REVOLUCIÓN RUSA
La Revolución Rusa fue un conjunto de eventos políticos, sociales y económicos que tuvieron lugar
en el Imperio Ruso entre 1917 y 1923. Estos eventos culminaron en el derrocamiento del gobierno
zarista, la creación de un gobierno provisional y la posterior toma del poder por parte de los
bolcheviques, liderados por Vladímir Lenin.
La Revolución Rusa se puede dividir en dos fases principales:
1. Revolución de Febrero (Marzo de 1917): Esta fase fue desencadenada por una serie de
protestas y huelgas en Petrogrado (actualmente San Petersburgo) debido a las condiciones de vida
precarias, el descontento popular y la participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial. Las
protestas culminaron en la abdicación del zar Nicolás II y la formación de un gobierno provisional
encabezado por Aleksandr Kerenski. Sin embargo, este gobierno provisional no logró resolver los
problemas del país y la situación política continuó siendo inestable.
2. Revolución de Octubre (Noviembre de 1917): Liderados por Lenin y el Partido Bolchevique, los
revolucionarios tomaron el poder en un golpe de Estado conocido como la Revolución de Octubre
(según el calendario juliano utilizado en Rusia en ese momento; en el calendario gregoriano actual,
ocurrió en noviembre). Los bolcheviques establecieron un gobierno socialista bajo el liderazgo de
Lenin y promovieron la retirada de Rusia de la Primera Guerra Mundial, así como la redistribución
de tierras y la nacionalización de la industria.
La Revolución Rusa tuvo profundas consecuencias tanto a nivel nacional como internacional. A
nivel nacional, resultó en la Guerra Civil Rusa entre los bolcheviques (comunistas) y sus opositores,
conocidos como los "Blancos". Los bolcheviques finalmente prevalecieron y establecieron el
Estado soviético, que más tarde se convertiría en la Unión Soviética en 1922.
A nivel internacional, la Revolución Rusa inspiró movimientos revolucionarios en otros lugares y
contribuyó al cambio en el equilibrio de poder global durante el siglo XX. La Unión Soviética se
convirtió en una superpotencia y se enfrentó a Occidente en la Guerra Fría durante décadas.
En resumen, la Revolución Rusa fue un evento histórico de gran magnitud que transformó
radicalmente la política, la sociedad y la economía de Rusia y tuvo un impacto duradero en el
panorama mundial.