Do minique Risso lo zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDC
EL A RT E R U PES T R E D E Q UIN TA N A RO O '
1. El ambiente natural
La península de Yucatán puede ser descrita generalmente como una plataforma ancha,
relativamente plana y de piedra caliza, bordeada al norte y oeste por el G olfo de
M éxico y al este por el mar del Caribe. El medio ambiente es muy variado en esta
región, pero en términos generales se puede constatar una disminución en las
precipitaciones, altura del bosque y relieve topográfico yendo de sur a norte. Esta
tendencia es evidente en Quintana Roo, un estado que se extiende de la frontera norte
de las tierras bajas sureñas hasta la punta de la península. Sin embargo, el sector del
extremo norte del estado recibe más lluvia que las regiones al oeste e inmediatamente
al sur (ver Isphording 1975: 224). Las tropicales tierras bajas norteñas de la región
maya, de las cuales Q uintana Roo forma parte, pueden ser descritas como
ecológicamente diversas. A parte de bosque semi-deciduo tropical, el paisaje contiene
áreas de bosque pantanoso, sabana y humedales de agua dulce, así como mangles
costeras y pantanos salados.
Para nuestro breve ensayo tiene más relevancia la geomorfología de Quintana
Roo, pues el karst con sus depresiones es el lugar de las cuevas y cenotes en los que se
encuentra el arte rupestre. Una discusión más detallada de la geología de la región se
encuentra en Isphording (1975), Southworth (1985) o W eidie (1985). El cenote es tal
vez el rasgo natural más enigmático y fácilmente reconocible de las tierras bajas norteñas
y muchas veces ofrece el único acceso al agua subterránea. Aunque existen lagunas,
sabanas, y aguadas en Quintana Roo, el agua de superficie es relativamente escasa.
Cenotes y cuevas con agua, en innumerables formas, fueron integrados en la vida
cotidiana y religiosa de los antiguos mayas de Quintana Roo.
Con excepción de las cuevas completamente o parcialmente sumergidas de la
costa, en Quintana Roo son raros los grandes sistemas de cuevas (o cuevas en forma
de laberinto). El tipo más corriente, especialmente en las regiones del interior del
estado, es la cueva donde el techo se ha derrumbado. Su desarrollo se debe grandemente
a las capas horizontales de la región, en combinación con la filtración completa y
rápida del agua de lluvia por la superficie dura de las rocas superiores, la que va
entrando a los estratos inferiores más blandos (Isphording 1975: 244, 246; Reddell
1977: 217). El prototipo del cenote " abierto" (por ejemplo, el Cenote Sagrado de
Chichén Itzá) aparece cuando el techo de una cueva en forma de cono y lleno de agua
1 Traducción del inglés de Matthias Strecker y Orel A ranibar-Strecker
80 D o m iniq ue Risso lo
no puede soportar más su propio peso y finalmente se derrumba cayendo al pozo. Por
lo general, las cuevas de Q uintana Roo - que normalmente son pequeñas con una sola
sala - raramente se aproximan en tamaño o esplendor a las cavernas más renombradas
de Yucatán y Belice.
N o obstante, los mayas de Q uintana Roo usaban intensamente las cuevas, cenotes
y aleros rocosos en sus muchas formas. La manera com o ciertos aspectos de la
morfología de una cueva contribuyeron a su selección y apropiación por los residen-
tes antiguos, se refleja en cierto modo en el arte rupestre de la región. Estos espacios
subterráneos funcionaban como contextos sagrados naturales, en los que los antiguos
mayas pintaban y grababan elementos simbólicos de su mundo.
2. Resumen de investigaciones arqueológicas anteriores y actuales
2. zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDCBA
1 Prospección y estudio de sitios de superficie
Por una cantidad de razones históricas, Q uintana Roo se quedó por mucho tiempo en
la periferia de los estudios de la cultura maya y no recibió la misma atención de los
arqueólogos como el país vecino de Yucatán. D espués de recibir su rango de estado
en 1974 y ahora en el rápido proceso de desarrollar la infraestructura turística, el
ritmo de la investigación arqueológica ha incrementado significativamente. V ale la
pena m enci o nar por lo m eno s al gunos estudios aunq ue no tienen que ver
específicamente con la investigación del arte rupestre en el estado. H olmes (1895),
Lothrop (1924), Thompson et al. (1932), y Escalona Ramos ( 1 9 4 6 ) informan sobre
prospecciones topográficas y proyectos arqueológicos tempranos en el norte de Q uin-
tana Roo. N otables estudios posteriores de sitios del interior del país y de la costa
incluyen los de Sanders (1955; 1960) y de A ndrews y A ndrews (1975). Estos y otros
importantes estudios en sitios del norte como Cobá, Xcaret y Tulum han sido resumidos
y evaluados por M iller (1982), Folan (1983), A ndrews (1985), Robles C. y A ndrews
(1986), y Lombardo de Ruiz (1987).
Investigaciones más recientes en el norte de Q uintana Roo incluyen las
prospecciones y estudios por Con Uribe en el sitio Xcaret (1989), Silva Rhoads en
Playa del Carmen (1991), M artos López en el área de Calica (1994a, ver también
2 0 0 0 ) y Fedick y Taube en la región de Yalahau (1995; ver también M athews 1998;
Fedick et al. 2000). En el año 2002, la revista " A rqueología M exicana" publicó un
número dedicado a la arqueología del norte de Q uintana Roo (vol. IX, N o. 54), en el
que se discute la investigación anterior y actual (por ejemplo Con [2002]; V elázquez
M orlet [2002]). A ctualmente se realizan prospecciones extensas en la región de Yalahau
por Jeffrey B. G lover y Fabio Esteban A mador, en el área de Puerto M orelos por
Jennifer P. M athews, además el Instituto N acional de A ntropología e Historia (IN A H )
conduce trabajos de rescate por todo el estado (por ejemplo O choa R. y Santiago L. omc
2001).
El A rte Rup estre de Quintana Ro o 81
El centro y el sur del estado han recibido algo menos de atención de los arqueólogos.
Estudios notables incluyen W itschey (1993) en el sitio M uyil de la costa central y
G allareta N egrón et al. (1991) en la península de Xkalak de la zona costera del sur.
A ctualmente Shaw (2001) dirige investigaciones del sitio del interior Yo'okop. Estudios
tempranos del extremo sur de Q uintana Roo incluyen G ann (1935) y Escalona Ramos
(1946). Harrison ( 1 9 8 1 ) publicó un trabajo posterior sobre patrones de antiguos
asentamientos, mientras A ndrews (1987) y Segovia Pinto (1987) informaron sobre el
sitio Kohunlich. Las investigaciones de la región han sido resumidas por N alda y
López Camacho (1995). zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFE
2.2 Estudios de cuevas
Como es común en la región maya, el arte rupestre se halla sobre paredes y rocas de
cuevas y aleros. En realidad, ningún sitio al aire libre ha sido reportado. Por eso, una
breve reseña de los estudios de cuevas en el estado de Q uintana Roo es de importancia
para este capítulo. En contraste con Yucatán y Campeche al oeste y Belice al sur, se
han registrado pocos sitios de arte rupestre. Probablemente se deba al hecho de que
solamente fueron reportadas pocas cuevas en el estado. Se debe notar que no todas las
cuevas mencionadas en esta sección contienen arte rupestre, sin embargo son
significantes porque los datos de esos lugares pueden ser integrados en estudios más
amplios respecto al significado de las cuevas y la naturaleza de su uso. M encionaré
aquí algunas cuevas notables; un tratamiento más exhaustivo de la arqueología de
cuevas en Q uintana Roo está incluido en mi tesis de doctorado (Rissolo 2001c). La
tercera sección trata específicamente los 16 sitios de arte rupestre reportados en Q uin-
tana Roo (ver mapa, Fig. 26) com o también las publicaciones en las que estos sitios
han sido descritos.
D esafortunadamente, una cantidad de cuevas ha sido tratada solamente en forma
superficial en las publicaciones sobre arqueología de Q uintana Roo. Lothrop ( 1 9 2 4 )
fue el primero en describir un sitio de una cueva detalladamente. A bajo se discute el
cenote que él visitó en Tancah y su arte rupestre. En su libro sobre la arqueología de la
costa de Q uintana Roo, A ndrews y A ndrews (1975) describen cuatro cuevas nombradas
según los grupos arquitectónicas de Xcaret en los que fueron halladas. Todas estas
cuatro cuevas se encuentran a cierta distancia de la costa, contienen pozos de agua
fresca así como también santuarios o templos en miniatura. El interés en el área de
Xcaret continuó con el trabajo de Terrones G onzález y Leira G uillermo (1983), quienes
mencionan brevemente las cuevas.
Prospecciones de predios privados de La Rosita y Punta V enado cerca de Xcaret
culminaron en la investigación de siete cuevas por el arqueólogo del IN A H Luis A lberto
M arios López (1994a, 1994b, 1995, 1997, 2002). También se reportaron tres cuevas/
cenotes sin nombre en La Rosita (M arios López 2000: 54- 55). La investigación de
M arios López ha hecho una contribución significante a nuestro conocimiento del uso
82 Do minique Risso lo
de cuevas en Quintana Roo, como también del arte rupestre en la región.
Otras referencias notables incluyen los informes sobre Aktun N a Kan por Leira
Guillermo y Terrones González (1986) y sobre la cueva de Xelha por Navarrete (1974).
Breves descripciones o menciones de cuevas y cenotes en la isla de Cozumel están en
Sierra Sosa (1994: 80), Priedel y Sabloff( 1984: 71, 173, 176), y A ndrews y A ndrews
(1975: 60).
Entre 1995 y 2000, yo dirigí una cantidad de investigaciones de cuevas en la
región de Yalahau en el norte de Quintana Roo que culminaron en mi tesis doctoral
(Rissolo 2001 c). Fue el primer estudio de cuevas regionales, comparativo y orientado
a solucionar ciertos problemas, que se realizó a largo plazo en Quintana Roo. El
Proyecto A rqueológico de Cuevas de Yalahau documentó e investigó veinte cuevas
de interés arqueológico. El objetivo del estudio fue evaluar la naturaleza y extensión
de su uso en el norte de Quintana Roo y entender mejor la relación entre cuevas y
sitios de superficie en la región. Las manifestaciones de las antiguas actividades de
los mayas incluyen numerosos petroglifos (de cuatro cuevas), entre otros artefactos y
evidencias. La modificación arquitectónica y la organización espacial de ciertas cuevas
indican que se puso énfasis en pozos de agua dentro de las cuevas. La relación entre
arte rupestre y específicos rasgos culturales y naturales es parte de este patrón y evi-
dente en dos cuevas de la región de Yalahau (A ctun Toh y Pak Ch'en) como también
en otras cuevas en Quintana Roo. A bajo se discutirá en detalle el arte rupestre de
Yalahau, especialmente el corpus extenso de los petroglifos de Pak Ch'en.
3, La Distribució n y el Co ntexto del A rte Rup estre en Q uintana Ro o zyxwvutsrqponmlkj
3.1 Aktunkoot
Esta cueva grande y bastante compleja, localizada en el predio de La Rosita cerca de
Xcaret, ha sido investigada por M artos López (1994a) quien entregó un informe
substancial al IN AH (1994b). La cueva fue modificada intensamente por los mayas y
contiene varios elementos arquitectónicos, por ejemplo gradas compuestas de bloques
de piedra trabajados, que conducen de la entrada hacia abajo, a un pozo en el interior
de la cueva. Cerca del borde del agua se encuentran dos grupos de petroglifos. Uno
consiste en una serie de caras representadas de frente, mientras el otro, que fue grabado
en una columna calcárea (" dripstone column" ), es más abstracto. En el anexo del
infonne están incluidos dibujos de caras (presentados aquí como Fig. 27a). Ilustraciones
más completas de las seis caras se hallan en el libro posterior de M artos López tratando
la arqueología de la región de Calica, Quintana Roo (2002: figs. 105 y 106). La
columna calcárea cerca del borde del agua contiene una imagen en la que M artos
López reconoce posibles elementos acuáticos (ver Fig. 27b). El interpreta la escena
como un pez (" catfish" ) estilizado en una corriente de agua y reproduce la imagen en
su libro (2002: fig. 109).
El A rte Rup estre de Quintana Ro o 83
M aterial de cerámica recogido en las cuevas investigadas por M artos López en el
área de Calico, así como en asentamientos asociados, indica un componente significante
desde el Preclásico Tardío hasta el Clásico Temprano (ibid.). También se encontró
cerámica del Postclásico Tardío en abundancia, relacionada a la gran expansión de los
asentamientos en la costa y a la construcción de templos durante ese período. zyxwvutsrqponm
3.2 Cueva del Danzante
Esta cueva también fue reportada por M artos López (2002), se encuentra en el predio
La A delita cerca de La Rosita. Este autor (2002: fig. 108) publica la imagen grabada
de una figura humana completa con brazos levantados. V arias caras simples grabadas
rodean la figura.
3.3 Cueva de las Caritas
C om o A ktunkoot, la Cueva de las Caritas tiene unas gradas que conducen a un pozo
de agua en el interior. Esta cueva, que también fue investigada por M artos López
(1994a; 2002), se halla en el predio del Rancho Ina (también conocido com o Punta
V enado). M artos López (2002: fig. 107) documentó 15 caras grabadas que son muy
simples, parecidas a las caras comunes (aunque idiosincráticas) encontradas en cuevas
a lo largo de la región maya (por ejemplo, en la cueva Xcosmil [Strecker 1985]).
3.4 Cueva Xcaret Grupo Y
En el sitio costero de Xcaret, A ndrews y A ndrews (1975: 49- 50, 70) reportaron un
solo petroglifo en una roca en la cueva del grupo Y. N o sacaron fotos ni dibujaron la
imagen que describen com o una figura de un hombre desnudo. Según los autores, se
esbozaron toscamente la cara, pecho y los brazos mientras un falo engrandecido y
testículos fueron representados en detalle (ibid.: 50). También identifican un posible
penacho o segunda figura encima de la imagen principal. La cueva, que puede ser
descrita com o un cenote, también contiene un pequeño santuario trabajado en piedra
(ibid.: 49- 50, fig. 78). Los santuarios y templos en miniatura documentados por
A ndrews y A ndrews en las cuevas de Xcaret fueron construidos en el estilo del
Postclásico Tardío, característico de arquitectura contemporánea de superficie (por
ejemplo, estructura de cueva R-1 [ibid.: 45- 46, figs. 66- 67]). Estas cuevas también
han sido discutidas brevemente por Bonor V illarejo (1989: 158- 159).
84 Do m inique Risso lo
3.5 Ich Tim zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDCBA
Según una comunicación personal de James G. Colee (2002) existe arte rupestre en
esta cueva, tipo cenote, que se encuentra al sudoeste de X e- H a. J. Coke identificó por
lo menos cinco imágenes (probablemente caras) grabadas en espeleotemas cerca de la
entrada de la cueva. Uno de los motivos fue fotografiado por Pierre Turgeon (esta
foto aparentemente no ha sido publicada). Se debería realizar una investigación
arqueológica de esta cueva en el futuro.
3.6 Cenote Tancah
El cenote de Tancah, justamente al norte de Tulum, es tal vez la cueva y el sitio de arte
rupestre mejor conocido Q uintana Roo. Por primera vez reportada por Lothrop en
1924, se conoce la cueva por los elementos parecidos a glifos que han sido grabados
en la parte elevada de gradas cavadas (" risers o f a carved stairway" ) (Fig. 28). Estas
gradas descienden hasta una repisa natural y se encuentran frente al agua dentro de
esta cueva tipo cenote. Lothrop publicó dos fotos no muy nítidas de las imágenes
(1924: fig. 131, A y B). También describe un " tosco ídolo de piedra" colocado encima
de una repisa nivelada, parcialmente construida, así com o un pequeño altar en forma
de pirámide, revestido con yeso (1924: 132). Dibujos del arte rupestre fueron publicados
en primer lugar por Robina (1956), quien más tarde visitó el cenote; él sugiere (1956:
120) que los petroglifos pertenecen al período colonial. Sin embargo la evaluación de
la cerámica por M iller (1982: 87) indica que el uso ritual de la cueva corresponde al
período de ocupación de Tulum.
En su estudio sobre Tancah y Tulum, M iller discute brevemente el cenote y su arte
(1975: 11; 1977: 112- 114). En su posterior libro M iller (1982: 87- 89) presenta su
interpretación de las imágenes del Cenote Tancah y su posición en el sitio, interpretación
que yo considero sumamente especulativa. D escribe la existencia simultánea del glifo
celestial y calendárico Lamat y de 1 A hau. Sugiere que significan la subida de V enus
de la oscuridad la que es representada simbólicamente por el agua oscura del cenote.
A demás sugiere que esta cueva particular fue seleccionada por su orientación este-
oeste, aparte de otras características naturales.
Houston (1998: 360) sugiere que gradas cavadas, como las de la cueva de Tancah,
podrían ser relacionadas a modelos de gradas o terrazas, sobre las cuales se controló u
observó un flujo simbólico de agua. Parece que tal canalización ritual de agua era
común a lo largo de M esoamérica y ejemplos de tales maquetas se encuentran en
Loltún (Thompson 1897: tablas IV y V ). Son de particular interés en el Cenote Tancah
las pequeñas caras grabadas y los elementos, parecidos a una escalera debajo de ellas.
Uc G onzález y Canche M azanero (1989: fig.4) documentaron una imagen casi idéntica
a las de Tancah. Imágenes parecidas a una escalera (sin las caras asociadas) existen en
las cuevas de Ehbis, Xcosmil y Cahum (Strecker 1985) en Yucatán y en cuevas
El A rte Rup estre de Quintana Ro o 85
reportadas por M artos López (.1994a; 2 0 0 2 ) en Q uintana Roo. Basándose en su
localización dentro de Ehbis y A ktún Ch'en Chin, Bonor V illarejo y Sánchez y Pinto
( 1 9 9 1 : 4 8 - 4 9 ) sugieren que estas representaciones de " escal eras" servían co m o
indicadores de direcciones para los visitantes de las cuevas. Las pequeñas " escaleras"
y las caras asociadas parecen ser más enigmáticas y posiblemente podrían ser
relacionadas al goteo simbólico del agua. zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPO
3.7 YodzonotX- Yatil
Un raro ejemplo de arte rupestre pintado fue documentado por Christian Rätsch (1979)
en un cenote cerca de las comunidades de X- Yatil y Polyuc (localizadas al este de
Felipe Carillo Puerto). El único motivo pintado consiste en una cara simple de frente
con una cabeza plana y ojos grandes (Rätsch 1979: fig. 2). M ide 80 cm de altura y fue
ejecutado en negro. También Bonor ( 1989: 164, fig. 52) y A . Stone ( 1995: 86)
mencionan esta imagen. A unque el cenote se encuentra cerca de una cantidad de sitios
en el área de Chunhuhub y la laguna Chichankanab, se ha llevado a cabo muy poca
investigación arqueológica en esta región.
3.8 X- Kahil
Esta cueva, que contiene petroglifos y pinturas rupestres, se encuentra fuera del pueblo
X- K ab il, cerca de la ciudad Tihosuco. Fue investigada por el antropólogo M iguel
A stor A guilera quien me informó en el año 2001 sobre sus hallazgos. Son de particular
interés improntas positivas de manos y líneas pintadas en forma de S (Fig. 29).
Improntas positivas y negativas de manos han sido encontradas en cuevas a lo largo
del área maya y en los llanos del norte han sido documentadas y discutidas por Strecker
(1982a). En un muro de la cueva X- K ab il existe un mínimo de 11 improntas positivas
en color rojo-negro.
Por lo menos cuatro volutas en forma de S (completas o casi completas) son
visibles en el mismo panel. Houston y Stuart (1990) han leído el glifo T 632 en forma
de una línea curva de S como muy al o " nub e." Esta lectura ha sido confirmada
independientemente por A . Stone (ver 1996). Tanto A . Stone (1996: fig 8) como Reilly
(1996: fig. 6b ) describen una escena del Códice D resden en que dos dioses Chac
están sentados debajo de volutas en forma de S de las cuales una, com o una nube,
presenta lluvia. Reilly (1996) comprueba que la voluta en forma de S ha sido asociada
con nubes y lluvia ya en el Formativo medio y se refiere al M onumento 31 de
Chalcatzingo. En la cueva de X- K abil una de las volutas en forma de S está rodeada
de puntos y se encuentra encima de una figura humana. El glifo T 632 frecuentemente
está rodeado de puntos y esta imagen particular trae a la mente la idea de gotas de
lluvia. Ilustraciones de un conjunto similar de gotas de lluvia aparecen en las pinturas
86 Do m inique Risso lo
del alero de Cacahuaziqui en G uerrero que pertenecen al Formativo M edio (V illela F.
1989: figs. 3 y 4).
La figura antropomorfa en la cueva de X- K abil tiene a ambos lados una imagen
parecida a un sol. A demás existe en esa escena una cantidad de pinturas de círculos,
líneas y espirales. A parte de las imágenes pintadas. A guilera tomó fotos de dos sectores
del muro de la cueva donde hay petroglifos. Sin embargo, tal vez se necesiten técnicas
alternativas de documentación para identificar esas imágenes. Q uisiera añadir que
informantes locales contaron a A guilera que en el pasado la cueva fue utilizada para la
recolección dezyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDCBA
znhuy ha' (agua virgen).
La cueva se encuentra aproximadamente a 20 km al norte del sitio grande de
Yo'okop (también conocido como O kop o La A guada). Recientes investigaciones en
el sitio (ver Shaw 2 0 0 1 ) indican una ocupación relativamente continua desde el
Preclásico M edio al Postclásico Tardío en la región. Investigaciones en el futuro podrían
dedicarse a la cuestión de com o los sitios menores y las cuevas del área estaban
relacionadas al gobierno de Yo'okop.
3.9 Cohá
N avarrete et al. (1979: 4 4 ) describen una roca o loza grabada sumamente erosionada
en una pequeña cueva con agua que se encuentra cerca del camino " Sacb e 9 " en Cobá,
un sitio grande del período Clásico. Parece que la misma cueva ha sido reportada por
Reddell (1977: 2 5 1 ) bajo el nombre de " A ctun Ha" . M aría José Con Uribe tomó
fotos de los grabados que se han conservado en mal estado. D esafortunadamente, aún
con luz apropiada no se pueden ver muchos detalles. Esta cueva también ha sido
mencionada por Bonor V illarejo (1989: 128).
3.10 Tres Rey es
El gran cenote abierto en la comunidad de Tres Reyes fue visitado brevemente en
2002 por Samuel S. M eacham, Lance M ilbrand y D ominique Rissolo. A l sur de un
sendero y gradas, que conducen al borde del agua, existe un promontorio natural con
vista hacia el agua que está más abajo. D entro de este espacio observamos por lo
menos tres caras simples toscamente grabadas en una formación calcárea.
3.11 Nuevo Durango (ND2)
Esta cueva tipo cenote se encuentra cerca de la comunidad de N uevo D urango. Samu-
el S. M eacham me pasó una información preliminar después de la visita que efectuó
con Lance M ilbrand y O tto von Bertraub en 2002. A parte de gradas y cerámica, observó
El A rte Rup estre de Quintana Ro o 87
un panel de petroglifos. Se tomaron fotografías digitales; sin embargo, se requieren
fotos adicionales para poder discernir detalles de las imágenes. zyxwvutsrqponmlkjihgfedcb
3.12 Actun Xooch
Este alero seco está cerca de la comunidad San Juan de D ios, fue reportado por
Rissolo ( 2 0 0 1 c: 192- 194) com o parte del Proyecto A rqueológico Yalahau. Una
plataforma baja o altar, a la que estaban asociados fragmentos de un incensario
postclásico, se encuentra debajo de un espacio grande en la base de una dolina (" sink-
hole" ). A l lado de la plataforma hay una elevación formada por una estalagmita con
una sola cara grabada, representada de frente (ver Rissolo 2001 c: fíg. 4.14.1). Parece
que se removieron niveles de calcita que se estaban exfoliando para crear un área dura
redondeada donde se grabaron los ojos y la boca.
3.13 Actun Toh
Esta cueva se encuentra cerca de la comunidad San Juan de D ios. Entre las cuevas que
registramos en la región Yalahau, ésta es la más grande y la que ha sido modificada a
mayor escala (una descripción completa se encuentra en Rissolo 2001c: 50- 98). D ebajo
de la entrada en forma de túnel vertical, que conduce a la extensa sala principal, se
halla una estructura piramidal con terrazas. Unas gradas descienden de la cúspide de
esta estructura a un espacio parcialmente cerrado. Un panel de caras simples, grabadas
en alto relieve, marca la entrada de esta sala inferior. Cuatro de las caras son circulares,
con órbitas profundamente grabadas (Rissolo 2001c: fíg. 4.1.9), mientras otra tiene
un aspecto parecido a una calavera (Rissolo 2001c: fíg. 4.1.10). D e este punto de la
cueva, gradas cortas y un descansillo conducen a un pozo pequeño (actualmente seco).
Un arreglo similar se halla en X ca' ca' ch ' en , justamente al otro lado de la frontera
con Yucatán (observación personal de 1997). Cerca de la primera sala de esa cueva,
por lo menos tres caras fueron grabadas en una f ormación calcárea. Un paseo,
claramente delineado, pasa al lado de estas imágenes y desciende por gradas bien
conservadas a un pozo profundo. El mismo arreglo se presenta también en A ktunkoot,
sitio discutido arriba.
La mayor modifícación arquitectónica en A ctun Toh parece haber ocurrido entre
el Preclásico Tardío y el Clásico Temprano (Rissolo 2001 c). Sin embargo, un detallado
análisis de la cerámica de la cueva sugiere un uso continuo de variada intensidad
desde el Preclásico M edio hasta el Postclásico Tardío. Es imposible datar las caras
simples en A ctun Toh, pero es posible que este arte rupestre y las gradas en la cueva
sean el resultado de actividades contemporáneas.
1060 Do m inique Risso lo
3.14 Sin Nombre (N3) zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHG
Este pequeño alero se encuentra fuera de la comunidad N aranjal. En su interior se
grabó una cruz en la superficie lisa de una elevación rocosa de calcita (ver Rissolo
2 0 0 1 c: fig. 4 . 1 9 . 1 ) . La cruz se caracteriz a por líneas cortas verticales en las
terminaciones de la línea principal horizontal y ha sido grabada encima de una
rectángulo. Esta cruz cristiana fue la única evidencia observada de alguna actividad
cultural, puede haber servido para marcar la pequeña cueva como un sitio de ofrendas
en algún momento entre la Colonia y nuestro tiempo.
3.15 Ac tun Pech
El único elemento grabado en A ctun Pech no es muy notable, pero lo incluimos en
este inventario completo de arte rupestre registrado en Q uintana Roo hasta ahora. La
cueva se encuentra afuera de la comunidad N aranjal, consiste en un largo túnel hori-
zontal en la base de un pozo (ver Rissolo 2001c: 156- 173). El estrecho túnel, que
contiene evidencias de uso intensivo desde el Preclásico Tardío al Clásico Temprano,
llega finalmente a un pozo pequeño. Un disco o posiblemente proto-cara (diámetro:
22 cm), motivo grabado en bajo relieve, marca la entrada a este pasaje.
3.16 Pak Ch'en
Esta cueva relativamente pequeña, localizada cerca del antiguo sitio maya y de la
ciudad moderna de Kantunilkin, contiene claramente el corpus de figuras rupestres
más extenso y más elaborado encontrado hasta ahora en la región de Yalahau, el cual
permite un diagnóstico del arte rupestre. D escripciones completas, ilustraciones, mapas
e interpretaciones preliminares se encuentran en Rissolo (2001c: 125- 153). A demás,
el autor presentó breves discusiones del arte rupestre de Pak Ch'en en varias ocasiones
(Rissolo 1998; 1999; 2001a, 2001b ) y fotos de dos imágenes aparecen en Lorenzen
(1999, figs. 7 y 8) y Rissolo y Heidelberg (1998). A quí se presenta solamente un
breve resumen de los hallazgos. Sin embargo, también varios dibujos inéditos han
sido reproducidos en esta sección.
D espués de la galería con las imágenes grabadas de la cueva, que ha sido dividida
en siete paneles, aparecen gradas que descienden hacia la boca de un pozo poco
profundo. La cueva comparte muchos rasgos morf ológicos y arqueológicos con
D zibichen en Yucatán (ver A . Stone 1995: 74- 86; V elázquez M orlet et al. 1988: 82,
92, 95- 96, 97). La primera imagen encontrada al lado del sendero (Panel A ) es una
figura antropomorfa completa con brazos levantados y un penacho en forma de voluta
(Fig. 30). A demás, una posible cara es visible sobre su corpiño.
Parece que la cara principal del Panel B (Fig. 31) exhibe rasgos de las dos deidades
El A rte Rup estre de Q uintana Ro o 89
Chac y Tlaloc, lo que Taube (1992: 133- 136) describe como un desarrollo general de
la imagen del dios de la lluvia en el Postclásico Tardío. En Santa Rita y M ayflower,
Beiice, se hallaron ejemplos de figuras similares que tienen buches (" m aw s" ) con
colmillos y ojos, pero sin " lentes" (Taube 1992: fíg. 73a; 73f ). A lrededor de la figura
de una posible deidad de lluvia existen por lo menos nueve motivos distintos de vulvas.
Tales ilustraciones del pubis femenino son bastante comunes en M esoamérica,
particularmente en el contexto de cuevas (ver Strecker 1987). El panel de arte rupestre
en D zibichen (ver A . Stone 1995: fig. 4- 68; V elázquez M orlet et al. 1 9 8 8 : 9 2 ) contiene,
entre otras imágenes, dibujos de motivos de vulvas y una ilustración al estilo de los
códices de la deidad yucateca de la lluvia Chac (A . Stone 1995: 77). Esta imagen de
Chac también está asociada con representaciones de " serpientes de rayo" (A . Stone
1995: 80). Parece que expresiones de agua y fertilidad igualmente fuertes fueron creadas
por los artistas en ambas cuevas, Pak Ch'en y D zibichen. También hago notar que un
altar de piedra toscamente construido se encuentra debajo del Panel B en Pak Ch'en.
El Panel C consiste en cuatro caras distintas y por lo menos tres motivos de vulvas,
fuera de otros elementos geométricos y curvilíneos. El Panel G - 1, localizado al otro
lado del sendero en una roca grande, presenta el posible rostro en perfil del D ios C
(Fig. 32a). Taube (1992: 31) sugiere que ese dios podría haber sido invocado para
designar un espacio com o especialmente sagrado. A demás en esa misma roca está
grabada una cara más tosca de frente (Panel G - 2) que tiene ciertas cualidades del D ios
C (Fig. 32b). A mbas imágenes del Panel G son, de alguna manera, parecidas a una
cara documentada por M artos López (1994b ), que se ve en la Fig. 27a (de este artículo),
en el sector izquierdo abajo.
Los Paneles D , E, y F están en la sala pequeña en la que se halla el pozo. El Panel
D (Fig. 33a) contiene una imagen parecida a una figura solar, una cara y una imagen
triangular con " alas" , esta úUima podría representar a un águila colonial de Habsburg,
com o los documentados por A . Stone en D zibichen (1995: 81). Q uisiera llamar la
atención sobre los notables parecidos que existen entre estas representaciones y el arte
rupestre de A ctun Uayazba Kab (Helmke y A we 1998) en Belice. Las volutas grandes
y cuidadosamente ejecutadas hacen que el Panel E sea único en Pak Chen (Fig. 33b).
También están presentes aquí una cara con barbilla marcada, dos posibles motivos de
vulva, barras y puntos (una posible numeración) y otras imágenes grabadas. A l lado
del Panel E existe un nicho grande natural, del cual miembros de los " ejidos" locales
informan que antes contenía una cruz.
El Panel F (Fíg. 33c) se encuentra directamente encima del pozo. Contiene una
figura grande que parece representar una vulva en forma naturalista. También se ven
varias caras toscas y un notable elemento en zigzag. N o se observaron petroglifos en
otros sectores de la cueva, lo que indica que la ruta decorada al pozo (incluyendo al
pozo mismo) era el f oco de actividades rituales.
90 Do minique Risso lo
4. O b serv ac io nes finales: p reserv ació nzyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQP
y las inv estig acio nes del futuro
D esde el período del Postclásico, grandes áreas de Q uintana Roo estuvieron
escasamente pobladas hasta que se establecieron ejidos durante la administración del
Presidente Cárdenas. Esta situación favorece la investigación de muchas cuevas -
algunas de las cuales indudablemente contienen arte rupestre - que han quedado lejos
de poblaciones y presumiblemente no han sido afectadas por vandalismo y saqueo.
La documentación y preservación del arte rupestre en la costa, recientemente
descubierto, es particularmente urgente debido al rápido desarrollo a lo largo de la
" Riviera M aya" . Aunque el Instituto Nacional de A ntropología e Historia (IN A H) ha
tomado medidas para proteger y administrar los sitios que se encuentran en el paso de
proyectos de construcción, las visitas incrementadas por turistas curiosos y viajeros
ciertamente tendrán su impacto sobre estos frágiles medio ambientes subterráneos
que siguen fascinándonos. El turismo a cenotes es un negocio rentable en Quintana
Roo; afortunadamente la mayoría de los buceadores que exploran estos lugares y
guían turistas ha adoptado normas de conservación. En realidad, muchas veces, por
estas actividades los arqueólogos se enteran sobre nuevos sitios de arte rupestre.
Existe un manejo responsable de muchos sitios de arte rupestre en Quintana Roo
de parte de representantes del INA H,zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONML
ejidatarios locales, buceadores y operadores del
turismo ecológico. A pesar de esto, ciertos sitios son muy vulnerables al impacto de
visitantes curiosos o al vandalismo intencional. Parece que los daños ocurridos al arte
rupestre de Pak Ch'en son el resultado las actividades de gente que añade sus propias
imágenes a las antiguas de las paredes de la cueva. A fortunadamente, otros sitios
todavía están lejos de poblaciones y es improbable que sean atacadas por vándalos.
En términos generales, una conciencia sobre el valor de este patrimonio cultural
favorecerá su preservación. Los investigadores deben trabajar con empleados públicos
locales y dirigentes de las comunidades para lograr este objetivo.
Quisiera hacer algunos comentarios respecto a la cronología del uso de las cuevas
y del arte rupestre en Quintana Roo. Debo advertir que las caras simples encontradas
en muchas cuevas permanecen enigmáticas y que no se las puede fechar estilísticamente.
Sin embargo, en aquellas cuevas que contienen gradas y caras, se puede argumentar
que estos dos elementos podrían estar relacionados temporalmente como espacialmente.
Tanto A ctun Toh como A ctun Pech contienen cantidades considerables de cerámica
del Preclásico Tardío/Clásico Temprano, lo que corresponde a la ocupación mayor
del cercano sitio El Naranjal (Rissolo 2001). Sin embargo, estas cuevas también
contienen material del Preclásico M edio y Clásico Tardío, lo que es sumamente raro
en contextos de superficie en los alrededores. Por eso es posible que las caras simples
grabadas en la región de Yalahau podrían haber sido ejecutadas en cualquier momento
de la historia del uso de las cuevas.
El arte rupestre de Pak Ch'en representa una situación completamente diferente.
A lgunos aspectos de las imágenes en esta cueva tienen características diagnósticas del
Postclásico Tardío. Si la cara de Aktunkoot (que se ve en la Fig. 27a, en el sector de la
El A rte Rup estre de Quintana Ro o 91
izquierda abajo) estilísticamente está relacionada con imágenes del D ios C de Pak
Ch'en (com o he sugerido arriba), es posible que el arte rupestre de A ktunkoot podría
datar de ese período. Sin embargo, ambas cuevas contienen abundante material del
Preclásico Tardío/ Clásico Temprano (ver Rissolo 2001; M artos López 2002).
La propuesta de que una de las imágenes de Pak Ch'en podría pertenecer al período
colonial, se basa en la evaluación cronológica del arte rupestre de D zibichen por A .
Stone (1995: 74- 86) y se aplica específicamente al petroglifo de la Fig. 33a que parece
vagamente un águila colonial de Hapsburg (com o las discutidas por A . Stone 1995).
En realidad, es posible que la mayoría de las imágenes de Pak Ch'en pertenezcan a
ese período muy tardío. La única otra imagen tardía de Q uintana Roo es el petroglifo
en forma de cruz cristiana de N 3 (sitio sin nombre).
Una vista rápida al mapa (Fig. 26) muestra un conjunto de sitios reportados en el
norte del estado. Esto podría indicar que los investigadores encontraron cuevas dur-
ante la prospección arqueológica de esa región y no necesariamente una falta de sitios
de arte rupestre en el sur. Probablemente existan muchos más sitios que todavía no
fueron encontrados o que no han sido reportados formalmente por las personas que
los conocen. La escasa cantidad de sitios de arte rupestre en Q uintana Roo podría dar
la impresión errónea de que este estado carece de cuevas arqueológicas que merezcan
ser reportadas. En realidad el uso ritual de cuevas en Q uintana Roo fue muy extendido
y era parte de una tradición ideológicamente compleja de organización y transformación
del paisaje. Si se llevan a cabo más prospecciones intensivas y completas en el futuro,
seguramente verem os más ejemplos de arte rupestre, lo que generará nuevas
interpretaciones e ideas sobre las imágenes.
92 D o m iniq u e Risso lo
13 . 14 yutrponmlhedcaYVNLGC
V / 15
Yucatán
Campeche
1) Aktunkoot 9) Cobá
2) Cueva del Danzante 10) Tres Reyes
3) Cueva de las Caritas 11) Nuevo Durango (ND2)
4) Xcaret Cueva Grupo Y 12) Actun Xooch
5) Ich Tun 13) Actun Toh
6) Cenote Tancah 14) Sin Nombre (N3)
7) Yodzonot X-Yatll 15) Actun Pech
8) X-Kabil 16) Pak Ch'en
Fig . 26: M ap a d e sitio s co n arte rup estre en Q uintana Ro o .
El A rte Rup estre d e Q uintana Ro o 93
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Fig s. 27a,b : Re lie v e s d e C am ara d el M inanp é, en A ktu nko o t (d e M ario s Ló p e z
1994b : ap end ic es)
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Fig . 28: Esc alera g rab ad a en C e no te Tanc ah ( seg ú n M iller 1982: fig . 119).
94 Do m inique Risso lo
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Fig . 29: C u ev a d e X - K a b i l ( f o to g raf ía c o rtesía d e M ig u e l A sto r A g u ilera) .
M5cm
Fig . 30: Panel A d e Pak C h ' e n (seg ún Risso lo 2 0 0 1 : fig. 4. 5. 4) .
El A r t e R u p e s t r e d e Q u i n t a n a R o o 95
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Fig . 31: Panel B d e Pak C h ' e n (seg ún Risso lo 2 0 0 1 : fig . 4. 5. 5) .
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Fig s. 32a,b : Paneles G - 1 ( Fig . 32a) y G - 2 ( Fig . 3 2 b ) d e Pak C h ' e n (seg ún
Risso lo 2 0 0 1 : fig s. 4. 5. 17 y 4. 5. 19) .
96 D o m iniq u e Risso lo
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X f A Í '
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Fig s. 33a- c : Panel D ( Fig . 33a) , Panel E ( Fig . 33b ) , y p arte d e Panel F
( Fig . 3 3 c ) d e P a k C h ' e n (seg ún Risso lo 2 0 0 1 : fig s. 4. 5. 11,
4. 5. 13, y ad ap tad o d e 4. 5. 16) .