U.M.S.N.H.
“FACULTAD DE INGENIERIA QUIMICA”
Trabajo a presentar:
Lectura.
Profesora:
Martha Elena Tena Diaz Barriga
Realizo: Luis Armando Hernández Norberto.
Matricula: 1701790F
CRISTALES LÍQUIDOS Garritz, A. y Chamizo J. A. Química Addison
Wesley Iberoamericana p. 226 Tema: Materia (compuestos) “Crystallos” fue el nombre que
dieron los griegos al cuarzo, y quiere decir “hielo claro”. Desde 1611, Kepler pensó que las
formas prismáticas de caras lisas de los cristales se debían a una estructura interna
periódica. Luego, en 1664, Hooke especuló que dentro de los cristales existían partículas
esféricas empaquetadas. Varios franceses contribuyeron al esclarecimiento de la estructura
de los cristales, pero sin duda el trabajo de Bravais fue el más importante. A él se debe la
sistematización de las diversas estructuras cristalinas posibles. No fue posible confirmar las
hipótesis de Bravais si no hasta principios del siglo XX, cuando Von Lame descubrió que los
rayos X, al pasar por un cristal, revelaban una interferencia que permitía conocer la
estructura interna de la “red” de partículas. La misma técnica de difracción de rayos X
permitió, en 1953, conocer la estructura helicoidal del ADN. Se conocen como “cristales
líquidos” ciertas sustancias cuyas propiedades se encuentran entre las de los sólidos y las
de los líquidos. Pueden fluir y, sin embargo, sus moléculas están ordenadas, siguiendo una
orientación especial común. El efecto de la temperatura sobre un cristal líquido es el de
desorientar sus moléculas, para terminar por transformaciones de orden, que vienen
acompañadas de cambios de color y otras propiedades ópticas. Este hecho se ha utilizado
para la fabricación de termómetros caseros para tomar la temperatura de los bebes (cinta
que se coloca en la frente y en la que aparecen números que indican la temperatura del
enfermo). Un campo eléctrico o magnético afecta la estructura y el color del cristal líquido.
Esta propiedad se ha aprovechado para fabricar con las carátulas de relojes, calculadoras y
pantallas de televisión. Muchas membranas biológicas funcionan también como verdaderos
cristales líquidos, lo que les confiere una sensibilidad sin igual a los cambios de temperatura.