Los Articulos
Los Articulos
Las formas átonas (sin acento) de los Posesivos mi, tu, su, siempre
funcionan como determinantes.
En este apartado encontrarás una explicación clara y completa acerca de los tipos
de artículos que hay en español y cómo aplicarlos correctamente. En la sección de
ejercicios puedes practicar lo que has aprendido y afianzar así tus conocimientos.
Ejemplo
Formas
Artículos
Artículos indeterminados
determinados
masculino el el tren un un tren
Singula
femenino la la estación una una estación
r
neutro lo lo bonito -
masculino los los trenes unos unos trenes
Plural
femenino las las estaciones unas unas estaciones
el águila, las águilas
Ejemplo:
El águila ibérica es un animal en peligro de extinción.
Ejemplo:
El último disco del artista es buenísimo.
con sustantivos usados en sentido general;
Ejemplo:
La fruta es la base de una dieta sana.
con los días de la semana;
Ejemplo:
El viernes no trabajo.
Pero:
Hoy es miércoles.
Con el verbo ser.
con instrumentos, juegos y deportes, tras los verbos jugar y tocar;
Ejemplo:
Toco el violín.
Juego a las cartas con mi abuelo.
En este parque juegan los niños al fútbol.
con las partes del cuerpo;
Ejemplo:
Me duele la espalda desde ayer.
con la hora;
Ejemplo:
Son las dos y media.
con títulos;
Ejemplo:
La Doctora Fernández ha ganado el Premio Nobel de Medicina.
con el apellido de familias, en plural;
Ejemplo:
Los Pérez se han mudado.
con el nombre de montañas, ríos, lagos, mares y océanos;
Ejemplo:
El Teide es el pico más alto de España.
con infinitivos que funcionan como sustantivos;
Ejemplo:
El leer alimenta el alma.
con los porcentajes.
Ejemplo:
Ha aprobado el 95% de los alumnos.
Ejemplo:
María es una amiga de Laura. (una de todas).
con una cantidad aproximada, en plural;
Ejemplo:
Estamos a unos 15 kilómetros de la costa.
delante de sustantivos y adjetivos que describen las cualidades personales
del sujeto, destacándolas especialmente;
Ejemplo:
Este niño es un ángel.
Su hermano es un travieso.
con la forma impersonal del verbo haber: hay.
Ejemplo:
En el museo hay una exposición de las pinturas negras de Goya.
Junto a la chimenea había una mecedora.
El artículo neutro: lo
El artículo neutro lo solo existe en singular y no acompaña a ningún sustantivo,
pues en español no existen sustantivos neutros. El artículo neutro se usa:
Ejemplo:
Lo interesante es la historia de la construcción de la catedral.
el dato interesante es...
Lo pasado, pasado está.
eso que ya ha pasado...
Lo primero es tener motivación.
el primer requisito es...
como alternativa a la expresión exclamativa qué + adjetivo/adverbio.
Ejemplo:
¡Qué rica está la tarta de manzana! → ¡Lo rica que está la tarta de
manzana!
¡Qué rápido iba ese coche! → ¡Lo rápido que iba ese coche!
Sin artículo
En los siguientes casos no se emplea ningún artículo en español:
Ejemplo:
Marta es ingeniera de caminos.
Pero:
Marta es una ingeniera excelente.
Si la profesión va acompañada de un adjetivo.
verbo ser + nacionalidad o credo religioso;
Ejemplo:
Soy española.
No soy católica.
con cantidades no específicas;
Ejemplo:
¿Lleva huevo la ensalada?
En esa tienda venden televisores.
delante de nombres propios de personas, organizaciones y lugares,
excepto cuando el artículo pertenece al nombre (los Estados Unidos, el
Reino Unido, los Estados Árabes Unidos, etc.).
Ejemplo:
Lorena trabaja en Oxfam en Grecia.
Nunca: La Lorena trabaja en la Oxfam en la Grecia.
Excepto:
Fatima vive en los Estados Árabes Unidos.
con los números ordinales de los títulos;
Ejemplo:
Alfonso X era conocido como Alfonso X «el Sabio».
Alfonso décimo era conocido como Alfonso décimo «el Sabio».
con nombres de idiomas o materias, excepto cuando son el sujeto de
la oración;
Ejemplo:
Hablo japonés y ruso.
Pero:
El chino es un idioma precioso.
delante de los meses;
Ejemplo:
En verano visito a mi familia en Galicia.
con los medios de transporte que se usan con la preposición en;
Ejemplo:
Podemos ir en coche al concierto.
Viajar en avión contamina más que viajar en tren.
con las palabras otro, medio;
Ejemplo:
Quiero otro café.
Nos encontramos a medio camino.
con ciertas expresiones con los verbos llevar, tener.
Ejemplo:
llevar gafas
tener coche; tener ganas; tener miedo
Preposición + artículo
Las preposiciones a y de y el artículo determinado masculino singular deben
contraerse y formar una sola palabra. Esta regla no se aplica si el artículo forma
parte de un nombre propio.
Ejemplo:
a + el = al
Vamos al supermercado. Pero: Vamos a El Escorial.
de + el = del
Es el libro del profesor. Pero: Es un cuadro de El Greco.
Qué es un adjetivo?
Los adjetivos son palabras que denotan los atributos o cualidades de un sustantivo.
El contenido que aporta un adjetivo sobre un sustantivo es muy variado: puede ser una
cualidad (p. ej., playa grande, rocosa, privada), o una relación (política marítima,
'relacionada con el mar'), una cantidad (numerosas playas), o una referencia a un momento
del tiempo (marea matinal) o a un lugar (playa mediterránea).
En español los adjetivos se sitúan por norma general a continuación del sustantivo al que
acompañan y solo en casos muy especiales lo preceden. Encontrarás una explicación
detallada sobre esto en el apartado Posición del adjetivo.
Los adjetivos siempre concuerdan en género y número con el sustantivo al que acompañan.
Visita el apartado Terminación del adjetivo para aprender la forma
del masculino, femenino, singular y plural en español.
¿Qué tipos de adjetivos hay?
Los adjetivos en español se clasifican en calificativos, relacionales, adverbiales y
sustantivados. Según el tipo que sean pueden graduarse o no y deben ocupar un lugar
específico en la oración.
Consulta el apartado Tipos de adjetivos para aprender más sobre los rasgos de cada tipo de
adjetivo en español.
Los adjetivos calificativos designan cualidades de los sustantivos que pueden ser tanto
propiedades físicas (color, tamaño, etc.) como abstractas o estados mentales (estado de
ánimo, rasgos del carácter, etc.).
Solo los adjetivos calificativos admiten grados: grado positivo, grado comparativo y
grado superlativo. Consulta el apartado Grados del adjetivo para saber más sobre la
gradación de los adjetivos y cuáles son los adjetivos que no pueden graduarse.
Los adjetivos relacionales expresan un rasgo del sustantivo al que acompañan que permite
clasificarlo en una cierta categoría.
Ejemplo:
una cuchara sopera → adjetivo relacional
tipo de cuchara: para comer sopa
una cuchara brillante → adjetivo calificativo
rasgo de la cuchara: brilla
Ejemplo:
La actual ministra de hacienda.
Estos adjetivos siempre preceden al sustantivo y no admiten grados: no se puede decir «esta
ministra es más actual que esa».
Los adjetivos sustantivados son adjetivos que en determinados enunciados funcionan como
sustantivos. Se utilizan en lugar del sustantivo cuando la entidad que designa el sustantivo
puede identificarse totalmente por medio de su adjetivo. Suelen ir acompañados
del artículo que acompañaría al sustantivo.
Ejemplo:
—¿Cuál es tu coche?
—El amarillo.
Ejemplo:
Los ojos verdes son poco comunes en España.
Los ojos de tu hermana son verdes.
Los adjetivos que aparecen tras un verbo copulativo (ser, estar, parecer) se
denominan atributos. Si aparecen tras un verbo no copulativo, se trata de adjetivos
predicativos. En ambos casos, el adjetivo sigue concordando con el sustantivo al que
califica.
¿Adjetivo o adverbio?
Ejemplo:
Madre e hija se ríen felices. → adjetivo
Madre e hija se ríen alto. → adverbio
LOS ADVERBIOS
Vivo bien
LA ADVERBIALIZACIÓN DE ADJETIVOS
Lo pasamos estupendo
Se levanta temprano
De cantidad: A tope
Accidentes gramaticales
En la inmensa mayoría de lenguas del mundo el verbo es la clase de palabra más compleja en
el sentido de que puede reflejar muchas más categorías gramaticales que otras palabras. Es
frecuente que exprese una o varias personas gramaticales (en lenguas como el español solo
marca la persona gramatical asociada al sujeto; en otras lenguas también puede marcar el
objeto), número gramatical, tiempo-modo-aspecto y más raramente en algunas lenguas puede
llevar género gramatical, evidenciales, direccionales, clasificadores de forma, intencionales,
etc. En gramática tradicional las categorías expresadas en el verbo se denominan "accidentes
gramaticales".
En la mayoría de lenguas flexivas existen tres categorías gramaticales típicas del verbo.
Constituyentes morfológicos[editar]
Los verbos constituyen una clase de palabras con gran variación formal entre las lenguas del
mundo; transmiten acción, proceso, estado, número, persona, tiempo, etc. Se pueden
distinguir los siguientes constituyentes morfológicos de las formas verbales:
Raíz: La raíz aporta la información léxica. Un verbo puede estar compuesto por varias
raíces, por ejemplo malcriar tiene dos, está formado por mal-cri-ar.
Morfemas derivativos: Los morfemas derivativos se concatenan a la raíz; pueden ser
tanto prefijos como sufijos; por ejemplo reconstruir tiene el prefijo derivativo re-.
Las lenguas flexivas y en particular las lenguas indoeuropeas frecuentemente incluyen
además otros tipos de constituyentes:
Desinencias o morfemas flexivos que aportan informaciones gramaticales:
o Desinencia de número y persona: En cantábamos, el morfema -mos indica número
plural y primera persona.
o Desinencia de tiempo, aspecto y modo: En cantábamos, -ba- indica tiempo pasado,
aspecto imperfectivo y modo indicativo.
Vocal temática: La vocal temática es un elemento característico de las lenguas
romances que carece de significado y permite clasificar los verbos en conjugaciones. En
español, los verbos de la primera conjugación presentan la vocal temática -a-, los de la
segunda la -e-, y los de la tercera la -i-.
En muchas lenguas romances y germánicas existen formas verbales compuestas. En las
formas compuestas aparece un verbo auxiliar (en español haber), que acompaña
al participio del verbo conjugado, carece de significado y solo transmite información
gramatical. Por ejemplo, en Hemos cantado la acción la expresa el participio de cantar. Otros
verbos auxiliares del español son ser en su construcción pasiva y los verbos empleados en
las perífrasis verbales.
Variación de número y persona[editar]
En lenguas como el chino o el inglés el verbo tiene muy pocas marcas y apenas existe flexión
verbal. Sin embargo, esa situación no es la más común entre las lenguas del mundo y muchas
lenguas no aislantes presentan una gran cantidad de variación morfológica en las formas
verbales. Dos de las categorías más comúnmente expresadas son el número gramatical y
la persona gramatical. El número señala si la forma verbal es singular, plural, dual, etc., y la
persona típicamente indica si el verbo corresponde a la primera persona, la segunda o la
tercera.
En español, las formas verbales que distinguen la persona son formas personales, y las
formas verbales que no la expresan son formas no personales, es decir, el infinitivo,
el gerundio y el participio. En español, latín, las lenguas romances y otras lenguas
indoeuropeas, tanto el infinitivo como el gerundio poseen formas compuestas. Pero en las
lenguas del mundo existe una gran variación sobre las formas marcadas.
Tiempo, aspecto y modo (TAM)[editar]
El tiempo gramatical es una categoría que se refiere a la referencia temporal (relativa o
absoluta según las lenguas), que permite ubicar el orden cronológico de los eventos y
acciones. En las lenguas flexivas el tiempo gramatical se refleja usualmente en un conjunto de
paradigmas asociados a un conjunto de desinencias, que en conjunto se denominan tiempos
verbales.
El tiempo gramatical indica si la acción es pasada (anterior a otra), presente (habitual o
simultánea a otra) o futura (posterior a otra) en relación con el momento del habla (presente).
En las lenguas indoeuropeas, por ejemplo, los tiempos verbales además de expresar el
tiempo gramatical, propiamente dicho, también indican el aspecto gramatical y a veces
el modo gramatical y otros aspectos relacionados pero que no se refieren estrictamente a la
cronología de los sucesos.
Aspecto[editar]
El aspecto informa de la perspectiva del hablante ante el desarrollo de la acción verbal.
Argumentos verbales[editar]
Los argumentos requeridos por el verbo incluyen el sujeto y los complementos verbales. En
diversas lenguas se denominan de manera diferente pero en términos generales un verbo
transitivo requiere un complemento directo (ocasionalmente complemento de régimen);
algunos ditransitivos requieren también complemento indirecto. El llamado "complemento"
circunstancial no es obligatorio en ningún caso, por lo que sintácticamente es un adjunto del
sintagma verbal.
Semánticamente el complemento directo suele asumir un papel temático de paciente o tema,
mientras que el complemento indirecto suele recibir un papel temático de beneficiario o
recipiente. En español y otras lenguas, algunos verbos requieren complementos obligatorios
con papeles temáticos diferentes o expresan ese complemento mediante un complemento de
régimen.
Los complementos circunstanciales no son argumentos verbales ya que pueden omitirse, pero
cuando están presentes completan el significado de la predicación expresando modo, lugar,
tiempo, etc. Estos son adjuntos frecuentemente introducidos por adposiciones o son
realizados por adverbios de modo, tiempo y lugar.
La diátesis gramatical
tiene que ver con el número de argumentos requeridos por el verbo o valencia del verbo.
Muchos verbos requieren solo un argumento (intransitivos) cuyo papel temático
frecuentemente es un experimentador. Otros verbos que requieren entre sus argumentos
un agente frecuentemente son transitivos y requieren además un paciente o tema.
En español algunos de los verbos que requieren un agente como uno de sus argumentos
pueden aparecer en diátesis transitivas o intransitivas:
me comí el pollo (DT)
estabas comiendo (DI)
Otros verbos transitivos del español son rígidamente intransitivos y no admiten esta
duplicidad de diátesis:
Juan devoró el pollo (DT)
*Juan devoró (DI)
La segunda oración no es directamente interpretable sin inferencias
pragmáticas adicionales, ya que devorar no admite aquí una diátesis
intransitiva.
Las lenguas del mundo presentan procedimientos morfológicos que pueden
alterar la valencia del verbo entre ellos:
La voz causativa.
La voz aplicativa.
Además de requerimientos de orden sintáctico, la aparición de un verbo en
una frase puede estar ligada por concordancia gramatical. Esto significa que
en muchas lenguas se requiere que el verbo tenga una u otra forma en
función de otros constituyentes sintácticos que le preceden o le siguen.
En español el verbo concuerda con el sujeto:
El niño corrió mucho
Los niños corrieron mucho
En cambio en otras lenguas como el euskera hay concordancia con el
"sujeto" y "objeto":
ransitivos. Expresan acción que recae sobre un objeto, se acompañan de un complemento
directo:
Frida sonrió
El director habló
El niño salta.
Sustantiva / Sustantiva / Sustantiva / Adjetiva / Adjetiva / Adjetiva. entifique si las siguientes secuencias son
oraciones simples, coordinadas o compuestas por subordinación (sustantiva, adjetiva o adverbial):
Subraye las proposiciones subordinadas e indique en la columna de la derecha de qué tipo son:
Hizo los horarios de los partidos como le dio la gana Adverbial de modo
Demuestre que las siguientes proposiciones subordinadas son adjetivas sustituyéndolas en su conjunto
por el adjetivo que corresponda:
Soy una persona que jamás consume bebidas alcohólicas