Formato para
Recurso de aprendizaje
TAREA
UNIVERSIDAD ESTATAL DE MILAGRO
FACULTAD DE SALUD Y SERVICIOS SOCIALES
CARRERA:
NUTRICIÓN Y DIETÉTICA
NIVEL:
QUINTO SEMESTRE
ASIGNATURA:
DIETOTERAPIA PEDIÁTRICA
AUTOR (ES):
FIORELLA AQUINO
DIANA ARMIJOS
ROSA CASTILLO
TEMA:
CONSECUENCIAS DE LA ANEMIA EN LA EDAD PEDIATRICA
DOCENTE:
N.D. Stefany Gómez Olaya, Mgs.
FECHA DE ENTREHA:
07/05/2024
Desarrollo
REALIZAR UNA REVISION BIBLIOGRAFICA SOBRE LA INCIDENCIA Y
PREVALENCIA DE LA ANEMIA EN EL PACIENTE PEDIATRICO A NIVEL
NACIONAL.
LA INCIDENCIA Y PREVALENCIA DE LA ANEMIA EN EL PACIENTE
PEDIATRICO A NIVEL NACIONAL.
La anemia es una de las enfermedades más comunes en mujeres y niños en población de
países en vías de desarrollo. Sus causas pueden ser múltiples, de naturaleza genética,
infecciosa, hemorrágica y nutricional, entre otras (INEC, 2023).
La anemia nutricional se considera la de mayor prevalencia en la población infantil,
relacionada con una alimentación inadecuada. La anemia nutricional más común tiene
como causa el déficit de hierro, con disminución en la síntesis de la hemoglobina en el
eritroblasto. La anemia crónica provoca retardo del crecimiento, déficit cognitivo y
disminución del aprendizaje en niños y adolescentes. Su prevención se basa en estrategias
de intervención como programas educativos sobre nutrición el suministro de
micronutrientes en alimentos a grupos de riesgo. Estos programas han demostrado ser
efectivos en la reducción de la anemia en diversos grupos poblacionales y minimizan el
impacto negativo sobre la salud y el aprendizaje (INEC, 2023).
En Ecuador, la prevalencia de anemia en la población infantil fue de 39,9 % en el 2014,
según el Ministerio de Salud Pública, aunque los valores son variables según los diferentes
grupos de edades y otras variables sociodemográficas. El grupo de mayor afectación lo
constituye los niños menores de un año, pero se aprecia decrecimiento de la prevalencia
con el aumento de la edad (INEC, 2023).
A partir de diversos decretos constitucionales y el plan El Buen Vivir, en la provincia del
Azuay, se desarrolló una iniciativa de ayuda nutricional y de Salud en población
vulnerable. La contribución consistió en suministrar diariamente suplementos
nutricionales de leche fortificada para niños de familias con bajos ingresos con la intención
de disminuir la anemia. Sin embargo, se desconoce el comportamiento de indicadores
hematológicos de la serie roja posterior a la ingesta de estos suplementos (INEC, 2023).
Es una complicación de salud mundial que afecta tanto a los países desarrollados y los que
están en desarrollo, contribuyendo significativamente a la morbilidad y mortalidad en
niños menores de cinco años. Alrededor del 43% de los menores de cinco años son
anémicos en todo el mundo, en el Ecuador 7 de cada 10 menores de 1 año sufren de anemia
por deficiencia de hierro. Estas cifras casi se duplican en poblaciones rurales (INEC,
2023).
La anemia en el Ecuador afecta a sectores importantes de la población ecuatoriana, sobre
todo en los estratos vulnerables de la misma. En lo que respecta a los niños con edades
comprendidas entre 0 y 5 años (uno de los grupos etarios priorizados en la protección
alimentaria y nutricional del país), cuando se comparan las prevalencias de la anemia
estimadas en sendas encuestas, se comprueba el cambio modesto que ocurrido en los 25
años transcurridos entre las encuestas DANS y ENSANUT-ECU. En 1986 la encuesta
DANS encontró una frecuencia de anemia del 20.8 % en las edades entre 0 – 5 años.22 En
contraposición con este hallazgo, la encuesta ENSANUT-ECU (2012) reveló 25 años
después una tasa de anemia del 25.7 % estos hallazgos evidencian el enorme reto que
afronta el país en el diseño e implementación de estrategias efectivas que permitan superar
este problema de salud pública de enormes dimensiones. En virtud de las repercusiones de
los estados deficitarios de hierro, y la anemia ferripriva, tienen sobre el desarrollo
socioeconómico del Ecuador, así como de la calificación técnico-profesional del recurso
humano, se ha redactado la presente revisión que, entre los varios objetivos que la
comprenden, muestra los esfuerzos del Estado y Gobierno ecuatorianos en el tratamiento
de estas condiciones. La revisión se ha extendido para discutir el papel que los
nutricionistas pueden jugar en el tratamiento y prevención de los efectos negativos de los
estados deficitarios de hierro sobre el estado de salud de la población ecuatoriana (Bank,
2022).
Finalmente, la Encuesta ENSANUT de Salud y Nutrición (conducida en el 2012) ha
actualizado las cifras nacionales de la anemia en el país. La prevalencia nacional de la
anemia entre los niños de 6 – 59 meses del Ecuador es del 25.7 %.21 Sin embargo, si este
estimado se desagrega según los subgrupos etarios vulnerables, se comprueba una realidad
diferente. Así, la frecuencia de anemia entre aquellos con 6 – 11 meses de vida extrauterina
llega a ser del 63.9 %. 21 en los estratos etarios siguientes la frecuencia de anemia
disminuye progresivamente: 12 – 23 meses de edad: 33.0 %; 24 – 35 meses: 20.4 %; 36 –
47 meses: 9.9 %; y 48 – 59 meses: 4.7 % (Bank, 2022).
Las causas de los estados deficitarios de hierro, y la anemia ferripriva, son varias y pueden
solaparse en su influencia. El parasitismo y los procesos toxiinflamatorios suelen afectar
la absorción y posterior distribución y utilización periférica del mineral.36-38 Las
enfermedades crónicas suelen también perturbar la homeostasis del hierro. No obstante, lo
dicho, el desbalance entre los requerimientos incrementados del hierro en cada etapa vital
del crecimiento y desarrollo, por un lado, y la capacidad del sujeto para satisfacerlos
apropiadamente por el otro; se ha revelado continuamente como el principal determinante
de los estados deficitarios de hierro y la anemia ferripriva. Es por ello que los niños entre
los 0 y 5 años de vida, las mujeres en edad fértil, y aquellas que atraviesan el embarazo y
la lactancia, son particularmente vulnerables a desarrollar cuadros deficitarios de hierro
que pueden culminar en la anemia. El niño nacido a término con un peso adecuado tiene
una concentración de hierro estimada en 75 mg/Kg de peso corporal. Estos depósitos
(provistos por la madre a lo largo de la gestación) le son suficientes para duplicar el peso
al nacer alrededor del cuarto mes de vida extrauterina. A partir de este momento, el lactante
se hace totalmente dependiente del hierro aportado con los alimentos. También a partir del
sexto mes de vida extrauterina se inicia el desarrollo y maduración del sistema nervioso
central, y con ello, la adquisición de las habilidades y capacidades propias de cada
momento en la evolución del niño. Se ha de recordar asimismo que al final del primer año
de vida, el niño ha triplicado el peso corporal, aumentado en una cuarta parte la estatura, y
duplicado el volumen sanguíneo (Bank, 2022).
Por estas razones, los requerimientos diarios de hierro se hacen similares a los de un
hombre adulto. En contraste con ello, las cantidades totales de alimentos ingeridos por el
niño que ha cumplido 1 año de edad es un tercio de las consumidas por un adulto. Este
simple cálculo ayudaría a explicar la situación de riesgo de estados deficitarios de hierro
que viven los lactantes. En consecuencia, se han identificado varios factores que aumentan
el riesgo de anemia en el niño, a saber: el bajo peso al nacer, la ligadura precoz del cordón
umbilical, la duración de la lactancia materna exclusiva, la introducción precoz (antes del
sexto mes de vida extrauterina) de la leche de vaca, la introducción tardía de las carnes
rojas en la dieta del niño, y la preponderancia de alimentos que contienen hierro de baja
biodisponibilidad. El consumo de alimentos pobres en hierro biodisponible es la causa
principal de la anemia ferropriva en los niños con edades entre 0 – 5 años. Las poblaciones
de escasos recursos suelen ser las más golpeadas debido a la situación de vulnerabilidad
económica y social en la que viven. La exclusión de los niños de la lactancia materna, o la
suspensión temprana de la misma antes de que el lactante cumpla los 6 meses de edad, y
la implementación de una dieta con alimentos de pobre contenido en hierro (sobre todo
hemínico). La leche de vaca no reemplaza a la de la madre, y su contenido en hierro es
pobre. Se ha de notar que la leche materna (independientemente del poco contenido de
hierro que tiene) es absorbida satisfactoriamente por el lactante. Si los niños nacen con un
peso adecuado para la edad gestacional y la estatura, y si las reservas de hierro son
suficientes para los 6 primeros meses de vida extrauterina, entonces el riesgo de anemia es
bajo. Sin embargo, el riesgo de estados deficitarios de hierro y anemia se incrementa
significativamente después de los 6 meses, cuando el niño comienza a consumir alimentos
en compañía de la familia. Si los alimentos que componen la dieta familiar no son ricos en
hierro, las reservas corporales del niño se agotan rápidamente, y sobreviene entonces la
anemia (Bank, 2022).
En el mundo alrededor de un 43 % de niños menores de 5 años son anémicos. En el
Ecuador 7 de cada 10 menores de 1 año padecen de anemia por déficit de hierro, estas
cifras aumentan en las poblaciones rurales. Esto se debe a que los niños menores de 2 años
tienen un crecimiento más acelerado, por lo tanto, sus requerimientos de hierro son
mayores). En base a los datos de la Encuesta ENSANUT (2012) se registraron los valores
de prevalencia de anemia entre los niños de 6 a 59 meses, donde se evidencio que la
frecuencia era más alta en los de niños de 6 a 11 meses en comparación con los niños de 4
a menores de 5 años (Bank, 2022).
INDAGAR SOBRE CIFRAS ACTUALES Y PASADAS DE EST ENFERMEDAD EN
LA ETAPA INFANTIL.
Resultados Azuay ecuador 2015-2016:
La prevalencia de anemia fue de 23,96 % con predomino en la edad preescolar y en zona
rural de residencia. El incremento de la edad corrigió el padecimiento mediante asociación
inversa. El principal tipo de anemia en la muestra fue de tipo normocítica hipocrómica,
seguida de anemia macrocítica. El nivel de macrocitosis en la población fue alto (56 %) en
individuos anémicos y no anémicos sugiriendo la concurrencia de otras enfermedades
como agente causante (Carlos, María, Juan, & Diego, 2018).
Figura. 1 Valores de media de las variables hemoglobina (Hb) corregida, volumen
corpuscular medio (VCM), hemoglobina corpuscular media (HCM) y concentración de
hemoglobina corpuscular media (CHCM) de niños participantes del proyecto EquiDar,
Azuay-Ecuador, 2015-2016.
Figura. 2 Frecuencia relativa de las variables volumen eritrocitario, grado de anemia y
color de eritrocito en niños del proyecto EquiDar, Azuay-Ecuador 2015-2016.
Figura. 3 Frecuencia absoluta de la variable volumen eritrocitario según grupos de edades
en niños del proyecto EquiDar, Azuay-Ecuador 2015-2016.
Figura. 4 Frecuencia relativa de anemia según grupos de edad en niños del proyecto
EquiDar, Azuay- Ecuador 2015-2016.
En la Encuesta Nacional Sobre Desnutrición Infantil (ENDI) publicada en septiembre
de 2023, por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), se señala que las
provincias con mayor porcentaje de anemia son Esmeraldas con el 57,9%, Sucumbíos con
el 48,8%, Imbabura con el 44,5%, Manabí con el 42,1% y Pichincha con el 40,9%.
Mientras que las que menor porcentaje tienen son Tungurahua con el 32%, Santo Domingo
de los Tsáchilas con el 30,5%, Bolívar con el 29,2%, Cotopaxi con el 28,4% y Loja con el
28% (El telegrafo, 2023)
Resultados Santa Elena, San pedro, ecuador 2023:
El 23% de la población de San pedro padece de anemia (Grace, Yaima, & Katiuska, 2023).
Anemia en porcentaje de acuerdo a la población nacional Ecuador basado por ENDI
encuestas nacional sobre desnutrición infantil.
Figura 5. Anemia en niñas/os de 6 a 59 meses de edad (ENDI 2022-2023) - Porcentaje.
Figura 6. Anemia en niñas/os de 6 a 59 meses para detectar algún grado de anemia,
nacional y por área (ENDI 2022-2023) - Porcentaje.
(Natali, Margoth, José, & etc, 2023)
Conclusiones
Las consecuencias de la anemia en la edad pediátrica pueden variar dependiendo de
diversos factores, como la causa subyacente de la anemia, la gravedad de la misma y la
respuesta del niño al tratamiento.
1. Impacto en el desarrollo físico y cognitivo: La anemia en la infancia puede afectar el
crecimiento y desarrollo del niño. La falta de glóbulos rojos y, por lo tanto, de oxígeno en
el cuerpo puede provocar fatiga, debilidad y dificultades para concentrarse en actividades
escolares.
2. Riesgo de complicaciones: Los niños anémicos pueden tener un mayor riesgo de
desarrollar infecciones, ya que el sistema inmunológico puede debilitarse debido a la falta
de oxígeno en los tejidos. Además, pueden experimentar síntomas como palidez, mareos y
dificultad para respirar.
3. Impacto en la calidad de vida: La anemia puede afectar significativamente la calidad de
vida del niño y de su familia. Puede requerir visitas frecuentes al médico, pruebas de
laboratorio y tratamientos, lo que puede generar estrés emocional y financiero.
4. Necesidad de tratamiento y seguimiento: Es fundamental identificar y tratar la anemia
en la infancia para prevenir complicaciones a largo plazo. El tratamiento puede incluir
suplementos de hierro, cambios en la dieta y, en casos graves, transfusiones de sangre.
Además, es importante realizar un seguimiento regular para monitorear los niveles de
hemoglobina y asegurar que el tratamiento sea efectivo.
5. La prevención de la anemia en la infancia es fundamental y puede incluir la promoción
de una alimentación saludable rica en hierro, la lactancia materna exclusiva durante los
primeros seis meses de vida y el control de parásitos intestinales. La educación sobre la
importancia de una dieta equilibrada y la detección temprana de posibles deficiencias de
hierro también son aspectos clave en la prevención de la anemia en la infancia.
En resumen, la anemia en la edad pediátrica puede tener consecuencias significativas en el
desarrollo y la salud del niño, pero con un diagnóstico y tratamiento adecuados, así como
medidas preventivas, es posible minimizar su impacto y mejorar la calidad de vida de los
niños afectados.
Recomendaciones
Las recomendaciones sobre las consecuencias de la anemia en la edad pediátrica están
dirigidas tanto a los padres como a los profesionales de la salud y pueden incluir:
• Dieta rica en hierro: Es fundamental asegurar que los niños reciban una dieta
equilibrada y rica en hierro. Esto puede incluir alimentos como carne roja, pollo,
pescado, legumbres, espinacas y cereales fortificados. Se debe fomentar el
consumo de vitamina C, ya que ayuda en la absorción de hierro.
• Suplementos de hierro: En casos de anemia confirmada o riesgo de deficiencia de
hierro, el médico puede recomendar suplementos de hierro. Es importante seguir
las indicaciones del profesional de la salud en cuanto a la dosis y la duración del
tratamiento.
• Control de parásitos intestinales: Algunas infecciones parasitarias pueden
contribuir a la anemia en los niños. Por lo tanto, es importante realizar controles
regulares y tratar cualquier infección parasitaria que pueda estar presente.
• Lactancia materna exclusiva: Durante los primeros seis meses de vida, la lactancia
materna exclusiva proporciona al bebé los nutrientes necesarios, incluido el hierro.
Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante este período, seguida de la
introducción de alimentos sólidos ricos en hierro.
• Educación sobre la anemia: Los padres y cuidadores deben estar informados sobre
los signos y síntomas de la anemia en la infancia, así como sobre la importancia de
una alimentación saludable y el seguimiento adecuado del crecimiento y desarrollo
del niño.
• Detección temprana y tratamiento: Los profesionales de la salud deben realizar
evaluaciones regulares del estado nutricional y de hemoglobina en los niños,
especialmente en aquellos con factores de riesgo de anemia. El diagnóstico
temprano y el tratamiento adecuado son clave para prevenir complicaciones a largo
plazo.
• Seguimiento continuo: Después del diagnóstico y tratamiento de la anemia, es
importante realizar un seguimiento continuo para monitorear los niveles de
hemoglobina y asegurar que el niño esté respondiendo adecuadamente al
tratamiento.
Anexos
Ilustración 1 Canal Salud IMQ,2022
Ilustración 2 Ministerio de Salud,2017
Bibliografía
Bank, W. (2022). Insuficiencia nutricional en el Ecuador. Quito,Ecuador :
[Link]
or/CD7zPAAACAAJ?hl=es.
INEC. (2023). ENCUESTA NACIONAL DE DESNUTRICION INFANTIL. Boletín
Técnico. Obtenido de [Link]
inec/ENDI/Boletin_tecnico_%20ENDI_R1.pdf
Carlos, R., María, P., Juan, C., & Diego, A. (2018). Prevalencia de anemia en niños de la
región Azuay Ecuador. Obtenido de
[Link]
75312018000400002
El telegrafo. (2023). Anemia en niños menores de 5 años Ecuador. Obtenido de
[Link]
de-ninos-menores-de-5-anos-en-ecuador
Grace, V., Yaima, T., & Katiuska, M. (2023). Anemia en menores de 5 años Santa Elena
Ecuador. Obtenido de
[Link]
_ninos_menores_de_5_anos_con_desnutricion_cronica_en_Santa_Elena_Ecuado
r
Natali, M., Margoth, H., José, C., & etc. (2023). Boletín técnico ENDI. Obtenido de
[Link]
inec/ENDI/Boletin_tecnico_%20ENDI_R1.pdf