Embarazo y Valoración del Recién Nacido
Embarazo y Valoración del Recién Nacido
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Tras la relación sexual, sólo un espermatozoide puede atravesar la membrana del óvulo
y así fecundarlo, formando el cigoto, célula que contiene toda la información genética
que determinará las características físicas (como el color del pelo, el sexo, la estructura
ósea, etc.) que tendrá este niño o niña. Al proceso que trascurre entre la implantación
del óvulo fecundado en el útero y el parto, se lo denomina gestación, y durante esta
etapa el ser en gestación se ve afectado por múltiples influencias hereditarias y
ambientales, con impacto más o menos directo en su desarrollo. Solo necesitará tiempo,
alimentación y un ambiente adecuado para su crecimiento y desarrollo, el cual no
siempre encuentra.
Vamos a utilizar en esta clase el término embarazo para hablar de los cambios en la
madre durante este proceso, y desarrollo prenatal para hablar del ser en gestación.
Embarazo: cuidados, recomendaciones y prácticas
Control prenatal
Son las prácticas que se llevan a cabo durante el embarazo, a fin de prevenir trastornos,
acompañar el embarazo saludable, monitorear el crecimiento y desarrollo del niño en
gestación, a través de encuentros pautados con el equipo de salud. Incluye también una
adecuada preparación para el parto, lactancia y crianza.
Para que sea un control prenatal eficiente, debe ser:
• Actividad física: por regla general, el ejercicio y los deportes son saludables, ya
que producen bienestar físico y psicológico; siempre dentro de determinados
parámetros. Las actividades físicas recomendadas son: caminatas no
extenuantes y ejercicios para fortalecer la musculatura pélvica y dorso lumbar, así
como también gimnasia para embarazadas y/o yoga.
2. Antecedentes relevantes
3. Prevención de infecciones
• Otras ETS: Se debe investigar al compañero sexual, igual que en caso de la sífilis.
4. Análisis bioquímicos
• Ecografías: se recomienda
una ecografía inicial a las 8-9
semanas de amenorrea, a fin
de confirmar el embarazo, su
ubicación, la vitalidad fetal y
detección temprana de
embarazos múltiples. Luego
se sugiere una ecografía a las
20-24 semanas y una en el
último tramo para confirmar
ubicación, estimar peso y
evaluar si el feto no tiene inconvenientes para el parto (circular de cordón, hipoxia,
frecuencia cardíaca descendida, etc.)
• Examen físico: Debe realizarse una evaluación clínica completa que incluye:
Examen clínico, tensión arterial, peso, talla y examen génito-mamario. Los signos
vitales maternos dan cuenta al profesional de cómo el organismo materno se ha
adaptado al nuevo estado. Detectar posibles alteraciones del pezón.
• Se mide la panza para saber cómo crece el bebé: Mes a mes el profesional, con
una cinta métrica llamada “cinta obstétrica”, controla el crecimiento por encima de
la panza.
• Vacunación:
• Refuerzo de Tétanos y Difteria (Doble Adultos): cada 10 años.
• Rubéola y Paperas (Doble Viral): única dosis, previo estudio serológico
negativo. Se debe esperar 30 días antes de buscar un embarazo.
• Hepatitis B: Deberá administrarse a los 11 años de edad, o si presenta factores
de riesgo.
• Antigripal: si presenta factores de riesgo.
Los defectos congénitos diagnosticados al nacer muestran una incidencia que oscila
entre el 1% al 2%. Si se incluyen malformaciones leves y otras diagnosticadas a lo largo
de la vida, esta incidencia aumenta de un 5% a 10%, dependiendo de la profundidad de
los diagnósticos.
• Llevar a toda paciente diabética a niveles de normo glucemia tres meses antes de
la concepción.
Aproximadamente entre el 15% y el 20% de las madres tienen problemas médicos antes
del embarazo que deben ser corregidos o controlados.
• Anemia: La prevalencia de anemia (Hb < 12 g/dl) en mujeres en edad fértil, para
el área del Gran Buenos Aires es de 26% y para Tierra del Fuego es de 10%.
(MINSA/ 1998). Se recomienda realizar el tratamiento acorde al diagnóstico
etiológico tanto por deficiencia de hierro como por falta de Ácido fólico (ver
asesoramiento genético).
Es vital poder identificar si existen factores que puedan poner en riesgo la continuidad
del embarazo o la vida de la gestante. Algunos de los más prevalentes según la OMS
son:
Condiciones socio-demográficas
Antecedentes obstétricos
-
PRIMER TRIMESTRE
• Cambios físicos
Durante el primer trimestre, la mujer
centra su atención fundamentalmente
en los cambios físicos. A la ausencia
de menstruación, se suelen añadir
algunas molestias en la pelvis y un
aumento de las secreciones vaginales.
También es común que la futura
madre sienta necesidad de orinar con
más frecuencia porque el útero
comienza a presionar sobre la vejiga.
La mujer se siente más cansada y suele tener más sueño de lo normal, ya que su cuerpo
está trabajando para formar la placenta y para el desarrollo del embrión. Es posible que
también sufra mareos y vómitos matinales, debido a los cambios metabólicos y
hormonales que está experimentando, especialmente a causa de la concentración de la
hormona gonadotropina coriónica humana (HCG), encargada de segregar estrógenos y
progesterona al inicio del embarazo. La HCG es una hormona glicoproteica producida en
el embarazo, fabricada por el embrión en desarrollo poco después de la concepción y
más tarde por parte de la placenta. Su función es evitar la desintegración del cuerpo lúteo
del ovario y, por ende, mantener la producción de progesterona, fundamental para el
embarazo en los seres humanos. Las primeras pruebas de embarazo, en general, se
basan en la detección o medición de hCG (en orina y en sangre).
• Cambios psicológicos
Es frecuente que la mujer experimente bruscos cambios de humor, probablemente a
causa de los cambios hormonales necesarios para que el cuerpo pueda mantener el
embarazo. Algunas mujeres experimentan un sentimiento contradictorio respecto a la
maternidad; aun cuando el embarazo ha sido planeado, pueden plantearse si están
preparadas para ser madres, con estados de inseguridad y ansiedad que se alternan con
estados de euforia. Estas inquietudes van desapareciendo a medida que avanzan los
meses y la mujer se adapta a su nuevo estado.
SEGUNDO TRIMESTRE
• Cambios físicos
Los cambios físicos son ya
evidentes para todos: el
abdomen aumenta su tamaño,
y se hace necesario empezar
a aumentar el talle de la ropa.
También puede que la postura
de la mujer cambie, al
alterarse su centro de
gravedad, ya que soporta más
peso en la parte delantera del cuerpo. La mujer comienza a sentir a su bebé, al principio
en forma de pequeñas burbujas y, después, incluso de patadas. Además, se encuentra
mucho más activa y fuerte que en el trimestre anterior, sobre todo porque han
desaparecido las náuseas, los mareos y la sensación de cansancio. Es posible que
surjan algunas molestias como catarros, ardores de estómago, digestiones más
pesadas, estreñimiento, por los cambios que se van generando en el cuerpo de la
gestante. Puede aparecer la línea nigra, una línea oscura que va desde el ombligo hasta
el vello púbico y que desaparece después del parto. Esta línea marca la separación de
los músculos abdominales para acomodar el aumento del tamaño del útero. También
pueden aparecer manchas en el rostro, llamadas cloasma o máscara del embarazo, que
se deben a una mayor pigmentación de la piel debida a la acción de las hormonas de
este período. Suelen aparecer especialmente en el puente de la nariz, las mejillas y el
cuello, y se oscurecen con la exposición al sol. Se desvanecen normalmente tres meses
después del parto.
• Cambios psicológicos
Durante este periodo la mujer se sentirá más serena y positiva, ya que los niveles
hormonales tienden a estabilizarse. Algunas futuras madres experimentan un aumento
de la libido debido a los mayores niveles hormonales y al hecho de que el cuerpo se
encuentre más sensible al tacto, mientras que otras pueden sentir un rechazo hacia las
relaciones sexuales. Esta situación suele ser pasajera y desaparece tras el parto.
TERCER TRIMESTRE
• Cambios físicos
El tamaño del abdomen aumenta con
rapidez, por lo que pueden aparecer
estrías. La mujer vuelve a sentir
cansancio, acompañado en general
de dolores de espalda provocados
por el desplazamiento parcial de la
columna. Dormir puede también ser
un problema, porque casi todas las
posturas resultan incómodas.
Este trimestre se suele hacer más pesado ya que parece que el tiempo se hubiera
detenido. Algunas mujeres suelen experimentar un descenso de la libido porque se
encuentran cansadas y pesadas.
. . . . . . . mes
Segundo . . . . lunar
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Semana 5 a 8 desde FUM
Mide 3 cm y pesa 3 gramos. Aunque es muy temprano en su
desarrollo ya va tomando la forma de un bebé.
Los principales cambios durante el segundo mes de
gestación se resumen en:
• La cabeza se va separando del resto del cuerpo. Algunos
formarse.
• Los ojos y sus cavidades son ya visibles en su
rostro.
. . . . . .mes
Tercer . . . .lunar
.
........................
Semana 9 a 12 desde FUM
Comienza el periodo fetal. El feto mide 10 cm. y
pesa 45 grs
• Se descubre el movimiento de sus manos,
comienzan a tomar forma. Las características faciales del bebé se vuelven más
distintivas.
• Los genitales externos ya están presentes. Todas las partes internas de su cuerpo se
han formado. Al final de esta etapa, el feto ya cuenta con dientes de leche y uñas
. . . . . . mes
Cuarto . . . . lunar
.
.........................
. . . . . . .mes
Quinto . . . lunar
.
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Semana 17 A 20 desde FUM
Mide 18 cm. y pesa 500 g.
• Luego de los cinco meses de embarazo, ya va
adquiriendo la apariencia que tendrá al nacer,
aunque aún le falta mucho por desarrollar.
• Su oído es capaz de escuchar los latidos del corazón de la mamá y sonidos externos.
• La retina de sus ojos puede detectar la luz.
• Tiene expresiones faciales y hace muecas, gracias al desarrollo de los músculos de
la cara.
• Sus uñas crecen hasta la punta de los dedos.
• Las orejas llegan a su posición final.
• Establece su ciclo de sueño: duerme y se despierta por lapsos marcados de tiempo.
• Descienden los testículos en los varones.
• Su piel (que hasta ahora era casi transparente) empieza a desarrollar capas que lo
protegerán y ayudarán a mantener la temperatura después del nacimiento.
• Los huesos empiezan a endurecerse con la excepción del cráneo que se mantiene
blando para facilitar su paso por el canal de parto.
. . . . .mes
Sexto . . . .lunar
..
.......................
Semanas 21 a 24 desde FUM
Mide 15 cm. y pesa 750 g.
• Con sus órganos y partes del cuerpo ya
formados, aún no está apto para la vida
extrauterina. El aparato digestivo tiene
movimientos peristálticos. El meconio,
primera deposición del bebé, se forma en el
tracto intestinal
• La médula ósea comienza a producir
glóbulos.
• Se desarrollan las vías respiratorias inferiores de los pulmones del bebé.
. . . . . . . mes
Séptimo . . . . lunar
..........................
Semanas 25 a 28 desde FUM
Mide 25 cm y pesa 1kg.
Durante el resto del embarazo, el bebé se concentra en
madurar y ganar peso.
• El cerebro empieza su recta final y a partir de ahora se
desarrolla con gran rapidez.
• Puede abrir y cerrar los ojos.
• Sus pulmones están desarrollados aunque no
comienzan a funcionar hasta su nacimiento.
• Ya tiene sentido del tacto gracias al desarrollo de su
cerebro y terminaciones nerviosas.
• Aunque no las utilizará hasta su primer llanto, ya las
cuerdas vocales están listas.
• El sentido del gusto se desarrolla con la aparición de las papilas gustativas.
. . . . . . mes
Octavo . . . . lunar
.
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Semana 29 a 32 desde FUM
Mide 35 cm. y pesa 1.5 Kg.
• Ya a las 28 semanas se considera viable.
• Los movimientos del bebé son fuertes y frecuentes.
• Puede percibir los cambios en la luz.
• Los ojos ya tienen coloración.
• Puede responder al sonido.
• Las manos van adquiriendo destreza. Con frecuencia estira y encoje sus dedos o
agarra el cordón umbilical.
• Almacena minerales como hierro y calcio.
• Continúa la formación de capas de grasa que lo ayudarán a mantener la temperatura
fuera del útero.
. . . . . . .mes
Noveno . . . .lunar
..........................
Semanas 33 a 36 desde FUM
Mide 35 cm. y pesa 2.500 Kg
• En estas últimas semanas el bebé gana peso, en
promedio 200 grs por semana.
• La fuerza de los movimientos fetales disminuyen,
conforme al espacio en el útero.
• Los pulmones ya casi alcanzan su nivel de madurez.
• Sus pupilas se contraen y dilatan como respuesta a
la luz.
• Se desarrollan las distintas regiones del cerebro.
• La piel no está tan arrugada a medida que se forma
grasa bajo la piel.
• El corazón y los vasos sanguíneos de su bebé están completos.
• Los músculos y los huesos están completamente desarrollados.
• Puede darse la versión uterina, permitiendo su posición para el parto (cefálica)
por lo que puede sentirse mayor presión en la parte inferior de útero.
.Décimo
. . . . . . mes lunar
..........................
Semana 35 a 40 desde FUM
Mide 50 cm. y pesa alrededor de 3 Kg.
• Al llegar a la semana 37 ha concluido
su desarrollo en el útero y podrá nacer
en cualquier momento.
• Cae el lanugo, es probable que se vea
restos de esta sustancia blancuzca en
el feto al nacer.
• Los pulmones han alcanzado el punto
de madurez.
• Desciende o se encaja en la pelvis preparándose
para iniciar el trayecto a través del canal del parto.
Vida intrauterina
Desde una perspectiva biológica, el feto va desplegándose desde lo dado
genéticamente y se conecta y comunica de forma bioquímica con el cuerpo de la madre.
En este intercambio, recibe nutrientes y percibe los estados emocionales de su madre.
Ambos, comparten sistemas vitalmente importantes para ambos, y establecen un diálogo
emocional. Hay una relación, entonces, entre las señales que la madre percibe
(movimientos fetales) y la forma en que dichas señales son correspondidas por la madre
(comunicación a través del tacto), al generar en ella sentimientos de seguridad, ansiedad,
temores, afecto, etc.; igualmente percibidos por el feto a través de los mecanismos
neurohormonales que dichos sentimientos generan en el cuerpo de la madre. Resulta
claro que es imposible hacer una distinción entre lo biológico y lo afectivo, pues las
emociones desencadenan en ella unos fenómenos biológicos —secreciones
hormonales—, que van a modificar el medio biológico que está constituyendo para su
hijo en desarrollo. Así pues, podríamos hablar del apego como realidad bio-psíquica, en
continua interacción. De este modo, hay un impacto de las emociones, y pensamientos
a lo largo del embarazo con consecuencias en el desarrollo de ese pequeño ser en
gestación. Así mismo, también hay un diálogo del feto con lo social, más allá del que se
establece feto-mamá, entre la madre y el padre, y la madre y el ambiente social. Estos
diálogos interdependientes entre sí, provocan también procesos
psiconeuroendorinológicos experimentados por la madre, y, como consecuencia,
también por el niño intrauterino, de forma positiva o negativa dependiendo de cómo
influyan en la madre.
Durante los meses de gestación, el feto recibe constantemente los estímulos que le
provee la madre, los cuales comprenden una carga afectiva que lo acompañará a lo largo
de su vida. De hecho, hay estudios que comprueban que el feto es capaz de percibir los
estados de ánimo de la mamá: si está relajada o cansada, feliz o triste; estos estados
emocionales tanto de la madre como del entorno repercuten directamente en el bebé ya
que las intensas emociones como la gratitud, la felicidad o la tristeza hacen que se
produzcan cambios en los neurotransmisores y las hormonas que influyen en el feto. De
este modo, cuando la madre le habla amorosamente al bebé que está en su vientre,
segrega hormonas que sirven para que su ambiente intrauterino sea ideal para el
desarrollo del cerebro del niño.
El desarrollo visual se inicia con unas “placas oculares”, que al principio están
localizadas a los lados de la cabeza y gradualmente migran hacia el centro, hasta
localizarse más en el frente. Esta fase tan temprana es independiente de los estímulos
visuales y que está determinada por factores genéticos que programan la reproducción
de las diversas células. En la retina, empiezan a
formarse las células llamadas “bastones” (que sirven
para la percepción de estímulos en blanco y negro) y
los “conos” (células retinales más especializadas en la
percepción del color). Estas células establecen
conexiones con otras neuronas, que transmitirán los
estímulos visuales a través del nervio óptico hacia las
zonas especializadas del cerebro. A continuación, el
desarrollo del sistema visual ya depende de estímulos
visuales intrínsecos, es decir autogenerados por las
células de la retina. Este sistema de autoestimulación
ocurre también con el desarrollo del sistema auditivo,
táctil, etc. Se cree que esta estimulación intrínseca
promueve la organización de las neuronas. Finalmente, la
estimulación visual externa, es decir, por estímulos luminosos propiamente dichos, es
mucho más importante en la etapa extrauterina que en la fetal. El feto necesita de luz
sólo para establecer sus ciclos circadianos (conductas y movimientos, vigilia y sueño,
relacionados con luz/oscuridad). Se sabe que el feto puede percibir y reacciona a los
estímulos luminosos (cerrando los ojos y con cambios en su conducta). Hacia el final del
embarazo se establece en el feto una suerte de “ciclo circadiano” rudimentario, en el que
habrá mayor actividad motriz durante el día que en la noche.
Es claro que el estímulo auditivo más importante para el feto es la voz de la madre, es el
ruido más intenso y acompaña todo su desarrollo. Los elementos de la voz materna más
relevantes son la pronunciación, la entonación y el acento con que ella habla; son
parámetros que cambian poco y permiten explicar que el recién nacido a los dos días de
vida ya pueda reconocer el patrón de habla de su madre. Además, los tonos de voz, el
ritmo y la entonación son factores que señalan el estado emocional de las personas, lo
cual sería un dato importante para pensar cuánta de esta información es percibida por el
feto.
La piel del feto está llena de receptores cutáneos, que da lugar a movimientos reflejos.
Se cree que estas respuestas aparecen al mismo tiempo que los movimientos
generalizados del feto, lo que indica la presencia de vías aferentes (que transmiten
estímulos del medio ambiente al sistema nervioso central) y eferentes (del sistema
nervioso central a los músculos). El tacto es el sentido con desarrollo más precoz; desde
la séptima semana el bebé en gestación empieza a sentir sensaciones en el contorno de
la boca, luego en el rostro completo y, finalmente, en ambos pies y el tronco. A las veinte
semanas sentirá en todo el cuerpo. Este sentido es importante no solo para el desarrollo
de los reflejos primarios, sino que los receptores ubicados en músculos, tendones,
articulaciones y el aparato vestibular, llevaran la información a la corteza cerebral y al
cerebelo, para poder percibir nuestro tono muscular, nuestros movimientos, la
disposición de nuestros miembros, las partes del cuerpo y la posición en el espacio; todo
esto es importante para desarrollar el equilibrio.
El feto también puede percibir los movimientos de la madre desde dentro del útero. El
sistema vestibular forma parte del oído interno y más tarde, junto con la visión y las
sensaciones somatostésicas (percepción del tacto, la presión en la piel, etc.), forma parte
del sistema general para mantener el equilibrio. El sistema vestibular, sistema de
percepción de movimiento, se cree ya funciona a las 21 semanas. Alrededor de este
tiempo comienza la mielinización de los nervios que conducen la información ventricular.
El movimiento del embrión se puede detectar con métodos ecográficos alrededor de las
7 u 8 semanas de gestación, principalmente con movimientos de la cabeza hacia el
tronco. Poco más tarde, aparecen los movimientos de lo que luego serán extremidades
superiores e inferiores, entre las semanas 8 y 12, con movimientos de flexión y extensión
hacia el final del segundo mes. Éstos no son percibidos por la madre aún.
El feto tiene movimientos respiratorios que son observables de manera directa. Durante
estos movimientos el líquido amniótico entra y sale de las vías respiratorias. Se piensa
que este movimiento del líquido es necesario para el desarrollo normal de los pulmones.
En cuanto a la percepción del gusto, el feto es capaz de percibir sabores de los cuatro
distintos tipos básicos: lo agrio, lo amargo, lo dulce y lo salado. A las 12 semanas de
gestación pueden percibirse en su lengua las papilas gustativas, que irán aumentando
su número hasta el momento del nacimiento. Se cree que estas papilas son capaces de
percibir estímulos gustativos desde la semana 13 de la gestación, a través de diversos
estudios donde se evalúa la cantidad de líquido amniótico ingerido al inyectar una
sustancia dulce o amarga.
Considerando lo que venimos compartiendo, entendemos que el feto no sólo recibe todos
estos estímulos, de manera pasiva; sino que va perfeccionando sus habilidades y
capacidades para ir dando respuestas a los estímulos propiciados por la madre y, por lo
tanto, desarrollar el vínculo afectivo. Esta capacidad que prepara al bebé en gestación
para desarrollar el vínculo afectivo con su madre; se encuentra mediatizado por una serie
de variables que pueden influir en la madre de modo que se establezca o no tal apego.
Es sabido que la percepción de los movimientos fetales por parte de la madre, los
embarazos deseados, la asunción positiva del rol como padres y la satisfacción conyugal,
por lo general, producen un acercamiento afectivo hacia el niño intrauterino; mientras
que los embarazos no deseados, partos prematuros, embarazos de alto riesgo,
insatisfacción conyugal, dificultades psicológicas y emocionales, edad de la mujer
gestante y grado de aceptación de la imagen corporal pueden o no generar un
acercamiento afectivo hacia el niño intrauterino.
Todo lo que hemos compartido, nos da la pauta de que el feto tiene capacidades
perceptivas, motrices y conductuales, con una predisposición a ser un organismo
receptivo y con capacidad de dar respuesta, con un repertorio conductual limitado.
Esto denota la participación activa en el propio desarrollo y en la preparación para su
nacimiento, el aprendizaje y desarrollo de apego.
La intervención en el período gestacional tiene dos vertientes. Una que tiene que ver con
las acciones hacia el feto, el ser en desarrollo en el vientre; y otra que podemos llamar
de “educación”, o psicoeducación, para los futuros padres.
1. Ahora que sabemos que muchos de los sentidos de feto están activos y cuasi
maduros en el interior del vientre materno, podemos pensar que es posible estimularlo
sensorialmente en esta etapa, propiciando su desarrollo mental y sensorial.
Algunas técnicas que se pueden implementar son:
• Visual: A partir del cuarto mes de gestación; se puede usar luz artificial y natural.
La luz le llega al feto a través de la pared abdominal de la madre, estimula la retina
del bebé, llega la información a través del nervio óptico hasta la corteza cerebral.
Esto permitiría una mejor discriminación visual, orientación y dirección a edades
tempranas postnatales.
• Auditiva: La audición es uno de los sentidos que está más desarrollado a nivel
prenatal, y que conecta al bebé con el mundo exterior; por esta razón, es uno de
los que es más factible estimular. El sonido actúa directamente sobre el sistema
neurovegetativo celular e hipofisiario del feto, dejando impreso un registro a modo
de huella. Por ejemplo, las sensaciones producidas por la música van a quedar
grabadas en el futuro bebé, que lo remitirá una vez nacido a ese estado placentero
que vivió durante su gestación.
Entonces, como la salud no es sólo ausencia de enfermedad física, sino que es mucho
más amplia, y suma a la dimensión orgánica, el aspecto psíquico y social; podemos
pensar a las intervenciones o propuestas desde la Estimulación prenatal desde la
prevención y promoción, tomando a los padres como centro de la intervención.
En este sentido, los padres pueden contribuir a que su hijo alcance un crecimiento y
aprendizaje óptimo si les proporcionan un ambiente seguro y le comunican su amor
desde antes de nacer. Además, el lazo o vínculo afectivo que se crea entre los padres y
el hijo/a, abre un canal de comunicación, que continúa después del nacimiento y ayuda
a la armonía familiar.
Si trabajamos favoreciendo el
estado de la gestante, nos
debemos enfocar en el logro de
habilidades de manejo de
situaciones de la ansiedad,
estrés o depresión. Eso la
fortalecerá internamente, y a su
vez impactará a nivel biológico en
el feto en desarrollo. A su vez, lo
ideal sería lograr un buen vínculo de pareja, comprometiendo al padre dentro de los
programas de educación prenatal, para que ambos puedan de a poco asumir este nuevo
rol de padres. Además, si se practica algún tipo de estimulación hacia el bebé, también
se refuerza el vínculo al ir conectando con el ser en el vientre.
La visualización suele ser una técnica eficaz, ya que permite a la pareja empezar a
conectarse con su hijo en el plano emocional y vivencial al imaginar, por ejemplo, como
cambará su vida con la llegada del bebé o cuál será el lugar de ese hijo en el mundo. La
visualización contribuye a disminuir el miedo, a asumir el control sobre lo que sucede con
el cuerpo, a mejorar el sistema inmunológico y el proceso hormonal, a modificar
creencias que sean incompatibles con la salud, a disminuir el estrés y aumentar el
sentimiento de confianza de confianza y optimismo.
Algunos estudios indican la eficacia de estas tareas psicoeducativas con los padres,
formulando que:
• Los bebés nacen más relajados, con las manos y ojos abiertos, lloran menos.
• Duermen y se alimentan mejor.
• Fomenta el desarrollo de los sentidos
• Desarrolla el vínculo socio-afectivo entre la madre y el bebé
• Aumenta la capacidad de seguimiento visual, con coordinación visomotora
posterior más temprana.
• Mejora el control cefálico y tono muscular.
• Son capaces de concentrar su atención durante más tiempo y aprender
rápidamente.
• Sus habilidades para el lenguaje, la música y la creatividad son superiores.
• Son más curiosos y captan y procesan la información más rápidamente.
• Demuestran una mayor inteligencia en la edad escolar, con mayor razonamiento.
• Tienen mayor facilidad de aprendizaje
.
Bibliografía
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