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Npnu U2 A2

Este documento analiza los trastornos de la conducta alimentaria como enfermedades psiquiátricas relacionadas con la imagen corporal y los hábitos alimenticios. Aborda los tres trastornos más comunes: anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y trastornos por atracones. También examina factores como la influencia sociocultural, factores personales y familiares que influyen en su desarrollo.

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Este documento analiza los trastornos de la conducta alimentaria como enfermedades psiquiátricas relacionadas con la imagen corporal y los hábitos alimenticios. Aborda los tres trastornos más comunes: anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y trastornos por atracones. También examina factores como la influencia sociocultural, factores personales y familiares que influyen en su desarrollo.

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Universidad Abierta y a Distancia de México.

División de Ciencias de la Salud, Biológicas y Ambientales


(DCSBA)
Licenciatura en nutrición aplicada.
Psicología de la Nutrición

Unidad 2 Actividad 2:
“Trastornos de la conducta alimentaria”.

Docente: Mtra. Elizabeth Margarita García Ruíz Hernández


NA-NPNU-2302-B2-003
Unidad 2 Actividad 2:
“Relación entre psicología y nutrición”.

Introducción
El consumo de alimentos altamente procesados, ricos en azúcar y grasas, así como la falta de
actividad física han llevado a la población a estilos de vida poco saludables y con ello la
aparición del sobrepeso y obesidad, lo que ha desencadenado un miedo al aumento de peso
al intentar cubrir los estándares de belleza impuestos por la sociedad. Esto último ha resultado
en la aparición de los trastornos de la conducta alimentaria que representan la tercera
enfermedad crónica más común entre los jóvenes a nivel mundial volviéndolo un problema de
salud con relevancia social .

Los trastornos de la conducta alimentaria son considerados enfermedades psiquiátricas cuya


gravedad requiere de un tratamiento individualizado, se caracterizan porque producen una
perturbación que está ligada al acto de comer y genera un efecto negativo sobre la salud,
pudiendo en casos llegar hasta la muerte. Es importante destacar que estos pacientes no
reconocen su enfermedad y requieren de la participación de psicólogos, psiquiatras, médicos,
terapeutas ocupaciones y nutriólogos en su tratamiento y seguimiento. Entre los más comunes
esta la anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y trastornos por atracones o comedores
compulsivos, causados por diversos factores entre los que juegan un papel importante los
sociales, familiares y personales.

Los pacientes con anorexia nerviosa tienen ingestas de bajo valor calórico y nutrientes,
presentando carencias por lo regular de vitamina A, D y calcio. Mientras que los pacientes con
bulimia nerviosa presentan episodios de atracones, con comidas de alto contenido calórico
seguido de una conducta compensatoria como el vómito inducido. Sin olvidar que los pacientes
con trastorno por atracones disfrutan del sabor de la comida, pero solo presentan sentimientos
de culpa sin alguna otra acción o conducta compensatoria (Morcillo, 2019).

Por lo anterior, para entender su incidencia es fundamental que todo el equipo de nutrición
conozca como se desarrolla, que implicaciones tiene, cuáles son los factores de riesgo e idear
estrategias de prevención y tratamiento.
Desarrollo

Análisis
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) se consideran enfermedades psiquiátricas que
tienen consigo numerosas consecuencias a la salud de quien los padece, como complicaciones
médicas y alteraciones del funcionamiento cognitivo, emocional y social. Por lo tanto, identificar
y comprender todos los factores que influyen en el desarrollo de los trastornos de la conducta
alimentaria permite crear estrategias preventivas y tratamientos eficaces.

La etiología de los TCA es compleja ya que significa una interacción entre factores
socioculturales, psicológicos y biológicos, no obstante, se puntualiza en los siguientes (Gismero
González, 2020):

a) Influencias socioculturales. La idealización de la delgadez entre las mujeres es sin duda


uno de los factores con mayor peso, ya que esta se expone constantemente (sociedad,
medios de comunicación, escuela, trabajo, etc.), orillando a los individuos
especialmente a las adolescentes a mantenerse delgadas, internalizar un ideal de la
delgadez y tener expectativas no reales, lo que finalmente resulta en trastornos como
la anorexia o bulimia caracterizados por la insatisfacción corporal y las conductas de
dietas – ayuno.
b) Factores personales. Aunque la sociedad ha jugado un papel importante, las diferencias
individuales generan vulnerabilidad entre algunas personas incrementando su
posibilidad de padecer un TCA, entre estas encontramos aquellas de carácter
genético/biológico, psicológico y contextual. Como ejemplo de lo anterior esta los
patrones de pensamiento, comportamiento, reacciones a los acontecimientos tanto
ambientales como al entorno y los rasgos de la personalidad (perfeccionismo,
emocionalidad negativa, neuroticismo, síndromes depresivos, baja autoestima,
impulsividad, etc.,)

Aunado a este último factor, están las características detectables estructurales, bioquímicas,
fisiológicas o conductuales que reciben el nombre de fenotipo, el cual puede cambiar al
interactuar con el medio ambiente. Sin embargo, entendemos que la relación del fenotipo con
los trastornos de la conducta alimentaria es debido a que existe una heredabilidad sustancial.
Se han identificado varios genes que explican la influencia de estos en los TCA y de acuerdo
a Jauregui-Lobera (2013) durante la adolescencia “las variaciones genéticas son responsables
hasta el 85% de los factores de riesgo de síntomas de TCA y de preocupación con el peso y la
forma del cuerpo” lo que da la pauta a pensar que tienen mayor peso que los factores
ambientales para el desarrollo de un TCA.

Finalmente, la familia y la sociedad se considera que influyen sobre los adolescentes para
presentar insatisfacción con su cuerpo, además de imponer la pérdida de peso tanto en mujeres
como en hombres (UnADM, s.f.). Si bien es sabido que la sociedad influye en dar origen a los
TCA al proponer estereotipos de belleza que no siempre se apegan a la realidad, en los últimos
años ha sido relevante que la familia de los pacientes con TCA es uno de los factores
predisponentes debido a que ahí es donde se adquiere identidad y son participes activamente
de la función alimentaria y la integración de la imagen corporal.

Conclusión
En conclusión, los trastornos de la conducta son enfermedades psiquiátricas relacionadas con
la imagen corporal y la forma de comer, entre los que destacamos es la anorexia nerviosa,
bulimia nerviosa y trastornos por atracones. Los dos primeros, el paciente tiene un concepto
de su imagen corporal falso y tiene conductas compensatorias a su ingesta alimenticia como el
vómito autoinducido o el uso de laxantes, mientras que el trastorno por atracones se manifiesta
más en personas sin existir un comportamiento que compense el exceso de comida ingerida.
Las tres patológicas son frecuentes entre los adolescentes en su mayoría afectando a mujeres
debido a promoción de estándares de belleza muy delgados, incluso por presión de la misma
familia para perder peso. Por último, todos los trastornos de la conducta alimenticia requieren
manejo integral es decir psicoterapéutico, médico y nutricional encaminado a restaurar el
estado normal de nutrición, normalizar los hábitos alimenticios y resolver las alteraciones
somáticas presentes y tratar la comorbilidad psíquica que hubiere a través del análisis de los
factores de riesgo de cada paciente.

Bibliografía
UnADM (s.f.) Unidad 2: Trastornos y desordenes de la alimentación. Psicología de la Nutrición.
[Archivo en pdf] Disponible en Aula Virtual.

Morcillo Chamizo, M. (2019). Nutrición y trastornos de la conducta alimentaria (Bachelor's


thesis). [Archivo en pdf]] Disponible en Dehesa. Repositorio Institucional de la Universidad de
Extremadura: Nutrición y trastornos de la conducta alimentaria (unex.es)

Hernández, M. C. B., López, D. R., Herrera, J. C., & Díaz, G. G. (2020). Trastornos de la
conducta alimentaria. Boletín Científico De La Escuela Superior Atotonilco De Tula, 7(14), 15-
21. [Archivo en pdf[ Disponible en Vista de Trastornos de la Conducta Alimentaria
(uaeh.edu.mx)

Gismero González, M. E. (2020). Factores de riesgo psicosociales en los Trastornos de la


Conducta Alimentaria: Una revisión y algunas consideraciones para la prevención y la
intervención. [Archivo en pdf] Disponible en Complejidad de los trastornos alimentarios
(comillas.edu)

Rojo, S. F., Linares, T. G., Arguis, C. B., & Félix-Alcántara, M. P. (2015). Trastornos de la
conducta alimentaria. Medicine-Programa de Formación Médica Continuada
Acreditado, 11(86), 5144-5152. [Archivo en pdf] Disponible en Trastornos de la conducta
alimentaria - ScienceDirect
Jáuregui-Lobera, I. (2013). La heredabilidad de los trastornos de la conducta
alimentaria. Trastornos de la conducta alimentaria, (18), 1968-1980. [Archivo en pfd] Disponible
en La heredabilidad de los trastornos de la conducta alimentaria - Dialnet (unirioja.es)

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