Temas: Neurodesarrollo
Introducción al Sistema Nervioso Central
Conceptos generales. Neuroplasticidad
Docente: Mariana de la Canal
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Introducción al sistema nervioso
El Sistema Nervioso es el “cableado” que tiene nuestro cuerpo para poder hacerlo
funcionar. Es el responsable de nuestros movimientos, de nuestros pensamientos,
nuestras emociones, y muchísimas de sus funciones siguen aún siendo estudiadas. Por
supuesto, el cerebro es el eje central del Sistema Nervioso, en él se alojan la mayor
cantidad de células nerviosas (neuronas), por ser además el órgano más grande de este
sistema.
El Sistema Nervioso se compone por el Sistema Nervioso Central (SNC) y el periférico
(SNP). El SNC está conformado por el Cerebro y la Médula Espinal, ambos protegidos
por las meninges. El SNP es todo lo que compone el Sistema nervioso, por fuera de las
dos estructuras antes mencionadas. Básicamente son neuronas que transportan
estímulos desde y hacia el SNC.
Neuronas y Sinapsis
Las neuronas son las
células fundamentales
del Sistema Nervioso,
pues representan la
unidad anatómica y
funcional del cerebro
humano.
Las neuronas tienen
diferentes partes: una
zona central o cuerpo
celular o soma, unas ramificaciones arborescentes o dendritas, y un filamento delgado
y más largo llamado axón. Cuentan con una membrana externa que posibilita la
conducción de los impulsos nerviosos y se comunican entre ellas mediante conexiones
llamadas sinapsis. El axón está cubierto por una capa grasa llamada mielina, que
posibilita la conducción nerviosa.
Hay dos tipos de
comunicación
(sinapsis) entre
neuronas, química
y eléctrica.
La información llega
a la neurona por las
dendritas y
se transmite como
impulsos eléctricos a
lo largo de toda la
célula y del axón; liberando neurotransmisores. Como las neuronas están muy cerca
pero no pegadas, la información (neurotransmisores) recorre este pequeño espacio
(espacio sináptico). Estas neuronas se llaman pre-sinápticas y actúan en la membrana
de la siguiente, llamada neurona postsináptica, donde ejerce su función al unirse a su
receptor. Los receptores para neurotransmisores pueden encontrase en otras neuronas,
en células musculares o en células glandulares.
Neurotransmisores
Los neurotransmisores son moléculas liberadas por las neuronas al espacio sináptico,
donde ejerce su función sobre otras neuronas u otras células (células musculares o
glandulares). Son elementos clave en la transmisión de los estímulos nerviosos. La
función del neurotransmisor es transmitir una señal desde la célula pre-sináptica a la
célula post-sináptica. Su efecto puede ser excitatorio, si tiende a despolarizar la
membrana o inhibitorio si la repolariza. Después de actuar es degradado o recapturado
por la célula pre-sináptica rápidamente.
Si se producen defectos en la síntesis, liberación, degradación o función de los
neurotransmisores, están involucrados en el origen de gran cantidad de enfermedades
neurológicas, musculares y psiquiátricas.
Los neurotransmisores pueden clasificarse según su tamaño en Neurotransmisores de
pequeño tamaño o aminoácidos; y Neuropéptidos, compuestos por más de 3
aminoácidos
Estructura (forma) Función Neurotransmisor (algunos)
De acuerdo a su forma, • Neuronas sensoriales: • Colinérgicas: utilizan la acetilcolina
y disposición de las conducen impulsos desde como neurotransmisor químico, que
dendritas y el núcleo, los receptores hasta el haciendo posible la contracción de
se pueden clasificar en: cerebro y la médula espinal. diferentes músculos y la estimulación de
las glándulas exocrinas.
• apolares o • Motoneuronas: conducen
• Catecolaminérgicas: principalmente
neuropolares el impulso desde el cerebro
dos tipos, de acuerdo al neurotransmisor
• seudounipolares y la médula espinal hasta
que posean:
• bipolares los efectores (músculos,
- noradrenalina: actúan bajo la excitación
• multipolares glándulas) lo que origina la
generalizada del sistema simpático por la
• piramidales contracción de las fibras
emoción y el ejercicio, produciendo
musculares o la secreción
efectos cardiovasculares.
glandular.
- dopamina: provocan reacciones
cardiovasculares similares a la de la
• Interneuronas: neuronas
adrenalina.
cuyos somas y procesos
permanecen en el SNC, no • Indolaminérgicas: usan serotonina
tienen contacto directo con como agente químico, neurotransmisor
estructuras periféricas que interviene en varios tipos de
(receptores y efectores); regulación: mantenimiento del estado
son responsables de la anímico, regulación de la temperatura,
modificación, coordinación, analgesia, conducta sexual, agresividad.
integración, facilitación e • Adrenérgicas:
inhibición que debe ocurrir utilizan adrenalina como
entre la entrada neurotransmisor.
Estructura (forma)
Bipolar Unipolar Multipolar Celular
(interneurón) (sensor y neurón)) (motoneurón)) Piramidal
Sistema Nervioso
cerebelo
encéfalo cerebro
Sistema Nervioso
central mesencéfalo
tronco encefálico
médula espinal puente
somático bulbo raquídeo
periférico simpático
autónomo
parasimpático
1. Sistema Nervioso Central
Compuesto por el encéfalo y la médula espinal, protegidos tiene por función percibir
estímulos procedentes del mundo exterior, procesar la información y transmitir impulsos
a nervios y músculos. Estas estructuras están revestidas por tres membranas meníngeas
y por envolturas óseas, el cráneo y la columna vertebral.
La disposición de las células del sistema nervioso central, originan dos formaciones muy
características:
• Sustancia gris, constituida por el soma (núcleo) de las neuronas y sus dendritas, y
fibras sin mielina.
• Sustancia blanca, formada principalmente por las prolongaciones nerviosas
mielinizadas (axones), de ahí su color.
A. Encéfalo
Está compuesto por el cerebro y el tronco
encefálico, que incluye al cerebelo,
mesencéfalo, protuberancia (puente), y
bulbo raquídeo.
.
Cerebro
El cerebro controla el comportamiento, el
pensamiento, procesos fisiológicos y lo
que el cuerpo humano pueda realizar.
Aunque parezca increíble, de todas y cada
una de estas conexiones depende nuestra
memoria, el habla, el aprendizaje de
habilidades, el pensamiento, los
movimientos conscientes; allí se ejecutan
las funciones de alto nivel como el pensamiento abstracto. El peso del encéfalo humano
adulto representa entre el 0,8 % y 2 % del peso corporal total. La corteza cerebral del
cerebro humano contiene entre 15 000 y 33 000 millones de neuronas, dependiendo del
género y la edad, cada una de las cuales se encuentra interconectada hasta con 10 000
conexiones sinápticas. Constituye nuestra principal diferencia con las demás especies
existentes, siendo el órgano que, por su organización, es el más completo y complejo del
ser humano. Compuesto por aproximadamente cien mil millones de neuronas, esta masa
de color rosa-grisáceo, está recubierto por una sustancia llamada materia gris. Rellena,
desde la frente hasta el occipucio, todo el cráneo, el cual, a su vez, protege al cerebro.
Está dividido en dos hemisferios (derecho e izquierdo) los que se subdividen en una serie
de lóbulos y se conectan a través de una banda compuesta por 200 a 250 millones de
neuronas (cuerpo calloso).
Cada área del cerebro y cada
hemisferio cumple una función
diferente y primordial. La parte
derecha del cerebro controla el
lado izquierdo del cuerpo y la
parte izquierda controla el lado
derecho del cuerpo.
Lóbulo frontal Los lóbulos prefrontales son el sustrato anatómico para las funciones
ejecutivas, las que nos permiten dirigir nuestra conducta con una
finalidad. Incluyen la atención, planificación, secuenciación y
reorientación de las acciones. Están fundamentalmente ligados a las
funciones cognitivas.
Los lóbulos frontales tienen importantes conexiones con el resto del
cerebro y son los encargados de tomar la información de todas las
demás estructuras y coordinarlas para actuar de forma conjunta.
Lóbulo temporal Alberga la corteza primaria de la audición del cerebro; maneja el
lenguaje auditivo y los sistemas de comprensión del habla. Además,
desempeña un papel importante en tareas visuales complejas, como
el reconocimiento de caras. También contribuye al equilibrio, y regula
ciertas emociones como la ansiedad, el placer y la ira.
Lóbulo occipital Los lóbulos occipitales son el centro de procesamiento de nuestro
sistema visual de la percepción.
Lóbulo parietal Está encargada especialmente de recibir las sensaciones de tacto,
calor, frío, presión, dolor, y coordinar el equilibrio. Cuando se lesiona,
da anestesia en el brazo y pierna del lado opuesto, a veces con
dolores y epilepsias sensitivas, y desequilibrios de balance. La lesión
del lado izquierdo da trastornos en el lenguaje, dificultad para leer y
dificultad para realizar cálculos matemáticos.
En zonas profundas existen áreas de sustancia gris conformando
núcleos como el tálamo, el núcleo caudado y el hipotálamo.
Tronco encefálico
Controla los reflejos y las funciones automáticas del cuerpo como la presión sanguínea,
el ritmo del corazón y la digestión. Está compuesto por diversas estructuras:
Cerebelo: Ubicado en la parte inferior del cerebro, encima del tallo cerebral, procesa
información que recibe del tallo cerebral y de la corteza motora para coordinar todos los
movimientos. Su papel es central en el equilibrio y la postura, los movimientos precisos,
así como también en funciones cognitivas como la atención y procesamiento del
lenguaje.
Mesencéfalo: Conduce impulsos motores desde la corteza cerebral hasta el puente
troncoencefálico y conduce impulsos sensitivos desde la médula espinal hasta el tálamo.
Coordina parte de los movimientos de los globos oculares en respuesta a estímulos
visuales, y los movimientos de la cabeza y tronco en respuesta a estímulos auditivos.
También, se relaciona con algunos aspectos de la visión, la audición, el sueño y vigilia.
Puente o protuberancia: es un órgano de conducción y un centro funcional, ya que por
él pasan las vías sensitivas que van de la médula al cerebro y viceversa. Es el centro del
equilibrio y centro de asociación que interviene en las emociones y determina los
fenómenos fisiológicos que las acompañan, como la aceleración del pulso, de la
respiración, etc.
Bulbo raquídeo: Su función es transmitir impulsos de la médula espinal al cerebro, y su
lesión causa la muerte inmediata por paro cardiaco y/o respiratorio. Regula la secreción
de jugos digestivos, y controla la tos, el vómito, el estornudo, y la deglución.
B. Médula espinal
La médula espinal es una larga estructura cilíndrica, prolongación del encéfalo,
localizada en el conducto vertebral, cuya función es transmitir impulsos nerviosos a los
nervios raquídeos, comunicando el cerebro con el cuerpo, mediante dos funciones
básicas:
• la aferente: sensaciones del tronco, cuello y las cuatro extremidades son llevadas
hacia el cerebro,
• la eferente: el cerebro ordena a los órganos efectores realizar determinada acción,
llevando estos impulsos hacia el tronco, cuello y miembros.
Sistema Nervioso Periférico
El sistema nervioso periférico está formado por los nervios, ganglios nerviosos que se
extienden fuera del sistema nervioso central; su principal función es conectarlo con los
miembros y órganos.
Se divide en dos ramas:
• sistema nervioso somático: está formado por neuronas sensitivas que llevan
información (por ejemplo, sensación de dolor) desde los receptores sensoriales –
fundamentalmente ubicados en la cabeza, la superficie corporal y las extremidades–,
hasta el sistema nervioso central (SNC), y por neuronas motoras que conducen los
impulsos a los músculos esqueléticos para permitir movimientos voluntarios.
• sistema nervioso autónomo: controla las funciones involuntarias de las vísceras,
tales como la frecuencia cardíaca, la digestión, la frecuencia respiratoria, la salivación, la
sudoración, la dilatación de las pupilas, la micción. Se subdivide clásicamente en dos
subsistemas: el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático. El
sistema nervioso autónomo cumple un rol fundamental en el mantenimiento de la
homeostasia fisiológica.
Sistema Límbico
El sistema límbico está
compuesto por multitud de
estructuras cerebrales
interconectadas entre sí, lo
cual hace complejo poder
determinar con precisión qué
estructuras lo forman y las
funciones concretas que cada
una lleva adelante.
Algunas de las estructuras más estudiadas son:
Hipotálamo
Situado en la base del encéfalo, por debajo del tálamo. Es una estructura cerebral
pequeña, pero compuesta por multitud de núcleos y fibras, esencial para garantizar
nuestra supervivencia, pues se encarga de nuestro sistema nervioso autónomo y nuestro
sistema endocrino. Además, organiza las conductas más importantes ligadas a la
supervivencia de la especie: lucha, alimentación, huida y reproducción.
Hipocampo
Es una estructura situada en el lóbulo temporal, que tiene una forma característica de
“caballito de mar”. Es una de las regiones más ancestrales del encéfalo humano y por
ello es la principal estructura ligada al hipotálamo en la regulación de los procesos
básicos de nuestra supervivencia. Es un área esencial para el buen funcionamiento de
nuestra memoria remota, que nos proporciona el recuerdo de todo aquello que ha
sucedido en el pasado, y por tanto configura en parte nuestra personalidad moldeada en
base a las experiencias. Además, el hipocampo también es una estructura muy
importante en los procesos de aprendizaje.
Amígdala
La amígdala o complejo amigdalino está situada en el ventrículo lateral del lóbulo
temporal. Esto quiere decir que forma parte del llamado cerebro profundo, ese donde
priman las emociones básicas o el instinto de supervivencia. Su principal función es la
de integrar las emociones con los patrones de respuesta correspondientes a nivel
fisiológico y conductual. Sus conexiones no solo producen una reacción emocional, sino
que debido a su estrecha vinculación con el lóbulo frontal también permite la inhibición
de conductas.
Además, en asociación con el hipocampo, genera los recuerdos emocionales; y junto
con el Hipotálamo, impregna de color emocional nuestros procesos básicos, asociando
la ansiedad o emociones negativas a la alimentación, el sueño o la conducta sexual.
Crecimiento, maduración y desarrollo
La Organización Panamericana de la Salud (OPS, 1994) plantea que “Se entiende por
crecimiento y desarrollo al conjunto de cambios somáticos y funcionales que se producen
en el ser humano desde su concepción hasta su adultez (…) El concepto de crecimiento
y desarrollo implica una visión dinámica, evolutiva y prospectiva del ser humano y es una
característica diferencial en la asistencia del niño. El objetivo de la atención a su salud
no consiste solamente en satisfacer sus necesidades actuales, sino también en promover
un crecimiento y un desarrollo normales para que llegue a ser un adulto sano”.
Para comprender el neurodesarrollo y la importancia de conocer las pautas que siguen
niños y niñas en la maduración de su Sistema Nervioso, debemos, primero, aclarar
ciertos términos que solemos usar como equivalentes y tienen sus diferencias.
Crecimiento Maduración Desarrollo
"Proceso de incremento de "Proceso de adquisiciones “Proceso por el cual los seres
la masa de un ser vivo, progresivas de nuevas vivos logran mayor capacidad
que se produce por el funciones y características, funcional de sus sistemas a
aumento del número de que se inicia con la través de los fenómenos de
células o de la masa concepción y finaliza cuando maduración, diferenciación e
celular" el ser alcanza el estado integración de funciones”
adulto”.
Los órganos del cuerpo Cada niño madura a una La maduración biológica es
tienen distintos ritmos de velocidad que le es propia; sólo una posibilidad
crecimiento. cada niño tiene un tiempo potencial, que no puede
madurativo. Por ej.: hay llevarse a cabo sino en el
niños que comienzan a seno de una relación
caminar a los 11 meses, y interpersonal. Es a través de
otros a los 16. la interacción dinámica, entre
organismo y medio del niño
con su madre, que se
produce el lento proceso de
individuación. En este
sentido, el desarrollo es un
proceso expansivo
Podemos estudiar el La maduración se mide por El desarrollo se basa tanto en
crecimiento a nivel de la la aparición de funciones el cambio como en la
masa corporal total, con nuevas (caminar, hablar, constancia, porque se funda
mediciones sostener la cabeza), o de en el cambio previsible, por
antropométricas tales eventos (aparición de un etapas definidas. Cada etapa
como el peso y la estatura, diente, aparición de la del proceso evolutivo
siendo ésta un excelente primera menstruación en la presenta comportamientos
reflejo del crecimiento niña, aparición de nuevos dominantes que le dan forma
global del niño. huesos en las radiografías, propia, pero no son estáticas
etc.). sino tendientes a
transformarse en la siguiente
hasta alcanzar la forma
definitiva de equilibrio y
madurez.
Si bien el desarrollo normal
es integral y armonioso, cada
fase o cada función puede
aparecer en tiempos distintos
Medición y comparación Existen varios indicadores de
según curvas de maduración del niño:
crecimiento: • Maduración dentaria
• Peso • Maduración sexual
• Altura • Maduración psicomotriz
• Perímetro cefálico • funciones motoras
gruesas
• funciones motoras finas
• funciones sensoriales
• funciones sociales
• emocional
• funciones adaptativas
• procesos de independencia
• Maduración ósea
Los factores que regulan el Muchos factores pueden
crecimiento, incluyen: influir sobre la maduración:
• Factores nutricionales (la • desnutrición Piaget describió cuatro
desnutrición, causa • enfermedades crónicas factores que afectan el
principal de retraso del • hipotiroidismo desarrollo:
crecimiento) • glucocorticoides • hereditarios
• Factores • algunos fármacos • de acción del ambiente
socioeconómicos (contar (anabólicos, por ej.) físico.
con pocos recursos • algunas enfermedades • de acción del ambiente
económicos tiene (hiperplasia suprarrenal social.
implicancias sobre el congénita, por ej.) • de equilibrio, que
crecimiento) gobiernan las interacciones
• Factores emocionales de los tres anteriores y
(estados de carencia favorecen la adaptación del
afectiva se traducen, entre individuo
otras manifestaciones,
en la detención del
crecimiento)
• Factores genéticos
(expresión de las
variaciones entre ambos
sexos y entre los
individuos)
• Factores
neuroendocrinos (efecto
modulador sobre funciones
preexistentes)
Se interpreta el desarrollo como el resultado de efectos combinados de la naturaleza, el
ambiente y la actividad personal del individuo. De este modo, el desarrollo es un “proceso
de organización sucesiva de las funciones, mediante el cual se realizan progresivamente
las capacidades genéticas del organismo en relación con el ambiente”. (OPS, 1994)
Resumiendo, según el Manual de Crecimiento y Desarrollo del niño de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS, 1994):
• El desarrollo es un proceso integral, dinámico y continuo.
• Ordenado en sucesión de etapas o fases no arbitrarias o accidentales. Los cambios
son previsibles.
• Cada fase es un soporte de la estructura posterior.
• Cada etapa se caracteriza por una organización basada en los niveles anteriores,
pero cualitativamente original respecto de ellas.
• No hay una correlación exacta entre la aparición de cada etapa y la edad cronológica,
ya que el ritmo e intensidad de las funciones son propias de cada individuo. En
consecuencia, pueden apreciarse aceleraciones o retrocesos en los diferentes
aspectos del desarrollo.
• Ni los factores genéticos ni los ambientales son absolutamente determinantes, pues
tendrían relativa influencia según el aspecto del desarrollo y la edad del niño.
• Las direcciones del desarrollo son céfalo-caudal; próximo-distal y de actividades
globales a las específicas.
Podemos definir, entonces, al desarrollo como un proceso dinámico de organización
sucesiva de funciones biológicas, psicológicas y sociales en compleja interacción, cuyas
constelaciones estructurales se modifican en un constante palpitar vital. Esto se traduce
por un aumento de la autonomía del niño que va siendo progresivamente más
independiente, a la vez que se incrementa la capacidad de comunicación con su familia
y la sociedad” (OPS, 1994).
Neurodesarrollo
El desarrollo neuronal es un proceso organizado, en tiempo y espacio, donde
encontramos periodos críticos. Incluye el periodo embrionario (primeras ocho semanas
de la gestación) y el periodo fetal (semana 9 a la semana 38), los cuales son de suma
importancia para el desarrollo del sistema nervioso en los mamíferos, incluido el ser
humano. En el periodo embrionario los sucesos más importantes incluyen el desarrollo
de los órganos, a partir de las vesículas germinales (desarrollándose el sistema nervioso
de una de estas) y la emergencia del plan básico corporal. El periodo fetal será entonces
un periodo de maduración en el que, en general, ocurre el crecimiento y complejidad del
individuo. En otra clase se verá el desarrollo prenatal en detalle, pero en ésta,
enfatizaremos el desarrollo del Sistema Nervioso desde sus inicios.
La embriología es el estudio de lo que sucede en los primeros 56 días de vida, una vez
fecundado el óvulo por el espermatozoide. Nos da una idea de los increíbles cambios
que atraviesa ese conjunto de células en esta etapa tan temprana.
La formación celular
resultante de esa
fecundación posee 46
cromosomas, que
contienen el proyecto
genético completo de un
humano. Esa célula se
divide en dos en las 12
horas posteriores, y a los
tres días ese grupo de
células emprende viaje al
útero para la implantación, días más tarde.
Ya en el útero, el líquido de la cavidad uterina penetra en esta esfera de células y las
separa en dos grupos: uno que forma la placenta y el segundo que conforma una masa
celular que dará origen al embrión. En el interior de la esfera celular se forma una
cavidad, donde el embrión se llama blástula (blastos = organismo hueco). Una vez
implantado en la pared uterina y durante la segunda semana emergen tres estratos
celulares distintos o capas germinativas, que serán el comienzo de todos los tejidos:
endodermo, mesodermo y ectodermo.
El sistema nervioso humano empieza a desarrollarse durante la tercera semana
posterior a la fecundación del óvulo (embrión de aproximadamente 1,5 mm.), a partir de
tres formaciones ectodérmicas (capa externa embrionaria): la placa neural, la cresta
neural y las placodas. Al comenzar la tercera semana, se comienza a desarrollar la
notocorda, una
estructura cilíndrica
de células que se
forma durante la
gastrulación, y tiene
la función de definir el
eje del cuerpo del
embrión, luego se
localizará en el sitio
de la columna
vertebral para más
tarde transformarse
en su interior.
La notocorda comienza a estimular el tejido ectodérmico, produciendo su engrosamiento
por sobreproducción inicial de células nerviosas (se lo llama neuroectodermo). A esto
se lo denomina inducción neural, y trae como consecuencia la formación de la placa
neural, que es lo primero en aparecer. Se ha demostrado que a tal período prosigue otro
de muerte celular (muerte celular programada o apoptosis por fragmentación celular)
que determina la cantidad total de neuronas que la persona tendrá durante su vida. Tal
número alcanza la cifra de un billón.
Una vez completado el proceso inductivo, la placa neural se alarga desde su sitio de
origen (craneal), y alrededor del día 18 de desarrollo sus bordes laterales se elevan y
forman los pliegues neurales; la porción media entre los pliegues neurales forma el surco
neural. Hacia el final de la tercera semana los pliegues neurales se elevan aún más, se
acercan y se fusionan irregularmente en la línea media formando el tubo neural. La fusión
empieza en la región cervical y sigue en dirección cefálica y caudal (hacia la cabeza y la
cola). Las capas germinales empiezan a diferenciarse formando futuras estructuras
cerebrales. Entonces, en la fase de neurulación se forma el tubo neural en el ectodermo.
En la proliferación celular empiezan a desarrollarse neuronas y glía primitiva o
neuroblastos y gliobastos en el tubo neural; cuando finaliza la proliferación celular estas
células migran en forma vertical y también en sentido horizontal. Las células tienen
programado genéticamente a dónde irán y en qué se diferenciarán.
En el desarrollo del cerebelo, la proliferación y diferenciación de neuroblastos sucede en
la etapa postnatal, Sin embargo, el cerebro se desarrolla antes del nacimiento. Cuando
las neuronas llegan a su localización forman diferentes capas de la corteza cerebral o de
núcleos. La diferenciación neuronal se lleva a cabo mediante el crecimiento del cuerpo
celular, la elaboración de axones y dendritas desde los conos de crecimiento (zona en
que se da su origen) y la adquisición de la propiedad de propagar potenciales de acción.
Mientras ocurre la fusión, los bordes libres del ectodermo superficial se separan del tubo
neural, constituyendo las crestas neurales. El tubo neural será el que se convertirá por
diferenciación en encéfalo y médula espinal, mientras que las crestas neurales formarán
la mayor parte del sistema nervioso periférico (SNP) y parte del autónomo (SNA). El tubo
permanece temporalmente abierto a la cavidad amniótica en los polos, denominados
neuroporos anterior o cefálico (donde se origina luego el cerebro) y posterior o caudal.
El neuroporo cefálico es el primero en cerrarse a los 25 días de gestación; dos días más
tarde se cierra el neuroporo caudal. Es decir que queda completamente cerrado
alrededor del primer mes. Cuando el cierre no se realiza se producen malformaciones
como la anencefalia y las mielodisplasias respectivamente.
En consecuencia, el tubo neural será el que se convertirá por diferenciación en encéfalo
y médula espinal, mientras que las crestas neurales formarán la mayor parte del sistema
nervioso periférico (SNP) y parte del autónomo (SNA).
El tubo neural no posee diámetro uniforme; ya desde las primeras etapas del desarrollo
la parte anterior cefálica es la que pertenece al encéfalo primitivo y la posterior a la
medula. En el periodo siguiente ocurre la regresión de muchas células de la masa caudal.
El extremo cefálico del tubo neural se dilata y origina 3 vesículas encefálicas primarias:
Prosencéfalo (cerebro anterior), Mesencéfalo (cerebro medio), Rombencéfalo (cerebro
posterior). El tercio caudal del tubo se alarga y su diámetro se acorta para formar la
médula espinal.
Las estructuras encefálicas aparecen luego de ocurridos cuatro procesos básicos:
a. proliferación neuronal
En dicho proceso está implicado el aumento del número de células nerviosas, que se
dan durante la gestación y poco tiempo después del nacimiento, salvo en algunas
excepciones como por ejemplo en el cerebelo en el que esta proliferación continúa varios
meses después del nacimiento. El exceso de proliferación celular es uno de los
desencadenantes del cáncer, que se detecta cuando aparece un número
desproporcionado de células.
b. migración
El proceso de desarrollo embrionario y por supuesto el desarrollo del SN es un proceso
dinámico, es decir que se encuentra en permanente movimiento.
En las primeras etapas las neuronas comienzan su mayor migración, en sucesivas
oleadas y de manera ordenada, entre las semanas 12 y 20 semanas de gestación, hasta
alcanzar su lugar definitivo en la neocorteza. Igualmente, algunas células migran durante
toda la gestación e incluso después del nacimiento. Algunos de los trastornos del SN
implican fallos en el mecanismo de migración, ya por desplazamiento de grupos
reducidos, ya por disposición desordenada. La importancia de estos procesos se refleja
en las deficiencias cognitivas y el retraso mental, encefalopatías motoras crónicas y
síndromes epilépticos causados por las alteraciones del posicionamiento normal de las
neuronas corticales.
c. período de organización (hasta el nacimiento)
Una vez que se ha producido el fenómeno de migración y las neuronas han logrado su
destino comienzan a diferenciarse de acuerdo a la zona que han alcanzado. Como esta
migración está programada genéticamente, en caso de alteraciones genéticas, también
programadas, no logran su objetivo. Esto permite pensar que no sólo se dirigen a un
lugar de la corteza o del resto del SN y allí adquieren su funcionalidad, es decir, su
especificidad, sino que además por su especificidad migran a la que será luego el área
adecuada.
Esta diferenciación hace a la organización celular del SN: en cada región del SN maduro
existen grupos de células nerviosas que pueden incluir varios tipos, que se veían
exactamente igual, pero cuentan con la posibilidad, el potencial de transformarse, de
diferenciarse, ya programada. Esta diferenciación está condicionada por la información
que contiene la célula misma y por las acciones de las células vecinas. Este proceso es
similar (aunque opuesto) al que ocurre con el de muerte celular (apoptosis) en la que
para lograr un adecuado funcionamiento del SN algunas células deberán morir. Se
sustenta la teoría que aquellas células que no puedan realizar las conexiones sinápticas
adecuadas o establecer rápidamente conexiones con células vecinas como para poder
permanecer, carecen de la posibilidad de vivir.
d. mielinización
El proceso de mielinización implica un desarrollo de una vaina de mielina alrededor de
los axones neuronales, que permite la transmisión de los impulsos nerviosos a distancias
relativamente largas, gracias a su efecto aislante. La mielina es una sustancia en forma
de estructura multilaminar formando una capa gruesa de material lipoproteico) que
permite que la conducción nerviosa sea más rápida y eficiente. Durante el desarrollo, las
vías sensoriales son mielinizadas antes que las motoras. Defectos en la mielinización
pueden producir la pérdida progresiva de substancia blanca y varios trastornos
sensitivos, motores y cognitivos en el niño.
El proceso de mielinización comienza durante el período fetal tardío y continúa durante
los dos primeros años de vida. La mielinización de nervios periféricos se produce
alrededor de las 24 semanas después de la concepción. Durante el 4to mes, muchas
fibras nerviosas toman aspecto blanquecino por el depósito de mielina que se forma
alrededor del axón. La mielinización de las fibras de la médula espinal comienza en el
cuarto mes de vida, desde la región cervical hacia caudal, aunque algunas fibras
nerviosas que vienen desde centros cerebrales superiores hacia la médula no se
mielinizan sino hasta el primer día de vida postnatal. Esto nos da pie para poder luego
comprender el desarrollo de la Organización Psicomotriz.
En el cerebro, el proceso mielinizante comienza en la 6ta semana de vida fetal, y es tan
lento que al nacimiento sólo una pequeña porción ha completado el proceso. Podemos
reconocer, no sólo desde los estudios complementarios, sino también a partir de la
observación de la conducta de un bebé, que la discriminación sensitiva aún no está
presente y que las reacciones motoras son reflejas. Por ejemplo, ante la presencia de un
estímulo doloroso, ya sea interno o externo, la dificultad de reconocerlo provocará una
puesta en marcha de todo el bebé (llanto, movimientos que involucran a todo el cuerpo,
etc.) Las áreas sensitivas maduran antes que las motoras ya que éstas se mielinizan
mucho después que las primeras. Las áreas cerebrales que están mielinizadas en el
momento del nacimiento son las áreas primarias motoras, auditivas y visuales. En el
período postnatal, la mielinización se vuelve sistemática y se realiza en diferentes
regiones en tiempos específicos. Muchas investigaciones muestran que algunas fibras
encefálicas no se mielinizan sino hasta la pubertad. Parece que los tractos del sistema
nervioso se mielinizan al adquirir su capacidad funcional (plasticidad).
El proceso de mielinización lleva un consecuente crecimiento cerebral, ya que las
dendritas, responsables de la mayor parte, incrementan la cantidad de arborizaciones
con su uso. Se sabe que el incremento consecuencia de la estimulación que ofrece el
medio ocurre a toda edad, incluyendo en el período de la vejez. Los mayores cambios,
sin embargo, son durante los dos primeros años de vida. Estas modificaciones celulares
resultantes del aprendizaje se denominan plasticidad y siempre refieren a un incremento
de la eficiencia de la transmisión nerviosa y, con ello, la modulación de la conducta.
Neuroplasticidad
La plasticidad cerebral puede definirse como el conjunto de cambios que presenta el
Sistema Nervioso en respuesta adaptativa de un individuo ante estímulos del ambiente,
a través de la modificación su organización estructural y funcional. Los periodos prenatal
y posnatal son etapas críticas de desarrollo del Sistema Nervioso, de modo que cualquier
evento, positivo o negativo, repercute de manera trascendental sobre el desarrollo el
cerebro. La comprensión de los procesos plásticos cerebrales que se dan en estas
etapas tan tempranas es de fundamental para generar estrategias de intervención
apropiadas para cada trastorno del desarrollo. Chávez (2003) plantea que para
determinar si un niño presenta problemas en su neurodesarrollo es importante, primero,
conocer la organización y desarrollo normal del sistema nervioso central, pues es el
conocimiento del desarrollo de las estructuras del sistema nervioso en sus diferentes
etapas la base para la prevención y detección de diferentes trastornos. Una evaluación
completa del desarrollo, incluye aspectos evolutivos, madurativos y de plasticidad
cerebral, identifica variables biológicas y psicosociales, y permite orientar las estrategias
para abordar las problemáticas.
La plasticidad sináptica es la base de esta capacidad de adaptación, y está íntimamente
relacionada con la memoria y el aprendizaje. El aprendizaje podría ser el resultado de
una modificación morfológica entre las interconexiones de las neuronas, similar a los
fenómenos que ocurren durante la formación de sinapsis en la vida embrionaria. A su
vez, a pesar que los factores genéticos disponen los circuitos interneuronales, éstos son
capaces de modificar sus propiedades como resultado de cambios en su actividad.
Por ejemplo: hay evidencias en recién nacidos que indican que los sonidos también
pueden funcionar como reforzadores que promueven la adquisición de respuestas
conductuales; es decir que pueden ser entrenados a discriminar las voces de sus padres
de voces de otras personas, siempre y cuando tengan un valor reforzante, dando por
ejemplo una respuesta de succión ante el lenguaje familiar. La percepción en recién
nacidos puede verse influenciada por la previa exposición a los sonidos desde el vientre
materno.
Hay cada vez más investigaciones que sostienen que los cambios plásticos cerebrales
se basan en cambios regulados por la fuerza de la sinapsis desde la etapa de desarrollo;
de hecho, varios estudios indican que puede ocurrir aprendizaje en estadios previos al
nacimiento, es decir, en el periodo fetal. Un feto humano está expuesto a varios estímulos
ambientales, como la voz y los latidos del corazón de la madre, además de ruidos del
mundo exterior. El cerebro y los órganos sensoriales del feto están lo suficientemente
desarrollados alrededor de la semana 25 posterior a la concepción, permitiendo que sea
capaz de percibir y aprender de estos sonidos. Los fetos en el tercer trimestre pueden
tener experiencias de las voces de sus madres y esta experiencia auditiva prenatal puede
influenciar las preferencias auditivas posnatales. Estos estudios conforman la base
empírica de la estimulación prenatal.
Durante el neurodesarrollo neonatal, los periodos críticos son en la fase de organización
neuronal (orientación, alineación y estratificación) de axones y dendritas que,
posteriormente, completarán su maduración generando circuitos neuronales funcionales.
La plasticidad neuronal es un proceso que se da durante toda la vida, depende de las
propias necesidades y de las surgidas de la relación con el medio, que llevan a recurrir
a nuevas conexiones para resolver situaciones, tanto en desarrollo normal como en caso
de recuperación de una lesión. El desarrollo cortical y/o la recuperación luego de un daño
dependerá de muchos factores: edad, extensión y localización del daño, como de los
factores psicosociales de la persona; la capacidad del cerebro para adaptarse y
compensar los efectos de la lesión, aunque sólo sea de forma parcial, es mayor en los
primeros años de la vida que en la etapa adulta.
Un punto importante que volveremos a abordar, en relación con el neurodesarrollo y las
situaciones que lo influyen desde lo social. Es sabido que en estos últimos años la
neurociencia ha profundizado su interés en la manera en que la experiencia da forma al
cerebro, es decir, la plasticidad. Por ejemplo, en relación con las posibles consecuencias
de diferentes situaciones socioeconómicas en el desarrollo neuronal temprano, se
hallaron cambios estructurales y funcionales diferentes en sujetos expuestos a
situaciones desfavorables, que en general tienden a ofrecer menor estimulación motora,
sensorial y social. Estos cambios incluyen el número sináptico y la morfología, la
arborización dendrítica, la morfología celular, peso y grosor de la corteza cerebral, tasa
de neurogénesis, entre otros datos de relevancia. También se ha descubierto que el
cerebelo muestra propiedades plásticas en respuesta a las influencias ambientales.
Los estudios actuales en el campo de la neurociencia del desarrollo continúan avanzando
en la comprensión de los mecanismos plásticos a través de los cuales la experiencia y
las influencias ambientales interactúan con los genes. Las situaciones socioeconómicas
desfavorables están asociadas con un entorno restringido y, por lo tanto, se
correlacionará con las diferencias en el cerebro y el comportamiento, que no se
manifiesta igual en todas las áreas de comportamiento ni uniforme en todas las edades,
tampoco continuos a lo largo del desarrollo neurocognitivo. Estos hallazgos permiten
pensar nuevas estrategias para evaluar cómo la pobreza y situaciones desfavorecidas
dan forma al desarrollo de redes cerebrales. Algunos estudios sugieren que los entornos
familiares caóticos e impredecibles, un aspecto relacionado con las dificultades
socioeconómicas, como una amenaza para la regulación de las emociones. Teniendo en
cuenta las complejidades de estas situaciones, la neurociencia cognitiva del desarrollo
puede servir como terreno fértil para nuevas ideas sobre su papel en el desarrollo.
En resumen, los hallazgos de los estudios de comportamiento indican que las
disparidades socioeconómicas pueden afectar negativamente los procesos cognitivos,
como el lenguaje, la función ejecutiva, la atención y la memoria. Aún resta seguir
investigando y hacer un examen más profundo del impacto de la pobreza y situaciones
socioeconómicas desfavorables en la relación entre los procesos cognitivos y la función
cerebral.
A su vez, el impacto del estrés en el neurodesarrollo también necesita más estudio. Se
sabe que el control del estrés involucra un sistema distribuido de áreas cerebrales, que
involucra la corteza prefrontal, el hipocampo, la amígdala que funcionan como una red
interactiva con múltiples mediadores que se regulan entre sí y promueven actividades
adaptativas y afrontan situaciones adversas. Esto es especialmente interesante en
ambientes socialmente deprivados, que incluyen, por ejemplo, hacinamiento, hambre,
amenazas a la salud mental y física. Estas áreas y la conexión de la materia blanca entre
ellas contribuyen de manera importante a la influencia del estrés en la persona. Hay
estudios en animales que revelan que el estrés crónico conduce a la remodelación de
los circuitos del hipocampo, que influyen perjudicando la memoria episódica, declarativa,
contextual y espacial.
Otra función que se ve alterada cuando las situaciones sociales son desfavorables es la
atención, factor clave en la preparación y el éxito escolar. Las redes de atención están
involucradas en obtener y mantener el estado de alerta (red de alerta), orientar a los
estímulos sensoriales (red de orientación) y resolver conflictos entre respuestas (red
ejecutiva). La red ejecutiva es clave para el papel de la capacidad de niños y adultos
para regular sus pensamientos y sentimientos, control cognitivo y emocional. La
conectividad de estos sistemas de control se desarrolla durante la vida temprana de los
bebés y niños pequeños, y conduce a la capacidad de regular otras redes cerebrales,
ejerciendo así el control ejecutivo sobre el comportamiento Este control depende
críticamente de factores en el entorno social como la crianza de los hijos. De ahí la
importancia de la orientación a padres en las cuestiones vinculares y de crianza, que
impliquen favorecer la autorregulación del niño.
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