Carreño Rcontr
Carreño Rcontr
ISSN 2665-2714
La responsabilidad
precontractual desde una
perspectiva del derecho
de contratos**
DOI: [Link]/10.15425/2017.352
do c tr i n a
Resumen
La responsabilidad precontractual ha ganado notoriedad en el derecho
contemporáneo. En términos generales parece existir acuerdo sobre su
pp. 111-139
procedencia, sus elementos estructurantes y la extensión del daño. Su
naturaleza, por el contrario, ha sido menos pacífica. El desencuentro
viene dado en buena medida por la falta de regulación específica y en tér-
–
minos generales suele atribuírsele un carácter extracontractual. El debate
Facultad de Derecho
suele girar en torno a la naturaleza del vínculo relacional precontractual,
perdiendo de vista la complejidad que supone la negociación y el incum-
plimiento precontractual. La necesaria interacción con el contrato acon-
seja su estudio desde la perspectiva del derecho de contratos.
–
– Universidad de los Andes
Palabras clave
Negociación, responsabilidad precontractual, culpa in contrahendo, in-
cumplimiento precontractual, derecho de contratos, PECL.
111
DOI: [Link]
Abstract
Pre-contractual liability has experienced a notable awareness of modern
law. Overall, there is agreement over judicial enforcement and damages re-
pp. 111-139 –
the complexity that underlies negotiation and the breach of the precon-
tractual duties. Needful interaction between contract and negotiations
endorses a comprehensive study from a contract law perspective.
–
Keywords
– Universidad de los Andes
112
Introducción
Sergio Carreño-Mendoza
criterios de solución para aquellos incumplimientos precontractuales que pueden
proyectarse sobre el contrato mismo.
Para cumplir con los objetivos planteados se analizaron las soluciones pro-
vistas en el derecho comparado y en los proyectos de armonización de derechos
–
de contratos. Dicho esto, lo que resta del trabajo se divide en tres secciones. En
1 En términos generales, se ha optado por el interés negativo como medida del daño. Pese a ello, exis-
ten por lo menos dos pronunciamientos de la Corte Suprema holandesa que han reconocido la pro-
cedencia del interés positivo. Corte Suprema holandesa, sentencia Plas vs. Valburg, NJ 1983/723.
113
Tres concepciones del vínculo precontractual
y el régimen de responsabilidad aplicable
Francia
quier momento.
Siguiendo la solución aquiliana, se requiere la concurrencia de culpa de quien
abandona la negociación, y se pone como ejemplo la promoción de inversiones de
–
Facultad de Derecho
114
perjuicios sufridos durante las negociaciones precontractuales, aun cuando el per-
juicio no esté precedido de una falta atribuible al responsable.
Señálese en todo caso que en 2016 se reformó el libro tercero del Código
Civil. En lo que aquí interesa, se vino a incluir una regulación expresa de la respon-
sabilidad precontractual en los artículos 1112, 1112-1 y 1112-2. Siguiendo la línea
tradicional, mantiene la tesis extracontractual.
España
Sergio Carreño-Mendoza
Italia
–
tratarse de un interés inherente a la vida de relación no está supeditado al sur-
(2) frente a los perjuicios sufridos durante los ensayos de un automóvil que anteceden a su compra;
y (3) respecto de los accidentes laborales sufridos con antelación a la contratación.
6 Artículo 1902 del Código Civil español dispone: “El que por acción u omisión causa daño a otro,
interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”.
7 Clara I. Asúa González, La culpa in contrahendo: tratamiento en el derecho alemán y presencia en
otros ordenamientos (Bilbao: Servicio Editorial, Universidad del País Vasco, 1989), 225 y ss.
8 Pascual Estevill, Derecho de daños: principios generales, responsabilidad contractual, extracontractual
y responsabilidad precontractual, 1083 y ss. Esta postura ha sido compartida mayoritariamente por
la jurisprudencia. Entre otras, Tribunal Supremo español, Sala de lo Civil, sentencias Tol 2364, 14 de
junio de 1999, Tol 2586, 16 de diciembre de 1999, Tol 2610, 11 de abril de 2000.
115
contractual. De ahí que se invoque el artículo 2043[9] del Código Civil italiano como
fundamento normativo de la responsabilidad, en defecto del 1218[10], que regula la
responsabilidad contractual.
Para la doctrina11, el deber de actuar conforme a la buena fe no se deduce de
una relación obligatoria, ni pretende satisfacer intereses individuales específicos.
Así pues, la ausencia de contrato reafirma la exigencia de un deber genérico de
no dañar a otro, y la responsabilidad precontractual viene tan solo viene a ser una
hipótesis más de la transgresión de los deberes genéricos de conducta que de nin-
guna manera puede equipararse a las obligaciones en sentido propio12.
DOI: [Link]
9 El artículo 2043 del Código Civil italiano dispone: “Cualquier hecho doloso o culposo que cause a
A N UAR IO DE DER EC H O P RI VADO 02
116
el momento en el que se produjo el hecho generador del daño, la ley de
ese país, o (c) si del conjunto de las circunstancias se desprende que
la obligación extracontractual que se derive de los tratos previos a la
celebración de un contrato presenta vínculos manifiestamente más es-
trechos con otro país distinto del indicado en las letras a y b, se aplicará
la ley de este otro país.
Argentina y Colombia
Sergio Carreño-Mendoza
Si bien se reconoce que la responsabilidad precontractual reviste caracterís-
ticas particulares, se consideró que no ameritaba un trato autónomo. Así las cosas,
se acudió al carácter residual del régimen extracontractual que permitía el estudio
de cualquier infracción del deber genérico de no causar daño a otro con indepen-
–
dencia de su fuente.
14 Tribunal de Justicia Europeo, sentencia C-334/00 Fonderie Officine Meccaniche Tacconi c/Heinrich
Wagner Sinto Maschinenfabrik, 17 de septiembre de 2002.
15 Jorge Mosset Iturraspe, Responsabilidad precontractual (Santa Fe: Rubinzal-Culzoni Editores,
2006), 280; Alejandro Borda, “La buena fe en la etapa precontractual”, Vniversitas 129 (2014): 71,
[Link] Roberto Brebbia, Responsabilidad precontractual
(Buenos Aires: Editorial La Roca, 1987), 49.
16 Rubén Stiglitz, Responsabilidad precontractual: incumplimiento del deber de información (Buenos
Aires: Abeledo-Perrot, 1992), 48 y ss.
17 Gustavo Caramelo, “Sección 3a. Tratativas contractuales”, en Código Civil y Comercial de la Nación
Comentado [t. III], ed. Marisa Herrera, Gustavo Caramelo y Sebastián Picasso (Buenos Aires: Infojus,
2015), 394.
117
La jurisprudencia colombiana, por su parte, ha optado por la misma solución
atendiendo a la ausencia de contrato18. En apoyo a esta solución se destaca Arru-
bla, quien reconoce que el deber de negociar conforme a la buena fe antecede al
contrato y, por tanto, escapa de la órbita contractual. En sus palabras, “El funda-
mento legal de la responsabilidad precontractual es muy claro en el sistema jurí-
dico colombiano con la anotación del artículo 863 y la razón de ser de esta norma
resulta obvia, pues mientras no esté formado el contrato, la fuente de responsabi-
lidad no puede ser contrato sino en la transgresión de un deber extraño y anterior
al contrato”19.
DOI: [Link]
18 Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Civil. Sentencias 4962, 31 de mayo de 1998, MP: Rafael
Romero Sierra y C-5295, 23 de junio de 2000, MP: José Fernando Ramírez Gómez.
A N UAR IO DE DER EC H O P RI VADO 02
19 Jaime Arrubla Paucar, Contratos mercantiles: Teoría General del Negocio Mercantil, 13.ª ed. (Bogotá:
Legis, 2012), 133-34.
20 En Brebbia, Responsabilidad precontractual, 25 y ss; Stiglitz, Responsabilidad precontractual: incum-
plimiento del deber de información, 45; José Puig Brutau, Fundamentos de derecho civil [t. II, vol. I]
Doctrina General del Contrato (Barcelona : Bosch, 1989), 216; Catalina Salgado Ramírez, “Breve
introducción a la responsabilidad precontractual en la teoría de Rudolf von Jhering”, en Estudios de
Derecho Civil en memoria de Fernando Hinestrosa, t. I. (Bogotá: Universidad Externado de Colombia,
2014), 721-58.
21 En este punto conviene señalar que Von Ihering recurre a las fuentes romanas en especial las referi-
das a la venta de cosas sagradas, públicas o religiosas para cimentar los contornos de la figura.
118
Faggella y Saleilles, por su parte, centraron su atención en la existencia de un acuerdo
tácito entre las partes que les obliga a comportarse conforme a la buena fe22.
Ciertamente, la tesis contractualista fue introducida por los autores que
construyeron las bases de la responsabilidad precontractual; no obstante, con el
paso del tiempo vino a ser desplazada por la tesis aquiliana. En la actualidad, el
derecho alemán viene a ser el único ordenamiento que de forma expresa reconoce
su naturaleza contractual.
Sergio Carreño-Mendoza
(2) Una obligación con deberes de acuerdo con lo establecido en el artículo
241 –numeral 2[24]– también existe por:
El inicio de negociaciones contractuales.
2. La preparación de un contrato donde una de las partes, en aras de es-
–
tablecer una potencial relación contractual, le da a la otra la posibilidad
119
y a través de ésta influye considerablemente en las negociaciones del
contrato o en su perfeccionamiento25.
Así pues, la reforma del 2002 viene a reconocer que con la negociación surge
una relación obligatoria negocial análoga a la contractual que obliga, entre otras
cosas, a comportarse conforme a las reglas de la buena fe (art. 242)28 y respetar
los derechos e intereses de la contraparte (art. 241-2)29.
25 La presente constituye una traducción libre de la versión en inglés propuesta por el Ministerio Alemán
de Justicia en [Link] [con-
–
26 Basil Markesinis, Hannes Unberath y Angus Johnston, The German Law of Contract, 2.ª ed. (Oxford
and Portland, Oregon: Hart Publishing, 2006); Klaus Albiez Dohrmann, “Un nuevo Derecho de obli-
gaciones. La Reforma 2002 del BGB”, Anuario de Derecho Civil 55, n.° 3 (2002): 1191, https://
[Link]/publicaciones/anuarios_derecho/abrir_pdf.php?id=ANU-C-2002-30113301228.
27 El artículo 823 del BGB limita la aplicación de la responsabilidad aquiliana a la afectación de los bie-
nes jurídicos enunciados a saber: vida, integridad física, salud, libertad y propiedad, siempre que no
se trate de pérdidas puramente económicas.
A N UAR IO DE DER EC H O P RI VADO 02
28 Reinhard Zimmermann y Simon Whittaker, “Good Faith in European Contract Law: Surveying the
legal Landscape”, en Good faith in European Contract law, editado por Reinhard Zimmermann y
Simon Whittaker (Cambridge: Cambridge University Press., 2000), 24.
29 Este artículo reconoce dos tipos de obligaciones: una positiva, entendida como el cumplimiento
de la prestación debida y una negativa o de protección que impone el deber de no perjudicar los
intereses del otro. Esta segunda, como señalan Markesinis y Unberath, se trata de una obligación
general que se deben mutuamente las partes y pretende el respeto de los derechos e intereses de
la contraparte que surgen de la relación obligacional; siguiendo esta distinción, la jurisprudencia
colombiana ha reconocido la existencia de deberes primarios y secundarios de conducta. Markesinis,
Unberath y Johnston, The German Law of Contract, 127 y ss.
30 Adriano de Cupis, El Daño: teoría general de la responsabilidad civil (Barcelona: Bosch, 1975), 168 y ss.
120
en los artículos 1337[31] y 1338[32] del Código Civil italiano no presenta diferencias
sustanciales con la buena fe contractual.
En similar sentido se han referido las voces críticas en el derecho español33
que consideran que la existencia de una relación o “contacto social” impone a las
partes deberes concretos. Para ellas, el artículo 1902 del Código Civil español re-
sulta vago para proteger la buena fe, por ello se decantan por la protección más
concreta que ofrece el régimen contractual teniendo en cuenta la identidad de la
buena fe en la etapa precontractual y contractual.
Sergio Carreño-Mendoza
sidera ambigua. En su opinión es contradictorio que la Corte Suprema deduzca una
responsabilidad extracontractual pese a reconocer “la existencia de un conjunto
de relaciones y contactos entre las partes”36. Tampoco es claro por qué aplica el
–
La responsabilidad precontractual desde una perspectiva del derecho de contratos
31 El artículo 1337 del Código Civil italiano dispone que “Las partes en el desarrollo de las negociacio-
nes y en la formación del contrato deben comportarse de acuerdo con la buena fe”.
32 El artículo 1338 del Código Civil italiano dispone: “La parte que conociendo o debiendo conocer
la existencia de una causa de invalidez del contrato no lo ha comunicado a la otra está obligado a
reparar el daño que ésta ha sufrido por haber confiado, sin su culpa, en la validez del contrato”.
33 Puig Brutau, Fundamentos de derecho civil [t. II, vol. I] Doctrina General del Contrato, 216. Alonso
Pérez, con cierto escepticismo, también se remite al régimen contractual. En su opinión, la obligación
de indemnizar surge del “quebrantamiento de la lealtad y la confianza que las partes se deben por
el hecho de entrar en un contacto negocial” que presenta similitud con las relaciones contractuales.
Mariano Alonso Pérez, “La responsabilidad precontractual”, Revista Crítica de Derecho Inmobiliario
485 (1971): 891 y ss.
34 Como se vio, Arrubla prefiere la solución aquiliana. Rengifo, por su parte, prefiere la solución auto-
nomista pues considera que existe una relación jurídica preparatoria de origen legal. Finalmente,
Oviedo Albán no adopta una postura inequívoca, pero parece sumarse a la tesis contractualista.
Mauricio Rengifo Gardeazábal, La formación del contrato (Bogotá: Universidad de los Andes -
Editorial Temis, 2016), 275 y ss.; Jorge Oviedo Albán, “Tratos preliminares y responsabilidad recon-
tractual”, Vniversitas 115 (2008): 108 y ss.
35 Jorge Santos Ballesteros, Instituciones de Responsabilidad Civil [t. II], 2.ª ed. (Bogotá: Universidad
Javeriana, 2008), 227 y ss.
36 Ibíd., 232.
121
artículo 1602 a la negociación como derrotero de la libertad y de respeto de la
autonomía privada, si es propio del régimen contractual. En sus palabras, “[a]sí
pues no puede dejarse de lado, como lo he reiterado, la presencia de una relación
vinculante en los tratos preliminares y, si las cosas son así, como en efecto lo son,
no puede sostenerse válidamente que la buena fe exenta de culpa que alude el
artículo 863 del Código de Comercio sea un deber genérico, sino, por el contrario,
concreto y determinado, lo que da origen a una arquetípica responsabilidad con-
tractual, muy a pesar de lo que sostiene la Corte”37.
Monsalve38, por su parte, hace hincapié en que la buena fe impone a las par-
DOI: [Link]
ficas que surgen con la negociación y desconocen el contacto requerido entre las
partes para el nacimiento de la obligación precontractual.
Finalmente, Bernal Fandiño39 reconoce la posible concurrencia de los regíme-
–
Facultad de Derecho
37 Ibíd., 232-233.
38 Vladimir Monsalve Caballero, Responsabilidad precontractual: la ruptura injustificada de las negocia-
ciones, 338 y ss. (Ibáñez, Bogotá, 2010).
39 Mariana Bernal Fandiño, “La naturaleza jurídica de la responsabilidad civil derivada de la inobser-
vancia de los deberes colaterales de conducta”, Vniversitas 126 (2013): 52 y ss., [Link]
[Link]/[Link]/vnijuri/article/view/6120.
122
los afectados porque la solución del caso concreto siempre habrá de realizarse con
base en un régimen inaplicable.
Algunos se apoyan en la existencia de un “contrato tácito” que tiene lugar
con el inicio de la negociación; a falta de consentimiento se asimila al cuasicon-
trato y su fuente deviene de la ley o de la equidad40. Otros reivindican la defrau-
dación de la confianza y la violación de los deberes secundarios de protección
por parte de los negociantes como fundamento de la responsabilidad precontrac-
tual. Desde esta perspectiva, la ausencia de contrato y la imposición de deberes
positivos de conducta (extraños al régimen extracontractual) impiden asimilarla
con los regímenes existentes41. Otros más recurren al abuso del derecho teniendo
en cuenta que la ruptura injusta de la negociación supone la extralimitación en
el ejercicio del derecho de no contratar que afecta el interés de la confianza de
la parte perjudicada, quien no cuenta con específica prerrogativa normativa que
lo proteja42.
Sergio Carreño-Mendoza
Como se ha visto, la discusión ha girado en torno a la naturaleza del vínculo rela-
cional precontractual y se ha perdido de vista la complejidad de la negociación. En
efecto, la negociación solo se explica en una relación de medio a fin con el con-
–
trato, pues en ella se recolecta e intercambia información que les permite a las
123
desligado para fenómenos interdependientes, máxime cuando las partes están
obligadas a actuar conforme a la buena fe44.
Esta exigencia no cambia en la negociación, de hecho, se acrecienta, pues
son los deberes precontractuales los que vienen a establecer las pautas de compor-
tamiento que las partes habrán de seguir durante el proceso. Si bien es difícil esta-
blecer un catálogo rígido de comportamientos permitidos y prohibidos, el alcance
de estos deberes puede concretarse atendiendo a las circunstancias que acompa-
ñan el caso y a los estándares de conducta que “permiten evaluar la conformidad
de una conducta frente al modelo propuesto por el estándar”45.
DOI: [Link]
44 Se discute si ha de tenerse como un deber –asociado con aquellos estándares generales de compor-
tamiento que acompañan al contrato– o como una obligación –las prestaciones (contenido econó-
mico) expresamente convenidas que tienen en cuenta las particularidades del contrato–. Pese a la
controversia, se habla de ella indistintamente. Esto no sorprende teniendo en cuenta que en la prác-
tica el deber y la obligación suelen emplearse como sinónimos intercambiables y hacen referencia a
aquello que es debido –deberes implícitos o por previsión expresa en el contrato–. El uso indistinto
puede comprobarse en los proyectos de armonización –por ejemplo, PECL y DCFR–, en las conven-
ciones internacionales –por ejemplo, la CISG–, en el derecho comunitario europeo e incluso en el
A N UAR IO DE DER EC H O P RI VADO 02
common law. Bénédicte Fauvarque-Cosson y Denis Mazeaud, European Contract Law: Material for a
Common Frame of Reference (Munich: European Law Publishers, 2008), 40-52.
45 Martha Neme Villarreal, “La buena fe es un principio que se expresa mediante cláusulas generales
cuya reiterada aplicación tiene por virtud generar estándares de conducta”, en Jornadas Franco-
Colombianas “Los grandes estándares del derecho francés”, 2012, 14. En esta misma línea, el Tribunal
Supremo español, sentencia RJ 1997/3668, 3 de mayo de 1997, ha reconocido la conveniencia de
recurrir a los modelos de conducta como medida de cumplimiento teniendo en cuenta que la ade-
cuada valoración de la conducta exige tomar en consideración del entorno social en el que se desen-
vuelven las partes.
46 Robert E. Scott y George G. Triantis, “Anticipating litigation in contract design”, Yale Law Journal
115, n.o 4 (2006): 818 y ss., [Link]
124
En este escrito se entiende que los deberes precontractuales buscan proteger a un
sujeto determinado (aquel que entra en la negociación) y por tal motivo se pre-
fiere el régimen contractual.
Sin perjuicio de lo anterior, existen consideraciones adicionales que reco-
miendan un estudio conjunto de la negociación y el contrato (por lo menos en
cuanto a reglas procedimentales se refiere) que suelen pasarse por alto cuando se
estudia la cuestión, y se estudiarán a continuación.
Sergio Carreño-Mendoza
y centre su atención en el derecho de contratos como factor de atribución. En otras
palabras, la responsabilidad contractual debe encargarse de resolver las controver-
sias surgidas en el marco de una relación regida por el derecho de contratos.
En efecto, el contrato ha dejado de ser una mera fuente de obligaciones y,
como señala Gómez Pomar, “son la expresión más importante de articulación de la
–
cooperación entre los individuos [...] las obligaciones expresan los efectos jurídicos
47 Fernando Gómez Pomar, “El incumplimiento contractual en Derecho español”, InDret 3 (2007):
4, [Link] En consonancia con lo
anterior, la literatura le atribuye funciones adicionales, por ejemplo, la movilización eficiente de
recursos hacia usos que generen mayor valor; la promoción de la cooperación entre las partes, la
asignación de riesgos futuros; la creación, modificación o extinción de relaciones obligatorias, la
promoción de mecanismos informales de cumplimiento.
48 El incumplimiento entendido como la falta de realización de la conducta asumida contractualmente
–expresa o tácitamente– que es imputable a la parte incumplida.
125
ahí. También le interesa el periodo precontractual, el periodo poscontractual y el
cumplimiento ordinario del contrato.
Se insiste, existe una relación inescindible entre la etapa precontractual y la
contractual porque en la primera se definen los términos materiales del acuerdo;
también sirve como criterio interpretativo.
Esta relación, por ejemplo, se hace más explícita cuando se aborda el error
como vicio de consentimiento por la información suministrada por la contraparte.
En este supuesto, la parte perjudicada se encuentra frente a una disyuntiva: de-
mandar el incumplimiento del deber de información (deber precontractual) que
DOI: [Link]
lencia de los remedios contractuales, teniendo en cuenta que los efectos pueden
proyectarse sobre el contrato mismo. En este sentido se expresa Morales cuando
afirma que
–
Facultad de Derecho
49 Teresa Rodríguez de las Heras Ballell, “La etapa precontractual en la contratación mercantil”, en
A N UAR IO DE DER EC H O P RI VADO 02
Estudios sobre el futuro código mercantil: libro homenaje al profesor Rafael Illescas Ortiz, editado por
María José Morillas Jarillo, María del Pilar Perales Viscasillas y Leopoldo José Porfirio Carpio (Getafe:
Univerdidad Carlos III, 2015), 1812.
50 María Paz García Rubio, “La responsabilidad precontractual en la propuesta de modificación del de-
recho de obligaciones y contratos”, Anuario de Derecho Civil LXIII (2010): 1640, [Link]
es/publicaciones/anuarios_derecho/abrir_pdf.php?id=ANU-C-2010-40162101642; Gómez, “El
incumplimiento contractual”, 7.
51 Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá, Laudo Arbitral Concesionaria
Ruta del Sol SAS vs. Agencia Nacional de Infraestructura del 6 de agosto de 2019.
52 Antonio Manuel Morales Moreno, Incumplimiento del contrato y lucro cesante (Cizur Menor [Navarra]:
Civitas Thomson Reuters, 2010), 90.
126
Esta solución también parece haber sido acogida en el derecho de consumo.
En el derecho comunitario europeo, por citar un caso, la directiva 1999/44/EC
establece por vía negativa que la conformidad del contrato se determina con base
en lo contenido en el acuerdo y en las declaraciones previas realizadas por el ven-
dedor. Desde esta perspectiva, las declaraciones precontractuales vinculan al pro-
ductor o al proveedor y podrán alegarse a través del incumplimiento de contrato.
Las propuestas de directiva para los contratos por internet y venta a dis-
tancia53 y para la provisión de contenido digital54 de 2015, por su parte, resuelven
de forma expresa la cuestión. En ambas propuestas se reconoce que la conformi-
dad contractual viene dada no solo por lo contenido en el contrato sino por los
atributos ofrecidos por el vendedor en la etapa precontractual55. En consecuen-
cia, habrá incumplimiento cuando el bien vendido o el contenido digital proveído
no sean conformes con los atributos anunciados por el vendedor en el período
precontractual.
En España, por citar un segundo caso, el Real Decreto legislativo 1/2007[56]
(TR LGDCU) prescribe que al contrato se integran el contenido de la oferta, las
promociones y cualquier tipo de publicidad realizada por el vendedor, y la con-
formidad se establece a partir de lo dispuesto en su conjunto. Así pues, no son
extraños los pronunciamientos jurisprudenciales que estudian el desconocimiento
Sergio Carreño-Mendoza
de las garantías ofrecidas o de los atributos publicitados en la etapa precontractual
por la vía incumplimiento de contrato57.
Lo anterior pone de manifiesto la complejidad del incumplimiento precon-
tractual teniendo en cuenta que sus efectos pueden repercutir tanto en la nego-
–
ciación como en el contrato, lo cual, sin duda, reafirma la necesidad de estudiarlo
127
Esta visión comprensiva también resulta patente en los proyectos de ar-
monización que proponen atraer la responsabilidad precontractual al derecho de
contratos. Los Principios de Derecho Europeo de Contratos (PECL), por ejemplo,
recomiendan expresamente su aplicación a los supuestos de responsabilidad pre-
contractual, aunque reconocen que algunos sistemas nacionales prefieren estu-
diarlos bajo las reglas de la responsabilidad extracontractual58. En igual sentido se
pronuncia la Comisión redactora del Draft Common Frame of Reference (DCFR),
que señala que la regulación específica contenida en el libro segundo (capítulo II.3,
“Deberes de información y negociación”) ofrece un camino más sencillo para hacer
DOI: [Link]
La responsabilidad en la negociación
Siguiendo la tradición, Los PECL reconocen dos premisas generales que gobiernan
la negociación: (1) Las partes son libres para comenzar una negociación y para
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58 Comentarios al artículo 1:101 y 2:301 en Ole Lando y Hugh Beale, Principles of European contract
law. Parts I and II, combined and revised, editado por Ole Lando y H. G. Beale (The Hague: Kluwer
Law International, 2000), 97 y 190.
59 Comentarios al artículo II-3:501 en Christian von Bar y Eric Clive, Principles, definitions and mo-
del rules of European private law: Draft Common Frame of Reference (DCFR) Full Edition (Munich:
Sellier, 2009), 262. Como se indicó unas líneas atrás, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en
contraste, reconoce la aplicación del Tratado de Roma II en los supuestos precontractuales. Fonderie
Officine Meccaniche Tacconi c/Heinrich Wagner Sinto Maschinenfabrik GmbH (HWS). Sentencia
del 17 de septiembre de 2002, C-334/00.
60 Señálese que, en este segundo supuesto, los PECL reconocen la posibilidad de elegir entre los reme-
dios contractuales y los precontractuales.
128
retirarse; (2) Las partes deben negociar conforme a las reglas de la buena fe. A
partir de estas premisas se ha establecido una regla según la cual cualquier con-
ducta estará permitida en tanto se respete la buena fe. A diferencia de los códigos
que regulan expresamente la materia, los Principios recogen dos supuestos básicos
de responsabilidad durante la negociación61:
Sergio Carreño-Mendoza
Aunque no se dice expresamente, la ruptura injusta (supuesto 3) exige como
punto de partida la defraudación de una situación de confianza. En esencia, se pro-
tege la apariencia jurídica en estados avanzados de la negociación62 como fórmula
intermedia para conciliar los principios de libertad contractual y buena fe63.
–
Este requisito, por el contrario, no parece seguirse en los supuestos 1 y 2, se-
61 Este modelo ha sido replicado en el nuevo Código Civil y Comercial argentino (artículos 991 y 992)
y en los Principios Latinoamericanos de Contratos (artículos 10,11 y 12).
62 La jurisprudencia española entiende, por ejemplo, que el estado avanzado de la negociación puede
inferirse con la emisión de una oferta. Tribunal Supremo español, sentencias Tol 2364, 14 de junio
de 1999, RJ 2007/6811, 9 de octubre de 2007 y RJ 2011/7400, 15 de octubre de 2011.
63 Sergio Carreño Mendoza, “La ruptura de la negociación: la potestad de retiro y los motivos que
acompañan su ejercicio en el derecho privado”, Revista de Derecho Privado, n.° 36 (2019): 235,
[Link]
64 Comentarios al artículo 2:301 en Lando y Beale, Principles of European contract law. Parts I and II,
combined and revised, 190-91.
65 El ejemplo propuesto para el primer caso, A tiene la intención de entrar en el mercado donde actúa
B y le manifiesta su interés de convertirse en agente de ventas de B, buscando recabar informa-
ción que le servirá para entrar como competidor en el mercado. En el segundo ejemplo, siendo los
129
el primer supuesto: A tiene la intención de entrar en el mercado donde actúa B y
le manifiesta su interés de convertirse en agente de ventas de B, buscando recabar
información que le servirá para entrar en el mercado como competidor. Para el
segundo supuesto se propone un matiz: B es quien se pone en contacto, pero A
continúa negociando para aprender más sobre el mercado y el negocio de B.
Los principios Unidroit, por su parte, mantienen la distinción propuesta en
los PECL, pero las hipótesis planteadas en sus comentarios oficiales parecen seguir
la fórmula tradicional y protegen la confianza razonable. En el primero caso, A
adelanta con B una negociación por un tiempo considerable con el único propósito
DOI: [Link]
de prevenir que C (su competidor) adquiera el negocio. Tan pronto C cierra una
operación alternativa, A abandona la negociación. En el segundo caso, A mantiene
con una oficina bancaria una extensa negociación en la que se busca definir las
condiciones en que se otorgará un crédito. En el último momento, el director de
la oficina le informa a A que no estaba autorizado para otorgar ese crédito y que la
oficina central decidió no concederlo.
Los PECL, el DCFR y los principios Unidroit, de forma acertada, evitan consagrar
un deber general de confidencialidad, lo cual parece lógico teniendo en cuenta que
durante la negociación también se intercambia información pública o que también
–
Facultad de Derecho
suele ser entregada a terceros. Sin embargo, reconocen el valor de cierto tipo de
información que debe ser preservada por el receptor y no puede aprovecharse de
forma indebida.
Si bien el artículo 2:302 no define cuándo la información es confidencial,
–
nace el aludido deber: (1) cuando se hace alusión expresa al carácter confiden-
cial de la información entregada; (2) cuando del contenido de la información o
de las circunstancias en que se obtiene parece razonable entender que se debe
tratar como información privilegiada. En este caso surge un deber implícito de
conservación teniendo en cuenta que la parte receptora conoce o debía conocer
A N UAR IO DE DER EC H O P RI VADO 02
su carácter confidencial.
Debe señalarse que, en todo caso, el incumplimiento del deber de reserva
procede con independencia del resultado de la negociación, distinguiéndose así de
mismos sujetos, es B quien se pone en contacto con A. En este caso, continúa negociando para
aprender más sobre el mercado y el negocio de B.
66 Lando y Beale, Principles of European contract law, 194-95.
130
los supuestos típicos de responsabilidad precontractual que parten de la frustra-
ción de la negociación.
Sergio Carreño-Mendoza
la negociación68. Con todo, la elección de una u otra medida no se deriva de una
exigencia legal que prescriba a priori un interés determinado, sino que corresponde
más a un problema de causalidad69.
Dicho esto, los tres proyectos de armonización mantienen la aproximación
–
tradicional y reconocen al interés negativo como medida del daño. Sin perjuicio de
131
incumplidora (disgorgement interest en el common law)71. En esta hipótesis, los
proyectos de armonización aplican una solución similar a la desarrollada en las in-
fracciones de la propiedad industrial y los derechos de autor72.
Esta fórmula también ha sido adoptada por el Código Civil y Comercial ar-
gentino en su artículo 992 y en la Directiva (CE) 2016/943, que establece el régi-
men de protección para el know-how y demás secretos empresariales, pues en su
artículo 14 recurre a la fórmula de indemnización establecida en la Directiva (CE)
2004/48 (protección de los derechos de propiedad intelectual) que le permite a
la parte perjudicada optar por las consecuencias negativas de la infracción (que
DOI: [Link]
miento de las partes y en el objeto del contrato; sin embargo, se origina en la etapa
precontractual. La necesidad de tomar decisiones conscientes, especialmente en
contextos donde prima la asimetría de la información, ha motivado la imposición
de exigencias concretas sobre el contenido de la información que se provee en el
A N UAR IO DE DER EC H O P RI VADO 02
71 Richard R. W. Brooks, “The Efficient Performance Hypothesis”, The Yale Law Journal, 116 (2006):
577 y ss., [Link] E. Allan Farnsworth, “Your Loss
or My Gain? The Dilemma of the Disgorgement Principle in Breach of Contract”, Yale Law Journal
94, n.° 6 (1985): 1339, [Link]
72 Comentarios al II-3:302 DCFR, que sigue la regla del artículo 2:302 del PECL, en Bar y Clive, Principles,
definitions and model rules of European private law: Draft Common Frame of Reference (DCFR) Full
Edition, 254.
73 Sin embargo, los PECL guardan silencio frente a las negociaciones artificiosas contempladas en
2:301. La duda surge en la medida en que a éstos podría aplicárseles el artículo 2:302 por el aprove-
chamiento indebido de la información recibida.
132
marco de una negociación. Si bien ha tenido mayor impacto en el derecho de con-
sumo, no es ajeno al derecho de contratos.
El DFCR también reconoce los deberes de información, sin embargo los desa-
rrolla en la sección de los deberes precontractuales74.
Dicho esto, los PECL estudian el incumplimiento de los deberes de informa-
ción desde una perspectiva dual, como problema de consentimiento –precon-
tractual– y como supuesto de incumplimiento de contrato75. Por cuestiones de la
materia este trabajo se concentrará en el primero. Algunos comentarios sobre
la propuesta:
- Error fundamental
El error es un vicio de consentimiento que, en ocasiones, puede ser imputable a la
contraparte. El artículo 4:103 establece tres supuestos de anulabilidad por error
cuando: (1) media error por la información entregada por la contraparte; (2) el
error siendo conocido por la contraparte o debiendo conocerlo no se corrigió;
(3) es un error mutuo. En los dos primeros supuestos se presentará el incumpli-
miento de los deberes de información.
Con todo, el incumplimiento no es suficiente para invalidar el contrato: se
requiere que además haya causado una disparidad relevante entre aquello que se
Sergio Carreño-Mendoza
quería contratar y aquello que se terminó contratando. En otras palabras, el error
ha de ser fundamental en la decisión de la parte equivocada, a tal punto que, de
no existir, la parte afectada no habría celebrado el contrato o lo habría celebrado
en condiciones distintas de las pactadas. En esta hipótesis los PECL reconocen la
–
anulación del contrato –con la consecuente restitución– y la indemnización de los
74 Como posible explicación podría aludirse el mayor alcance que se pretende con el Draft en la me-
dida en que procura regular de forma conjunta los contratos B2B y B2C. Desde esta perspectiva, el
deber de información despierta particular interés en las relaciones de consumo (B2C) atendiendo a
la asimetría de información presente y, por ello, propende por establecer un contenido mínimo de
información que permita a los consumidores tomar decisiones informadas y condiciona la validez del
contrato al consentimiento informado.
75 Comentarios al artículo 4:103 en Lando y Beale, Principles of European contract law. Parts I and II,
combined and revised, 231.
76 Al respecto, Antonio Manuel Morales Moreno, “¿Es posible construir un sistema precontractual de
remedios? Reflexiones sobre la propuesta de modenización del derecho de obligaciones y contratos
en el marco del derecho europeo”, en Derecho privado europeo y moderninización del derecho con-
tractual en España, editado por Klaus Albiez Dohrmann (Barcelona: Atelier, 2011), 411.
133
- Error no fundamental
Conforme a lo dispuesto en el artículo 4:106, la anulación no procederá cuando el
error no es fundamental. Sin embargo, permite la reparación de los daños causados
a quien celebró el contrato confiando en la información incorrecta entregada por
la contraparte.
remedios preferentes. En este punto no existe una solución unánime. Los PECL,
por ejemplo, se decantan por la concurrencia de remedios, dejando en manos del
actor la elección. En este proyecto se reconoce que en ocasiones la anulación po-
–
trato que permite una mejor respuesta que la nulidad del contrato79. Como se vio,
– Universidad de los Andes
77 Comentarios al artículo 4:117 en Lando y Beale, Principles of European contract law. Parts I and II,
combined and revised, 281-82.
78 Comentarios al artículo 4:119 ibíd., 285.
79 Comentarios al artículo 3.2.4 en “Unidroit principles 2016”, 105.
80 Morales Moreno, Incumplimiento del contrato y lucro cesante, 90; María Paz García Rubio, “Pers-
pectiva y prospectiva en tres casos de responsabilidad surgida en la etapa de negociación de un
contrato”, en Nuevas perspectivas del derecho contractual, editado por Esteve Bosch Capdevila
(Barcelona: Bosch, 2012), 284-86.
134
Conclusión
Sergio Carreño-Mendoza
la negociación y en el contrato. Frente a esta disyuntiva, en ocasiones se ha optado
por la alternancia de los remedios precontractuales y los contractuales; en otras,
se han preferido los remedios contractuales.
–
La responsabilidad precontractual desde una perspectiva del derecho de contratos
Referencias
135
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European private law: Draft Common Frame of Reference (DCFR) Full Edi-
tion. Munich: Sellier, 2009.
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Jurisprudencia
Sergio Carreño-Mendoza
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de junio de 2000, MP: José Fernando Ramírez Gómez.
–
Corte Suprema holandesa, sentencia Felix vs. Aruba, NJ 1993/287.
139