0% encontró este documento útil (0 votos)
39 vistas4 páginas

Declaración Conjunta EnProUN.

El documento presenta las conclusiones del encuentro nacional de profesores de la Universidad Nacional de Colombia, donde discutieron sobre la crisis actual y acordaron caminos para las salidas y transformación, reconociendo la diversidad de la comunidad universitaria. Entre los temas abordados se encuentra la crisis estructural de la universidad, la necesidad de defender la autonomía universitaria y el régimen especial de la universidad, y proponen reformas a la Ley 30 y a la política educativa del país.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
39 vistas4 páginas

Declaración Conjunta EnProUN.

El documento presenta las conclusiones del encuentro nacional de profesores de la Universidad Nacional de Colombia, donde discutieron sobre la crisis actual y acordaron caminos para las salidas y transformación, reconociendo la diversidad de la comunidad universitaria. Entre los temas abordados se encuentra la crisis estructural de la universidad, la necesidad de defender la autonomía universitaria y el régimen especial de la universidad, y proponen reformas a la Ley 30 y a la política educativa del país.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Declaración conjunta del encuentro nacional de profesoras y profesores de

la Universidad Nacional de Colombia

El encuentro nacional de profesoras y profesores de la Universidad Nacional de


Colombia es un acontecimiento de gran relevancia para la vida académica, social
y política nuestra alma mater.

Durante dos días nos reunimos en modalidad híbrida alrededor de 500 profesores
y profesoras de las distintas sedes, facultades e institutos para reflexionar sobre
las diversas dimensiones de la crisis que se ha agudizado en los últimos 2.5
meses, y acordar caminos para las salidas y los horizontes de transformación.

Este ejercicio arrojó importantes contribuciones que expresan la diversidad


territorial, de género, étnica y disciplinar que configura el estamento profesoral.
Tenemos la firme convicción que la creatividad que nos acompañó y el amor que
nos movilizó dan cuenta de la potencia de lo aquí logrado.

Frente a los asuntos discutidos consideramos que:

1. Crisis de la Universidad: Estos meses han develado el carácter estructural


de la crisis. Y si bien, esta se enmarca en los problemas derivados del orden
neoliberal, cobra unas expresiones concretas tanto en el sistema de
educación en general, como en la Universidad Nacional en particular. Entre
las diferentes expresiones de la crisis encontramos la mercantilización de
la vida académica, la precarización laboral, el deterioro del sistema de
bienestar, el desconocimiento de la vida democrática, la jerarquización
disciplinar en detrimento de algunas de éstas, la desvalorización de la
práctica docente, los órdenes patriarcales que animan las violencias y las
desigualdades basadas en género, la pérdida de liderazgo de la
Universidad en la perspectiva de contribuir a resolver las problemáticas que
afectan al país, su falta de protagonismo en el sistema de educación
superior, el carácter cada vez más dominante de prácticas individualistas y
antiéticas que permean el ethos de la universidad, entre otros asuntos.
Pese a la magnitud del problema, esta crisis ha posibilitado elaborar
análisis rigurosos sobre la situación vivida y ha estimulado un proceso de
organización y reflexión colectiva.

2. Movilización multi-estamentaria: La movilización expresa, por una parte,


nuestra indignación frente al proceso surtido con la designación del Rector
y, por la otra, nuestra disposición para caminar articuladamente en la
defensa y recuperación de la Universidad Nacional de Colombia. Durante
estos 2.5 meses se han realizado textos, piezas artísticas, foros y debates
en los cuales no solo se ha caracterizado la crisis, también, se han
delineado algunos caminos para su solución. De ahí que cualquier
escenario que procure una salida debe darse de la mano de la comunidad
universitaria en movimiento y atendiendo al conjunto de las garantías
demandadas. Sea esta la oportunidad de manifestar nuestro
reconocimiento a la asamblea permanente de los y las trabajadoras de la
UN y a las diversas expresiones de la movilización estudiantil.

3. Autonomía y gobierno universitario: La autonomía universitaria es un


derecho que ha sido negado. Es el ejercicio equilibrado entre la democracia
participativa, el gobierno autónomo, el financiamiento estatal y la
determinación responsable por parte de la comunidad universitaria de las
políticas integrales que armonicen las tres misiones fundamentales:
extensión, investigación y docencia. De lo anterior, deriva la urgencia de
establecer los puentes efectivos entre el ejercicio de la democracia y la
construcción autónoma de un gobierno universitario que posibilite que la
Universidad cumpla a cabalidad sus funciones misionales como institución
que vela y construye el conocimiento, como un bien común, y que se
distancia de las concepciones de la Universidad empresarial.. Es pues, una
tarea pendiente la consolidación y defensa de la Autonomía Universitaria,
su armonización con un gobierno autónomo y la indelegable defensa de la
democracia como bien supremo de la construcción del conocimiento.

4. Ley 30 y política educativa: Es fundamental defender el régimen especial


de la Universidad Nacional de Colombia, que hoy está en riesgo. Las
políticas desplegadas por las últimas administraciones han alejado a la
universidad de los fines misionales que justifican ese régimen y defenderlo
exige una reforma de nuestros estatutos, en especial en los asuntos
referidos al gobierno universitario y a la articulación académica de las tres
funciones misionales de la Universidad. También se resalta la necesidad de
reformar prioritariamente los artículos 86 y 87 de la Ley 30, para así
asegurar la financiación estatal y superar las restricciones presupuestales
que impiden la garantía del derecho fundamental a la educación superior.
Por otra parte, es necesario subrayar la existencia de distintos aspectos
problemáticos del proyecto de ley estatutaria que se tramita en el Congreso
de la República, pues esta ley definirá el marco general en el que se
discutirá la ley general de educación superior. Tales aspectos
problemáticos son: la incorporación del Marco Nacional de Cualificaciones
como aspecto estructurante del sistema educativo del país, las
inconsistencias que se observan con respecto al principio de gratuidad en
la educación superior, los riesgos que se derivan para la autonomía
universitaria del concepto de pertinencia que se establece en el proyecto
de ley, la indefinición del principio de “libertad educativa”, el sometimiento
de la garantía del derecho a la educación al principio de sostenibilidad
fiscal, la división problemática que se plantea entre ciencias sociales y
humanas y artes, por un lado, y ciencia y tecnología, por otro; la falta de
claridad en la incorporación transversal del enfoque de género y del
enfoque diferencial en cuanto al reconocimiento de los distintos procesos
cognitivos de las y los estudiantes. Se insiste en que el proceso de
deliberación sobre una nueva ley general de educación debe iniciarse
indicando qué se entiende por “educación”, además de plantearse
soluciones estructurales a asuntos de bienestar de las comunidades
universitarias, precarización de la labor docente y mecanismos no
meritocráticos de acceso a la educación superior. Urge que la ley general
de educación superior habilite la posibilidad de convocar a procesos
constituyentes en las universidades públicas en el marco del respeto por la
autonomía universitaria.

5. Investigación y extensión y su relación con la sociedad: Estas funciones


misionales de la UN deben dejar de ser los instrumentos para su
autofinanciación. Se debe rechazar su orientación mercantilizadora y
privatizadora y propender por la recuperación de los principios de
integralidad, territorialización y la construcción de un conocimiento que
responda a los problemas del país. En este sentido, la ética y la
transparencia no pueden ser solo valores nominales, deben configurarse
como ejes que orienten el cumplimiento de los principios rectores en
nuestra universidad. Es una tarea urgente la reformulación de la normativa
actual, esta tarea debe ser parte central de una agenda de trabajo de corto
plazo que alimente una hoja de ruta que pueda transformar las relaciones
de la universidad con la sociedad y el país. Es importante no hacer divisible
la investigación, la docencia y la extensión porque se retroalimentan
continuamente.

6. Inequidad y precarización laboral: Se reconoce que la precarización laboral


está en relación al modelo de Universidad privatizador vigente que, desde
la explotación laboral de los docentes ocasionales, becarios, catedráticos
e incluso en los de planta, encuentra una fuente de financiamiento de la
educación superior basado en las múltiples violaciones de los derechos de
los y las trabajadoras creando un “sistema de castas académicas.” Existen
4 condiciones que exacerban estas condiciones: temporalidad laboral, falta
de avance profesional, ausencia de participación democrática y de
bienestar universitario, las cuales configuran barreras de acceso a la
consecución de derechos dada la “institucionalización de una cultura de
abuso.” Desde la mesa se propone continuar en la mesa de negociación
con el gobierno por la formalización laboral, el aumento de la planta
docente, la Reforma a la Ley 30, el reconocimiento de los otros saberes y
su articulación a la planta docente en igualdad de condiciones; la no
revictimización en los concursos docentes; la restitución del tejido social de
la Universidad sobre la base de generar una comunidad con condiciones
de trabajo dignas para todos y todas; el fortalecimiento de lo organizativo;
el reconocimiento a quienes desde el movimiento sindical han estado al
frente de esta lucha. Finalmente, la necesidad de reparación y no repetición
de este estado de cosas que viven los y las docentes ocasionales.

7. El Consejo Superior Universitario en la solución de esta crisis: La


reconfiguración del CSU abre condiciones para encontrar salidas
democráticas a la crisis que vivimos. Atendiendo a la autonomía
universitaria le demandamos que allane el camino para la designación de
un rector encargado de modo temporal o en propiedad, con el debido
respeto de los estatutos generales y reconociendo el proceso de consulta
surtido el pasado 12 de marzo a la comunidad académica.

8. Las acciones ilegales e ilegítimas del profesor Ismael Peña y un mal


denominado equipo directivo: Desconocemos el autonombramiento del
profesor Ismael Peña y de su equipo colaborativo. En este sentido
rechazamos los llamados a culminar las asignaturas de pre y posgrado, a
través del uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación. Este
tipo de exigencias son improcedentes en tanto no permite garantizar los
parámetros mínimos de calidad que caracterizan la formación que
impartimos en nuestras aulas y laboratorios, y porque reitera la negación a
cualquier diálogo sobre la democracia universitaria y el modelo de
educación superior de parte de quienes se autodenominan directivos y
directivas de nuestra institución. En el mismo sentido, desconocemos la
modificación sugerida del calendario académico.

9. Constituyente universitaria: la constituyente se entiende como un proceso


de participación directa autónoma que fortalece la constitución de la
comunidad universitaria como sujeto colectivo con capacidad de decisión
respecto a asuntos fundamentales de la democracia universitaria.
Reconocemos que este proceso ya ha iniciado en algunas sedes y en otras
forma parte del trabajo a profundizar a partir de este encuentro. El
momento en el cual nos encontramos implica de manera inmediata la
articulación de la universidad con el debate sobre Ley Estatutaria y reforma
a la Ley 30, así como exigencias internas a los cuerpos colegiados, en
particular CSU, a quien le exigimos que el proceso participativo de carácter
nacional tenga las condiciones necesarias en perspectiva de favorecer, con
este respaldo legal, el desarrollo de la constituyente.

10. Finalmente, queremos resaltar la necesidad de darle continuidad a estos


encuentros nacionales los cuales deben realizarse con un apoyo
institucional efectivo para así garantizar la participación de tod@s los y las
profesoras que deseen participar de estos espacios de diálogo y
construcción de propuestas frente a la universidad que queremos.

Los elementos señalados denotan la complejidad del proceso surtido y los


desafíos que enfrentamos. La Universidad Nacional de Colombia es patrimonio de
la nación y reclama que la abracemos y procuremos salidas democráticas y
autónomas a la crisis.

Mayo 30 de 2024

También podría gustarte