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Funciones y Estructura del Sistema Óseo

El documento describe el sistema óseo humano, incluyendo sus funciones principales como soporte estructural, protección de órganos, movilidad y almacenamiento de minerales. También explica la clasificación de los huesos en largos, cortos, planos e irregulares, y sus características morfológicas.
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Funciones y Estructura del Sistema Óseo

El documento describe el sistema óseo humano, incluyendo sus funciones principales como soporte estructural, protección de órganos, movilidad y almacenamiento de minerales. También explica la clasificación de los huesos en largos, cortos, planos e irregulares, y sus características morfológicas.
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Sistema Óseo Articular

sistema óseo
Se denomina sistema óseo a la compleja y completa estructura compuesta por
los 206 huesos del esqueleto humano, así como los cartílagos, ligamentos y
tendones que les permiten conectarse adecuadamente a la musculatura o a
otros huesos.
El sistema óseo, también conocido como sistema esquelético, es la estructura
fundamental que soporta y protege el cuerpo humano. Está compuesto por un
entramado de huesos y tejido conectivo que se interrelacionan para brindar
forma, resistencia y movilidad al organismo. Además de su función mecánica,
el sistema óseo es esencial para la producción de glóbulos rojos en la médula
ósea, así como para almacenar minerales como el calcio y el fósforo. La
interacción entre huesos, músculos y articulaciones permite la realización de
actividades cotidianas y deportivas, mientras que su papel en la protección de
órganos vitales confirma su importancia integral en la anatomía humana.

Funciones del sistema óseo


El sistema óseo desempeña funciones esenciales para el cuerpo humano, que
detallamos a continuación:

Soporte estructural. El esqueleto proporciona la estructura básica que


mantiene la forma del cuerpo y sostiene los tejidos blandos.
Protección de órganos. Los huesos actúan como una armadura protectora
para órganos vitales. Por ejemplo, el cráneo protege el cerebro, las costillas a
los pulmones y el corazón, y la columna vertebral resguarda la médula espinal.
Movilidad y locomoción. Las articulaciones formadas por la unión de huesos
permiten el movimiento del cuerpo. Los músculos se insertan en los huesos a
través de tendones, y al contraerse, generan movimiento en las articulaciones.
Almacenamiento mineral. El tejido óseo almacena minerales esenciales como
el calcio y el fósforo. Además, también regula su concentración en sangre.
Producción de células sanguíneas. La médula ósea es la responsable de la
producción de células sanguíneas, incluyendo los glóbulos rojos, glóbulos
blancos y plaquetas.
Reserva de energía. En situaciones de necesidad, los tejidos adiposos
almacenados en la cavidad medular de algunos huesos pueden liberar energía
en forma de grasa.
Estructura de los huesos.
Los huesos se clasifican en diversos tipos según su forma. Un hueso largo
(como el fémur el húmero) consta de las siguientes partes:
1- Diáfisis: es el cuerpo o porción cilíndrica principal del hueso.
2- Epífisis: son los extremos proximal y distal del hueso.
3- Metáfisis: es el sitio de unión de la diáfisis con la epífisis; su espesor va
disminuyendo con la edad.
4- Cartílago articular: es una capa delgada de cartílago hialino que cubre la
parte de la epífisis de un hueso que se articula con otro hueso.
5- Periostio: es una capa resistente de tejido conectivo denso que rodea la
superficie ósea que no tiene cartílago articular. Protege al hueso, participa en la
reparación de fracturas, colabora en la nutrición del hueso, y sirve como punto
de inserción de tendones y ligamentos.
6- Cavidad medular: es el espacio interno de la diáfisis que contiene a la
médula ósea amarilla grasa.
7- Endostio: es la capa que recubre la cavidad medular, y contiene células
formadoras de hueso.
Histología del tejido óseo
Tiene una matriz abundante, y células muy separadas entre sí.
La matriz está formada por:
• 25% de agua
• 25% de fibras proteínicas
• 50% de sales minerales cristalizadas.
Las células son:
• Células enteógenas: son células madre, no especializadas, con capacidad de
división; sus células hijas son los osteoblastos; se localizan en la porción
interna del periostio y del endostio.
• Osteoblastos: son las células que construyen los huesos; sintetizan los
componentes de la matriz del tejido óseo e inician en proceso de calcificación.
(sufijo blasto indica células que secretan matriz).
• Osteocitos: son las células maduras principales del tejido óseo; derivan de los
osteoblastos que quedan atrapados en la matriz; intercambian nutrientes con la
sangre. (sufijo cito indica células constituyentes de los tejidos).
• Osteoclastos: son células muy grandes, formadas por la fusión de 50
monocitos, ubicadas en el endostio; producen destrucción del hueso por medio
de enzimas lisosómicas para permitir el desarrollo, crecimiento, mantenimiento
y reparación normales del hueso.
La dureza del hueso depende de las sales minerales orgánicas cristalizadas
que contiene, y su flexibilidad depende de las fibras colágenas.
Los huesos no son completamente sólidos, ya que tienen muchos espacios.
Según el tamaño y distribución de estos espacios, las regiones de un hueso se
clasifican en compactas y esponjosas. En general el hueso compacto
constituye el 80% del esqueleto, y el esponjoso el 20% restante.

Tejido óseo compacto


Forma la capa externa de todos los huesos; brinda protección y sostén.
Está formado por unidades llamada osteonas o sistemas de Havers, que
constan de:
• un conducto central que tiene un trayecto longitudinal y que contiene un vaso
sanguíneo, llamado conducto de Havers.
• Una serie de laminillas concéntricas que rodean al conducto de Havers, que
son anillos de matriz dura calcificada.
• Lagunas, que son espacios ubicados entre los anillos de las laminillas, y que
contienen osteocitos.
• Canalículos que se irradian desde las lagunas en todas direcciones, llenos de
líquidos extracelular, y que contienen delgadas prolongaciones de los
osteocitos; comunican a las lagunas entre sí y con los conductos centrales.
Las osteonas son circulares y no se ajustan perfectamente entre ellas, y las
zonas que quedan entre las osteonas están llenas de laminillas intersticiales y
laminillas circunferenciales.

Los Componentes De Los Huesos


Los huesos están formados por células que dan lugar al tejido óseo y por
minerales. Podemos dividirlos en tres tipos de componentes:
Sustancia osteoide. Material orgánico que aún no ha mineralizado, cuyo
principal componente es la proteína en forma de colágeno y otros elementos
extracelulares.
Minerales. El calcio y el fosfato se unen para formar una capa cristalizada —
hidroxiapatita— sobre la sustancia osteoide. Este tejido ofrece mayor
protección y sujeción a los huesos.
Células. Encontramos dos tipos de células con funciones antagónicas. De un
lado, los osteoblastos, responsables de formar el hueso sintetizando la
sustancia osteoide. Y, por otro lado, los osteoclastos, encargados de
descomponer el tejido óseo mineralizado para reabsorber sus moléculas para
que puedan ser reutilizadas.
Tipos De Huesos Según Su Morfología
Podemos clasificar los huesos del cuerpo humano en largos, cortos, planos e
irregulares según su morfología. La forma de cada hueso también ayuda a la
hora de observarlos y analizarlos a través de una radiología simple.
Clasificación De Los Huesos
Según su forma, los huesos se clasifican en:
1- huesos largos, que son tubulares, constan de diáfisis y epífisis. Tiene hueso
compacto en la diáfisis y hueso esponjoso en el interior de las epífisis. Por
ejemplo: el húmero del brazo.
2- Huesos cortos, que son cuboidales, tiene tejido esponjoso salvo en su
superficie. Por ejemplo: huesos del tarso y del carpo.
3- Huesos planos, son delgados compuestos por dos placas casi paralelas de
tejido óseo compacto que envuelven a otra de hueso esponjoso. Brindan
protección. Por ejemplo: huesos del cráneo, esternón, omóplatos.
4- Huesos irregulares, que tiene forma compleja. Por ejemplo: vértebras y
algunos huesos de la cara.
5- Huesos sesamoideos, están en algunos tendones, a los que protegen del
uso y desgarro excesivos. Por ejemplo: la rótula.
1.Huesos largos. Tienen una mayor longitud, como es el caso del fémur. En
este sentido, se componen de la diáfisis (zona central con forma de tubo), dos
epífisis (situadas en los extremos y cubiertas de un cartílago), la cavidad
medular (dentro de la diáfisis y formada por médula ósea amarilla), el periostio
(membrana fibrosa que cubre el hueso) y en endostio (membrana más delgada
encargada de cubrir la cavidad medular).
Los huesos largos soportan el peso y facilitan los movimientos

Los huesos largos, más largos que anchos, incluyen el fémur (el hueso más
largo del cuerpo), así como huesos relativamente pequeños en los dedos de
las manos. La función de los huesos largos es soportar el peso del cuerpo y
facilitar los movimientos. Los huesos largos se ubican principalmente en el
esqueleto apendicular e incluyen huesos en los miembros inferiores (la tibia, el
peroné, el fémur, los metatarsianos y las falanges) y huesos en los miembros
superiores (el húmero, el radio, el cúbito, los metacarpianos y las falanges).

2.Huesos Cortos. Tienen una extensión más corta y están cubiertos por
cartílago auricular. Suelen unirse a otros para formar las articulaciones móviles.
Por ejemplo, el rótulo, el hueso nasal o el tarso.

Los huesos cortos tienen forma de cubo: Los huesos cortos tienen
aproximadamente la misma longitud que ancho. Los huesos cortos se ubican
en las articulaciones de la muñeca y el tobillo y proporcionan estabilidad y
permiten algunos movimientos. Los huesos carpianos en la muñeca
(escafoides, hueso semilunar, piramidal, hueso ganchoso, pisiforme, hueso
grande, trapezoide y trapecio) y los tarsianos en los tobillos (calcáneo,
astrágalo, navicular, cuboides, cuneiforme lateral, cuneiforme intermedio y
cuneiforme medial) son ejemplos de huesos cortos.

Que Función Cumplen Los Huesos Cortos

Los huesos cortos al igual que los largos y planos, tienen la función de formar
un esqueleto sólido y firme que soporte los movimientos, la realización de las
actividades de la vida diaria y los deportes.

Así mismo, estos debido a su corto tamaño y a su forma, están diseñados para
ser los centros de unión entre otros huesos más largos. Por tal razón, solo se
localizan en sitios como las manos y pies.

Cómo Están Formado Los Huesos Cortos

Estos tipos de huesos están formados en su interior por una porción de hueso
esponjoso que se encarga de absorber el impacto de las cargas, mientras que
por fuera poseen una membrana fina de tejido compacto, diseñado para
intervenir durante ciertas funciones que involucran los procesos metabólicos de
cada hueso.
3.Huesos planos. Tienen una disposición ancha y plana para proteger a los
órganos internos del cuerpo, como es el caso de los huesos del tórax o del
cráneo. Hay huesos planos en la estructura ósea de la cabeza (occipital,
parietal, frontal, nasal, lagrimal y vómer), la caja torácica (esternón y costillas) y
la pelvis (ilion, isquion y pubis).

Que Función Hacen Los Huesos Planos La función de los huesos planos es
proteger los órganos internos como el encéfalo, el corazón y los órganos
pelvianos. Los huesos planos son algo aplanados y pueden brindar protección,
como un escudo; los huesos planos también pueden proporcionar áreas
grandes para la unión de los músculos.

4.Huesos irregulares. Comprenden los que por su morfología no los podemos


encajar en largos, cortos o planos. Por ejemplo, la mandíbula o las vértebras.

Los Huesos Irregulares Tienen Formas Complejas: Los huesos irregulares


varían en forma y estructura y, por lo tanto, no caben en ninguna otra categoría
(planos, cortos, largos o sesamoideos). Con frecuencia tienen una forma
bastante compleja, que ayuda a proteger órganos internos. Por ejemplo, las
vértebras, huesos irregulares de la columna vertebral, protegen la médula
espinal. Los huesos irregulares de la pelvis (pubis, ilion e isquion) protegen
órganos de la cavidad pelviana.
5.Los Huesos Sesamoideos Refuerzan Tendones: Los huesos sesamoideos
son huesos que están incluidos en tendones. Estos pequeños huesos redondos
habitualmente se encuentran en los tendones de las manos, rodillas y pies. La
función de los huesos sesamoideos es proteger los tendones del estrés y el
deterioro. La rótula, comúnmente denominada patela, es un ejemplo de hueso
sesamoideo.
Los huesos sesamoideos se desarrollan en el espesor de ciertos tendones o de
la cápsula fibrosa que envuelve algunas articulaciones. Estos huesos son
generalmente nódulos ovoides, de pocos milímetros de diámetro, pero varían
en forma y tamaño, algunos muy grandes, como la patela.
Los huesos sesamoideos también sirven como una superficie que soporta el
peso para el primer hueso metatarsiano (el hueso largo que se conecta con el
dedo gordo del pie), absorbiendo el peso que se aplica en la región
metatarsiana al caminar, correr y saltar.
Tipos de lesiones en los huesos sesamoideos del pie
Existen tres tipos de lesiones en los huesos sesamoideos del pie:
 Hiperextensión del dedo gordo. Esta es una lesión del tejido blando
que rodea la articulación del dedo gordo. Generalmente ocurre cuando
la articulación del dedo gordo se extiende más allá de su rango normal.
La hiperextensión del dedo gordo causa dolor agudo inmediato e
hinchazón. Generalmente afecta a toda la articulación del dedo gordo y
limita el movimiento del dedo. La hiperextensión del dedo gordo puede
resultar en una lesión al tejido blando pegado al hueso sesamoideo o
una fractura del hueso sesamoideo. A veces se siente un “pop” al
momento de la lesión.
 Fractura. Una fractura (rotura) en un hueso sesamoideo puede ser
aguda o crónica.
 Una fractura aguda es causada por traumatismo: un golpe directo
o impacto en el hueso. Una fractura aguda en un hueso
sesamoideo produce un dolor inmediato e hinchazón en el sitio de
la fractura, pero generalmente no afecta a toda la articulación del
dedo gordo.
 Una fractura crónica es una fractura por compresión (pequeñas
fisuras causadas generalmente por la compresión repetida o el
uso excesivo). Una fractura crónica de un hueso sesamoideo
produce un dolor de larga duración en la región metatarsiana,
debajo de la articulación del dedo gordo. El dolor, que tiende a
aparecer y desaparecer, generalmente se agrava con la actividad
y se alivia con el reposo.
 Sesamoiditis. Esta es una lesión por exceso de uso que incluye la
inflamación crónica en los huesos sesamoideos y los tendones
implicados con dichos huesos. La sesamoiditis es causada por una
mayor presión en los huesos sesamoideos. A menudo, la sesamoiditis
está asociada con un dolor sordo y largo debajo de la articulación del
dedo gordo. El dolor aparece y desaparece y ocurre generalmente con
ciertos zapatos o ciertas actividades.

Tejido Óseo Esponjoso


Consta de laminillas dispuestas en una red irregular llamadas trabéculas. En
algunos huesos, estos espacios están llenos de médula ósea roja. Las
trabéculas poseen osteocitos situados en lagunas con canalículos
comunicantes con otras lagunas.
Cartílago
Es de tipo semirrígido y elástico. Posee más sustancia intercelular que células.
No tiene irrigación capilar propia, por eso sus células (los condrocitos) reciben
el oxígeno y los nutrientes por difusión desde el pericondrio (revestimiento
fibroso).
Formación y crecimiento de los huesos
El embrión no contiene huesos sino estructuras de cartílago hialino. De manera
gradual se produce la osificación y osteogénesis, a partir de centros de
osificación constituidos por cúmulos de células especiales formadoras de
hueso denominadas osteoblastos.
El aparato de Golgi de los osteoblastos se especializa en la síntesis y secreción
de mucopolisacáridos, y su retículo endoplasmático elabora y secreta una
proteína denominada colágeno. Los mucopolisacáridos se acumulan alrededor
de cada osteoblasto y los haces de fibras colágenas de embeben de esa
sustancia. Todo esto junto constituye la matriz ósea; las fibras colágenas le dan
resistencia.
A medida que se forma la matriz ósea, empiezan a depositarse en ellas
compuestos inorgánicos como sales de calcio, que le dan al hueso su dureza
característica.
O sea que la osificación consta de dos procesos:
1- la síntesis de matriz ósea orgánica por los osteoblastos
2- la calcificación de la matriz.
La osificación comienza en la diáfisis y avanza hacia las epífisis. Y luego
aparecen centros de osificación secundario sen las epífisis.
Mientras no ha terminado el crecimiento longitudinal del hueso, queda una
capa de cartílago denominada cartílago epifisario entre cada epífisis y la
diáfisis. La proliferación de las células del cartílago epifisario provoca el
crecimiento longitudinal del hueso; cuando los huesos han alcanzado su
longitud máxima, ese cartílago desaparece.
Los huesos aumentan de diámetro por la acción combinada de dos clases de
células: los osteoclastos y los osteoblastos. Los osteoclastos aumentan el
diámetro de la cavidad medular al digerir el hueso de las paredes; los
osteoblastos del periostio producen nuevo hueso en el exterior.
Por este doble fenómeno, se produce un hueso con diámetro mayor y con
cavidad medular más extensa.
La formación de tejido óseo prosigue después que los huesos han terminado
de crecer. Durante
toda la vida se producen de manera simultánea formación ósea (osteogénesis)
y destrucción ósea (resorción). Durante la infancia y adolescencia, la
osteogénesis tiene un ritmo mayor que la resorción, y los huesos se vuelven
más grandes. A partir de los 35 a 40 años la pérdida de hueso excede el
aumento del mismo.
Vascularización E Inervación De Los Huesos
Las arterias penetran en los huesos por el periostio. Las arterias periósticas
entran por muchos lugares para irrigar y nutrir el hueso. Por eso, si se elimina
el periostio, el hueso muere. Una arteria nutricia atraviesa de manera oblicua el
hueso compacto para alimentar el hueso esponjoso y la médula ósea. Los
extremos de los huesos se nutren de las arterias metafisarias y epifisarias.
Las venas acompañan a las arterias a su paso por los orificios nutricios.
Los vasos linfáticos abundan en el periostio.
Los nervios acompañan a los vasos sanguíneos que nutren los huesos. El
periostio tiene una inervación generosa de nervios sensitivos, responsables del
dolor.
El periostio es muy sensible al desgarro o a la tensión, lo que explica el dolor
agudo de la fractura ósea. En cambio, el hueso apenas tiene terminaciones
sensitivas.
Los nervios vasomotores causan vasoconstricción o dilatación de los vasos
sanguíneos del interior del hueso y regulan el flujo por la médula ósea.
División Del Sistema Esquelético
El esqueleto humano consta de 206 huesos.
Se agrupan en:
• esqueleto axial: formado por 80 huesos. De la cabeza, cuello y tronco.
• esqueleto apendicular formado por 126 huesos. De los miembros, incluidas
las cinturas escapular y pelviana.
Clasificación De Los Huesos
Según su forma, los huesos se clasifican en:
1- huesos largos, que son tubulares, constan de diáfisis y epífisis. Tiene hueso
compacto en la diáfisis y hueso esponjoso en el interior de las epífisis. Por
ejemplo: el húmero del brazo.
2- Huesos cortos, que son cuboidales, tiene tejido esponjoso salvo en su
superficie. Por ejemplo: huesos del tarso y del carpo.
3- Huesos planos, son delgados compuestos por dos placas casi paralelas de
tejido óseo compacto que envuelven a otra de hueso esponjoso. Brindan
protección. Por ejemplo: huesos del cráneo, esternón, omóplatos.
4- Huesos irregulares, que tiene forma compleja. Por ejemplo: vértebras y
algunos huesos de la cara.
5- Huesos sesamoideos, están en algunos tendones, a los que protegen del
uso y desgarro excesivos. Por ejemplo: la rótula.
Marcas superficiales de los huesos.
Son rasgos estructurales adaptados a funciones específicas. Aparecen donde
se insertan los tendones, ligamentos y fascias, o donde las arterias perforan el
hueso; otras dan paso a un tendón.
Ellas son:
• cóndilo: zona articular redondeada (p.ej., cóndilo femoral lateral)
• cresta: borde del hueso (cresta ilíaca)
• epicóndilo: eminencia de un cóndilo (epicóndilo lateral del húmero)
• carilla: zona suave y lisa, cubierta por cartílago, donde el hueso de articula
con otro (fosita costal superior del cuerpo vertebral para la articulación con una
costilla)
• orificio: paso óseo (p.ej., orifico obturador)
• fosa: zona hueca o deprimida (p.ej., fosa infraespinosa de la escápula)
• surco: depresión alargada o acanalada (p.ej., surcos arteriales de la calota
craneal)
• línea: elevación lineal (línea solea de la tibia)
• maléolo: prominencia redondeada (maléolo lateral del peroné)
• escotadura: indentación en el borde de un hueso (escotadura ciática mayor)
• protuberancia: proyección ósea (protuberancia occipital externa)
• espina: prolongación en forma de aguja (espina de la escápula)
• apófisis espinosa: parte que se proyecta en forma de espina (apófisis
espinosa de una vértebra)
• trocánter: gran elevación roma (trocánter mayor del fémur)
• tubérculo: pequeña eminencia elevada (tubérculo mayor del húmero)
• tuberosidad: gran elevación redondeada (tuberosidad isquiática)
Diferencias entre los esqueletos masculino y femenino
Hay diferencias generales y específicas.
La diferencia general es de tamaño y peso, el del varón es más pesado y
grande.
Las diferencias específicas se refieren a la forma de los huesos pélvicos y a la
cavidad pelviana.
La pelvis masculina es profunda e infundibuliforme, con arco púbico angosto
(menor a 90º). La
pelvis femenina es ancha y poco profunda y extendida hacia los lados, con
ángulo púbico amplio (mayor a 90º).
Articulaciones

Los puntos donde dos elementos esqueléticos contactan se denominan


articulaciones. Las dos categorías generales de articulaciones son:
1. Aquellas en las que los elementos esqueléticos quedan separados por
una cavidad (articulaciones sinoviales).
2. Aquellas en las que no hay cavidad y los componentes se mantienen
unidos por tejido conjuntivo (articulaciones sólidas).
Los vasos sanguíneos que irrigan una articulación y los nervios que inervan los
músculos que actúan sobre la articulación suelen aportar ramas articulares a
esa articulación.
Articulaciones sinoviales
Las articulaciones sinoviales son conexiones entre componentes
esqueléticos en las que los elementos implicados se encuentran
separados por una estrecha cavidad articular. Además de incluir una
cavidad articular, estas articulaciones tienen varios rasgos característicos.
En primer lugar, una capa de cartílago, habitualmente cartílago hialino, cubre
las superficies articulares de los elementos esqueléticos. En otras palabras, las
superficies óseas no contactan normalmente entre sí de forma directa. Como
consecuencia, cuando se ven estas articulaciones en radiografías normales, un
amplio intervalo parece separar los huesos adyacentes, porque el cartílago que
cubre las superficies articulares es más transparente a los rayos X que el
hueso.
Una segunda característica de las articulaciones sinoviales es la presencia de
una cápsula articular consistente en una membrana sinovial interna y una
membrana fibrosa externa:
La Membrana Sinovia
se fija a los márgenes de las superficies articulares en la interfase entre el
cartílago y el hueso, y envuelve la cavidad articular. La membrana sinovial está
altamente vascularizada y produce líquido sinovial, que se acumula en la
cavidad articular y proporciona lubricación a las superficies articulares.
También aparecen sacos cerrados de membrana sinovial fuera de las
articulaciones, donde forman bolsas sinoviales o vainas tendinosas.
La Membrana fibrosa
está formada por tejido conjuntivo denso y rodea y estabiliza la articulación.
Partes de la membrana fibrosa pueden verse engrosadas para formar
ligamentos, que estabilizan aún más la articulación. Los ligamentos externos
a la cápsula suelen aportar un refuerzo adicional.
Tipos Específicos De Articulaciones Sinoviales:

 Articulaciones planas, que permiten movimientos de deslizamiento


cuando un hueso se desplaza sobre la superficie de otro (en la
articulación acromioclavicular).
 Articulaciones en bisagra, que permiten el desplazamiento en torno a un
eje transversal a la articulación; regulan movimientos de flexión y
extensión (de la articulación del codo [humero cubital])
 Articulaciones en pivote, que permiten el movimiento en torno a un eje
que atraviesa en sentido longitudinal la diáfisis del hueso; regula la
rotación (en la articulación atlantoaxial).
 Articulaciones bicondíleas, que permiten principalmente el movimiento
en torno a un eje, con rotación limitada en torno a un segundo eje;
formadas por dos cóndilos convexos que se articulan con superficies
cóncavas o planas (en la rodilla).
 Articulaciones condíleas (elipsoides), que permiten el movimiento en
torno a dos ejes que se hallan en ángulo recto uno respecto del otro;
regulan movimientos de flexión, extensión, abducción y circunducción
(en la articulación de la muñeca).
 Articulaciones en silla de montar, que permiten el movimiento en torno a
dos ejes que se hallan en ángulo recto uno respecto del otro; las
superficies articulares tienen forma de silla de montar; regulan
movimientos de flexión, extensión, abducción, aducción y circunducción
(en la articulación carpometacarpiana del pulgar).
 Articulaciones esféricas (glenoideas), que permiten el movimiento en
torno a múltiples ejes; regulan movimientos de flexión, extensión,
abducción, aducción, circunducción y rotación (en la articulación de la
cadera).
Articulaciones Sólidas
Las articulaciones sólidas son conexiones entre elementos esqueléticos en las
que las superficies adyacentes están unidas entre sí, ya sea por tejido
conjuntivo fibroso o por cartílago, habitualmente fibrocartílago. Los movimientos
en estas articulaciones son más restringidos que en las articulaciones
sinoviales.

Las Articulaciones fibrosas Incluyen Suturas, Gonfosis Y Sindesmosis:


 Las suturas se ven únicamente en el cráneo, donde los huesos
adyacentes están unidos por una fina capa de tejido conjuntivo
denominado ligamento sutural.
 Las gonfosis sólo se sitúan entre los dientes y el hueso adyacente; en
estas articulaciones, fibras cortas de tejido colágeno en el ligamento
periodontal discurren entre la raíz dentaria y la cavidad ósea.
 Las sindesmosis son articulaciones en las que dos huesos
adyacentes están unidos por un ligamento, por ejemplo, el ligamento
amarillo, que conecta las láminas vertebrales adyacentes, o por una
membrana interósea, la cual une, por ejemplo, el radio y el cúbito en el
antebrazo.

Las Articulaciones Cartilaginosas Incluyen Las Sincondrosis Y Las


Sínfisis:

Las sincondrosis aparecen donde dos centros de osificación de un hueso en


desarrollo permanecen separados por una capa de cartílago, por ejemplo, el
cartílago de crecimiento entre la epífisis y la diáfisis de los huesos largos en
crecimiento, estas articulaciones permiten el crecimiento óseo y
eventualmente se osifican por completo.

Las sínfisis surgen donde dos huesos separados se interconectan por


cartílago, la mayoría de estos tipos de articulaciones aparecen en la línea
media e incluyen la sínfisis del pubis entre los dos huesos coxales y los
discos intervertebrales entre las vértebras adyacentes.

Articulaciones cartilaginosas incluyen las sincondrosis y las sínfisis:

 Las sincondrosis aparecen donde dos centros de osificación de un


hueso en desarrollo permanecen separados por una capa de cartílago,
por ejemplo, el cartílago de crecimiento entre la epífisis y la diáfisis de
los huesos largos en crecimiento, estas articulaciones permiten el
crecimiento óseo y eventualmente se osifican por completo.
 Las sínfisis surgen donde dos huesos separados se interconectan por
cartílago, la mayoría de estos tipos de articulaciones aparecen en la
línea media e incluyen la sinfisis del pubis entre los dos huesos coxales
y los discos intervertebrales entre las vértebras adyacentes.

¿Qué son las articulaciones y qué hacen?

Las articulaciones son las uniones entre huesos. Hacen que el esqueleto sea
flexible; sin ellas, el movimiento sería imposible.

Las articulaciones permiten que nuestro cuerpo se mueva de muchas


maneras. Algunas de ellas se abren y se cierran como si fueran bisagras (por
ejemplo, las rodillas y los codos), mientras que otras permiten hacer
movimientos más complejos. El hombro o la articulación de la cadera, por
ejemplo, nos permite hacer movimientos hacia adelante, hacia atrás, laterales
y de rotación.

Hay Tres Tipos De Articulaciones Móviles Que Desempeñan Un Papel


Importante En El Movimiento Voluntario:
1. Las articulaciones en bisagra solo permiten el movimiento en una
dirección, como las rodillas y los codos.
2. Las articulaciones en pivote (o trocoides) permiten el movimiento
giratorio o de rotación, como cuando la cabeza gira de un lado a otro.
3. Las articulaciones esféricas son las que permiten la mayor libertad
de movimiento. Las caderas y los hombros tienen este tipo de
articulación, donde el extremo redondo de un hueso largo encaja en el
hueco de otro hueso.

El cuerpo humano tiene un total de 360 articulaciones, de las que 86 se


encuentran en el cráneo y 76 en la columna vertebral y la pelvis. El número
de articulaciones en el tórax son 66, mientras que cada uno de los brazos
tienen 32 y cada una de las piernas 31. Seis se localizan en la garganta.

El cuerpo humano tiene un total de 360 articulaciones, de las que 86 se


encuentran en el cráneo y 76 en la columna vertebral y la pelvis. El número de
articulaciones en el tórax son 66, mientras que cada uno de los brazos tienen
32 y cada una de las piernas 31. Seis se localizan en la garganta.

Las más importantes de todas son las que reciben el nombre móvil, que están
situadas en la cadera y en los hombros. Tal y como su propio nombre indica,
permiten realizar movimientos libres en cualquier dirección. Las articulaciones
bisagra son aquellas que únicamente nos permiten hacer movimientos en una
sola dirección, y están en los dedos de manos y pies, codos y rodillas.

También existen las deslizantes, que se mueven separadas por distancias


mínimas y que están en los huesos de las muñecas y los tobillos. Y, por último,
las articulaciones de las vértebras y el cuello, denominadas pivote. Sólo
permiten el movimiento de rotación.

¿Qué Tipo De Articulaciones Existen?


Existen diferentes tipos de clasificaciones, pero la más común es la que divide
las articulaciones del cuerpo humano en función de su amplitud de
movimiento:
 Móviles: son aquellas que cuentan con más capacidad de movimiento.
En su interior tienen líquido sinovial, que tiene propiedades lubricantes
para facilitar el movimiento. Este tipo de articulaciones son los codos,
la cadera, los hombros, los tobillos, las rodillas y las muñecas. En
función del tipo de movimiento, se habla de articulaciones de rotación,
de deslizamiento o de flexión en un plano.
 Semi-móviles: también conocidas como cartilaginosas porque están
unidas por cartílagos, permiten una movilidad más reducida que las
móviles. Se localizan en la columna vertebral.
Inmóviles: se encuentran entre huesos planos, y su función no es la de
permitir el movimiento, sino unir dos huesos. El cráneo está compuesto por
una serie de placas óseas que durante los primeros meses de vida se
mueven formando una especie de puzzle, pero más adelante se vuelven
inmóviles.
A lo largo de la vida es normal sufrir dolores articulares, cuyos principales
síntomas son la inflamación, la sensibilidad al tacto y la rigidez. Las causas
más comunes son enfermedades como la artrosis, que sufren más del 20% de
las personas mayores de 65 años, y los esguinces. El exceso de ejercicio es un
factor de riesgo, así que muchos deportistas toman diferentes medidas para
proteger su sistema articular.

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