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Asma

El documento describe 5 enfermedades respiratorias comunes: asma, cáncer de pulmón, bronquitis, neumonía y tuberculosis, explicando sus síntomas, causas y tratamientos.

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Vicky Palma
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Asma

El documento describe 5 enfermedades respiratorias comunes: asma, cáncer de pulmón, bronquitis, neumonía y tuberculosis, explicando sus síntomas, causas y tratamientos.

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1.

Asma
El asma es una enfermedad respiratoria crónica que provoca la hinchazón y el
estrechamiento de las vías respiratorias pulmonares. Sus signos y síntomas
principales, como los de otras muchas condiciones que involucran al aparato
respiratorio, comprenden falta de aire, dolor de pecho, sibilancias y problemas
para dormir, entre otros. Este cuadro afecta a más de 300 millones de
personas en todo el mundo y, curiosamente, parece presentar una mayor
incidencia en países de alto ingreso.

No está claro por qué algunas personas desarrollan asma y otras no, aunque se
sospecha que su aparición depende de factores tanto ambientales como
genéticos. De todas formas, sí que hay diversos compuestos que pueden
desencadenar los conocidos ataques de asma, entre los que destacan el polen, el
aire frío, los contaminantes, la actividad física y las infecciones respiratorias. El
asma no tiene cura, pero se puede controlar a nivel sintomático con corticoides
inhalados, teofilina,
2. Cáncer de pulmón
El término cáncer engloba a un grupo heterogéneo de enfermedades que tienen
una característica en común: el crecimiento y división descontrolado de células
mutadas, capaces de viajar a otras partes del cuerpo y generar una metástasis. El
cáncer es la primera causa de muerte en todo el mundo y el de pulmón es el
segundo más prevalente en la sociedad, solo superado por el de mama.
La OMS estima que cada año se producen más de 2 millones de casos de cáncer
de pulmón y, por desgracia, el pronóstico no suele ser favorable. La tasa general
de supervivencia a 5 años del diagnóstico en todas las fases combinadas es
del 21 %.

Como ya sabrás, fumar es el principal factor del riesgo para el desarrollo de


cáncer de pulmón. Hasta el 90 % de las muertes por esta neoplasia maligna están
vinculadas al consumo de tabaco y la probabilidad de desarrollar cáncer de
pulmón es hasta 25 veces mayor en las personas fumadoras. El consumo de
tabaco está vinculado a una infinidad de condiciones más, así que la conclusión
en este apartado es clara: no fumar nunca, o dejar de hacerlo, es una de las
decisiones más saludables que puede tomar un ser humano en toda su vida.
3. Bronquitis
La bronquitis es una de las enfermedades respiratorias más comunes. Esta
condición se produce cuando los bronquios, conductos en que se bifurca la
tráquea, se inflaman. En su variante aguda y limitada en el tiempo, la bronquitis
suele estar causada por los mismos virus citados en el apartado 3 de esta lista,
mientras que el cuadro progresivo y crónico casi siempre está desencadenado por
el consumo de tabaco.

Fuentes profesionales estiman que, cada año, el 5 % de la población mundial


reporta al menos un episodio de bronquitis aguda. Por suerte, la mayoría de
los casos son autolimitados y mejoran por sí solos sin necesidad de tratamiento,
ya que el propio sistema inmunitario suele ser capaz de combatir la infección por
sí solo. En caso de que el paciente presente una bronquitis crónica y no aguda, se
puede optar por rehabilitación pulmonar y un enfoque multidisciplinar (además de
dejar de fumar, por supuesto).
4. Neumonía
La neumonía es un diagnóstico general que hace referencia a una infección que
inflama los sacos aéreos de uno o ambos pulmones con acumulación de líquido y
secreciones. La diferencia entre este cuadro y los anteriores es clara: en los 2
apartados previos las áreas afectadas eran los bronquios o los
bronquiolos, mientras que aquí fijamos nuestra atención en los alveolos
pulmonares. Este cuadro causa unos 2,5 millones de muertes anuales en todo el
mundo, de las cuales más de 1/3 correspondían a niños menores de 5 años. Por
este motivo, se considera una de las condiciones más letales en edad pediátrica.

La neumonía suele estar causada por bacterias, sobre todo la


especie Streptococcus pneumoniae. También puede desencadenarse por la
infección de ciertos virus, como el COVID-19, o algunos hongos capaces de
instaurarse en los pulmones (aunque esto se limita de forma casi exclusiva a
pacientes inmunosuprimidos). Sea como fuere, esta enfermedad se mueve en un
espectro de leve a grave y se asocia a complicaciones como bacteriemia, derrame
pleural, absceso pulmonar y más. El tratamiento depende del agente causal,
aunque a veces se requiere hospitalización.
5. Tuberculosis
La tuberculosis o TB es una de las enfermedades respiratorias más conocidas por
su representación en la cultura general. Está causada por la
bacteria Mycobacterium tuberculosis, un microorganismo intracelular patógeno
obligado que por lo usual ataca a los pulmones, aunque también puede afectar a
otras partes del cuerpo (como riñones, columna vertebral, cerebro y más). La
tuberculosis puede llegar a ser mortal y ha supuesto una causa de muerte global
muy importante en el pasado, pero se puede tratar de forma efectiva con los
antibióticos adecuados.

Los síntomas principales de esta infección son los siguientes: tos intensa que dura
3 semanas o más, dolor en el pecho, esputos sanguinolentos, fatiga, falta de
apetito, pérdida de peso, escalofríos, sudores nocturnos y más. La pauta más
habitual de tratamiento de la tuberculosis es la combinación de los antibióticos
isoniazida, rifampicina y pirazinamida. El abordaje se mantiene por varios meses
(al menos 6), pues el agente patógeno es bastante difícil de combatir.

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