REFRANES
1. A Palabras Necias,Oidos Sordos
Significado: No hay que hacer caso del que habla sin razón.
2. En Boca Cerrada No Entran Moscas
Significado: Es a veces muy útil callar.
3. No Hay Mal Que Por Bien No Venga
Significado: A veces, algo negativo trae consecuencias positivas.
4. No Dejes Para Mañana Lo Que Puedes Hacer Hoy
Significado: Hay que tratar de vivir el día presente realizando los anhelos.
5. Ojos Que No Ven,Corazon Que No Siente
Significado: No se sufre por lo que no se sabe.
Trabalenguas
Trabalenguas: Pepe pecas pica papas con un pico; con un pico Pepe pecas pica papas.
Mateo, 11 años
No me pica que poco a poco Paco pique pacas ya
que en popa Pepe pica y pica pacas con su pepa de
pica pica.
Malen Sofia Vorraso, 11 años
Pablito clavó un clavito en una tabla de hojalito, el papá muy enojado sacó
el clavito que pablito había clavado en la tabla de hojalito.
Adriana Sánchez, 11 años
Cuando cuentes cuentos, cuenta cuantos cuentos
cuentas, porque cuando cuentas cuentos nunca
cuentas con cuantos cuentos cuentas...
Sanchez Hormigo
María cuchíbrica, se corta un débrico, con la cuchíbrica del zapatébrico, el
zapatébrico se la curó con micromínica de la mejor.
José Fernando, 7 años
La araña era ética, perética, perempempética, pelada,
peluda, poromponpuda, se quiere casar con un araño,
ético perético, pelado, peludo, porompompudo:
Cinco arañitas nacerán, éticas, peréticas,
perempempéticas, peladas, peludas, porompompudas.
Krizia Hernandez, 11 años
Paco peco chico rico le pegaba como loco a su tío Federico, pues le decía
paco peco chico rico.
Cuento el Patito Feo
Todos esperaban en la granja el gran acontecimiento. El nacimiento de los
polluelos de mamá pata. Llevaba días empollándolos y podían llegar en cualquier
momento.
El día más caluroso del verano mamá pata escuchó de repente…¡cuac, cuac! y vio
al levantarse cómo uno por uno empezaban a romper el cascarón. Bueno, todos
menos uno.
- ¡Eso es un huevo de pavo!, le dijo una pata vieja a mamá pata.
- No importa, le daré un poco más de calor para que salga.
Pero cuando por fin salió resultó que ser un pato totalmente diferente al resto. Era
grande y feo, y no parecía un pavo. El resto de animales del corral no tardaron en
fijarse en su aspecto y comenzaron a reírse de él.
- ¡Feo, feo, eres muy feo!, le cantaban
Su madre lo defendía pero pasado el tiempo ya no supo qué decir. Los patos le
daban picotazos, los pavos le perseguían y las gallinas se burlaban de él. Al final
su propia madre acabó convencida de que era un pato feo y tonto.
- ¡Vete, no quiero que estés aquí!
El pobre patito se sintió muy triste al oír esas palabras y escapó corriendo de allí
ante el rechazo de todos.
Acabó en una ciénaga donde conoció a dos gansos silvestres que a pesar de su
fealdad, quisieron ser sus amigos, pero un día aparecieron allí unos cazadores y
acabaron repentinamente con ellos. De hecho, a punto estuvo el patito de correr la
misma suerte de no ser porque los perros lo vieron y decidieron no morderle.
- ¡Soy tan feo que ni siquiera los perros me muerden!- pensó el pobre patito.
Continuó su viaje y acabó en la casa de una mujer anciana que vivía con un gato y
una gallina. Pero como no fue capaz de poner huevos también tuvo que
abandonar aquel lugar. El pobre sentía que no valía para nada.
Un atardecer de otoño estaba mirando al cielo cuando contempló una bandada de
pájaros grandes que le dejó con la boca abierta. Él no lo sabía, pero no eran
pájaros, sino cisnes.
- ¡Qué grandes son! ¡Y qué blancos! Sus plumas parecen nieve .
Deseó con todas sus fuerzas ser uno de ellos, pero abrió los ojos y se dio cuenta
de que seguía siendo un animalucho feo.
Tras el otoño, llegó el frío invierno y el patito pasó muchas calamidades. Un día de
mucho frío se metió en el estanque y se quedó helado. Gracias a que pasó por allí
un campesino, rompió el frío hielo y se lo llevó a su casa el patito siguió vivo.
Estando allí vio que se le acercaban unos niños y creyó que iban a hacerle daño
por ser un pato tan feo, así que se asustó y causó un revuelo terrible hasta que
logró escaparse de allí.
El resto del invierno fue duro para el pobre patito. Sólo, muerto de frío y a menudo
muerto de hambre también. Pero a pesar de todo logró sobrevivir y por fin llegó la
primavera.
Una tarde en la que el sol empezaba a calentar decidió acudir al parque para
contemplar las flores, que comenzaban a llenarlo todo. Allí vio en el estanque dos
de aquellos pájaros grandes y blancos y majestuosos que había visto una vez
hace tiempo. Volvió a quedarse hechizado mirándolos, pero esta vez tuvo el valor
de acercarse a ellos.
Voló hasta donde estaban y entonces, algo llamó su atención en su reflejo.
¿Dónde estaba la imagen del pato grande y feo que era? ¡En su lugar había un
cisne! Entonces eso quería decir que… ¡se había convertido en cisne! O mejor
dicho, siempre lo había sido.
Desde aquel día el patito tuvo toda la felicidad que hasta entonces la vida le había
negado y aunque escuchó muchos elogios alabando su belleza, él nunca acabó
de acostumbrarse.
Fabula El niño y los dulces
Un niño metió su mano en un recipiente lleno de dulces. Y tomó lo más que pudo, pero
cuando trató de sacar la mano, el cuello del recipiente no le permitió hacerlo.
Como tampoco quería perder aquellos dulces, lloraba amargamente su desilusión.
Un amigo que estaba cerca le dijo: - Confórmate solamente con la mitad y podrás sacar la
mano con los dulces-.
Moraleja: Nunca trates de abarcar más de lo debido, pues te frenarás.
Aquí tienes otras fábulas ifnantiles.
Novela Fragmento de la isla del tesoro de Stevenson:
"De esta manera habíamos avanzado como por una media milla, y ya casi
tocamos al borde de la meseta cuando el hombre que caminaba más
alejado hacia nuestra izquierda comenzó a gritar con todas sus fuerzas, con
un marcado acento de terror. Una vez y otra llamaba a sus compañeros, y
ya éstos comenzaban a correr hacia él.
—Se me figura que no ha de haber encontrado la hucha —dijo el viejo
Morgan pasado del lado derecho junto a nosotros, en dirección del que
gritaba—. Esta es una cumbre muy pelada para haber hecho tal
descubrimiento.
Y, en verdad que, cuando Sílver y yo llegamos al sitio aquel, nos
encontramos con que era algo totalmente distinto. Al pie de un pino
bastante alto y medio envuelto en las espirales de una verde trepadora,
estaba un esqueleto humano, y a su lado, en el suelo, uno que otro andrajo
de vestido. La exuberancia de la enredadera había ya cubierto algunos de
los miembros de aquella osamenta. Me parece que un calosfrío involuntario
se apoderó de todos nosotros, llegándonos hasta el corazón, en aquel
momento.
—Este era un marinero —dijo Jorge Merry, que, más atrevido que los otros,
se había acercado y examinado los andrajos esparcidos por el suelo—. Por
lo menos, esto no es más que un buen paño marino.
—¡Por vida mía! ¿Acaso podríamos esperar encontrarnos aquí el cuerpo de
un arzobispo? Pero, ¿qué especie de postura es ésa para un cadáver? Me
parece muy poco o nada natural, ¿no creen ustedes."
Leyenda Las hienas y las liebres
Las hienas y las liebres hoy en día como están las cosas se odian mutuamente,
pero todo sucede por esta leyenda que comienza en África hace muchísimo
tiempo. El pelaje de las hienas era completamente marrón
para ese entonces y había una gran amistad entre estos dos animales. Estas
amigas, la hiena y la liebre eran tan unidas que siempre estaban juntas. Sin
embargo, la hiena era muy mala, celosa, envidiosa e inteligente.
Cada vez que iba a pescar la liebre, siempre volvía a su hogar con un gran pez
que de una forma u otra, la hiena siempre lograba quitarle, pero siempre hablando
con astucia. Un día, la liebre estaba un poco cansada de que siempre le haga lo
mismo cada vez que venía con un pez, aun así quería a su amiga y le mostró que
traía un pez enorme para comer. La hiena no podía aguantar la tentación de
quitárselo y por eso le dijo que su pez era demasiado grande, pero su estómago
pequeño, por ello le haría mal comerlo, o si no lo comía todo, entonces se le iba a
pudrid antes de poder terminarlo, pero la liebre esta vez más astuta le dijo que no
se preocupara porque pensaba ahumarlo para comer luego lo que sobre.
Durante la noche, la liebre se hizo la
dormida junto a las brasas que cocinaban el pescado y así fue que la hiena tomó
el pescado y comenzó a correr creyendo que dormía su amiga. En ese mismo
momento fue que la liebre tomó la parrilla con las brasas y tiró todo encima de la
hiena, dejando todas las manchas negras que hoy en día lleva en su pelaje. Le
dijo que no podía creer que la haya traicionado así y que siempre quería quedarse
con lo mejor, que se vaya y no vuelva nunca más. Así sucedió, nunca más volvió y
comenzaron a odiarse las hienas con las liebres para siempre.
Mito de las Sirenas
En la mitología griega, las sirenas eran criaturas fabulosas mitad mujer y mitad
pájaro, parecidas a las arpías. Eran hijas del dios río Aqueloo y de una musa que
puede ser: Melpómene (tragedia), Terpsícope (danza) o Estérope (poesía). El
número de estas criaturas es variable, pueden ser tres, cinco u ocho.
Las sirenas eran compañeras de Perséfone y cuando Hades la raptó, no
pudieron salvarla y la diosa Deméter (madre de Perséfone), las convirtió en
criaturas híbridas como venganza.
Estas criaturas vivían en la isla de Artemisa, tenían forma de mujer de la cabeza
a la cintura y la parte inferior, era una cola de pescado. Su canto melodioso
como el de un ave, atraía a los marineros anunciándoles los placeres del mundo
subterráneo engañosamente, para hacerlos zozobrar y poder comer sus
cuerpos.
En la Odisea, cuenta Homero que cuando el barco de Odiseo (Ulises) pasó
frente a la isla de las sirenas, hizo que la tripulación sellara sus oídos con cera,
para que no escucharan el canto de las criaturas. Pero Odiseo tenía gran
curiosidad por oír su voz, para lo que ideó un plan, se hizo atar al mástil del
barco y exigió que no le permitieran soltarse, sin importar lo que pasara. Ante el
fracaso sufrido, las sirenas se lanzaron al mar y murieron ahogadas.
Fuera de la ficción, tenemos testimonios de navegantes que afirman haberse
encontrado con estos seres mitológicos, entre ellos, Cristóbal Colón, quien
testimonia en un escrito de 1493, que había visto una sirena frente a las costas
de lo que actualmente es la Florida. En su testimonio comenta que las sirenas
no son tan hermosas como cuenta la mitología y que sus rostros tenían formas
de hombre.
El explorador John Smith declaró haber visto a uno de estos seres cuando se
sumergía en las aguas del mar Caribe y que tenía el cabello largo de color verde
y que era atractiva, tanto como para cautivar a cualquier hombre.
Adivinanzas
1. As no soy,
as no fui,
as no seré
hasta el fin.
Respuesta: el asno.
2. Soy un animal muy elegante,
muy veloz y poco fiero;
y cuando quiero calzarme
voy a casa del herrero.
Respuesta: el caballo.
3. Antes huevecito,
después capullito,
más tarde volaré
como un pajarito.
Respuesta: la mariposa.
4. Soy astuto y juguetón
y cazar un ratón
es mi mayor afición.
Respuesta: el gato.
5. ¿Cuál es el animal,
de campo o corral,
que si una zanahoria le das
sus dientecitos verás?
Respuesto: el conejo.
Leyendas
El vagabundo
Cuenta la leyenda que Juan del Jarro era un vagabundo que odiaba bañarse, también odiaba el
mes de julio y las riquezas, era por eso que siempre andaba pepenando, pero no mucho porque se
sentía con riqueza, todos sabían que se llamaba Juan y del Jarro era porque la única pertenencia
era un jarro de terracota, un sombrero y una estera; dicen que dormía bajo de los puentes, y solo
hacía algunos trabajos de para matar el hambre diaria, y si le llegaban a sobrar ganancias las
repartía ente otros pordioseros, la gente cuenta que Juan siempre tenía un refrán en la punta de la
lengua para cada ocasión, muchos dicen que era un loco iluminado, o que era una persona
inteligente que se volvió loca,: lo que si se sabe con exactitud es que este pordiosero se hizo
famoso debido a que la gente decía que era un adivinador, podía predecir el futuro. El día que Juan
murió todo fue homenajeado, por un día en San Luis Potosí se olvidaron de las clases sociales,
hasta le fecha su tumba siempre está cubierta de flores.
Leyenda de amor
Cuenta la leyenda que cuando el sol y la luna se encontraron por primera vez cayeron en una
atracción amorosa, y se enamoraron locamente, ahí fue cuando empezaron una bonita historia de
amor. El mundo todavía no existía, sin embargo, cuando Dios creó el universo a ellos les dio
poderes de iluminación, un toque de brillo que nadie más podía tener,
Dios también organizó un poco todo, dio funciones a cada una de ellas, al Sol le dijo que le tocaría
iluminar el mundo de día, y que a la Luna le tocaría iluminar de noche, y que por ese motivo
tendrían que aceptarlo y vivir separados.
Ambos entraron en una gran depresión de lloros y tristeza, ya que al fin y al cabo ya nunca más se
encontrarían, la Luna cada día estaba más triste, y es que a pesar del brillo que le había otorgado
Dios, seguía estando sola sin nadie a su alrededor que le complaciera. Por otro lado, el Sol había
ganado terreno, tenía el nombre de Astro Rey, pero tampoco le quitaba el vacio que le había
dejado la luna, Dios se dio cuenta de esto y le llamó a los 2.
A la luna le dijo que iluminaría las noches más frías y calientes, ya que así podrá encantar a todos
los enamorados, y al sol le dijo que seguiría teniendo ese nombre de Astro Rey, ya que será el
elemento más importante de la tierra, ya que durante el día dará calor al ser humano.
La leyenda de los Gatos Negros
Cuenta la leyenda que los Gatos, eran venerados y respetados en diversas partes del mundo, pero
todo esto cambió en la época de la Sagrada Inquisición, ya que fueron perseguidos y erradicados
en EEUU, España e Italia. Se dice que en aquellos tiempos, muchas mujeres fueron acusadas de
Brujería.
Muchos afirmaban que "ellas" recorrían los poblados convertidas en enormes bolas de fuego o en
cualquier animal que ellas deseaban. Esta transformación les daba una fuerza física sobrenatural,
chillidos desagradables imposibles de soportar, largas y negras uñas como la noche. Debido a
estos sucesos, ellas eran condenadas y se les quemaba en la hoguera. Se dice que en una
ocasión, una de estas mujeres logró ser perdonada, pero como sus verdugos no podían retractarse
ante el público que esperaban la ejecución, tomaron un Gato y lo pusieron en su lugar (el color del
Gato fue solo coincidencia).
Curiosamente, el Gato logro huir en medio de la gente que de paso, esta ya estaba convencida de
que la Bruja, se había transformado en un Gato. Desde entonces, los Gatos Negros son
considerados portadores de la brujería y mal agüero, y como eran "preferidos" de las Brujas,
iniciaron su caza y erradicación. Una vez cazados, todos los Gatos eran quemados en la hoguera
en cuaresma y día de san juan. Ya erradicado, tomaban sus cenizas en puñados y luego las
esparcían en sus casas para poder librarse del mal de ojo y de las posibles plagas.
A pesar de dicha acción, al poco tiempo se inició una terrible pandemia de Peste Negra debido a
las heces, parásitos y mordeduras de las Ratas que aparecieron después del exterminio del Gato
(su principal cazador) y al no estar este, dio paso libre para que pueda extenderse y procrear.
La casa del río
Se dice que en cierta región de Los Pirineos, se encontraba una hermosa y gigantesca casa, del
otro lado del rio. Hacia tiempo que no se miraba gente en ella así que grupo de chicos curiosos, se
atrevió a cruzar el puente, y entrar en la casa.
Uno de los niños se quedó esperando por ellos sin cruzar el puente, pues el agua lo asustaba
demasiado. Los demás continuaron para satisfacer su curiosidad, revisaron todas las puertas y
ventanas hasta encontrar un lugar por el cual entrar. Finalmente dentro, hurgando por aquí y por
allá, encontraron en algunas habitaciones enormes estanterías, desde el suelo hasta el techo,
repletas de frascos de cristal, con algunos líquidos de colores y algún tipo de masa dentro de ellos,
la luz era algo escasa, y nadie había tenido la genial idea de cargar con una lámpara.
Cuando se dirigían al segundo piso, vieron la horrible pintura de un hombre sobre la chimenea,
este tenía una expresión de enojo, y parecía que seguía atento cada uno de sus movimientos. Los
chicos continuaron revisando el lugar, y encontraron un par de fósforos, que al encenderlos, les
permitieron ver que lo que había dentro de los frascos eran restos humanos, fetos y animales
deformes. Bajaron corriendo las escaleras, el hombre del cuadro ya no estaba, aquello era en
realidad una ventana, desde la cual estaban siendo observados.
El muchacho que se quedó fuera, solo escucho gritos aterradores, y salió en busca de ayuda…
Cuando las personas acudieron al lugar, no pudieron encontrar a los chicos. Pero desataron su
rabia contra todos aquellos frascos de horrores, rompiéndolos uno tras otro, solo para darse cuenta
con tremendo terror… que sus hijos ya estaban dentro de ellos, hechos también pedazos… en la
casa que en épocas antiguas fue de un doctor, acusado de perder la razón.
Todavía perdura el recuerdo, en una ciudad de Europa, de un alegre zapatero. Era,
probablemente, una de las personas más felices de la tierra a pesar de su gran humildad.
Un día el zapatero fue visitado por uno de sus vecinos, un banquero muy rico, que al observar la
gran alegría del zapatero entre tanta miseria, no pudo dejar de preguntar: Señor zapatero, si no es
molestia, ¿podría decirme cuánto gana usted con su humilde trabajo?
Es tan poco dinero, señor, que hasta vergüenza me da decirlo, no se lo tome a mal. Pero dicho
dinero me da cada día el pan de mis hijos, y a mí me basta con terminar decentemente el año,
aunque tengamos que privarnos, lamentablemente, de muchas cosas. – Respondió el zapatero
orgulloso.
Aquella excelente y positiva actitud dejó muy sorprendido al banquero que, poco después, dijo muy
conmovido:
- Señor zapatero, tome usted estas monedas de oro que le ofrezco desinteresadamente, y
guárdelas con esmero para cuando las necesite de verdad.
A partir de entonces la actitud del zapatero cambió, con motivo de sentirse poseedor de una de las
mayores riquezas del mundo. Aquella riqueza exigía mucho del zapatero, ya que al haber
escondido bajo el suelo de su casa las monedas de oro, era incapaz de descansar y vivir con
normalidad. El zapatero había enterrado sin saberlo al mismo tiempo el dinero y su alegría y buen
humor, siendo desde entonces huéspedes de su casa, el miedo, la desconfianza, el insomnio y la
inquietud.
El menor ruido durante la noche, le hacía llenarse de temor ante un posible robo y sus
consecuencias. Hasta que un día, cansado el zapatero de su nueva vida, fue a visitar a su vecino
banquero: Oiga, amable señor; quiero devolverle todo su dinero, pues mi mayor deseo es vivir
como lo hacía antes.
Y, de esta sencilla forma, el zapatero recuperó su alegría.
MITOS
Mito la Madre de Agua
Es una verdadera diosa de las aguas, aunque sus pies sean volteados hacia atrás
no deja de ser bella, la Madre de agua deja rastros a la dirección contraria a la que
se dirige.
Esta mujer solo persigue a niños, a quienes se le dirige con ternura, los enamora,
los atrae con dulzura y amor maternal, situación que preocupa a los padres de
familia. Los niños atraídos por la Madre de agua se enferman, sueñan con la
hermosa rubia que los adora y la llaman con frecuencia. Cuando los niños están
cerca del río, que escuchan su voz la siguen tirándose al agua con peligro.
Los campesinos creen que la Madre de agua surgió de una bella joven española
que se enamoró de un joven indígena, con quien tuvo un niño. Cuando el padre de
la joven se enteró de lo sucedido, ahogó al niño frente a sus padres, luego mató al
amante indígena. La madre desesperada se lanzó al río, convirtiéndose en una
apasionada por los niños y vengativa de la humanidad.
Mito el Cóndor
En un pueblo un hombre vivía con su hija, ella tenía como tarea cuidar a las
ovejas. Todos los días iba un joven a visitarla mientras ella cuidaba las ovejas,
hasta que un día se hicieron buenos amigos.
Un día soleado empezaron a jugar a que él la cargaba y ella a él, cuando de pronto
ella se dio cuenta que estaba volando. Desde ese día el joven se convirtió en su
cóndor, él la cuidaba, la alimentaba. Pasaron muchos años los dos crecieron
tuvieron hijos, pero ella no dejaba de pensar en su padre y todas las noches
lloraba ya que había abandonado a su padre y lo había dejado solo con los
animales.
Un día ella se encontraba regando las flores y encontró a una mariposa la cual le
pidió ayuda para volver a ver a su padre, la mariposa le dijo alcóndor que su
esposa y sus hijos habían desaparecido, mientras la mariposa hablaba con el
esposo ella escapaba con sus hijos y regresaba con su padre.
Desde que ella regresó con su padre, el cóndor jamás volvió, ella todos los días
volaba para ver si veía al cóndor pero nunca más lo volvió a ver.
Mito el Niño Lluvia
En el bosque vivía un niño con un hombre, ahí también se encontraban varios
niños, pero es éste niño de cabellos largos tenía una particularidad, el niño no era
un humano, si no lo lluvia convertida en un niño, entonces el hombre como no
sabia nada se quedó con el niño, cuando quiso agua para la tinaja el niño escurrió
su cabello largo y se la dio para que pudiera tomarla.
Pasó el tiempo y unos niños quisieron jugar con él, entonces comenzaron a jugar,
el hombre no avisó que tuvieran mucho cuidado con él, que no le fueran a hacer
nada malo.
Los niños comenzaron a pegarle patadas por todo su cuerpo, luego ocurrió algo
terrible, el niño lluvia comenzó a lanzar relámpagos desde debajo de su brazo,
cuando terminaron los relámpagos empezó a llover mucho y los niños que le
hicieron daño desaparecieron y más nuca se volvió a saber del niño lluvia.
Mito la Misteriosa Luna Llena
Una noche de luna llena una pareja encuentra a un perro estaba todo lastimado y
decidieron llevárselo a su casa para curarlo, el hombre se quitó el cinturón y se lo
colocó al perro en el cuello, la mujer comienza a limpiar las heridas que tiene el
perro, al agacharse el perro ve una cruz que tiene la mujer en su cuello y de
inmediato el perro comienza a morderla y corre por toda la casa. El perro se lanza
por una ventana sin saber que están en el piso 13 de un edificio, la pareja queda
sorprendida y evita asomarse a la ventana ya que sabían que el perro moriría.
El día siguiente se presenta un agente de la policía en su casa, el agente le
pregunta si escuchó un ruido extraño la noche anterior, ellos dijeron que no, el
policía dice: “encontramos un enano corriendo por la calle desnudo y con un
cinturón en el cuello”. A partir de ahí nadie sabe que sucedió con el perro y con el
enano.
Mito el Charro y la Partera
En una pequeña aldea cabalgaba un misterioso charro que se aparecía en
ocasiones a los habitantes. Una noche llegó el charro a solicitar los servicios de
una partera y la llevó a su casa, la partera trajo al mundo el hijo del charro, el
hombre llevó a la partera de vuelta y le pagó con monedas de oros, pero este le
advirtió que guardara el secreto del parto o sino moriría.
La partera asustada por aquella advertencia entró a su casa y espero a que el
charro se fuera, como no escuchó las pisadas del caballo pensó que aún se
encontraba ahí, entonces se asomó por la venta y se asombró al descubrir que no
estaba ahí.
La partera estuvo varios días encerrada y confundida en su casa por aquella
advertencia. Un día decidió contarle a una vecina quien le aconsejó no decirle a
nadie más y dejar las monedas en la iglesia. Al día siguiente la partera amaneció
muerta, algunas personas decían que escucharon cabalgar al charro por ahí.