SOMOS LO QUE PENSAMOS Y DECIMOS
Seguimos con la serie de sermones “Vive la vida que Dios tiene para ti”; el 14 de Abril
“Expande tu visión”, 21 de Abril “Luz propia” hoy veremos la tercera .
Lo que escucharemos en esta ocasión no es nuevo, usted ya lo ha recibido en esta
misma iglesia y por medio de este mismo predicador en diferentes oportunidades, pero
de tanto en tanto es bueno recordar estas verdades, cuanto más si deseamos vivir la vida
que el Señor planeó para nosotros. Quédese conmigo para que
juntos redescubramos “el poder de nuestros pensamientos y palabras”.
TUS PENSAMIENTOS
Una persona promedio tiene unos 50.000 pensamientos diarios (Que piensas:
nada jejeje) , el 85% de esos pensamientos son negativos. He aquí la clave para
la victoria: ¡No seas promedio!. No fuimos diseñados para ser promedio sino
que somos más que vencedores.
¿Sabías que tus pensamientos controlan tu vida? La Biblia lo declara en
Proverbios 4:23, “Ante todo, cuida tus pensamientos porque ellos controlan tu
vida” (PDT). Otra versión dice: “Y sobre todas las cosas, cuida tu mente, porque
ella es la fuente de la vida” (TLA). También en Proverbios 23:7 encontramos:
“Tal como piensa un hombre dentro de sí, así es él”. ¡Así de importantes son
nuestros pensamientos! Ellos nos conducen para el bien o para el mal.(Los
pensamientos siempre se afloran).
Quiero que entiendas esto: El objetivo principal del Enemigo es controlar y
manipular tu mente(los pensmientos no avisan solo vienen y puede descontrolar)
, al hacerlo logrará controlar y manipular cada área de tu vida. Por eso es crucial
que cuidemos lo que pensamos ya que lo que pensamos a diario determina lo
que hablamos, lo que actuamos y cómo nos sentimos. ¡La batalla más peligrosa
se libra en nuestra mente!
Por tanto no solo debemos tener cuidado con lo que vemos y oímos, también con
lo que pensamos. Si se la pasa meditando en pensamientos deprimentes tendrá
una vida deprimente; si en cambio medita en pensamientos alegres es muy
probable que tenga una vida alegre. En realidad nuestra vida sigue a nuestros
pensamientos.
Sigamos el consejo bíblico que dice: “Pensaré en todas las obras que has
realizado; meditaré en todo eso” (Salmos 77:12). (Como hago eso , medito, tipo
nudismo jejeje mantenernos en sintonía de Dios). Otro salmo nos dice: “En tus
preceptos medito, y pongo mis ojos en tus sendas” (Salmos 119:15).
Gran parte del éxito o fracaso en nuestra vida se determina por lo que “nos
permitimos pensar”, ¡así es! Yo decido qué pensar y qué no. Si de continuo
piensa en cosas tristes, amargas, aburridas y dolorosas no espere andar sonriendo
y en victoria; lo que piensa en su interior se canaliza hacia el exterior. (Mas fácil
pensar lo negativo).
SEIS CONSEJOS QUE PUEDEN AYUDARTE A PENSAR MEJOR:
a) Pon tu mente en cosas más elevadas; pensar en la grandeza, piensa de manera
superior.
b) Considera cuál es tu primer pensamiento al despertar y cuál el último antes
de dormir; todos iniciamos pensando (Cancion mi pensamiento eres tu), cual es
lo último que piensas.
c) Ten pensamientos excelentes y alegres, así serás impulsado hacia la
bendición;
d) Enfócate en lo positivo (deja de ver el vaso medio vacío); y comienza a verlo
medio lleno. Aprende a enfocarte en lo positivo.
e) Transforma tu mente, al hacerlo Dios transformará tu vida;
f) Programa tu computadora mental para la victoria.
Pero, ¿cómo puedo mejorar mis pensamientos?
Lee la Biblia a diario,(le gusta ver noticias y no predicas), Escucha buenos mensajes de
la Palabra (selecciona buenos predicadores), Canta alabanzas a diario (Nuestro estado
de ánimo cambia, seleccione que tipo de música porque no todo me conviene) , Júntate
con gente que piense positivo(de pronto no lo puedes evitar pero si que su mala onda te
contagie), Lee libros que te hagan mejor persona, Niégate a ver programas de televisión
que no contribuyan a tu crecimiento(Yo veo Tv pero no tanto , estoy aprendiendo a ser
selectivo, para eso está el control), Evita aquellas redes sociales que te corrompan,
Cuando vengan pensamientos de tristeza, dolor, depresión, derrota sacude tu cabeza y
reprende ese pensamiento en el nombre de Jesús.
Deseo terminar esta parte de los pensamientos con una recomendación bíblica:
“En fin, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, noble, correcto, puro, hermoso
y admirable. También piensen en lo que tiene alguna virtud, en lo que es digno de
reconocimiento. Mantengan su mente ocupada en eso” (Filipenses 4:8).
TUS PALABRAS
Así como los pensamientos son poderosos las palabras también, ellas tienen un
poder increíble sobre nuestras vidas porque hacen realidad lo que decimos.
Prestemos atención a lo que dice la Biblia al respecto:
“Lo que uno habla determina la vida y la muerte; que se atengan a las consecuencias
los que no miden sus palabras” (Proverbios 18:21); (en nuestra boca hay un milagro o
maldición- no sé cómo voy a pagar esa deuda, me voy a enfermar)
“Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a
la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan” (Efesios 4:29); (a
algunos se les sale garabatos, palabras groseras, cuando te martillas- que mis palabras
edifican, me encanta hablar con esta persona)
“El que refrena su lengua protege su vida, pero el ligero de labios provoca su ruina”
(Proverbios 13:3); (Cuando hablas demasiado te equivocas, cuidar las palabras es
cuidarse uno mismo, no hables mucho y si hablas que seas de bendición).
“Pero yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de toda palabra
ociosa que hayan pronunciado” (Mateo 12:36); (Algún día darás cuenta)
“Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para
escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse” (Santiago 1:19);
“Las palabras de gracia son como un panal, dulzura para el alma y medicina al
cuerpo” (Proverbios 16:24);
Recuerda las palabras dichas ya no se las puede regresar. Mejor calla y quedas por
sabio.
El apóstol Santiago nos da un magistral Ejemplo de cómo Funcionan nuestras
palabras:
“Al caballo podemos dominarlo, y hacer que nos obedezca, si le ponemos un freno en
la boca. Algo parecido pasa con los barcos. Por grande que sea un barco, y por fuertes
que sean los vientos que lo empujan, el navegante puede controlarlo con un timón muy
pequeño. Y lo mismo pasa con nuestra lengua. Es una de las partes más pequeñas de
nuestro cuerpo, pero es capaz de hacer grandes cosas. ¡Es una llama pequeña que
puede incendiar todo un bosque! Las palabras que decimos con nuestra lengua son
como el fuego. Nuestra lengua tiene mucho poder para hacer el mal. Puede echar a
perder toda nuestra vida, y hacer que nos quememos en el infierno” (Santiago 3:3-6).
DIEZ VERDADES SACADAS DE ESTOS VERSÍCULOS:
1) Nuestras palabras son profecías que se cumplen solas; que tonto soy, nunca saldré de
esta, jamás te vas a sanar.
2) Lo que digas en medio de tus pruebas determinará cuanto tiempo te quedarás en el
desierto; quedarte callado.
3) Cuida lo que dice pues cosecharás en abundancia, para bien o para mal;
4) No le hables a Dios sobre cuán grande es tu montaña, ¡háblale a tu montaña sobre
cuán grande es Dios!; Dios te venció ya no tienes poder sobre mí.
5) Confiesa audazmente la Palabra de Dios sobre toda situación; “El Señor me levanta”
6) Evita decir palabras negativas, guardar silencio es mejor;
7) Pronuncia la bendición, no solo la pienses, ¡dila!;
8) Afecta el futuro de tus hijos por medio de tus palabras;
9) Una vez dichas las palabras no pueden ser retiradas, por eso escoge bien lo que vas a
decir;
10) Decir “estoy sano”, “soy bendecido”, “saldré de ésta”, “pagaré la deuda” es mucho
mejor que decir “todo me sale mal”, “tengo mala suerte”, “siempre estoy enferma”, “no
sé cómo lo voy a hacer”.
CONCLUSIÓN.
Pensamientos y palabras van de la mano, no minimice esto, al contrario, dele la
importancia que merece. Si quiere vivir la vida que Dios tiene para usted más vale que
comience a cambiar su manera de pensar, al hacerlo sus palabras también cambiarán.
Jesucristo lo dijo así:
“De la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12:34).