Ejercicio del cuento "Solo vine a hablar por teléfono"
“Una tarde de lluvias primaverales…”, como describe Gabriel García Márquez
en la primera línea del cuento, es cuando, conduciendo un coche alquilado en
en el desierto de los Monegros, la vida de María de la Luz Cervantes cambia
radicalmente.
Todas las historias tienen “el momento”, que lo cambia todo. Un punto sin
retorno, donde todo lo que anteriormente fue, deja de ser relevante y lo que
esta por ser, es totalmente desconocido.
Lo que tiempo atrás fue María, ya no parece importar, ahora es un relato que
nadie quiere escuchar, ni nada de lo que tenga que decir porque no se
considera cierto o real.
Su pasado queda atrás, como las personas que estaban en él. Su pareja
considera que no es grave porque seguramente su desaparición es un indicio
de una nueva aventura de ella con alguien más, algo que ya ha pasado en
otras ocasiones. Cree que es parte de la fecha de caducidad que viene con
María.
Nadie la busca y ella “solo viene a hablar por telefono”.
Entre las paredes del hospital que la separan de la realidad a la que antes
pertenecio, trata de explicar que ella no debe estar ahí, que todo fue una
equivocación, que debe volver afuera. Nadie le cree, todos estan totalmente
convencidos de que esta enferma y debe pertenecer ahí.
Su primera noche la pasa entre somníferos y ganas irremediables de irse, al
amanecer del día siguiente, María se desahoga más de lo que lo había hecho
con tantas personas con las que estuvo, tantas caras que después de una
noche, no eran nada más, nunca significaban más. Todos ellos nunca daban
sin esperar recibir algo a cambio.
María fue inscrita en el lugar que entre pastillas y paredes blancas busca
proporcionar la calma. Tiempo después, cuando al fin logra hablar con su
entonces pareja, el tampoco le cree y todos concluyen que esta loca.
Finalmente, nunca se sabe más de ella, desaparece.
"Solo vine a hablar por teléfono", es un cuento muy peculiar. María es un
personaje muy interesante y profundo, la situación en la que termina, es muy
singular y a la vez casi necesaria. A través del tiempo que pasa ahí, podemos
ver más allá en ella. Antes ha estado con tantos hombres, durante un tiempo
limitado y ninguno de ellos ha logrado llenar su posible vacío, ninguno ha
querido escuchar lo que tiene por decir, porque la importancia se resume en lo
que puede pasar en esa noche. Tal vez ella esta cansada de esto, pero sigue
en ese ciclo, que no hace más que repetirse. Cree que esta bien, que no
necesita ayuda, ni un lugar estable porque considera que irse es una mejor
opción que quedarse, como si huyera de algo, como si huyera de ella.