1, debe existir una bola B(a, r) tal que si
x ∈ B(a, r) entonces
ε
kg(x) − g(a) − Dg(a)(x − a)k ≤ kx − ak,
M
siendo M una constante de Lipschitz de la aplicación lineal Dg(a)−1 . De
esto se deduce que
ε
kg(x) − g(a)k − kDg(a)(x − a)k ≤ kx − ak,
M
y por lo tanto que
ε ε
− kx − ak ≤ kg(x) − g(a)k − kDg(a)(x − a)k ≤ kx − ak
M M
ε
⇒ kDg(a)(x − a)k − kx − ak ≤ kg(x) − g(a)k
M
Teniendo en cuenta que
kx − ak = kDg(a)−1 (Dg(a)(x − a)k ≤ M kDg(a)(x − a)k
1
⇒ kx − ak ≤ kDg(a)(x − a)k,
M
se deduce que
1−ε ε
kx − ak ≤ kDg(a)(x − a)k − kx − ak ≤ kg(x) − g(a)k,
M M
como queríamos demostrar.
4.4 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 77
En la práctica los problemas que el teorema anterior plantea son dos:
1. Cómo reconocer si g es inyectiva (al menos en algún entorno del pun-
to a).
2. Supuesta g inyectiva, cómo saber si g −1 está definida en algún entorno
de g(a) y es continua en g(a). Tengamos presente que no siempre es fácil
obtener explícitamente g −1 .
Por fortuna disponemos de herramientas de fácil aplicación (condicio-
nes suficientes) para resolver ambos problemas. Veremos a continuación un
importante teorema, que establece condiciones suficientes fácilmente verifi-
cables en la práctica, que garantizan a la vez el carácter inyectivo de g en
algún entorno de a y la continuidad de g −1 en algún entorno de g(a).
2. Inversión local
Teorema 4.4 (Teorema de inversión local) Sea g : A ⊂ Rn → Rn , a ∈
o
A y supongamos que g admite derivadas
! parciales en algún entorno del punto
∂gi
a, continuas en a y que det (a) 6= 0. Entonces existe una bola B(a, r)
∂xj
tal que:
1. g es lipschitziana en B(a, r) y estrictamente diferenciable en a.
2. g es inyectiva sobre B(a, r) y g −1 es lipschitziana en g(B(a, r)).
3. g(B(a, r)) es un abierto y g −1 es diferenciable en g(a).
4. Si, además, g es diferenciable (o de clase C k ) en algún entorno de a,
entonces g −1 es asímismo diferenciable (o de de clase C k ) en algún
entorno de g(a).
Demostración. Que g satisface (1) lo vimos en el Teorema 2.19 y la Nota
posterior al mismo. Para demostrar (2) procederemos como en el lema an-
terior. Entonces, con las notaciones de dicho lema, y como consecuencia de
la diferenciabilidad estricta de g en a, resulta que
ε
kg(x1 ) − g(x2 ) − Dg(a)(x1 − x2 )k ≤ kx1 − x2 k,
M
para x1 , x2 en alguna bola B(a, r), y en consecuencia que
1−ε
kx1 − x2 k ≤ kg(x1 ) − g(x2 )k,
M
de lo que se deduce obviamente que g es inyectiva en dicha bola y que g −1
es continua en g(B(a, r)):
78 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 4.4
Si y1 , y2 ∈ g(B(a, r)), es decir y1 = g(x1 ), y1 = g(x2 ), x1 , x2 ∈ B(a, r),
entonces
M M
kg −1 (y1 ) − g −1 (y2 )k = kx1 − x2 k ≤ kg(x1 ) − g(x2 )k = ky1 − y2 k.
1−ε 1−ε
Después de esto, para probar que g −1 es diferenciable en g(a) sólo nece-
sitamos, de acuerdo con el Teorema 4.2, que g(a) sea interior al conjunto
g(B(a, r)), y esto es cierto pues este conjunto es abierto. Lo probaremos a
partir del teorema de Banach del punto fijo (Si k es una aplicación contrac-
tiva, i.e., lipschitziana con constante de Lipschitz < 1, de una bola cerrada
de un espacio de Banach en sí misma, entonces existe un único punto v en
la bola tal que k(v) = v (un punto fijo). Ver la demostración en el Anexo
del final del tema). En efecto, puesto que
ε
kg(x1 ) − g(x2 ) − Dg(a)(x1 − x2 )k ≤ kx1 − x2 k,
M
se tiene que
kDg(a)−1 [(g(x1 ) − g(x2 )) − Dg(a)(x1 − x2 )]k ≤ εkx1 − x2 k,
lo que expresa que que la aplicación k(x) = x − Dg(a)−1 (g(x)) es lipschitzia-
na de constante 0 < ε < 1 (contractiva). Observar que entonces también es
contractiva de constante ε la aplicación ky (x) = x − Dg(a)−1 (g(x) − y), pa-
ra cualquier y fijado y que la condición g(x) = y es equivalente a que x sea un
punto fijo de la
aplicación ky .
Probemos ya que g(B(a, r)) es abierto. Sea y0 = g(x0 ), x0 ∈ B(a, r) y
tomemos α tal que B[x0 , α] ⊂ B(a, r). Vamos a ver que existe s > 0 tal que
para cada y ∈ B(y0 , s) la aplicación contractiva ky aplica la bola B[x0 , α] en
sí misma, por lo que tiene un punto fijo en B[x0 , α] ⊂ B(a, r), luego existe
un punto x ∈ B(a, r) tal que g(x) = y o lo que es lo mismo y ∈ g(B(a, r)),
y por tanto B(y0 , s) ⊂ g(B(a, r)).
Si x ∈ B[x0 , α] entonces
kky (x) − x0 k ≤ kky (x) − ky (x0 )k + kky (x0 ) − x0 k ≤ εα + M kg(x0 ) − yk.
Es claro entonces que si tomamos
(1 − ε)α
ky − y0 k ≤ = s,
M
entonces ky (x) ∈ B[x0 , α].
4.6 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 79
Veamos por último (4). Supongamos en primer lugar que g es además
diferenciable en B(a, r). Puesto que, según lo anterior, g(B(a, r)) es abierto,
de acuerdo de nuevo al Teorema 4.2, para probar que g −1 es diferenciable
en g(x) para cada x ∈ B(a, r) sólo tenemos que ver que puede tomarse r tal
que det Dg(x) = det(∂gi /∂xj ) 6= 0 en cada x ∈ B(a, r). Pero esto es así ya
que la aplicación x → det Dg(x) es una aplicación continua en a (ejercicio)
que no se anula en a y por lo tanto tampoco en algún entorno de a.
Si la hipótesis adicional es que g es de clase C 1 en algún entorno de a
(luego diferenciable en ese entorno), tomemos r tal que g −1 sea diferenciable
en cada y = g(x) con x ∈ B(a, r). Como
Dg −1 (y) = Dg −1 (g(x)) = (Dg(x))−1 = (Dg(g −1 (y))−1 ,
los elemento de la matriz Dg −1 (y), que no son otra cosa que las derivadas
parciales de primer orden de la aplicación g −1 en el punto y, se obtienen
dividiendo cada elemento de la matriz adjunta de la matriz de Dg(g −1 (y))
por el determinante de dicha matriz (distinto de cero para cada cada y), por
tanto una suma de productos de funciones del tipo
∂gi −1 ∂gi
(g (y)) = ( ◦ g −1 )(y),
∂xj ∂xj
que son continuas por ser composición de continuas. Se deduce pues que
también son continuas las parciales de la función g −1 .
Mediante inducción puede probarse que, caso de ser g de clase C k en
algún entorno de a, igual sucede con g −1 .
Nota. Existe un famoso teorema de Topología (que no tiene cabida en este
curso) que establece lo siguiente: si U es un abierto de Rn y g : U ⊂ Rn → Rn
es una aplicación inyectiva y continua, entonces g(U ) es un conjunto abierto.
Es claro entonces el hecho que g(B(a, r)) sea abierto, como veíamos en (4)
, es un caso particular de este teorema más general.
Definición 4.5 Sea U un abierto de Rn y g : U ⊂ Rn → Rn .
(a) Se dice que g es un difeomorfismo de clase C k de U sobre g(U ) si g
es inyectiva y clase C k sobre U y g −1 es de clase C k sobre g(U ).
(b) Se dirá g es un difemorfismo local si para cada x de U existe algúna
bola B(x, rx ) tal que la restricción de g a esa bola es un difeomorfismo de
clase C k entre B(x, rx ) y g(B(x, rx )).
Como consecuencia de los teoremas anteriores se obtiene el siguiente resul-
tado:
80 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 4.6
Teorema 4.6 Sea U un abierto de Rn y g : U ⊂ Rn → Rn .
1. g es un difeomorfismo local de clase C k si y sólo si g ∈ C k (U ) y
!
∂gi
det Dg(x) = det (x) 6= 0.
∂xj
2. g es un difeomorfismo de clase C k de U sobre g(U ) si y sólo si g es
inyectiva y un difeomorfismo local de clase C k .
Demostración. Se trata de una aplicación directa de los teoremas anteriores,
sin más que tener en cuenta que para calcular las derivadas parciales de
cualquier de una función g en un punto, sólo tenemos que conocer a g en
algún entorno V de ese punto i.e. ∂ k g(a) = ∂ k g |V (a).
1. Si g es un difeomorfismo local entonces para cada x ∈ U , las funciones
∂ k (g|B(x,rx ) ) = ∂ k g son continuas en x, luego g ∈ C k (U ). Por otra parte,
si también es de clase C k en g(B(x, rx )) la función (g|B(x,rx ) )−1 , entonces
estamos diciendo en particular que g|B(x,rx ) admite inversa diferenciable en
g(x), y esto implica que det Dg(x) 6= 0.
Para el recíproco solo hay que aplicar el teorema de inversión local apli-
cado a g en cada punto x ∈ U , para obtener una bola B(x, rx ) sobre la que
g es inyectiva y cuya inversa local de hereda las propiedades de g.
2. Si g es inyectiva no hay distinción entre inversa local e inversa global,
luego que las derivadas parciales de orden k de las inversas locales sean
continuas en cada g(x) es exactamente lo mismo que las derivadas parciales
de orden k de g −1 sean funciones continuas en g(U ).
3. Funciones Implícitas
El teorema de las funciones implícitas constituye, junto con el de la
función inversa, la herramienta teórica básica para el estudio de las varieda-
des diferenciables (curvas, superficies,...). Ambos teoremas pueden deducirse
uno a partir del otro. En este curso obtendremos el de las implícitas como
corolario del teorema de inversión local.
El punto de partida en este teorema será una ecuación del tipo f (z) = 0
donde f : A ⊂ Rk → Rp con k > p y el subconjunto M de los puntos z ∈ Rk
que satisfacen dicha ecuación, o si se prefiere, el sistema de p ecuaciones
fi (z) = 0, i = 1, . . . , p, donde fi son las funciones coordenadas de la función
f.
4.7 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 81
Observemos en primer lugar que muchas curvas y superficies conocidas
se expresan como un lugar geométrico de este tipo: la circunferencia de
centro (0,0) y radio r es el lugar geométrico de los puntos del plano que son
solución de la ecuación x2 + y 2 = r2 , análogamente el conjunto de puntos
de R3 que satisfacen la ecuación x2 + y 2 + z 2 = r2 es una superficie esférica
y los que satisfacen el sistema x2 + y 2 + z 2 = r2 ; x + y + z = 0 es una
curva, concretamente una circunferencia. Pero también una ecuación del
tipo f (x, y) = 0 puede originar lugares geométricos más complejos.
Ejercicio. Dibujar los conjuntos M1 y M2 de puntos de R2 que son, res-
pectivamente, solución de la ecuación sen(x2 + y 2 ) = 0 y de la ecuación
sen(xy) = 0.
Teorema 4.7 (De las funciones implícitas) Sea f : A ⊂ Rk −→ Rp
(k > p) y c un punto de M = {z ∈ Rk : f (z) = 0} interior a A. Denotemos
por “y” a un grupo fijado de p coordenadas y por “x” al grupo formado con
las restantes k − p coordenadas y escribamos entonces z = (x, y) y c = (a, b).
Supongamos que
(i) Las derivadas parciales de la función f existen en algún entorno del
punto (a, b) y son continuas en (a, b).
!
∂fi
(ii) det (a, b) 6= 0.
∂yj
En estas condiciones, existen dos bolas abiertas B(a, s) y B(b, r) tales que
para cada x ∈ B(a, s) existe un único punto y(x) ∈ B(b, r) verificando
la ecuación f (x, y(x)) = 0 y por tanto h(x) = y(x) es la única función
h : B(a, s) → B(b, r) tal que f (x, h(x)) = 0. (Observar que, por tanto,
h(a) = b).
Además la función h es continua en B(a, s) y diferenciable en a. De
hecho, h hereda las propiedades de f , en particular si f fuese diferenciable
o de clase C k en algún entorno de (a, b) , entonces puede encontrarse s tal
que h sea diferenciable o de clase C k en B(a, s).
Demostración. Sea g la función definida en A por g(x, y) = (x, f (x, y)).
Es claro que la función g, definida en el subconjunto A de Rn × Rp , toma
sus valores también en Rn × Rp . Vamos a ver que las condiciones sobre f
permiten aplicar a g el teorema de inversión local. Es fácil ver que la matriz
82 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 4.8
jacobiana de g es:
1 0 ··· 0 0 ··· 0
0 1 ··· 0 0 ··· 0
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
J(x,y) g =
0 0 ··· 1 0 ··· 0 ,
∂f1 ∂f1 ∂f1 ∂f1
∂x1 (x, y) · · · · ∂xn (x, y) ∂y1 (x, y) · · · ∂yp (x, y)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
∂fp ∂fp ∂fp ∂fp
∂x1 (x, y) · · · · ∂xn (x, y) ∂y1 (x, y) · · · ∂yp (x, y)
luego es claro que existen las derivadas parciales de g en algún entorno de
c = (a, b) y son continuas en c. Y, por otra parte
∂f
i
det J(a,b) g = det (a, b) 6= 0.
∂yj
El teorema de inversión local nos dice que existe una bola abierta de cen-
tro (a, b) y radio r que, supuesto que trabajamos en Rn × Rp con la norma
producto, sería igual a B(a, r) × B(b, r), y sobre la que g es inyectiva, su
imagen g(B(a, r) × B(b, r)) es un abierto en el que g −1 es continua y g −1
diferenciable en g(a, b) = (a, 0). Puesto que g(B(a, r) × B(b, r)) es abierto,
debe ser entorno de todos sus puntos, en particular de (a, 0) y por lo tanto
debe existir una bola de centro (a, 0) y radio s ≤ r, B(a, s) × B(0, s), con-
tenida en g(B(a, r) × B(b, r)). En particular para cada x ∈ B(a, s) el punto
(x, 0) ∈ g(B(a, r)×B(b, r)), es decir existe un punto (u, v) ∈ B(a, r)×B(b, r)
tal que g(u, v) = (x, 0) (además este punto ha de ser única pues g es inyec-
tiva). Entonces (x, 0) = g(u, v) = (u, f (u, v)) implica u = x y f (x, v) = 0.
Hemos visto pues que para cada x ∈ B(a, s) existe un único v ∈ B(b, r), que
lo denotaremos por y(x) (por depender de x) tal que f (x, y(x)) = 0.
Para terminar sólo falta ver cuáles son las propiedades que tiene la aplica-
ción h : B(a, s) → B(b, r) : h(x) = y(x). Observemos que h puede obtenerse
como composición de las funciones siguientes:
g −1
x / (x, 0) / (x, y(x)) / y(x)
Dicha descomposición nos permite afirmar que la aplicación h tiene las mis-
mas propiedades que g −1 , luego h es continua en B(a, s) y diferenciable en
a. Si además f fuese diferenciable o de clase C k en algún entorno de (a, b),
entonces igual sucedería con g y por tanto, según el teorema de inversión
local, con g −1 y también con h, a la vista de la descomposición anterior de
esta aplicación.
4.8 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 83
Corolario 4.8 Sea f en las condiciones del teorema de las implícitas, h la
función definida implícitamente por la ecuación f (x, y) = 0 y denotemos por
D1 f (a, b) y D2 f (a, b) las aplicaciones lineales
∂f ∂f
i i
D1 f (a, b) ≡ (a, b) ; D2 f (a, b) ≡ (a, b) .
∂xk ∂yj
Entonces,
Dh(a) = −(D2 f (a, b))−1 ◦ D1 f (a, b).
Demostración. Por hipótesis existe una bola U = B(a, s) tal que f (x, h(x)) =
0 para todo x ∈ B(a, s), es decir la composición de las aplicaciones
ϕ f
x−
→ (x, h(x)) −
→0
es la aplicación idénticamente nula sobre U . Puesto que h es diferencible en
a y f diferenciable en (a, b), podemos aplicar la regla de cadena para deducir
que
0 = D(f ◦ ϕ)(a) = Df (a, b) ◦ Dϕ(a).
Es fácil ver
Dϕ(a)u = (u, Dh(a)u).
Df (a, b)(u, v) = D1 f (a, b)u + D2 f (a, b)v,
de lo que se deduce entonces que para cada u
0 = Df (a, b)(Dϕ(a)u) = Df (a, b)(u, Dh(a)u)
= D1 f (a, b)u + D2 f (a, b)(Dh(a)u)
⇔ D1 f (a, b) + D2 f (a, b) ◦ Dh(a) = 0
⇔ D2 f (a, b)−1 ◦ D1 f (a, b) + Dh(a) = 0.
Anexo: Teorema de Punto Fijo. Sea B[b, r] una bola cerrada de Rp
y k una aplicación de la bola B[b, r] en sí misma. Si k es una aplicación
contractiva i.e., lipschitziana con constante de Lipschitz 0 < c < 1, entonces
existe un único punto v ∈ B[b, r] tal k(v) = v (un punto fijo).
84 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 4.8
Demostración. (Existencia) Supongamos k(b) 6= b y consideremos la suce-
sión
b, k(b), k(k(b)), . . .
Observemos que para que k tenga un punto fijo basta que esta sucesión sea
de Cauchy. En efecto, en ese caso la sucesión sería convergente a un punto
v de la bola B[b, r] pues cada término de la sucesión está en B[b, r] y los
conjuntos cerrados contienen a los límites de sus sucesiones convergentes.
Pero al ser k continua, la imagen por k de esta sucesión convergería a k(v)
i.e.,
b, k(b), k(k(b)), . . . → v ⇒ k(b), k(k(b)), . . . → k(v).
Pero es obvio que esta última sucesión (la sucesión imagen) es una subsuce-
sión de la anterior y por tanto también ha de converger a v. Por la unicidad
del límite resultaría entonces que k(v) = v.
Denotemos por v1 = b, v2 = k(b), . . . , vj+1 = k(vj ), . . . y veamos que la
sucesión {vj } es de Cauchy: Si q > m entonces
kvq − vm k ≤ kvq − vq+1 k + kvq+1 − vq+2 k + · · · + kvm−1 − vm k
= kk(vq−1 ) − k(vq )k + kk(vq − k(vq+1 )k + · · · + kk(vm−2 ) − k(vm−1 )k
≤ c(kvq−1 − vq k + kvq − vq+1 k + · · · + kvm−2 − vm−1 k)
− − − − − − − − − − − − − − − − − − − − − − −−
≤ cq (1 + c + · · · + cm−q−1 )kb − k(b)k
1
≤ cq kb − k(b)k → 0 cuando q → ∞.
1−c
(Unicidad.) Si v1 y v2 fueran puntos fijos de k, entonces
kv1 − v2 k = kk(v1 ) − k(v2 )k ≤ ckv1 − v2 k ⇒ v1 = v2 .
Ejercicios
4A (T. aplicación inyectiva) Sea g : U ⊂ Rn → Rp una aplicación de clase C 1
sobre el abierto U y supongamos que para todo punto x ∈ U , Dg(x) es inyectiva.
Probar entonces que g es una aplicación localmente inyectiva.
4B (T. aplicación suprayectiva) Sea g : U ⊂ Rn → Rp una aplicación de cla-
se C 1 sobre el abierto U y supongamos que para todo punto x ∈ U , Dg(x) es
suprayectiva. Probar entonces que g es una aplicación abierta.
4G Funciones Inversas y Funciones Implícitas 85
4C Sea g la transformación de coordenadas dada por las ecuaciones
u = x2 − y; v = xy
y consideremos el abierto U = {(x, y) : det Dg(x, y) 6= 0}.
(a) Estudiar si g es un difeomorfismo local o global sobre U .
(b) ¿Es g localmente inyectiva sobre R2 ?
(c) Probar que la transformación anterior define un cambio de coordenadas (di-
feomorfismo global) sobre el abierto V = {(x, y) : x2 − y < 0} y utilizase en
la ecuación funcional
∂ ∂f
f (x, y) + x (x, y) = xy.
∂y ∂x
4D Estudiar si la aplicación
g(x, y, z) = (x2 − y − z, 2x + y + z, x + y − z)
es un difeomorfismo del abierto V = {(x, y, z) : x > −1} sobre g(V ).
4E Sea g : (a, b) ⊂ R → R una aplicación derivable en (a, b) con g 0 (x) 6= 0 para
todo x ∈ (a, b). Probar que g admite función inversa diferenciable en cada punto
del abierto g(a, b).
4F Si f es una función de 2 variables y clase C 2 , transformar la expresión
∂2f ∂2f ∂f ∂f
x2 2
+ y2 2 + x +y
∂x ∂y ∂x ∂y
mediante el cambio x = eu ; y = ev .
4G 1. Sea f (x, y) = (x + sen y, y − sen x). Demostrar que f es una biyección de R2
sobre sí mismo, pero no es un difeomorfismo.
2. Demostrar que que la aplicación f (x, y) = (x + 12 sen y, y − sen x) sí que es
un difeomorfismo de R2 sobre sí mismo.
86 Funciones Inversas y Funciones Implícitas 4G
4H Sea g(x, y) = (x2 − y 2 , 2xy). Probar que g es una aplicación epiyectiva de R2
sobre R2 y que su restricción a R2 \ {(0, 0)} es un difeomorfismo local. Obtener las
antimágenes del punto (8, 6), es decir g −1 (8, 6) y calcular la diferencial(es) de las
inversas locales de g en (8, 6).
4I 1. Probar que la transformación g : R2 → R2 definida por las ecua-
ciones q
u = x x2 + y 2 ; v = y − x
es una biyección.
2. Demostrar que g es un difeomorfismo del abierto R2 \ {(0, 0)} sobre sí
mismo y calcular Dg −1 (1, −1).
3. Demostrar que g −1 no es diferenciable en (0, 0).
4J (a) Transformar la ecuación diferencial y 0 = f (x, y) mediante el cambio
de variables x = x(u, v); y = y(u, v).
(b) Utilizar coordenadas polares para plantear y resolver el siguiente pro-
blema: Obtener el perfil que debe tener unas tijeras para que corten
en ángulo recto.
4K Estudiar si el sistema
x2 − y 2 + 2t = 2
z 2 − t2 − xy = −1
permite despejar dos de las variables √ como función
√ de las otras dos en algún
entorno del punto (x0 , y0 , z0 , t0 ) = ( 6, 0, 3, −2) y en algún entorno del
punto (0, 0, 0, 1).
4L Sean x, y, z, t cuatro variables ligadas entre sí por las ecuaciones
x3 + y 3 + z 3 + t 3 = 0
x2 + y 2 + z 2 + t 2 = 1
Comprobar que la expresión ∂x/∂y puede tener más de p un significado,
p y cal- p
p
cular todos sus posibles valores para (x0 , y0 , z0 , t0 ) = (− 3/8, − 1/8, 3/8, 1/8).
¿Qué ocurre para (x0 , y0 , z0 , t0 ) = (1/2, −1/2, 1/2, −1/2)?
4M Considerar la función f (x, y) = x2 + y 2 + x sen(xy) y sea M = {(x, y) ∈
R2 : f (x, y) = 1}
4N Funciones Inversas y Funciones Implícitas 87
7. Probar que f satisfacen las hipótesis del teorema de las funciones im-
plícitas en el punto (1, 0) y que, por tanto, M es, en algún entorno de
este punto, la gráfica de una función de x, h, de clase C ∞ . Expresar
formalmente lo que esto significa.
8. Calcular h0 (1) y h00 (1).
4N Sea g una función de R en R y clase C 1 y consideremos las funciones
f1 (x, y, z) = z + g(x2 − y + z) − 1; f2 (x, y, z) = g(x) + yg(z) − 1.
1. Probar que f1 y f2 son funciones de clase C 1 en R3 , es decir que las
funciones ∂f i ∂fi ∂fi
∂x , ∂y , ∂z , i = 1, 2 son continuas.
2. Supongamos que g(0) = 1 y g 0 (0) = 2 y sea M el conjunto de los puntos
de R3 que son solución del sistema f1 (x, y, z) = 0; f2 (x, y, z) = 0.
i) Probar que este sistema permite despejar en algún entorno del punto
(0, 0, 0) a x, y como funciones de z (x = h1 (z) ≡ x(z); y = h2 (z) ≡
y(z)).
ii) Expresar de forma precisa el significado del apartado i).
iii) Obtener h01 (0) ≡ x0 (0) y h02 (0) ≡ y 0 (0) a partir de la fórmula general
Dh(a) = −D2 f (a, b)−1 ◦ D1 f (a, b).
iv) Obtener h01 (0) ≡ x0 (0) y h02 (0) ≡ y 0 (0) aplicando la regla de la
cadena en las identidades f1 (x(z), y(z), z) = 0; f2 (x(z), y(z), z) = 0
(observar que x(0) = 0; y(0) = 0).