0% encontró este documento útil (0 votos)
342 vistas6 páginas

Cuidar Monk

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
342 vistas6 páginas

Cuidar Monk

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Autora: Azucena Zarsuela

Hoy era el día de la evacuación. Todos los habitantes debían

abandonar el planeta Monk. Desde hacía años sus ríos cada vez

estaban más secos y apenas había agua para los más

pequeños. Ya no se podía salir de casa sin usar las mascarillas,

porque el aire era tóxico. Era el tercer planeta que los humanos

debían dejar atrás y buscarse un sitio nuevo para vivir. Y es que,

las enfermedades cada vez eran mayores.


Las naves estaban preparadas para despegar. Sin embargo, la familia Smith esta vez no iba a

emprender ningún viaje. No querían irse a otro planeta para también estropearlo. Ellos querían

devolver a Monk todo su antiguo esplendor. Llevaban años trabajando y cuidándolo, pero eran los

únicos. Ellos sí habían aprendido a reciclar y a no dejar el agua correr si no era necesario. Querían

darse una oportunidad de arreglar las cosas. Lo fácil era desistir y abandonarlo todo. Pero ellos

querían luchar y no estar cambiando de planeta cada pocos años. Sabían que si la humanidad seguía

destrozando la naturaleza pronto no quedaría ningún rincón en la galaxia en el que poder vivir.
Ahora ya estaban solos. Había mucho trabajo por hacer. Y aunque
las condiciones eran muy duras, pronto empezaron a encontrar
pequeños regalos que les hacía el planeta Monk. Un día
descubrieron un sabroso tomate que les daba la tierra. Y al poco
tiempo, todas las semanas podían recoger una cesta de frutas y
verduras. Sin embargo la gran sorpresa fue ver aparecer una vaca y
una gallina. En tan sólo unos meses los prados volvieron a ser
verdes y los árboles y las flores volvieron también a cubrir el suelo.
La familia Smith nunca había sido tan feliz. Descubrieron que si
uno cuida la naturaleza esta sabe dar las gracias con infinidad
de regalos. El resto de la humanidad había llegado al planeta
Tink quien, al poco tiempo, ya empezaba a dar señales de estar
enfermo. Antes de ordenar una nueva evacuación, los que
mandaban miraron a Monk y encontraron en él un nuevo
paraíso. Así fue como comprendieron que debían seguir el
ejemplo de la familia Smith. Ahora Monk y Tink eran dos planetas
bellos ideales para vivir
Ahora, en la hoja que llevaste en folder de ligas, después
de hacer el encabezado, responde las siguientes
preguntas.

1. ¿Por qué los habitantes tenían que abandonar Monk?

2. La familia Smith no se quería ir, ¿qué decidió hacer?

3. ¿Te acuerdas de alguno de los regalos que les hizo la naturaleza?

4. ¿Qué aprendió el resto de los habitantes de la familia Smith?

5. ¿Crees que esto le podría pasar a la Tierra?¿Por qué?

También podría gustarte