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Manual Extensión Rural 2019

Este manual presenta una propuesta metodológica para la extensión rural en INDAP, abarcando temas como diagnóstico participativo, planificación conjunta, metodologías de extensión, seguimiento y evaluación. El objetivo es mejorar la calidad de los servicios de extensión para la Agricultura Familiar Campesina.
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Manual Extensión Rural 2019

Este manual presenta una propuesta metodológica para la extensión rural en INDAP, abarcando temas como diagnóstico participativo, planificación conjunta, metodologías de extensión, seguimiento y evaluación. El objetivo es mejorar la calidad de los servicios de extensión para la Agricultura Familiar Campesina.
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MANUAL DE EXTENSIÓN RURAL

INSTITUTO DE DESARROLLO AGROPECUARIO, INDAP


OCTUBRE 2018
“No (se) puede cambiar las actitudes de los campesinos, en relación a cualquier aspecto,
sin conocer su visión del mundo y sin confrontarlo en su totalidad”.

La extensión es parte constitutiva de todos los programas de asesorías técnicas de INDAP, entre
ellos el Programa de Desarrollo Local (PRODESAL), el Programa de Desarrollo Territorial Indígena
INDAP-CONADI (PDTI), el Programa Servicio de Asesoría Técnica (SAT), el Programa para el
Desarrollo Integral de Pequeños Productores Campesinos del Secano de la región de Coquimbo
(PADIS), el Programa Alianzas Productivas (PAP), el Programa Asesoría Técnica Especializada y
Gestor Comercial, el Programa de Asociatividad Económica (PAE) y el Programa de Formación y
Capacitación para Mujeres Campesinas (Convenio INDAP - PRODEMU).

A través de estos programas se atienden aproximadamente a 136.000 usuarios y 100 empresas


asociativas campesinas a nivel país, a través de cerca de 3.000 extensionistas, además de los
funcionarios de INDAP de Agencias de Área y Direcciones Regionales asignados a estas funciones.

Para INDAP es de suma importancia promover el acceso de la agricultura familiar y sus


organizaciones a un sistema de extensión y apoyo a la innovación que mejore sus capacidades y
habilidades para desarrollar emprendimientos agrícolas y rurales, considerando las oportunidades
y restricciones que señalan los mercados, los territorios y el medio ambiente.

En este contexto se puso en funcionamiento el Marco Técnico de Extensión Rural, el que tiene como
objetivo “Mejorar la calidad de los servicios de extensión de los programas de asesorías técnicas de
INDAP, a través de la provisión de metodologías de extensión rural, fortalecimiento de capacidades
e información pertinente y apropiada para la Agricultura Familiar Campesina”.

Es así como se han ordenado varias iniciativas que ya se venían desarrollando y se han iniciado
nuevas tareas que contribuyen a este objetivo.

En esta oportunidad INDAP presenta a ustedes el Manual de Extensión Rural, como una fuente de
referencia para los extensionistas y funcionarios de INDAP que trabajan en los programas de
asesorías técnicas y extensión rural de la Institución.

El presente manual se divide en 3 partes. En la primera parte, se entrega un marco conceptual que
incluye una breve reseña sobre el marco histórico de la Extensión y algunas definiciones que se
considera importante precisar. En la segunda parte, se presenta una propuesta metodológica de
trabajo con la Agricultura Familiar Campesina, que busca entregar algunos elementos centrales para
generar mejoras en los servicios de extensión que realizan los equipos. Por último, en la tercera
parte, se presentan algunas orientaciones generales sobre educación de adultos.

Esperamos que este Manual contribuya a facilitar el trabajo de extensionistas y funcionarios de


INDAP, en beneficio de la Agricultura Familiar Campesina.

2
ÍNDICE

I. MARCO CONCEPTUAL 4
1. Breve historia de la Extensión 4
2. Definiciones 6

Desarrollo Rural 6
Extensión Rural 7
Innovación Rural 7
Extensionistas Rurales 8
Racionalidad Campesina y Sistemas de Producción 9
Agricultura Sustentable 10
Capital Social 11
Pertinencia Cultural 13

II. PROPUESTA METODOLÓGICA DE TRABAJO 14


1. Diagnóstico Participativo 15
2. Planificación Participativa 15
3. Metodologías de Extensión 16
4. Seguimiento y Evaluación 18
5. Instancias de Dialogo con y entre Productores 19

III. EDUCACIÓN DE ADULTOS O ANDRAGOGÍA 20

3
I. MARCO CONCEPTUAL

1. Breve historia de la Extensión

El concepto de extensión rural ha sido utilizado desde los años 50 para dar cuenta del trabajo de
apoyo técnico realizado a los productores. En una primera etapa, los esfuerzos se centraron en
transferir nuevas tecnologías para incrementar la productividad. En éste período predominaba la
política de sustitución de importaciones, promovida desde la CEPAL, por lo que surgió la
necesidad de instalar un sistema de investigación y extensión agropecuaria, que se dedicara a
generar y adaptar tecnologías, motivada por la necesidad de producir localmente alimentos más
baratos para la población y por la debilidad tecnológica que caracterizaba a la producción del
continente.

Desde los años 60 en adelante, la extensión fue vista como una herramienta de difusión de
tecnologías ligadas a la revolución verde y concebida como un medio para superar la pobreza rural,
asumiendo que las prácticas productivas y la cultura tradicional de los productores de los países en
desarrollo limitaban su crecimiento.

A diferencia de los medianos y grandes productores, la Agricultura Familiar Campesina desarrollaba


sistemas bastante más complejos con varios cultivos y producciones animales, relacionados a la
producción de subsistencia y eventualmente al mercado, realizados sobre recursos de baja calidad
y bajo uso de capital. En estas condiciones a inicios de la década de los 70, se comenzó a visualizar
que la “revolución verde” tenía poco impacto sobre este sector. Más aún, las tecnologías generadas
en los centros de investigación no consideraban la real situación social, económica y ambiental de
los productores y especialmente de los menos favorecidos1.

A fines de los 70 se comienza a gestar, en el ámbito mundial, un cuestionamiento creciente hacia la


revolución verde, principalmente en relación a la explotación indiscriminada de los recursos
naturales, la invasión de la frontera agrícola y el uso intensivo de agroquímicos en la agricultura
tecnificada, entre otros.

La creación de tecnología y su replicación en los países es estimulada en parte importante por la


creación del Sistema Internacional de Investigación (CGIAR, por su sigla en inglés) que a partir de
la década de los sesenta fue un importante apoyo para la investigación y extensión. Esta
institucionalidad de investigación a nivel regional y nacional determina un sistema de extensión que
prevalece prácticamente hasta la década de los 80 con las siguientes características2:
 La innovación es un modelo lineal de generación, validación y transferencia de tecnología.
 El conocimiento científico predomina sobre el empírico.
 El problema principal de la agricultura es el tecnológico. Otros problemas no son relevantes,
o deben ser resueltos por otros, como son la gestión empresarial, mercado, financiamiento,

1
Humberto Tommasino y Pedro de Hegedü, Extensión: Reflexiones para para la intervención en el medio
urbano y rural, 2006.
2 Francisco Aguirre, El Nuevo Impulso de la Extensión Rural en América Latina: Situación actual y perspectivas,
2010.
4
acceso a crédito.
 Es un servicio público porque la organización del sistema deja instalado que este debe ser
provisto por el Estado.

La década de los 90 se caracteriza por la privatización de los servicios de extensión, en Chile a


comienzo de los 80, impulsada por la lógica que los excedentes económicos del productor podían
pagar, total o parcialmente, el servicio de un agente privado. De esta manera los servicios de
extensión, que antes entregaba el Estado, fueron tercerizados, es decir, pagados por el Estado y
prestados por particulares.

En la actualidad, la concepción de extensión de “arriba hacia abajo” ha ido evolucionando hacia un


enfoque centrado en los productores como sujetos de transformación y actores relevantes en los
procesos de desarrollo.

El foco de las intervenciones en extensión rural se ha puesto en la generación de sistemas de


innovación agrícolas sustentados en procesos de facilitación de aprendizajes e intercambio de
información, conformación de redes de colaboración y uso de plataformas de innovación3.

Fulton et al. (2003) conciben la extensión agrícola como un concepto que incluye actividades de
asistencia técnica, capacitación, transferencia tecnológica, marketing, desarrollo agroindustrial,
aprendizaje, investigación e innovación, comunicación, educación, recolección y difusión de
información y, finalmente, formación del capital humano que promueva cambios positivos en el
desarrollo de la actividad agropecuaria. En el debate actual, se plantea repensar el concepto de
extensión rural, pasando desde un modelo de transferencia de conocimiento y tecnologías a uno
que reconozca la interdependencia y coordinación entre diferentes actores en la construcción de
conocimiento, redes, aprendizajes y negociaciones4. Esta nueva visión implica un cambio en la
concepción de la extensión agrícola incorporando mayores estrategias, funciones y prácticas de la
intervención comunicativa (instrumental e interactiva) en la adopción de innovaciones del proceso
agroproductivo.

La nueva concepción de Extensión es concebida como un “Proceso educativo transformador donde


no hay roles estereotipados de educador y educando, donde todos pueden aprender y enseñar (…),
es un proceso que contribuye a la producción de conocimiento nuevo, que vincula críticamente el
saber académico con el saber popular (…); proceso que tiende a promover formas asociativas y
grupales que aporten a superar problemáticas significativas a nivel social. En su dimensión
pedagógica, constituye una metodología de aprendizaje integral y humanizadora”5.

Todo esto considerando los actuales desafíos, como son el cambio climático, los mercados, el medio
ambiente, entre otros, los que obligan a desarrollar capacidades y fortalecer procesos de
innovación, articulación, organización, entre otros. Los nuevos desafíos, requieren nuevos

3
Landini. 2016 b; Schut et al., 2016
4
Communication for rural innovation: Rethinking agricultural extension, Cees Leeuwis, 2004.
5
Humberto Tommasino, 2017.
5
conocimientos lo que implica la interacción y apoyo a través de una amplia gama de actores y
organizaciones en el sistema de innovación agrícola.

2. Definiciones

En este marco de nuevas visiones y enfoques sobre la extensión rural, se hace necesario explicitar
las principales definiciones que INDAP considera para el trabajo con la Agricultura Familiar
Campesina.

Desarrollo Rural

No se cuenta con una definición única sobre el concepto de Desarrollo Rural, lo cual involucra el
poder abordar y resolver a nivel territorial los distintos objetivos y desafíos del desarrollo en forma
sustentable, fomentando mayores oportunidades y mejor calidad de vida para sus habitantes.

En la Unión Europea, reconocidos autores6, definen el desarrollo rural como «el proceso de
revitalización equilibrado y auto sostenible del mundo rural basado en su potencial económico,
social y medioambiental mediante una política regional y una aplicación integrada de medidas con
base territorial por parte de organizaciones participativas» 7.

“El desarrollo rural sostenible en que se funda la nueva ruralidad se define por los procesos de
transformación en la agricultura, las personas y el entorno rural, implicando un manejo sostenible
de los recursos naturales, el mejoramiento duradero de las oportunidades de empleos e ingresos,
el fortalecimiento de las instituciones que facilitan los servicios, la participación democrática de las
comunidades en estos procesos y el desarrollo de su propia institucionalidad.”8

El desarrollo rural persigue dar respuesta a tres necesidades básicas para hacer posible un futuro
sostenible de nuestra especie9:
 Mejorar la formación y el bienestar de los miles de millones de personas que viven en este
medio (cerca de la mitad de la población mundial), erradicando la pobreza extrema y evitando
su migración hacia la marginación de la periferia de las ciudades.
 Lograr una producción agrícola sostenible para asegurar que todos los seres humanos tengan
acceso a los alimentos que necesitan, y,
 Proteger y conservar la capacidad de la base de recursos naturales para seguir proporcionando
servicios de producción, ambientales y culturales.

Otra propuesta, esta vez de la sociología rural latinoamericana, incluye la pluralidad de actores y la
participación del Estado… “El desarrollo rural se entiende hoy como un proceso de mejoramiento
de las condiciones de bienestar de la población rural, reconociendo la contribución que el medio
rural hace al bienestar general de la población en su conjunto (ya sea urbana o rural). El desarrollo

6
Quintana, J., Cazrola, A. y Merino, Julio.: Desarrollo rural en la Unión Europea: Modelos de participación
social, MAPIA, SGT, Madrid, 1999.
7
Desarrollo Rural en la Unión Europea: Modelos de participación social, 1999:48.
8
IICA, ASDI, CIDER; 2000: 8
9
Vilches, A., Gil Pérez, D., Toscano, J.C. y Macías, O. (2014). «Desarrollo Rural y Sostenibilidad
6
rural se asume como un proceso histórico de transformación, en el cual se considera la pluralidad
de actores en una diversidad de condiciones y posiciones. Ello significa que se reconoce que el
Estado y las instituciones participan en el proceso, pero los actores fundamentales son los
pobladores, que además no son una población homogénea.”10

Extensión Rural

INDAP entiende la Extensión Rural como una actividad socioeducativa, integral, interdisciplinaria y
territorial, en la que distintos actores, de acuerdo a los intereses y necesidades de los usuarios,
comparten los saberes y conocimientos que permiten enriquecer las prácticas cotidianas del campo,
aprendiendo de manera democrática en ambientes propicios para el desarrollo de capacidades y
sinergias, con el fin de mejorar la calidad de vida y bienestar de las familias rurales.

Se considera que, si se quiere facilitar verdaderos procesos de cambio, se debe tomar en cuenta que
cualquier tipo de acción será siempre afectada y modificada por los conocimientos y necesidades
de los actores involucrados, se trata de un proceso construido socialmente y negociado
continuamente, y por tanto modificado en el proceso de ejecución. En esta perspectiva, se
reconocen los conocimientos y experiencias de los productores, estableciéndose vínculos
horizontales de diálogo y construcción conjunta de alternativas superadoras entre extensionistas y
productores11.

El enfoque de la Extensión, horizontal y participativa, parte de los siguientes principios12:

a) La valorización de los conocimientos que los productores agrícolas y las poblaciones rurales
tienen acerca de su realidad, problemática y necesidades.
b) La comprensión de la situación de vida, problemas, necesidades, aciertos y desaciertos de los
productores en sus dimensiones social, cultural y económica.
c) La congruencia de acciones de desarrollo (visión y objetivos) de gobierno, agencias de
cooperación y ONG´s con la visión de las propias poblaciones acerca de sus necesidades y
aspiraciones.
d) Los productores y las poblaciones rurales se convierten en protagonistas de sus acciones.
e) Aceptación de un papel de facilitador por parte de las instituciones involucradas.
f) Se evita el uso de métodos y técnicas de diagnóstico extractivos e interpreta el diagnóstico como
una instancia de aprendizaje e intercambio. Los destinatarios se involucran activamente en el
proceso de planificación, seguimiento y evaluación, con el fin de apropiarse de él.

10
ALASRU, 2002: 1.
11
Educación Rural Dialógica, Paulo Freire, 1973, citado por Humberto Tommasino et al., en Extensión:
Reflexiones para la intervención en el medio urbano y rural, 2006.
12
Mileysis Benítez, Jorge Lozano y Alexei Martínez, Fundamentos teóricos y metodológicos del
extensionismo agrícola, Universidad Pinar del Río, 2010.
7
Innovación Rural

La innovación, en el contexto, de la Agricultura Familiar Campesina son productos y procesos nuevos


para los productores, que generan cambios sostenibles (económicos, socioculturales, ambientales,
institucionales y organizativos) en sus sistemas productivos, su calidad de vida y el territorio.

Se basan en un proceso participativo, dinámico, continuo y de construcción colectiva, con enfoque


multidimensional, a partir de aprendizajes e integración de conocimientos en sus diferentes formas,
que aborda las particularidades, identidad y cultura de la agricultura familiar. Se trata de productos
y procesos nuevos para el productor y por tanto no se trata necesariamente de nuevas tecnologías.

“La innovación ya no proviene exclusivamente de las estaciones experimentales, sino que se


reconoce que se puede generar en diferentes niveles, en los productores y en las organizaciones.
Existen numerosos casos de innovación generada a nivel predial por los propios productores en
nuevas especies y variedades, control de plagas y enfermedades, mecanización adaptada,
arquitectura y manejo de huertos, entre muchos otros. El problema es que su difusión y adaptación
es lenta o casi nula por la falta de sistematización. En este punto vemos que los extensionistas
puedan jugar un rol relevante”.13

Se requiere “Pasar de un enfoque lineal para la innovación, en el cual la investigación y la extensión


entregan nuevas tecnologías, a un enfoque sistémico en el cual la innovación es el resultado de un
proceso de trabajo en redes, aprendizaje interactivo y negociación entre un conjunto de actores
heterogéneos”.14

Extensionistas Rurales

INDAP ha incorporado el concepto de “Extensionistas Rurales”, entendiendo que éste aborda los
nuevos y múltiples desafíos de la Agricultura Familiar Campesina y la nueva concepción del
Extensionismo Rural.

El extensionista rural no solo se relaciona con la producción; es un promotor y gestor del desarrollo
rural; un agente que favorece la realización de procesos de desarrollo rural. En este contexto el
extensionista rural realiza una acción integral, desde las actividades silvoagropecuarias y conexas,
hasta el apoyo a la construcción de capital social que haga sostenible las acciones de desarrollo. El
nuevo extensionista rural establece una relación social y busca el desarrollo, de acuerdo a la visión
de los grupos de usuarios con los que trabaja.

Son actores que se desenvuelven en actividades y situaciones que abarcan un campo muy amplio
que va desde exponer temas de su especialidad, hasta trabajar en actividades de educación y
capacitación, pasando por integrar equipos interdisciplinarios; articularse con organismos,
instituciones y empresas del sector público y privado; asesorar a productores; formar y coordinar
grupos para resolver problemas técnicos y/o comunitarios o elaborar proyectos de desarrollo rural,

13
Common Framework on Capacity Development for Agricultural Innovation Systems. FAO. Junio 2016
14
Strengthening Agricultural Innovation Capacity. Laurens Klerkx. Wageningen.

8
entre otras. Su adecuado desempeño en esas situaciones depende de cualidades y habilidades
personales como así también del conocimiento de teorías, métodos y técnicas de extensión.

Adicionalmente a las definiciones ya expuestas, es necesario abordar tres temas para mejorar las
acciones con la Agricultura Familiar Campesina, estos son: Racionalidad Campesina y Sistemas de
Producción, Agricultura Sustentable y Capital Social.

Racionalidad Campesina y Sistemas de Producción

Dentro de múltiples razones por las que los innumerables esfuerzos por el desarrollo de la
Agricultura Familiar Campesina no siempre han logrado los resultados esperados se encuentra el
hecho de que, en general, no se considera que los pequeños productores y campesinos tienen su
propia racionalidad, así como concepciones de desarrollo que no encajan necesariamente con el
concepto de desarrollo económico de otros sectores de la sociedad. Lo anterior plantea la necesidad
de hacer un análisis de cómo opera la racionalidad campesina, sus estrategias de sobrevivencia y
sus sistemas de producción.

La lógica de la producción campesina, difiere de la lógica de producción agrícola empresarial, en


relación a su dotación de recursos, objetivos y en las formas y niveles en que se organiza la
producción. En este sentido, la producción campesina, opera con pocos recursos de tierra, mano de
obra, capital e información. En cuanto a los fines de la producción, en los sistemas campesinos se
trabaja tanto para la venta como para el autoconsumo, y en este sentido al campesino le interesa
asegurar la sobrevivencia de su familia y de su predio, para lo cual produce rubros para la venta a
fin de generar ingresos en dinero, por lo tanto, trata en estos rubros de alcanzar los máximos
rendimientos y utilidades, de acuerdo a los recursos con que dispone. Por otro lado, el campesino
produce otros rubros para el autoconsumo y aquí el interés es el de alcanzar los niveles de
producción que requiere la familia para satisfacer su necesidad anual en relación a determinados
productos15.

Es así, como los pequeños productores y campesinos trabajan con sistemas productivos, es decir la
actividad económica y productiva que llevan adelante es percibida como una totalidad articulada,
lo que dificulta pensar los rubros o las diversas fuentes de ingreso como independientes. Salvo en
los casos en los cuales la diversificación de la producción es mínima, se observa que los campesinos,
para la obtención del máximo ingreso global que está a su alcance, no dividen o separan su
producción en rubros. Es decir, no tienden a evaluar de manera independiente los beneficios, las
inversiones y los esfuerzos específicos que les requiere cada producto. Por el contrario, conciben a
la actividad predial como un todo integrado, sistémico, en el cual los distintos productos se
encuentran articulados unos con otros (por ejemplo, el cultivo de granos se emplea para alimentar
aves, que se usan para la alimentación- huevos y carne-; la producción de praderas está destinada
a la producción de ovinos y bovinos, los que a su vez son utilizados como carne, como fuerza de
trabajo o como fertilizante a partir de sus excrementos). En un sistema de producción todo tiene

15
Berdegué y Larraín, 1998, citado por Klever Ñahuincopa en “Diagnóstico participativo sobre
comercialización campesina de productos agrícolas del centro poblado de Chacapunco, Distrito de Anchonga-
Angaraes-Huancavelica”, 2014.
9
una función determinada. Esto diferencia al sistema campesino de la empresa agropecuaria grande
y mediana, en la cual cada rubro se maneja y evalúa por separado, pudiéndose tomar decisiones a
partir de una consideración cuantitativa de los beneficios diferenciales, generándose usualmente
estrategias centradas en el monocultivo.

Considerando estos elementos, es necesario que las actividades de extensión consideren el sistema
en su totalidad, para los pequeños productores y campesinos su unidad de trabajo es la explotación
y no rubros específicos.

Agricultura Sustentable

De las diversas definiciones o enfoques que se pueden encontrar sobre el concepto de


sustentabilidad y/o desarrollo sostenible16, se desprenden tres pilares de la sustentabilidad:
medioambiental, económico y social, cuya intersección y equilibro en el ámbito o actividad en el
que se desarrolle definirá la sustentabilidad de dicha actividad. Esto quiere decir, que se debe
respetar y mantener la integridad ecológica utilizando los recursos sólo al punto en que estos
puedan auto regenerarse; los emprendimientos deben ser rentables y proveer sustento y, además,
asegurar la calidad de vida de los productores sus familias y de la comunidad que los rodea,
respetando sus derechos personales, laborales y culturales17.

Por lo general, la sustentabilidad se ha tomado sólo desde uno de los tres pilares, relacionándose
casi exclusivamente al uso de los recursos naturales o a la rentabilidad, hoy día es una medida de
evaluación permanente sobre los modelos económicos, las políticas nacionales e internacionales y
obviamente con mucha más fuerza cada vez, sobre los sistemas agrarios y la producción de
alimentos.

La sustentabilidad debe ser una dimensión que a pesar de su complejidad requiere ser abordada
desde miradas teóricas y desde sus aplicaciones prácticas, generando un conjunto de obligaciones
que se necesita asumir en profundidad para ampliar el horizonte de funcionamiento del sistema
global, y desde luego, proveyendo de experiencias significativas para proyectar y diseñar las
transformaciones básicas que requiere una sociedad cuyas prioridades sean modificadas,
permitiendo que la sustentabilidad, la protección de los recursos naturales y la biodiversidad y el
desarrollo de los sectores más vulnerables de la población sobre todo rural, puedan ser atendidas
como una acción prioritaria en los próximos años.

En la producción agropecuaria, se ha cuestionado fuertemente, la aplicación indiscriminada de


prácticas que tienen externalidades cada vez más inaceptables para el funcionamiento equilibrado,

16
“El desarrollo sustentable hace referencia a la capacidad que haya desarrollado el sistema humano para
satisfacer las necesidades de las generaciones actuales sin comprometer los recursos y oportunidades para el
crecimiento y desarrollo de las generaciones futuras” (CMMAD, 1987).
“Sustentabilidad es la habilidad de lograr una prosperidad económica sostenida en el tiempo protegiendo al
mismo tiempo los sistemas naturales del planeta y proveyendo una alta calidad de vida para las personas”
(Calvente, 2007).
17
MacGill University at https://www.mcgill.ca/sustainability/files/sustainability/what-is-sustainability.pdf;
Beattie, 2017.
10
ya no solo de los territorios donde se practican modelos de agricultura empresarial intensiva, sino
para la mantención de la sanidad y los equilibrios básicos del conjunto del planeta.

En el contexto de la producción agrícola y de los sistemas agroalimentarios nacionales y globales,


existe una conciencia cada vez más desarrollada de que es necesario ajustar los modelos, mejorar
la condición de sustentabilidad, cerrar significativamente las brechas de la eficiencia energética no
solo a nivel de la producción, sino también a nivel de los sistemas de distribución y procesamiento
de los productos, que muchas veces son trasladados grandes distancias para volver luego a ser
comercializados en el propio lugar de origen de la materia prima, lo que genera una huella ecológica
de grandes proporciones y carente de toda racionalidad.

A la fecha, han estado ausentes y han sido severamente afectadas por los sistemas convencionales
de producción (revolución verde), dimensiones como la conservación de la biodiversidad; la
mantención de cultivos tradicionales; la valorización del conocimiento tradicional; la conservación
de los suelos vivos y uso racional de los recursos naturales; la inocuidad de los alimentos, la
soberanía alimentaria; y la mantención de la diversidad productiva, la que tiene un vínculo muy
fuerte con el respeto y protección de las identidades culturales de cada territorio, entre otros.

La respuesta no es sencilla y se deberá recorrer un camino complejo para encontrar una vía que
permita reconocer de manera global estos problemas y comprender que ninguna opción que no
enfrente estos desafíos puede tener viabilidad futura, sino es comprometiendo el respeto absoluto
y decidido al medio ambiente, la seguridad y soberanía alimentaria de los pueblos y en definitiva la
oportunidad para crear contextos inteligentes donde se pueda recobrar una lógica y una ética del
uso de los recursos compatible con el desarrollo económico y el desarrollo humano.

INDAP, consciente de la importancia de este gran tema, ha puesto en funcionamiento el Programa


de Agricultura Sustentable, destinado a promover la incorporación de prácticas y manejos
ambientalmente sustentables, en los sistemas productivos de la Agricultura Familiar Campesina.
(https://www.indap.gob.cl/agricultura-sustentable).

Capital Social18

Sería incorrecto decir que el capital social es un tema nuevo para INDAP, quizás sí como concepto,
pero en las prácticas de trabajo ha estado siempre bastante presente.

Existe una gran variedad de enfoques y posturas con respecto al capital social y a sus aplicaciones,
que enfatizan en la capacidad de movilizar recursos, la pertenencia a redes, las fuentes que lo
originan, las acciones -individuales o colectivas- que la infraestructura del capital social posibilita
y, finalmente, las consecuencias y resultados positivos y negativos que puede generar. Para
nuestros objetivos, nos interesa abordar el capital social desde las relaciones sociales.
Cuando se plantea el capital social, desde un enfoque de desarrollo, se describe en términos de un
activo de confianza, reciprocidad y cooperación, presente en normas y valores. Son un recurso de
las personas, los grupos y las colectividades en sus relaciones sociales.

18
Juan Manuel Maldonado, 2016
11
Es importante considerar que el capital social suele ser variable, en ocasiones intervenimos en
comunidades que están en conflicto o en donde un antiguo dirigente murió y ya nadie suple su rol,
entonces los indicadores de capital social están a la baja y trabajar en ellos es todo un desafío. No
se incrementa capital social por el solo hecho de escribirlo y declararlo, su desarrollo es un trabajo
de largo aliento. Sin embargo, a pesar de que se pueda contar con pocas prácticas de capital social,
éste se incrementa a medida que más se usa, todo lo contrario, al capital económico.

Diferentes organizaciones, tanto públicas como privadas han abordado el Capital Social como una
herramienta para hacer frente a la superación de la pobreza, bajo el supuesto de que la pobreza es
un fenómeno multifacético. La hipótesis que está a la base es que los programas de superación de
la pobreza campesina tendrían mejores resultados y mayor viabilidad en tanto consideraran los
sistemas socioculturales de las comunidades a intervenir. La teoría del capital social ofrece un
marco adecuado para ello, ya que la reciprocidad interpersonal y la cooperación comunitaria son
dos "capitales" tradicionales presentes en la mayoría de las culturas campesinas y de los pueblos
originarios.

Frecuentemente el concepto Capital Social se presenta junto al Capital Humano, la distinción es que
este último se refiere a aspectos como la educación, la formación profesional y el estado de salud.
El término “capital humano” aparece de la mano del premio Nobel Theodore Schultz (1961),
haciendo referencia a las habilidades, la experiencia y los conocimientos de los individuos.

Como se señaló anteriormente, desde un enfoque de desarrollo, podemos entender el capital social
en términos de un activo de confianza, reciprocidad y cooperación, a continuación, se definen estos
conceptos:

Confianza: Es el resultado de la repetición de interacciones con otras personas, que muestran en la


experiencia acumulada, que responderán con un acto de generosidad, alimentando un vínculo que
combina la aceptación del riesgo con un sentimiento de afectividad o identidad ampliada. Se refiere
igualmente a un aprendizaje social que se desarrolla a partir de experiencias positivas y se basa en
expectativas mutuas de comportamiento. (John Durston, 2001)
Reciprocidad: Es una forma de interacción que emerge en el intercambio entre dos o más individuos
o grupos, surge de la necesidad de mantener un equilibrio entre lo que damos y lo que recibimos.
Es un tipo de obligación social cuyo principio rector es diferente a una lógica de mercado. Da cuenta
de un intercambio de tipo relacional y no terminal, el intercambio mercantil es terminal y no
relacional. (Miguel Bahamondes, 2001)
Cooperación: Es una acción colectiva orientada al logro de objetivos comunes. Como la confianza y
la reciprocidad, está sometida a acciones que la fomentan o la debilitan. "Manifestación práctica de
arreglos recíprocos para llevar adelante una acción que requiere del concurso organizado de
individuos". (Miguel Bahamondes, 2001)
El capital social es una herramienta útil para comprender los procesos de desarrollo desde una
perspectiva holística en la que se integran variables económicas, productivas, socioculturales,
políticas, etc. Puede suceder que en una comunidad pobre (económicamente) exista menos capital
social y eso no es porque la gente tenga deficiencias en sus capacidades para establecer relaciones

12
sociales, sino que el capital social puede estar mediado, por ejemplo, por aspectos de aislamiento
geográfico. Por esta razón, es importante considerar los antecedentes contextuales en que se llevan
a cabo los programas de desarrollo, cuando miramos de manera holística, podremos identificar
factores o situaciones que podrían estar fortaleciendo o debilitando el capital social. Incluso existen
aspectos que influyen en el capital social, pero que su sola presencia no asegura que se provocará
una movilización de recursos en las relaciones sociales existente, entre individuos, grupos o
comunidad.

Por último, se tiende a pensar que el capital social no es importante o no tiene que ver con nuestro
trabajo, sin embargo, en tanto “conjunto de redes, normas sociales y confianza que permiten la
acción colectiva y determinan la cooperación y cohesión entre grupos en pos del bien común”, junto
con el capital físico y con el capital humano, el capital social contribuye a la producción de bienes y
servicios de una economía y a la satisfacción de las necesidades de sus integrantes, aportando
cooperación mutua.

Pertinencia Cultural en la Extensión Rural

El gran desafío de la extensión rural en un contexto etnoculturalmente diferenciado, es hacer


dialogar los distintos conocimientos existentes, habitualmente los que provienen del mundo
occidental y científico, con los que provienen del conocimiento local y ancestral. Para ello se deben
utilizar metodologías apropiadas que permitan encontrar soluciones acordes a las visiones de las
personas y sus territorios.

Muchas metodologías son pertinentes, desde el punto de vista de la participación, o de la educación


de adultos, pero no necesariamente es apropiada culturalmente para un pueblo originario
particular, entendiendo que la “pertinencia”, es la adecuación o el sentido de algo en un
determinado contexto, haciendo mención a lo perteneciente o correspondiente a algo. Para ello se
debe hacer un doble esfuerzo en buscar adaptaciones socioculturales a los distintos métodos y
técnicas que usemos. Por ejemplo, una técnica como “café mundial”, en un contexto mapuche, se
adaptará a un “Matetum trawun”, con una adecuación en los tiempos, el uso del espacio, la
convocatoria (protocolos), la disposición de los participantes y la forma de considerar los consensos
y disensos. Este trabajo de adaptación lo debe realizar el extensionista, con apoyo de asesores
socioculturales, particularmente aquellos que cumplen una función de conocedores y dialogadores
de ambos mundos, en caso que cuenten con este apoyo, de no ser así es necesario adquirir las
competencias para cumplir adecuadamente esta labor.

De esta manera se generará un sistema de extensión inclusivo y respetuoso de las diversidades,


garantizando que las personas se sientan consideradas en sus identidades particulares. Esto
también obliga a dejar de lado algunos paradigmas, en los cuales hemos sido formados,
especialmente concebir solo el conocimiento occidental, científicamente validado, como el
conocimiento “dominante y verdadero”.

Abrir espacios de diálogo verdaderos entre el mundo occidental, principalmente público, con los
actores del territorio, bajo sus propias formas y visiones culturales, permite recoger aprendizajes

13
diversos desde distintos “mundos” e historias, los que, en una apuesta común, generan en muchos
casos, un “nuevo conocimiento”.

El surgimiento de este “nuevo conocimiento”, desde la confluencia del diálogo, requiere adecuar las
metodologías de extensión en un escenario que tiene dificultad para ser explicado, o trabajado en
un “aula”, sino por el contrario, se adquiere con la demostración práctica de este. De alguna manera,
prima el principio, “si lo veo y lo hago, lo aprendo”, que representa la forma en la cual los distintos
pueblos campesinos e indígenas, fueron creando conocimientos, desde sus orígenes, adaptando y
aprendiendo las distintas formas de hacer las cosas. Este diálogo de saberes es sobretodo un diálogo
intercultural, a partir de una reflexión conjunta y transformadora.

El INDAP reconoce a los pueblos originarios y define en lo específico, a través del PDTI, tanto en su
normativa técnica, como en sus definiciones estratégicas, que el “Programa permite acceder a un
servicio de extensión pertinente y de calidad…” Dentro de estas definiciones, establece el
“reconocimiento, consideración y respeto”, como antesala para el trabajo con los pueblos
originarios. Además, menciona que, “Se considerará el desarrollo de actividades de extensión u
otras que deberán aportar al cumplimiento de las Estrategias de Desarrollo de los usuarios, las
cuales deberán ser pertinentes a su condición socio cultural, a la naturaleza de los problemas y a la
complejidad en las distintas áreas temáticas que se requiera abordar”.

II. PROPUESTA METODOLÓGICA DE TRABAJO

El objetivo de esta propuesta es entregar algunos elementos que permitan aportar mejoras
concretas al trabajo que realizan en terreno los equipos de extensión, pertenecientes a las entidades
ejecutoras, de los programas de extensión de INDAP, y los propios funcionarios de INDAP.

Quizás varios de los temas que aquí se traten ya son parte del trabajo cotidiano de muchos de los
equipos de extensión. Sin embargo, estudios realizados a muestras representativas de extensionistas
que trabajan en los programas de INDAP, caracterizan la forma como se ejerce la extensión,
identificado algunas deficiencias que requieren ser corregidas.

Las metodologías de trabajo son un conjunto de procedimientos racionales aplicados en un orden


lógico y secuencial, utilizados para planificar, organizar, ejecutar el trabajo, alcanzar resultados
medibles, evaluar y corregir. Existe un sinnúmero de metodologías que van desde conocer aspectos
de la realidad, condiciones productivas, las aspiraciones de los productores; la información
disponible o alternativas tecnológicas para la solución de los principales problemas identificados;
técnicas de trabajo que permitan mejorar la comunicación e intercambio de saberes entre
extensionistas y productores, entre otros.

En este documento se presenta una propuesta general, en la cual se abordan los siguientes temas:
Diagnóstico Participativo, Planificación Participativa, Metodologías de Extensión, Seguimiento y
Evaluación, e Instancias de Diálogo con y entre los Productores.

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Trabajar en forma participativa, mejora considerablemente el nivel de compromiso de los
usuarios, en tanto se sienten representados en el diagnóstico y la planificación del trabajo ya
que responde a sus necesidades y expectativas.

1. Diagnóstico Participativo

El diagnóstico es vital para el trabajo con grupos humanos, especialmente como herramienta para
poder realizar una adecuada planificación de objetivos y actividades a ejecutar por los grupos de
productores con apoyo de los extensionistas. Es muy importante considerar que no es suficiente el
entender y manejar información sobre superficie, rendimientos, tecnologías, etc. si no logramos
conocer el espacio físico y social en que los agricultores y sus familias trabajan, comparten, se
relacionan económica, social y culturalmente19.

Cualquier diagnóstico requiere identificar a los actores que pueblan el espacio, pero principalmente
comprender las relaciones entre ellos. Este trabajo debe ser participativo y sistemático.

El diagnóstico participativo agrupa diversos métodos y técnicas orientadas a que la población local
analice su realidad, exprese sus problemas y prioridades, y utilice esta información para diseñar sus
Planes de Mediano Plazo/Estrategias de Desarrollo y Planes de Trabajo Anual, así como
posteriormente participar en su ejecución, seguimiento y evaluación. Por consiguiente, el papel de
los extensionistas es el de un facilitador que alienta la participación, y el empoderamiento para el
mejoramiento de la calidad de vida de los usuarios, orientando técnicamente cada una de las etapas
del trabajo.

Existen diversas técnicas a utilizar, entre ellas, diagnóstico de comunidades rurales, grupos focales,
mapa parlante, etc.

2. Planificación Participativa

La planificación es un eje orientador que permite tener claro el camino a seguir y evitar las
improvisaciones; aunar esfuerzos entre productores y con otras instituciones; potenciar las
fortalezas de los grupos de usuarios; actuar sobre los problemas; y administrar mejor los recursos
con que se cuenta. Antes de comenzar a trabajar con un grupo/comunidad, y teniendo ya los
resultados del diagnóstico participativo, es necesario saber a dónde se quiere llegar y que caminos
seguir. El plan de desarrollo de un grupo/comunidad es el instrumento orientador de las acciones
que el grupo/comunidad debe desarrollar para alcanzar la(s) meta(s) deseada(s). En este proceso la
participación de los usuarios debe ser activa y decisoria.

Es así como INDAP ha venido trabajando los Planes de Mediano Plazo (PMP) en los programas
PRODESAL, SAT, PADIS, Alianzas Productivas y Asociatividad Económica y las Estrategias de
Desarrollo con los grupos/comunidades del PDTI.

19
IICA, INDAP, 2017. Manual de Diagnóstico Participativo.
15
Es necesario considerar que tanto el diagnóstico como la planificación deben ser integrales, tener
en cuenta el modo de producción campesino y por tanto abordar los Sistemas Productivos, abriendo
paso a una mirada más holística que considere las realidades del tipo de productores con los cuales
se trabaja, así como las oportunidades y restricciones que impone el territorio. Al mismo tiempo, la
planificación debe ser flexible, es decir puede ser modificada en tanto se produzcan cambios tanto
de los propios grupos/comunidades, como en el entorno.

Realizada la planificación de mediano plazo se deben elaborar los Planes de Trabajo Anual, en ellos
se ordena anualmente el trabajo para alcanzar las metas deseadas. Este trabajo también debe ser
participativo y estar en coherencia con los Planes de Mediano Plazo/Estrategias de Desarrollo.
Al igual que en el diagnóstico participativo existen diversas técnicas a utilizar (marco lógico, árbol
de problemas y soluciones, lluvia de ideas, café mundial, entre otros).

3. Metodologías de Extensión

Sin duda en la extensión rural se deben usar un conjunto de metodologías, ya que cada una de ellas
contribuye al trabajo con los grupos/comunidades. El éxito del trabajo a realizar con los
productores depende de la selección y utilización apropiada de las metodologías de extensión,
como también de la capacidad de desarrollo y adaptación de éstas a las necesidades de los
productores.

En este documento no vamos a tocar cada una de las metodologías de utilidad para el trabajo de
campo, esto se hará a través de la Caja de Herramientas correspondiente. Lo que si nos interesa es
presentar una propuesta general de trabajo con los usuarios.

Es necesario que, para la planificación el equipo de extensión analice cuales son las metodologías
más adecuadas para abordar el trabajo con los grupos de usuarios, dependiendo de lo que hayan
decidido en sus PMP/Estrategias de Desarrollo y las características propias de cada grupo.

En este punto es importante señalar que un error que se comete regularmente es trabajar
principalmente con el usuario del programa, el que no necesariamente realiza el conjunto de tareas
prediales. Por ello, se debe poner especial atención en identificar el rol que cada miembro de la
familia desempeña en las tareas prediales (producción, comercialización, gestión predial, etc.), de
manera que las actividades de extensión se realicen con aquel miembro de la familia que realmente
se ocupa de cada tarea.

Entre las principales metodologías de extensión recomendadas están:

a) Reuniones grupales
b) Visitas prediales.
c) Campesino a campesino (Talentos Rurales)
d) Gira técnica
e) Día de campo
f) Cursos
g) Talleres de Capacitación

16
h) Tecnología de información y comunicación

A continuación, se realiza una pequeña reseña de las principales metodologías, las cuales serán
profundizadas en documentos complementarios a este Manual.

a) Reuniones grupales

De acuerdo a estudios realizados las reuniones grupales es una de las metodologías de extensión
que han ido perdiendo peso en el tiempo.

Sin embargo, es necesario considerar que estos espacios de trabajo colectivo son de gran utilidad.

Por una parte, a los productores les permite compartir experiencias, nuevas tecnologías,
informaciones; hablar y tratar temas y problemas de interés común para el grupo. Este espacio de
trabajo grupal es fundamental para apoyar el desarrollo de capital social.

Por otra, a los extensionistas les permite trabajar temas que son de interés común para el grupo,
algunos de los cuales pueden ser reforzados en las visitas prediales. En la reunión grupal el papel
del extensionista es organizar y conducir la reunión, considerando el horario y el lugar más
convenientes para los productores. En ellas se debe tratar preferentemente un tema específico, ya
sea de carácter técnico, así como de planificación, evaluación del avance de las actividades y
planificación de las actividades futuras. Toda reunión debe ser preparada con antelación, responder
a los intereses del grupo y al Plan de Trabajo Anual. De no ser así se corre el riesgo de convocar a
reuniones que no cumplirán con sus objetivos, después de las cuales los participantes sentirán que
han perdido su tiempo.

Se propone que estas actividades se realicen mensualmente, en atención al territorio y los usuarios
(dispersión, clima, etc.).

b) Visitas prediales

De acuerdo a los estudios realizados es la principal metodología utilizada por los extensionistas, a
pesar de que valoran las reuniones grupales.

La visita predial, en general, debería ser utilizada como técnica complementaria a los métodos
grupales. Es de carácter integral, en ella el extensionista debiese trabajar el predio en su conjunto o
bien aquellos temas de mayor relevancia para la familia en términos individuales. Debe ser
programada, por lo tanto, debe ser planificada y acordada previamente con cada productor. Se
recomienda realizar visitas prediales para reforzar individualmente los temas técnicos-productivos,
de comercialización, gestión predial; aplicación de la encuesta de los resultados productivos del año
anterior; elaborar o mejorar el plan de manejo predial y su seguimiento.

Se estima que, de acuerdo a las necesidades, debieran realizarse 4 a 5 visitas prediales por
año/temporada, por predio, independientemente del integrante del equipo de extensión que la

17
realice. En el caso de la producción se debieran considerar los puntos críticos, es decir aquellos
momentos en que los problemas a resolver tengan mayor incidencia en los resultados finales que se
quieran alcanzar. Además, la visita técnica debiera ser un instrumento relevante para identificar los
niveles de adopción de los distintos conocimientos y competencias adquiridos por el productor.

c) Días de campo, giras técnicas

Utilizadas, en general, para entregarle a los productores nuevas informaciones o resultados exitosos
y viables para las condiciones de la mayoría de los participantes. Pueden realizarse en estaciones
experimentales, parcelas demostrativas, instalaciones de procesamiento, donde se desarrollan o se
aplican nuevas tecnologías de interés para el grupo, etc. En este tipo de actividades se valora
enormemente el aprender-haciendo y el intercambio de saberes.

De igual manera, el equipo de extensión debe preparar cada actividad, y organizarse de manera de
utilizar eficientemente las capacidades de cada uno.

En resumen, se aconseja:
a) Realizar reuniones grupales mensuales.
b) Realizar al menos 4 a 5 visitas prediales anuales/temporada.
c) Realizar días de campo, giras técnicas, talleres u otros, de acuerdo a las necesidades e intereses
de cada grupo de usuarios.

4. Seguimiento y Evaluación

El seguimiento y evaluación de Planes de Mediano Plazo/Estrategias de Desarrollo y Planes de


Trabajo Anual, es una tarea de suma importancia y que debe realizarse en forma permanente con
la participación de los usuarios.

Seguimiento. Conjunto de actividades mediante las cuales se recopilan, analizan y/o sintetizan los
datos e informaciones correspondientes a la marcha del trabajo que se está realizando con el fin de
apoyar la gestión, contribuyendo a realizar ajustes oportunos, evaluar las responsabilidades y sentar
las bases de la evaluación y el aprendizaje.

Se trata de una función continúa, basada en un proceso metódico de recolección de datos para
proporcionar a los interesados las primeras indicaciones sobre los progresos y el logro de los
objetivos. Para ello, se debe aplicar una encuesta anual sobre los datos económicos y productivos
de cada usuario. Es necesario tener la precaución de que la encuesta contenga los datos que
efectivamente se requieren y no recopilar información que nunca se va a usar. También es
importante que la información sea fidedigna, por lo que hay que dejar muy claro a los usuarios que
la finalidad de la encuesta es poder ver los efectos del trabajo realizado y que sus resultados sólo
serán conocidos por el grupo de usuarios, el equipo de extensión e INDAP.

Evaluación. Apreciación sistemática y objetiva del trabajo, de su diseño, su puesta en práctica y sus
resultados. El objetivo es determinar la pertinencia y el logro de los objetivos, así como la eficiencia,
la eficacia, el impacto y la sostenibilidad del trabajo. Una evaluación deberá proporcionar
18
información creíble y útil, que permita incorporar las enseñanzas aprendidas en el proceso de
decisiones de usuarios e instituciones que financian el programa. Es la valoración de los resultados
del programa y del efecto ejercido en la población y el territorio.

Los juicios establecidos en una evaluación están basados en los criterios y escalas de valores de los
evaluadores y/o las instituciones o personas que realizan la evaluación. Para evitar que una
evaluación, por este hecho, sea criticada por subjetiva y pueda convertirse en un factor de conflicto,
es importante que las evaluaciones sean transparentes y participativas. "Transparencia" en el
sentido de que quienes la lleven a cabo den a conocer, por un lado, los criterios utilizados y la
metodología empleada. "Participación" en el sentido de que si se aumenta el número de personas
o actores que participan activamente en la evaluación, el juicio resultante representa los valores de
un grupo mayor de personas, con lo que aumenta su representatividad y su valor.

Ambos procesos son de suma importancia y vitales para determinar si a través de los Planes de
Mediano Plazo/Estrategias de Desarrollo, construidos participativamente, se están alcanzando los
resultados esperados, si se está avanzando sólidamente hacia la “situación deseada”. De no ser así
usuarios y extensionistas deben destinar tiempo para evaluar y ajustar las planificaciones.

Es necesario que este proceso sea continuo, no sacamos nada con darnos cuenta después de meses
de trabajo que no estamos avanzando en la dirección correcta. Extensionistas, INDAP y usuarios son
responsables de este proceso.

El análisis de los datos debe ser realizado con los grupos de usuarios/comunidades, en conjunto con
los extensionistas, de manera regular. Se recomienda realizar reuniones de evaluación cada 4
meses, de manera de ajustar oportunamente los planes anuales de trabajo. De igual manera, este
ejercicio debe realizarse con las mesas de coordinación. Estas actividades de evaluación deben ser
acompañadas por la reprogramación de actividades, en caso de ser necesario.

Es importante también evaluar participativamente el avance al término de cada año/temporada y a


partir de esto programar y/o ajustar las actividades de año/temporada siguiente, para ello también
se recomienda realizar al menos una reunión de evaluación anual con los grupos de usuarios y mesas
de coordinación.

5. Instancias de Diálogo con y entre los Productores

El diálogo permanente con y entre los grupos de usuarios/comunidades y mesas de coordinación es


de suma importancia. A través de este diálogo es posible conocer sus opiniones, planificar y mejorar
lo que se está realizando, de común acuerdo

Junto al derecho de mayor participación, es necesario que los usuarios también vayan asumiendo
mayores responsabilidades, cautelando una participación efectiva en los sistemas de fiscalización y
control social para el buen uso de los recursos, en los sistemas de selección y evaluación de los
distintos actores, y en la evaluación y mejoramiento gradual de Planes de Mediano Plazo/Estrategias
de Desarrollo y Planes de Trabajo Anuales, así como de cada Programa.

19
III. EDUCACIÓN DE ADULTOS O ANDRAGOGÍA

La educación para adultos debe ser una educación problematizadora, es decir enfocada a resolver
problemas, donde los participantes, en vez de ser dóciles receptores del conocimiento, se
transformen ahora en investigadores críticos en diálogo con el facilitador.

Es importante mencionar que se memoriza o aprende un 90% de lo que se ejercita y se pone en


práctica, 70% si solamente se habla y se discute, 50% de lo visto y oído, 30% de lo visto, 20% de lo
oído y 10% de lo leído. Lo que oigo, lo olvido; Lo que veo, lo recuerdo; Lo que hago, lo aprendo; Lo
que sirve y/o funciona, lo uso 20

La educación para adultos se fundamenta en tres principios:

1. Participación. El productor no es un receptor pasivo de conocimientos, sino que es capaz de


interactuar con sus compañeros, intercambiando experiencias que ayuden a la mejor
asimilación del conocimiento. El participante puede tomar decisiones en conjunto con otros
participantes y actuar con estos en la ejecución de un trabajo o de una tarea asignada. El
productor es un sujeto activo que necesita participar en la generación de conocimientos.
2. Horizontalidad. La horizontalidad se manifiesta cuando el facilitador y los productores se
reconocen y establecen una relación entre iguales, por lo que se respeta un análisis desde
diferentes puntos de vista. Los conocimientos formales e informales y la experiencia tienen la
misma validez.
3. Flexibilidad. Los adultos tienen múltiples experiencias y conocimientos arraigados en el tiempo,
por lo que, en muchos casos, para aprender, tienen que desaprender y esto puede tomar un
proceso y tiempo. Por eso es necesario que la capacitación sea flexible, no es conveniente forzar
y acelerar cambios muy drásticos, ya que si algo sale mal podría ser contraproducente. El
aprendizaje es tanto para productores como para extensionistas.

De acuerdo a la teoría de Knowles, existen algunos supuestos relacionados con la motivación en el


aprendizaje de adultos21:

a) Necesidad de saber. Se necesita conocer la razón por la que se aprende algo.


b) Auto concepto del individuo. Se requiere ser responsables por sus decisiones en términos de
educación, e involucrarse en la planeación y evaluación de su instrucción.
c) Experiencia previa (incluyendo el error). Provee la base para las actividades de aprendizaje.
d) Prontitud en aprender. El interés está puesto en temas de aprendizaje que tienen relevancia
inmediata con sus trabajos o con su vida personal.
e) Orientación para el aprendizaje. El aprendizaje está centrado en la problemática de la situación,
más que en los contenidos.
f) Motivación para aprender. Se responde mejor a motivadores internos que a los externos.

20
Metodológica para la implementación de escuelas de Campo. FAO 2002.
21
El Extensionista Agrícola como Agente de Cambio y su Rol en el Desarrollo y Competividad Rural, 2015.
20
No existe profesor, se elimina este concepto y pasa a llamarse facilitador y se iguala la relación. Los
productores no tienen tiempo que perder, tienen familia y trabajo que atender, solo participan si lo
que se va a trabajar les ayudará inmediatamente en su desarrollo personal, les interesa su
aplicación.

Todas las actividades que se realizan con adultos tienen que tener el siguiente esquema:

a) Problema o limitante que se desea resolver.


b) Objetivos que se desean alcanzar.
c) Metodología (conjunto de actividades a realizar y materiales a utilizar).
d) Se debe privilegiar la práctica y la discusión grupal (reflexión), más que las presentaciones
teóricas y las exposiciones.
e) Al usar presentaciones teóricas y exposiciones, estas no deben durar más de 1 a 1 hora y media
y usar la menor cantidad de texto posible, de preferencia utilizar material gráfico, siendo
preferibles los videos, los esquemas, las fotografías, etc.
f) En general una actividad no debería tardar más de 3-4 horas (una hora y media teóricas y dos
horas y media de práctica y reflexión) y mejor si podemos hacerlo en menos tiempo.
g) Se debe ser muy eficiente con el tiempo de las personas, iniciar y terminar puntualmente. Evitar
los tiempos muertos, a excepción de descanso y refrigerios para hacer más amena la actividad.
h) Concluir con un resumen del problema que se desea resolver y lo métodos y sugerencias para
resolverlo con las principales conclusiones de la reflexión.
i) Si se usan presentaciones tipo rotafolio o PowerPoint, recordar de ser breve o usar poco texto,
no abusar de texto, no más de 2-3 ideas por hoja o lámina, colocar más gráficos y menos texto.
No es conveniente pararse frente al público y leer las presentaciones.
j) Las presentaciones tienen que ser vistas y leídas por las personas que se encuentran lejos.
Mucho texto y pequeño es un gran error.
k) La idea central debe ser presentada en menos de 40 segundos y la imagen gráfica que se
presenta debe ser lo suficientemente elocuente para evidenciarlo.
l) En el caso de reuniones es necesario elaborar una agenda previa con tiempos preestablecidos y
tener el cuidado de no tomar más tiempo del debido.
m) Entregar una cartilla que resuma los contenidos, didáctica y de fácil comprensión.

Algunos de los requisitos requeridos para el óptimo desempeño de un facilitador dentro de un


proceso de educación de adultos, son22:

a) Conocimiento de técnicas de aprendizaje para adultos.


b) Conocimiento de la realidad socio cultural en que se enmarcan.
c) Dominio de las técnicas de motivación.
d) Dominio de las técnicas de análisis del material didáctico, para seleccionar las más adecuadas.

22
ASINSA Consultores, Fundamentos de transferencia tecnológica y del aprendizaje de adultos aplicado al
trabajo con agricultores del segmento de la Agricultura Familiar Campesina, 2009.
21

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