Exposicion Aborto
Exposicion Aborto
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Para presentar una iniciativa de decreto que reforma y adiciona al Nuevo Código Penal y a la
Ley Federal de Salud, ambas del Distrito Federal, para despenalizar y legalizar el aborto, se
concede el uso de la Tribuna al diputado Armando Tonatiuh González Case, del grupo
parlamentario del Partido Revolucionario Institucional. Adelante, diputado.
INICIATIVA QUE REFORMA LOS ARTÍCULOS 145, 146, Y DEROGA EL 147 Y 148 DEL
CÓDIGO PENAL PARA EL DISTRITO FEDERAL; REFORMA EL ARTÍCULO 14 FRACCIÓN
II, Y SE ANEXA LA FRACCIÓN X DEL ARTICULO 2 Y LOS ARTÍCULOS 14 BIS 1, 14 BIS 2,
14 BIS 3, 14 BIS 4, 14 BIS 5, 14 BIS 6 Y SE DEROGAN LOS ARTÍCULO 16 BIS 6 Y 16 BIS
7 DE LA LEY DE SALUD DEL DISTRITO FEDERAL
ANTECEDENTES
El tema del aborto ha sido un tema de discusión durante décadas en este país porque desde
1936 se inició la lucha por despenalizarlo; ya que sí bien nuestra carta magna nos da
derechos y obligaciones, son las mujeres quienes todavía no pueden decidir sobre su mismo
cuerpo haciendo evidente que los derechos alcanzados por ellas aun son muy limitados.
Por eso el 10 de agosto del 2000, la entonces Jefa de Gobierno Rosario Robles Berlanga
manda a la Asamblea Legislativa la iniciativa que ampliaría las causales de aborto en el
Código Penal del Distrito Federal y el 18 de agosto del 2000 fueron aprobadas, con el voto
del PRI, dichas reformas que consideran que por razones eugenésicas, por violación y
porque esté en peligro la vida de la madre se podrá llevar a cabo el aborto.
Estas reformas legislativas dieron origen a una serie de debates entre quienes consideraron
al aborto como un homicidio y entre quienes aprueban estos derechos legítimos de la mujer.
Durante largo tiempo en la discusión del tema se fortalecieron prejuicios y principios morales
que solo han originado la proliferación de espacios insalubres donde se práctica el aborto
dando lugar a actos de corrupción que en momentos ponen en peligro vidas y debilitan
nuestras instituciones.
El aborto no es más que la interrupción del embarazo, aunque éste puede ser espontáneo o
inducido, en el primero no existe nadie que lo provoque, éste puede ser por algún otro motivo
fuera de la ayuda humana; mientras que en el segundo, primordialmente, es provocado por
factores donde incide alguna otra persona o a propia madre.
Por lo que una mujer al saberse embarazada y no desearlo tiene dos reacciones comunes,
primero continuarlo y quedarse con el producto o practicarse un aborto.
Lo cual ha dado que un alto porcentaje de mujeres embarazadas que no desean el producto
se inclinan por la segunda opción, situación que nadie tiene que ver con la regulación o no,
que no significa tampoco que sea el resultado de un determinado status, ideología, nivel de
estudios o profesión.
La opinión en nuestro país con respecto al aborto radica en que el acto debe de ser de
preferencia responsabilidad de las personas involucradas, por las mujeres; porque es su
cuerpo y su derecho a decidir qué hacer con él.
A nivel nacional se realizan anualmente 200 mil abortos de los cuales al menos mil 500
mujeres mueren. Existen más de 800 mil nacimientos no deseados. El 26 por ciento de las
mujeres que abortan están en el rango de 15 a 20 años, 30 por ciento de 21 a 25 años y el
25 por ciento de 26 a 30 años.
El 34 por ciento de las mujeres aborta por razones económicas, el 12 por ciento por
problemas conyugales, el 9 por ciento por problemas familiares así como el 5 por ciento por
problemas de salud.
También se debe considerar que anualmente mueren en el Distrito Federal 120 mujeres en
promedio por este tipo de operaciones, que si bien no mueren en el instante, terminan su
vida en los hospitales producto de fuertes hemorragias o infecciones por realizarse un aborto
en un lugar que no cuenta con las medidas de higiene indispensables.
En el mundo el aborto se ha despenalizado y legalizado porque es una realidad, por ejemplo
en 49 países se permite esta práctica y entre ellos se encuentran Estados Unidos, Puerto
Rico, Cuba, Alemania, Francia, Rusia, Italia, Noruega, China, Brasil, Colombia, Guatemala
Honduras, Nicaragua, Paraguay, Perú, Uruguay etc. Y se ha legalizado por cuestiones de
higiene y salud de la mujer, por ello no podemos seguir tolerando que en la ciudad las
mujeres mueran por practicarse un aborto en condiciones deplorables.
Por lo tanto la Asamblea Legislativa debe garantizar a la mujer plenos derechos de decisión y
además se debe preocupar por su salud y por bienestar.
Debemos decir que en general la ley no se cumple, primordialmente por falta de información
y a veces prejuicios, así que la práctica del aborto deberá ser motivo para que toda mujer en
la ciudad de México tenga el acceso a más y mejores servicios de salud y educación. Más
allá de convertirse en un motivo para que sean perseguidas.
El aborto es un tema que le interesa a la gente porque es un derecho de vida para aquellas
que buscan como opción la interrupción de su embarazo, asimismo, también es sinónimo de
existencia, ya que son ellas, las mujeres madres de familia quienes lloran la pérdida de sus
hijas, porque al no tener más opciones de su gobierno sobre su gestación y los problemas
futuros que eso conlleva, se realizan un legrado en lugares clandestinos y muchas de ellas
quedan en la plancha, por lo que no se salva al feto ni a la futura madre, lamentado la
pérdida de una vida en gestación y una en plenitud.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Los avances democráticos, sociales y económicos del país han dado lugar la necesidad de
entender desde otro punto de vista prácticas como el aborto.
Si bien las modificaciones hechas al Código Penal hace tres años significan un serio avance
en materia de la defensa de los derechos de la mujer, no elimina que al aborto sea un delito
de la ciudad de México.
Por lo que es necesario dejar claro la necesidad de despenalizar el aborto, lo que implica que
no haya castigo penal en contra de las mujeres que se lo practiquen o para aquellos médicos
cirujanos o ginecólogos que le ayuden.
El que no se castigue en la ciudad de México el aborto, amplía el derecho de las mujeres;
pero no implica ningún retroceso en materia legal de la ciudad. Despenalizar el aborto nos
hace una sociedad más abierta, madura, fuera de dogmas y prejuicios que se contraponen a
nuestra realidad.
El aceptar que somos una sociedad diversa, nos obliga a observar que cada mujer junto con
su pareja tienen el derecho a decidir la manera en que planifican su familia, no nos debe
caber la menor duda que en las mujeres de esta ciudad existe una fuerte conciencia de lo
que quieren y ante ello no debemos dudar la responsabilidad que hay en el tema.
Porque nuestra realidad nos dice que la mayoría de veces se recurre al embarazo en medio
de una situación que nada tiene que ver por las causales que no se castigan. Paralelo a esto
deberá de haber una intensa reforma educativa que abarque no solamente el conocimiento
de nuestro cuerpo, sino también de las medidas precautorias en el ámbito sexual.
De igual forma se requerirá mejor la calidad de los servicios de salud en la ciudad de México
para que las condiciones en las que se lleguen a dar los casos de aborto sean las mejores.
También implica que nuestra sociedad empieza a madurar ante estos problemas que a pesar
de todo no podrán desaparecer, más cuando se persiguen y castigan. El que esté penalizado
no es una medida precautoria ni ha sido motivo para que deje de practicarse; por el contrario
han elevado los riesgos y las víctimas por lo que resultaría más económico para el gobierno y
menos lucrativo para quienes se aprovechan de la situación al reconocérseles como un
derecho.
Al mismo tiempo que deberá de trabajarse en conjunto con el Gobierno Federal para
implementar las medidas necesarias que sirvan para proteger la salud de las mujeres.
Necesitamos que los profesionales en la materia sean quienes realicen la interrupción del
embarazo y que el gobierno garantice a sus habitantes una educación sobre salud
reproductiva y los mecanismos para llevarla a cabo.
Con esta iniciativa colocamos un tiempo prudente para llevar a cabo la interrupción del
embarazo, manejamos un tiempo límite de 12 semanas ya que este ha sido aceptado por el
mayor número de médicos de que no se pondrá en peligro la vida de la mujer.
Asimismo, valoramos la edad permitida para que una mujer pueda decidir si se realiza un
aborto o no, por lo que las mujeres menores de dieciocho años tendrán tramites distintos qué
cumplir para que se les realice un aborto.
Los médicos, como anteriormente lo había manifestado, podrán tener la decisión de llevar a
cabo o no la interrupción del embarazo, la ley los protege ante esta decisión, pero no podrán
cambiar su decisión cuando se haya cumplido lo que dicta la normatividad.
Por todo lo anterior se propone que se reforme el artículo 145 del Nuevo Código Penal del
Distrito Federal para que al que por medio de engaños o amenazas hiciere abortar a una
mujer, se le imponga de uno a tres años de prisión y si mediare violencia física de ocho a
diez años.
Asimismo con la reforma al artículo 146 se prevé que el aborto solo lo podrá realizar un
médico ginecólogo o cirujano, conforme a lo que estipula la Ley de Salud del Distrito Federal,
y silo causare un comadrón o partera, enfermero o practicante se le deberá suspender por un
tiempo igual al de la pena de prisión impuesta en el ejercicio de su profesión u oficio.
También se propone que los artículos 147 y 148 se deroguen para que no se vea como un
delito la decisión de la mujer por practicarse un aborto ya que actualmente está penado de
uno a tres años de prisión.
Con las reformas a la ley de salud se contempla en su artículo 14 que el gobierno vele por el
derecho a la procreación consciente y responsable, reconociendo et valor social de la
maternidad, la paternidad responsable y la tutela de la vida humana, por lo que debe
promover políticas sociales y educativas tendientes a la promoción de la salud reproductiva,
a la defensa y salud de los derechos sexuales y a la disminución de la mortalidad materna
permitiendo que la mujer ejerza el derecho a controlar su propia fecundidad adoptando
decisiones relativas a reproducción sin coerción, discriminación ni violencia.
Asimismo, se adicionan los artículos 14 bis 1, 14 bis 2, 14 bis 3, 14 bis 4, 14 bis 5 y 14 bis 6
para que toda mujer tenga derecho a decidir sobre la interrupción de su embarazo durante
las primeras doce semanas de gravidez alegando ante el médico circunstancias derivadas de
las condiciones en que han sobrevivido a la concepción, situación de penuria económica,
sociales o familiares, que a su criterio le impidan continuar con el embarazo en curso.
Para estos casos el médico debe informar a la mujer de las posibilidades de adopción y de
los programas disponibles de apoyo económico y médico o brindar información y apoyo a la
mujer pre y post intervención relativa a la interrupción voluntaria del embarazo.
También se contempla que el médico recoja la voluntad de la mujer, avalada con su firma, de
interrumpir el proceso de la gravidez, que quedará adjunta a la historia clínica de la misma,
con lo cual su conocimiento quedará válidamente expresado.
En los casos de mujeres menores de dieciocho años el médico tratante deberá recabar el
consentimiento para realizar la interrupción, con la voluntad de la menor y el asentamiento
del padre, la madre o el tutor.
Asimismo, también se propone que los profesionales que se nieguen a realizar un aborto
serán suspendidos de su actividad de uno a tres años, de acuerdo a los motivos que lo
hayan orillado a tomar esa decisión.
Por lo expuesto y con los fundamentos mencionados, presento al Pleno de esta H. Asamblea
Legislativa del Distrito Federal el siguiente proyecto de decreto de iniciativa de reforma y
adiciones al Nuevo Código Penal y a la Ley de Salud ambas del Distrito Federal:
DECRETO
ARTÍCULO PRIMERO: Se reforman los artículos 145, 146 y se derogan los artículos 147 y
148 del Código Penal para el Distrito Federal, para quedar como sigue:
CAPÍTULO V
ABORTO
ARTÍCULO 145. Al que por medio de engaños o amenazas hiciere abortar a una mujer, se le
impondrá de uno a tres años de prisión.
ARTÍCULO 146. El aborto solo lo podrá realizar un médico ginecólogo o cirujano, conforme a
lo estipulado en la Ley de Salud del Distrito Federal, si lo causare un comadrón o partera,
enfermero o practicante se le revocara el permiso de la Secretaría de Salud para ejercer esta
actividad por un tiempo igual al de la pena de prisión impuesta en el ejercicio de su profesión
u oficio.
TRANSITORIOS
Primero: esta Asamblea Legislativa del Distrito Federal considerando que es un asunto de
suma importancia e impacto en la vida de los capitalinos, deberá contemplar la realización de
un referéndum para que los ciudadanos del Distrito Federal expresen su opinión y su
voluntad quede plasmada en la redacción del dictamen y sean ellos quienes decidan la
aprobación o rechazo de esta propuesta.
Segundo: Publíquese en la Gaceta Oficial del Distrito Federal y en el Diario Oficial de la
Federación para su mayor difusión.
Del I al IX
ARTÍCULO 14.- …
I.- …
III al X. …
Artículo 14 bis 1.- Toda mujer tiene derecho a decidir sobre la interrupción de su embarazo
durante las primeras doce semanas de gravidez.
Artículo 14 bis 2.- Para ejercer el derecho acordado por el artículo anterior, bastará que la
mujer alegue ante el médico circunstancias derivadas de las condiciones en que han
sobrevivido a la concepción, situación de penuria económica, sociales o familiares, que a su
criterio le impidan continuar con el embarazo en curso. El médico deberá:
Artículo 14 Bis 3.- El médico que realice la interrupción de la gravidez dentro del plazo y en
las condiciones de la presente ley, deberá informar a la Comisión Clínica de Valoración sobre
el mismo y dejar constancia en la historia clínica que se informó a la mujer en el
cumplimiento de lo establecido en el inciso a) del artículo anterior.
Artículo 14 Bis 4.- En los casos de mujeres menores de dieciocho años el médico tratante
recabará el consentimiento para realizar la interrupción del embarazo, mismo que estará
integrado por la voluntad de la menor y el asentamiento del padre, la madre o el tutor y
deberá informar del mismo a la Comisión Clínica de Valoración.
Artículo 14 Bis 5.- Las interrupciones de embarazo que se practiquen según los términos que
establece esta ley serán considerados acto médico sin valor comercial. Todos los servicios
de asistencia médica integral, habilitados por la Secretaría, tendrán la obligación de llevar a
cabo este procedimiento a sus beneficiarias, siendo efectuado en todos los casos por médico
ginecólogo o cirujano.
La secretaría de Salud del Distrito Federal es la única facultada para designar a los
integrantes de la comisión clínica de valoración y cuales serán las clínicas y hospitales que
podrán realizarlo.
Artículo 14 Bis 6.- los médicos o miembros del equipo quirúrgico no podrán por ningún motivo
negarse a efectuar un aborto, quién se niegue a realizarlo se le suspenderá en el ejercicio de
su profesión de uno a tres años, según los motivos que haya tenido para hacerlo.
TRANSITORIOS
Muchas gracias.
EL C. PRESIDENTE.- Muchas gracias, diputado González Case. Esta Presidencia toma nota
de su solicitud.
Con fundamento en lo dispuesto por el artículo 146 del Reglamento para el Gobierno Interior
de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, se instruye la inserción íntegra de la iniciativa
en el Diario de los Debates.
Asimismo, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 36 fracción V y VII, 89 de la Ley
Orgánica, 28, 29 y 86 del Reglamento para el Gobierno Interior, ambos de la Asamblea
Legislativa del Distrito Federal, se turna para su análisis y dictamen a las Comisiones Unidas
de Administración y Procuración de Justicia y de Salud y Asistencia Social.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Para presentar una iniciativa de reformas al Código Penal del Distrito Federal, se concede el
uso de la Tribuna al diputado Jorge Carlos Díaz Cuervos, de la Coalición Parlamentaria
Socialdemócrata.
INICIATIVA DE REFORMA A LOS ARTÍCULOS 145 Y 147 DEL CÓDIGO PENAL PARA EL
DISTRITO FEDERAL.
Los suscritos Diputados Jorge Carlos Díaz Cuervo y Enrique Pérez Correa, integrantes de la
IV Legislatura de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, con fundamento en lo
dispuesto por el Artículo 122, Apartado C, Base Primera, fracción V, inciso h) de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; Artículos 36, 42 Fracción XII y 46
Fracción I del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal; 1º, 7º, 10, Fracción I, 17 Fracción IV
de la Ley Orgánica de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal; y 85 Fracción I del
Reglamento para el Gobierno Interior de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal,
sometemos a la consideración del Pleno el presente decreto por el que se modifican los
artículos 145 y 147 del Código Penal del Distrito Federal.
E X P O S I C I Ó N DE M O T I V O S
El Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo
señala que ''los derechos reproductivos se basan en el reconocimiento del derecho básico de
todas las parejas e individuos a decidir libre y responsablemente sobre el número de hijos a
procrear y el espaciamiento de los nacimientos, a disponer de la información y de los medios
para ello, así como a alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y reproductiva. También
incluye el derecho de la mujer a adoptar decisiones relativas a la reproducción sin sufrir
discriminación, coacciones o violencia…''
En México, el tema de aborto se ha discutido desde una visión moralista o religiosa, sin
embargo debemos considerar que al abordar este tema Alternativa hace referencia
exclusivamente a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Es un asunto que se
enmarca en el terreno de la justicia social, al derecho a la salud y al fortalecimiento de un
Estado democrático y laico.
Es importante reconocer que en el Distrito Federal han existido esfuerzos por garantizar en
nuestro marco jurídico la igualdad, la no discriminación y el reconocimiento de los derechos
humanos de las mujeres.
En 1974 se reformó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para incluir en
su artículo 4º, el derecho de toda persona a ''decidir de manera libre, responsable e
informada sobre el número y espaciamiento de sus hijos''.
Recientemente, el 18 de agosto del año 2000, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal
aprobó reformas al Código Penal para aumentar tres causales para abortar legalmente: por
inseminación artificial no consentida, cuando el producto presenta malformaciones
congénitas o genéticas graves, y por grave daño a la salud de la mujer.
Es innegable que dichas reformas han permitido avanzar hacia la eliminación de la violencia
institucional, sin embargo en el Distrito Federal aún las mujeres padecen la negación sobre
sus derechos sexuales y reproductivos, ya que a pesar de estos avances en nuestra
legislación, es escasa la información sobre el tema así como insuficiente la capacitación al
personal de los servicios de salud.
Debemos señalar y reconocer que ninguna mujer en edad reproductiva está libre del riesgo
de un embarazo no deseado. Aun utilizando métodos anticonceptivos, el riesgo de un
embarazo existe.
La penalización del aborto, orilla a que las mujeres que han resultado, embarazadas sin así
desearlo, acudan a clínicas clandestinas, generándose situaciones de riesgo tanto a nivel
personal para la mujer como para la sociedad en su conjunto.
Los estigmas que pesan sobre la práctica del aborto hacen que los beneficiarios de tales
fenómenos sean quienes a la sombra de la clandestinidad realizan las prácticas médicas que
deberían ser propias de instituciones de salud pública o privada. La mujer por su condición
de género, se encuentra más expuesta a los riesgos de prácticas fuera de las normas de
salud y a la extorsión por parte de algunas autoridades.
A partir de las reformas al Código Penal del año 2000, la Secretaría de Salud del Distrito
Federal ha atendido un número de casos muy reducidos de aborto por violación, lo que
demuestra que, la promulgación de dicha ley no cambió drásticamente las prácticas de la
sociedad mexicana con respecto a dicho procedimiento médico.
Por otra parte, las cifras de distintas Organizaciones No Gubernamentales como: Maternidad
sin Riesgos, el Instituto Alan Guttmacher, y el Grupo de Información en Reproducción
Elegida, hacen notar que el aborto es un fenómeno que existe en gran escala, pero que en la
realidad no se castiga ni se persigue por parte de las instituciones públicas responsables,
sino por extorsionadores que hostigan a las mujeres y a los médicos involucrados buscando
un beneficio económico.
De acuerdo a cifras del sistema de salud del Distrito Federal, se registran en la entidad tres
mil quinientos abortos al año, entre los inducidos y los espontáneos. Sin embargo la
CONAPO en los ·''Indicadores básicos de salud reproductiva y planificación familiar, México''
señala que en el año de 1995 se puede inferir la práctica de 110,000 abortos inducidos. Por
otra parte tenemos que estimaciones del Instituto Alan Guttmacher hacen referencia a
533,100 abortos inducidos en México y según datos de la asociación Civil, Grupo de
información en Reproducción Elegida, la tercera causa de muerte materna en México,
obedece a complicaciones derivadas de abortos mal practicados.
Es cierto que la interrupción del embarazo no debe ser un método de control de la natalidad
ni un capricho personal. Porque nadie busca deliberadamente embarazarse para abortar, es
importante entender que las mujeres recurren al aborto cuando no encuentran otra solución
al embarazo no deseado. Es un recurso extremo que debe evitarse con educación sexual,
información y suministro oportuno de métodos anticonceptivos seguros, eficaces y
adecuados para cada persona. Es más fácil prevenir que remediar.
Sin embargo, debemos reconocer que la mujer debe tener el derecho de decidir sobre su
maternidad y que es necesario proteger su salud e integridad física y emocional.
Tenemos que asumir que existen diversos tipos de violencia y que una de ellas es la
institucional que se refiere a que en nuestra legislación aún contiene elementos y prácticas
discriminatorias hacia la mujer, que trasciende todos los sectores de la sociedad y la afecta
negativamente. La negación de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer y la
violencia hacia ella en todas sus manifestaciones, constituye una violación hacia ella en
todas sus manifestaciones, constituye una violación a los derechos humanos, limita el
reconocimiento, goce y ejercicio de sus derechos y libertades. La negación de estos
derechos representa una ofensa a la dignidad humana, en Alternativa estamos convencidos
de que la eliminación de la violencia contra la mujer es condición indispensable para su
desarrollo individual y social. Estamos convencidos de que corresponde al Estado procurar a
sus ciudadanas las mejores condiciones a fin de que puedan ejercer a plenitud el derecho
consagrado en el artículo 4º la Constitución que establece que ''Toda persona tiene el
derecho de decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y
espaciamiento de los hijos…''
Debe ser una convicción de las y los legisladores, y de toda autoridad prevenir, sancionar y
erradicar la discriminación hacia las mujeres y niñas, a fin de que puedan participar
plenamente y en condiciones de igualdad en todas las esferas de la sociedad.
En Alternativa tenemos la firme convicción que los derechos de las personas no se votan ni
se consultan, porque es deber del Estado proveer de los mecanismos legales y de las
políticas públicas necesarias para garantizar su ejercicio.
No podemos ni debemos someter a votación los derechos de las mujeres porque México se
ha comprometido a adoptar una serie de acciones y medidas para garantizar el pleno goce y
reconocimiento de éstos. Estos compromisos se encuentran consagrados en diversos
instrumentos internacionales como: la Declaración Universal de los Derechos Humanos; la
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; la Declaración sobre la
Erradicación de la Violencia contra la Mujer; la Convención Interamericana sobre la
Prevención, el Castigo y la Erradicación de la Violencia contra la Mujer; el Programa de
Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo; y la Plataforma de
Acción adoptada en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín
(1995).
En el mundo existen distintas visiones con respecto al periodo a partir del cual deja de ser
segura la práctica del aborto, que van desde las doce semanas hasta antes del punto en que
el producto es viable. El enfoque trimestral, es decir el periodo que va desde la concepción y
hasta las 12 semanas, se basa en que en un estadio inicial los riesgos de salud para la mujer
son diferentes cualitativamente al aborto que se practica en un estadio posterior.
Actualmente en países como Dinamarca, Luxemburgo, Alemania, Países Bajos, Portugal y
Suecia se comprende como plazo legal para la interrupción del embarazo 12 semanas de
gestación. Lo que proponemos es que se despenalice el aborto por consentimiento, dentro
de las doce primeras semanas de gestación.
En el mundo existen distintas visiones con respecto al periodo a partir del cual deja de ser
segura la práctica del aborto, que van desde las doce semanas hasta antes del punto en que
el producto es viable. El enfoque trimestral, es decir el período que va desde la concepción y
hasta las 12 semanas, se basa en que en un estadio inicial los riesgos de salud para la mujer
son diferentes cualitativamente al aborto que se practica en un estadio posterior.
Actualmente en países como Dinamarca, Luxemburgo, Alemania, Países Bajos, Portugal y
Suecia se comprende como plazo legal para la interrupción del embarazo 12 semanas de
gestación.
En consecuencia, se proponen reformas al artículo 145 del Código Penal para el Distrito
Federal para que no subsista la penalización cuando el aborto consentido suceda durante el
periodo de doce semanas que establece el Artículo 147 del mismo ordenamiento. Este último
precepto dispone igualmente que a la mujer ha de prestársele la información objetiva, veraz,
suficiente y oportuna sobre los procedimiento, riesgos, consecuencias y efectos; así como de
los apoyos y alternativas existentes, para que la mujer embarazada pueda tomar la decisión
de manera libre, informada y responsable.
Asimismo, se propone reducir la pena para la mujer que se practique un aborto después de
la doceava semana de embarazo, que actualmente es de 1 a 3 años de prisión, a una pena
de entre 100 y 300 días de trabajo social. Es nuestra convicción que ninguna mujer debe ir a
la cárcel por decidir interrumpir un embarazo.
Para el caso de quien asista a una mujer para practicar un aborto después de la doceava
semana, se mantiene una pena de cárcel de 6 meses a dos años, conmutable por trabajo a
favor de la comunidad de 100 a 300 días.
POR EL QUE SE REFORMA EL ARTÍCULO 145 Y 147 DEL CÓDIGO PENAL DEL
DISTRITO FEDERAL.
Artículo único: Se reforman los artículos 145 y 147 del Código Penal del Distrito Federal, para
quedar como sigue:
CAPITULO V
ABORTO
Artículo 144…
Artículo 145. Se impondrá pena de seis meses a dos años de prisión o de cien a trescientos
días de trabajo a favor de la comunidad, al que hiciere abortar a una mujer, sea cual fuere el
medio que empleare, siempre que o haga con consentimiento de ella. En este caso no se
impondrá pena alguna cuando el aborto se realice durante las primeras doce semanas de
gestación.
Cuando falte el consentimiento, la prisión será de cinco a ocho años. Si mediare violencia
física o moral se impondrá de ocho a diez años de prisión.
Artículo 146…
Artículo 147. A la mujer que voluntariamente practiquen aborto o consienta en que otro la
haga abortar después de la décima segunda semana de gestación, se impondrá de cien a
trescientos días de trabajo a favor de la comunidad. En este caso, el delito de aborto sólo se
sancionará cuando se haya consumado.
TRANSITORIOS
Dado en el recinto oficial de sesiones de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, a los 28
días del mes de noviembre del año dos mil seis.