“Año del Bicentenario, de la consolidación de nuestra Independencia, y de la
conmemoración de las heroicas batallas de Junín y Ayacucho”
UNIVERSIDAD ANDINA DEL CUSCO
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
“LOS PRINCIPIOS PROCESALES”
PRESENTADO POR: Montenegro Herrera Jesdy
DOCENTE: MG. Echegaray Delgado Renato
CURSO: Teoría General del Proceso
2024
PRINCIPIOS PROCESALES
Los principios procesales son fundamentales en la organización de un proceso legal,
guiando la conducta de los sujetos involucrados y asegurando un desarrollo equitativo y
eficiente.
A continuación, los 18 principios procesales:
1. Principio de Bilateralidad y Contradicción: Este principio destaca la
importancia de la participación equitativa de ambas partes en el proceso judicial. Se
fundamenta en el derecho de cada parte a ser escuchada y a expresar sus argumentos y
pruebas ante el juez. La bilateralidad garantiza un equilibrio en la toma de decisiones y
contribuye a la transparencia y justicia del proceso.
2. Principio de Adquisición: La adquisición se refiere a la incorporación de
los actos procesales al proceso una vez realizados, evitando la repetición de pruebas o
actuaciones. Este principio busca evitar la dilación del proceso y garantizar la eficiencia en
la administración de justicia.
3. Principio Dispositivo e Inquisitivo: El principio dispositivo otorga a las
partes el control sobre la dirección del proceso y la presentación de pruebas, limitando la
intervención del juez. Por otro lado, el principio inquisitivo faculta al juez para investigar
activamente y buscar la verdad, incluso ordenando pruebas de oficio cuando sea
necesario.
4. Principio de Impulso Procesal: Este principio establece que tanto las
partes como el juez tienen la responsabilidad de impulsar el proceso de manera activa,
evitando dilaciones injustificadas. En el ámbito civil, predomina el impulso de oficio por
parte del juez para garantizar la celeridad y eficacia del proceso.
5. Principio de Preclusión Procesal: La preclusión divide el proceso en
etapas claramente delimitadas, donde cada acto procesal debe realizarse en el momento
oportuno. Una vez concluida una etapa, no se pueden realizar actos que correspondan a
etapas anteriores, evitando así la indefinición y garantizando la organización del proceso.
6. Principio de Eventualidad: Este principio exige que las partes presenten
todos sus argumentos y pruebas en el momento adecuado durante el juicio, evitando la
introducción de nuevos elementos una vez concluida una etapa procesal. De esta manera,
se busca garantizar la eficacia y coherencia del proceso.
7. Principio de Concentración: Este principio busca limitar los actos
procesales al mínimo necesario para evitar dilaciones innecesarias y garantizar la
eficiencia en la administración de justicia. El juez tiene la responsabilidad de dirigir el
proceso de manera que se enfoque en los aspectos relevantes para resolver el conflicto de
manera efectiva.
8. Principio de Inmediación: La inmediación establece que el juez debe tener
un contacto directo con los elementos del proceso, como las pruebas y los argumentos de
las partes, para poder emitir un fallo justo y fundamentado. Este principio busca garantizar
la imparcialidad y la adecuada valoración de la prueba.
9. Principio de Oralidad: Prioriza la presentación oral de argumentos,
pruebas y conclusiones ante el juez, fomentando la comunicación directa entre las partes y
el órgano judicial. La oralidad contribuye a la agilidad del proceso y a la claridad en la
exposición de los argumentos.
10. Principio de Prueba Libre y Prueba Formal: Este principio implica la
evaluación de las pruebas desde dos enfoques judiciales: la libertad en la producción de
pruebas y la formalidad en su presentación y valoración. Se busca garantizar que las
pruebas sean obtenidas de manera legítima y que su valoración sea objetiva y justa.
11. Principio de Economía Procesal: La economía procesal tiene como
objetivo ahorrar tiempo, recursos y esfuerzos en los procedimientos legales, sin
comprometer la justicia del proceso. Se busca evitar actuaciones innecesarias o
redundantes que puedan dilatar el proceso de manera injustificada.
12. Principio de Dirección del Proceso por el Juez: Este principio otorga al
juez un papel activo en la dirección del proceso, asegurando una administración eficaz de
la justicia. El juez debe intervenir de manera proactiva para garantizar la celeridad y la
equidad en el desarrollo del proceso.
13. Principio Teleológico: El principio teleológico establece que la finalidad del
proceso va más allá de la solución del conflicto entre las partes, buscando contribuir a una
comunidad con paz social. El Estado, a través de sus órganos jurisdiccionales, persigue la
realización de la justicia de manera eficaz y rápida.
14. Principio de Iniciativa de Parte: Según este principio, el proceso civil se
inicia únicamente a iniciativa de parte, la cual debe demostrar interés y legitimidad para
actuar en el proceso. Es responsabilidad de la parte demandante promover el proceso civil,
invocando sus derechos y argumentando su posición.
Los principios procesales son fundamentales en la administración de justicia,
guiando la actuación de las partes y del juez para garantizar un proceso equitativo y
eficiente. Destacan principios como la bilateralidad, que asegura la participación de ambas
partes; la concentración, que busca evitar dilaciones innecesarias; y la inmediación, que
promueve la interacción directa entre el juez y los elementos del proceso. La observancia de
estos principios, junto con la oralidad, la economía procesal y la dirección activa del juez,
contribuye a una justicia ágil, transparente y respetuosa de los derechos de las partes. La
flexibilidad de los principios, moderada por la función del juez, permite adaptar el proceso a
las necesidades de cada caso, buscando siempre una solución justa y eficaz para los
conflictos jurídicos.
CONCLUSIÓN
1. La observancia de los principios procesales es fundamental para garantizar
la equidad, eficiencia y transparencia en la administración de justicia. Estos principios,
como la bilateralidad, la concentración y la inmediación, buscan asegurar un proceso
judicial justo y equitativo para todas las partes involucradas.
2. La aplicación de los principios procesales no solo beneficia a las partes en
conflicto, sino que también contribuye a la eficacia del sistema judicial en su conjunto. La
correcta aplicación de principios como la oralidad, la economía procesal y la dirección del
proceso por el juez, permite agilizar los procedimientos legales y garantizar una resolución
justa y oportuna de los conflictos.
3. Los principios procesales no son estáticos, sino que se adaptan a las
necesidades y circunstancias de cada caso particular. La flexibilidad de estos principios,
moderada por la función del juez como director del proceso, permite conciliar la rigurosidad
de las normas procesales con la búsqueda de soluciones efectivas y justas para los
conflictos jurídicos.
REFENCIA BIBLIOGRAFICA
Monroy Galvez, J.(201 6). Introducción al Derecho Civil. Lima: Temis.