CAPITULO 9
INTRODUCCIÓN.- En el establecimiento de todo impuesto, el legislador debe estudiar
cuidadosamente los posibles efectos que traerá su aplicación: si el sujeto señalado como
contribuyente será realmente el pagador del mismo; cuál será la reacción de la economía
nacional y, en especial, la de la actividad que quedará gravada; si se dará origen a la
emigración de la fuente afectada; si se producirá una disminución del capital destinado a la
actividad que se pretende gravar; si se dará origen a una fuerte evasión ilegal, etc.
Precisamente por esto deben estudiarse minuciosamente los efectos del impuesto que se
pretenda implantar, con el objeto de lograr la finalidad que se busca con su creación. Para
ello, los efectos de los impuestos deben separarse y estudiarse en dos grandes grupos:
efectos de los impuestos que no se pagan y efectos de los impuestos que se pagan.
EFECTOS DE LOS IMPUESTOS QUE NO SE PAGAN.- Desde el punto de vista económico,
¿qué es lo que origina la evasión en el pago del impuesto? Para contestar esto, debemos
separar la evasión en sus dos formas de presentación: evasión ilegal al pago y remoción.
LA EVASIÓN ILEGAL AL PAGO.- La evasión o sustracción ilegal al pago se presenta, entre
otros, en el contrabando y en el fraude fiscal.
El contrabando consiste en introducir o sacar del país mercancías por las que no se cubren
los impuestos aduaneros correspondientes. Surge como una "industria", cuando los
impuestos que se dejan de pagar hacen costeable esa actividad, pues el rendimiento o
utilidad del contrabandista consiste en los impuestos que no se pagan, por lo que estos
deben ser superiores a los gastos y estimaciones que ello ocasiona o que se deben tomar en
consideración; o bien, cuando se supedita la importación a permisos administrativos difíciles
de otorgarse, lo que, además, puede ocasionar desviaciones del personal burocrático.
En el primer caso, se describe cómo el contrabando se ve influenciado por varios factores,
como los riesgos involucrados, los costos de transporte y la competencia desleal en el
mercado. Si los beneficios del contrabando son mayores que los de la actividad legal, los
individuos pueden optar por continuar con esta práctica.
En el segundo caso, se argumenta que el contrabando no es solo el resultado de altas tarifas
aduaneras, sino también de la protección a la industria nacional, que dificulta la importación
legal. Las políticas restrictivas pueden llevar al florecimiento del contrabando, lo que afecta
tanto a la recaudación fiscal como a los recursos destinados al control aduanero.
Finalmente, se compara el fraude fiscal con el contrabando, destacando que ambos son
incentivados por impuestos elevados y políticas fiscales restrictivas. Se concluye que reducir
las tarifas y cuotas fiscales puede disminuir significativamente la evasión ilegal.
CAUSAS DE LA EVASIÓN ILEGAL EN MÉXICO.- Si la existencia de cuotas moderadas
contribuye a la reducción de la evasión del pago de impuestos que gravan ingresos o
servicios, ¿por qué entonces no se cubría con veracidad el impuesto federal sobre ingresos
mercantiles, sino solamente por un 10 a 12% de los contribuyentes de dicho gravamen, no
obstante que la tasa general era del 4%, el 40 al millar sobre el ingreso bruto? Hoy el
impuesto al valor agregado se omite de igual forma, pero la tasa general es más fuerte.
Pretender aumentar las tarifas, cuotas o tasas de los impuestos existentes o crear nuevos
gravámenes sin prever la reacción y comportamiento de los contribuyentes e ignorar la
situación económica de la fuente gravada, así como la del país, es llevar a un fracaso seguro
las finalidades de la reforma y disminuir el número de los contribuyentes honestos.
LA REMOCIÓN.- Por lo que toca a la sustracción legal en el pago de un impuesto,
denominada "remoción" o "evasión legal del pago", se presenta cuando el gravamen hace
incosteable la actividad gravada y, por consiguiente, el particular opta por trasladar el
negocio de una región a otra, para eludir el pago del mayor o nuevo impuesto, o bien cuando
el contribuyente simplemente deja de realizar los actos generadores del crédito fiscal, a fin
de no pagarlo.
ILICITUD DE LA REMOCIÓN EN OTROS TIEMPOS.- La remoción o sustracción legal de un
impuesto es considerada en la actualidad como no sancionable, en virtud de que no es
obligatorio realizar actos generadores de créditos fiscales; sin embargo, hasta el siglo XVIII,
fue considerada ilegal en Europa, en lo referente al pago del impuesto sobre la sal. En efecto,
cada particular tenía obligación de adquirir determinada cantidad de sal por año, aun cuando
no la consumiera en su totalidad, lo que tenía por objeto impedir la adquisición de este
producto por zonas o países en que se enajenase a menor precio, o sea, que el Estado se
garantizaba la percepción que anualmente preveía por concepto del impuesto sobre la sal.
EFECTOS DE LOS IMPUESTOS QUE SE PAGAN.- Los impuestos que se pagan pueden
producir el efecto de ser trasladados por el contribuyente a terceros, hasta llegar a una
persona que no tiene a quien transmitirle la carga del gravamen. La traslación de un impuesto
se verifica en tres fases:
1. Impacto del impuesto: Se refiere al punto en el que la ley impone la carga tributaria,
afectando directamente al contribuyente designado por la ley.
2. Traslación del impuesto: Este proceso implica que el contribuyente pueda transferir el
impuesto a terceros, ya sea aumentando los precios de bienes y servicios
(protraslación) o reduciendo los precios que paga a los proveedores (retrotraslación).
3. Incidencia del impuesto: Es el punto final donde recae la carga tributaria cuando el
impuesto no puede ser trasladado más. Determinar quién soporta realmente el
impuesto puede ser complejo, especialmente en el caso de la protraslación, donde el
impuesto puede circular entre diferentes partes de la cadena de producción y
consumo.
EL IMPUESTO COMO ESTÍMULO AL TRABAJO.- Por el siglo XVII se consideró en Europa que
debía gravarse fuertemente el trabajo personal con el objeto de obligar al hombre a trabajar
más, ya que al ver disminuida su capacidad adquisitiva con motivo del gravamen tendería a
laborar más, a fin de recuperar su antigua capacidad adquisitiva, con lo que el impuesto
tendría el efecto de operar como un estímulo al trabajo.
impuestos más altos generan más ingresos para el gobierno no se sostiene en la práctica. Se
ejemplifica con la situación en los Estados Unidos, donde a pesar de un nivel de vida elevado,
también existen impuestos considerables. En este contexto, se observa que profesionales y
trabajadores, como escritores, prefieren limitar su actividad laboral para evitar alcanzar
ciertos umbrales de ingresos, más allá de los cuales perciben que trabajar solo beneficia a la
hacienda pública y no a ellos mismos. Este fenómeno ha llevado a algunos individuos a
reducir su tiempo de trabajo o incluso a considerar cambiar de nacionalidad para evitar altos
impuestos, un fenómeno que se ha visto en países como Suecia y Noruega.
Para abordar esta situación, el presidente Reagan implementó reducciones en las tasas
máximas del impuesto sobre la renta en los Estados Unidos, primero a un 50% y luego a un
35%. Sin embargo, estas medidas fueron criticadas, argumentando que beneficiaban de
manera desproporcionada a las personas más ricas.
NUESTRA LEGISLACIÓN.- Por el año de 1950, el legislador mexicano pretendió obligar al
comerciante e industrial a repercutir en forma expresa el impuesto sobre ingresos
mercantiles cuya tasa federal entonces era del 1.8%, con el objeto de que el consumidor o el
usuario se percatasen de que ellos eran los verdaderos pagadores del gravamen. Sin
embargo, debido a la presión de los organismos de contribuyentes, a los dos o tres meses de
haber entrado en vigor la reforma se le dejó sin efecto, a través de una simple circular no
publicada en el Diario Oficial.
Objeciones a la obligación de trasladar el impuesto: Algunos contribuyentes argumentaron
que cumplir con esta obligación aumentaría sus gastos operativos, especialmente aquellos
con un alto volumen de operaciones diarias que requerirían personal adicional. Otros,
principalmente pequeños y medianos contribuyentes, señalaron dificultades para
documentar todas sus operaciones debido a limitaciones de tiempo y recursos. Además,
algunos alegaron que el impuesto ya estaba incluido en los precios anunciados, lo que
complicaría sus operaciones y cálculos si se tuviera que trasladar de manera explícita.
Evasión del impuesto sobre ingresos mercantiles: Se sugiere que la verdadera oposición a
cumplir con la obligación de trasladar el impuesto residía en la evasión generalizada del
impuesto sobre ingresos mercantiles. Esta evasión habría sido evidente si los contribuyentes
hubieran cumplido honestamente con la obligación de trasladar el impuesto. Sin embargo, la
introducción del IVA no ha abordado efectivamente esta evasión por varias razones: a) El
mecanismo de acreditamiento permite a los contribuyentes recuperar el impuesto trasladado
cuando actúan como consumidores. b) La tasa general del IVA es del 15%, lo que incentiva la
traslación del impuesto para los contribuyentes omisos. c) La publicidad oficial presentó el
IVA como beneficioso para el consumidor final, aunque se convirtió en el impuesto más
impopular de la legislación fiscal.
Modificaciones legislativas: Debido a la impopularidad del IVA, se realizaron modificaciones
legislativas que eliminaron la obligación de trasladar el impuesto de forma explícita, salvo
que el cliente lo solicitara específicamente en el documento de adquisición.
Impacto en las relaciones laborales: Otros gravámenes, como las cuotas del Seguro Social,
las aportaciones al INFONAVIT, el impuesto local sobre nóminas, el SAR y el impuesto
sustitutivo del crédito al salario (derogado posteriormente), han desincentivado la
contratación de mano de obra y el registro adecuado de los trabajadores, así como la
otorgación de aumentos salariales acordes con la pérdida de poder adquisitivo de los
salarios.
CAPITULO 11
Diversas han sido las teorías elaboradas por la doctrina para fundamentar el derecho del
Estado para imponer y percibir tributos, de las que se citarán cuatro, así como la posición que
adopta nuestra Constitución al respecto.
TEORÍA DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS.- Esta teoría considera que el tributo tiene como fin
costear los servicios que el Estado presta, por lo que considera que lo que los particulares
pagan por concepto de gravámenes es el equivalente a los servicios públicos recibidos. Esta
teoría es conocida igualmente como Teoría de la Equivalencia o también Teoría del Beneficio
(Benefit Theory) por los ingleses. Contra ella se han dirigido las siguientes críticas:
a) Variabilidad en la prestación de servicios públicos: En el pasado, la mayoría de los países
tenían consenso sobre los servicios públicos que el Estado debía proporcionar. Sin embargo,
en la actualidad, esta situación ha cambiado y varía de un país a otro. Algunos servicios son
prestados exclusivamente por el Estado, mientras que en otros participan tanto el Estado
como los particulares, y en algunos países son los particulares quienes los proveen. Esto
sugiere que el concepto de "servicio público" es vago y está sujeto a las ideas políticas y
financieras de quienes están en el poder.
b) Diversidad de actividades estatales: No toda la actividad del Estado se centra en la
prestación de servicios públicos. Además de estos, el Estado tiene la responsabilidad de
satisfacer diversas necesidades que van más allá de los servicios públicos tradicionales. Por
ejemplo, el Estado también realiza gastos en actividades como la propaganda en el extranjero
para promover su sistema de gobierno y evitar conflictos armados cerca de sus fronteras.
Esto sugiere que la definición de "servicio público" puede ser ampliada y no se limita
únicamente a la provisión de servicios esenciales.
c) Finalidad de las leyes impositivas: No todas las leyes fiscales tienen como objetivo
principal la recaudación de recursos. Aunque la mayoría de las veces sí se busca obtener
ingresos a través de los impuestos, algunas leyes pueden tener finalidades distintas, como la
regulación del comportamiento económico o social. Por lo tanto, si estas leyes generan
ingresos, esto puede ser considerado un efecto secundario y no necesariamente el propósito
principal de la legislación.
TEORÍA DE LA RELACIÓN DE SUJECIÓN.- Para los tratadistas alemanes de Derecho Público,
la obligación de las personas para pagar tributos surge de su condición de súbditos, "de su
deber de sujeción". Esta obligación no está supeditada a que el contribuyente perciba
ventajas particulares, pues el fundamento jurídico para tributar "es pura y simplemente la
relación de sujeción". Para los autores de esta teoría carece de importancia la clasificación
de los tributos en atención a los servicios públicos que con ellos se sufragarán. En contra de
ella se han dirigido críticas tales como que no solo los súbditos están obligados para con el
país, sino también los extranjeros. Esta crítica es débil frente al fondo que encierra la teoría
de la relación de sujeción, ya que es producto del alto concepto que los habitantes de
algunos países europeos tienen no solo sobre su obligación de tributar, sino de hacerlo con
honestidad. En cambio, en países como los de nuestro continente, estas ideas chocan con el
concepto que sobre la obligación de tributar se tiene, en el sentido de que es el pago de los
servicios públicos recibidos.
TEORÍA DE LA NECESIDAD SOCIAL.- Andreozzi, en su obra Derecho Tributario, expresa que
el fundamento esencial del tributo es la satisfacción de las necesidades sociales que están a
cargo del Estado. Explica su teoría de la necesidad social comparando las necesidades del
hombre con las de la sociedad, las cuales divide en dos clases: físicas y espirituales. Las
necesidades físicas del hombre son: alimentación, vestido, habitación y, en general, todas
aquellas que necesita satisfacer para subsistir. Satisfechas estas necesidades, el hombre
tiende a superarse, a adquirir mejor medio de vida, a colmar aquellas necesidades que lo
elevarán espiritualmente y que le proporcionarán una mejoría en su persona. La sociedad, al
igual que el hombre, tiene necesidades que satisfacer, a fin de poder subsistir y elevarse en el
campo de la cultura, lo que puede lograrse con los recursos que el Estado percibe por
concepto de tributos. Las necesidades de la sociedad son similares a las del hombre, pero de
carácter general y no particular. Así tenemos que las necesidades físicas de ella son:
alimentación, vivienda, vestido, orden y seguridad, confort, servicios públicos, etcétera. Por
lo que toca a las necesidades espirituales, puede citarse: escuelas, universidades, museos,
deportes, conciertos, etcétera. Frente a estas necesidades comunes se encuentran las
privadas, que el hombre satisface por sí mismo, pero que en un momento dado pueden
quedar incorporadas dentro de aquellas. Para Andreozzi, la existencia de leyes fiscales con
finalidades extrafiscales satisface también necesidades sociales, por cuanto que a través de
ellas el Estado puede regular o satisfacer determinadas necesidades o apetencias de la
sociedad.
Ayuda a la industria y tarifas aduaneras: Se menciona que la intervención estatal a menudo
se traduce en la expedición de leyes fiscales que otorgan franquicias a ciertas industrias,
elevación de tarifas aduaneras para protegerlas de la competencia extranjera, reducción de
impuestos a la exportación para facilitar la competencia internacional y aumento de tarifas
para materias primas nacionales para favorecer a industrias nacionales.
Gastos del Estado para satisfacer necesidades sociales: Se describen varios programas y
acciones del Estado Mexicano para satisfacer las necesidades físicas y espirituales de la
sociedad. Esto incluye la inversión en alimentación a través de organismos como Conasupo,
subsidios para mantener bajos precios de alimentos básicos y apoyo a la construcción de
viviendas asequibles. También se mencionan programas para promover la cultura, como
educación gratuita, eventos culturales a precios bajos y apoyo a grupos culturales e
investigativos. Además, se destacan los esfuerzos del gobierno en la promoción del deporte,
incluyendo la exención de impuestos para organismos deportivos amateurs.
Compensación a las víctimas del crimen: Se discute la necesidad de que el Estado
compense a las víctimas inocentes de crímenes violentos. Se menciona que esta idea ha
ganado apoyo en varios países, con programas de compensación iniciados en Nueva Zelanda
y Gran Bretaña en 1964. Otros países como Canadá, Australia, Suecia y algunos estados de
EE. UU. también tienen programas de compensación. Se resalta que esta idea está siendo
cada vez más aceptada debido al aumento de la violencia criminal y a la creciente presión
para establecer leyes que otorguen compensación a las víctimas.
En cuanto a la intervención estatal en la economía, se destaca cómo el Estado interviene
para apoyar a la industria nacional. Esto se hace mediante la expedición de leyes fiscales que
conceden franquicias fiscales a ciertos sectores industriales, la elevación de tarifas
aduaneras para proteger a la industria nacional de la competencia extranjera, la reducción de
impuestos a la exportación para promover la competencia internacional y el aumento de
tarifas para materias primas nacionales, con el fin de favorecer a las industrias que las
utilizan. Este enfoque refleja la variada gama de medidas que el Estado puede adoptar para
influir en la economía y proteger los intereses nacionales.
Por otro lado, se describe en detalle cómo el Estado Mexicano invierte recursos
considerables en satisfacer las necesidades físicas y espirituales de la sociedad. Esto se
manifiesta en programas que abordan la alimentación y la vivienda, como los implementados
por organismos como Conasupo y el ISSSTE, así como en la promoción de la cultura a través
de instituciones como el Instituto Nacional de Bellas Artes y la organización de eventos
culturales a precios accesibles para la población. También se mencionan acciones para
fomentar el deporte, con el respaldo a organismos deportivos y la exención de impuestos
para actividades deportivas amateurs. Este panorama ilustra cómo el Estado desempeña un
papel activo en la mejora de las condiciones de vida de la población y en la promoción de su
bienestar.
Además, se analiza la cuestión de la compensación a las víctimas del crimen. Se discute la
necesidad de que el Estado compense a las personas inocentes que sufren daños como
resultado de la actividad criminal. Se mencionan programas de compensación
implementados en varios países, incluidos Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Canadá y Australia,
así como en algunos estados de los Estados Unidos. Este enfoque refleja una creciente
conciencia sobre la responsabilidad del Estado en proteger a sus ciudadanos y en
proporcionar apoyo a aquellos que han sido afectados por la actividad delictiva.
En resumen, el texto ofrece un análisis completo de la intervención estatal en la economía y
en la satisfacción de necesidades sociales, así como de la responsabilidad del Estado en
proporcionar apoyo a las víctimas del crimen. Esto demuestra cómo el Estado desempeña un
papel fundamental en la promoción del bienestar y la protección de los derechos de los
ciudadanos.
TEORÍA DEL DESARROLLO ECONÓMICO.- El Reglamento de la Ley del Impuesto al Activo de
las Empresas, en el penúltimo párrafo del considerando 6, nos dice "Que los lineamientos del
sistema de planeación económica a que se refieren los artículos 25 y 26 constitucionales han
sido considerados en la Ley del Impuesto al Activo de las Empresas que se reglamenta, de tal
manera que propugna un trato igualitario a las empresas y lograr que aquellas que operan
deficitariamente superen esta situación que afecta la economía y las finanzas del país, dado
que estas también originan gastos públicos en relación con los cuales deben contribuir", de
lo que se desprende que el Ejecutivo Federal mexicano ha dado origen a una nueva teoría que
fundamenta la percepción de impuestos: al desarrollo económico nacional deberán
concurrir todos los habitantes del país pagando impuestos en proporción al valor de los
bienes que posean, en tanto los que paguen por los rendimientos que ellos les produzcan o
deban de producirles no vayan de acuerdo con los mismos.
La teoría de que solo los contribuyentes prósperos o eficientes deben subsistir, excluyendo a
los deficitarios. Se argumenta que este enfoque es problemático porque ignora las
circunstancias que pueden llevar a una empresa a tener pérdidas, ya sea debido a factores
internos o a fenómenos económicos externos. En lugar de ayudar a las empresas en
dificultades, este sistema las penaliza aún más, ya que deben pagar impuestos basados en el
valor actualizado de sus activos, lo que agrava su situación económica.
Cuando una empresa tiene pérdidas reales, pagar este impuesto puede ser aún más difícil, ya
que no cuentan con recursos adicionales para cubrirlo. Esto puede llevar a medidas extremas
como aumentar el capital, solicitar préstamos bancarios, reducir el gasto corriente, disminuir
el personal o vender activos. Aunque las empresas deficitarias pueden estar exentas del
impuesto sobre las ganancias de las sociedades mercantiles, siguen contribuyendo al gasto
público a través de impuestos indirectos, contribuciones especiales y retenciones salariales
de impuestos sobre la renta. En resumen, se argumenta que este sistema no es equitativo y
no tiene en cuenta las dificultades financieras de las empresas, lo que dificulta su
supervivencia y contribución al gasto público.
POSICIÓN QUE ADOPTA NUESTRA CONSTITUCIÓN: DEL GASTO PÚBLICO.- Nuestra
Constitución en su artículo 31, fracción IV, expresa que es obligación de los mexicanos la de
contribuir a los gastos públicos de la Federación, Distrito Federal, Estados y Municipios en
que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes. Por lo tanto, el
fundamento jurídico para tributar reside en la necesidad que los mexicanos tenemos de
sufragar los gastos públicos; pero, ¿qué debemos entender por gastos públicos? ¿Tienen ese
carácter todas las erogaciones que el Estado efectúa, tanto por conducto de su
administración activa o directa, como por su administración delegada o paraestatal? ¿O
solamente la tienen las que realice por conducto de la primera de las administraciones
citadas? En principio, gasto público es toda erogación hecha a través de una secretaría o
Departamento de Estado, o de un organismo descentralizado.
la naturaleza de los gastos públicos y su clasificación en colectivos e individuales. Se
argumenta que los gastos públicos deben destinarse a satisfacer necesidades colectivas
atribuidas al Estado, excluyendo aquellos que satisfacen necesidades individuales. Sin
embargo, surge la pregunta de si los gastos individuales son particulares del Estado o de los
funcionarios encargados del poder público. Se argumenta que, si son del primero, son gastos
públicos, pero si son de los segundos, en el ejercicio de sus funciones, también lo son.
La opinión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación establece que los gastos públicos
son aquellos destinados a satisfacer las funciones y servicios públicos. Sin embargo, esta
definición es amplia y no resuelve completamente el problema, ya que hay organismos
descentralizados que realizan funciones y servicios públicos, pero no reciben la
denominación de gastos públicos debido a que no pueden beneficiarse del rendimiento de
un gravamen.
**CARACTERÍSTICAS DEL GASTO PÚBLICO**
En atención a lo dispuesto por el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política Mexicana,
en relación con los artículos 73, fracción VII, 74, fracción IV y 126 del mismo ordenamiento,
una erogación hecha por la Federación quedará comprendida como "gasto público", si reúne
las siguientes características:
1. Erogación a través de la administración activa: Se establece que las erogaciones
deben realizarse mediante la administración activa del gobierno federal, es decir, a
través de las Secretarías, Departamentos de Estado y demás poderes de la Unión,
excluyendo los organismos descentralizados.
2. Destino de la erogación: Las erogaciones deben destinarse a satisfacer las
funciones atribuidas a los entes que forman parte de la administración activa. Se
menciona que cualquier gasto ajeno a las funciones establecidas para una Secretaría
o Departamento de Estado será rechazado por la Cámara de Diputados.
3. Previsión en el presupuesto de egresos: Es indispensable que las erogaciones estén
previstas en el Presupuesto de Egresos de la Federación, conforme al artículo 126
constitucional. Se destaca que este presupuesto es una planificación del trabajo del
gobierno para el próximo ejercicio fiscal, priorizando servicios, inversiones y
necesidades de cada Secretaría de Estado.
4. Hacer la erogación con cargo a la partida correspondiente: Se subraya la
importancia de que las erogaciones se realicen dentro de los límites establecidos en
el Presupuesto de Egresos. No se puede exceder el monto asignado a cada renglón,
ya que cualquier exceso no estaría sujeto a la obligación de tributar y podría generar
responsabilidades.
La rigidez del sistema presupuestario mexicano y la responsabilidad de la Cámara de
Diputados en la revisión y aprobación del Presupuesto de Egresos. Se argumenta en contra
de desviaciones del presupuesto para favorecer intereses políticos locales en detrimento del
desarrollo económico general. Además, se menciona la necesidad de justificar aumentos en
el gasto corriente y ciertas inversiones, asegurando que estas contribuyan al desarrollo del
país.
DEFINICIÓN.- De acuerdo con las características señaladas, el gasto público se entiende
como toda erogación hecha por el Estado a través de su administración activa, destinada a
satisfacer las funciones de sus entidades en los términos previstos en el presupuesto.
COMPETENCIA DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS PARA APROBAR EL GASTO PÚBLICO. SUS
CONSECUENCIAS.- Por último, incidentalmente tenemos que en los términos del artículo
74, fracción IV, de la Constitución, es facultad exclusiva de la Cámara de Diputados aprobar
el presupuesto anual de gastos de la Federación. Visto esto, podemos señalar lo siguiente:
1. **PRIMERO:** Que el Senado aprueba la Ley de Ingresos de la Federación, sin saber en
qué se invertirá lo que se va a recaudar.
2. **SEGUNDO:** Conforme al artículo 126 de la Constitución, no puede hacerse pago
alguno que no esté previsto en el presupuesto o determinado por ley posterior, con lo cual la
Cámara de Senadores no conocerá el gasto general de la administración activa de la
Federación, pero sí cuando haya que autorizarse un nuevo, pero pequeño gasto, comparado
con el general, dado que una iniciativa será ley si es aprobada por las dos Cámaras
legisladoras.
3. **TERCERO:** A partir del 7 de diciembre de 1977, la Cámara del Senado carece de
competencia para conocer de la cuenta de la hacienda Pública, con lo cual se da fin a una
incongruencia que existía: que esta Cámara no intervenía en la aprobación del presupuesto,
pero sí conocía después del examen del gasto hecho.