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Nulidad en Actos Jurídicos

El documento habla sobre los conceptos de nulidad absoluta y nulidad relativa. La nulidad absoluta se produce por la omisión de un requisito esencial y puede ser declarada de oficio por un juez. La nulidad relativa se produce por la omisión de un requisito no esencial y sólo puede ser alegada por ciertas personas.
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Nulidad en Actos Jurídicos

El documento habla sobre los conceptos de nulidad absoluta y nulidad relativa. La nulidad absoluta se produce por la omisión de un requisito esencial y puede ser declarada de oficio por un juez. La nulidad relativa se produce por la omisión de un requisito no esencial y sólo puede ser alegada por ciertas personas.
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La Nulidad.

Concepto. Es aquella sanción civil establecida por la omisión de requisitos


exigidos por la ley en atención al estado o naturaleza del acto o contrato o
en atención al estado o calidad de las partes que en el intervienen.

Por su parte el art. 1681 del CC señala “Es nulo todo acto o contrato a que falta
alguno de los requisitos que la ley prescribe para el valor del mismo acto o
contrato, según su especie y la calidad o estado de las partes. La nulidad
puede ser absoluta o relativa”.

Clases de nulidad.

La nulidad puede ser absoluta o relativa.


1) Nulidad Absoluta: es la sanción civil impuesta a los actos ejecutados o
celebrados con omisión de un requisito exigido por la ley para el valor de
un acto jurídico, en consideración a su naturaleza o especie.
2) Nulidad Relativa: es la sanción civil impuesta a los actos ejecutados o
celebrados con omisión de un requisito exigido por la ley para el valor de
un acto jurídico en atención a la calidad o estado de las partes que lo
ejecutan o celebran.

En la doctrina, se suele reservar la palabra “nulidad” para referirse a la


nulidad absoluta, mientras que se emplea la expresión “rescisión” para
referirse a la nulidad relativa, denominaciones que sigue nuestro Código
en el art. 1682, aunque posteriormente alude indistintamente a la nulidad
absoluta o relativa. La regla general es la nulidad relativa, ya que el art.
1682, después de señalar los casos de nulidad absoluta, agrega que
“cualquiera otra especie de vicio produce nulidad relativa”.
La Nulidad Absoluta.

Casos en que tiene lugar:


1) Cuando hay objeto ilícito.
2) Cuando hay causa ilícita.
3) Todas aquellas a que les falta algún requisito de existencia y que son;
a) La falta de voluntad o consentimiento.
b) La falta de objeto.
c) La falta de causa.
d) La falta de solemnidades, en aquellos casos en que la ley las exige.
4) Respecto a los vicios del consentimiento solo aquellos que creen que el
error esencial u obstáculo podría proceder como nulidad absoluta.
5) Los actos celebrados por los absolutamente incapaces.

Características de la Nulidad Absoluta.

La nulidad absoluta no se encuentra establecida en interés de determinadas


personas, sino de la moral y de la ley. O sea, lo que se protege es el interés de
toda la colectividad y no el de ciertas personas. De este principio fundamental,
se desprenden las características de la nulidad absoluta, recogidas en el art.
1683 del CC. y que seguidamente enunciamos:

1) La nulidad absoluta puede y debe ser declarada de oficio por el juez, aún
sin petición de parte, cuando aparece de manifiesto en el acto o contrato.
2) Puede alegarse por todo el que tenga interés en ello, excepto el que ha
ejecutado el acto o celebrado el contrato, sabiendo o debiendo saber el
vicio que lo invalidaba. La nulidad absoluta puede solicitarse, por ende, no
sólo por una de las partes, sino también por un tercero, siempre que
tenga interés en su declaración. Tal “interés” debe reunir los siguientes
requisitos:
a) Debe tratarse de un interés pecuniario, avaluable en dinero, y no un
interés puramente moral.
b) Debe existir al tiempo de producirse la nulidad, es decir, al verificarse
la infracción que acarrea la sanción, lo que acontecerá al ejecutar o
celebrar el acto o contrato.
c) Debe existir también al momento de pedir la declaración de nulidad;
d) El interés debe tener su causa jurídica y necesaria en la lesión o
perjuicio producido por la infracción.

3) Puede asimismo pedirse la declaración de nulidad absoluta por el


ministerio público judicial, en el solo interés de la moral o de la ley.
Conforman el ministerio público judicial el fiscal de la Corte Suprema y los
fiscales de las Cortes de Apelaciones (arts. 350 y siguientes del COT). No
existen en los juzgados de letras (en 1927 se suprimió el cargo de
promotores fiscales).

4) La nulidad absoluta no puede sanearse por la ratificación o confirmación


de las partes. Ello obedece a que la nulidad absoluta está establecida en
el interés general y por ende no puede quedar supeditada a la voluntad de
los contratantes (excepcionalmente, la Ley N° 19.499, sobre saneamiento
de vicios formales de sociedades, permite subsanar la nulidad absoluta de
que puede adolecer una sociedad, otorgando una escritura de
saneamiento, lo que en la práctica viene a ser un acto de ratificación).

5) La nulidad absoluta no puede sanearse por un lapso de tiempo que no


pase de diez años. Al completarse el período señalado, el acto se
convalida o purifica del vicio que lo invalidaba, prescribiendo la acción
para solicitar la declaración de nulidad. El plazo se cuenta desde que se
ejecutó o celebró el acto o contrato y puede interrumpirse natural o
civilmente, de acuerdo a las reglas generales, aunque no admite
suspensión, pues esta queda sin efecto pasados 10 años (arts. 2518 y
2520).

6) La acción para solicitar la declaración de nulidad absoluta es


irrenunciable, porque se trata de una institución de orden público,
establecida en el interés general y no particular.

7) La acción de nulidad absoluta se concede sin distinguir si se ha cumplido


o no el contrato nulo, según lo ha declarado nuestra Corte Suprema.

8) La nulidad absoluta no se produce de pleno derecho, sino que debe ser


declarada judicialmente. De tal forma, el acto jurídico que adolece de un
vicio de nulidad absoluta, cumple todos sus efectos, mientras esta no sea
declarada.
La Nulidad Relativa.

Casos en que tiene lugar.

El art. 1682 del CC., tras enumerar los casos de nulidad absoluta, dispone
que “Cualquiera otra especie de vicio produce nulidad relativa y da derecho a
la rescisión del acto o contrato”.

Dichos casos son:

1) A los que les falta algún requisito de valides;


a) Voluntad exenta de vicio
b) Capacidad
c) Objeto Lícito
d) Causa Licita.

2) Los actos realizados por los relativamente incapaces, sin actuar


representados o autorizados por sus representantes (salvo, en los casos
excepcionales ya vistos, en que el menor adulto puede actuar por sí mismo;
en cuanto al disipador, estimamos que puede también otorgar testamento y
reconocer hijos por sí mismo).

3) Todos los vicios del consentimiento, con excepción del error esencial y
obstáculo.

4) Los casos de fuerza (cuando se trata de vis compulsiva).

5) Los casos de dolo principal.

6) Cuando se omiten formalidades exigidas por la ley en consideración al


estado o calidad de las personas que ejecutan o celebran el acto o contrato
(es decir, tratándose de formalidades habilitantes).

7) Las hipótesis de lesión, en los casos en que la ley establece como sanción la
nulidad relativa.
Características.
A diferencia de la nulidad absoluta, la nulidad relativa está destinada a proteger
los intereses de ciertas y determinadas personas, en cuyo beneficio el
legislador la estableció.

Sus características son una consecuencia del principio anterior:


1) Sólo puede alegarse por aquellos en cuyo favor o beneficio la han
establecido las leyes o por sus herederos o cesionarios (art. 1684). No
puede declararse de oficio por un juez, sino a petición de parte.

2) La nulidad relativa puede sanearse por el transcurso del tiempo, lapso


que es inferior al de la nulidad absoluta. Conforme al art. 1691, el plazo
para pedir la rescisión o declaración de nulidad relativa será de cuatro
años, contados:
a) En caso de fuerza: desde el día en que ésta hubiere cesado;
b) En caso de error o dolo: desde el día de la celebración del acto o
contrato.
c) En el caso de incapacidad legal: desde el día en que haya cesado esta
incapacidad.

3) La nulidad relativa puede sanearse por la ratificación o confirmación de


las partes. La ratificación consiste en la confirmación del acto o contrato e
implica renunciar a pedir la declaración de nulidad.
La ratificación es un acto jurídico unilateral e irrevocable y puede ser
expresa o tácita (1693). Para que la ratificación expresa sea válida,
deberá hacerse con las solemnidades que la ley exige para el acto que se
ratifica (art. 1694). La ratificación tácita es la ejecución voluntaria de la
obligación contratada (art. 1695). Tanto una como otra, para ser válidas,
deben emanar de la parte o partes que tienen derecho de alegar la
nulidad (art. 1696) y de quienes son capaces de contratar (art. 1697).
Para que sea eficaz la confirmación, no debe estar afectada por el mismo
vicio del acto o contrato ratificado y debe hacerse con conocimiento de tal
vicio y del correspondiente derecho a exigir la declaración de nulidad, y
con la intención de confirmarlo.
De tal forma, deben concurrir los siguientes requisitos:
a) Que el acto jurídico adolezca de nulidad relativa;
b) Que la ratificación emane de quien o quienes tienen derecho a pedir la
declaración de nulidad;
c) Que aquél que ratifica, posea capacidad de contratar (incluyendo la
autorización que requiere un incapaz, por ejemplo, si es éste quien
ratifica); y
d) Cumplimiento de las formalidades legales.

4) La acción de nulidad relativa se concede sin distinguir si se ha cumplido o


no el contrato nulo. Al igual que lo señalado en la nulidad absoluta.
Con todo, si al cumplirse el contrato opero una ratificación tácita, se
entenderá extinguida la acción de nulidad.
5) La nulidad relativa no se produce de pleno derecho, sino que debe ser
declarada judicialmente. Opera lo mismo que se dijo en la nulidad
absoluta.

Efectos de la Nulidad.

La nulidad produce como efecto retrotraer a las partes al efecto anterior a la


celebración del contrato.

Lo que yo debo hacer para obtener este efecto es que la nulidad necesita ser
judicialmente declarada. Se requiere por tanto de una sentencia ejecutoriada o
firme, es decir con autoridad de cosa juzgada, acogiendo la acción o excepción
deducida en un juicio ordinario o ejecutivo (en este último caso, conforme al art.
464 N° 14 del Código de Procedimiento Civil) para declarar la nulidad de un
acto o contrato.

Corresponde distinguir en esta materia entre los efectos de la nulidad entre las
partes y respecto de terceros;

1) Efectos de la Nulidad entre las partes; la nulidad sólo beneficiará a la


persona en favor de la cual fue declarada. Si existen otras personas en la
misma situación, también deberán accionar para que puedan beneficiarse
con los efectos de la nulidad.
a) Si el acto o contrato no se ha cumplido: No va a producir ningún efecto
porque la sentencia le quitará la acción y por tanto no podrá producir
ningún efecto, toda vez que las obligaciones que de el emanen se
extinguen con la declaración de nulidad.
b) Si el acto o contrato ha sido cumplido total o parcialmente por una o
por ambas partes; Si se cumplió total o parcialmente, la primera regla
es que se debe devolver todo lo que se pago en razón del contrato, por
ende por lo menos se debe entregar la cosa y el precio si este fue
pagado, respecto a los frutos debemos distinguir si esta de buena o de
mala fe;
I) Si esta de buena fe; Solo debe restituir los frutos que se
produjeron después de la contestación de la demanda, es decir
después de que ceso la buena fe. Si hay aumentos, detrimentos
o mejoras, las mejoras no se devuelven sino solo las necesarias
y siempre y cuando estés de buena fe. Si hay un aumento le
pertenece al dueño y aquí debemos distinguir si se puede
desprender o no, sino se puede desprender queda para el dueño,
caso contrario para la otra parte, si hay detrimento ocurre la
misma situación anterior, sino son detrimentos imputables
tampoco son de cargo de la persona por ende los tiene que
asumir el dueño.
II) Si esta de Mala Fe; tiene que restituir todos los frutos incluso
aquellos que se hayan devengado con una mediana inteligencia.

2) Efectos de la Nulidad entre terceros: La regla general es que jamás les


afecta la resolución del contrato, excepcionalmente les va a afectar
cuando estos estén de mala fe.

Acciones a que da origen la nulidad.

Dos son las acciones que se pueden entablar, las que se dirigen contra sujetos
distintos y tienen diferentes finalidades:
1) Una acción personal, la acción de nulidad, destinada a solicitar la
declaración de nulidad de un acto o contrato. Si la demanda se interpone
por uno de los contratantes, debe dirigirse contra el otro contratante. Si la
interpone un tercero, debe dirigirla contra ambos contratantes o contra el
que ejecutó el acto jurídico. A su vez, el autor de un acto jurídico unilateral
podrá también demandar su nulidad, caso en el cual la acción debe
dirigirse contra aquella persona a favor de la cual se otorgó dicho acto
(por ejemplo, quien por error, fuerza o dolo reconoció por hijo a quien en
realidad no lo era, dirigirá su acción en contra de la madre, si el
reconocido fuere menor de edad, o en contra del propio reconocido, si
fuere mayor de edad; o la mujer que renunció a los gananciales habidos
en la sociedad conyugal, podrá demandar la nulidad de la renuncia si su
voluntad estaba viciada, caso en el cual la acción se enderezará contra el
marido). En todos los casos anteriores, de haber fallecido quien
naturalmente tenía legitimación pasiva, la demanda se dirigirá contra sus
herederos.
2) Una acción real, la acción reivindicatoria, destinada a recuperar una cosa
que se encuentra en poder de otra persona (distinta de quien celebró el
acto o contrato nulo), el actual poseedor.
Conversión de los actos nulos.
Opera la conversión cuando un acto jurídico en el que no se cumplen todos los
requisitos para que surta efecto tal como las partes se lo propusieron, cumple
los requisitos de otro tipo de acto jurídico. En lugar del acto nulo, se entiende
ejecutado o celebrado otro acto o contrato, si hay razones para suponer que las
partes, de haber sabido que el que ejecutaban o celebraban era nulo, habrían
encaminado su voluntad a éste.

Ineficacia de los Actos Jurídicos.

La ineficacia es aquella sanción civil que priva de efectos jurídicos a un


determinado acto o contrato.

La ineficacia es una sanción genérica que puede provenir de varias sanciones


de ineficacia, por ej. La Nulidad y la inoponiblidad.

Las causales de ineficacia son;


1) La Nulidad
2) La ineficiencia
3) La inexistencia
4) La Inoponibilidad
5) La rescisión

Diferencias entre la inexistencia y la Nulidad.

Según una parte de la doctrina, la que es partidaria de la inexistencia jurídica,


serían las siguientes:
a) La nulidad debe ser declarada por los Tribunales, no así la inexistencia.
Ésta última se produce de pleno derecho. Por lo tanto, basta que se
manifieste, para valerse de ella. Con todo, en ambos casos debe
recurrirse a los tribunales, aunque con un objetivo diferente.
b) El acto inexistente no produce efecto alguno, mientras que el nulo
produce todos sus efectos, mientras un tribunal no declare la nulidad.
c) Mientras el acto nulo puede sanearse con el transcurso del tiempo, el acto
inexistente no. La inexistencia es imprescriptible.
d) La inexistencia no puede ratificarse o confirmarse (“la nada confirmada
continúa siendo la nada”); la nulidad relativa puede ratificarse o
confirmarse.
e) La nulidad puede alegarse como acción o excepción, mientras que la
inexistencia sólo como excepción.
f) La inexistencia puede ser alegada por cualquiera persona. La nulidad en
cambio puede ser alegada por determinadas personas, en mayor o menor
amplitud, según se trate de la nulidad absoluta o nulidad relativa.
g) La nulidad judicialmente declarada, produce efectos sólo en relación a las
partes en cuyo favor se ha decretado. La inexistencia, constatada
judicialmente, permite a todo interesado aprovecharse de ella.

h) La nulidad es de Derecho estricto, requiere de norma expresa que


establezca la respectiva causal para que opere. La inexistencia, en
cambio, se produce por la sola circunstancia de omitirse un requisito de
existencia del acto jurídico.
i) Es posible que opere la conversión del acto nulo, pero no así del acto
inexistente.

El Código Civil chileno frente a la inexistencia y la Nulidad.

Entre los que niegan que el Código Civil contemple como sanción la
inexistencia, están José Clemente Fabres y Arturo Alessandri; entre los que
están en la posición contraria, se encuentran Luis Claro Solar y Enrique Rossel.

a) Argumentos de los que niegan la teoría de la inexistencia dentro de


nuestro Código: señalan que los actos “inexistentes” quedan
comprendidos entre los actos que adolecen de nulidad absoluta,
considerando:
1) El tenor del art. 1682 del CC., precepto que al aludir a la nulidad
absoluta, engloba tanto los requisitos de existencia como los de validez
de los actos jurídicos. De tal forma, de faltar la voluntad (art. 1445), el
objeto (art. 1460), la causa (art. 1467) o las solemnidades (art. 1701),
la sanción será la nulidad absoluta.
2) El Código no reglamenta los efectos que produce la inexistencia del
acto. El art. 1681 sólo se refiere a la nulidad absoluta y a la rescisión o
nulidad relativa.
3) Los actos de los absolutamente incapaces, de acuerdo al art. 1682,
inciso 2°, adolecen de nulidad absoluta. Si se admitiera como sanción
la inexistencia, sería éste un caso neto de la misma, habida cuenta que
hay ausencia de voluntad. Como no es así, quedaría claramente
demostrado que para el legislador, la nulidad absoluta engloba a la
inexistencia.
b) Argumentos de los que afirman la teoría de la inexistencia en nuestro
Código:
1) Hay diversas disposiciones en el Código Civil, que, aunque dispersas,
implican un reconocimiento a la inexistencia como una hipótesis
diversa de la nulidad por ej.
I) En el art. 1444, se expresa que el acto jurídico “no produce
efecto alguno” y no que sea “nulo”;
II) En el art. 1681 se dice que “Es nulo (....) para el valor”, en lugar
de decir “para su existencia”; lo que permite concluir que la
nulidad sólo se refiere a la falta de requisitos de validez y no de
existencia.

2) Saliendo al paso de los que argumentan que el Código sólo reglamenta


la nulidad, se indica que mal puede quedar comprendida la inexistencia
en la nulidad pues esta se encuentra tratada en el Código Civil como
un modo de extinguir las obligaciones (art. 1567 N° 8), lo que supone
que exista una obligación que adolezca de algún vicio, mientras que
los actos inexistentes no producen obligación alguna, razón por la cual
el art. 1681 no se ocupa de la inexistencia. Al tratar de la nulidad, en
cambio, la ley parte de la base de que el acto jurídico existe. Por la
misma razón, el artículo 1682, al aludir a la “omisión de algún requisito
o formalidad que las leyes prescriben para el valor de ciertos actos o
contratos en consideración a la naturaleza de ellos, y no a la calidad o
estado de las personas que los ejecutan o acuerdan” no podría
contener en ella los casos de falta de causa o de objeto, pues el
precepto parte del supuesto de que el acto o contrato exista. La frase,
entonces, sólo debiera circunscribirse a la omisión de solemnidades
propiamente tales.

3) En cuanto al argumento postulado por quienes rechazan la inexistencia


acerca de que los actos de los absolutamente incapaces están
sancionados con la nulidad absoluta y no con inexistencia, se contra-
argumenta que ello se debe a que hay una apariencia de voluntad, por
lo que expresamente la ley declara que sus actos adolecen de nulidad
absoluta. Este último argumento parece en verdad más débil que los
dos anteriores.

Carlos Ducci, por su parte, considera que carece de lógica la oposición


entre actos inexistentes y actos nulos. Señala que no puede haber un
acto inexistente, es una contradicción de términos. Si se ha emitido
una declaración de voluntad en vista de producir un efecto jurídico, el
acto existe; el problema que se presenta es saber si ha cumplido los
requisitos de forma y fondo para producir efectos. Si no es así, el acto
no es inexistente, es nulo.
Agrega Ducci que la noción de inexistencia es incierta e inútil,
recordando que, por lo demás, nuestra Corte Suprema ha fallado que
se confunden los efectos de la carencia de requisitos de existencia y
validez.

c) Teoría de Pablo Rodríguez Grez acerca de la inexistencia jurídica.


a) La Inexistencia jurídica no es una sanción; En rigor, como bien lo
expresa el profesor Pablo Rodríguez Grez, la inexistencia no es
propiamente una sanción jurídica. Refiere que “… una sanción supone
dos cosas: la existencia de un acto que genera derechos y
obligaciones, todos los cuales quedan afectados por disposición de la
ley, sea extinguiéndolos o modificándolos; y una regla particular
emanada de un órgano jurisdiccional que pone fin a la eficacia del
acto”. Como se ve, para que pueda imponerse una sanción, es
imprescindible que el acto exista, situación obviamente opuesta a la
que se configura cuando estamos ante la “inexistencia jurídica”.

b) Inexistencia propia e impropia; Descartado entonces que nos


encontramos ante una “sanción”, se pregunta el autor qué carácter o
entidad tiene la inexistencia jurídica en el ordenamiento jurídico,
señalando que ella “… aparece como una consecuencia negativa que
se produce por inconcurrencia de los elementos esenciales que deben
reunirse para la formación de un acto jurídico. Si el negocio carece de
objeto, de causa, de voluntad o de aquellas formalidades por medio de
las cuales debe canalizarse la voluntad, el acto jurídico no nace a la
vida del derecho. Por lo tanto, la ausencia de los elementos en que se
funda la generación de un acto jurídico acarrea la consecuencia
negativa antes aludida”.
I) Inexistencia propia; será aquella que cada vez que falte alguno
de los elementos o requisitos de existencia del acto jurídico, el
que quedará como un acto “tentado”, incompleto, que por ende
no pudo nacer.
II) Inexistencia impropia; es aquella en la cual la misma ley, no
obstante el hecho de que concurren los elementos esenciales del
acto jurídico, lo califica de inexistente, en este caso es la misma
ley la que ordena imperativamente que un negocio jurídico sea
tenido como inexistente.

c) Inexistencia absoluta y relativa; aquí debemos señalar;


I) Inexistencia absoluta; Aquí falta la expresión de voluntad, aún
aparente, de manera que ninguna consecuencia se seguirá para
el derecho.
II) Inexistencia Relativa; una voluntad se ha manifestado, aunque
sólo sea idónea para forjar una “apariencia”.

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